Con su estructura democrática la Central es distinta a cualquier otra universidad privada del país. De ahí que la alianza con el grupo Norte Sur –en rigor, una venta por US$ 45 millones– genere tanto rechazo entre estudiantes y un grupo de docentes que se niegan a transar lo esencial: ser una entidad sin fines de lucro. El modelo que se articuló es una maraña que además de la venta de inmuebles y el traspaso del control del 50%, incluye la creación de sociedades, la transformación de académicos en accionistas y la concentración del poder en un grupo reducido. Con los cambios en curso –sólo falta el vamos del Ministerio de Educación- la Universidad Central ahora sí tiene dueños.
Nada tenía que ver Pola con lo que pasaba ese día, pero allí estaba, preñada y ladrando. Venía siguiendo a los cerca de 500 estudiantes de la Universidad Central (UCEN) que marchaban rumbo al Ministerio de Educación con gritos, cánticos y pancartas contra la venta de una de las universidades privadas más antiguas del país. Para entonces, los universitarios llevaban casi dos semanas en paro, con sucesivas tomas y desalojos de las instalaciones de la universidad. Y ese jueves 14 de abril era la tercera vez que se acercaban hasta el ministerio pidiendo que las autoridades intervinieran en un proceso que, a su juicio, alberga varias irregularidades. Esa perra callejera sería la noticia que acaparó la atención pública asfixiando los entretelones de un nuevo y polémico negocio de la educación privada.
Para algunos de los interesados, los problemas en la UCEN partieron cuando en 2005 asumió la nueva Junta Directiva, quedando como presidente el ex superintendente de bancos del gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Ernesto Livacic, al frente de un grupo con “una visión más empresarial”. Otros aseguran que todo comenzó en diciembre de 2009, cuando la misma Junta aprobó el Plan Estratégico 2010-2020 para integrar nuevos capitales y así saldar su deuda y crecer a un ritmo competitivo. Lo real es que a partir de entonces hubo una serie de negociaciones para obtener el financiamiento que le permitiera a la UCEN, una corporación de derecho privado sin fines de lucro, superar la meta del 8% de su patrimonio en excedentes y obtener una inversión de aproximadamente $35.500 millones en un período de diez años.
Lo que resultó de ese proceso es lo que los estudiantes, con sus paros, tomas y marchas, tratan de detener: la incorporación del grupo Norte Sur como socio estratégico mediante la adquisición del 45% de sus inmuebles y el 50% del control de su gestión. Todo por unos $21.000 millones. Según Livacic, fue la mejor de las propuestas que llegaron.
-Ese es un problema interno de la Universidad Central –dijo el titular de Educación, Joaquín Lavín, luego de la segunda de esas movilizaciones hasta el ministerio.
Lo cierto es que no es sólo un tema entre privados. Para que la venta se materialice y el negocio se concrete, el ministerio debe aprobar la reforma de estatutos que se viene proponiendo desde el año pasado y que, según el cronograma que manejaba la UCEN en un comienzo, debía haber quedado sellado en diciembre de 2010. Mientras eso no ocurra, y aunque todos los cambios ya se ha concretado en dicho plantel, el negocio no puede avanzar.
Dos días después de que Lavín hablara, vino la manifestación del 14 de abril y al día siguiente, Pola, la perra callejera preñada, salió en casi todos los medios por haberle ladrado y mordido la pata a una yegua de Carabineros, haciéndola caer junto a su jinete, y por haber recibido patadas de los policías de fuerzas especiales que controlaban la marcha. Pero de los detalles del millonario y complicado negocio que provocó la protesta de los estudiantes –de las sociedades anónimas que se crearon, de las acciones que adquirieron los académicos, de los inmuebles que se venden, de los cambios de estatutos, de los despidos–, no se supo nada. Aunque todo ello signifique que esa universidad, que hasta ese momento funcionaba acorde a la ley, como una entidad sin fines de lucro, pase a depender de un fondo de inversión privado.
Un animal extraño
La UCEN no tiene dueños. A diferencia de otras universidades privadas cuyos patrimonios pertenecen a sociedades inmobiliarias, la corporación reinvierte todas sus utilidades y es propietaria de los edificios, terrenos y demás bienes que, sumando activos y restando pasivos, según el último balance financiero constituyen un patrimonio de $23.160.185.000. Por esto, y por la estructura que se le otorgó en 2001, varias de las personas consultadas por CIPER aseguran que la UCEN “es un animal extraño en el mercado de las universidades privadas”.
-En 2000 se concretó la “gran reforma” donde se democratizó la universidad: se creó una Asamblea General que quedaba como el organismo de más alto nivel en la corporación, por sobre la Junta Directiva que antes tomaba las decisiones. La Asamblea es representativa de las distintas facultades y es la que elige a la Junta Directiva. Esa es la figura institucional con que la Universidad Central funciona hasta hoy –dice Eugenio Arratia, ex director de aseguramiento de la calidad en la UCEN.
Todo quedó plasmado en el estatuto de 2001. Allí se señala que los 14 socios activos, que son los representantes elegidos democráticamente en las siete facultades, sólo podrán ser académicos de la universidad, durarán en su cargo cinco años y serán los únicos con derecho a voto en las sesiones. También tendrán derecho a voz la asociación de académicos, los sindicatos de trabajadores y la federación de estudiantes. El documento oficial exige que en la Junta Directiva sólo participen personas naturales, la que se renovará cada cinco años. Y que los bienes de la corporación, en caso de disolverse, pasarán a ser propiedad del Estado “para ser utilizados con fines análogos de acuerdo con el artículo 561 del Código Civil”.
-Esto se hizo para hacer más democrática la universidad y asegurar su continuidad como entidad efectivamente sin fines de lucro. Así, la corporación seguiría siendo dueña de sí misma y no se repartiría. Ese fue el espíritu desde un comienzo –cuenta José Antonio Hernández, hijo de Gonzalo Hernández, uno de los socios fundadores de la Universidad Central en 1982 y miembro de la Asamblea hasta su muerte en 2007.
