<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>CIPER Chile &#187; Volpone</title>
	<atom:link href="http://ciperchile.cl/tag/volpone/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://ciperchile.cl</link>
	<description>Centro de Investigación e Información Periodística</description>
	<lastBuildDate>Thu, 24 May 2012 22:13:29 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1</generator>
		<item>
		<title>Clarín: Los errores de la Concertación que le regalaron un triunfo a Joan Garcés</title>
		<link>http://ciperchile.cl/2008/05/12/clarin-los-errores-de-la-concertacion-que-le-regalaron-un-triunfo-a-joan-garces/</link>
		<comments>http://ciperchile.cl/2008/05/12/clarin-los-errores-de-la-concertacion-que-le-regalaron-un-triunfo-a-joan-garces/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 May 2008 22:21:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>John Dinges</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad y Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Allende]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[John Dinges]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Volpone]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ciperchile.cl/?p=559</guid>
		<description><![CDATA[La decisión del CIADI que ordena al gobierno de Chile pagar más de US$ 16 millones de indemnización a los verdaderos dueños del diario <em>Clarín</em>, Víctor Pey y la Fundación Allende de España, dejó al descubierto el error de estrategia de la Concertación: de no haber pagado US$ 9 millones a otros supuestos dueños del diario, el Tribunal hubiera rechazado el reclamo de Pey en su totalidad. Fue esa decisión la que llevó a los jueces del CIADI a fallar que <em>“hubo manifiesta denegación de justicia”</em> para Pey. Si en 2000 se intentó así impedir el resurgimiento de Clarín, sólo retrasó un proyecto que ya empieza a preparar motores.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hay que leer y ver en forma clara la reciente decisión del Centro de Resolución de Controversias del Banco Mundial (CIADI) para entender lo que implica el fallo que condenó al gobierno a pagar más de US$ 16 millones a los verdaderos dueños del diario <em>Clarín</em>: Víctor Pey Casado y la Fundación Presidente Allende de España, ambos representados por el abogado Joan Garcés.</p>
<p>Primero, la decisión deja al descubierto una errada estrategia del gobierno basada más en un cálculo político que en los hechos objetivos de la historia de la expropiación del diario de mayor circulación en Chile, llevada a cabo por el régimen militar.</p>
<p>Segundo, y tal vez más importante para el país con la prensa masiva con menos diversidad política de toda América Latina: el monto del pago ordenado -aunque mucho menos que los US$ 517 millones pedidos originalmente- deja en la puerta la posibilidad de lanzar un nuevo diario <em>Clarín</em>. Y ello, porque una vez conocida la resolución del CIADI, incluyendo los montos, tanto Pey como Garcés han dicho que no hay ningún cambio a su voluntad de sacar el diario a la calle.</p>
<p>Tercero, el gobierno cometió un grave error –según el Tribunal- al compensar a otras personas por la expropiación de <em>Clarín</em>. De no haber sido por esta acción del gobierno en 2000, en la famosa Resolución 43 del Ministerio de Bienes Nacionales, el Tribunal hubiera rechazado el reclamo de Pey en su totalidad. O sea, el gobierno de Chile está pagando dos veces por la misma confiscación: una vez a personas que no eran los verdaderos dueños de <em>Clarín</em>, lo que ha tenido como resultado el que se lo obligue a pagar una segunda vez al verdadero dueño según el Tribunal: Víctor Pey.</p>
