La Casen 2009 dice que la pobreza alcanzó al 15,1% de los chilenos. La cifra provocó críticas oficialistas contra el sistema de protección social impulsado por Lagos y Bachelet. Más allá de la guerrilla política, los expertos -incluido el ministro de Hacienda y los mismos encargados de aplicar la encuesta- saben que la Casen enmascara una realidad mucho más cruda: a un tercio de los chilenos no les alcanza para vivir bien, aunque las estadísticas oficiales no quieran reconocerlo. CIPER recorrió seis municipios capitalinos para trazar el perfil de los “vulnerables”, verdaderos equilibristas que viven bajo la amenaza permanente de caer al foso con sus finanzas tumbadas por una enfermedad, un familiar allegado, un nacimiento, el ingreso de un hijo a la universidad o una hija separada que vuelve a la casa paterna con los nietos.
Maribel tiene 22 años y dos niños: Krishna (2) y Tomás (1). Si le hubiesen aplicado la encuesta Casen hace un año, no habría sido considerada pobre. Si la hubiese contestado hace sólo seis meses, habría calificado como tal. Y si le tocara responderla ahora, ya habría salido de la pobreza. Se podría pensar que en el último año Maribel ha sido protagonista de cambios dramáticos en su calidad vida, montada en una suerte de carrusel económico. Pero en todo este tiempo las condiciones de vida de esta dueña de casa (o más bien “dueña de pieza”, porque vive con sus enseres amontonados en un cuarto y compartiendo baño con otras 17 personas), no han variado mayormente.
Una cazuela en la mesa de Maribel es una fiesta. Siempre ha vivido de trabajos precarios. Pero aún así se las ha arreglado para destinar, sagradamente, cinco mil pesos para la compra de verduras en la feria: “Antes, con las cinco lucas traía de todo”. Pero en el último año cada vez vuelve con las bolsas más escuálidas. El 80% de sus ingresos se va en comida, pañales y leche para sus hijos. ¿Gastos extras? Una tarjeta con lo mínimo en el celular, “para algún llamado de emergencia”.
El relato de Maribel resulta emblemático para demostrar que la medición de la pobreza en Chile es un ejercicio retórico. La última encuesta Casen indicó que la pobreza había subido de 13,7% a 15,1% desde la anterior aplicación del sondeo, en 2006. El pasado martes 13 de julio, el Presidente Sebastián Piñera reunió a la prensa en La Moneda para entregar los resultados de la encuesta. Con tono sombrío anunció que en el último trienio se sumaron más de 355 mil nuevos pobres. En total, de acuerdo a las estadísticas de Casen, en el país habría más de 2.600.000 pobres. El Presidente aprovechó la tribuna para fustigar al gobierno anterior:
-Desgraciadamente, muchas veces (los recursos) no llegan a quienes realmente los necesitan, porque quedan entrampados en la burocracia o porque se despilfarran en gastos innecesarios o sencillamente porque se quedan en las garras de la corrupción.
Más allá de la guerrilla entre oficialismo y oposición que desató la Casen, lo cierto es que la cifra que provocó el lamento presidencial no apunta, ni de cerca, al verdadero número de chilenos que no logra satisfacer sus necesidades. En Chile hay cientos de miles de personas que, como Maribel, no califican como pobres a ojos de la Casen, pero que viven con menos de lo justo. Los expertos en pobreza -incluyendo a los que aplicaron la encuesta- saben y reconocen que la cifra que arroja el sondeo oficial enmascara una realidad mucho más dura.
Canasta desfondada
La Casen determina la línea bajo la cual una persona es considerada pobre a partir del costo de una canasta de alimentos que fue fijada en 1987. Y los especialistas indican que, 23 años después, ya no refleja el consumo de la población. Para la Casen 2009, la cifra que determinó la línea de pobreza fue $64 mil para las zonas urbanas y $47 mil para las rurales. Si usted cuenta con menos de eso al mes, es oficialmente pobre.
Pese al revuelo que causó en el gobierno la entrega de los últimos resultados, hace sólo dos años el actual ministro de Hacienda, Felipe Larraín, escribió un artículo en El Mercurio que virtualmente arrojó la Casen del 2006 al basurero, cuestionando su canasta, y sostuvo que a esa fecha los pobres correspondían en verdad al 29% de los chilenos -unos cuatro millones- y no al 13,7% del sondeo oficial.
