El filósofo José Murillo, uno de los denunciantes, explica que la decisión de no apelar se relaciona con que sienten que son otros los que deben hacerse cargo de las consecuencias de las denuncias contra el sacerdote Fernando Karadima: “Hemos estado abiertos y dispuestos a careos y exámenes psicológicos. Pero esto ya no nos pertenece. Las autoridades, las familias, los colegios tendrán que hacerse cargo de lo que han visto. Hay más de 20 testimonios de personas que no se han puesto de acuerdo y han conocido de cerca a Karadima por más de 15 años (entre ellos una sobrina suya), que confirman un patrón abusivo en la manera de ejercer el sacerdocio. Se trata de un traspaso ético a la sociedad cuando la justicia muestra que llega a su tope”. James Hamilton, otro de los querellantes, precisa sus denuncias hechas el New York Times sobre el lobby ejercido ante el Poder Judicial e insiste en su “profundo pesar” por los obstáculos que se han presentado en el proceso. (Versión actualizada)
José Murillo, James Hamilton, Fernando Batlle y Juan Carlos Cruz, los cuatro acusadores principales del sacerdote Fernando Karadima decidieron no apelar al cierre del sumario dictado por el magistrado Leonardo Valdivieso, quien el jueves 19 de noviembre cerró su investigación sin procesar al ex párroco de El Bosque por las acusaciones de abuso sexual que pesan en su contra.
El juez, afirman fuentes judiciales, cerró la investigación sin expresar un motivo, aunque se estima que no está acreditada la existencia de menores de 18 años abusados dentro de los últimos 10 años, es decir, dentro del periodo de prescripción. Durante su investigación, Valdivieso cerró el sumario sin acceder a carear a Karadima con sus cuatro acusadores, lo que para los denunciantes era un punto central en la investigación.
Al respecto, la defensa de Karadima argumentó que no habiéndose demostrado la existencia del delito, no correspondía carear a su defendido, más aún considerando que, según afirman, la salud del sacerdote es delicada.
El representante de los acusadores, el abogado Juan Pablo Hermosilla, explicó a CIPER que la decisión de no apelar se debe a que sus representados estiman que ya han hecho lo que les correspondía hacer y que, sin embargo, las instituciones correspondientes no parecen interesadas en saber si las acusaciones son ciertas.
“Quienes tienen que aclarar estos hechos son las instituciones tanto civiles como religiosas, pero se nota en ellas una reticencia a investigar y a esclarecer los hechos. En ese contexto mis representados no tienen más que aportar”, explica el abogado.
¿Está consciente de que muchas personas pueden interpretar esta decisión como una demostración de la inocencia de Karadima?
-Entiendo que esa sea una lectura posible, pero ahí están las numerosas personas que han declarado en contra del sacerdote respaldando las declaraciones de mis representados. Yo creo que cualquier persona que lea los antecedentes puede llegar a la conclusión de que los hechos de los que dieron cuenta si ocurrieron.
Respecto del tema de la prescripción que argumenta la defensa de Karadima, Hermosilla explica que “los antecedentes que ya hay muestran que hay un patrón de conductas abusivas que se viene repitiendo desde hace 40 años y que debe ser investigado, pues hace pensar que los hechos relatados podrían haber seguido ocurriendo, lo que permite pensar que la prescripción está interrumpida. Eso no se investigó y faltan muchas otras cosas por investigar”.
Uno de los acusadores, el doctor en filosofía José Murillo, explicó a CIPER el motivo de no apelar: “Lo que me pasó en la Parroquia El Bosque lo puse en conocimiento de las autoridades. No hay ni exageraciones ni omisiones y no sé qué más puedo hacer. Lo que queda no me corresponde a mí. Porque aquí hay un ataque a la confianza que no tiene que ver solo conmigo sino con toda la comunidad. Entonces esto no me pertenece sólo a mi sino a la comunidad.” Murillo agrega que pese a que aún no hay fallos condenatorios contra Karadima, han logrado cosas importantes.
“Lo que ha hecho la iglesia es claro, aunque no haya sido dicho con fuerza: la iglesia echó a Karadima de El Bosque y echó a Andrés Arteaga de la dirección de la Pía Unión”.
¿Los deja satisfecho eso?
-Objetivamente hace un año era impensable que hubieran sacado a Karadima de El Bosque. O sea, una de las cosas que a mí me reprochaba Arteaga era que con la revelación de estos hechos no iban a poder canonizar a Karadima. (ver entrevista al final)
EL EXPEDIENTE DE VALDIVIESO
La investigación que instruía el magistrado Valdivieso se la derivó el fiscal Xavier Armendáriz luego de que se determinara que las acusaciones contra Karadima se referían a hechos ocurridos antes de 2005 y por lo tanto tenían que investigarse con el sistema de justicia antiguo.
Fuentes judiciales dicen que la investigación del juez contiene prácticamente lo mismo que ya había investigado Armendáriz. Aunque algunas declaraciones como las tomadas a los sacerdotes Hans Kast y Eugenio de la Fuente aportan datos interesantes.
