No todo es Hidroaysén. En Chile, las pequeñas batallas locales contra proyectos eléctricos se están multiplicando. En Coronel, una central termoeléctrica de US$460 millones estaba en plena construcción cuando en las casas de los pobladores vecinos aparecieron grietas. El subsuelo está lleno de antiguas minas que incluso obligaron a Endesa a rellenar una galería bajo la futura planta. Los pobladores salieron a las calles a protestar y ahora tienen al gigante eléctrico negociando la erradicación de 200 familias que han soportado por más de 40 años a un molesto vecino.
Rocas, bloques de cemento, ramas y restos carbonizado se amontonan en las esquinas de las calles de tierra. Son huellas recientes de barricadas. Por primera vez desde que en Coronel se construyeron estos barrios hace más de cuarenta años, los vecinos de las poblaciones Aroldo Figueroa y Capitán Cabrejo salieron a sus calles a protestar. Promedia octubre y los pobladores, en su mayoría pescadores hijos de mineros, siguen dispuestos a dar la pelea. Y confían en la oferta que esperan de un ingrato vecino.
La ubicación de sus casas pudo haber sido -o fue- privilegiada. A 30 kilómetros de Concepción, a pocos metros del mar, en la zona de Lo Rojas. Ahora los separa del océano una línea de plantas pesqueras que les tapa la vista y exhala un fuerte olor a pescado. Al menos dan trabajo, porque lo peor para los pobladores está en la frontera oeste de su barrio, donde se levanta la segunda unidad de Bocamina, la central termoeléctrica de Endesa que los tiene en pie de guerra.
A sus 39 años, Carolina Fernández ríe como una niña cuando recuerda la primera vez que salió a protestar contra Endesa. Sus vecinos pasaron levantando a todos a gritos a las cuatro de la mañana para ir a impedir el ingreso de los trabajadores de Bocamina. Estuvo más de siete horas bajo la lluvia, gritando y bloqueando la entrada. Revive el miedo al relatar que después las cosas se salieron de control y su calle se convirtió en una trinchera. “Yo nunca había vivido una guerra”, grafica. La segunda ola de protestas la vivió encerrada en su casa, protegiéndose de las piedras, los gases y el guanaco.
Carolina confiesa que más miedo le da tener a Bocamina tan cerca de su casa. Ella creció al lado de Bocamina I, porque desde niña vive en la Aroldo Figueroa, donde se enamoró de un vecino y se quedó después de casada. “Si hubiéramos tenido plata hace ratito que habríamos volado de acá”, asegura, pues cree que la termoeléctrica es una “bomba de tiempo”.
Al otro lado de su calle pareciera que la bomba ya hubiera explotado. Hay viviendas desmanteladas; sin puertas, ni ventanas, menos muebles. Algunos vecinos aún esperan la mudanza, mientras en otros sitios sólo quedan escombros. Por la cercanía a la nueva planta, los vecinos que vivían frente a Carolina están siendo erradicados, pero ahora será ella quien estará en primera fila, a unos 20 metros de la pandereta que separará su vida de los 350 MW de potencia instalada que tendrá Bocamina II.
La tramitación del permiso ambiental para Bocamina II se inició en julio de 2006 y ya en agosto de 2007 Endesa podía echar a andar el proyecto. Antes de construir la planta, fue necesario compactar el terreno con maquinaria pesada. Según los vecinos, las faenas generaron fuertes temblores que, aunque sin aval científico, igualan con el grado 4 de la escala de Richter. “Empezamos a ver que se trizaban las murallas. Al principio no nos dimos cuenta de que era por los temblores. Después, otros vecinos dieron la alerta y ahí nos dimos cuenta”, dice Teodocia Vásquez, quien se mudó al barrio cuando fue inaugurado, en 1966.
La tramitación del permiso ambiental para Bocamina II fue lenta, pero sin inconvenientes. Se inició en julio de 2006 y ya en agosto de 2007 Endesa tenía todos los papeles en regla para echar a andar un proyecto que contempla una inversión de US$ 460 millones. Todo cambió en los últimos meses.