En sintonía con las cuentas que sacó Larraín, las encuestas Panel, que analizaron los resultados de las Casen desde 1996 a 2006, determinaron que en esos diez años el 34,1% de los chilenos, más de un tercio de la población, calificó como pobre por lo menos una vez.
Los cálculos de Larraín -apoyados en trabajos del Departamento de Nutrición de la U. de Chile, el INE y la Fundación Superación de la Pobreza- y las encuestas Panel demostraron que el combate a la pobreza no puede remitirse al 15,1% “oficialmente” pobre, sino a la población “vulnerable”. Es decir, ese tercio de compatriotas que viven como “equilibristas” a punto de caer al foso. Se trata de grupos familiares que naufragan ante cualquier evento catastrófico (pérdida de empleo, alzas de alimentos o de servicios básicos, enfermedad o accidente) e, incluso, ante un nacimiento o el ingreso de un hijo a la educación superior.
Puente: Diez “lucas” salvadoras
CIPER salió en busca de esta población de “equilibristas” y durante 15 días desplegó un trabajo de campo en seis comunas (Conchalí, Independencia, Huechuraba, San Ramón, San Bernardo y Puente Alto). Profesionales que operan en terreno, asistentes sociales de los municipios, funcionarios de las direcciones de Desarrollo Comunitario, familias que postulan a programas sociales y otras que ya egresaron, ayudaron a trazar el perfil de los chilenos que cayeron “oficialmente” en la pobreza en el último trienio y de aquellos que viven en ella aunque las estadísticas no lo reconozcan.
Aunque el ministro de Mideplan, Felipe Kast, apuntó a fallas en los programas sociales por el aumento de la pobreza -por desfocalización, excesivos gastos administrativos y falta de evaluación-, en los municipios discrepan. De hecho, fue un influyente alcalde oficialista el primero en criticar la postura de Kast. Manuel José Ossandón (RN), edil de Puente Alto, golpeó la mesa el 20 de julio a través de La Tercera:
-Me preocupa la visión economicista de Kast sobre la pobreza. Mucho tecnicismo, mucho número (…). La definición de pobreza es mucho más integral. No implica ganar 60 y tantos mil pesos ni tampoco se supera con el ingreso ético. Hay que conocer la realidad de la gente. La superación de este problema no viene desde el Olimpo.
Las críticas a los programas sociales que han hecho las autoridades de gobierno generan incertidumbre entre los beneficiarios, que temen que se vengan cambios que los perjudiquen.
“La gente nos pregunta y está preocupada, porque durante la campaña electoral los dirigentes de la Concertación les decían que si llegaba Piñera iba a terminar con los subsidios y las pensiones que entregó Bachelet”, indica un profesional de un municipio manejado por la UDI.
En las municipalidades aseguran que el origen del masivo empobrecimiento no está en la desfocalización y los gastos administrativos de los programas de protección social, sino en las consecuencias de la crisis económica que vivió el país. Y zanjan el debate con su mejor barómetro: las razones que esgrimen las personas que en el último año llegaron hasta los escritorios de sus asistentes sociales a pedir ayuda.
Magdalena Veloso, a cargo del Departamento Social de San Bernardo, no lo piensa dos veces cuando responde qué factores han empujado a la pobreza a familias de su comuna: “El desempleo y los alimentos más caros. En segundo lugar el empleo inestable, que al mezclarse con situaciones como nacimientos, accidentes o enfermedades, hacen que la gente llegue a la municipalidad a pedir ayuda”.
Mary Díaz, asistente social de San Ramón, complementa:
-Recibimos diariamente 20 a 30 personas. La mayoría de hogares donde alguien quedó cesante. Pero también hay un número importante que, teniendo empleo, ya no les alcanza, porque los alimentos han subido, porque un hijo entró a la universidad, porque les llega un allegado o una hija se separa y vuelve con los nietos. Poner una línea y decir “de aquí para abajo son pobres” es una ilusión, porque en estas comunas la gente está permanentemente cruzándola por las razones más diversas.