El primero, ratifica las duras declaraciones dadas ante Armendáriz y agrega: “Respecto de mi persona manifiesto que no sufrí de abuso sexual hacia mí , de parte de Fernando Karadima porque yo no lo permití, manteniendo siempre un limite de sana distancia con él”.
En su declaración, Kast respalda a los denunciantes señalando que en el caso de los dos que conoció más – Murillo y Hamilton- “percibí que fueron acosados psicológica y afectivamente, esto yo lo presencié y ellos son personas veraces y no advertía en ellos que existiera algún tipo de motivación como de resentimiento hacia Karadima”.
Por su parte, el sacerdote Eugenio de Fuente ahonda en los dos rostros o personalidades que tiene el ex párroco de El Bosque: “lo conocí como un sacerdote muy apostólico, con mucho carisma, especialmente con los jóvenes, invitando fuertemente a la santidad y a discernir, en la unión profunda con el Señor y la Virgen María, la búsqueda de la voluntad de Dios para la vida de cada uno”. Cuenta que Karadima fue su guía espiritual hasta 2009. Lo describe como una persona de carácter fuerte, a veces mal genio pero también generoso y preocupado de los demás si les ve alguna necesidad.
Dice, sin embargo, que “por los hechos que se investigan, muchos han abierto los ojos y se han alejado de él”. Y afirma que aunque Karadima le permitió construir una relación mucho más fuerte con Dios, con el tiempo la personalidad de este sacerdote lo hizo sentir oprimido, casado, “agobiado por su forma de relacionarse conmigo y con lo que estaban en la parroquia”
Dice que en la parroquia nunca supo de nada relacionado con la esfera sexual, sin embargo sí vio actos, que en ese momento consideró como afectos paternales excesivos, sin contenido erótico, pero inadecuados “como tocarles los genitales a los jóvenes y, a veces, al acercase para dar un beso como hace un padre con sus hijos, Karadima sacaba la legua y la pasaba por la mejilla. Además había un vocabulario ambiguo, como de contenido sexual”.
Un punto interesante de la declaración es que el sacerdote declara que tras conocer los testimonios de los acusadores y también “a partir de testimonios de amigos, he llegado a la convicción de que ellos dicen la verdad”. El sacerdote parece haber recabado información de amigos que sabían lo que pasaba con Karadima pero que no fueron interrogados por Valdivieso.
La investigación de Valdivieso incluye el interrogatorio a Karadima hecho el 27 de octubre de 2010 en el cual rechaza, una por una todas las acusaciones, remarcando que los cuatro denunciantes llegaron al Movimiento de Jóvenes de la Acción Católica cuando eran mayores de edad. Agrega que “tengo la certeza de que estas cuatro personas se encuentran concertadas para hacerme daño y dañar a la Iglesia y están dolidos pues tenían el deseo de seguir como sacerdotes católicos, pero carecían de vocación según mi opinión”.
Termina su testimonio afirmando que “a estas cuatro personas las he perdonado, rezo por ellos y no guardo rencor alguno hacia ellos… “.
LO QUE VIENE
La decisión de no apelar no detiene la investigación penal. Mañana mismo el juez Valdivieso puede reabrir la investigación, aunque lo más probable, dicen diversas fuentes, es que el miércoles a la medianoche, cuando se cumpla el paso para solicitar nuevas diligencias o apelar, el juez envíe la causa cerrada en consulta a la Corte de Apelaciones. Allí, el destino de la investigación depende de la sala en la que caiga: los magistrados pueden confirma lo obrado por el juez u ordenarle realizar las diligencias que estimen que le falta a la investigación.
Un destino igualmente incierto parece esperar a la investigación que mantiene en su poder el fiscal Armendáriz, que trata de determinar si algunos de los posibles testigos del caso Karadima recibió dinero para no declarar en contra del sacerdote. Un informe de la PDI acreditó que cuatro personas recibieron dineros de la parroquia o del entorno del sacerdote. La cocinera Silvia Garcés, que recibió $29 millones entregados por Karadima (su esposo, Juan Onésimo Cea, es sacristán de la misma iglesia desde 1982); Patricio Vasconcellos, sacristán de El Bosque desde hace 6 años, que recibió $10 millones con fondos parroquiales; María Pía Riesco Bezanilla, administradora financiera de la Parroquia El Bosque, mujer de la máxima confianza de Fernando Karadima, ya que también tenía acceso al menos a una de sus cuentas bancarias personales, aparece recibiendo un donativo de $13 millones. Y Óscar Osbén, panadero que dijo haber sido abusado por el vicario Diego Ossa en la Parroquia Jesús Carpintero de Huamachuco, y le pidió $100 millones “en compensación por los daños”. Según el informe de la PDI recibió 13 millones.
Una tesis jurídica sostiene que esta investigación no llegará a ningún puerto porque lo primeros tres pagos o donaciones, se hicieron antes de que se iniciara la investigación de Armendáriz, por lo cual, afirma un penalista, el fiscal no puede decir que se trata de pagos para entorpecer su investigación, si ésta no había comenzado. La “donación” hecha después del inicio de la investigación de Armendáriz es la que recibe Oscar Obsén, aparentemente no afecta la investigación de Armendáriz sobre Karadima.
