14.04.2011

Caso Kodama: la bomba que Navarro soltó en el Minvu

Magdalena Matte ha tenido una labor muy ajetreada desde que asumió como Ministra de Vivienda. Partió en medio del terremoto, encargada de la reconstrucción o reparación de 220 mil viviendas en las regiones afectadas por el sismo. Luego vino la interpelación en la Cámara de Diputados, de la que salió relativamente ilesa. Como si eso fuera poco, la intendenta del Bio Bio “inventó una historia” que involucraba a su ministerio en una posible falsificación de certificados de inhabitabilidad, y que terminó con la renuncia de Van Rysselberghe el pasado 3 de abril.

Mientras todo esto sucedía, el senador Alejandro Navarro (MAS), el mismo que puso en la pista de salida a la intendenta Van Rysselberghe con sus denuncias, solicitó a mediados de marzo a la Contraloría investigar el acuerdo que el Serviu firmó el 25 de enero con la empresa constructora Kodama, comprometiéndose a pagar $17.000 millones. El pago fue autorizado por la ministra Matte, que puso su firma al decreto Nº 8 para visar la operación. Díez días después de rubricar el acuerdo, la ministra puso el pie en el freno y ordenó no pagar la cuantiosa cifra.

En su presentación al contralor, el senador Navarro indicó que el cálculo del pago se había hecho a contrapelo de una resolución anterior de la misma Contraloría, por lo que el pago autorizado por Matte estaba viciado. De ahí en adelante comenzó a rodar una bola de nieve que ha seguido creciendo y que por estos días parece a punto de chocar con una muralla y explotar.

El problema es que el pago se acordó en el marco de una demanda interpuesta por Kodama contra el Serviu, por lo que se considera una sentencia y la empresa puede cobrar el dinero en cualquier momento. Técnicamente, hizo ver Navarro, el dinero ya está pagado, aunque la ministra haya detenido el proceso y enviado los antecedentes al Ministerio Público.

Ayer, la concertación se lanzó con todo contra este caso. En primer lugar, la bancada de diputados del PS anunció una querella contra quienes resulten responsables de posibles fraude al fisco y estafa. Como las responsabilidades aún no están claras, ya que dentro del ministerio y el Serviu se pasan la pelota de un lado a otro, el diputado socialista Marcelo Díaz precisó que es necesario establecer los responsables: “La ministra Matte tiene responsabilidad por firmar en tiempo récord una autorización que permitió una transacción judicial, con la que el Estado se desprendía de $17.000 millones”.

Al mismo tiempo, la bancada DC, liderada por Juan Carlos Latorre, anunció que pedirá una comisión investigadora, para esclarecer las responsabilidades políticas de este conflicto: “La situación del Ministerio de Vivienda es grave y la ministra, si mandó los antecedentes al Ministerio Público, entonces nos tiene que aclarar a todos nosotros cuál es el delito que ella cree que se cometió”, señaló Latorre.

Hoy la ministra ha salido a defender su rol en todo esto, asumiendo su responsabilidad, pero también compartiéndola. En una entrevista publicada por el diario electrónico El Mostrador dijo que rodarían las cabezas que tienen que rodar. Señaló que firmó el documento sin mayor reparo, “porque venía solicitado por el director del Serviu, Antonio Llompart, y tenía las firmas del subsecretario (s), Guillermo Rolando; de la jefa de la división jurídica, Mirna Jugovic, y de Carolina Arrau, asesora legislativa”, confiando en que era un documento de “llegar y firmar”. Sin embargo, habla también de que la presentación al ministerio público de los antecedentes es para lograr una transparencia total, “caiga quien caiga”.

Aunque en la entrevista a El Mostrador, Magdalena Matte difuminó las responsabilidades entregando varios nombres, tuvo que reconocer que fue un abogado de su total confianza, Álvaro Baeza, que antes trabajo en la empresa de la ministra (papelera Dimar) y que ella llevó como asesor a la cartera, el que le dio luz verde a la transacción.

El Mercurio prefirió destacar que la ministra se mostró sin miedo de enfrentar a la justicia o a una eventual comisión investigadora: “Cuando uno está tranquila porque ha operado en conciencia y bien, no le tiene miedo a nada y ojalá la fiscalía me pregunte y le pregunte a todos lo que corresponda y llegue lo más pronto posible a la verdad”, señalando además que, de ahora en adelante, va a revisar diez veces lo que firme.

Todo indica que la pugna por esclarecer estos hechos va a seguir sacando chispas entre los involucrados. Ahora, si no entiende nada de todo este conflicto, una buena manera de entender todo es leyendo dos columnas escritas por el periodista Fernando Paulsen en el sitio El Post (columna 1columna 2). En ellas, se detalla a grandes rasgos todo el conflicto, paso a paso, para que se entienda qué es lo que genera todo el problema.

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