En 2003, el cardenal Francisco Javier Errázuriz recibió el primer testimonio de un denunciante que afirmaba, con nombre y en detalle, haber sido acosado sexualmente por el padre Fernando Karadima. Dos años después, el entonces obispo auxiliar de Santiago y actual arzobispo de Concepción, Ricardo Ezzati, recibió antecedentes similares. Aunque para entonces las normas del Vaticano obligaban a abrir inmediatamente una investigación, no lo hicieron, y ésta se inició por otros canales, tras la aparición de un nuevo denunciante. En este artículo, los autores del libro Legionarios de Cristo en Chile. Dios, Dinero y Poder, describen las fallas y dilaciones en que incurrió el Arzobispado de Santiago en la tardía canalización de tales denuncias al interior de la Iglesia. Las mismas denuncias que ahora están en manos de la justicia ordinaria y que amenazan con transformarse en una de las peores crisis en la historia de la Iglesia chilena.

En 2003, el cardenal Francisco Javier Errázuriz recibió el primer testimonio de un denunciante que afirmaba, con nombre y en detalle, haber sido acosado sexualmente por el padre Fernando Karadima. Dos años después, el entonces obispo auxiliar de Santiago y actual arzobispo de Concepción, Ricardo Ezzati, recibió antecedentes similares. Aunque para entonces las normas del Vaticano obligaban a abrir inmediatamente una investigación, no lo hicieron, y ésta se inició por otros canales, tras la aparición de un nuevo denunciante. En este artículo, los autores del libro Legionarios de Cristo en Chile. Dios, Dinero y Poder, describen las fallas y dilaciones en que incurrió el Arzobispado de Santiago en la tardía canalización de tales denuncias al interior de la Iglesia. Las mismas denuncias que ahora están en manos de la justicia ordinaria y que amenazan con transformarse en una de las peores crisis en la historia de la Iglesia chilena.
Una sustancial omisión cometió el cardenal Francisco Javier Errázuriz en la carta pastoral que publicitó el pasado domingo 25 de abril, para referirse al caso Karadima. En la misiva, la cabeza visible de la Iglesia Católica chilena asegura que las tres primeras denuncias formales contra el cuestionado sacerdote comenzaron a llegar al Arzobispado de Santiago a partir de mayo de 2005.
Dos años antes, sin embargo, el propio cardenal Errázuriz recibió en sus manos la primera denuncia contra el ex párroco de El Bosque, a través de una carta firmada por el ex novicio jesuita Juan Andrés Murillo. En el programa Informe Especial, transmitido el lunes 26, el denunciante afirma que fue víctima de acoso e intentos de abuso sexual por parte de Fernando Karadima, entre 1994 y 1996, cuando el acusador tenía entre 18 y 20 años.
En los años en que Murillo se integró a su círculo, Karadima era uno de los párrocos con más influencia en la elite económica y social santiaguina. Dueño de un innegable carisma, en El Bosque había logrado articular un cerrado núcleo de jóvenes, en su gran mayoría provenientes de familias tradicionales, reunidos bajo el movimiento “Acción Católica”. Cerca de 50 actuales sacerdotes descubrieron su vocación bajo su guía, entre ellos cinco obispos hoy en funciones.
Errázuriz recibió la misiva de Murillo a través del entonces vicario para la Educación, el jesuita Juan Díaz, quien le había aconsejado a Murillo formalizar su acusación a través de ese canal.
-Recibí la denuncia y se la entregué al señor cardenal, quien se mostró interesado en su contenido -asegura Díaz a Ciper.
Según el Código de Derecho Canónico, las normas especiales dictadas por El Vaticano en 2001 y el procedimiento que fijó la Conferencia Episcopal Chilena en 2003 –el mismo año en que Errázuriz recibió las denuncias de Murillo-, lo que procedía era abrir, sin dilaciones y obligatoriamente, lo que se denomina en términos canónicos una “investigación previa”. Se trata del primer paso establecido por la Iglesia, un sumario rápido que busca establecer si la denuncia es “plausible”, antes de derivarla a la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), el poderoso dicasterio vaticano que tiene potestad para afrontar los abusos sexuales cometidos por sacerdotes.
¿Por qué el cardenal no inició la investigación previa en ese momento y lo hizo en 2005, es decir, dos años después? Es la pregunta que se hacen ahora muchos sacerdotes, fieles y entendidos en el tema.
No son pocos en la Iglesia los que creen que el mandato de Errázuriz quedará marcado por la serie de errores, omisiones y titubeos que han mostrado él y algunos de sus obispos auxiliares desde que las primeras denuncias se canalizaron al interior de la Iglesia, hasta que la justicia ordinaria abrió una investigación por el caso, el miércoles 21 de abril pasado.
A ojos de algunos eclesiásticos consultados, a Errázuriz le ha jugado en contra su estilo prudente, ya que desde que comenzaron a circular las primeras versiones que inculpaban a Karadima, hace ya siete años, ha tenido que enfrentar el enconado lobby de los defensores del ex párroco de El Bosque, entre los cuales se cuentan cinco obispos. Uno de ellos es Andrés Arteaga, obispo auxiliar de Santiago desde 2001 y, por ende, colaborador directo de Errázuriz.
“El cardenal se ha visto sobrepasado por esta crisis”, se lamenta un sacerdote ligado al Arzobispado capitalino. “Está muy solo”, piensa otro miembro del clero, quien ha hablado con él en estos días.
“Estamos rezando por usted”
El lunes 26 de esta semana, horas antes de la emisión del programa Informe Especial, la madre del denunciante Juan Andrés Murillo hizo circular un sentido correo electrónico entre sus amistades, en el que explicó qué motivó a su hijo a denunciar al ex párroco de El Bosque. “Él consideró que Karadima estaba haciendo un tremendo daño a otros muchachos de la comunidad con sus desvíos sexuales, y siendo estos muchachos de familias bien constituidas, familias tradicionales, de colegios tradicionales, todos cercanos a la iglesia, no eran capaces de hacer denuncia alguna. Por lo tanto, decidió hacer él la denuncia, acercándose al arzobispado”.
A mediados de los 90, Murillo se integró a la parroquia de El Bosque cuando estudiaba Filosofía y se sentía atraído por la carrera sacerdotal. Según el testimonio que entregó a TVN, en 1996, a los 20 años, Karadima intentó masturbarlo y él se negó. Luego de confrontarlo, abandonó la parroquia para siempre.
Posteriormente, Murillo ingresó al noviciado de la Compañía de Jesús, donde permaneció dos años, hasta que descubrió que el sacerdocio no era lo suyo. Gracias a que mantuvo buenos contactos con los jesuitas, a principios de 2000 le contó su traumática experiencia con Karadima a un miembro de esa orden, quien a su vez lo derivó al vicario Juan Díaz. Entonces Murillo escribió la carta que Díaz le entregó en sus manos a Errázuriz y que, según la madre del denunciante, “la iglesia guardó en un cajón”.
Dos años después, Murillo volvió a la carga. En 2005 le hizo llegar al cardenal Errázuriz una declaración notarial, efectuada en París, el 25 de mayo de ese año. Ahí relata su versión de los hechos. Pero, adicionalmente, le envió una nueva misiva al entonces obispo auxiliar de Santiago, Ricardo Ezzati. En la actualidad, Ezzati encabeza la arquidiócesis de Concepción, e integra la terna de candidatos para suceder a Errázuriz a la cabeza de la iglesia chilena. Algunos pronósticos lo ubican como el que tiene más probabilidades de ser nombrado, pues pertenece a la orden de los Salesianos, la misma del secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone. De hecho, en 2009 fue escogido como uno de los cinco visitadores vaticanos para investigar a los Legionarios de Cristo, tras el reconocimiento de la doble vida de su fundador, Marcial Maciel.
Hasta ahora, el caso Karadima no lo ha salpicado.
En su carta de 2005 a Ezzati, Murillo se lamenta por no haber obtenido ninguna respuesta acerca de la denuncia que dos años antes le envió a Errázuriz, a pesar de que puso a disposición todos sus datos para reunirse personalmente con él. Y agrega que sólo le dijeron “estamos rezando por usted”.