Pero los cambios que ahora se proponen –y que ya están en curso– apuntan en la dirección contraria. Después de que se aprobara el Plan Estratégico a fines de 2009 tanto en la Asamblea como en la Junta Directiva se evaluó cómo sería financiado. Esa tarea le fue encomendada por la Junta al presidente de la corporación, Ernesto Livacic, y al que fuera rector hasta principios de marzo de este año, Luis Lucero. El primero quedaba con amplias facultades. Seis meses después, justo al término del plazo establecido por la Junta, ya se tenía una propuesta. Fue entonces que comenzaron los verdaderos problemas en la UCEN.
El amigo Norte Sur
Como se señala en el Acta del Comité de Decanos del 14 de julio de 2010, Livacic dijo que se había hablado con bancos para obtener créditos, pero que la capacidad de endeudamiento de la UCEN lo hacía inviable. También, que se exploró con posibles benefactores, pero que éstos ya estaban aportando a otras universidades. Y que varias de las conversaciones con entidades privadas se desecharon porque exigían el control mayoritario de la gestión de la UCEN. Fue entonces que surgió la opción de Norte Sur, el grupo de inversiones comandado por el empresario Vicente Caruz (ex dueño del Banco del Desarrollo), para desarrollar una alianza estratégica que, aunque se niegue desde Casa Central, involucra en los hechos una venta de la universidad.
-En la búsqueda de financiamiento participamos el ex rector Lucero y yo. Hay actas de todas las reuniones donde se trató el tema. Los dos nos reunimos con la gente de Norte Sur en mi oficina. Todas las empresas que se presentaron y las conversaciones que se tuvieron están documentadas y constan en las actas y los informes que se presentaron –dijo Livacic a CIPER.
Pero Lucero, que fue desvinculado de la UCEN junto a otros tres altos funcionarios por oponerse a la alianza, asegura que no participó en ese proceso y que sólo estuvo presente “en un par de conversaciones informales y en una reunión en las oficinas de Norte Sur”. También afirma que Livacic se encargó de todo, que sólo se remitía a la información que le entregaba verbalmente a él y al resto de la Junta y que cada vez que pedía documentos, se los negaba.
-Y no preguntaba mucho más porque Livacic decía que todo era súper confidencial, que no se podía filtrar. Hubo varias reuniones con diversos interlocutores donde se conversó este tema. Todas a puertas cerradas y sin secretario. Para todos los efectos, esas reuniones no existieron –agrega Lucero, ex rector de la UCEN, lo que es corroborado por otro miembro de la Junta que prefiere mantener su nombre en reserva.
Ninguna de las fuentes consultadas por CIPER –tanto miembros de la Asamblea como de la Junta Directiva– pudo acreditar con qué bancos se habló, cuáles instituciones benefactoras se exploraron ni qué otras entidades privadas hicieron ofertas para financiar el plan de la universidad. El único que dijo conocerlas fue Ernesto Livacic, el mismo presidente de la corporación, pero señaló que no podía entregar esa información por una cláusula de confidencialidad.
Aunque ni la Asamblea ni la Junta conocían los detalles de las negociaciones, todo se aprobó. Ni siquiera Rafael Rosell, que fue fiscal de la UCEN hasta enero de este año, supo de esas conversaciones: “No pasó ningún contrato por mí. Si la fiscalía tomó conocimiento de esta alianza estratégica fue porque explotó en el diario”, dice.
Según Livacic, todo pasó por Rosell, pero varias fuentes consultadas por CIPER aseguran que en materia legal el presidente de la Junta fue asesorado durante todo el proceso por el estudio jurídico Avendaño y Merino Abogados. Allí, uno de los abogados asociados es Alberto Etchegaray de la Cerda, hijo del ex ministro de Vivienda del mismo nombre quien es socio de Norte Sur.
Otra incongruencia surge al momento de elegir a Norte Sur como socio estratégico. Según Livacic, lo que aprobó la Asamblea fue un informe preparado por un comité de la Junta que seleccionaba a Norte Sur porque “era el único que contemplaba una administración compartida, adscribía plenamente al proyecto académico y a su orientación, fines y objetivos, y era la mejor propuesta en cantidad de recursos que ingresaban a la UCEN”. En ese comité habrían participado Livacic junto a otros dos miembros de la Junta: Claudio Martínez y Eduardo Castro. Pero cuando CIPER le consultó a Castro por esta decisión dijo: “Yo nunca estuve ahí”.
Llega un nuevo socio: bono para todos
Norte Sur no es un recién llegado al negocio de la educación. Su polo educacional de inversiones ya cuenta con 8 colegios, un centro de formación técnica y registra una incursión en la Universidad de Viña del Mar cuya parte posteriormente fue vendida a Laureate International Universities. Ahora, después que se aprobara su incorporación como nuevo socio estratégico de la UCEN -y que se llevara a cabo el proceso de due dilligence-, Norte Sur se convertiría en dueño del 45% de los inmuebles que la UCEN tiene repartidos en Santiago (ver mapa), Antofagasta y La Serena por $16.000 millones. Según el último balance financiero de la UCEN, los edificios constituyen el 56,9% de sus activos, con un valor de $35.348.016.000.
-Después de la venta, $11.000 millones se van a destinar al pago de la deuda. Lo que queda, son indemnizaciones para todo el personal (porque cambia el empleador). Lo primero que se dijo es que era un bono compensatorio, pero lo cierto es que son simplemente finiquitos. Eso significa que de lo que pague Norte Sur, todo el mundo va a recibir algo. Y ello porque las acciones que posee cada uno, según el último informe entregado por Livacic, pasaron de valer $10.000 a $700.000 –explica Lucero.
Livacic aclara que con la venta, la corporación va a quedar en cero deuda, lo que le permitirá capacidad de endeudamiento. Y que los remanentes no se repartirán entre los académicos y funcionarios de la UCEN, sino que “el bono compensatorio” vendrá de los excedentes que se obtengan durante el año. Livacic no se pronuncia sobre el aporte extra de $5.000 millones que hace Norte Sur para obtener representación en la Junta Directiva. Y es que en todo este proceso, los académicos de la universidad pasaron a ser accionistas de un Fondo de Inversión Privado (FIP) al cual le fue traspasado el resto de los bienes inmuebles de la corporación.