<p>De refrendarse este fallo del CIADI, el gobierno de Chile terminará gastando más de US$ 30 millones del erario chileno por la expropiación que en dictadura se hizo del diario <em>Clarín</em>. Y esto, porque a los más de US$ 16 millones que deberá pagar a Pey hay que agregar los US$ 9 millones que se pagaron en 2000 a otros dueños, los US$ 5 millones que se han gastado en la defensa jurídica ante el CIADI según el calculó del ex ministro de Economía Alejandro Ferreiro, y los millones que se gastarán en la misma defensa con la decisión del gobierno de reclamar la nulidad del fallo ante el CIADI.</p>
<h2>Los hechos</h2>
<p><a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/peylaudo08mayo2008.pdf">El texto de la decisión de CIADI </a>tiene 236 páginas. Darse el trabajo de leerla toma tiempo, pero es instructivo. Porque la decisión del tribunal con más credibilidad y prestigio en el ámbito del comercio internacional, rechaza en casi cien por ciento la versión de los hechos que ha prevalecido en la percepción pública en Chile, una versión única de los opositores a Clarín dentro y fuera del gobierno.</p>
<p><img class="right" title="Víctor Pey" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/victor-pey1.jpg" alt="" />1-. “Víctor Pey nunca compró el diario <em>Clarín </em>a su dueño Darío Sainte Marie, el famoso “Volpone”. <strong>RECHAZADO</strong>.</p>
<p>En el párrafo 179, el tribunal concluye: “El Sr. Pey Casado procedió efectivamente a la adquisición de las sociedades CPP S.A. y EPC Ltda., contrariamente a lo que alega la Demandada [el gobierno de Chile]. En segundo lugar, estima que esta adquisición debe ser considerada como una inversión de acuerdo al artículo 25 del Convenio CIADI”. En otro párrafo (197), el Tribunal comenta la debilidad del argumento del gobierno: “La convicción del Tribunal se ve reforzada por el hecho de que la versión de los hechos defendida de manera activa por el Estado de Chile no se sustenta en ninguna prueba pertinente…”</p>
<p>2-. “Los verdaderos dueños de <em>Clarín </em>son los herederos de Volpone y de varias personas más a quienes el gobierno pagó una compensación de $9 millones de dólares por una decisión administrativa del Ministerio de Bienes Nacionales, en virtud de la Resolución 43 del 28 de abril de 2000”. <strong>RECHAZADA</strong>.</p>
<p>El párrafo 674 del fallo dice: “En resumen, en este caso concreto, al conceder compensaciones -por razones que sólo ella [la Demandada/gobierno de Chile] conoce y siguen sin explicarse- a personas que, según el Tribunal de arbitraje, no eran propietarias de los bienes confiscados, y al paralizar o rechazar las reivindicaciones del Sr. Pey Casado referentes a los bienes confiscados, la República de Chile cometió una manifiesta denegación de justicia y se negó a tratar a las Demandantes [Víctor Pey et al.] de manera justa y equitativa&#8221;.</p>
<p>3-. “Salvador Allende se apoderó del diario <em>Clarín </em>en 1972 después de haber amenazado físicamente a Volpone, obligándolo a vender el diario a Víctor Pey como testaferro y a salir del país”. <strong>NO FUE CONSIDERADO.</strong></p>
<p>Si bien entre sus argumentos ante el CIADI el gobierno apenas menciona esta versión y no menciona la supuesta &#8220;amenaza&#8221;, sí argumenta en contra de la acusación de que el diario fue comprado por testaferros (ver los párrafos 138 y 139). No obstante, en Chile, el gobierno avaló la versión del testaferro y la amenaza como verídica.</p>
<p>La referida versión está basada en lo escrito por el fallecido periodista Román Alegría en su libro <em>Entre dos generales</em>, la que ha sido muchas veces citada por la prensa chilena. Una investigación de CIPER a esta misteriosa aseveración concluyó que, a pesar de algunas evidencias, entre ellas la descripción de riñas entre Allende y Volpone hechas por su viuda Carmen Kaiser, la trayectoria de la relación entre ambos en absoluto confirma que Allende le haya arrancado el diario por la fuerza a Volpone.</p>