En la misiva, de una página y media, el denunciante también relata que mientras permaneció en la parroquia de El Bosque, comentó el acoso que sufría de parte de Karadima a uno de los sacerdotes más cercanos al párroco. Se trataba de Andrés Arteaga, a quien Murillo consideraba una figura muy respetada e inteligente. En la carta a Ezzati, el joven afirma que Arteaga desdeñó su revelación: le respondió que en vez de estudiar filosofía debía dedicarse a escribir obras de teatro, y que había cosas de la iglesia que él no entendía.
Tal como ocurrió con la misiva que le envió al cardenal, Murillo tampoco obtuvo ninguna respuesta de Ezzati acerca de su denuncia. El pasado martes 25, no obstante, el arzobispo Ezzati dijo a Canal 13 que no ha habido demora en hacer justicia y que “el tema es si después las personas se han quedado un poco o no han sido suficientemente cuidadosas para llevar los casos”.
Retrasos “bajo ninguna circunstancia”
Al momento de recibir el testimonio del ex novicio Murillo, tanto Errázuriz como Ezzati tenían que haber iniciado la investigación de una denuncia de esa naturaleza, tal como lo dispusieron las modificaciones al Código de Derecho Canónico, efectuadas el 30 de abril de 2001, a través de una ley especial comunicada por medio del motu propio “Sacramentorum Sanctitatis Tutela”, del Papa Juan Pablo II.
El sacerdote jesuita y experto en Derecho Canónico, Marcelo Gidi, explica que este cambio “restringe la discrecionalidad de la autoridad eclesiástica local. Ahora el obispo tiene que investigar, el superior religioso tiene que investigar. Una vez que recibe la acusación, lo que dice la Congregación para la Doctrina de la Fe, es que toda denuncia debe ser investigada, siempre y cuando no sea anónima”.
Las dos cartas de Murillo iban consignadas con su nombre y datos. En el caso de la primera misiva, que recibió Errázuriz, iba además respaldada por un religioso.
A raíz de esta nueva política vaticana, en 2003 la Conferencia Episcopal Chilena estableció su propio procedimiento. El documento “Sobre la actitud de la Iglesia Católica en Chile ante los abusos contra menores cometidos por un clérigo o un religioso”, señala en su letra c que “las denuncias podrán hacerse a través de la estructura normal de la iglesia presente en todo Chile, es decir, párrocos, vicarios y decanos episcopales, quienes la harán llegar a la autoridad eclesiástica competente (…) sin retrasar bajo ninguna circunstancia la comunicación de las mismas”.
A pesar de esto, recién en 2005 se abrió la investigación previa sobre el caso Karadima, no gracias a los esfuerzos de Juan Andrés Murillo, sino que a raíz de la aparición de un nuevo denunciante: el cirujano digestivo James Hamilton, ex presidente de “Acción Católica” de la parroquia de El Bosque.
La causa queda “en suspenso”
En el Arzobispado de Santiago afirman que en mayo de 2005, Verónica Miranda, esposa de James Hamilton y también ex miembro de Acción Católica, se acercó al obispo auxiliar Cristián Contreras, a quien le relató que su marido le había confesado que Karadima abusó sexualmente de él por 20 años. El obispo Contreras le señaló, entonces, que él no tenía facultades para iniciar una investigación, pero que si ella consideraba que los antecedentes lo ameritaban, correspondía prestar testimonio ante el promotor de justicia, como se llama al fiscal eclesiástico a cargo de recibir e investigar este tipo de acusaciones en cada diócesis, según las nuevas normas vaticanas para hacer frente a los abusos sexuales.
Adicionalmente, Contreras ofreció reunirse con Hamilton para escuchar su versión.
El cirujano Hamilton visitó al prelado en una casa parroquial de Américo Vespucio, en la Reina. A raíz de este encuentro, Contreras contactó a Hamilton y su señora con el sacerdote Eliseo Escudero, quien había sido designado promotor de justicia de la Arquidiócesis de Santiago.
Tiempo después, Hamilton y su esposa prestaron declaración ante Escudero y un notario eclesiástico del Opus Dei. Lo hicieron por separado y en días distintos, en la parroquia Veracruz, ubicada en calle Lastarria, a pasos de la casa central de la Universidad Católica. En lo medular, Hamilton dijo haber sido abusado durante dos décadas, a partir de los 17 años, por Karadima, cuando el párroco era su guía espiritual y confesor.
Ambos testimonios habrían marcado el inicio formal de la investigación previa que realizó la Iglesia para conocer los antecedentes contra Karadima, según se desprende de la carta pastoral del cardenal Errázuriz.
Sobre lo que vino en adelante las versiones son imprecisas. Según una fuente de la Iglesia Católica que prefirió guardar reserva de su nombre, una vez iniciada la investigación, el cardenal Errázuriz se habría contactado con los cinco obispos que Karadima había formado: el obispo auxiliar de Santiago, Andrés Arteaga; el obispo castrense Juan Barros; Horacio Valenzuela (Talca); Tomislav Koljatic (Linares) y Felipe Bacarezza (entonces obispo auxiliar de Concepción, hoy titular de Los Ángeles). El propósito del cardenal habría sido preguntarles si sabían de hechos como los que denunciaba Hamilton. Según la misma versión, esto habría provocado una fuerte reacción en favor del párroco de El Bosque.
Quizás a esto se refiere Errázuriz en un pasaje de su carta pastoral del domingo 25 de abril pasado, cuando afirma que, una vez iniciada la investigación, “existían innumerables y contundentes testimonios a favor del padre Fernando Karadima”. Y a reglón seguido, explica que “dejé en suspenso la causa, esperando nuevos antecedentes”.
Los escuderos de Karadima
Lo paradójico es que cuando la investigación se encontraba “en suspenso”, en septiembre de 2006, Errázuriz apartó al padre Fernando Karadima de la cabeza de la parroquia de El Bosque, luego de 23 años de labor. La despedida fue en grande. Estuvieron cuatro de los cinco obispos formados por él: Horacio Valenzuela, Juan Barros, Tomislav Koljatic y Andrés Arteaga, quien concelebró la misa de despedida. A nombre de los laicos lo homenajeó el presidente del consejo parroquial, Juan Pablo Bulnes, quien en marzo pasado asumió su defensa como abogado ante la justicia eclesiástica.
Si bien el sacerdote había cumplido 75 años, los párrocos no tienen la obligación de presentar su renuncia a esa edad, como sí ocurre con los obispos. Por lo mismo, la decisión constituyó un golpe para la comunidad, al punto que en el clero de Santiago circula la versión de que, luego, un grupo de seminaristas discípulos del retirado padre se negó ser ordenados sacerdotes por el cardenal.
“El arzobispo (Errázuriz) está con un cuarto del clero de Santiago en contra, por lo que ha tenido que moverse con extraordinario tacto. Pero ha ido dando pasos”, señala un sacerdote ligado al Arzobispado capitalino.
Lo concreto es que Karadima tuvo el privilegio de elegir como sucesor a un sacerdote de su círculo, el padre Juan Esteban Morales. Además, siguió viviendo en la parroquia, donde continuó celebrando misas y encabezando los retiros espirituales de Semana Santa, los más importantes del calendario litúrgico anual.
A esas alturas, en el clero de Santiago ya circulaba con fuerza el rumor de una investigación previa contra el ex párroco. Por lo mismo, las regalías que mantuvo Karadima tras su retiro fueron interpretadas por otros sacerdotes como que las indagaciones habían sido frenadas.
La negativa del obispo Arteaga
Otros indicios reafirman que la investigación previa había quedado efectivamente “suspendida”, tal como lo reconoce el cardenal Errázuriz. Un año después de prestar testimonio ante el promotor Escudero, el denunciante James Hamilton se comunicó con él para conocer los avances de la investigación. El sacerdote le habría dicho que no podía referirse al contenido de las indagaciones, pero que seguían su curso. Lo mismo le habría señalado el obispo auxiliar Cristián Contreras.