La UCEN pasó a tener dueños. De esa operación, los 11.170 estudiantes de la UCEN (según ranking de America Economía del 2010), que son su principal activo, han sido meros espectadores. Hasta aquí la parte sencilla del negocio.
Sociedad académica
Antes de que se definiera el nuevo socio estratégico, dentro de la universidad ya se había articulado un complicado modelo que tenía su base en la creación de un FIP, cuyos inversionistas serían los mismos académicos de la UCEN. Su diseño fue obra de International Links, una compañía del ex director de la Empresa de Ferrocarriles del Estado, Alberto Libedinsky.
-Evaluamos con los abogados distintas opciones de organización del 50% que iba a representar a los académicos en la UCEN. Había dos fórmulas posibles: una sociedad anónima o un fondo de inversión. Se optó por lo segundo porque, en un fondo de inversión como este, que está hecho con un plazo de 45 años prorrogables, el retiro de las utilidades es mucho más limitado. Lo que queremos es que los recursos que entran producto de la alianza estratégica queden para la universidad y no salgan a manos de terceros –cuenta Livacic.
Pero con el modelo que se implementa, a diferencia del modelo que funcionó hasta ahora, gran parte de los fondos sí pasan a manos de terceros: de los académicos y los directivos.
Durante el año pasado, con folletos, afiches, sitio web y un enorme despliegue comunicacional, la UCEN invitó a más de mil de sus empleados a suscribir acciones en alguna de las 19 sociedades anónimas que constituyó. Todas ellas invertirán en un Fondo de Inversión Privado (FIP) creado por la universidad para financiar sus áreas de intereses, pero en el cual la corporación no tiene ninguna injerencia ni propiedad. La cantidad de sociedades anónimas cerradas que se crearon se determinó según el número de participantes por facultad. Y no es difícil darse cuenta de por qué se aprobó tan fácilmente el modelo tanto en la Junta como en la Asamblea ni del motivo de que se suscribiera el 87% de las acciones antes de que se cumpliera el plazo establecido. Incluso quienes estaban en contra de todo el proceso compraron acciones.
En un documento que en su parte superior dice “Confidencial”, se establecen los criterios para la suscripción de las acciones: de los 10.000 títulos a $10.000 cada uno, los administrativos y académicos tendrían una opción de compra por cada año de antigüedad, además de dos acciones extra para las autoridades de cada facultad. Y mientras más alto el cargo, mayores los beneficios. Las opciones suman 10 acciones para los directivos superiores, 20 para los vicerrectores y decanos y 30 para cada miembro de la Junta, de la Asamblea y el rector. A eso se les agregan las otras 30 acciones que los integrantes de la Junta, además del rector y el secretario general pueden adquirir por ser “directivos conductores” y las otras 10 que cada asambleísta puede comprar por ser “directivos decisores”.
Todo el dinero de esas ventas –aproximadamente unos $100 millones– va a parar al FIP. Pero eso no es lo llamativo del negocio. Al concretarse el ingreso de Norte Sur, el nuevo socio hará un aporte de $5.000 millones para ocupar tres asientos en la Junta Directiva. Y esa plata no va a la corporación, sino que se suma al FIP. Sólo con ese movimiento, si una persona invirtió $10.000 en un título, su valor patrimonial sube hasta alrededor de los $700.000. En Directivos S.A., una de las 19 sociedades anónimas donde además participan los cuatro funcionarios desvinculados (entre ellos, el ex rector Luis Lucero), Ernesto Livacic, como presidente de la corporación, tiene 100 acciones. Elo significa que la compra de acciones por $1.000.000 al momento de hacerse efectivo el aporte de Norte Sur valdrá $70.000.000.
Los jefes del fondo
Como la licitación privada para adjudicar la administración del FIP fue un fracaso, principalmente por el limitado margen de inversión, la UCEN le encargó a la empresa de Alberto Libedinsky –la misma que desarrolló el modelo– una propuesta para administrar el fondo privado. En su informe, Libedinsky propuso a la Junta la creación de una administración mixta entre los directivos de la UCEN y una empresa externa. Así fue que, antes de que se creara el FIP, nació en julio de 2010 la Administradora Almagro S.A.
Sus socios, según consta en su Pacto de Accionistas, son los 32 directivos de la UCEN (Junta, Asamblea, rector, decanos y vicerrectores) y la sociedad Macanise Inversiones Ltda., empresa de propiedad del propio Libedinsky, quien actúa como accionista mayoritario. En el directorio provisorio de Administradora Almagro, sobre el cual recaerá la responsabilidad del manejo de las platas del FIP, están Livacic, la asambleísta Marina Panez y el hasta poco antes asesor foráneo, Alberto Libedinsky.
Pero el rol de Administradora Almagro S.A. va mucho más allá de la administración del dinero. Además de haber creado la Inmobiliaria UCEN Ltda., para administrar el 55% de los inmuebles que quedaban en poder de la corporación y que le fueron transferidos a cambio de acciones; una entidad encargada de recomprar los títulos a los académicos que quieran salir del negocio; y otra sociedad para desarrollar nuevos proyectos inmobiliarios, el FIP, representado por la sociedad administradora, constituyó seis sociedades por acciones (SpA) que tendrán el poder absoluto en la universidad. Y ello, porque los cambios que vienen con el nuevo negocio vienen a reformar por completo su institucionalidad (ver recuadro 1).
Sociedades en vez de directores
Con el nuevo modelo la Asamblea, al menos en la práctica, desaparece. Lo que hoy corresponde al órgano superior de la UCEN pasará a llamarse Comité de Designación y quedará fuera de la estructura de la corporación, adscrito al FIP. Su única tarea será designar a los miembros de la Junta. Pero éstos ya no serán personas naturales, sino representantes de las SpA creadas por el FIP. La Junta Directiva no tendrá directores, sino que sociedades unipersonales. Y serán las mismas que conformen la nueva Asamblea. De hecho, en estricto rigor, lo que compra Norte Sur con los $5.000 millones que aporta al FIP no son tres asientos en la Junta Directiva, sino que tres sociedades por acciones que además, le aseguran tres puestos en la Asamblea.
