Su arrojo y afición por el físico culturismo le valieron el apodo de Tarzán. Así conocían a Rodrigo Rodríguez Otero quienes lo trataron de cerca en el Frente Patriótico Manuel Rodriguez (FPMR). Hijo de la destacada periodista Marcela Otero Lanzarotti, tuvo un rol protagónico en el atentado de 1986 a Augusto Pinochet y en otras acciones de relieve en contra de la dictadura. A fines de los ’80 abandonó la lucha armada. El ex inspector Jorge Barraza lo confundió con otro ex frentista apodado Rambo, lo que provocó una seguidilla de equívocos policiales que lo vincularon al asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards. A comienzos de esta semana, cuando ingresaba por el Aeropuerto Pudahuel con su pasaporte en regla, fue detenido y mas tarde, ante el juez Mario Carroza, se hizo cargo de todas las acciones anteriores a 1990.

Su arrojo y afición por el físico culturismo le valieron el apodo de Tarzán. Así conocían a Rodrigo Rodríguez Otero quienes lo trataron de cerca en el Frente Patriótico Manuel Rodriguez (FPMR). Hijo de la destacada periodista Marcela Otero Lanzarotti, tuvo un rol protagónico en el atentado de 1986 a Augusto Pinochet y en otras acciones de relieve en contra de la dictadura. A fines de los ’80 abandonó la lucha armada. El ex inspector Jorge Barraza lo confundió con otro ex frentista apodado Rambo, lo que provocó una seguidilla de equívocos policiales que lo vincularon al asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards. A comienzos de esta semana, cuando ingresaba por el Aeropuerto Pudahuel con su pasaporte en regla, fue detenido y mas tarde, ante el juez Mario Carroza, se hizo cargo de todas las acciones anteriores a 1990.
Sólo un desmedido entusiasmo policial podía llevar a pensar que una de las personas más buscadas del país -a quien se responsabiliza de oficiar de jefe de la casa donde permaneció secuestrado Cristián Edwards, además de robar el taxi que usaron los asesinos del senador Jaime Guzmán- caería detenido al ingresar a Chile de manera legal, con su verdadero nombre y documentos al día, por el principal aeropuerto del país. Tal como cayó la noche del lunes último Rodrigo Rodríguez Otero, quien tenía una orden de captura por los hechos descritos.
De ser el hombre que se dice que es, una pieza clave del asesinato del senador y fundador de la UDI y del secuestro del hijo del dueño y director de El Mercurio, ¿cómo pudo caer tan fácil? ¿Cómo llegó prácticamente a entregarse a los brazos de la policía? Más aún dado el contexto y expectación que se creó luego de que el proceso por ambos delitos fuera reabierto por el juez Mario Carroza tras la entrevista a Chilevisión que dio Mauricio Hernández Norambuena, alias Ramiro, desde una cárcel en Brasil.
Esta es sólo una de las dudas que rondan a la detención de Rodríguez Otero, uno de los más célebres y legendarios integrantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Una detención que se origina por una serie de errores policiales que se arrastran por años y surgen de las pesquisas realizadas por el ex comisario Jorge Barraza, a quien se le atribuye la resolución de los principales hechos subversivos que marcaron la transición política chilena.
La confusión nace entonces de una desprolijidad. También de una leyenda.
A Rodrigo Rodríguez Otero nadie lo conoció como tal. Para quienes lo trataron de cerca en el FPMR era Tarzán. El apodo venía de su afición por el físico culturismo, que desarrolló en el gimnasio de Enzo Ramírez. Lo había practicado en el exilio que vivió desde los 13 años en La Habana junto a su hermano y su madre, la connotada periodista Marcela Otero Lanzarotti, ya fallecida, quien trabajó por años en la desaparecida revista Hoy.
Fue jefe del Grupo de Exploradores de Nuevos Objetivos y como tal tuvo la misión de dirigir un sistema de seguimiento y chequeo a los movimientos de Augusto Pinochet. Estuvo abocado a eso desde que ingresó a Chile de manera clandestina, en marzo de 1985, y fue el encargado de elegir el lugar en que se atentaría contra el dictador.