Antes de comenzar a construir la planta, fue necesario compactar el terreno con maquinaria pesada. Entonces a la empresa se le empezó a mover el piso. Según los vecinos, las faenas generaron fuertes temblores que, aunque sin aval científico, igualan con el grado 4 de la escala de Richter. “Empezamos a ver que se trizaban las murallas. Al principio no nos dimos cuenta de que era por los temblores. Después, otros vecinos dieron la alerta y ahí nos dimos cuenta”, dice Teodocia Vásquez, quien se mudó al barrio cuando fue inaugurado, en 1966.
Carolina y Teodocia abren las puertas de sus casas para mostrar las grietas. La mayoría son leves. La molestia de los pobladores empezó a aumentar cuando las trizaduras aparecieron no sólo en estas casas aledañas a la construcción de la termoeléctrica, sino que también en otras situadas a cuadras del lugar, donde denuncian que incluso llegó a hundirse el terreno. Ahora exigen que todos, unas 200 familias, sean erradicados.
Cuando pase el temblor
La primera medida de Endesa fue comprar las casas de los pobladores más cercanos a Bocamina, pues vivían sólo a un par de metros de la pandereta de la termoeléctrica. No calmó los ánimos. Las demandas del resto de los vecinos aumentaron al punto que la molestia traspasó la frontera de las poblaciones Aroldo Figueroa y Capitán Cabrejo, transformándose en un dolor de cabeza para las autoridades locales.
Entre ambas poblaciones hay una polvorienta cancha de tierra. Paradójicamente, desde una de las casas que bordea la cancha suena fuerte una canción de Soda Stereo: Cuando pase el temblor. En realidad en este momento no tiembla. El 8 de septiembre el alcalde de Coronel, René Carvajal, ordenó a Endesa detener las obras de la construcción de Bocamina II. Se inició entonces una batalla judicial que en primera instancia ganó la empresa. Los vecinos siguieron movilizados y la eléctrica consideró que no había condiciones de seguridad para el ingreso de sus trabajadores. Las labores se reiniciaron con protección policial a comienzos de octubre, aunque la intensidad del movimiento es baja.
Uno de los responsables de los problemas de Endesa es Eugenio Villablanca, pescador de 49 años. Su mujer atiende el pequeño almacén que está al costado de la cancha de tierra. Villablanca llega anunciado por el reaggetón que sale por las ventanas de su flamante camioneta Hilux negra y que acalla la música que antes emitía una casa vecina. Moreno, de pelo cortísimo y con un mechón de pelo largo y fino que cuelga desde su nuca, se baja con el celular en la mano y una polera que lleva por leyenda. “Very very macho”.
Villablanca es el presidente de la junta de vecinos de la población Aroldo Figueroa. Su única experiencia como dirigente era en el club de fútbol Estrella Negra, pero Endesa cambió todo. “Había que levantar a la gente”, dice. Se une a la conversación Hernán Bravo, 44 años, empleado de una pesquera, quien representa a la población Capitán Cabrejo. “También soy primerizo. Me metí porque el gerente de Endesa me decía que sólo conversaría con el presidente de la junta de vecinos, entonces le dije que lo sería en dos meses. Y así fue”, dice muy serio.
Se les suma Guadalupe Prieto, 34 años y dueña de casa. A ella le encomendaron el catastro de los vecinos que quieren irse del lugar. Debe tener la información lista en caso de que Endesa se allane a una salida favorable. La gente revolotea a su alrededor. Un adolescente le pide que lo inscriban porque su polola está embarazada y necesitan vivienda. La respuesta es igual de dura que la que ha recibido Endesa: “Por ningún motivo”.
“Endesa nos obligó a salir a la calle”, dice Eugenio Villablanca. Y salieron con todo. Fue después de varias infructuosas reuniones con las autoridades locales y Endesa que los dirigentes golpearon la mesa al decidir impedir por la fuerza la entrada de los trabajadores a las obras. Carabineros arremetió. Se replegaron a la población, escudados por barricadas. Su mejor arma: cables de hierro atados a los postes que impedían el ingreso de los carros policiales. En esa batalla, demostraron una sorpresiva pericia que, según Villablanca, se debe a la experiencia acumulada por las manifestaciones de los pescadores, pues en estas poblaciones ni en dictadura hubo protestas.