Todo eso está contenido en los nuevos estatutos que se evalúan actualmente en el Ministerio de Educación. Un trámite de gran importancia ya que mientras la Dirección de Educación Superior no apruebe la reforma estatutaria, la venta no podrá llevarse a cabo y los representantes de Norte Sur no podrán ser designados. Aún así, por el lado de la UCEN ya está todo sellado.
-Cuando se formaron las seis SpA hubo que nombrarles administradores de inmediato y se nombró a los actuales miembros de la Junta. Yo me repetí en una de las que se van a vender y Héctor Aguilera también, porque uno de los directores no quiso. Esto se nombró provisoriamente por la Asamblea –dice Ernesto Livacic, quien reitera que lo de la UCEN y Norte Sur es sólo una alianza estratégica y no una venta.
Ninguno de los asambleístas consultados por CIPER sabía que esos cargos ya se habían designado.
Nuevas reglas para el juego
A pesar de la oposición interna en la UCEN para la aprobación de la reforma a los estatutos vigentes desde 2001, en un principio todo parecía ceñirse al cronograma. Pero se atrasó. Y para que el negocio con Norte Sur pueda seguir adelante, lo único que falta es que el Ministerio de Educación le dé el vamos a esos cambios.
La primera vez que la Junta Directiva presentó una propuesta para cambiar los estatutos de la corporación fue el 9 de julio de 2010. CIPER tuvo acceso a un documento elaborado por la ex decana de la Facultad de Educación, Selma Simonstein (miembro del grupo de académicos desvinculados), que compara el estatuto vigente con el primer borrador –que fue rechazado– y la propuesta definitiva aprobada por la Asamblea a principios de agosto del año pasado. Mientras que en el primero se ve gran parte de los lineamientos originales tarjados, en el de agosto se mantiene la mayoría, aunque los cambios esenciales siguen siendo los mismos.
Si hasta ahora sólo pueden participar como socios activos de la Asamblea académicos que cumplan con ciertos requisitos, el proyecto aprobado le abre la puerta a la participación de personas jurídicas. Y si con las reglas aún vigentes se prohíbe que un miembro de la Junta sea electo como asambleísta o viceversa, el nuevo reglamento lo permite. También indica que tanto los miembros de la Asamblea como de la Junta permanecerían en sus funciones hasta que el Ministerio de Educación apruebe la reforma y consagra que Norte Sur sea titular de al menos la mitad de los socios activos de la Asamblea. Esto último es considerado por varios de los detractores a la venta como uno de los puntos clave que podrían significar la anulación de todo el proceso (ver recuadro 2).
El 12 de agosto la propuesta aprobada ingresó al ministerio, pero antes de que la División de Educación Superior diera su parecer, Ernesto Livacic la retiró para hacerle modificaciones. Livacic dijo a CIPER que lo hizo “por cuestiones de carácter administrativo”. En la sesión del 4 de noviembre la Asamblea General aprobó esas modificaciones y el 22 de noviembre el documento volvió a ingresar al ministerio. Pero se presentaron observaciones.
-Fueron básicamente cuatro: hay que incorporar una cláusula en que los estudiantes y funcionarios no tengan derecho a voto, eliminar un párrafo en que se permitía cambiar la estructura de las vicerrectorías sin modificar el estatuto y un par más de carácter formal –dice Livacic.
El 3 de marzo pasado, la Asamblea General aprobó la propuesta de adecuación del Estatuto tras las observaciones del ministerio. Según consta en el acta de esa sesión, éstas “son básicamente formales y no afectan el fondo de los acuerdos previamente adoptados”. Sobre esa presentación, las autoridades aún no se han manifestado y el plazo para hacerlo vence a fines del primer semestre.
Las denuncias de los opositores
La alianza de la UCEN con Norte Sur ha tenido repercusiones tanto adentro como afuera. Mientras los estudiantes han mostrado su rechazo con marchas, tomas y paros, el grupo de directivos desvinculados -compuesto por los ex rector (Luis Lucero), fiscal (Rafael Rosell), director de aseguramiento de la calidad (Eugenio Arratia) y decana de educación (Selma Simonstein), todos accionistas en las sociedades anónimas–, comenzó una batalla para detener la venta de la casa de estudios donde se desempeñaron como académicos desde sus inicios en 1982. Asesorados por el abogado Francisco Molina Cáceres –uno de los artífices de los estatutos del 2001–, han enviado cartas a los ministerios de Educación y Justicia e incluso al Consejo de Defensa del Estado denunciando lo que ellos consideran como un proceso lleno de irregularidades.
Su principal argumento es que los cambios van en contra de la naturaleza de la corporación: ser una entidad sin fines de lucro. Con la alianza estratégica, la creación de sociedades anónimas para invertir en un fondo de inversión privado (FIP) y la modificación de los estatutos, se “excede el marco jurídico que autorizó su existencia y funcionamiento, esto es una corporación de derecho privado sin fines de lucro así como el cumplimiento de sus fines educacionales”, expresa Molina en su carta al Ministerio de Justicia.
Por ley, una corporación sin fines de lucro no puede venderse ni generar utilidades para los miembros que la componen. Pero a juicio de los detractores, el modelo utilizado infringe la ley del principio de no lucro y de autonomía, tal como lo explica Molina a CIPER: “La UCEN, dentro de su autonomía legal, puede constituir sociedades en apoyo a su giro, pero no tiene autonomía ni facultades para constituir sociedades de inversión como las que ha constituido ahora”. El abogado se refiere a las sociedades anónimas que se crean para invertir en el FIP y las Sociedades por Acciones, todas por definición con fines de lucro.
También acusan a la Asamblea General de otro acto “ilegal”: haberse prorrogado su mandato en noviembre y no haber realizado aún nuevas elecciones. En efecto, en noviembre pasado expiró el período de cinco años en el cargo para ocho de sus 14 miembros y “debió ser renovada parcialmente por aplicación de los estatutos y su Reglamento, a fin que asumieran, sesionaran y adoptaran acuerdos válidos”, dice Molina en su misiva al Ministerio de Educación. En ese contexto, desde esa fecha la Asamblea carecería de capacidad legal para adoptar acuerdos de esa envergadura.