El plan inicial en el que trabajó por meses consistía en detonar una poderosa carga explosiva al paso de la comitiva del general en el camino Las Vizcachas. Un plan similar al aplicado por ETA contra del ex presidente del gobierno franquista, Luis Carrero Blanco. Pero finalmente se optó por una emboscada de aniquilamiento, de la que tomó parte como uno de los 21 fusileros que la tarde del domingo 7 de septiembre de 1986, en la cuesta Las Achupallas del Cajón del Maipo, abrió fuego contra la caravana del general.
En esa acción, que terminó con cinco escoltas muertos y nueve heridos, Tarzán dirigió el Grupo de Contención y Choque con el alias de Juan Carlos. Vestía enteramente de negro y tenía la misión de detener la caravana, mediante una casa rodante cruzada en la carretera, y abrir los fuegos con un lanzacohetes LAW. En esto último falló, pues su rocket –al igual que otros- estaba averiado.
En su declaración del martes ante el juez Carroza, no entró en detalles. Pero lo significativo es que -junto con descartar su participación en el asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards- Rodrigo Rodríguez Otero reconoció abiertamente su participación en el atentado a Pinochet.
COMO UNA BOLA DE CARNE
Su verdadera identidad quedó al descubierto tras la caída de la estructura encargada de la distribución de las armas que se usaron en el atentado a Pinochet. En ese grupo se encontraba Marcial Moraga Contreras, quien tras ser detenido y sometido a tortura por funcionarios de la Brigada Investigadora de Asaltos de la Policía de Investigaciones dio cuenta de un lío de faldas: su pareja, la suiza Isabelle Mayoraz, se había involucrado sentimentalmente con Tarzán, el jefe del grupo de exploradores en el que participaba la mujer. De hecho, ella chequeó los movimientos del general y el 7 de septiembre de 1986 estuvo encargada de realizar el llamado telefónico desde San José de Maipo alertando el paso de la comitiva.
En su declaración al entonces fiscal militar Fernando Torres Silva, quien investigaba el caso Atentado, Moraga Contreras dijo:
“Yo andaba mal emocionalmente debido a que mi relación con Isabelle Mayoraz se había entorpecido por la presencia de otro miembro del Frente de nombre político Juan Carlos, cuyo nombre real es Rodrigo Otero”.
Con ese y otros datos, a la policía no le fue difícil dar con el nombre completo de Tarzán. Y a partir de entonces, su verdadera identidad quedó en conocimiento y bajo encargo de captura. Pese a ello, siguió viviendo en la clandestinidad y participando de acciones de relevancia hasta fines de los ochenta. Una de ellas está relatada en Una larga cola de acero: historias del FPMR, el libro de Ricardo Palma Salamanca, uno de los dos autores de los disparos contra Jaime Guzmán.
En uno de los capítulos de ese libro se narra el papel que le cupo a Tarzán en el frustrado atentado contra el ex fiscal militar Torres Silva. De acuerdo con el relato de Palma Salamanca, Tarzán habría dirigido y ejecutado esa operación de mayo de 1988, que consistió en sorprender al fiscal militar en un semáforo para posar sobre su auto una plancha cargada con explosivos. Pero el plan falló y Tarzán terminó con una bala en el brazo.
Junto con dar cuenta de que se trata de uno de los hombres más cercanos al ex líder del FPMR, Raúl Pellegrin, el libro de Palma Salamanca ofrece una descripción de Tarzán: “Un tipo bajo y tan musculoso como una bola de carne (…) Era de los que se querían quedar hasta el final”.
Pero lo cierto es que Rodrigo Rodríguez Otero colgó el fusil a tiempo.
Varios testimonios de ex frentistas coinciden en que a Tarzán se le perdió la pista a mediados de 1989. Más precisamente una vez que dos de los fusileros del atentado a Pinochet que estaban a su cargo, Juan Órdenes y Héctor Maturana, fueron detenidos tras un violento enfrentamiento en el centro de Talca. El hecho terminó con dos muertos y quince heridos, entre civiles y uniformados.
Ya había muerto Raúl Pellegrin, el líder del FPMR, y el rechazo a la continuidad de Pinochet al frente del gobierno se había expresado en las urnas. Entonces Tarzán –de acuerdo con versiones diversas- abandona el país y decide radicarse en España, donde reside hasta hoy. Tarzán renunció a las armas, pero su leyenda le siguió penando a la policía chilena.