<p><a href="http://ciperchile.cl/2008/04/30/la-vida-al-limite-del-creador-de-clarin/">En la investigación de CIPER </a>queda claro que, si nos remitimos a los hechos, poco después de dejar Chile Sainte Marie seguía vinculado al Presidente Allende. Lo anterior está avalado además, por una carta enviada a Allende desde España –publicada en <em>El Mercurio</em>-, en la que Sainte Marie le muestra afecto y lealtad.</p>
<p>En la carta, de mayo de 1972 (después de la supuesta amenaza de muerte), Volpone le dice a Allende: “…a pesar de todo lo que me has pelado y desplumado en nuestra larga y peleadora amistad, yo y Clarín no sólo hemos estado siempre firme junto al pueblo, sino también firme junto a ti”.</p>
<p>4-. “Víctor Pey es chileno y por lo tanto la compra de Clarín no pudo haber sido una inversión extranjera”. <strong>RECHAZADO.</strong></p>
<p>El gobierno ha insistido en la nacionalidad chilena de Pey para argumentar la incompetencia del tribunal, que sólo tiene jurisdicción sobre casos de inversión extranjera. Pey sostiene que fue privado de su nacionalidad por el gobierno de Pinochet y que además, formalmente, renunció a su nacionalidad chilena. La conclusión del Ciadi, después de un largo análisis de la ley chilena y las leyes internacionales, rechaza en el párrafo 323 el argumento del gobierno: “El Tribunal de arbitraje estima que no está en condición de admitir la excepción de incompetencia basada en el argumento de que la primera parte demandante poseía en la fecha pertinente la nacionalidad chilena”.</p>
<p>5-. “La confiscación de <em>Clarín </em>ocurrió mucho antes de la entrada en vigor del tratado APPI, de marzo de 1994, que rige las inversiones entre Chile y España”. <strong>ACEPTADO</strong>.</p>
<p>Si bien el Tribunal rechazó el argumento de Pey referido a que la confiscación conformaba una violación continua que seguía desde la época del régimen militar hasta la entrada en vigor del tratado APPI en tiempos de democracia, es en este punto donde se agrega una ironía que se constituye en el triunfo de Víctor Pey.</p>
<p>Este capítulo del fallo (de la página 185 a la 211), es uno de los pocos puntos en discusión en que el CIADI da la razón al gobierno de Chile y en un tema importantísimo. Como el daño ocurrió antes de entrar en vigencia el tratado (1994), Pey no hubiera tenido ningún derecho a reclamar contra Chile, y su petición de compensación hubiera sido rechazada por completo.</p>
<p>Pero el gobierno de Chile cometió un grave error que dio vuelta el destino del caso. En abril de 2000, en virtud de la Resolución 43 del Ministerio de Bienes Nacionales, un acto administrativo no judicial, el gobierno decretó que otras personas –y no Víctor Pey- eran los dueños de <em>Clarín </em>y los indemnizó en US$ 9 millones.</p>
<p><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/02/clarin/">En la investigación que hizo CIPER de los hechos</a>, se comprobó en documentos y entrevistas con los actores principales, que la decisión del Ministerio de 2000 tenía como fin anular el litigio con Pey y la Fundación Allende de España en el CIADI, el que ya había comenzado en Washington. La resolución lleva la firma del entonces ministro Claudio Orrego, quien reconoció en una entrevista con el autor: <strong>“Entiendo que el Comité de Inversiones Extranjeras estaba involucrado. Recuerdo que se invocó el tema internacional [el pleito en el CIADI] como uno de los factores de premura para resolverlo rápidamente”</strong>.</p>
<p>A juzgar por la reciente decisión del Ciadi, al gobierno le salió el tiro por la culata. El Tribunal ha considerado la Resolución 43 una “nueva desposesión” de la propiedad de Víctor Pey que, por haber ocurrido en 2000, cae dentro de la vigencia del tratado entre Chile y España.</p>
