Los cables revelados por Wikileaks, a los que tuvo acceso exclusivo CIPER en Chile, dan cuenta del permanente monitoreo de EE.UU. a la relación entre China y Chile y a la embajada de Beijing en Santiago. Las negociaciones del tratado de libre comercio con el país asiático encendieron las alarmas en Washington ante el temor de que el aparato de inteligencia de Beijing intentara acceder a información militar estadounidense a través del Ejército chileno. “Chile puede convertirse en un país plataforma en más formas de las que nunca imaginó”, se afirma en un cable secreto enviado desde Santiago.
Fue en 2005 cuando las antenas de Estados Unidos se fijaron en Chile con preocupación. China se encontraba negociando su primer tratado de libre comercio (TLC) y había elegido como socio a Chile, quizás el país de este barrio con mayor experiencia en este tipo de tratativas. Chile, por su parte, intentaba posicionarse como plataforma de inversiones para China en el resto de la región. El acercamiento entre ambos países inquietó a Estados Unidos. Su embajada en Santiago envió un cable secreto advirtiendo: “Chile puede convertirse en un país plataforma en más formas de las que nunca imaginó”.
El por qué queda claro en el subtítulo que lleva el cable Nº 39.336: “Trabajando para crear conciencia sobre las actividades de inteligencia china”, enviado por la embajada de Estados Unidos en Santiago y revelado por Wikileaks. En él se detalla ese trabajo:
-A medida que los lazos entre Chile y China han aumentado, el personal apropiado de la embajada (estadounidense) en Santiago ha trabajado con funcionarios del gobierno chileno para sensibilizarlos frente a las amenazas de seguridad e inteligencia que emanan desde China. Chile se ha considerado por mucho tiempo como inmune a los problemas de contrainteligencia. Sin embargo, funcionarios gubernamentales selectos están empezando a entender que los activos nacionales están en gran parte sin protección. No tienen conciencia del potencial perjuicio que el rol de China puede empezar a jugar en Chile.
Aunque el cable sostiene que Chile tiene pocas cifras sobre las actividades de la inteligencia china, inmediatamente se enumeran datos que dan cuenta de que la embajada estadounidense sí maneja información. Se dice, por ejemplo, que la delegación diplomática china en Chile tiene 22 funcionarios, lo que la convierte en una de las misiones más grandes en América Latina. Se agrega que todos los diplomáticos hablan muy bien español y son muy activos en el circuito social.
Las sospechas de Estados Unidos sobre las actividades de la inteligencia china alcanzan a los periodistas de la agencia estatal Xinhua. Son tres reporteros, señala el cable, y se asume que están involucrados en algún tipo de actividad de recolección de información.
Las advertencias de Estados Unidos no se deben a una especial preocupación de ese país por los secretos chilenos. Lo cierto es que en la larga historia de espionaje entre Washington y Beijing, el temor era que China accediera a información estadounidense a través de Chile. “En la medida en que el apoyo del Gobierno de Estados Unidos a las Fuerzas Armadas chilenas aumenta, el interés chino en las actividades del Gobierno de Estados Unidos aumentará casi con certeza. Los chinos intentarán saber más de las estrategias militares y técnicas de Estados Unidos a través de la participación chilena en programas bilaterales de entrenamiento y ejercicios conjuntos”.
Este punto ya había sido planteado en otro acápite del mismo cable, en el que se relata que el entonces comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, viajó a China para establecer un programa de entrenamiento de Chino Mandarín para militares. Dos instructores chinos vinieron luego a Santiago a dirigir un plan de dos años para oficiales, los que luego irían a Beijing a perfeccionarse. Inmediatamente el diplomático que escribió el cable agrega, entre paréntesis, una nota con un comentario:
-Fuentes han dicho a la embajada que los fuertes lazos militares entre Chile y Estados Unidos son de gran interés para los chinos. Existe la preocupación de que los chinos puedan estar usando a los oficiales chilenos para acceder a la escuela de entrenamiento del Ejército y aprender más de los programas conjuntos, prioridades y técnicas que los chilenos han desarrollado con sus contrapartes de Estados Unidos.
En las conclusiones, el documento amplía el ámbito de la supuesta amenaza china, incluyendo la seguridad y el espionaje industrial. A juicio del diplomático estadounidense que redactó el cable –y que lleva la firma del embajador Craig Kelly–, Chile es un país sofisticado en cuanto a sus relaciones comerciales, “pero aún un poco ingenuo respecto a la compañía que tendrá pronto”.