En cuanto al otro denunciante, el ex seminarista Juan Andrés Murillo, nunca fue llamado a declarar ante el promotor de justicia. “Él me transmitió que se le cerraban las puertas”, señaló el jesuita Antonio Delfau a Informe Especial en el programa del lunes 26 de abril.
No obstante eso, hubo hombres de iglesia que siguieron consultando sobre el tema. Hace un par de años, uno de ellos le preguntó al obispo auxiliar Andrés Arteaga sobre si había una investigación en curso contra el ex párroco de El Bosque. La negativa fue rotunda.
Así las cosas, parecía que el caso Karadima había quedado enterrado, lo que contravenía la nueva política vaticana de proceder con diligencia.
-No hay plazo establecido por la ley para realizar la investigación previa, pero la Congregación para la Doctrina de la Fe solicita celeridad, rapidez. La investigación previa no debería durar más de siete meses, porque no es un proceso propiamente tal -explica el sacerdote y experto en Derecho Canónico Marcelo Gidi.
El caso no prescribe
En marzo de 2009 el denunciante James Hamilton y su cónyuge, Verónica Miranda, iniciaron un proceso para anular su matrimonio religioso, ante el Tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de Santiago. Como suele solicitarse en este tipo de procesos, a Hamilton se le pidió escribir una biografía sobre su vida. En ella incluyó los abusos que dice haber sufrido de parte de Karadima.
Aunque el proceso de nulidad matrimonial está regido por el secreto eclesial, el contenido de su testimonio se filtró: llegó a manos del obispo Arteaga y del párroco sucesor de Karadima en El Bosque, Juan Esteban Morales. Este último se contactó entonces con Hamilton y lo visitó en la consulta que el médico tenía entonces en el Centro Médico San Cristóbal, en Vitacura.
Sobre ese encuentro hay dos versiones. Hamilton aseguró en Informe Especial que el padre Morales le dijo que le creía, pero que le pidió “por misericordia” que no hiciera público su testimonio. En La Segunda del miércoles 28 de abril, el padre Morales reconoció que efectivamente lo visitó, aunque sostuvo que “jamás” le pidió que se desistiera de sus cargos. “Tuvimos una conversación y le dije que estaba en su derecho de hacer una denuncia, pero no a divulgarla mientras se investigara formalmente”, aseguró el párroco al vespertino.
En el invierno de 2009, el Tribunal Eclesiástico de Santiago acogió a trámite la causa de nulidad matrimonial del doctor Hamilton. Por el mismo período, el cardenal Errázuriz ordenó reactivar la investigación previa sobre el caso Karadima, relevando al promotor de Justicia Eliseo Escudero y reemplazándolo por el sacerdote Fermín Donoso.
En su reciente carta pastoral, el cardenal Errázuriz explicó que la tardanza en la reapertura se debió a que en un principio “sobre los presuntos hechos echaba su sombra la prescripción que establece el Derecho Canónico”. Esta expresión revela un desconocimiento de los procedimientos de la Iglesia, ya que desde hace ocho años cualquier obispo puede solicitar a la CDF la imprescriptibilidad de un caso específico. Así lo aclaró en una entrevista de marzo de 2010 el padre Charles Scicluna, promotor de justicia de ese dicasterio, hombre de la absoluta confianza de Benedicto XVI y quien fue nada menos que el encargado de investigar a Marcial Maciel antes de que fuera sancionado. “El 7 de noviembre de 2002, el venerable siervo de Dios Juan Pablo II concedió a este dicasterio la facultad de derogar la prescripción caso por caso ante una petición motivada por parte del obispo, y la derogación normalmente se concede”, dijo.
Con la causa reactivada, a fines de 2009 Hamilton insistió con sus denuncias contra Karadima. Esta vez, entregó su testimonio ante el canciller del Arzobispado de Santiago, el sacerdote Hans Kast. Ambos se conocían desde hacía décadas, cuando coincidieron en la parroquia de El Bosque. Kast y su familia tenían una estrecha relación con Karadima, al punto de que este último solía veranear en un terreno de la familia en Puerto Varas. Pero hace algunos años el canciller del Arzobispado se alejó de la parroquia.
Aunque prestó testimonio en dos ocasiones, en 2005 ante Eliseo Escudero y el 2009 ante Kast, Hamilton no ha declarado hasta ahora ante el nuevo promotor, Fermín Donoso. Quizás por eso, hace pocas semanas le pidió a Kast reunirse con el cardenal Errázuriz. La misma petición le hizo al obispo auxiliar Cristián Contreras. Hasta ahora, el encuentro no se ha concretado.
Acompañando en el dolor
A pesar de las dilaciones y falta de respuesta, tanto Hamilton como Murillo insistían en canalizar sus antecedentes por la vía eclesiástica. Lo mismo hizo un tercer denunciante, el ex seminarista diocesano Juan Carlos Cruz, actualmente radicado en Estados Unidos, también ex miembro de la comunidad de la parroquia El Bosque y quien entregó un testimonio de cerca de 20 páginas al Arzobispado. Cruz acusaba a Karadima de besarlo y practicarle tocaciones durante la confesión, cuando era un adolescente en los ‘80.
Hace sólo algunas semanas, un cuarto denunciante se presentó ante el canciller del Arzobispado Hans Kast. Se trata del abogado Fernando Batlle, ex seminarista de Schoensttat. Al igual que Juan Andrés Murillo, Batlle estudió en el Verbo Divino y coincidió con él en la parroquia de El Bosque. Cuando se reencontraron en 2009, los dos se confesaron que había sufrido tocaciones y acoso por parte de Karadima.
Alentado por Murillo, en abril Batlle se presentó ante el padre Kast en el Arzobispado, donde entregó un testimonio que coincidía con el de Murillo, aunque con una diferencia: exigió que Karadima fuera suspendido de sus funciones y alejado inmediatamente del contacto con niños y adolescentes, y que esa medida le fuera notificada. Advirtió de manera explícita que si no recibía respuesta en una semana de parte de la Iglesia, recurriría a otros mecanismos para hacer justicia.
Además, en cuestión de días Batlle le escribió un correo electrónico al cardenal Errázuriz, de entre tres y cuatro carillas, donde se extendió en los detalles de su testimonio.
En los días posteriores, recibió llamados de Kast y el nuevo promotor de justicia Fermín Donoso, para que prestara declaración ante este último. Batlle, sin embargo, se negó a concurrir nuevamente a las dependencias de Erasmo Escala, pues consideró que ya había dicho lo que tenía que decir y estaba siendo sometido a una burocracia innecesaria.
La única respuesta que obtuvo de su misiva a Errázuriz, fue un correo electrónico de Kast. Este le señalaba que lo acompañaba en su dolor, pero que no entendía cómo después de 15 años de silencio, pedía soluciones con plazos y exigencias perentorias.
Esa respuesta motivó a Batlle para tomar contacto con el abogado penalista Juan Pablo Hermosilla. El mismo que también representa ahora a Murillo, Hamilton y Cruz. Con su presentación ante la justicia ordinaria, el miércoles 21 de abril, el grupo abrió una de las peores crisis en la iglesia chilena durante los últimos años.

Excelente artículo. A estas alturas, sólo los ciegos podrían desconocer la práctica habitual de encubrimiento, omisión y negligencia de las máximas autoridades de la Iglesia, comenzando por el mismo Ratzinger. Es increíble que los representantes de la Iglesia se consideren a sí mismos como si fueran un territorio al margen del país que habitan. La única ley válida es la de la Constitución vigente. Y esa considera como Delitos toda forma de abuso y violación de menores. En estos casos, con el agravante de la manipulación sicológica por una figura considerada como "autoridad moral" (casi santo, al decir de las propias víctimas), como el cura Karadima. Más reprochable es el intento por desacreditar a las víctimas, quienes han mostrado una gran Hombría al exponer públicamente estos hechos y verse sometidos a la presión del conocido lobby de los representantes de la Iglesia y sus más enceguecidos feligreses. Es tal el grado de lealtad de las víctimas con su Iglesia, que ingenuamente asumieron que la jerarquía iba a actuar con prontitud y eficacia. Lo imperdonable es que los superiores de Karadima, incluyendo a Errázuriz, no hayan entregado los antecedentes a la Justicia para que los delitos fueran investigados, considerando que tenían varias denuncias respecto al mismo sacerdote. El libro sobre los Legionarios de Cristo revela en detalle la intrincada red en la que se mezcla el poder religioso, económico y político. Esperemos que más víctimas hagan sus denuncias y que exijan una indemnización, aunque el fin de exponer estos casos sea el evitar que otros pederastas y abusadores sigan afectando tan gravemente la vida de otros niños y jóvenes. Sólo cuando la Iglesia pague indemnizaciones millonarias por el encubrimiento, omisión y negligencia deliberados, sus autoridades dejarán de proteger a pederastas con sotana.