-Las Fuerzas Especiales reconocen que nunca han demorado más de 2 horas en las protestas. Y aquí han estado días completos. Y semanas. En una de las protestas estuvimos de lunes a viernes -asegura con orgullo Hernán Bravo.
Todo ocurrió las semanas previas a las elecciones municipales. Acá ni se notaba el clima electoral, porque estas poblaciones eran quizás las únicas de todo Chile donde no había ni un solo cartel de propaganda.
-El gobernador nos quiso ensuciar diciendo que éramos políticos. Con esto le estamos demostrando que no es así, porque no aceptamos ninguna propaganda y nos sentimos orgullosos de que en Chile, unos simples pobladores, vetaron a todos los políticos-afirma Villablanca.
Se enteraron de los riesgos de las termoeléctricas en un programa televisivo sobre Tocopilla, pero ahora hablan con naturalidad del efecto invernadero y de la globalización. Y, pese a que sólo reconocen una pequeña asesoría técnica de investigadores de la Universidad de Concepción, hoy aparecen como experimentados dirigentes. Dicen que lo han aprendido en la práctica. De los políticos, sólo han aceptado la ayuda del senador Alejandro Navarro, quien les puso dos abogados cuando Endesa presentó un recurso judicial en su contra y cuando hubo que sacar a los vecinos presos en las manifestaciones.
Mineados
En un computador de la CONAMA del Bio-Bio, una carpeta con el nombre “problemas” archiva los últimos documentos sobre la ampliación de la central Bocamina. Imposible más gráfico, porque si algo ha generado la central de Endesa a las autoridades regionales, son grandes problemas. El 25 de septiembre un comité técnico realizó una visita inspectiva a las casas que presentaban grietas. La Corema decidió que la única forma de saber si el origen estaba en las obras, era hacer un estudio geológico, el que debiera adjudicarse en los próximos días.
Una de las voces que pesó en el análisis de la Corema fue la de Hugo Constanzo, quien trabajó en Schwager y es el actual encargado de medioambiente del Servicio Nacional de Geología y Míneria regional (Sernageomin). Parado en la cima de una colina que se levanta sobre Bocamina y sobre cuyas laderas están algunas de las casas agrietadas, Constanzo retrocede hasta 1880, cuando en esta zona se construyó una mina de carbón que explotaba el chiflón Adelaida. Las faenas se cerraron años más tarde, pero un siglo después, en la misma área, fueron retomadas por la mina San Norberto. Fue en la década de 1980 cuando empezó a llenarse de pirquenes y ocurrieron los primeros desastres.
“Esto está todo mineado”, advierte Constanzo en jerga minera para graficar que bajo la tierra está lleno de minas. A fines de los ‘90 hubo subsidencias en el terreno, que se hundió en algunas partes porque los pirquenes estaban muy cerca de la superficie y la tierra se acomodó. Incluso una Iglesia Evangélica, ubicada al otro lado de la colina, cedió 70 centímetros cuando una galería nueva chocó con una antigua llena de agua, produciéndose una fuerte succión.
Hasta Bocamina I tuvo problemas la década pasada. Según cuenta Constanzo, los pirquineros cavaron por debajo de la central termoeléctrica y Sernageomin tuvo que intervenir. “Nos mandaron a buscar porque se había producido un hundimiento en la Bocamina I. Nos metimos a la galería e incluso sentíamos el ruido de las turbinas”, recuerda Constanzo. Cuenta que echaron a los mineros y le recomendaron a Endesa que rellenaran los espacios bajo tierra con arena a presión. “Afortunadamente, fue al lado de la torre que distribuye la energía, si no hubiera quedado la escoba.”, resume.
Endesa recurrió nuevamente a Sernageomin este año, durante los trabajos de Bocamina II, pues se encontraron con otra galería en el lugar donde se iba a construir la nueva planta. El dato es confirmado por el director regional de la CONAMA, Bolívar Ruiz: “Se identificó una estocada principal, una galería grande. Pasaba por debajo del sector preciso donde se va a construir la segunda unidad de Bocamina. Se tuvo que rellenar con arena y hacer toda una obra de ingeniería de estabilizado del terreno de manera de poder contar con una adecuada seguridad de construcción. Por eso la subsidencia minera no sorprende ni a los vecinos ni al titular del proyecto”.