DOS EN UNO
En marzo de 1992, cuando cayó detenido por el atentado al senador Jaime Guzmán, Palma Salamanca le confesó al entonces comisario Jorge Barraza que el auto que usó junto a Emilio (Raúl Escobar Poblete) para cometer ese hecho había sido robado por un tal Simón. A éste lo describió como “un hombre alto, más que yo, maceteado, moreno, de pelo crespo negro”. Ese fue el primer indicio que llevó al comisario Barraza a identificar al tal Simón como Rodrigo Rodríguez Otero. Un segundo dato lo obtuvo a partir de las diligencias por el secuestro de Cristián Edwards.
Algunos de los detenidos por ese hecho reconocieron al jefe de la casa donde permaneció secuestrado Edwards, como Rodolfo o Rambo. La descripción tenía algunas semejanzas con Tarzán: era fornido y había participado del atentado a Pinochet. Las conclusiones de sus informes policiales están expresadas en su libro Tributo a nuestra patria (1999), donde Barraza sostiene que Simón, Rambo o Rodolfo son una misma persona: Rodrigo Rodríguez Otero.
Incluso el ex policía va más allá al señalarlo como el hombre fornido y de bigotes que aparece en el famoso video del camping de Colliguay, donde a principios de 1992 se reunió el grupo que participó del asesinato e Guzmán y el secuestro de Edwards.
A Barraza hay que concederle que la foto de archivo de Tarzán es muy parecida a la de Rambo o quien quiera que sea la persona que aparece en el video de Colliguay. En esas imágenes ambos llevan bigotes y tienen el pelo oscuro y la cara redonda. Pero lo que definitivamente no calza es que Rodrigo Rodríguez Otero no le llega ni a los hombros a la persona que aparece en el video.
Hay un dato adicional que terminó de confundir a las policías. En 1997, cuando Barraza ya estaba fuera del caso, el frentista Eduardo Vivian Padilla fue detenido en un hecho delictual. Al narrar su pasado subversivo, señaló a un tal Simón como uno de los jefes del FPMR en la zona norte, quien habría usado ese mismo apodo para actuar en el secuestro de Cristián Edwards. Agregó que el aludido tenía “formación y entrenamiento en el extranjero” en calidad de guerrillero y buzo táctico.
Aunque oportunamente ese Simón fue identificado como Miguel Ángel Peña Moreno, un antiguo integrante del FPMR que hasta el día de hoy continúa prófugo, los informes policiales insistieron en confundirlo con Rodríguez Otero.
El equívoco, que ya parece obra de aficionados, se reitera en una minuta reservada enviada al entonces juez Hugo Dolmestch por la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE). Fechada el 8 de enero de 1997, el documento que quedó adjunto a fojas 2079 del caso Guzmán señala que gracias a un informante se han logrado avances en la identificación de “un sujeto de nombre político Rambo o Rodolfo, quien, como es sabido, tuvo activa participación en el secuestro del señor Cristián Edwards del Río”.
A continuación vienen las pistas:
“Antecedentes aportados por el informante indicarían que su nombre verdadero correspondería al de Rodrigo, y que su madre, que ya se encuentra fallecida, habría tenido la condición de periodista, siendo su segundo apellido Lanzarotti”.
La minuta antecede a una segunda fechada tres semanas más tarde por la misma BIPE que concluye que el sospechoso ha resultado ser Rodrigo Rodríguez Otero. Entre otros datos del sujeto se consigna que en 1987 “se encarga su detención por encontrarse implicado en el atentado al ex Presidente, señor Augusto Pinochet Ugarte y muerte a escoltas”.
Veinte años más tarde, el aludido consiguió que la justicia chilena decretara la prescripción de su caso.
EL INFORMANTE
Las diligencias policiales parecen haberse enredado aún más por un dato contenido a fojas 1500 del caso Edwards. Ahí se encuentra un informe confidencial que la antigua Dirección de Seguridad Pública, conocida como La Oficina, hizo llegar a la justicia con el siguiente antecedente proporcionada por un informante identificado como F1: “El jefe de la casa (donde permanece secuestrado Cristián Edwards) es Marcos o Trotil”.
El apodo corresponde al usado por uno de los autores del atentado a Pinochet. Antiguos compañeros que compartieron con él lo recuerdan alto y musculoso. Por eso también lo llamaban Rambo.