<p>En efecto, en el párrafo 600, el Tribunal primero da la razón al gobierno: “Después de examinar los hechos y pretensiones de las partes, el Tribunal llegó a la conclusión de que la expropiación resultante del Decreto N° 165 no se puede considerar un hecho ilícito continuo y no se le pueden aplicar las disposiciones sustantivas del APPI”. Pero inmediatamente concluye que la “desposesión” de la Resolución 43 reactiva el vigor del tratado: <strong>“En cambio, las disposiciones sustantivas del APPI son aplicables <em>ratione temporis</em> a la violación resultante de la Decisión N° 43 y a la denegación de justicia alegada por las Demandantes, ya que dichos actos son posteriores a la entrada en vigor del tratado”.</strong></p>
<p>El reciente vuelco en el caso también determinó el monto y los intereses de la indemnización. El Tribunal rechazó la petición de Pey de ser indemnizado en $517 millones, cálculo hecho sobre los dineros que la inversión de Pey dejó de recibir durante todos los años después de la clausura de <em>Clarín en 1973</em>.</p>
<p>En cambio, concedió a Pey $10 millones, prácticamente el mismo monto que el gobierno le adjudicó a <em>Clarín </em>para efectos de la indemnización a otras personas por la Resolución 43. Según el fallo, los intereses corren no desde el año 1973, sino desde 2000, es decir, desde el momento de la “nueva desposesión”. La suma llega a superar los US$ 16 millones gracias a otros conceptos de recuperación de gastos en el proceso.</p>
<h2>Otra vez Joan Garcés</h2>
<p><img class="left" title="Joan Garcés" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/joan-garces.jpg" alt="" />El caso <em>Clarín </em>es la segunda gran victoria legal del abogado español y ex asesor personal de Salvador Allende, Joan Garcés, contra el gobierno de Chile. La primera fue la estrategia jurídica iniciada en España y que culminó con la detención del ex dictador Augusto Pinochet en Londres en 1998. En ese juicio, Garcés también fue el cerebro de la estrategia legal que permitió enjuiciar y encarcelar en su domicilio a Pinochet y que estableció nuevos principios de derechos humanos en el ámbito internacional.</p>
<p>Para Pey, la victoria en el caso <em>Clarín </em>es la otra cara de la misma medalla. En ambos casos, el adversario fue el gobierno de Chile y en ambos Garcés tuvo que lidiar contra los argumentos y la fuerzas del gobierno que tomaron la defensa del régimen militar.</p>
<p>La victoria, tanto en el juicio a Pinochet como en el caso <em>Clarín</em>, ha sido la destrucción de la impunidad frente a las injusticias de la dictadura. No obstante, la decisión final del proceso en Londres tuvo un resultado algo ambiguo: el ex dictador fue condenado a la extradición a España, avalando los cargos contra él, pero gracias a una negociación política se le permitió volver a Chile por supuestas razones de salud.</p>
<h2>El nuevo Clarín prepara motores</h2>
<p>¿Cómo se explica la férrea oposición de gobierno contra la relanzamiento de un diario que seguramente se alinearía con los principios de la Concertación? Es difícil juzgar motivos. Pero para este observador parece obvio que el gobierno se ha dejado intimidar por los argumentos de la derecha.</p>
<p>Lo que ha prevalecido en las acciones de gobierno ha sido más bien un cálculo político de costo-beneficio. El costo está graficado por el temor a enfrentar el poder del opositor emblemático a todo lo relacionado con <em>Clarín</em>: <em>El Mercurio</em>. La empresa de medios chilenos más importante no quiere la resurrección del diario que en su momento lo superó en circulación nacional. Quiere continuar con la situación casi duopólica establecida por el régimen militar, que le ha asegurado su favorable situación económica durante tantas décadas.</p>
<p>Otro núcleo opositor a <em>Clarín </em>está en sectores de la Democracia Cristiana que teme que su relanzamiento tendría el efecto dentro de la Concertación de inclinar el balance político hacia el Partido Socialista, además de darle voz por primera vez a la izquierda allendista que nunca ha formado parte de la coalición oficialista.</p>