CELIBATO Y LA LEY DE DIOS Trece mil denuncias recibidas en Alemania en los últimos días sobre abusos sexuales cometidos por curas católicos, muestran una realidad a la que hay que poner freno. Dejan de ser “un poquito”, como dijo tan graciosamente el Cardenal Errázuriz, tal vez parafraseando al huaso que, intentando conseguir los favores de una esquiva huasita, le decía que “sólo la puntita”. Son al menos trece mil puntitas, hasta ahora, sólo ahí. En el Concilio de Nicea, el año 325, reglamenta la Iglesia la relación sexual de los sacerdotes, la gran mayoría casados en esa época, e impone el celibato. Se habla de que fue una medida político-económica más que religiosa. Política porque daba un mayor orden y disciplina a su poder terrenal y económica porque heredaba los bienes de los curas y monjas. En el Concilio de Laodicea, 325, se prohíbe a las mujeres el sacerdocio, de lo que se desprende que antes las hubo, como se dice de María Magdalena, imponiéndoles la castidad y una función menor a las monjas dentro de la Iglesia. “Una persona no puede estar casada y ser perfecta” Gnosticismo. Habían pasado 323 años desde la muerte de Jesúscristo, quien nunca habló del celibato obligatorio sacerdotal, pero en medio de las discusiones con el arrianismo, la Iglesia adopta tan singular medida, que no venía al caso. Sin embargo, es de todos conocido, que numerosos Papas, Cardenales, Obispos y sacerdotes, tuvieron amantes, hijos y por lo estamos viendo periodicamente, estos hechos suman y siguen. Dejo constancia que tengo el mayor de los respetos por Jesúscristo, que para muchos es Dios, para otros un gran Profeta o un Iniciado, pero que tiene la admiración general por su obra y enseñanzas admirables y por su vida terrenal intachable. Sin embargo la Iglesia ha cometido grandes errores. La destrucción de los templos egipcios y el asesinato de los últimos sacerdotes de Amón, a lo que sumaron la quema de los registros egipcios y de la Biblioteca de Alejandría. Lo mismo con los templos griegos y la ciudad de Olimpia por los bizantinos. Más cerca la destrucción de los libros aztecas e incas. Sin olvidar la inquisición y su fanatismo ignorante, en cuyas llamas murieron sabios inocentes cuyo único crimen era investigar y gente buena como los cátaros, albigences, etc…etc…etc… Recuerdo la manida frase: “En el nombre de Dios se han cometido los más grandes crímenes”. Y esto va para todas las religiones cuando pierden su Norte y se convierten en instrumento de fanáticos y las más crueles han sido las llamadas monoteístas. Las realidades arriba descritas las traigo a colación para que se entienda que la Iglesia no es infalible y que en numerosas ocasiones ha errado, como lo han reconocido los últimos Papas. Entonces, ¿por qué no reconsiderar esa medida antinatural tomada en Nicea, que es el celibato? El que quiera casarse que se case y el que quiera quedar soltero que quede así, cada uno con su opción honesta y consecuente. Esa es la Ley de Dios. El problema que conllevan estos abusos, van mucho mas allá de un simple problema carnal; es la destrucción de los ideales, de los valores y de las esperanzas de miles de fieles que confiaron en aquellos que debían darle la fortaleza y el consuelo, en vez de humillarlos y vejarlos. San José de Maipo, 9 de Abril de 2010. Juan Carlos Edwards Vergara
Repugnante, por decir lo menos, la actitud de la iglesia chilena. Todos caen en el mismo saco. Asco, asco.
Muy bueno el articulo, es de esperar que sigan adelante con la investigación y no se diluya en el pasar de los días, por que se avisto que luminarias del periodismo tienen estrechas relaciones con los curas, suponiendo que son personas con conocimiento educacional y cultas les rinden pleitecias en las entrvistas que hacen como el mas ingnorante e inculto de los creyentes que confian en sus guias espirituales, por que no saben que hay detras del mundo teocratico el cual vive a costa de estas personas y otras por ser "candidas".Esta es la oportunidad de seguir investigando no solo este tipo de delitos cometidos por depravados, tambien los de los negociados(Ejem. ventas y compras de terrenos etc...) realizados por jerarcas de los ditintos credos, con autoridades de gabierno, que si son examinados muchos podrian ser acusados de malversacion de fondos, las autoridades con creencias fanaticas y que se creen el cuento que ellos ocupan el cargo por voluntad divina (se forran con una guardia de Tontons Macus para atemorizar a la gente que no se comente nada de sus fechorias)y son simples mortales con un razonamiento y falta de moralidad como cualquier facineroso y buenos para hacer caridad con los dineros del herario nacional unos y los otros con la alcancía, como si fueran fondos propios sin detenerse a pensar que no todos pertenecen a la misma cofradia religiosa y sus miembros o socios tienen la misma moralidad, lo peor es que se da justo con un gobierno de corte puritano con dirigentes religiosos, el mundo teocratico se apoderado del poder politico en todas sus formas, para hacer y deshacer lo que se les ocurra con las personas y el estado.Por favor sigan investigando.No hay que dejar que la ingnorancia y fanatismo religioso prebalesca sobre la verdad y la razón.
Felicitaciones a CIPER, Andrea Insunza y Javier Ortega. Es casi imposible tener en algún otro medio de comunicación un artículo con tanta información, tan coherente, tan claro y tan substancioso com el publicado por ustedes. Llama muchísimo la atención la penosa lealtad de los afectados para con su iglesia. Sufrieron años de tramitaciones, dilaciones y pretextos para no dar curso a la investigación debida. Lo que NO llama la atención es el respaldo, encubrimiento y protección de que ha gozado hasta hoy el señor Karadima. Esa ha sido, y es todavía, la política de la iglesia católica cuando se producen estos para nada infrecuentes hechos. Tales conductas de parte de miembros de la iglesía católica tampoco son nada nuevas. No he podido encontrar entre mis libros, uno donde aparece una crónica (entre 1920 y 1930) de Vicente Blasco Ibañez donde da cuenta de agresiones similares contra niños de las parroquias rurales.
Dice el articulo: "Se trata del primer paso establecido por la Iglesia, un sumario rápido que busca establecer si la denuncia es “plausible”, antes de derivarla a la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), el poderoso dicasterio vaticano que tiene potestad para afrontar los abusos sexuales cometidos por sacerdotes." No dicen Uds. cuando debe pasar a la justicia ordinaria lo que es un crimen ordinario y comun (como un robo o intento de asesinato), no una falta o discrepancia filosofica. Que pasa entonces?
Un excelente articulo, como la mayoria investigado y publicado por ustedes, felicitaciones. Sin embargo debo criticar el lenguaje con un dejo clasista cuando se usa el eufemismo de "familia tradicional", hay familias que no sean tradicionales?... A que tradiciones se refieren?. No seria mas logico decir "familia conservadora", "familia burguesa", "familia adinerada" o "familia priviligiada". Gracias Jose Luis Romero
esclarecedor el articulo,soy católica pero creo que la Iglesia ha encubierto muchas situaciones como ejemplo el del cura Cox.Ahora es mi duda si los obispos que fueron formados por Karadima, lo estan defendiendo porque les dará verguenza haber pasado lo mismo que los acusadores y no haber tenido el coraje de denunciarlo y ahora hay que morir en la rueda,es mi duda permitanme tenerla
[...] donde viven las víctimas. El Centro de Investigación e Información Periodística (CIPER), denunció “Los silencios y omisiones que comprometen a la cúpula eclesial en el caso [...]
"pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que abrasarse" 1Corintios 7:9
Excelente, muy esclarecedor. Ojala se haga justicia.
Antes de entrar de lleno al tema, quisiera hacer algunas reflexiones. Cada niño o joven necesita saber que sus padres son buenos y capaces de cuidarle, y que él les importa a ellos. El mayor trauma que puede experimentar un niño es el deseo frustrado de ser amado y de que se acepte su amor. Un niño varón necesita a su padre pues, para amarse a sí mismo como hombre, necesita que un hombre le quiera y vincularse a él. Específicamente, en el abuso sexual, un niño es utilizado por un adulto para su placer sexual. Esto le enseña que la única manera en que puede importar es siendo sexual con el adulto. La consecuencia es que el niño crece creyendo que debe ser sexualmente atractivo para importarle a alguien. La violación sexual provoca heridas espirituales de modo más intenso que ninguna otra forma de violación. A nadie le gusta que le utilicen. Los adultos nos enojamos cuando sabemos que alguien nos está utilizando. Los niños no pueden saber cuando se les está utilizando. Cuando abusan sexualmente de nosotros, sentimos que no se nos quiere por lo que somos. Todos estos abusos crean un sentimiento de vergüenza: de ser imperfecto e incapaz. Esto es mucho peor que la culpa. Con la culpa, hemos hecho algo mal y podemos remediarlo; con la vergüenza, es que hay algo mal en ti y no hay nada que puedas hacer: eres inadecuado e imperfecto. Esto lleva a una bancarrota espiritual. Como escribió Alice Miller, es peor que ser un superviviente de un campo de concentra¬ción: “Los presos maltratados de un campo de concentración son libres internamente de odiar a sus carceleros. La oportunidad de experimentar sus sentimientos, incluso de compartirlos con otros presos; les evita tener que entregar su yo. Esta oportunidad no la tienen los niños. Éstos no deben odiar a su padre/madre, no pueden odiarlo. Temen perder su amor si lo hacen. Así, los niños, a diferencia de los presos del campo de concentración, se enfrentan con un torturador al que aman”. Así, el niño sigue viviendo en su tormento, sufriendo pasiva¬mente o explotando de rabia, exteriorizando, interiorizando, proyectándose y expresándose de la única forma que sabe, siendo un niño. Con lo del padre Karadima, el asunto es aún peor. En cierto sentido él es un “padre” (así se lo decía frecuentemente a sus discípulos), por lo tanto sus abusos tienen bastante de las consecuencias antes mencionadas. Pero el hecho es mucho más grave, porque él es un “padre espiritual”; es decir, los jóvenes se han acercado a él porque juega un rol especial, que va más allá de un padre o de un profesor, personajes asociados normalmente como los de mayor ascendiente en la vida a esa edad, él es el nexo con lo celestial-espiritual (para algunos) o con el poder religioso (para otros), tiene el poder conferido de la confesión, de liberar a la persona de sus pecados, y de establecer qué es ético o bueno y qué no lo es. Que esta persona abuse de esa posición y, en vez de darles acogida u orientación espiritual, se convierta en su agresor sexual, traicionando sus preceptos más esenciales, es una aberración. Y si a lo anterior le agregamos la sensación de impunidad (prolongada en el tiempo) que sus víctimas han tenido, ante una institución tan poderosa como lo es la Iglesia, por un lado, y ante todos aquellos feligreses que prefieren mirar para el lado o, incluso, acusarlos de ser ellos los causantes de la situación, por otro lado; entonces estamos frente a una barbaridad. Como Juan Pablo Hermosilla muy bien expresara en The Clinic “… a uno le suena a Paul Schäfer ... Una situación de poder, con gente vulnerable y joven abajo y que esta persona que detenta el poder lo usa en forma propia de una perversidad siquiátrica”.
Nuevamente felicitaciones ciper, claro que me deja un tanto helado, no quiero parecer mojigato pero vi el programa de tvn y los testimonios me parecieron sobregogedores pero sobre todo de una autenticidad a toda prueba, ahora este artículo vuestro no hace mas que confirmarlo con fundamentos. Delfau en su parte final dijo que una iglesia mas pobre pero mas verdadera y transparente es lo que habrìa de gustar a Jesucristo y creo que así tendría que ser. Gracias ciper
Lo hecho hecho esta;lo inreresante seria que hubieran mas testigos y victimas de este falso pastor.Es muy probable que muchos sacerdotes y obispos como aparecen en el articulo sean victimas y ahora a lo mejor encubridores de Karadima asi se explica la defensa cerrada y sin escuchar a las victimas que han denunciado estas situaciones y les ha faltado la misericordia para con ellos,creo y espero que la justicia civil sea mas efectiva y por ultimo si a los catolicos les parace y si existe la Justicia Divina que para nosotros no sabemos si se ejecuta.
Clarificador y objetivo el artículo de CIPER. A Chile, no solo a la Iglesia, le hace bien este tipo de periodismo libre y veraz en temas de por sí complicados... Pronto veremos en qué queda, finalmente, este escandaloso e inmoral "caso Karadima" tantas veces negado y ocultado por no pocas jerarquías eclesiáticas. Solo un recordatorio para los lectores: Hace días habló por Radio Vaticana el vocero del Papa Benedicto XV, el título de la prédica del P. Lombardi fue: Por amor a la verdad, sería muy oportuno que toda la comunidad de El Bosque la leyera y reflexionarán sin prejuicios intolerantes. ATTE.
En primer lugar muchas gracias a CIPER por la acuciosa y excelente investigación que confirma y amplía los antecedentes con que contaba la opinión pública. En segundo lugar felicitaciones y también muchas gracias a los valientes señores Murillo, Hamilton, Battle y Cruz, que son un ejemplo de hombría y de preocupación por el bien común. Han sacrificado muchísimo (tranquilidad, imagen) y se han expuesto a la incomprensión de conocidos, familiares y amigos, por una muy noble causa: tratar de evitar que haya nuevas víctimas como ellos. Personas como Uds., tan valientes, hacen grande a Chile y a la Iglesia, a la que están ayudando a depurar. Animo, sigan adelante. Tendrán el mismo éxito que ya otros valientes como Uds. tuvieron, ayudando a la Iglesia a aclarar el caso Maciel
Un dato importante es que el promotor de la justicia Escudero era muy amigo de Karadima y, de hecho, concelebró la misa por los 50 años de su ordenación sacerdotal. Cabe preguntarse, qué interés por llegar a la verdad habrá tenido Errázuriz, si aprueba el nombramiento de Escudero como investigador y juez de su propio amigo? A m i entender, el encubrimiento parte al menos desde ahí. Al final Errázuriz no es tan inocente como dice serlo. Saludos
Muy aclarador el articulo los felicito. Lo que llama la atencion es como la Iglesia es capaz de callar y tapar la verdad....
La pregunta que surge es hasta donde se extiende dentro de la iglesia las perturbadoras prácticas de sus miembros, es decir cuantas son las manzanas podridas o medio podrir. Sin duda la sinceración de esta prácticas le hace bien a la Iglesia Católica.
Nos preguntamos cuantos son los dañados, víctimas de sacerdotes, que andan por ahí repartiendo, de una u otra manera el daño. Será necesario abordar el tema? Cuando se pensaba que eran "poquitos", tal vez no era necesario. Pero ahora que sabemos que son miles y miles las víctimas y que, lamentablemente también sabemos que esas víctimas tienden a replicar disconductas sexuales, ¿Cómo deberemos enfrentar el fenómeno? Una primera idea es que aqui la principal esponsable es la iglesia y que su deber es apoyar a las víctimas y, a las víctimas de las víctimas. El caso es escabrozo, sin embargo echarle tierrita al asunto sólo favorece la extensión del daño.