Es el caso de Maribel. Ella ocupaba la pieza que da a la calle en la casona familiar heredada de sus abuelos, en Independencia. Allí, por la ventana, se amanecía vendiendo cigarrillos, completos y sopaipillas. Juntaba lo suficiente como para, a ojos de las estadísticas, no calificar como pobre. Pero un tío -otro chileno empobrecido en el último trienio- pidió vivir en la propiedad. Le dieron la pieza de adelante y el negocio de Maribel capotó. Decidió hacer chocolates. Los vendía a la salida de los colegios, mientras cargaba a Tomás en un morral. Si hubiese respondido la Casen en ese momento, fijo que quedaba como pobre. Fue entonces cuando se acercó a la municipalidad. Le aplicaron la Ficha de Protección Social (FPS), que otorga puntaje para optar a los planes asistenciales, y fue enrolada en el Programa Puente.
Ahora volvió a juntarse con su marido, quien recién encontró trabajo como guardia. Con su sueldo de $260 mil la familia pasará raspando la medida de la Casen -le sobran unos tres mil pesos- y ya no calificaría como pobre en esa encuesta. A pesar de eso, Maribel sigue en el Programa Puente.
El Puente es la estrella del sistema de protección social. Creado en 2002 por el gobierno de Ricardo Lagos, se trata de un plan de acompañamiento a la familia. Un profesional visita el hogar durante dos años. En ese lapso fortalece dos aspectos: el psicosocial (autoestima, convivencia armónica y competencias para obtener ingresos) y vincula a la familia con redes de asistencia (para que sean atendidas de manera prioritaria en los consultorios y obtengan beneficios tales como cupos en jardines infantiles, una tercera ración alimenticia en las escuelas, becas, subsidios y pensiones, entre otros).
Pero a Maribel lo que la entusiasma no son los aspectos psicosociales ni que la atiendan prioritariamente. A ella la seduce el bono mensual de $10 mil que se otorga a las familias Puente: “Nos cayeron del cielo”.
La directora de Desarrollo Comunal de San Ramón, Ximena Bustos, cuenta que su comuna fue parte del piloto del programa Puente en 2002, cuando se aplicó sin el bono: “Fue cuando tuvimos el más alto nivel de cumplimiento de metas. Cuando se activó el bono, el éxito bajó, porque mucha gente viene por los $10 mil pesos y nada más”.
Jeanette Leguas, encargada de la Unidad de Protección Social de Huechuraba, postula que las familias Puente no reciban el bono sólo por incorporarse al sistema. “Por ejemplo, ahora se les pide que los hijos estén estudiando. Pero hay casos en que los matriculan y se da por cumplida la condición, pero el niño no fue más al colegio. Hay que hacer un seguimiento y después entregar el bono”.
Equilibrista de verdad
Ana Quiroz (51) es una “equilibrista” de verdad: trabajaba como trapecista en el circo de su papá. Pero cuando nació su hija debió abandonar la vida nómade de las carpas. De eso ya han pasado 22 años, lapso en el que trabajó para un abogado, como garzona en una fuente de soda y camarera en un hotel de turismo. El hotel quebró hace seis años y decidió instalar un carrito para vender empanadas en la feria. Las ventas le generaban unos $300 mil mensuales, con lo que costeaba el arriendo de un departamento al interior de una casa en San Ramón y pagaba una mensualidad de $70 mil en el Instituto Los Leones, donde su hija estudia contabilidad. Pero la crisis económica de los dos últimos años la tumbó:
-Las ventas se fueron para abajo. Empecé a sacar como $150 mil y a veces $100 mil. Pero mi hija empezó a trabajar en un local de artículos ortopédicos. Llevaba la contabilidad y era vendedora. Le pagaban $200 mil. Pero quedó cesante y tuvo que congelar el instituto. Ahora me vence el arriendo y me falta la mitad. Tenemos que irnos. Por eso fui a la municipalidad, a pedir una mediagua, porque una amiga de la otra cuadra me ofreció que la instalara en su patio y que le pagara $30 mil mensuales.