<p>El argumento opositor de derecha ha sido contundente: han acusado al gobierno de complicidad con el proyecto de Pey y Garcés de formar un nuevo diario de izquierda al presentar una débil defensa ante el CIADI. El gobierno ha capitulado intentando ponerle fin al litigio con una apresurada y finalmente errada estrategia de pagar a personas cuyos reclamos por la propiedad de <em>Clarín </em>fueron rechazados. Después, han contratando abogados de derecha para su defensa en Washington.</p>
<p>Al gobierno le queda una sola movida: la petición de nulidad. Con ello, podría demorar el pago de la indemnización unos dos años. Un lapso que para Víctor Pey, a sus 92 años, se vuelve vital para su inclaudicable decisión de lanzar al nuevo diario <em>Clarín </em>a las calles de Chile.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ciperchile.cl/2008/05/12/clarin-los-errores-de-la-concertacion-que-le-regalaron-un-triunfo-a-joan-garces/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Clarín: Texto completo del fallo</title>
		<link>http://ciperchile.cl/2008/05/09/clarin-texto-completo-del-fallo/</link>
		<comments>http://ciperchile.cl/2008/05/09/clarin-texto-completo-del-fallo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 09 May 2008 14:50:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CIPER</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Allende]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Volpone]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ciperchile.cl/?p=551</guid>
		<description><![CDATA[La resolución del tribunal del Banco Mundial confirma a Víctor Pey como propietario del diario <em>Clarín </em> y ordena al Estado chileno indemnizarlo con más de US $16 millones por su confiscación, ocurrida en 1973. En la página 235 está consignado el dictamen que le da la razón a Pey y a la Fundación Presidente Allende, las partes demandantes.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/clarin11sep1973.jpg" title="Portada del 11 de spetiembre de 1973" class="left"/> <span class="excerptdestacado">La resolución del tribunal del Banco Mundial confirma a Víctor Pey como propietario del diario <em>Clarín </em> y ordena al Estado chileno indemnizarlo con más de US $16 millones por su confiscación, ocurrida en 1973. En la página 235 está consignado el dictamen que le da la razón a Pey y a la Fundación Presidente Allende, las partes demandantes, y especifica los montos que obliga a pagar al Estado. El gobierno de Chile decidió pedir la nulidad del juicio, lo que podría extender el proceso otros dos años. Vea el <a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/peylaudo08mayo2008.pdf"target="_blank">texto completo del fallo </a>en español. A la izquierda, la portada de <em>Clarín </em>del 11 de septiembre de 1973 que no alcanzó a circular. </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ciperchile.cl/2008/05/09/clarin-texto-completo-del-fallo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El testamento no revelado de Volpone y la misteriosa desaparición de sus Memorias</title>
		<link>http://ciperchile.cl/2008/04/30/el-testamento-no-revelado-de-volpone-y-la-misteriosa-desaparicion-de-sus-memorias/</link>
		<comments>http://ciperchile.cl/2008/04/30/el-testamento-no-revelado-de-volpone-y-la-misteriosa-desaparicion-de-sus-memorias/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Apr 2008 06:34:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisca Skoknic</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Allende]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[John Dinges]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Volpone]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ciperchile.cl/?p=493</guid>