La interpretación que hace Livacic es distinta: “La Asamblea tiene la facultad de prorrogarse a sí misma porque es el órgano superior de la corporación (…) Y el estatuto que se aprobó el 5 de agosto establecía que los miembros de la asamblea permanecían en sus cargos hasta que correspondiera nombrar los nuevos socios de la Junta”. Al respecto, hay un solo punto que resta por dilucidar: el estatuto al que se refiere Livacic aún no ha sido aprobado por el ministerio, por lo que sigue vigente el de 2001.
El abogado agrega que “la jurisprudencia y la ley dicen que cuando estos miembros están caducados en su nombramiento y funcionan después de que venció su período, ellos conservan sólo las facultades de conservación y administración. Es decir, están para cobrar y pagar cuentas, no para decidir sobre cosas importantes, porque para eso se requiere tener la plenitud de su nombramiento. No pueden tomar decisiones de enajenar activos ni menos modificar el estatuto”.
En enero, el mismo grupo se puso en contacto con el penalista Luis Hermosilla para evaluar la opción de interponer una querella criminal contra los inversionistas por alteración del precio natural de los bienes: según ellos, la obtención de Norte Sur del 50% de la gestión de la UCEN es realmente una venta de la mitad de UCEN al grupo de Vicente Caruz por tan sólo $5.000 millones.

Notable investigación !! Ojala se pueda difundir a la mayor cantidad de personas…. Estos empresarios están lucrando con el sueño de todos nosotros! La educación es un derecho
Practicamente TODAS las Univeridades "Privadas" con Corporaciones Privadas sin Fines de Lucro...pero si se informaran mejor, revisando a TODAS las otras universidades privadas, se encontrarian con que practicamente ninguna es propietaria de todos los edificios que ocupa, estos por lo general pertenecen a inmobiliarias que les arriendan estas propiedades. ¿Cual es el "negocio" para los "dueños" de las universidades? - Ocupan cargos administrativos y/o directivos, con sueldos de mercado (de esto comen y se visten). - Crean inmobiliarias y sociedades, solicitan creditos bancarios a L.P. (hipotecarios y otros) para financiar construcciones o compras de edificios, los créditos se pagan con los arriendos cobrados a las universidades que ellos mismos administran. Asi tenemos a gente, que tal como lo realizado por Gerardo Rocha, si dan algo de calidad (o sea se preocupan de no ser los "peores" y ser de segunda división y no de tercera), despues de 20 o 30 años, estas universidades (o más bien los edificios "ocupados" para hacer clases a 10, 20 o 30 mil alumnos), pueden llegar a valer sobre los USD 100 millones. Si la universidad es de "segunda división"...OK...pero cuando es de "tercera"...que los alumnos no se quejen (aqui es donde terminan todos los que sacaron bajo 500 puntos).
GRACIAS POR LA INFORMACION...100% CERTERA..AL FIN UN MEDIO QUE NO MIENTA
Muy buena columna, no sólo en términos formales, sino también de fondo. Es importante que se informe con datos reales y objetivos un tema tan delicado como lo que ocurre con la Universidad Central (en la cual estudio). Esperamos que el Ministerio de Educación intervenga, y no se excuse (como dice Lavin) que se trata de un problema entre "privados", pues si bien en principio queda en evidencia que así lo es, en el fondo incumbe al Estado asegurar el derecho a la educación, y no sólo a ella, si no a una buena educación, donde los que en virtud de ella (los alumnos) tengan una participación activa y democrática.
Carlos. En el caso de la central no es así, la infraestructura fue donada por sus dueños. Y por otro lado yo entre allí con 680 a derecho el 2003, y ahora estoy becado en la U. de Yale gracias a la tesis que emano de mi querida U. Central tonto weón! Muy buena la investigación
CARLOS GARCIA: es justamente lo que no queremos que suceda, lo que dices puede o no ser completamente cierto, pero la discusión va mucho más allá de los inmobiliarios de una Universidad, el tema medular es que somos de las pocas universidad privadas sin dueños, por tanto tenemos autonomía y ello permite una institución de educación más democrática... El tema, insisto, es mucho más delicado de lo que detallas en tu comentario...Está de más lo de "segunda" o "tercera" división...Supongo que está de más explicar el por qué. Saludos.
¿Algo que agregar? Por supuesto: la venta de la Universidad Central es un hecho y, también por supuesto, Lavín NO se opondrá. Ahora, a esperar la privatización de las llamadas "universidades tradicionales", empezando por las que salieron de la U. de Chile. No estuve muy equivocada en la sátira que escribí el año pasado... http://ciudadanaalexa.bligoo.com/content/view/849567/SATIRA-DE-MAL-AGUERO-PRIVATIZACION-DE-LAS-UNIVERSIDADES-PUBLICAS.html#content-top Excelente reportaje.
Esto es la Educación Superior Privada...son las reglas del juego de este modelo de desarrollo sin embargo una duda. ¿El estar en desacuerdo hizo que el Sr. Luis Lucero y su esposa Sra Selma Simonstein renunciaran a la compra de las acciones que se les permitió comprar? ¿cual es la propiedad de acciones que tienen los líderes de cada uno de los lados en conflicto? Sólo se las que tiene Livacic
Excelente articulo, por twitter se difunde esto como pan caliente....
Encuentro muy justa la causa. La eduacacion es un derecho, lo consagra nuestra Consitucion, y debiesen existir normativas que regulen mucho mas este ambito. Lo que no encuentro razonable es como la federacion esta llevando esto del paro. Encuentro poco democratico que las votaciones se hagan a mano alzada, ya que recriminan a los que no estan de acuerdo. Si quieren hacer paros y tomas no anden haciendo asaditos y carretitos en la pergola para hacer "HORA". Asi no los tomaran enserio.