En el ámbito religioso, la nulidad eclesiástica de James Hamilton consignó los abusos a los que había sido sometido por Karadima y aún falta que desde el Vaticano emane una resolución tras la investigación canónica realizada por la Iglesia en Santiago.
José Murillo: “Una de las cosas que me reprochaba Arteaga era que nuestras acusaciones no iban a poder canonizar a Karadima”.
José Murillo, 31 años, recién doctorado de Filosofía, es cronológicamente el primer denunciante del caso Karadima, aunque la carta que envió en 2003 contando lo que le había pasado, no fue considerada por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz para iniciar un proceso. En su relato da cuenta de que Karadima, aprovechando su rol de director espiritual, toqueteaba a los jóvenes en los genitales.
En su caso relata que una noche fue a la habitación de Karadima a confesarse, el sacerdote sacó whisky y le ofreció diciéndole, “para que te relajes”. Murillo cuenta que en ese momento había en la habitación un obispo que se puso visiblemente nervioso y se fue de la pieza como si supiera lo que iba a ocurrir. Y cuando Murillo empezó a confesarse, Karadima le puso la mano en los genitales y trató de masturbarlo. Aquí el filósofo explica por qué no van a apelar y que es lo que espera para adelante con esta investigación.
¿Cómo han sido estos 7 u 8 meses? ¿Ha pasado lo que esperabas cuando decidiste hacer pública tu denuncia?
-Lo que yo quería era que esto se investigara y que se pusiera término a situaciones abusivas como las que yo había vivido. Por eso envié dos cartas a la iglesia. Inicialmente no buscaba una discusión pública del tema, aunque la que se produjo pareció buena; se ha puesto sobre la mesa un tema que antes no existía; siento que ya no es natural abusar. Antes era algo que sistemáticamente se trataba de esconder. Eso ya no es posible. Algunos de esos abusos serán considerados crímenes, otros faltas, pero son todos abusos.
Para lograr eso tuviste que exponer tu experiencia. ¿Cómo ha sido para ti eso?
Ha sido muy fuerte porque pasé de tener una vida dedicada al estudio de la filosofía, en una biblioteca en Francia, a ser un personaje público. Ha sido un proceso súper fuerte no sólo para mí sino para mi familia, mi mujer.
¿Cuándo te has sentido peor?
Cuando la iglesia nos ha puesto en cuestión. Es muy duro para una víctima que te traten de transformar en victimario, en mentiroso o en cómplice. Eso hace que muchas personas que han sufrido abusos prefieran quedarse calladas. Cada vez que la iglesia habla de presuntas víctimas de abusos, y ni siquiera nos escucha, me siento vulnerando, pasado a llevar. Siento que mi palabra está puesta en duda. Y creo que una de las tareas importantes para adelante es cómo lograr que la iglesia sea un aliado contra los abusos y no un cómplice como lo ha sido en muchos casos en el mundo donde el pastor no se ha dedicado a cuidar a las ovejas sino que se las ha comido.
Entiendo que la decisión de no apelar tiene que ver con que les parece que ha llegado el momento de seguir adelante con sus vidas.
Lo que me pasó lo puse en conocimiento de las autoridades. No hay ni exageraciones ni omisiones y no sé qué más hacer. Lo que queda no me corresponde a mí. Porque aquí hay una ataque a la confianza que no tiene que ver solo conmigo sino con toda la comunidad. Entonces esto no me pertenece sólo a mí sino a la comunidad.
Hemos estado abiertos y dispuestos a careos y exámenes psicológicos. Pero esto ya no nos pertenece. Las autoridades, las familias, los colegios tendrán que hacerse cargo de lo que han visto. Hay más de 20 testimonios de personas que no se han puesto de acuerdo y han conocido de cerca a Karadima por más de 15 años (entre ellos una sobrina suya), que confirman un patrón abusivo en la manera de ejercer el sacerdocio. Esto no depende de nosotros. Se trata de un traspaso ético a la sociedad cuando la justicia muestra que llega a su tope. No hay peor ciego que el que no quiere ver.
¿No crees que los defensores de Karadima podrán decir que esto muestra que el sacerdote es inocente?
-No creo que nadie se atreva a decir eso porque es contundente la cantidad de testimonios de personas distintas, desde el padre Hans Kast, hasta nosotros, pasando por los sacerdotes que se fueron de la Pía Unión, que relatan situaciones coincidentes, que sacan la misma foto. Es absurdo pensar que esto no es vedad. Nosotros pusimos toda la carne a la parrilla y les corresponde a otros actuar. Por otra parte, lo que ha hecho la iglesia es claro, aunque no haya sido dicho con fuerza: la iglesia echó a Karadima de El Bosque y echó a Arteaga de la dirección de la Pía Unión.
¿Los deja satisfecho eso?