Ana Quiroz no se considera pobre, sino parte de una clase media baja, trabajadora, de barrio popular, pero digno. Le duele ir a la municipalidad a pedir ayuda: “Toda mi vida he luchado”. La asistente social de su comuna, Mary Díaz, relata que en los dos últimos años, con la crisis económica, aumentaron las personas con este perfil que solicitan asistencia. Esos son los chilenos que han caído en la pobreza.
Como Ximena (58), que la semana pasada se armó de valor y partió a la municipalidad. Tres de sus cuatro hijos tienen estudios superiores, educados con los ingresos del negocio de abarrotes que su marido levantó hace 40 años. Pero la crisis económica llevó las ventas del almacén cuesta abajo.
-Ahora nos deja como $150 mil mensuales y casi no nos queda mercadería. Nos salvamos con unas máquinas tragamonedas que dejan unos $75 mil -cuenta.
Los ingresos son insuficientes, pues el matrimonio vive con tres hijos y tres nietos. La hija mayor -que se separó y volvió a la casa con dos niños- recién quedó cesante. El jefe de hogar este año sufrió una trombosis ocular y perdió un ojo. Dos de los hijos sufren de ulceraciones en el colon y el medicamento les significa $100 mil mensuales: “Fui a la municipalidad a pedir ayuda por lo menos para los remedios, porque no nos alcanza”, dice la madre. Su esperanza es que el menor, recién titulado de ingeniero comercial, encuentre trabajo pronto.
Francisca Márquez, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado y cabeza del equipo que aplicó la encuesta Casen, asegura que los programas deben comenzar a centrarse en estas familias con hábitos laborales:
-La encuesta Panel dice que entre 1996 y 2006 hubo un 4,4% que siempre fue pobre y no pudo salir de ahí. Serán los “clientes” del Estado, a los que habrá que asistir de manera permanente y centrarse en que sus hijos rompan el círculo. Pero el Estado debe focalizar más sus programas en el resto del 34% de población vulnerable que vive dolorosamente la entrada al municipio a pedir ayuda. Los programas actuales son profundamente infantilizadores, casi para semianalfabetos, porque el Estado no sabe vincularse con esta clase media baja, o que al menos se desea clase media, que educa con esfuerzo a sus hijos y tiene experiencia de trabajo.
Municipios piden más autonomía
Los profesionales del Programa Puente en San Bernardo, indican que mucha gente miente sobre sus condiciones socioeconómicas al responder la Ficha de Protección Social (FPS). La manipulación de los datos tomó fuerza desde 2007 no sólo por el cambio de la ficha CAS a la FPS, sino porque ese año comenzó a verse más nítidamente el sistema de protección de Bachelet, con pensiones para dueñas de casa, pensiones complementarias, capacitación laboral para jefas de hogar y subsidios preferentes, entre otros beneficios. La gente veía que algunos de sus vecinos los obtenían y se pasaban el dato para responder la FPS.
Con la antigua ficha CAS, lo que pesaba en el puntaje familiar era el equipamiento del hogar. Hoy, con la FPS, aspectos como jefatura de hogar femenina o enfermedades crónicas, son más importantes.
-Antes, cuando uno iba a visitar las casas, las señoras escondían el refrigerador. Ahora esconden al marido -dice Isabel Gálvez, encargada del programa Puente en San Bernardo.
Virginia Garrigó, directora de Desarrollo Comunal de Puente Alto, cree que se podría focalizar mejor si Mideplan y Fosis dieran más autonomía a los municipios para crear planes sociales y hacer un seguimiento a las familias antes de seleccionarlas: “Conocemos mejor que nadie la realidad territorial”.
El gobierno estudia implementar cambios en la FPS, aunque el principal problema que ven los profesionales de los municipios no es la desfocalización, porque es tan amplia la franja de hogares vulnerables que son marginales los casos en que se beneficia gente que no los necesita:
- En Puente Alto tenemos dividida la comuna en seis sectores. En el sector donde están las poblaciones El Volcán, tenemos 4.600 familias que cumplen con puntaje para ingresar al Puente, pero en toda la comuna contamos con 800 cupos -explica Virginia Garrigó.