La “timidez política” chilena
El grueso del cable analiza las relaciones chino-chilenas y el intercambio comercial entre ambos países. Más allá de lo económico, el cable hace ver la falta de preocupación de Chile por los estándares ambientales y laborales en la negociación del TLC. Añade que algunas fuentes chilenas comentan que eso demuestra que China sólo nos ve como una “colonia de commodities”, por la producción cuprífera, y no como un socio igual, mientras otras fuentes aseguran que es una forma racional de llegar rápido a un acuerdo.
-Debido a su “timidez” política, es poco probable que Chile levante independientemente temas complicados como los derechos humanos, los procesos democráticos, protecciones laborales o la preservación ambiental, especialmente si percibe que su continua prosperidad económica está en riesgo- concluye el cable.
En su último párrafo, el texto cita el comentario supuestamente profético de un “respetado cientista político” que asegura que China es el tema más controversial de la política exterior para los candidatos presidenciales (Bachelet, Lavín y Piñera), pero que nadie hablará de eso públicamente porque significaría tener que elegir entre China y Estados Unidos.
Cuando a fines de ese año se cerró la negociación para el TLC, la embajada despachó el cable Nº 45.199, que a diferencia del anterior, se limita a consignar los datos del acuerdo y su importancia para el comercio bilateral, sin entrar en consideraciones políticas.
Para febrero de 2007, Beijing ya era el segundo socio comercial de Chile después de Estados Unidos -país al que desplazó dos años más tarde– y el actual subsecretario de Relaciones Exteriores, Fernando Schmidt, había sido recién nombrado como director de Asia Pacífico de la Cancillería. Schmidt se reunió entonces con el embajador Craig Kelly. Si el motivo de la cita era Corea del Norte, una parte de la conversación giró sobre China.
La visión de Schmidt era positiva pero cauta. De acuerdo a lo reportado por el cable Nº 96.815, el diplomático chileno le dijo al embajador estadounidense que Chile no quería volverse dependiente de China, que había temas clave que no se podían discutir con ellos, como los derechos humanos, por lo que la relación permanecería limitada al comercio.
El aumento del comercio fue también tema obligado en el almuerzo que el secretario adjunto del Departamento de Economía, Energía y Negocios de Estados Unidos, Daniel S. Sullivan, tuvo con un grupo de importantes empresarios chilenos en noviembre de 2008. El cable Nº 174.598 resume lo que conversó ese día Sullivan con Eliodoro Matte, Bruno Phillipi, Hernán Somerville y Juan Claro, entre otros.
El funcionario partió evaluando positivamente las inversiones chinas en América Latina para la generación de empleo. Esa mirada fue celebrada por Somerville –el fallido embajador de Sebastián Piñera en Beijing–, quien hizo ver que en la medida que Estados Unidos abandonaba países como Ecuador y Venezuela, los chinos compraban los activos.
Sullivan se mostró entonces interesado por la experiencia de Chile con las empresas chinas y no se guardó sus críticas hacia ellas, comparándolas con las de su propio país. Argumentó que mientras Estados Unidos promovía buenas prácticas cuando invertía en otros países, esto no siempre sucedía con China, que por ejemplo, no había ratificado la convención anticorrupción de la OECD.
De los juegos olímpicos al mall chino
El permanente monitoreo de Estados Unidos sobre todo lo relativo a China queda claramente reflejado en el cable Nº 174.453, de octubre de 2008. Se trata de un cuestionario respondido por la embajada en Santiago sobre el impacto que tuvieron los Juegos Olímpicos de Beijing en la imagen internacional de China. En las preguntas, el deporte es lo de menos.
Las preguntas del Departamento de Estado giran sobre todo en torno a aspectos políticos, como si la cobertura mediática se centró en el deporte o incluyó también los cambios en China, la discusión sobre derechos humanos o su posición en el mundo. Y siguen: ¿Es Beijing vista como una ciudad moderna, rica y desarrollada? ¿Se la mostró como una amenaza económica o una oportunidad? ¿Cambiaron los empresarios, grupos cívicos o el gobierno su acercamiento a tratar con China? ¿Las expectativas sobre el rol y posición de China en el mundo cambiaron para la elite después de las Olimpiadas?