Carlos: por algo los centralinos estan luchando, y es justamente para que nuestra U.Central siga siendo una universidad sin fines de lucro...El estudiar en una universidad privada no tiene nada de malo, y es mas, yo soy centralina recien egresada, que gracias a la tesis presentada en mi U, hoy en dia tengo un buen trabajo, y bien valorada en el mercado, pues estudie pedagogia, ingresada con 620 puntos, y, educada en la "unica" universidad con enfoque inclusivo, pionera en esto que hoy es demandado a siniestras... asi que debes ser tu quien tiene que informarse antes de hablar...
Esta no es una venta, es un ROBO y a manos LLENAS. Un montón de mercachifles que quiere hacerse de sucias lucas. Que asco.
Excelente aporte de CIPER, la UCENTRAL es un ejemplo de como se debe mirar la educación y ese hecho no puede ser sobrepasado por el interés de unos pocos oportunistas que ven un negocio, ojalá el gobierno a través de su autoridad de una respuesta clara y comprometida!
Y lo peor de todo, LA UNIVERSIDAD CENTRAL ESTA ENTRE LAS PEORES UNIVERSIDADES PRIVADAS DE SANTIAGO. Acreditada en sólo un 22,86% (sólo por 4 años de 7, y sólo en dos áreas de 5).
Yo soy un "papa" que tiene a su hijo aqui, el esta contentisimo en esta universidad y en su carrera Los pagos mensuales han sido en forma religiosa mes a mes, yo pregunto: que esperan los 11.170.- alumnos para congelar la matricula y asi dejar a estos mercachifles, sin flujo de caja? hasta que sean escuchados, porque aqui los alumnos son los IMPORTANTES,,,, toquenle el bolsillo a estos mercaderes.....
más que un comentario, una consulta. ¿este proceso de venta, o conversión de la corporación a sociedad está terminado? Si es así, ¿con qué fecha? Muchas gracias
No entiendo que tanto escándalo con la venta de una universidad a otros dueños. Antes se vendió la U Las Condes, el AIEP, el INACAP, el EDUCARES, etc. El hecho de que una universidad sea negocio privado no afecta necesariamente su calidad. Son los dueños y su administración los que la afectan con sus políticas correctas o equivocadas. Por favor cortemosla con demonizar a los empresarios privados. Parece que nadie se da cuenta que muchas universidades llamadas "públicas" no solo son de mala calidad, sino que además son tremendamente ineficientes. Cada "modelo de gestión" universitario tiene sus virtudes y defectos. Y sí señores, la universidad es un negocio. Algunos quieren lucrar con ello ¿acaso alguien de los que critica en estos blog trabajaría gratis? No seamos hipócritas.
Los colegios entre comillas públicos deben salir de los municipios por la misma situación irregular que sucedió en la Pintana, deben pasar al estado, no puede ser que un colegio este dirigido por un alcalde que apenas tenga octavo básico por poner un ejemplo que sucede en chile. De ahí parte la problemática en Chile. Ese es el gran punto a cambiar en la educación. Pero el gobierno tiene que atreverse a quitarles los colegios a las municipalidades si ya vimos un reportaje que las municipalidades no invertían el dinero que se les entregaba en educción 100 %, sino que los destinaban en otros ítem o lo usaban como una caja de préstamos.
LOS MINISTERIOS DEL GOBIERNO Y EL DRAMA DE LA UCEN El reciente artículo publicado por el CIPER, deja meridianamente claro la forma, modo y participación de los diferentes organismos y personas de la Universidad Central en el redondo negocio que está en curso en relación a la transformación de una corporación educacional en un comodity, y como este, atenta contra el estado de derecho y a la mas mínima ética incluso en los negocios, por lo que referirse al tema seria redundante. Lo que si es un hecho, que día a día, una institución educacional seria, prestigiada, singular en su composición, ya que es la única, entre las universidades privadas, que cumple con la letra y el espíritu de la ley, se destruye, desangra y se sume en el caos, por la codicia de unos, apatía e ignorancia de otros, dejando a unos pocos, que cada vez son más la defensa de la institución, impidiendo su saqueo y su desnaturalización. Cabe si analizar la conducta y actuación del Gobierno, quien debe participar, sancionar y autorizar la felonía, lo que debe realizar con la participación directa de los Ministerios de Educación, Justicia e indirectamente Interior, actitudes que veremos una a una. MINISTERIO DE EDUCACION.Observa impávido e indiferente el drama, dando largas a la resolución del asunto conforme a derecho, inmovilizado por presiones, consideraciones políticas y equilibrios totalmente ajenos al derecho, a su función reguladora y garante del cumplimiento de la ley, esperando el desarrollo de los acontecimiento, a ver si le permiten una salida que los deje bien con dios y el diablo, tanto asi que el Sr. Ministro se ajena al problema con su desafortunada declaración “es asunto entre privados” MINISTERIO DE JUSTICIA.De acuerdo a la ley corresponde a este velar por la aplicación de los estatutos en las corporaciones, obligación que le impone la ley, y que debe ejercer de oficio, y de no hacerlo, el Sr. Ministro incurre en notable abandono de sus deberes.Situación más grave aun cuando se le han comunicado, por escrito y formalmente las transgresiones flagrantes a los estatutos de la Universidad que han sido necesarias para el avance y aprobación dolosa de la “Alianza Estratégica” que es más bien un despojo. Mandatarios que actúan sin representatividad y que autoprorrogan su mandato, por supuesto convenientemente recompensados por ello, miembros de la Junta que en manifiesta contravención a las normas de la universidad respecto a negocios relacionados con ella, lucran y se enriquecen, con la anuencia de las autoridades llamadas a ese control, ya que asi cuentan con su aprobación en el despojo, y no tan solo hacen vista gorda y aprueban esas relaciones espurias, sino que además al igual que a los miembros de la Asamblea los recompensan por aprobarlo. Y el Ministerio de Justicia, pese a sus obligaciones y atribuciones mantiene un cómplice silencio y pasividad. MINISTERIO DEL INTERIORPese a la ilicitud e inmoralidad del negocio, el Ministerio del Interior ordena a la fuerza publica actuar represivamente contra los alumnos de la Universidad, reserva moral, que lucha contra iniquidad y en defensa de su institución, protegiendo a los que actúan contra la institucionalidad tanto nacional como de la Universidad, actuación ministerial acorde a la de sus colegas de Educación y Justicia. Extraña tanta energía para proteger algunos valores jurídicos, o no otros, reprimiendo actitudes y acciones a la cuales se ha llegado por la propia pasividad y permisividad de las mismas autoridades. Informe jurídicos van y vienen, cuando el atropello a la legalidad es palmario, aun en la esfera del lego, y son otros intereses y conveniencias completamente ajenas al derecho y la ética las que permiten que este raro animal, que mas bien ahora parece un cordero llevado al matadero, o un negrito en Harvard como lo ilustro brillantemente el Sr. Livasic, caiga en manos un grupo económico, impulsor y artífice del despojo, que observa esta tragedia, sobándose las manos para recoger su parte al concretarse la felonía. JOSE MIGUEL OLIVARI REYES abogado