Empleo: la falla del sistema
El director ejecutivo de la Fundación Superación de la Pobreza, Leonardo Moreno, más allá de que considera anacrónica la canasta de la Casen, señala que es injusto adjudicar el aumento de la pobreza que arrojó ese sondeo a fallas en los programas sociales, al menos mientras no se analice la base de la encuesta, que recién se liberó la semana pasada:
- Si mides pobreza por ingresos, que es lo que hace la Casen, el que tengas una gran cantidad de gente desempleada por una crisis internacional claramente es un factor. En ese caso uno podría preguntarse si las medidas económicas (para evitar el desempleo) se tomaron bien, más que preguntarse por las medidas de política social.
Aunque hay políticas sociales que buscan incorporar a la gente al mundo del trabajo, los profesionales de los municipios reconocen que en general no tienen éxito porque apuntan a capacitación, pero no aseguran el acceso de la persona al empleo, y a entregar capital semilla para desarrollar microempresas, aunque la mayoría de las personas no tiene pasta para los negocios. Los programas más directos en este ámbito son los de bonificación a la contratación, pero las primeras experiencias fueron mal evaluadas por la Dirección de Presupuesto.
Jenny Miranda, asistente social del Puente en Independencia, indica que mientras el sistema apunta a que el beneficiario desarrolle un emprendimiento al egresar, la mayoría sólo quiere un empleo estable.
La señora Mireya (50) es una veterana de estos programas. Hace 11 años se separó y, con cuatro hijos, fue a la municipalidad de San Ramón a pedir ayuda. La becaron, con otras 14 mujeres, para hacer un curso de pastelería. Cuando egresaron a todas les dieron un pequeño horno a gas, equivalente a $50 mil pesos.
-La única que siguió trabajando fui yo. Las otras vendieron los hornos. Algunas los vendieron en la feria. Una me lo vino a ofrecer a mí, pero le dije que esa no era la idea. No se creyeron el cuento. Yo postulé otras tres veces a proyectos Fosis y pude comprar un horno semi-industrial, una revolvedora y una sobadora.
Hoy vende pasteles y empanadas, hace tortas por encargo y dicta clases de pastelería en juntas de vecinos y “casas particulares”. Tres de sus hijos estudian, becados, en la UC: Medicina, Ingeniería Civil y Odontología. Pero cree que el Estado debe comprender que “no toda la gente sirve para los emprendimientos, hay personas que prefieren un contrato y un trabajo, no más”.
- La gente que no ha estado contactada con el mundo laboral, es difícil que salga de la pobreza -dice la asistente social de Independencia, Jenny Miranda, quien cree que hay que privilegiar la capacitación e inserción laboral de los que ya tienen experiencia de trabajo.
En ese grupo que espera otra oportunidad laboral se encuentra Ana Quiroz, quien ya teje planes si el municipio le da su mediagua:
- Lo que ahorremos en arriendo es para partir, porque yo en septiembre, cuando empiece la temporada, vuelvo al circo. Voy a vender empanadas en la feria durante el día y en la tarde me voy al circo. Ahí me pagarían $50 mil semanales más las ventas de los cintillos luminosos.
Claro que, a su edad, ya no podrá subir al trapecio: “Tengo un número cómico que lo probé en el verano en el circo, en Pichilemu. Incluso me lo grabaron en video para mandarlo a la tele, al Kike Morandé. ¿Quiere verlo?”.

[...] This post was mentioned on Twitter by ciper chile, Juan Pablo Figueroa, Carlos Loyola Lobo, MARIA PAZ SANDOVAL, Marta Escudero and others. Marta Escudero said: RT @La_Desdemona: Los pobres que la encuesta Casen se niega a contar http://cort.as/07rq [...]
Por fin se comienza a hablar de la pobreza como un fenomeno economico, social y psicologico de innumerables facetas, lo cual sugiere fuertemente que "el pobre", como prototipo unico no existe. Lo que existe son numerosos tipos de " pobres". Esto indica que hay que el estado tiene que poner en efecto mas de una estrategia. Muy buen articulo.