		<description><![CDATA[Su muerte en Madrid el 16 de febrero de 1982, no fue noticia en Chile. Veintiséis años más tarde, el testamento de Darío Sainte Marie, hasta ahora secreto,y la misteriosa desaparición de las Memorias que escribía son rescatados por CIPER a propósito de la millonaria indemnización por la expropiación de su máxima creación, el diario Clarín. En 1972 lo vendió a Víctor Pey y adquirió departamentos en Marbella y Madrid avaluados hoy en unos 3 millones 200 mil euros, los que fueron objeto de una polémica repartición tras su muerte. Su última voluntad incluía el mandato sobre dos cartas manuscritas de Allende a Volpone, las que pidió que fuesen entregadas a Fidel Castro. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="right" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/volponerotativa.jpg" alt="" width="366" height="255" /></p>
<p class="excerptdestacado">Su muerte en Madrid el 16 de febrero de 1982, no fue noticia en Chile. Veintiséis años más tarde, su testamento hasta ahora secreto y la misteriosa desaparición de las <em>Memorias </em>que Darío Sainte Marie escribía al momento de su muerte, son rescatados por CIPER en la víspera del fallo del CIADI que zanjará la millonaria indemnización por la expropiación de su máxima creación, el diario <em>Clarín</em>, el de mayor circulación en Chile hasta el golpe de Estado. La polémica repartición de sus bienes españoles -entre ellos seis departamentos en Marbella y Madrid avaluados hoy en unos 3 millones 200 mil euros- también incluía el mandato sobre dos cartas manuscritas de Allende a Volpone, las que Sainte Marie pidió que fuesen entregadas a Fidel Castro. Vea los documentos del testamento de Volpone</p>
<p>El 16 de abril de 1984, en una céntrica calle de Madrid, el notario español Domingo Irurzun Goicoa dio por fin el acuerdo para la repartición de los bienes de Darío Sainte Marie, según lo estipuló en su testamento que CIPER revela hoy a sus lectores. Habían transcurrido más de dos años desde su muerte, un intervalo en el que se sucedieron múltiples rencillas y polémicas y un misterioso hecho: la desaparición de las hasta ahora desconocidas <em>Memorias </em>que Volpone escribió hasta sus últimos días, así como de todos sus libros, correspondencia y manuscritos, los que guardaba en su departamento madrileño.</p>
<p>La decisión final sobre la repartición de sus bienes la había legalizado ante el notario madrileño Francisco Javier Monedero Gil el 28 de marzo de 1979, siete años después de que llegara abrumado a un Madrid aún dominado por Franco. Siete años en los que muchas cosas habían cambiado, empezando por la separación con su esposa, Carmen Kaiser. Pero no sólo eso. En uno de sus anteriores testamentos, aparecen como albaceas Salvador Allende y Eduardo Frei Montalva. Y en otro, nombra como abogado partidor de la sociedad conyugal a Carlos Altamirano Orrego. Pero lo más importante fue siempre quién se quedaba como custodio de sus hijos.</p>
<p><img class="left" title="Los hijos de Volpone en las linotipias de Clarín" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/hijos-de-volpone-en-taller.jpg" alt="" /> En el testamento que hizo en 1979 –obtenido por el periodista John Dinges, codirector de CIPER, tras una solicitud de información oficial-, y con el que invalidó todos los anteriores, no hay políticos. La albacea que eligió fue la abogada <strong>Aranzazu de Sasía Rodríguez</strong>, esposa del periodista Carlos Alberto Cornejo, padrino de su hijo menor, Jean Paul Sainte Marie, e hijo de uno de sus amigos de infancia. Y como administrador, <strong>Francisco Carralero y Peñalver</strong>, Paco, un ex policía que trabajó como mayordomo y asistente personal de Volpone en Madrid.</p>