Quisiera hacer un aporte desde la perspectiva de estudiante y profesional. Estoy en tercer año de Derecho y siento que mi viaje en esta carrera ha sido buena, he tenido profesores excelentes en este proceso y he obtenido frutos por mi esfuerzo. Apoyo plenamente la movilización, creo que las razones de lucha son más que justificantes. Una de las razones por las cuales ingresé a la Universidad Central fue por su enfoque académico y por su perfil de egreso. La universidad me cautivó por su diversidad y su discurso de Independencia y Pluralismo. Creo que este discruso es potente sobre todo si quería complementar esta nueva carrera con mi primera profesión, soy Trabajador Social. Esta es la oportunidad que tengo para manejar mayores herramientas para poder seguir con mis objetivos profesionales y humanitarios, pero me siento cansado y frustrado. Intento informarme, intento ayudar en la causa, pero siento una desorganización terrible en esta lucha. Hace falta presencia de ex alumnos, egresados y profesionales de nuestra casa de estudio que concurran a nuestra causa, es algo que nos afecta a todos. El prestigio académico de la universidad ya no se verifica, lo que ocurrió con la venta de exámenes de grado fue un escándalo y nadie ha hecho nada. Unos cuantos despidos, uncuantos billetes para los medios de comunicación y "aquí no ha pasado nada". Pero sí lo saben las personas del mundo académico y por lo tanto nos mirarán con desconfianza y nos señalaran con el dedo. ¿Cómo podremos presentar un CV estableciendo que egresamos de una universidad poco seria y trucha? agregando todo lo que ha ocurrido ahora, es más. Por otra parte ¿Cómo es que se abrirá una nueva facultad, la de medicina, si las facultades que hay no cuentan con los elementos necesarios para una educación de buena calidad? Quisiera agregar que los informes del Fiscal, que son públicos, no están a la vista de cualquier alumno... ahora recuerdo que alguién mencionó que "arriba en los cielos" se cometían delitos como los de manipulación de instrumentos y que los responsables quedaban impunes. Creo que da lo mismo perder una semana, un mes o un semestre si la lucha es por mejorar la educación, por tratar de hacer las cosas conforme a derecho, por luchar por principios que motivaron a estudiantes a ingresar a la casa de estudios. Quisiera hacer una denuncia también a dos profesores, Esteban Elias y Bernardita Blasco, a quienes en una converzacion de pasillo les escuché lo siguiente: "Yo aplico el principio día pasado materia pasada, entrego la materia y ahi se las arreglan" "no nos va a quedar otra que reprobar en los exámenes" esto en un tono elevado para que todos los estudiantes que estábamos ahí presentes escucharamos. Esto me lleva a pensar ¿Qué piensan los profesores respecto a esto? creo que para ellos es fantástica la perspectiva de convertirse en accionistas de la U y obtener beneficios de todo esto, pero no piensan a futuro ya que ¿Cuál es la gracia de trabajar en una institucion poco seria, trucha y que seas reconocido por eso? Creo que el interés general debería ser elevar el nivel académico pero ¿a qué precio?... son tantas cosas las que veo desde dentro y no me explico cómo mis compañeros sigan en la apatía e indiferencia. Con todo lo ocurrido he considerado la posibilidad de irme a otra universidad y, no sólo yo, sino que tambien otras 36 personas de mi generación. Triste y Patético todo lo que ocurre en la Central. Ahora entiendo el dicho "el dinero saca lo peor de las personas". ¿Qué va a pasar mañana? no lo sé, sólo sé que estan jugando con los sueños de muchos y los recursos de todos y es un abuso por parte de la autoridad universitaria y una irresponsabilidad por parte del gobierno al no intervenir los ministerios. El resto está de más...
Si las privadas son malas, qué queda para las estatales. La conclusión: en Chile no existe educación de calidad.
Lo curioso es que el grupo americano Apollo, diez veces con mayores recursos que Norte Sur no fue el escogido. Ahora me doy cuenta porque, por lo que dice Ciper el sr. Etchegaray, abogado asesor, tienen asu padre como soico del grupo de Caruz.......................
La Central no merece este trato. Desde sus inicios, ha sido la única universidad privada claramente orientada a la clase media (una buena parte de sus estudiantes provienen de las comunas de Maipú, Puente Alto y La Florida). Después de casi 30 años de existencia, posee una infraestructura de primer nivel, justamente para acoger y construir en esos jóvenes una identidad que les permita dar el salto cualitativo que, por fin, los impulse fuera del círculo de la pobreza y la precariedad social. Ha desarrollado su proyecto académico y de gobierno universitario a contrapelo de las tendencias del mercado. En tanto otras universidades privadas se sustentan en grupos económicos, religiosos, políticos o laicos, la Central ha perseverado en su independencia y pluralismo. En tanto otras universidades gastan miles de millones de pesos en campañas publicitarias, la Central se ajusta a un presupuesto exiguo y voluntarioso. En enero de este año, en dos días, la Universidad perdió mas de 150 alumnos nuevos poseedores del Crédito con Aval del Estado, que ya habían concretado su matricula, simplemente porque otras universidades del vecindario, mediante llamados telefónicos, les ofrecieron becas imposibles (gratuidad de toda la carrera).La participación de los profesores es la máxima posible en un mercado de competencia tan feroz como este. Ellos elijen a sus Decanos, a sus representantes en los consejos de Facultad, de Carrera y, lo más importante, a los representantes de cada Facultad en la Asamblea de Socios. Una especie de Senado Universitario (que también incluye representantes de los trabajadores y de los estudiantes) encargado de velar por la marcha de la universidad. Ha sido esta misma Asamblea la que ha adoptado la decisión de ESCOGER un aliado para continuar con su proyecto universitario.Y es que en el actual sistema normativo de la educación superior chilena, el modelo de negocios de la Central se agotó. Si no se cambia, esta universidad se venderá al mejor postor en unos pocos años más. La Universidad Central: sus profesores, sus estudiantes, sus administrativos y sus egresados no merecen el trato que insinúa el reportaje. Lastima.