Otra referencia llamativa a China aparece en el cable Nº 60.484, de abril de 2006. Aunque el tema es el intercambio comercial con Chile, se dedican varios párrafos a comentar el recién inaugurado mall chino en el centro de Santiago, hasta donde se dirigió un funcionario diplomático de la embajada a conversar con los vendedores. Ellos le cuentan que es propiedad del empresario Ji Rubin, quien sólo admite productos fabricados en la ciudad de Wen Zhou, y se quejan de las exigencias tributarias chilenas. El cable dice que si bien la prensa pintó al mall como el primer impacto del TLC, éste aún no había sido ratificado por el Congreso. De todos modos, los trabajadores creían que el centro comercial era un primer pequeño paso para que Chile se convirtiera en plataforma de los negocios chinos.

Al leer este reportaje, y otros relacionados con los cables revelados por Wikileaks, descubro que la embajada de Estados Unidos en Chile es un centro espía que transmiten todo lo que pasa en Chile a su gobierno. ¿Cómo es posible que, teniendo conocimiento de estos cables nuestro Gobierno permita que la Embajada de Estados Unidos siga operando en Santiago?... Según mi humilde opinión, en Chile tenemos una organización espía norteamericana que está reconocida y aprobada por el gobierno. ¡Qué vergüenza Presidente Piñera!...¡Hasta cuándo!...
Hay que tener sumo cuidado con los chinos y sobre todo sus restoranes dispersos en todo el pais y en cada país del mundo. Son todas celulas de espionaje que diariamente se reportan a Beijing, con topos ocultos y todo eso, pues ¿Como se explica que esten siempre vacios y se sostenga tales negocios? No obstante, pasaran muchas decadas antes que activen sus planes de dominación mundial, pues los chinos se toman su tiempo y si algo tienen es paciencia. Ojo, que nos vigilan y lo se porque yo tambien los vigilo. En mi caso, el restaurant Cheng Ham que queda al frente de mi casa.
Yolanda: ¿tú crees que las embajadas chilenas, argentinas, peruanas, estadounidenses, rusas, etc, no hacen lo mismo? ¡Esto es así desde siempre! ¿acaso no sabes que los agregados militares son espías aceptados tácitamente por los países donde se desempeñan? ¿Qué culpa tiene piñera? Qué manera de hablar leseras señora...mejor vaya a ver Yingo.
Sres. lo que salta a la vista es que el Ejercito de Chile es un apéndice de las Fuerzas Armadas Estadounidenses (Pentagono). Esto es lo que nos revela el cable y cito a continuación: "Las negociaciones del tratado de libre comercio con el país asiático encendieron las alarmas en Washington ante el temor de que el aparato de inteligencia de Beijing intentara acceder a información militar estadounidense a través del Ejército chileno". Chile es de facto y sirve como base militar y de inteligencia norteamericana ?? Son patrióticas las Fuerzas Armadas Chilenas sirviendo a los interes de otro país. Los imperios vengan de donde vengan sean tanto el actual Norteamericano como en un futuro cercano el Chino son en definitiva nefastos para el desarrollo de la vida y la conciencia humana.
exelente pagina en todo caso
Estimados. Los chinos son tremendamente pragmáticos. USA, ha tenido tremendos problemas con los Hackers chinos. En tanto, la Embajada Norteamericana en Chile, fue construida paso a paso. Esto quiere decir que los obreros que construían el primer piso, eran despedidos. Cuando hacían el segundo piso, eran otros los obreros y no podían tener acceso al piso anterior, los demás piso, fueron hechos de la misma forma. Una extraña maquina fue depositada en el Bunker de la Embajada Norteamericana cuando se estaba construyendo. Esta es la maquina de rayos T, Takion fabricada por Nicola Tesla. El tema es que las naciones están tremendamente diezmadas por el NUEVO ORDEN MUNDIAL, orquestado por las Elites de gobernantes Oscuros que manejan los hilos del mundo. Tengan en cuenta que China, la Elite China, la que maneja los hilos del gigante asiático, sus gobernantes, la gente enquistada en el poder son los chinos de la raza “Tiao-Kiu-Kiaou”.