-Algo objetivo es que hace un tiempo era impensable que hubieran sacado a Karadima de El Bosque. O sea una de las cosas que a mí me reprochaba Arteaga era que con la revelación de estos hechos no iban a poder canonizar a Karadima.
¿Eso te dijo?
-Me dijo que esto iba a quedar en el expediente de Karadima y que no iban a poder canonizarlo. Y yo le dije, “no es culpa mía”.
¿Esos eran los planes de la Unión Sacerdotal?
Me imagino que sí, que querían que muriera ahí, enterrarlo ahí y hacer un santuario de san Fernando Karadima. Para allá iba esto hace un año. Entonces la salida de El Bosque es un hecho muy grave. Considerando eso me parece que el cardenal ha hecho cosas, pero en mi opinión quedan asuntos relevantes, entre ellos este: Karadima era formador de sacerdotes. Cinco obispos actuales se formaron a su alero. Y lo que él hacía era diseminar un sistema que era abusivo sicológica, económica y sexualmente. Era como la diseminación de un virus. Yo por lo menos espero que la iglesia se pronuncie y diga eso no es parte de ella. Que lo corten de raíz. Mira, en la investigación judicial se dijo que antes de nosotros había habido una denuncia que se le hizo llegar al cardenal Fresno en 1982- 1983. Fue un grupo de 5 ó 6 personas que le escribieron a Fresno para decirle que Karadima tenía conductas indebidas. Si en ese momento se hubiera hecho la investigación, si hubiesen hecho algo, o por lo menos le hubieran advertido a Karadima que lo tenían entre ceja y ceja, entonces ninguno de nosotros hubiera vivido lo que vivió. Ahí hay una responsabilidad de la Iglesia y algo que tienen que cambiar hacia adelante.
¿Crees que los sacerdotes formados por Karadima tienen este “virus” del abuso?
-No lo sé. Pero si 12 sacerdotes que vivieron en el círculo íntimo e Karadima durante años se separan de la Unión Sacerdotal y dicen que las acusaciones contra Karadima son verosímiles, creo que eso responde la pregunta.
En parte de tu testimonio recuerdas que cuando fuiste abusado por Karadima, momento antes había alguien presente. Dices que era un obispo y que cuando llegaste a la pieza de Karadima y éste sacó el whisky, ese obispo se puso nervioso y se fue. Da la impresión de que él sabía lo que iba a pasar y te dejó ahí. ¿Has vuelto a hablar con él?
No era un obispo en ese momento. Yo hace poco lo llamé por teléfono para preguntarle si nos creía o no, porque había dicho que no creía en las acusaciones contra Karadima. Y él me contestó, “yo no he dicho eso, pero me parece súper exagerado lo que están haciendo”. O sea, para él era normal lo que pasaba en la parroquia y lo anormal era acusarlo.
¿Quién es ese obispo? ¿Le enrostraste que te haya dejado ahí, aparentemente sabiendo lo que venía?
-Prefiero no decir su nombre porque todavía no le hablo de eso y quiero enfrentarlo yo. Esa vez que hablamos yo le dije, me encantaría que la iglesia nos escuchara, y me dijo yo te estoy escuchando en este momento. También me dijo que le parecía que estábamos exagerando la nota. Y me cortó.
James Hamilton: “Existe un profundo pesar por las dificultades y obstáculos que se han presentado en el proceso judicial”
El médico James Hamilton sorprendió con sus declaraciones en el diario estadounidense The New York TImes, donde aparece lanzando duras acusaciones de lobby del círculo del sacerdote Karadima sobre el Poder Judicial: “Con abogados que tienen a la Corte de Apelaciones y Suprema comiendo de sus manos, y gente poderosa que continúa protegiendo a Karadima, sabíamos que sería una batalla que íbamos a perder”. Sobre el tema, Hamilton precisó a CIPER:
“Quisiera solo aclarar que los dichos atribuidos a mi persona en el diario New York Times acerca de mis impresiones sobre el proceso han sido sacados de contexto y no representan mi pensamiento. Es cierto que existe un profundo pesar por las dificultades y obstáculos que se han presentado en el proceso judicial. Las diligencias que quedaron pendientes eran de suma importancia para el desarrollo adecuado del proceso y eran además útiles a ambas partes, ya que el que nada ha hecho nada teme. Los hechos han quedado suficientemente respaldados y espero que el costo enorme que esto ha significado para mis seres más queridos y para mí se justifique en la esperanza de una sociedad más transparente, justa, solidaria y atenta al abuso en cualquiera de sus expresiones a fin de prevenirlo. Lo que sí quería expresar era una sensación de impotencia ante todos los obstáculos que se le pusieron a la justicia para poder llegar a un veredicto tan claro como la realidad reflejada en el sumario”.

No opino sobre el proceso que sigue este caso en el seno de la iglesia católica porque no soy católico ni creyente. Pero sí soy ciudadano y percibo que en este país, la norma de que todos sus ciudadanos son iguales ante la ley no es efectiva. La iglesia protege a sus miembros que cometen abusos sexuales. Los oculta, los envía al extranjero o los esconde. La justicia, con este sobreseimiento, es cómplice. me da asco.