Que el terreno esté mineado no sólo atañe a Endesa. Los más afectados son los habitantes de las casas construidas sobre el terreno inestable, principalmente las que están sobre la ladera del cerro. “Nosotros pedimos al Serviu que las retiraran por el peligro de subsidencia de terreno y por el riesgo de remoción en masa, por la pendiente del cerro. Informamos a la municipalidad que no permitiera que viviera gente aquí, pero la gente vino y se tomó el lugar”, se queja Constanzo.
-¿Quién es responsable?, ¿nosotros o el Estado por darnos estos sitios sabiendo que estaban mineados? Estaban las firmas del presidente Ricardo Lagos. El alcalde entregó los papeles regulatorios -acusa Guadalupe Prieto, quien vive en una de las casas más altas del cerro.
El tipo de suelo sedimentario y la inestabilidad del terreno mineado podrían estar en el origen de que las vibraciones por compactación del terreno de Bocamina II se hayan expandido con más fuerza, afectando las viviendas. Lo que le extraña a Constanzo es que algunas casas que están en el plano donde no hay pirquenes y más lejos de Bocamina, tengan grietas. Cree que allí el problema puede ser mala construcción.
Sólo después del estudio se podrá saber con certeza si hubo impactos no previstos en la tramitación ambiental y si la empresa deberá compensar por ellos. Pero el asunto es más complejo. Los pobladores no avalan el estudio geológico y piden además uno epidemiológico.
Porque si algo ha sucedido en estos meses es el empoderamiento de los pobladores. No es sólo protestar contra Endesa por daños a las viviendas. Es una gran pasada de cuenta por años de molesta convivencia.
Una deuda histórica
Las casas más antiguas se construyeron antes que Bocamina I, en 1966. Los pobladores llegaron tras el terremoto de 1960, cuando el mar se salió y barrió con sus casas. Al lado de su nuevo hogar había un pastizal, que pronto ocupó la central termoeléctrica de la entonces estatal Endesa, inaugurada el 30 de junio de 1970.
Según Eugenio Villablanca, en esa época nadie chistó porque se decía que la planta consumiría el carbón local, lo que fue valorado por los pobladores, en su mayoría mineros. Pronto se comprobó que las propiedades calóricas del carbón de la zona eran inapropiadas para la maquinaria. Se empezó a importar el combustible.
Según los vecinos, Bocamina siempre fue una molestia. “Cuando recién empezó, botaba una ceniza que cuando había viento dejaba todo oscuro. Y empezaba con un estampido tan fuerte, que parecían balaceras. A veces pasaban semanas con ruido y cuando terminaba uno no se daba cuenta porque seguía con el zumbido en los oídos”, recuerda Teodocia Vásquez.
Los dirigentes reconocen que las grietas sólo detonaron las quejas por años acumuladas. Ya no les basta saber si los daños son estructurales o pueden ser reparados. Acusan que durante décadas los pobladores han sufrido enfermedades respiratorias y a la vista, sin que nadie se haga cargo.
Hasta hace un par de años, Bocamina era el principal emisor de material particulado del Gran Concepción, un área con muchas industrias que el 2006 fue declarada zona de latencia por material particulado respirable (PM 10). Fue a propósito de la construcción de la segunda unidad que Endesa instaló un filtro de mangas para atrapar el humo y la ceniza. De acuerdo al estudio de impacto ambiental, esto permitirá que cuando estén ambas plantas funcionando, la contaminación sea equivalente al 19,29% de lo que emitía la primera unidad. También se abatirían un 98% de las emisiones de óxidos de azufre y de nitrógeno.
Las plantas a carbón estuvieron en retirada en la última década. En julio de 2005, el gerente general de Endesa, Héctor López, demostró en una entrevista al diario El Sur que tenía claros los costos: “El gran problema que tiene el carbón son las emisiones, por eso cuando hablamos del coste de generar con carbón no es simplemente la inversión propiamente tal, sino la inversión en todo lo que son los factores medioambientales. Las centrales de carbón van a ir costando más, porque se va ir exigiendo la instalación de más medidas del tipo que estamos anunciando aquí en Coronel (US$ 2,5 millones para un precipitador electrostático en Bocamina) (…) Por eso creemos que el carbón puede ser competitivo desde el punto de vista económico, pero no medioambiental.”