Realmente me da pena toda la gente que dice: "así es la vida", "tenemos que acatar no ma' po", "esa es la regla del juego"... paaaaf!! son fácilmente pisoteado por las cosas que suceden en el mundo, verdaderas medusas que son llevadas por la corriente, y no son capaces de luchar por sus ideales. Hemos visto la realidad, cuán injusto es todo esto, y así muchas cosas más que pasan en nuestro país, ¿y nos vamos a quedar sentados mirando como los que tienen el dinero abusan de su poder, camuflándolo en supuestas "buenas intenciones", "por el bien de todos"... y bla bla bla? Yo por lo menos no soy un mediocre que deja que le mundo pase al frente de sus ojos sin hacer nada...
Las Universidades Privadas son empresas con fines de lucro, por favor entiendanlo bien!!! Lo cuestionable, es que aparenten ser corporaciones SIN fines de lucro!! Para decir las cosas por su nombre, estas universidades privadas, cometen "chanchullos" para financiarse, sobretodo, las privadas mediocres y malas. Para que entiendan, informense lo que ha sucedido, en los últimos diez años, con la universidad privada perteneciente a un partido político, el Partido Comunista, que es la arcis. Este partido político, ya no sabe que otra chanchada realizar para su financiamiento. En este caso, (arcis, partido comunista = educación universitaria privada, lucro) el discurso social sobre educación, no aplica. Aquí, existe deficiencia académica y mediocridad, INACEPTABLE. En chile, la educación universitaria privada, debe ser fiscalizada y sancionada si no cumple con estandares mínimos de calidad y eficacia.
Es una contradicción viviente la Universidad Central, por un lado es una universidad privada, pero por otro quiere financiamiento e intervención del Estado. ¿Por qué debería el dinero que se cobra para ayudar a la gente pobre financiar una universidad privada? Más si ya existe la Universidad de Chile, la de Santiago, la de Talca y todas las otras de estatales de provincias. ¿Quieren libre competencia? Y que se destinen fondos públicos a universidades privadas ¿Quieren estatismos? Y que el Estado deje de financiar a las universidades privadas en beneficio de las universidades estatales.
Ernesto Livacic heredo un proyecto de universidad privada que pretendía operar con una institucionalidad democrática, su ambición por el dinero acabo con el sueño de su padre, y de paso con la utopía de hacer de la Universidad Central un ejemplo de equilibrio entre los intereses privados y públicos.
Se agradece la transparencia, se agradece la dedicación, se agradece el ímpetu por encontrar la verdad. La educación en Chile es sencillamente un NEGOCIO, en donde sólo se busca el lucro de una élite, hoy por hoy es un privilegio y el Estado se queda de brazos cruzados y la brecha de la desigualdad se hace aún más extensa.
Que tanta alaraca. So a universidad es rentable cambiara de manos, a otros que la consideren un potencial de ensenanza. Si la U no es rentable como negocio, pasara a pedir aportes del estado, y se convertira en otra u estatal. De que el nocio sea con fines de lucro o no no es de importancia, ya que la U como institucion de ensenanza se ha de auto financiarse. Si no se auto financia, tendra que conseguir mas ayuda estatal, o tal vez un alma caritativa ete dispuesta a regarle dinero. Pero es hora de dejarse con todo el ruido sobre organizaciones de lucro. Finalmente considero mas mimportante que el estado invierta en educacion primaria, con mejores colegios y profesores publicos atravez de Chile, que seguir apoyando tanta Universidad, que se pasa en huelgas, reclamos, disturbios etc. Las Universidades publicas en Chile han recibido demasiada ayuda para egresar tecnicos, que finalmente aportan poco al pais. Prefiero tener una educacion basica digna y de calidad ante una educacion altamente sofisticadas para una elite educacional que al fin de cuentas con poco que dejan atras.
Muy detallado y completo el artículo. Hubiese deseado, eso sí, al menos una línea referida a la calidad de la educación y al efecto de la fusión en los aranceles que deben pagar los alumnos. En suma, me parece harto más importante aquello, que saber sobre las operaciones propias de la incorporación de NORTE - SUR. Estimo esencial el contar con información sobre cómo afectará la nueva administración en la calidad de la oferta académica de la UCEN, traducida basicamente en: 1.- Contratación de docentes a jornada completa; 2.- Mejoramiento de la infraestructura existente; 3.- Rebaja de aranceles; 4.- Disminución de los interéses por créditos universitarios; en fin, 5.- Creación de nuevos instrumentos de apoyo a los estudiantes de menores recursos, etc ...etc ...... Me parece bastante poco serio enfocarse en si existe o no lucro en lugar de los beneficios puntuales que la fusión podría generar. Esta cuestión no puede transformarse en una discusión ideológica.
[...] anónima que maneja nueve colegios y un Centro de Formación Técnica, y que recientemente estuvo a punto de tomar el control de la Universidad Central, con la oposición mayoritaria de alumnos y [...]
La mente es fragil para recordar, se olvidan que la Universidad Central partio en un bien raiz usurpado por las pirañas de la epoca que incluso se mato a personas para quedarse con sus bienes, hoy honorables democratas.
[...] anónima que maneja nueve colegios y un Centro de Formación Técnica, y que recientemente estuvo a punto de tomar el control de la Universidad Central, con la oposición mayoritaria de alumnos y [...]