[...] This post was mentioned on Twitter by ciper chile, Noticias de Chile, Walala Pancho, Jorge F. Ramirez, paulo rodrigo donoso and others. paulo rodrigo donoso said: RT @ciper: ALERTA CIPER Las razones de los acusadores de Karadima para no apelar a cierre del sumario http://cort.as/0PsA [...]
Pedro: Antes de que te den asco determinadas situaciones, sería bueno que te informaras, pues en este caso -hasta hoy-no se ha dictado ningún sobreseimiento. Sólo se cerró la investigación porque el juez estimó que no hay diligencias pendientes. Si la parte quisiera reabrirlo, puede solicitarlo al juez sin necesidad de "apelar" ante los tribunales superiores. Los denunciantes tendrán sus razones para no perseverar, las cuales no me corresponde comentar, porque no las conozco y, además, son asuntos personales. Lo que sí me gustaría saber es cuáles son las influencias que se han ejercido en los tribunales de justicia para favorecer a una persona acusada, en circunstancia de que los tribunales superiories de justicia (Cortes de Apelaciones y Corte Suprema) jamás han tenido conocimiento del expediente. Sería una buena tarea para CIPER dar a conocer aquello, si es que existe.
Noblesse oblige. Y cómo. El grupito de El Bosque, Arteaga incluído, debiera sentir vergüenza ... si fueran capaces. En cuanto a dejar las cosas a la sociedad. No apuesto. Este es "el país de la inmunidad", Excepto para el ex senador Lavanderos, EFE y -ahora escandalosamente- Registro Civil, Dulanto y Noemí. De la pillería al crimen. Pero, solidaridad y gratitud con los corajudos que enfrentaron el protegido círculo de hierro de la pederastia empoderada por negociados... en el Nombre de Dios. Las declaraciones del sacerdote de la Fuenta hacen más terrible la traición sacerdotal de Karadima, dadas sus innegables cualidades carismáticas. Otro caso de las monedas de oro de la parábola enteramente malgastadas ¡Ay del que comete escándalo! Ni amañadas visitas a confesionarios simpatizantes ni amistades episcopales valen. Sin arrepentimiento ni reparación, no habrá perdón. Esta fué la oportunidad -perdida- no sólo para encarar la pederastia sistemática. Era, también, oportunidad para que la jerarquía, laxa y atada a cosas otras, muy otras, ni de Fé y menos de Caridad, salvara en algo su dignidad pastoral. Pero, seguimos siendo los ciegos, guiados por otros ciegos ...demás, contumaces
Pero que técnico en tu escribir, Roberto. Todo esta ok, todo va viento en popa. El juez ha actuado de acuerdo a las leyes, y las victimas "sus razones tendrán" para no perseverar. Parece que hasta mi computador tiene más sentimientos que tú, Roberto. Te felicito, sigue así. Por mi parte concuerdo con Pedro: La iglesia protege a sus colegas abusadores, a los poderosos eso si, porque a los de pequeñitos no, a esos que la ley los juzgue con todo su rigor (¿o se olvidaron del cura Tato?) Estoy horriblemente asqueado con esta justicia chilena que es una verdadera ....
Los antecedentes de las inclinaciones de Karadima ya eran conocidas por el Cardenal Fresno, posteriormente por el Cardenal Errázuriz núnca la jerarquía de la Iglesia hizo nada y lo que es peor sabiendo que Karadima era formador de futuros sacerdotes, seguramente con las mismas mañas. Lo más increible es que pensaran canonizarlo, "San Fernando Karadima" y la alcancía al lado por supuesto. ¡ Increible! Cuento aparte es lo decepcionante que resulta nuestro Poder Judicial, negar lo más esencial como el careo me parece increible.
sólo quiero expresar mi profunda admiración a estos cuatro hombres que tuvieron la fortaleza de contar lo que estaba sucediendo... han dado una muestra de generosidad al exponer sus vidas y las de sus familias ante tanto sufrimiento. Lamentablemente yo no esperaba otra decisión de NUESTRA JUSTICIA...LA JUSTICIA CHILENSIS....verguenza nacional
Carlos Benavides: Yo me imagino que si los tribunales resolvieran las controversias sobre la base de los sentimientos de la gente, posiblemente estaríamos bastante peor de lo que estamos, sobre todo porque esos sentimientos están en el ámbito de lo subjetivo... Seríamos esclavos de los "sentimientos" del juez de turno. Por eso existen leyes. y mis comentarios fueron más bien formales, de procedimiento. Respecto del fondo, los jueces siempre van a tener la culpa... porque en este caso, en que fundadamente se denuncian abusos sexuales de un cura, cometidos por décadas, se pretende que un juez en 3 meses dicte sentencias condenatorias, para que todos queden con la conciencia tranquila ¿Y don Pedro Staiger dice que no se refiere a la Iglesia Católica porque no es creyente? Si la Iglesia es la principal responsable, ocultando este tipo de delitos. Es verdad, la pega de los jueces es resolver estos asuntos. Pero si un juez se equivoca, el proceso establece una instancia superior de revisión. Si no comenté la decisión de los denunciantes es porque no creí que los argumentos que dan sean los verdaderos. Pero haciendo fe de que así sea, en mi modesta opinión, están profundamente equivocados al no perseverar en las denuncias sobre las graves situaciones que ellos padecieron. Ese es su derecho y no lo están ejerciendo. Los afectados reclaman sobre la influencia de los abogados de la contraparte... Hasta donde yo sé su abogado, Juan Pablo Hermosilla, no trabaja ni en el Hogar de Cristo ni en la Corporación de Asistenia Judicial. Es un abogado bastante prestigiado, con las competencias necesarias para que la disputa legal sea en igualdad de condiciones. Sobre el estado de la justicia en nuestrop país, prefiero no rebatir, porque tus comentarios "sentimentales" son ajenos a la racionalidad que requiere una discusión.