Todo el revuelo que ha causado el caso Karadima me trae a la memoria una anécdota de Jaime Guzmán que me contó una periodista que trabajaba en El Mercurio, a quién llamaremos Claudia, para proteger su identidad. Salía un día Claudia de El Mercurio, que ya funcionaba en sus instalaciones de av. Santa María, en su auto cuando se encuentra con Jaime Guzmán quién le pide que la lleve, porque como se sabe, Jaime Guzmán no tenía auto ni manejaba, así que recurría al favor de conocidos y amigos con auto para trasladarse. JG sube al auto y le pide a Claudia que lo lleve a la iglesia de El Bosque. En el trayecto quedan atrapados en un taco. JG comienza a impacientarse. El taco, efectivamente, no se mueve. Claudia, ¡ por favor apúrate ! El taco sigue igual y el tiempo pasa. Claudia ¡¡ Debo llegar a la iglesia de El Bosque antes de las siete !! Nada. JG pierde totalmente la compostura y ya fuera de si : ¡¡¡¡ Claudia, si no llego a la iglesia de El Bosque antes de las siete ME VOY A CONDENAR !!!! Claudia, que no era católica, me comenta que no puede entender que alguien tan inteligente como Jaime Guzmán pueda creer semejantes tonterías. Y yo me pregunto que clase de monstruo era el dios en el que creía Jaime Guzmán y.....Karadima.
Hay algo que me duele especialmente en todo esto. A las víctimas que han tenido el coraje de compartir sus dolorosas experiencias las han atacado o hay quienes minimizan sus situaciones...Yo sólo veo la angustia que vuelve una y otra vez, y por ello la imposibilidad de cada uno de los denunciantes de olvidar. Lo vivido ... marca para toda la vida. Es como en el caso de los detenidos políticos, si estuviste preso, si lo sufriste, si hay algún abuso de por medio no es necesario haber sido muerto en tortura o haber estado en un campo de concentración, basta con haberlo vivido con horror. Mis respetos a los que han tenido el coraje de denunciar a esos sacerdotes de la iglesia católica a la que deseo un cambio radical. Así sea. Ver más
Muy acalaratorio el artículo sobre cómo se ha manejado el caso Karadima. Felicitaciones. Claro, sin intentar atenuar la gravedad de los hechos provocados por miembros de la Iglesia Católica, resulta más aterrador aún pensar que en todas las confesiones, clases sociales, profesiones y oficios, la pedofilia se extiende como una de las peores aberraciones que afecta a los seres humanos. En lo inmediato, no hay otra solución que la vigilancia permanente (¿y educación?)de nuestros hijos pequeños y nuestros nietos.
Es obvio que es INACEPTABLE cualquier tipo de abuso. Dicho y establecido aquello, deseo hacer algunas consideraciones. Me parece iluso esperar que la propia Iglesia tenga la capacidad de descubrir, sancionar y extirpar sus "tumores malignos". Al interior de la Iglesia hay centenares de hombres homosexuales que, como tales, establecen vínculos homosexuales con sus pares. Ese es un hecho de la causa y negarlo es una imbecilidad. El punto, entonces, es con quienes y en qué circunstancias esos clérigos homosexuales establecen sus vínculos afectivo sexuales. Una posibilidad es que lo hagan con adultos homosexuales que no sean Sacerdotes, ni Religiosos ni Seminaristas o Novicios. Es decir, que establezcan tales vínculos con laicos adultos. Si así fuera, no cometerían ningún delito. Me refiero a lo Penal. Lo ético no es materia de nuestros Tribunales. La otra posibilidad es que establezcan vínculos homosexuales con menores de edad. Al interior o fuera de la Iglesia. Consagrados o Laicos. Y, al ser menores de edad, hay delito. Sin embargo, nuestro Ordenamiento Jurídico establece claros e innegables Plazos de Prescripción. Y, hasta donde he leído en la Prensa, todas las denuncias contra Karadima son relativas a hechos completamente Prescritos en lo Penal. ¿Qué hacer entonces?..... Los Laicos miembros de la Iglesia tienen la palabra. Ellos deben exigir que la Iglesia deje de ser refugio de homosexuales que no quieren salir del closet. Obviamente, no todos los homosexuales se convierten en Sacerdotes. Pero mi propuesta es hacer cada día más exigente el proceso de discernimiento vocacional, con todos los exámenes psicológicos de rigor. Tampoco se trata de imposibilitar que un homosexual ingrese al Seminario o a los Noviciados. No es esa mi tésis. Un hombre homosexual también puede sentirse auténticamente llamado a la Vida Consagrada. Lo que postulo es no aceptar que un homosexual vea en el Sacerdocio un escondite. El Sacerdocio permite una sana castidad SÓLO SI SE TRATA DE UNA VERDADERA VOCACIÓN. Por último, me parece imbécil argumentar que se ha sido víctima de abusos sexuales por 20 años...... desde los 17 en adelante...... Es imbécil en lo Penal (a los 18 es mayor de edad) y es imbécil en lo ético: ¿"abusó" cuando el denunciante tenía entre 18 y 37?..... Me parece imbécil.
Espero no se interprete como homofóbico mi comentario, pero es evidente que la presencia de degenerados en la iglesia católica, está representando un costo de imagen, cuyas dimensiones no se vislumbran, por centurias, esta representó el bastión de la moral y la ética pública y estas conductas sucumben en la
DIOS... POR DONDE SE CORTA EL HILO???
Excelente el articulo, el cardenal deberia renunciar por decir lo menos encubridor y avala las mala practicas, cuando al contrario deberia limpiar y que salga a luz todo. Otra cosa deberian de abolir el celibato ya que fue creado por ellos mismo no esta fundamentado en ninguna doctrina ellos los curas por sentirse diferente, pero son seres humanos igual que cualesquier cristiano y tambien expuestos a lo mundano ejem. internet etc... deberian actualizarse y bajaria la cantidad de esta situaciones. Otra cosa pienso que estos 5 arzobispo ordenado por Karadima tienen que haber sido de su circulo intimo escogido y como ahora en la actualidad cumplen un rol y cargo importante no van a denunciarlo estan de parte de la defensa de este cura, Que sean juxgado y condenado como cualesquier cristiano sin privilegio.
triste ,muy triste, donde fue a parar la iglesia catolica????, dberian nombrar de obispo a un sacristan , el resto "tarjeta roja"....
Excelente artículo. Yo me quedé pensando si los 5 obispos formados por Karadima y el actual párroco de El Bosque no pasaron por lo mismo y de allí su silencio. Y más aún: en el caso del actual párroco Juan Esteban Morales y del obispo auxiliar Andrés Arteaga lo han defendido tan incondicionalmente que dejan la impresión de que pueden ser también homosexuales como Karadima (aunque no necesariamente pedófilos), lo que en todo caso no sería un delito, excepto que ambos hicieron voto de castidad y la Iglesia condena la homosexualidad. Hay algo de muy extraño en el silencio y omisión cómplice de la cúpula de la Iglesia con un delito que es considerado repugnante en cualquier parte del mundo, como es la pedofilia.
Gran artículo y muy bueno este sitio. La iglesia está hasta el cuello con los delitos de "algunos poquitos" y las muchas declaraciones desafortunadas y omisiones malvadas del señor obispo. Menos mal que existe este lugar donde se puede hablar de eso, donde no llega el clasico manto de silencio. Saludos.