¿No estarán descubriendo la pólvora, no? Cada país debe hacer lo necesario para su avance. Nuestro pais no solo es tímido, sino ingenuo y muy servil al poder. (El Presidente, voluntariamente y sin consulta decide entregar a USA el uranio enriquecido: ¿a título y a cambio de qué?) En la clase dirigente (que es la que cuenta) el concepto de Patria no es relevante (o es donde paguen intereses mas altos), por lo que no tienen un plan nacional. Se van adaptando o siguen los dictados de la metrópolis. (Si les dicen que los rusos son malos, aunque la guerra fría haya terminado hace mas de 20 años y sean mas capitalistas que nosotros, ellos comulgan con eso, y etc.) Entonces, no es de extrañar que sorprenda que China, con un concepto de nación sólida y propositos claros: "haga todo lo que tenga que hacer" A los norteamericanos solo les sigue sorprendiendo lo "timidos" que somos. (mi abuelo habría usado otra palabra)
.... entregar a USA el uranio enriquecido --- Chile tiene el compromiso de devolver el uranio quemado ya que decae en plutonio dentro de otros radionuclidos, ya que este producto de decaimiento es aprovechado para fines belicos segun se comenta. Por lo demás , no es el pueblo chileno el que necesita convenios si no que es la oligarquia chilena (los ricos) la que tiene una sed de riqueza que la lleva a ejercer presión a los gobernantes de turno para satisfacerla .
Direcciones IPs chinas monitorean constantemente la conexiones a Internet que efectuan los internautas chilenos.Esto se puede comprobar fácilmente instalando en el PC un BUEN firewall o cortafuegos.Y se podrá observar que tienen un especial interés por monitorear las redes sociales, plataformas de mensajería y redes "peer to peer". Conforme a este reportaje es dable inferir, entonces, que no se requiere estar en China para efectuar estas actividades de espionaje, sino que se pueden llevar a cabo desde la Embajada China en Santiago. Y ojo, que tambien deberían estar siendo monitoreadas instituciones y organismos públicos, incluyendo a las fuerzas armadas chilenas. Pero parece ser que los chinos no serán los únicos,ya que el gobierno chileno se encuentra licitando la compra de un software computacional para hacerle un "seguimiento" a los comentarios que se expresen en las redes sociales y que afecten a los personeros de gobierno.La idea central es llegar a determinar el "origen" de tales comentarios (¿identificación fehaciente del internauta?). En este mismo sentido y coincidentemente, se ha informado que el nuevo "Departamento de Estudios" del M. del Interior, también tendrá entre sus múltiples tareas,"monitorear" (anticipadamente) la ocurrencia de "conflictos sociales".¿Será utilizado dicho software para tales menesteres?.¿Se quiere evitar algo parecido a lo ocurrido en los países africanos y del Medio Oriente, donde el factor redes sociales ha jugado un importantísimo papel?. ¿Bajo nuestra propias narices se está creando un Estado policiaco y de espionaje ciudadano?.
No soy partidario de los TLC desbalanceados, país grande con país pequeño, eso debe limitarse a dos grandes del mismo tamaño. Los pequeños, debemos hacer Acuerdos Bilaterales, tanto te compro tanto te vendo, es más justo. Tampoco estoy de acuerdo con el "Intercambio" con Argentina. Ellos nos venden US$ 2,950 millones y nosotros solo US$ 50 millones. Más aún, cuando el difunto Kichner tres meses antes de entregar, manifestó que Argentina había comenzado la producción de manzanas a gran escala, o sea, competir con nosotros en Europa. Lo que compramos en Argentina, lo conseguimos en Colombia y Méjico, de mejor calidad y nuestras ventas serían más de US$ 50 mill. Con China, nosotros nos entregamos. Nuestras empresas deben cumplir con Leyes Ambientales, Laborales, etc., mientras que en China, contaminan con carbón, no existen Leyes Laborales, por eso lo barato de sus productos, no tienen compromisos de ningún tipo.
La verdad es que como alguien dijo, es fácil de monitorear a quienes nos espían, en la mayoría de los casos quienes mas lo hacen son nuestros "benefactores" americanos quienes ahora se muestran celosos de perder este privilegio.Alguien se Olvida de Facebook,Google, y otro centenar de programas impregnados en nuestras computadores.El problema es que nuestros "benefactores" tiene miedo de perder el control que esto implica. Wikileaks, sálvanos del mal y denuncia a los que nos hacen daño,amen.Viva Julian Assange!!!!