Gracias a CIPER! El juez Valdivieso recibió certificados médicos de la defensa en que se argumentaba que al cura le podría dar un ataque al corazón si se hacían los careos. Mienten el o los médicos que dieron estos certificados, increíble que el juez acepte esta mentira. Una vez más se comprueba el trato desigual y discrimatorio de algunos sectores de la justicia chilena. Con todo tengo la esperanza que del Vaticano venga una fuerte señal a la iglesia chilena. Entiendo la inteligente decisión de los acusadores de no apelar ¿para que? ¿para validar un juicio desprolijo y con decisiones forzadas por el lobby ejercido?
corrijo un par de palabras Gracias a CIPER! El juez Valdivieso recibió certificados médicos de la defensa en que se argumentaba que al cura le podría dar un ataque al corazón si se hacían los careos. Mienten el o los médicos que dieron estos certificados, increíble que el juez acepte esta mentira. Una vez más se comprueba el trato desigual y discriminatorio de algunos sectores de la justicia chilena. Con todo tengo la esperanza que del Vaticano venga una fuerte señal a la iglesia chilena. Entiendo la inteligente decisión de los acusadores de no apelar ¿para que? ¿para validar un juicio desprolijo y con decisiones forzadas por el lobby ejercido?
Hasta antes de leer este artículo me inclinaba fuertemente contra Karadima y a favor de los denunciantes. Pero estas declaraciones revelan tal animosidad (¿que tiene que ver todo eso de la canonización de Karadima que habla Murillo con la acusación concreta?) y desmesura (Hamilton acusa al bulto a jueces Apelaciones y Suprema, que estarían "en las manos de abogados"???) que me ha entrado una duda tremenda acerca del carácter de los denunciantes. Más allá de su dolor, que parece genuino, también revelan una "hacita que afilar". Hay algo raro en todo esto. He quedado perplejo.
Para mi esto no novedad, llevo años denunciando como opera el Poder Económico, en este país en Tribunales el lobby y Tráfico de Influencias en los Tribunales el ciudadano no tiene ninguna posibilidad y hay Chilenos Y Parlamentarios que se ofenden que en este País, no existe el debido Preceso y menos el Estado de Derecho gracias a Uds los periodistas con ética de informar no son más del 5%de los medios yo por demandar al Banco Chile fui enviado por ERROR PRESO ? gane el juicio con mi declaración inicial.Gracias por no callar con afecto
Los Encuentro muy valientes por tener el temple de destapar esta olla contra la mayor fábrica de poderes "morales" del mundo , además de los Judiciales. Pero finalmente no me impresiona ni que lo hayan casi declarado inocente ni que las victimas tampoco quiera seguir dando la pelea, es terrible eso si ver como la gente sigue creyendo en el Lobo con piel de oveja, pero muestras de eso hay en todas las épocas y Chile aun no aprende ... Algún día al igual que con otros pervertidos, asesinos , criminales surge la verdad y ahí es cuando los inocentes que han creído y apoyado quedan como ignorantes y/o cómplices, porque en definitiva al defenderlos eso es lo que son....
Me parece decente no apelar, Karadima y su circulo de protección ya han sido juzgados por la sociedad. Ojalá que las victimas puedan de ahora en adelante vivir con un poco más de paz interior, muchos estamos con ellos. Fuerza Hamilton, Murillo, Batlle y Cruz.
Cuando tenemos claro el norte y sabemos dónde queremos llegar, tenemos que seguir a pesar de los obstáculos y de las trampas. Parece que estos chicos no tenían muy clara su meta. O quizás les faltó el money para segui pagando al abogado. Es una lástima pues las causas justas no se deben abandonar,( a menos que nos maten en la lucha) es la única forma de cambiar las cosas que están mal.