<p>En el documento notarial, Sainte Marie no hace ni una sola mención a <em>Clarín</em>. Para algunos, eso prueba que para entonces reconocía que la venta de su diario a Víctor Pey estaba saldada. En todo caso, tampoco hace referencia a su casa en Reñaca –que su mujer Carmen Kaiser salvó de manos de los militares y traspasó a su nombre- ni a sus residencias en Cajón del Maipo y calle Dieciocho, expropiadas por la dictadura.  Lo extraño de su testamento es la cláusula especial en la que estipula que su amigo Carlos Alberto Cornejo, periodista de <em>Clarín</em>, &#8220;<strong>entregará a don Fidel Castro las dos cartas manuscritas que dirigió don Salvador Allende al testador, como aporte a la constante histórica del rol que cumplió el diario <em>Clarín </em>durante el largo proceso político que instauró constitucionalmente el gobierno de la Unidad Popular en Chile</strong>&#8220;.</p>
<p>Lo que sí queda claro es que Darío Sainte Marie recibió en Madrid una gran cantidad de dinero. El testamento madrileño consigna bienes por 24 millones 417 mil 559 pesetas de la época (US$ 168 mil de entonces), lo que equivale a 331 mil euros de hoy (US$ 515 mil). Gran parte del dinero lo tenía invertido en una decena de departamentos ubicados en el corazón de Madrid y en el balneario top de Marbella. Buen ojo para el negocio inmobiliario tenía Volpone: luego del boom inmobiliario español, esas propiedades se valorizaron notablemente y una sola vale más que el total del dinero que Volpone invirtió entonces. Un departamento de 183 metros cuadrados en la planta baja del edificio Edén Roc 1 en Marbella, fue la primera compra inmobiliaria de Sainte Marie en España un año después de dejar Chile. El inmueble, ubicado justo frente al Paseo Marítimo del balneario, tenía dos dormitorios, terraza y estacionamiento.</p>
<p>En mayo de 1975 adquirió los cuatro departamentos donde vivió con sus hijos hasta que murió en 1982. Todos estaban en el sexto piso del edificio Centro Colón de Madrid, cerca del Paseo La Castellana, en el número 16 de la calle del Marqués de la Ensenada.  Actualmente, un departamento de 60 m2 en el mismo edificio se vende en 612 mil Euros.  Además de la excelente ubicación, el edificio Colón tiene la gracia de que está muy bien equipado –con restaurante y lavandería-, pues funciona como una suerte de apart hotel. Volpone tenía además un estacionamiento en el mismo edificio.</p>
<p>Por esa misma fecha compró un pequeño estudio de 37 m2, en la calle Otero de Madrid. Un par de años más tarde, en noviembre de 1977, volvió a invertir en Marbella, en dos departamentos de 160 m2 cada uno en el piso 17 del edificio Diana. Ese mismo mes, Volpone compró otros dos departamentos –de 74 m2 y 151 m2- con sus respectivos estacionamientos en el complejo Marbella 2.000, ubicado en la avenida Duque de Ahumada, justo frente al muelle. Hoy, pisos similares están avaluados en 355 mil y 490 mil Euros respectivamente.</p>
<p>Pero no todo eran inversiones inmobiliarias. De acuerdo al testamento, al momento de su muerte tenía varias cuentas en el Banco Hispano Americano de Madrid (hoy Banco Santander) por 744 mil pesetas, 3.436 dólares y 10.746 marcos alemanes, además de un depósito a plazo por 55.272 dólares. En el Banco Español de Crédito de Málaga guardaba 55 mil pesetas y tenía además acciones de Indus S.A. equivalentes a 2,6 millones de pesetas. Y su joyita: un auto Jaguar avaluado en 50 mil pesetas y que manejaba su chofer.</p>
<p>El testamento causó más de un conflicto entre sus herederos. De partida, Volpone quiso excluir a su esposa Carmen Kaiser “por haber contraído dicha señora nuevo matrimonio civil en un país indeterminado de América del Sur, por lo cual no la considera legítima y, a mayor abundancia, la deshereda en todos los derechos que pudieran corresponderle”.</p>