F1, el informante de La Oficina, no pudo seguir aportando antecedentes. En 1995 fue asesinado por su colaboración a las policías y algunos testimonios presentes en el proceso del caso Guzmán sindican a Rambo como uno de sus ejecutores.
En estos días, con los testimonios reunidos, el juez Carroza parece haberse convencido de que en el FPMR Rambo es muy distinto a decir Tarzán. Por eso habría decidido dejar en libertad al segundo, apodo de Rodrigo Rodríguez Otero, que vino a Chile como cualquier hijo de vecino, tal como lo había hecho en numerosas ocasiones anteriores con su pasaporte normal y sin que nadie lo interpelara.

Por favor corrijan el titulo en honor al rigor periodístico, no es un error policial es del juez a cargo lo que refleja su falta de rigor que tiene a dos personas en la cárcel. Una acusada por quien requiere mezclar al resto en el asesinato que el definió (Ramiro) y otra por la inexcusable falta de prolijidad que nisiquiera verifico que estaba en Chile
Acerca del Low averiado, sugeriría precisar si se trata de una afirmación fidedigna, porque lo que siempre se sostuvo fue que lo dispararon desde muy cerca y por eso no alcanzó a explotar. Sl2.
Una vez más la policía, y luego la prensa, acusa de criminales a quienes no lo son. Es obvio que la mayoría de los chilenos quieren que el asesinato del senador Guzmán se solucione y los culpables sean llevados a la justicia. Sin embargo, estas acusaciones y encarcelaciones a tontas y a locas dejan mucho que desear más todavía cuando se trata de la policía chilena. Por otro lado, la prensa hizo saber a los cuatro vientos que se había detenido al miembro del FPRM que robó el auto con que mataron a Guzmán. Y bueno, ahora el mismo juez lo deja en libertad porque no es la persona que buscan. Esta seguidilla de acusaciones--decir que Apablaza es un asesino sin ser esto comprobado ante los tribunales, por ejemplo--hace que se desconfíe de la la policía y del sistema de justicia en Chile. Ya podemos ver que fue ésta una de las razones por las que Apablaza logró el asilo político en Argentina. Claro, no estamos hablando de blancas palomas ni del FPMR ni de los que manejaban los siniestros hilos de la inteligencia operativa durante la dictadura. Lo anterior, porque si de terrorismo de habla ambos lados lo practicaron con la única diferencia que uno de estos era el permitido ya que era el que usaba el estado cuyo jefe omnipotente afirmaba que no se movía una hoja sin que él lo supiera. El otro, era una manera de responder tal vez de manera estúpida. Por lo tanto, aquellos señores que acusan y quieren justicia por el asesinato del senador Guzmán deben también ponerse en la situación de los del otro lado, del lado de los que no tenían el poder durante los años de la dictadura donde no hubo sólo un asesinato sino miles, aparte de los torturados. Y para qué hablar de las paradojas al pensar que los que actualmente hacen gárgaras con las palabras justicia y democracia son los mismos que callaron cuando era el otro lado el que clamaba por aquellos dos pilares que, se supone, debe sostener a una sociedad del siglo XXI.
Bueno y quien paga por los daños morales Y Psicológicos que se comenten por el Poder Judicial en un Estado que se dice de Derecho a el su famila que suceden a diario con la gente humilde Gracias y los felicito por la ética de informar
una vez mas . ciperchile trata de dejar a estos terroristas como blancas palomas, al decir que es un error de la policia. insisto si tomaron las armas como camino de lucha, hay que ser hombrecitos despues para afrontar y no esconderse bajo la cobertura de que lo hacian por el pais... el pais hablo con una lapiz y una raya.. y no uso el terrorismo como base para recuperar la democracia... ademas me gustaria que uds señores de ciperchile hicieran el mismo trabajo prolijo para decir la verdad a chile. de quienes eran realmente los hombres fuertes del fpmr, me refiero a los mecenas que se ponian con la plata para mantener a estos terroristas, a los verdadeeros cerebros que obviamente no son pobladores, ... investiguen... sean independientes de una vez... y espero publiquen el comentario y no lo censuran como ya lo han hecho antes... los que luchan por la libertad de expresion... jaaaa..
Es patético el comentario de Don Arturo C. Flores . A estas alturas de la historia , los criminales son criminales. Si la Justicia esta equivocada , defiéndanse y comprueben su no participación .