Después de leer este reportaje de CIPER Chile, me quedan sentimientos encontrados, por un lado la tristeza del cierre del caso sin más indagaciones, lo cual trae consigo una sensación de impunidad y desesperanza para las víctimas y muchas otras personas, y por otro, la comprensión de los argumentos que da José Murillo acerca de la responsabilidad que tenemos comosociedad ante un caso como este. Siento que es profundamente injusto pensar que las víctimas son las únicas responsables de sostener el proceso. Ellos han dado todo lo que está a su alcance para que los hechos se esclarezcan, y merecen ser creídos y respetados como víctimas, no “presuntas víctimas”. Es interesante el traspaso ético del que nos habla José, se sentirnos interpelados ¿y por qué no indignados? con un caso como este. Aún no está escrito el desenlace, no podemos dar por cerradas las argumentaciones, aún falta mucho por decir y falta, en mi opinión lo central, que es la resolución eclesiástica. Es en ese campo privilegiado en que caben los reproches, ya que lo sucedido en la Parroquia El Bosque es una grave transgresión a los preceptos más básicos de la Iglesia Católica. Además de lo dicho, debo decir, que me alegra profundamente escuchar la voz del sacerdote Eugenio de la Fuente, a quien conozco y estimo. Admiro su valentía al alejarse de este círculo tan dañino y permitirse ver más allá de las apariencias o lo qué él quisiera que hubiera pasado, pensar que los relatos de James, José, Fernando y Juan Carlos son veraces, señalando haber visto conductas impropias para un sacerdote, cometidas por Fernando Karadima. Gestos como los de Eugenio, me hacen recuperar la confianza y me hacen creer que no está todo perdido. Lo que menos quisiera es que se reforzara la idea que “las víctimas se rindieron”, como decía hoy otro medio. No es así. Han hecho mucho más que muchos de nosotros. Mucho más que muchas otras víctimas y mucho más que muchos testigos. Merecen nuestro respeto y reconocimiento. Gracias a James y José y también al Padre Eugenio. Gracias a Ciperchile por un reportaje serio y bien fundamentado, y en especial, por su respeto a sus fuentes de información. M. Soledad Latorre L.
Quedan en evidencia las limitaciones del antiguo sistema procesal, el que prescribe actos como estos, y no permite realizar diligencias tan básicas como el careo. Que el testimonio de numerosas personas - que no se han puesto de acuerdo entre sí - pueda ser contrarrestado por la sola palabra del cura es preocupante, porque niega el carácter de objetividad que adquieren esos testimonios. No sólo Karadima quedó en evidencia ante el juicio público, sino también el antiguo sistema de justicia, como amparador de los malhechores.
Simplemente lamentable y vergonzoso, nuevamente la Justicia de la Injusticia y de lo Injustificable se enseñorean por nuestros tribunales de justicia, sólo falta que esos Señores de siempre le pongan la guinda a la torta en la Corte de Apelaciones y Suprema. Luego vendrá la Santa Iglesia, con un nuevo Arzobispo de Santiago, el cual probablemente será Monseñor Ezzati, quien en su momento recibió la denuncia contra Karadima sin considerarla. Sí esta Santa Iglesia, le pondrá a este escándalo una Lápida, pero una lápida blanca, para ocultar la podredumbre que hay en ciertos sectores de nuestra Iglesia. Hamilton, Murillo, Batlle y Cruz, gracias por habrirnos los ojos.
Así como no se requiere la sentencia judicial para que los chilenos y el mundo acepten como una realidad los crímenes de una dictadura que derivaron en la desaparición de los cuerpos asesinados, los chilenos y el mundo ya consideran una realidad que sacerdotes delincan contra cuerpos y almas de jóvenes bajo su tuición o autoridad.
Arteaga y Cia. sabían de los silencios judiciales chilenos, por eso él todavía sigue como Pro Rector de la UC y otros altos cargos en la Curia santiaguina. Todo estos hechos anormales y rodeados de intrigas no hacen sino alejar al mundo juvenil de la Iglesia. Felizmente los jóvenes no aceptan estas desviaciones eclesiásticas y dan testimonio de su Fe a su manera; ayudando a los más débiles de la sociedad y ganando al Integrismo en la FEUC... Se les debería caer la cara de verguenza, pero allí están como si nada...No hay Derecho! No quieren ver y menos asumir sus graves responsabilidades. Si hoy viniera Jesús, los expulsaría del Templo, de eso no hay duda! Gracias a CIPER por sus valientes Reportajes!
Realmente dan ganas de vomitar.... Una vez màs queda demostrado que la justicia NO ES IGUAL PARA TODOS (que lo digan tambièn los torturadores, hoy en una suite de Punta Peuco) Pregunta: un cura rasca, de poblaciòn, habrìa salido piola?