Sugeriría enviar este articulo al Sr. Kast, ministro demasiado teórico, hiper "confusio" y a quien lamentablemente el Presidente ha empoderado en exceso y dado ello podría llegar a cometer monumentales errores que podría desencadenar descontentos sociales muy lamentables, y sobre todo, mucho dolor, desesperanza, orfandad social. Por favor, es un deber ciudadano y ético compartir esta investigación con ellos. Gracias y felicitaciones
la encuesta casen, como todo instrumento es una herramienta estadistica que debe servir de apoyo a las medidas que se implementen y deben ser seguidas y monitoriadas. Tal como hemos escuchado a las personas hay que enseñarles a pescar y no solo darles pescado, con el fin de que ellos sean independientes y autonomos dentro de su preparacion. Estoy claro que este problema en algunos caso no es cuanto ganas, sino como administras tus recursos. Chile es un pais consumista con un minimo de habito de ahorro.Desde el punto de vista economico los pobres siempre van a existir ya que no se pueden erradicar solo controlar.
Yo no se mucho de la famosa "CASEN" pero SI se que con lo que gano despues de 38 años de docencia,por mi jubilacion en afp capital, es de $ 90.000 aprox mensualmente.Debo mantener mi hogar donde llegan mis nietos, esta mi esposa,que no percibe sueldo alguno y ademas pagar medicamentos,medico(En mi hospital TENO, ha sido imposible conseguir hora desde siempre pues su fono 800 NO atiende),ropa y eventualidades.De este modo, hago equilibrios con mi plata, como poco y mas encima debo usar algunos espacios publicos para manifestarme, como este, desde un ciber cafe¿Donde esta entonces la verdad de las famosas encuestas?-¡NO HAY DERECHO!...
Soy un ciudadano cualquiera con acceso a estos medios (Internet) y me doy cuenta que las encuestas se enmascaran en lo que quieren dejar ver los responsables y no apuntan a los problemas reales, si nos acusamos unos con otros no vamos a solucionar nada y tal vez los enemigos terminen comiendo sopaipillas en el puesto de la señora o comiendo pasteles. Favor les pido que si Yo o Uds. saben que hacer comencemos a ayudarlos. Y es muy difícil que la pobreza se termine de la noche a la mañana. En países desarrollados aun hay pobres pero mejor que los de nuestro país.
Muy buen trabajo,felicitaciones a Ciper y sus realizadores.Coloca el tema desde el lugar de los olvidados,los pobres silenciados por las fichas de una tecnocrática encuesta.Se debe difundir el trabajo y esperemos que las autoridades lo consideren al momento de resolver y opinar.
Me parece un artículo excelente que refleja cómo aún la política y la economía se dejan llevar por teorías e investigaciones sin sentido cuando la realidad es completamente distinta. Por muy difícil que sea rectificar los errores cometidos, independiente de quién los cometió, ese debe ser el punto de partida. No sé si partir desde cero, pero hacer las cosas BIEN.
Es un imperativo para las autoridades renovar completamente la encuesta CASEN, adaptándola a nuestros tiempos. Hace 20 años una TV a color podía ser un lujo o para que decir un celular, pero hoy en día son bienes prácticamente básicos.
Muy buen articulo, deja en claro que existe una cifra negra, la cual ningún tipo de encuesta y política social toma en cuenta. y esto por que? yo creo que es solo debido a que los programas sociales y encuestas están enfocados en captar votos y no en realmente satisfacer necesidades de personas y realidades reales y cotidianas, las cuales desde las oficinas y los tecnicismos investigativos no se pueden visualizar. Felicitaciones a Ciper por poner nuevamente temas que realmente develan realidades ocultas. OJO CON LAS SALMONERAS EN LA IV REGIÓN.
esto es una burla, pq creen q hay q vivir en el barro para obtener algun miserable beneficio del gobierno, yo gano $266 mil al mes, pago un dividendo de 170 mil, o sea me kedan 96 mil tengo 2 hijos de 2 años y de 9 meses, solo sus leches y pañales me salen 60 mil pesos y debo pagar la luz el agua el gas y comer, movilizarme para ir al trabajo, ni decir cuando los 2 niños se me enferman, ahora estamos muy mal le lehce y los pañales me duraran solo hasta el viernes y pa comer solo hasta mañana, ya no se q hacer, y no califico para ayuda de ninguna especie.