Si la investigacion judicial por un delito sigue asi, con tantos errores y acusando la prensa a quienes NO han sido juzgados aun,que equivale a jugar a la "gallinita ciega" entonces,nadie entendera nada al final.Ni el FPMR ni la dictadura actuaron sananmente("en la guerra todo vale") de modo que no fueron inocentes palomas.El ciudadano comun ve que la derecha de hoy estuvo intimamante ligada a Pinochet y sus metodos represivos ILEGALES,que un FPMR combatia con armas,siendo ambos execrados por la mayoria de nuestra comunidad.Asi que pretender hacer justicia es algo dificil si cada uno ve las cosas sucedidas de distinto modo.
Yo me pregunto, si este personaje que participó en el atentado a Pinochet, en donde se asesinó a personas inocentes, que después colocó bombas en el techo de vehículos para asesinar a sus conductores, es inocente? Entonces, como le podemos explicar esto a un ladrón de gallinas que está en la carcel?
No está para nada claro que esto sea un error policial ni judicial. OJO! . Los juegos de inteligencias estatales v/s grupos terroristas armados, están llenos de espejismos y datos dados a la prensa por un informante anónimo que obvio, tiene un interés en sacar partido de algo. . Esto puede ser perfectamente una treta de este señor y su arsenal de abogados pagados por ONG's extranjeras o españolas defensores de cualquier cosa para que pueda volver a su país. . Fíjense que de todos los datos del periodista, el único a favor de este señor es la supuesta foto o video en que sale un tipo fornido muy parecido a él, pero más alto. Es una evidencia bastante discutible dado lo mala de imagen hecha con zoom. El resto todo son relatos de detenidos que indican que era un tipo fornido y alto con un sobrenombre bien parecido al que tiene. También es discutible, pero lo dan varios detenidos en distintos momentos. . Además aquí hay muchas dudas. ¿Como acredita "Tarzán" que estaba en España al momento de los asesinatos de Jaime Guzmán y secruestro de Edwards? ¿Tiene alguna documentación como pasaporte, fotos, boletas de pago de la luz de su casa en España, su declaración de impuestos española, su contrato de trabajo, etc? . Al menos veamos si se puede defender por ser inocente en la lógia de "el que nada hace nada teme" o por un formulismo tratar de demostrar una negligencia en la PDI, que tiende a levantar sospechas. . Como sugerencia a Ciper, le recomiendo que para ser más imparcial entreviste al detective Barraza o haga una investigación respecto a que se basa la PDI para detenerlo, pero visto desde su lado. . Saludos
Error policial, no creo que fuera casual se nota la desesperadas maniobras de parte de los seguidores del apologista de la democracia no democracia, donde presionan a tal manera para provocar este tipo de echos reñidos con las libertades de todo ciudadano, por lo demas cada vez se opaca mas la seudo verdad del acesinato del suso dicho, con los años aparesen sircurtancias donde uno ya duda hasta de su propio entorno por el echo de quienes mas ganaron con este homicidio, son ellos; puede que el individuo sea desagradable, pero se puede discrepar de sus pensamientos, politicos, religiosos, vida imtima a un que muchas veces este ausente el decoro y la moral, no corresponde matarlo para convertirlo en martir en provecho de ¡que!.Darse un gusto, por un lado y por otro tratar de ocultar algo.
En la Declaración Universal de los DDHH de 1948, en su Preambulo, Considerando tercero se reconoce implicitamente el derecho a la rebelión cuando en un Estado no se protegen esos derechos por la ausencia de un Estado de Derecho. el Considerando acepta el "supremo recurso de la rebelión en contra de la tiranía y la opresión". Los señores foristas pueden hecharle un vistazo. Pues bien, en Chile durante 17 años no existía Estado de Derecho, no había Poder Legislativo independiente y el Judicial estaba supeditado al Gobierno (Ejecutivo) de facto. Desde el Estado se practicaba el terrorismo, se perseguían las ídeas , se toruraba, hacía desaparecer y asesinaba y el poder judicial no sólo no amparaba a las personas, sino que hacía la vista gorda ante esos evidentes crimenes, tal y como ocurrió con los nazis en su país y en los paises que ocuparon. Nadie en su sano juicio condenaría a la resistencia ("maquis") de francia, o italianos o checos, o al movimiento nacional africano de Mandela. En la ápoca, chilenos que no aceptaron seguir bajo un Gobierno delincuencial y genocida recurrieron al supremo recurso de la rebelión en contra de la tiranía, tal y como lo consagra la Declaración Universal de los DDHH. Empatar las cosas poniendo en un mismo nivel a los terroristas de Estado con los resistentes es una visión ideologizada e interesada. Por esa vía, entonces, podríamos pedir que se llevara a Tribunales a los civiles de la Dictadura atendido su participación en ese regimen delincuencial. Ahora bien, la Dictadura formalmente término el 11 de marzo del 90. Ergo los hechos futuros no estan cubiertos por el Derecho Universal a la rebelión, pero los anteriores si, absolutamente, y será la historia la que pondrá las cosas en su lugar y esos jovenes valientes que superando el miedo a un regimen canallesco con todo tipo de recursos y armamentos para reprimir y mantener los intereses de unos pocos, ocuparan su lugar en la lucha de la humanidad para terminar con esos regimenes de verguenza universal como el que encabezo la derecha chilena con Pinochet como estandarte.