Gracias a CIPER por estas investigaciones que nos otorgan conocimiento, es decir nos in-forman, a quienes nos vemos invadidos por el desconocimiento general, es decir por la des-in-formación, o de-formación. Resalto dos comentarios: el de Juan Edwards y el de Eduardo Fiol, muy buenas reflexiones ambos. Lo que me enerva en toda esta situación, es que como siempre, esta situación se ha dado antes muchas veces en otro estrato de la sociedad, afectando, marcando y desviando la vida de todos esos afectados (y de sus descendientes cercanos) para siempre, sin causar ninguna bulla social. Pero basta UN cura vinculado y vinculante con la élite chilena, para que sea conmoción nacional. La tortura y estigma psicológicos, espirituales de los afectados es el mismo, las consecuencias afectivas son igual de terribles ¿Por qué el trato mediático, jurídico, entonces, es tan abismalmente distinto?
antes que nada, a la madre de JA Murillo le digo que no importa la clase social a la que pertenezca la víctima de este cura, son todos niños, adolescentes dañados, abusados, vejados, humillados en su integridad y dignidad. el domingo dieron la película "los pecados de nuestros padres" en RED TV, se las recomiendo, es verídica y muestran cómo en USA, o en cualquier otro país que no sea Chile, la justicia funciona, los curas involucrados debieron renunciar y el grupo de niños abusados es un grupo legalizado que lucha contra las vejaciones de los curas. Lo malo que la Iglesia en lugar de castigarlos los cubren enviándolos a "retiros espirituales", como al cura Cox de La Serena. Todo esto demuestra que hay muchas cosas que cambiar en la iglesia católica, en primer lugar el CELIBATO, tanto en curas como monjas; segundo lugar, las riquezas que la iglesia católica tiene alrededor del mundo es tan impresionante que pueden alimentar a todos los niños pobres del mundo y les queda dinero, sin embargo el lujo con que viven, se visten, se conducen, etc., es inexplicable y asqueroso, por decir lo menos, deben entregarse a aDios como la muy respetuosa y verdadera Santa, Sor Teresita de Calcuta, quien vivión en la más grande miseria, pero vivía feliz, porque vivía igual que el prójimo, nunca vivió en abundancia y era justa y feliz. Personalmente no voy a la Iglesia, pero les puedo asegurar que soy más cristiana y cercana a Dios que los curas y monjas. Jesús fue pobre de vestiduras, pero Su Fe lo llevó a perdonárnos y así su corazón era millonario de amor; Jesús vivía en el mundo proclamando la palabra de Dios, pero iba caminando, no en aviones privados, lomusinas, vehículos costosísimos; Jesús pernoctaba donde lo encontraba la noche, no en lujosas habitaciones, mansiones, países propios como el Vaticano. El último sacerdote, representante de Jesús, fue monseñor Silva Henríquez, caminaba junto a la gente, daba de comer a la gente, no era el cura de los ricos, como sí lo es el actual Cardenal Errázuriz.
Que horror!!!!!!! creo que esto que está sucediendo en nuestra iglesia es algo abominable!!!! increible que el cardenal y sus "secuases" protegan a un degenerado homosexual y lo tengan bajo el manto protector de la iglesia, que habiendo denunciado hace tantos años a este cura, lo hayan protegido y que haya seguido en sus funciones con un poder increible!!!! pobres niños que lo rodeanestando desprotegidos de este degenrado. La iglesia no puede permitir que esto siga sucediendo., cortenla!!!! hasta cuando???Mi opinión es que este individuo debe compoarecer ante la justicia ordinaria como cualquier delicuente y ser condenado publicamente y asi limpiar y proteger a la gente de este tipo de individuos y quizas cuanto otros habrán protegidos por alli!!!!! Cardenal errazuriz renuncia y pongase la sotana en su sitio y de la cara y no protega a este tipo de individuos!!! amigo suyo será????????????
buen articulo, pero una precisión en la foto del reportaje se indica que la iglesia en cuestion seria "sagrados Corazones" del bosque, lo que sería inexacto ya que es la Iglesia SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.
El gran daño causado a la Iglesia Católica es por errores de ella misma. No se puede dejar pasar esta crisis, que esta siendo muy mal manejada. Evadir ha sido su gran error.
Realmente repugnante,pues yo se que los hijos no les es facil comentar esto con nadie.Quien sabe cuantos casos mas hay,pues cuando una persona tiene esas desviaciones,las reitera.Es bien lamentable,pues el dano para la iglesia es tremendo.encuentro que el deberia reconocerlo publicamentepara el bien de la iglesia.
me parece que estamos viviendo en la edad media, en donde a los acusados sin comprobar su culpabilidad se les ponía en la plaza pública y eran linchados frente a una enardecida masa ¿humana?; hoy los que v en si alguien es culpable o no es la prensa, y antes de que aparezca un veredicto ya la masa ha condenado instigado por los jueces de la prensa. creo, ciertamente, que todo abuso de menores es condenable y detestable, pero también lo es el juicio desmedido contra la dignidad de toda persona, sea cual sea, sin antes haber llegado a comprobarse su culpabilidad. tengamos cuidado con transformarnos como sociedad en una masa medieval sedienta de sangre. chile se merece algo mejor.
Me da mucho pesar todo esto, siento que la iglesia se está cayendo a pedacitos por culpa de quienes creen que lo que hacen está moral y religiosamente permitido. Creo en la verdad y ésta tiene que prevalecer, si no es así nuestros valores y creencias serán trastocados al igual que el de los curas que no son capaces disciernen entre lo bueno y lo malo y se escudan en sus investiduras santas. No podemos permitir que nuestros guías espirituales digan "hay cosas que pasan en la iglesia que tú no eres capaz de entender" hoy hay tienen autoridad moral ni espiritual para decir algo así, los curas no son “santos ni dioses” son sólo hombres que comenten errores. Necesitamos una Iglesia nueva, basta de estos abusos y otros de otros abusos (los psicológicos), hay muchos creyentes católicos que no van a la Iglesia debido a que nuestros curas son cínicos no sienten lo que dicen y eso se palpa en cada palabra. Yo creo en la Iglesia Católica, pero no como se presenta hoy en día No es plausible que los curas que ocupan importantes cargos y se atrevan a predicar la palabra de Dios si no pueden representar realmente lo que significa Dios y Cristo para nosotros. Finalmente quiero manifestar que creo en la verdad de cuentan José Andrés Murillo, Jimy Hamilton, Juan Carlos Cruz y Fernando Batlle, sólo lamento que otros que sufrieron estas atrocidades no tengan la valentía de estos hombres que nombré de denunciar las para que, de alguna manera podamos proteger nuestros hijos que están pasando por lo mismo.
Felicitaciones por el articulo, es bueno destaparle la olla a "los hombres santos" ya es hora de que la gente se de cuenta que todo lo que predican se queda en el debe cuando tienen que protegerse entre ellos
Está demás comentar lo repugnante de Karadima y su traición a esos jóvenes y a Dios mismo. Así como frustrante la indolencia de las autoridades eclesiásticas que estuvieron al tanto del tema....Pero no abandonemos a la Iglesia, no abandonemos a todos esos sacerdotes y monjitas que si dedican su vida a Dios y a servir, cuantos curitas hay que viven con nada, y que silenciosamente ayudan a tanta gente...Busquemos lo positivo, rescatemos aquellos que son lideres del amor y del servicio. Que ganas de verlos en televisión también.
Me parece muy completo el artículo y por el bien de Chile y las víctimas, espero que se haga justicia verdadera. Ah, y que sea pronto, porque en este país se olvida con mucha facilidad hasta lo más aberrante, pero las víctimas seguirán con su estigma hasta la muerte.
Exclente artículo, muy aclaratorio de lo que ha ocurrido en este caso, de los procedimientos de la Iglesia Católica y de las nuevas normativas que parecen apuntar en la dirección correcta.Es de esperar que todo esto sirva para que no vuelva a ocurrir esta inaceptable clase de abusos de poder que tanto daño hacen a jóvenes de -por lo visto- cualquier estrato social. Que la Justicia Ordinaria, ahora, esté a la altura.