Entonces, concluyese de CASEN que Chile es una máquina de hacer pobres. Bonita democracia!! Ganar $64.000 para dejar de ser oficialmente pobre, es decir, nuestro pais no es un pais SERIO, es el paraiso de los maestros chasquillas ejemplo Srs: Escalona, Latorre, Lagos, Gomes, Frei, madam Bachelet y por ahi va el desfile. Gracias CIPER por ayudarnos a pasar Chile a limpio y por denunciar la perversa distribución de renta.
Lucrecio, la Deecha NUNCA apoyo gastos sociales, NUNCA apoyo reformas laborales, NUNCA aceptó un financiamiento del Auge en función de los ingresos, NUNCA ha presentado un proyecto que tienda a redistribuir la riqueza. Lucrecio, la ignorancia y la desinformación ha sido el arma de la derecha para restar responsabilidad social al Estado, tal como lo hizó Piñera al culpar al despilfarro y la corrupción la supuesta inoperancia de las políticas sociales de los Gobiernos anteriores, con mala fe y mala intención. Lo dice Ossandon que no es concertacionista precisamente. Hecharle la culpa a Bachellet ya no reditua Lucrecio, no has visto las encuestas......
Muy buen reportaje y un mensaje a las autoridades que toman las decisiones, escuchen a quienes dedican su vida a trabajar con la comunidad y los más pobres. Las asistentes sociales entrevistadas ponen en la mesa todos los argumentos para tomas decisiones coherentes con nuestra pobre realidad nacional. Y muy de acuerdo con la flexibilización de los instrumentos y que no todos quieren y pudene ser microemprendedores.
HAY DOS FORMAS DE FALTAR A LA VERDAD, UNA ES LA "MENTIRA" LA OTRA, LAS ESTADISTICAS.
Lo de la encuesta no refleja una verdad, solamente la toca tangencialmente, el problema esta en los encuestados que ocultan su realidad economica y educacional en la cual viven por aparentar, muchos no encuestados pero tan pobres como los que participaron de la muestra, viven de sueños por que han podido comprar un vehiculo, pero estos seres viven miserablemente incluso se llega a pensar por la cantidad de personas que viven en el domicilio que son recintos muy pequeños que duermen igual que los mucielagos por que el espacio no da para camas pero tienen auto y no son pobres a un que no tengan que ponerse y comer; no se consideran pobres su realidad de vida miserable los lleva a pensar que son de clase media por un bien que hoy por hoy no refleja nada, lo mismo una lavadora de ropa,televisor,cocina, estufa a parafina,una plancha electrica,un telefono celular, vestimenta de confección China, casi no se alimentán, etc....,la publicidad y los medios de comunicación han sido implacables en lavarles el cerebro que con este tipo de cositas ellos no pertenesen a la clase mas nesecitada ni que estan a un paso de la indigencia, todo lo deben por general y si no , no lo puen husar por no tener el dinero para hacerlo. Ninguna encuesta al respecto reciste o refleja tenuemente la realidad de los pobres de este país por aparentadores y faltos de conciencia.
Y sigue la manipulacion con los numeros, no importa quien esta arriba. LA desigualdad de ingresos, la falta de conciencia y sesibilidad por los ninos necesitados por parte de quienes profitan del control politico y economico es abismante. Algun dia la presion hara estallar la caldera a menos que algun "estadista" pueda incarle el diente a este sistema corrosivo que esta diezmando nuestro pais.
Excelente reportaje. Realmente un aporte a un debate más a fondo. Muchas gracias a los autores. !Excelente! Lake
Gustavo, pregúntele a Christian cómo hacer para administrar mejor los 90.000... No ve que su problema es de gestión nomás...
Hemos olvidado que antes de la crisis económica los alimentos estaban alcanzando precios que hacían cada vez más difícil poder llegar a fin de mes.