En Coronel no hay registro alguno que permita decir que la contaminación de Bocamina ha dañado la salud de las personas. Y ello porque simplemente nadie ha hecho un estudio. Los pobladores insisten en las altas tasas de enfermedades, pero el director del hospital, Hugo Arce, dijo a CIPER que no se ha detectado nada fuera de lo normal. Recién ahora la Universidad Católica de Temuco está haciendo un estudio epidemiológico por encargo de la CONAMA, que contempla tres puntos industriales de la región, entre los que está Bocamina.
En esos días se descartaba la construcción de Bocamina II. Pero a la escasez de gas natural en Chile se sumó el alza el precio del petróleo, lo que las ha hecho regresar a nivel internacional. En Estados Unidos hay una gran polémica porque la autoridad ambiental rechazó una termoeléctrica debido a su alta producción de dióxido de carbono y su efecto invernadero. En ese país, actualmente hay 25 centrales en construcción y otras 85 podrían desarrollarse en el corto plazo, aunque la reciente decisión ambiental podría ponerlas en jaque. En Chile, si el 2004 la CNE proyectaba 4 centrales a carbón, el 2007 ya calculaba que serían 10. Sólo en los últimos dos años se han tramitado ambientalmente 7 plantas de este tipo, entre ellas Bocamina II.
En Coronel no hay registro alguno que permita decir que la contaminación de Bocamina ha dañado la salud de las personas. Y ello porque simplemente nadie ha hecho un estudio. Los pobladores insisten en las altas tasas de enfermedades, pero el director del hospital, Hugo Arce, dijo a CIPER que no se ha detectado nada fuera de lo normal. Recién ahora la Universidad Católica de Temuco está haciendo un estudio epidemiológico por encargo de la CONAMA, que contempla tres puntos industriales de la región, entre los que está Bocamina.
El director de la Conama, Bolívar Ruiz, no descarta que puedan existir efectos acumulativos, pero insiste en que es un error metodológico mezclar las quejas por la contaminación de Bocamina I con la construcción de Bocamina II. Para Ruiz, el tema de fondo es de planificación urbana, pues la localización de las industrias con respecto a las áreas habitacionales no se ha abordado en el país. Y asume que si las normas permiten que una planta se instale al lado de una población, no es mucho lo que las autoridades ambientales pueden hacer.
-Las empresas no ponen mucha atención a la localización geográfica, más bien condicionada al análisis económico: dónde es más barato y se maximiza la rentabilidad de la inversión. Todavía no se ha entronizado en la cultura empresarial chilena el análisis de los factores sociales y culturales que podrían hacer que una localización económicamente muy conveniente, a la larga resulte incluso más cara producto precisamente de conflictos culturales y de difícil relación futura con las comunidades aledañas. Casos, hay miles en este país. Aparte de Endesa está lo ocurrido con las celulosas -dice Bolívar Ruiz.
La experiencia de Bocamina II también podría convertirse en emblemática. Tras los convulsionados episodios de septiembre y octubre, a comienzos de noviembre las partes volvieron a sentarse a negociar. Ahora Endesa sí estaría dispuesta a hacerse cargo de la erradicación de los vecinos.
“Ya nos sentamos a conversar con la empresa, ellos están conscientes de que hubo un daño patrimonial de salud de nuestra gente y están llanos a darle solución a las personas que están complicadas. Son cerca de 200 familias que llegaron a un preacuerdo con la empresa”, afirma Leonidas Romero, el alcalde electo de Coronel. Donde están las casas, se construiría un parque.
Endesa no quiso referirse a ningún tema relacionado con Bocamina, pero según cuentan los vecinos, el acuerdo podría implicar $25 millones por familia. De ser así, la eléctrica española tendría que desembolsar unos $5 mil millones de pesos para zanjar una disputa que mientras más se alargue, más cara puede costarle a la empresa. Y eso que el proyecto ya estaba aprobado.

