Vivienda

Contra el urbanismo de la desigualdad: propuestas para el futuro de nuestras ciudades

03.01.2020

Por Francisco Vergara Perucich , Carlos Aguirre Núñez y Juan Correa

Vivir en Santiago “sin problemas” cuesta $1.700.000 para una familia de cuatro personas. Parte de la culpa la tiene el alza de la vivienda, (tanto compra como arriendo) que empuja a muchas familias a irse a comunas “con menores atributos urbanos”. Así, dicen los autores de esta columna, el mercado continúa la erradicación de los más pobres que la dictadura llevó adelante por la fuerza en los ’70. Para avanzar hacia una sociedad menos desigual, proponen que se reconozca “el derecho a la ciudad”, lo que implica que el lucro debe dejar de ser el principal ordenador de la ciudad y la principal preocupación del urbanismo.

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