Lo que sucede es que existen dos tipos de empleados públicos. Los que están en Santiago en su oficina planificando y los que estamos en terreno diariamente atendiendo a las personas. Los últimos sabemos que la FPS suele ser obtenida de datos falsos y que nuestros usuarios no entienden lo que leen y difícilmente querrán emprender. Trabajo digno, estable es lo que buscan y es lo que el Estado no asegura. En Arica, el último capital semilla se lo comieron (leer en www.estrellaarica.cl), así las cosas, los que necesitan no obtienen. Sugiero por último que revisen la situación de las casas que entrega SERVIU un alto porcentaje de ellas son vendidas antes de los 5 años mediante "promesas" y otras cuantas vendidas. Muchas parejas conviven para obtener dos casas (cambiando la tuición de los niños de un lado para otro). En otros términos, la focalización en los grupos vulnerables es lo que se requiere
creo que los pobres seguiremos aumentando y me considero uno más de ellos porque a pesar de que logré un trabajo temporal que debiera durar un para de años más, gano más de $65.000.- según la encuesta no soy pobre sin embargo ya se me rompieron los zapatos me he quedado sin bencina mas de una vez no por ser preocupado según los ejecutivos de autopistas sino porque no hay dinero para combustible para ir a trabajar ya que tengo que usar un automovil de mas de 20 años como vehiculo de carga y poder trabajar, pero no soy pobre me siento miserable cuando no alcanza para comida o pagar cuentas básicas porque de algun extra ni hablar, cambio de gobierno y mientras no se distribuya la riqueza en forma mas equitativa da lo mismo esta lleno el diario de trabajos por el sueldo mínimo así se asegura el porcentaje de pobres.
Tenemos 3 engaños 1° el que denuncia el articulo, un 30% de pobres, 1 de 3 2° la television que nos vende un modelo exitista y nos "ahuevona" para no reaccionar, nos atonta con farandula y entretencion basura. 3°El "Sueldo Minimo", que distorciona el mercado y hace ver a Chile con una economia solida y pujante. Claro que es exitoso y pujante, pero a que precio, de sueldos miserables que no alcanzan para vivir. Se hablo de un sueldo etico de 250 mil. Se formó una comision, y donde esta ? Ahi murió el proyecto. Aprueban un 5% de aumento del sueldo minimo y se abrazan por llegar a acuerdo los sinverguenzas descarados. Todos los ministros de hacienda desde pinochet a la fecha han tenido el control del país. Es una Dictadura economica de 37 años. No importa quien salga de presidente, eñ control lo tienen los mismos de siempre. 4 familias poseen el 47% de los activos de la Bolsa de comercio : http://movimientoantinwo.wordpress.com/2010/08/15/chile-cuatro-familias-controlan-el-47-de-los-activos-de-la-bolsa-de-comercio-de%C2%A0santiago/ 30 años atras habria habido una revolucion social por esta causa, pero la Tv ha echo su trabajo de eesclavitud mental. Comentar y difundir estos articulos es una necesidad real de despertar y hacer reaccionar a otros, de lo que no informan los medios. otro paso no menor, apagar la Tele
[...] pobre y vivía bajo la línea artificial trazada por la CASEN. Aunque la forma de medición es criticada por los expertos, aún constituye la única medición [...]
[...] pobre y vivía bajo la línea artificial trazada por la CASEN. Aunque la forma de medición es criticada por los expertos, aún constituye la única medición [...]
Mientras sacan calculos y discuten donde trazar la linea de corte, los pobres estan alla fuera, reproduciendose, acumulando miseria e ira por siglos. Nos sentimos tan seguros que nadie se ha dado cuenta que nos rodean y nos aventajan, solo falta que alguien los guíe a reclamar lo que Chile siempre les ha negado. No sean ingenuos y corran a comprar un buen recipiente donde sus cabezas puedan caer con distinción, antes que sea demasiado tarde. Buen reportaje, como siempre
los podres somos miles y millones y lo seguiremos siendo y no solo es un problema de chile si no de toda latinoamerica, no pido que los ricos nos den de comer solo un buen empleo con el cual levantar cabeza y salir de este pozo. Los politicos como simpre seguiran dibujando los numeros a su favor
[...] Retroceso en lucha contra la pobreza2 [...]
[...] Los ingresos del 10% más pobre son comparables con los de habitantes de Costa de Marfil, un país muy pobre en África. Eso quiere decir que esas familias son muy, muy pobres. [...]