Muy buen artículo, pero me llama la atención la ninguna referencia a la faceta política de toda la acción del cura Karadima. En el artículo sobre este tema del New York Times, se comenta como Karadima adoctrinaba políticamente a los jóvenes de los que se rodeaba en la Acción Católica, explicando que el poder de Pinochet era de caracter divino. Ese pequeño detalle, complementa la descripción de lo que es el ABUSO de un guía espiritual. El gran crimen que yo veo es la dominación psicológica general, usando la religión, que convertía a los jóvenes en personas incapaces de tener opiniones o tomar desiciones por si solos. Decisiones de cualquier tipo: decisiones sobre si casarse o no; sobre si esos ataques homosexuales del cura eran correctos o no; opiniones sobre la situación política que vivía el país; etc. Ahí veo lo central del crimen. Y si, se extiende más allá de los 18 años, en la medida que se establece con pleno respaldo de la Iglesia, esa figura de guía, consejero, padre espiritual y el mecanismo (peligrosísimo) de la Confesión. Así se establece que un criminal investido por la Iglesia de una jerarquía especial y el poder de escuchar confesión y de dirigir todas las desiciones de estas personas confusas, en busca de apoyo y motivados por el temor de Dios, actúe impunemente. Así, los seminaristas y feligreses en general se convierten en presa fácil para abuso sexual y no sexual. De ahi el argumento de Hamilton para anular su matrimonio: él no tomó la desición de casarse en forma libre; lo hizo por consejo/instrucción de este personaje que era a la vez su compañero de juegos homosexuales y su guía espiritual. Y todo en el contexto de las actividades de la Iglesia. Terrible la lentitud-complicidad-protección en el accionar del Cardenal. Preocupante la cantidad de obispos, curas y feligreses formados por Karadima, hoy sus admiradores y defensores. Gran prueba para la Iglesia en Chile. Pareciera que el mismo Arzobispado debería ser intervenido para aclarar y acelerar los procesos. No parece que con esos actores se llegue a ninguna parte. Y si Karadimna se muere antes de que teerminen el interminable proceso, será NO CULPABLE y enterrado con todos los honores correspondientes a su cargo. ¿Les suena familiar ese escenario?
Lo menos que ppuede hacer el señor Cardenal es renunciar como una muestra de que realmente se conduele de tanta perversidad cometida bajo su mandato.
[...] http://ciperchile.cl/2010/04/30/los-silencios-y-omisiones-que-comprometen-a-la-cupula-eclesial-en-el... Etiquetas de Technorati: IGLESIA,IGLESIA CATOLICA,IGLESIA Y SEXO,PEDOFILIA,SEXO EN LA IGLESIA,PEDERASTIA,CHILE,ABUSOS SEXUALES [...]
"La religion la inventó el primer bribón que encontró al primer idiota"
Sin duda me parece lamentable y como católico siento que si hay responsable debe aplicarse justicia por el bien de las victimas así como también esto le hace bien para ir purificando la Iglesia y santificandola, sin embargo, me parece muy liviano y sin memoria utilizar expresiones como "todos en el mismo saco" o que todos son pedófilos, dejando atrás a un P.Hurtado, Cardenal Silva Henrriquez, P.Ronchi o Juan Pablo II por ejemplo y tantos otros desconocidos que han hecho tanto bien en nuestro país como en el mundo , además no se tapa el sol con un dedo lamentablemente en todas las instituciones existen enfermos ya sean curas , pastores, profesores,militares, casados, solteros, incluso dentro de las mismas familias y no por unos pocos se castiga a todos. Una cosa más, el primer bribon que fundo la Iglesia se llama Jesús y el primer idiota sus apóstoles entendió señor Matias (cuyo nombre también fue de un apóstol) infórmese y no sea falto de respeto. La iglesia como todas las instituciones tiene sus formas de funcionar y las conocen por que son públicas sus miembros, asi que ¿con que cara se atreven a ordenar como debería funcionar o exigir explicaciones si ni siquiera asisten o lo que es peor tampoco creen?. Con la bara que mides serás medido.
En lo personal encontre pobre el escrito, dado que son solo especulaciones. La acusación cobarde y mediocre de los periodistas es triste y grave. En lo personal, no creo ni la mitad de lo escrito en el artículo, porque no conocen ni de cerca la realidad interna de la Iglesia. Hoy los feligreses quieren un cura que se convierta en superman, donde el más minimo error es pagado con acusaciones baratas y tristes. Primero, se menciona que muchos tienen conocimiento cuando es todo lo contrario, mucho dan otro tipo de testimonio sobre Caradima, y estos menos, que lo merecen logran condenarlo. No creo en la estupidez de tratar a todos de iguales en la Iglesia, lo que paso hace siglos fue hace siglos. Hoy la Iglesia es otra. Si Monseñor Errazuriz fue prudente fue porque su cargo le obliga a estar atento a cada denuncia, pero no ser un perro sin cerebro que a la primera acusación queme iglesias, personas y ministerios. En realidad el periodismo chileno sigue siendo mediocre, cuando acusaron a Monseñor Silva Henriquez utilizando un medio de prensa de ser complice de terroristas, nadie lo defendio, nadie esclarecio nada, y se borro todo recuerdo de esa infamia escrita y publicitada. Los periodistas son complices y lo aberrante de ahora que son jueces e ignorantes.
Quedé helada. Cundo se es desconfiada por naturalez, ¿en qué humano se puede confiar? Sólo nos queda la Santísima Trinidad y la Virgen María.
mi solidaridad para todos los que se han visto afectado por estos abusos y que ademas han afectado su futuro,les creo y espero que se haga justicia.La iglesia no puede ser asilo de gente enfermiza.No condeno ser homosexual,pero la iglesia no puede amparar el actuar de gentes ,que creo ,se han convertido en sacerdotes para ocultar sus verdaderas preferncias sexuales
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Gracias CIPER
El Sr.Mollo descalifica las opiniones aquí vertidas, es una retórica archi conocida ya,intenta desviar la atención del drama que por mucho tiempo, niños desvalidos que no podían defenderse de estos 'representantes de Jesús', el Sr. Mollo dice que los que opinan no saben nada de lo que pasa al interior de la IC, se seguro él sí, pero si así fuese, entonces ocultó información respecto de abusos en Chile y en el extranjero, si los desconocía,es porque tampoco tiene idea de lo que pasa al interior de esta asociación religiosa, es curiosa esa pose descalificatoria, pero en fin, quizás a él le duele mucho todo lo que está pasando y solo le queda la posibilidad de la descalificación, con poca o nula autocrítica, en fin, cosa de cada uno Sergio Blume
Primero que nada, agradecer a Ciper por darnos la posibilidad de enterarnos de las aberrantes actuaciones de los Srs. curas. Usan frases de los "Civiles", se declara inocente mientras no se le declarare culpable. Linda frase. No pueden seguir dando vueltas sin final los Srs. Curas, la verdad esta a la vuelta de la esquina. Si realmente quiere la Iglesia Catolica contar con el respeto de la Ciudadanía, declarense culpable.
Ante todo quiero expresar mi dolor ya q formo parte de esta Iglesia q está sufriendo. Pero exijo q todo esto se aclare y se haga justicia. No podemos callar tantas barbaridades de quienes se llaman pastores, sr. karadima usted es una verguenza para nuestra iglesia.
Me parece extremadamente grave la demora y nula voluntad de corregir las tropelías de Karadima.Creo que fué un herror de las victimas,acudir a la iglesia.Se debió llevar a los tribunales de justicia todos los antecedentes.La justicia eclesial es demasiado lenta,casi nula...
Si están acusados: 3 obispos, 5 que Karadima preparo espiitualmente, Cox, Cristián Contreras, Ezzati, Francisco Errazuriz, Vial ? Hay cuestionado 2 papas de los últimos tiempos ? ¿Por qué la Iglesia Chilena no se defiende ? Si es así quién el cascabel al gato ? LOS BORGIAS ERAN UNOS SANTOS, LA INQUISICIÖN un moco de pavo . Nadie puede ponerle el cascabel al gato y que todo vuelva a su normalidad.
¿Yo no acuso a los pedofilos, son una condición ? ¿ La Conferencia episcopal que hace en estos casos ? ¿Se puede suicidar otro miembro del clero o por lo menos tratar ? ¿Qué van a decir entonces que tiene .....? ¿Qué paso con depresión de Eugenio Silva ? ¿Qué paso con el Seminarista Carlos del seminario de Valparaíso ?
¿Qué dice ahora el Provincial de los SS.CC. Pérez de Arce con respecto a la olla de grillo que hay en la Iglesia ? El Padre Percibal Crowley SS.CC. tiene los pantalones bien puestos , igual que el padre Fernando Montes, Jesuita. Si todo es una calumnia, ¿Por qué la Iglesia no se ha manifestado ?