El Sr. Gonzalo Chavez, dice algo que la concertación y la alianza nunca haran: hacer los tramites pertinentes en los tribunales para someter a juicio a los civiles que incitaron, se sirvieron y participaron del gobierno de facto de los de uniformados cuyos miembros no todos fueron unos delincuentes parapetados tras un uniforme pero que sí sirvieron a los fines de los civiles, donde los ministros del interior de la epoca de dictadura digan que ellos no sabían nada y que estaban en el gobierno para defender a los pobres civiles de los milicos, como actualmente se expresan, olvidándose que eran unos chupa ...., que se enriquicieron a costa del erario nacional, profitarón con la enajenación de bienes, servicios, instituciones, en provecho de ellos y sus amistades, lo mismo con los que se apropiarón de los dineros de todos los trabajadores civiles del Estado y particulares con sus fondos y bienes. Personas que pueden ser sometidas a juicio por asociación ilicita para cometer fraude o mejor dicho estafa en contra de los trabajadores de este país, tambien como receptadores de especies y bienes robados al Estado. Los "honorables" y los que sirvierón en el gobierno de dictadura hacen gargaras con la palabra democracia y apología de una democracia , pero todos ellos estan emparentados, salvo cuando hacen el show en el hemiciclo del Congreso, para la galeria pero jamas mandan a civiles a los tribunales, pero sí a los de uniforme. ¿No se han fijado que las comisiones investigadoras formadas y conformadas por los "honorables", jamas han llegado a algun resultado donde las sinverguenzuras cometidas están a la vista de todos menos de las comisiones?
Quién mejor que Peña para escribir de Tarzán. Buena nota.
La PDI actual no cometió el error al que alude el reportaje, solo se limitó a detener a una persona que estaba requerida por la justicia, ahora quién lo interroga, vincula o desvincula a los hechos es el Ministro a cargo de la causa . Ahopra s nos remontamos dos decadas atrás a inicios del retorno a la democracia, los grupos políticos informales utilizaban chapas o apodos y quizás ello en su momento pudo haber llevado a una confusión, lo que si estáclaro que el detenido fue parte de uno de ellos, pero se desvinculó oportunamente y tuvo una vida como cualquier perrsona civilizada.
Creo que en Chile no hay justicia para castigar los hechos violentistas perpetrados por grupos terroristas como el MIR FMR y similares, ocurridos durante el gobierno de Pinochet e incluso después de 1990. Cuando se procesa a un terrorista, lo elevan al rango de "santo" por que supuestamente luchaba contra la opresión. Eran asesinos y los asesinos merecen castigo, el cual nunca llega. Siempre los sobreseen o les aplican la prescripción y si nada les resulta, llega el indulto presidencial. En cambio, cuando un militar o Carabinero es sometido a proceso, no le aplican los mismos criterios legales que a los terroristas y los persiguen hasta su tumba. Les hacen la vida imposible y los acosan. Que clase de justicia hay en Chile que no todos somos iguales ante la Ley? Basta de justificar y legitimar la violencia y el asesinato si el involucrado es de izquierda.
bueno, el verdadero nombre de "Rambo" o "Marcos" es Alexis Soto Pastrian, quien también participo en el atentado a Pinochet. Por lo que se presume el vive en Cuba actualmente. La noticia ya ha salido en varios medios desde hace dias.