Recuerdo que para muchos, Karadima era el sacerdote al cual se seguía por su aparente espiritualidad y lo ponían como ejemplo, contrastándolo con el Cardenal Silva Henríquez y su atención firme a los más sufrientes y necesitados. Karadima así, igual que Medina, influía también políticamente en sectores de poder y en seminaristas y sacerdotes que hoy, en esa línea, han llegado a ocupar los cargos más altos de la Iglesia. Nominaciones que tanto la han debilitado e incluso desprestigiado, alejándola de los católicos, y en feroz contradicción pues son débiles frente a caso Karadima y obsesivos y castigadores frente a sexualidad de laicos. Importante sería que Ciper investigara y diera a conocer quiénes son los obispos que respaldan a Karadima y quiénes son otros que han ocultado y simulado hechos similares, como en el informe de ustedes sobre el sacerdote suicida. En todos los casos incluir sus posturas, declaraciones, acusaciones y exigencias públicas a las opciones de vida de hombres y mujeres laicos. Sería otro de sus grandes aportes pues hay también muchos sacerdotes (mayoritarios)que de verdad se la juegan con autoexogencia y honestidad por Jesucristo, por su palabra y su vida como modelo y esperanza
Estimados Les llamo al orden a los vomitones y asquientos, les ruego mantener la cordura. Aqui tenemos que ser muy objetivos, como es la justicia y los jueces. Hay una denuncia y querellantes, es decir personas inician una acción en Tribunales de Justicia, se someten a sus normas y procedimientos, contratan a un abogado, para que los asesore. Luego el denunciado y luego querellado hace sus descargos. El Juez que investiga, no encuentra mayores antecedentes que le permitan con acusar y pasar al plenario y por ende cierra la investigación. Los que se encuentran involucrados, pueden hacer lo que estimen pertinente, apelar, pedir diligencias, todo lo que está dentro de las reglas del juego de Tribunales, es decir procedimentales. Que es lo que leo, "no creo en los jueces", me nace una reflexión ¿no creo porque no accede a la primera, lo que yo quiero?. Les cuento que como abogado muchas, pero muchas veces los jueces no acceden a lo que uno desea, pero existen muchísimas posibilidades para hacerles presente su posible error, incluso recurriendo a sus superiores. Entonces, si denuncio, luego me querello, tengo que tener claro que es lo que me veo enfrentado, pero no ponerme a decir "no creo en los jueces" Me llama mucho la atención la actitud, pero no la puedo criticar, porque es personal, pero los querellantes, más humildes a quienes asisto, incluso personas analfabetas , siempre me dicen "voy a llegar a la últimas consecuencias", lo que no significa para nada rendirse al la primera. Siempre las víctimas claman, porque tienen hambre y sed de justicia, nosotros como sociedad,creyente o no, rojo o verde, chico o grande, debemos ayudarles a calmar esa sed y hambre, pero sometiéndonos a las reglas procesales que existen en nuestro país, nunca por auto tutela. Markus
Respetado Marcos: Usted, seguramente vive y trabaja literalmente en los Tribunales, y muchos de los que aquí hemos dejado nuestras quejas y ascos, es justamente porque ya sea por nuestras propias experiencias, por experiencias ajenas, por lo visto y sabido de la "Justicia en Chile", nos damos cuenta de que esta justicia es fría, sorda, ciega y generalmente inclinada hacia algún lado. Sería un pérdida de tiempo mencionar los casos en que nuestra Justicia ha demostrado lo dicho anteriormente. Como Ud. fácilmente lo plantea, es fácil denunciar, querellar y ver a que me enfrento, sí es fácil decirlo, pero las estadísticas nos dicen que la gran mayoría de los chilenos no creemos en el sistema, eso Ud., lo sabe, el sistema no funciona igual para todos, por eso la delincuencia ha aumentado tanto, por eso no denunciamos; pérdidas de tiempo y ganancia para delincuentes (libertad) y abogados (honorarios). En el caso Karadima que nos ocupa en estos momentos, no hay que ser abogado, profesor de derecho o mago para intuir que si los afectados no recurren a los estrados superiores, es porque saben que hay poderes fácticos, que dilatarán este caso hasta lograr que los querellantes terminen cansándose y desgastándose, como siempre ha ocurrido con los grandes casos, y al final, los querellados terminan sus días sin haber sido condenados, Karadima terminará como otro personaje de nuestra reciente historia patria que murió sin ser condenado. Punto aparte, le felicito por su atención hacia los más humildes y analfabetos, supongo que eso debe ser un apostolado de servicio gratuito hacia quienes poco tienen y mucho necesitan. ES GRACIA, Héctor ofs.
OTRO SI: Recojo lo planteado por Carlos L., en cuanto a saber del pensamiento y orientaciones de los Obispos y sacerdotes que fueron formados por Karadura, upss, perdón Karadima, pero, que no se trate de una caza de brujas o brujos, solo ver cual ha sido la cosecha de lo sembrado por Karadima, recordemos que estos Obispos son los que en algunos años gobernarán nuestra Iglesia. Amigos Super-Ciper, tiene una misión encomendada. Héctor ofs.
me parece extremadamente grave que se cierre el caso de Karadima, porque nuevamente vemos con tristeza que las cosas que se denuncian en este país no son tomadas en cuenta, espero que el juicio eclesiastico que se lleva en contra de Karadima no se diluya en el tiempo y esto quede en nada, si es así la iglesia seguira perdiendo credibilidad y eso no es bueno para el mundo catolico al cual pertenesco. solo espero que se haga justicia
Hoy, 1º de Diciembre y después de leer las declaraciones del Padre Eliseo Escudero, retiro lo dicho más arriba sobre Monseñor Ricardo Ezzati. Errar humum est.