Yo vivo en Coronel a unos 6 kms de la central (el ruido al partir la turbina se escucha en mi casa) y he seguido muy de cerca este tema, desde que se hicieron las reuniones con los pobladores para el Estudio de Impacto Ambiental (EIA). En poblaciones como Lo Rojas, Aroldo Figueroa y Capitan Cabrajo Alto y Bajo, es patente la mala distribución del ingreso que existe en el país, a un lado riqueza de grandes empresas y al otro pobreza del ciudadano común. En dichas poblaciones muchas viviendas aún no cuentan con agua potable, luz o alcantarillado, las calles son de tierra, las casas están unas encima de otras, la pasta base se lleva a la juventud y el alcohol a sus padres. Ahí no llega ni la caridad, viven como en la edad de piedra pero con celular. Treinta y ocho años lleva Bocamina ahí, ustedes no conocieron como humeaba la chimenea, una columna de humo grande, negra, densa, que se expandía por toda la comuna y llenaba de hollín a poblaciones que están a 15 kms de ahí y más. Fueron 36 años de contaminación que deben ser resarcidos de alguna forma, porque aquí se vulneró y y se vulnera sistemáticamente el derecho a vivir en un medioambiente libre de contaminación. Los vecinos de estas poblaciones conviven en menos de 1 km cuadrado con termoeléctricas (Endesa), pesqueras (Enapesca, San Jose, FoodCorp y otras) y chipeadoras (Cabo Froward). El cerro ese está lleno de pirquenes,la hediondez y el hollín no permiten a la gente poner la ropa lavada a secarse por dar un ejemplo cotidiano, ellos ya no deben seguir viviendo en esas condiciones. El año 2005 Endesa prometió instalar un filtro precipitador electroestático, luego el 2006 con la visita de Ana Lya Uriarte prometió instalar un filtro de mangas (que funciona actualmente), pero así pasaron un año más sin filtro y eso habla de como trabajan en Endesa, prometieron miles de puestos de trabajo, pero la cesantía no baja de los dígitos en Coronel Todos sabemos que las empresas energéticas son estratégicas en el país y se van a construir si o si, sin importar los costos ambientales,aunque manteniendo todo dentro de la norma. El proyecto es millonario y sólo le podemos pedir dos cosas a Endesa: ¡QUE SEAN BUENOS VECINOS Y QUE NO CONTAMINEN!
Se me olvidó una cosa: Bocamina II sólo es una de las termoléctricas en contrucción, también ¡EN EL ACCESO SUR A CORONEL SE ESTÁN CONSTRUYENDO DOS CENTRALES MÁS DE LA EMPRESA COLBÚN!. Eso sí en los EIA señalaron que con las 4 centrales funcionando, más las pesqueras, las más de 150 empresas que hay en la comuna y la locomoción colectiva ¡TODO ESTARÁ DENTRO DE LA NORMA AMBIENTAL!
Como siempre, excelente reportaje. Cada día tengo más ganas de realizar mi práctica profesional con ustedes. Soy de Concepción y como en todo Chile, el dinero está por sobre la dignidad de las personas para la mayoría de las grandes empresas. Arauco, Lota, Talcahuano, Coronel. Todas ciudades en donde se pisotea el derecho constitucional a vivir en un medioambiente libre de contaminación.
Para lkas personas de Coronel creo que tiene dos caras este reportaje, una que efectivamente el ruido es infernal, pero lo mas importante es dar trabajo a las personas del pueblo y tambien a la futura energía que se obtendrá. Siempre el gusto de criticar negativamente pero hay que ver lo positivo el reportaje busca sensacionalismo y lo obtiene pero veamos que podemos obtener de lo positivo. Personas de afuera que entran a pagar por vivienda, consumo, y diversion dinero que queda en las arcas de la Municipalidad. además el pago por la construccion de industrias, bueno seamos positivo.
El comentario de don José es impactante y muestra una falta de políticas públicas bien acotadas tanto de Medio Ambiente como Urbanas,porque es impresentable que se haya cometido el mismo error de hace 38 años atras emplazando otra central a carbon dentro del radio urbano.Los vecinos están en su derecho a exigir una compensación economica y su erradicación por el daño a sus casas.No es primera vez que Endesa comete este error de tener centrales dentro del radio urbano,en Punta Arenas el año 1976 tenía una Central Diesel a pocas cuadras de la plaza y los motores no dejaban dormir a los vecinos, hasta que pusieron un recurso de protección debiendo la Endesa trasladar la Central fuera de la ciudad al sector de tres puentes.Con la crisis energética y con el valor del petróleo las centrales a carbon pasaron al segundo lugar en costo de generación despues de las centrales Hidraulicas lo que hace atractiva su Construcción en este minuto, de ahí la cantidad de proyectos en construcción y en evaluacion en el pais actualmente,pero eso no significa que para poder desarrollarse se vulnere los derecho de las personas y se contamine en forma indiscriminada.La AUTORIDAD a traves de la Conama debe exigir las compensaciones necesarias que hagan que estos proyectos sean sean viables y sustentables logrando el equilibrio entre Medio Ambiente y Desarrollo.
Excelente reportaje , el problema con la contaminación es terrible en la comuna de Coronel ya cea por la central como por las pesqueras. Los olores atraviesan gran parte de Concepción especialmente de las empresas pesqueras que antes operaban en la comuna de Talcahuano, ahora como se fueron a Coronel contaminan en el otro extremo de Concepción. Lo mas terrible es que ahora en la parte norte de Concepción pretenden levantar otra central a carbón en la comuna de Penco, lo que seria terrible para esa comuna y para Concepción Centro porque con los vientos es seguro que llegarian las cenizas de residuo. La comunidad debe tener una cosa clara que el problemas con estas centrales no es ya la contaminación directa sino que son las cenizas que acopian y vuelan con los vientos. Lo mas penoso es que la riqueza que generenan estas centrales se van directo para Santiago, quedando la comunidad solo con las externalidades negativas y con muy pocos puestos de trabajo...asi no se puede.
Se les olvidan las termoelectricas, que seran tres, al norte de La Serena, que destruiran de forma genocida el cielo azul y las aguas limpias que nos caracterizan, apoyados en una campaña descarada, el intendente y los mediocres medios de incomunicacion de La Serena, hablan de los inmensos "beneficios" que este megagenocida proyecto traeria, pero no habla de la destruccion economica que eso trerá a nuestra zona, destruccion medioambiental, muerte del turismo, contaminacion descarada que solo treará hambre y dolor a nuestra hermosa ciudad. Esta es la mentalidad cortoplacista que destruirá a nuestra patria, las proximas generaciones pagarán estas acciones que no avalan la importancia de mantener nuestros recursos naturales protegidos y el derecho de nuestra ciudad u de otros poblados que se verán afectados a vivir de nuestros recursos. A nuestra presidenta parece no importarle la vida de quienes la eligieron solo desea darles en el gusto a los criminales de Codelco y la central Farellones, a Barrick y a Energy Suez, que taparan anuestras autoridades de dinero con sangre. Sra Presidenta, ¿que haria si las tres termolelectricas las quisieran instalar en el Lago Caburga? Obviamente que el Red Set junto con sus amigos de la derecha no lo permitirian, pero como aqui somos escoria para ellos nos van allenar de carbon, sulfuros, cancer,leucemia y pobreza mientras ellos se seguirán deleitando con sus grandes sueldos en sus pristinas parcelas.NO A LAS TERMOELECTRICAS,NO AL PAN PODRIDO PARA HOY NI PARA EL HAMBRE SUCIA DE MAÑANA.
Artículo interesante de obra Bocamina.
Rebueno el reportaje, pero no veo los mismos espacios e importancia en el portal de este diario como lo hicieron con el ex-coronel valdivia por las iregularidades en la municipalidad de Vitacura. Creo que esta gente de Coronel y sus problemas necesita la misma cobertura y espacios que los problemas de Santiago es aqui donde creo que el diario esta al debe. Andres.
[...] Bocamina: Los pobladores que sentaron a negociar a Endesaciperchile.cl/2008/11/20/bocamina-los-pobladores-que-sentaro... por ffuentes hace pocos segundos [...]
bueno primero q nada yo soy de santiego me vine de los rojas alos 5 años de edad y amo mi ciudad me da pena de ver como sacaron todas las casitas de hay espero ir pronto
En todo el país el tema de las empresas que se dedican a producir electricidad, es cómo producir con los menos costos posibles,(en realidad todas las empresas hacen lo mismo), y el problema surge cuando se afecta la calidad de vida de las personas y calidad medio ambiental donde éstas se instalan. Hidroeléctricas o termoeléctricas, ninguna ha considerado en serio el impacto negativo al medio ambiente que provoca la producción de energía electrica a travéz de estas formas, pues siempre hacen primar el tema económico por sobre cualquier otro, menospreciando los demás, como menos valederos. En muchas ocaciones los EIA son tomados en cuenta a medias o son acomodados para que coincidan con los intereses de las empresas. El artículo habla de que en Bocamina la empresa se sentó a negociar el translado de los pobladores que viven en las cercanías de la planta misma, pero también dice que en este caso ni siquiera hubo un estudio de impacto medio ambiental que indique índices de contaminación ni nada parecido.
yo soy una de las tantas personas afectadas por este conflicto...me gustaria contarles a todas las personas que visitan este sitio que no todo a sido muy facil empiezo por decirles que me alegra que se le de una solucion a este conflicto pero a la vez decir que desprotegidos estuvimos llegar a mi poblacion y encontrarme con un campo de batalla carabineros golpeando personas bombas de humo dentro de las casas,niños y ancianos ahogados por estas los malos tratos de la fuerza publica su falta de educacion fuimos tratados por estos y 'notese ¡ por las carabineras con garabatos de alto calibre ... como podemos ensenarles a nuestros hijos a respetarlos si dentro de nuestras casas caian bombas de humo y piedras departe de carabineros a vista y paciencia de muchos pequeñitos¡fuimos tratados como delincuentes por despertar y reclamar nuestros derechos.ojala que esto nos sirva de ejemplo para otros pobladores .. despierta coronel, despierta chile somos dueños de nuestro pais no extranjeros..
Primero, quienes hicieron el proyecto, no se tomaron ninguna molestia de hacer, por ejemplo, una evaluación costo beneficio del LUGAR donde se construiría la Central. Bocamina I se construyó allí por el cercano acceso al Carbón, cosa que ya no es influyente, pues el carbon se importa. ERROR tipico de las industrias, les gusta instalarse en sectores poco afortunados, ver el caso de Valdivia, que no se les ocurrió nada mejor, que verter sus efluentes a una Zona Protegida, Santuario de la naturaleza, para darle un premio al creativo. Segunda cosa, está claro que quienes aprobaron el informe de impacto ambiental ni siquiera leyeron el documento, y menos se dieron una vuelta por el sector. Cuantos problemas se ahorrarían las mismas empresas que solicitan, las Autoridades comunales y Gubernamentales, si fueran un poquito más diligentes. Para variar, LAGOS salió al tapete.
Estimados Necesito el nombre del abogado que los represento por que tengo un problema similar pero con una inmobiliarias, desde ya muchas gracias
Como se ha publicado al pasar, Endesa CHILE VENDIO INESCRUPULOSAMENTE LA EMPRESA a España INCLUYENDO LOS DERECHOS DE AGUA QUE SE HABIA ADJUDICADO EN EL PASADO ...sin que Las autoridades,ni el parlamento dijeran pio. HOY con hechos consumados, el senador Horvath insinua que en defensa de la Patagonia se buscaba caducar ese permiso tan extenso o limitarlo lease aguas ¡CUANDO? Hoy, los españloles proyectan una central en la cuenca del Puelo.cerca de El Bolson em Argentina sin considerar que el río Puelo desemboca en el Pacifico y esto provocara temblores e inundaciones en Chile. Los argentinos se oponen y nos invitan a sumarnos por el impacto ambiental y porque los españoles invocaron ademas el derecho al suelo minero.. Despues de la corrupcion,robos y abusos de la dictadura,se heredaron todos los vicios y nuestro país se remata a pedazos a oscuras y sin que el pueblo lo sepa...
[...] La Octava Región concentra entonces más del 60% de los nuevos cesantes a quienes se les aplicó la causal del artículo 159 N° 6. Los casos bordean los cinco mil y una sola industria contribuyó con la mitad: la central térmica a carbón Bocamina II, en Coronel, un proyecto de Endesa Chile por US$ 460 millones que ha estado cruzado por la polémica desde sus inicios. [...]