<p><img class="left" title="Carmen Kaiser" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/carmenkaiser.jpg" alt="" />Esta declaración revela el estado en que quedó su relación con Carmen Kaiser tras la separación. Quienes lo frecuentaron en esa época dicen que estaba muy herido, que temía que la derecha aprovechara el que su mujer tuviera otro hombre para atacarlo. Además, la nueva pareja de Kaiser era derechista, camionero y sobrino de la esposa del almirante y miembro de la Junta Militar, José Toribio Merino. Y que por todo eso se fue a España.</p>
<p>Carmen Kaiser desmiente estas versiones y asegura que el quiebre no fue traumático. Afirma que ella viajó en numerosas ocasiones a Madrid y se hospedaba en uno de los departamentos del Centro Colón junto a sus hijos. A veces pelearon, admite, pero luego se arreglaban. Al momento de escribir los protocolos de Estoril, Sainte Marie la incluyó como destinataria de una renta vitalicia que se contempló como una alternativa del acuerdo, pero no se concretó.</p>
<p>Lo cierto es que la cláusula en que Volpone desheredaba a su ex mujer, Carmen Kaiser, no se pudo cumplir. Y ello porque no se acreditó el segundo matrimonio contraído por Kaiser con Tito Rosenkrans. La abogada Aranzazu de Sasía, albacea de Sainte Marie y esposa de Carlos Alberto Cornejo, quienes estuvieron hasta el minuto final junto a Sainte Marie, afirma a CIPER que incluso se pagaron investigaciones privadas para encontrar el certificado del segundo matrimonio de Kaiser. Para ello se contaba con el testimonio de su hija Dorotea, quien aseguró que viajó junto a su madre y su pareja a Uruguay o Paraguay –no recordaba con certeza- donde se realizó el trámite. Pero en ninguno de los dos países fue hallado. Sí se dejó constancia de que en diciembre de 1975 ambos habían cambiado la figura de sociedad conyugal a separación de bienes.</p>
<p><img class="left" title="Volpone y Allende en la piscina de Casa de Piedra" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/galeriavolpone131.jpg" alt="" /> No fue la única cláusula de la última voluntad de Volpone que no se cumplió: &#8220;El testador designa legatario de su correspondencia personal, informes, papeles y libros a don Carlos Alberto Cornejo&#8221;. El periodista falleció el 23 de mayo de 2003 en Madrid. Su viuda, Aranzazu de Sasía, relata hoy desde su despacho jurídico en Madrid:</p>
<p>-Cuando murió Darío, pasó algo igual que en la película <em>Zorba el griego</em>: a los pocos días no quedó nada en el departamento en el que murió. Se llevaron todo, hasta los adornos. Nunca supimos qué pasó con sus libros, cartas y documentos. Los documentos  nunca aparecieron. Por esa razón, Carlos no pudo cumplir con la cláusula en que Darío le pedía que le entregara a Fidel Castro las dos cartas manuscritas de Salvador Allende.  Entre esos legajos de documentos deberían haber estado sus <em>Memorias</em>.</p>
<p>El ex senador Alberto Jerez asegura: “Creo que alcanzó a escribir 600 páginas&#8230;”.  Aranzazu de Sasía revela además que más tarde se logró abrir una caja de seguridad que Volpone dejó en el Banco Hispanoamericano (hoy Santander). “Cuando Darío descubrió en Chile que su mujer tenía otra pareja, le incautó todas las joyas y las depositó en esa caja de seguridad en Madrid. Como albacea fui testigo de su apertura. Las joyas fueron inventariadas y se subastaron en la casa de remates española Durán. Todo se hizo con notarios y con todos los certificados. La familia recibió el producto de la subasta”.</p>
<p>Finalmente, Carmen Kaiser, sus hijos Carmen Dorotea, Carmen Paola, Carmen Verónica y Jean Paul; además de Francoise, la hija de Carlos Darío Sainte Marie Kaiser (muerto en 1990), recibieron parte de la herencia.  El hijo de los Cornejo-De Sasía también fue incluido por Volpone (era su ahijado) como beneficiario de la herencia, así como Francisco Carralero y Peñalver.</p>
<p>Los bienes españoles de Sainte Marie fueron repartidos en 1984, pero la posesión efectiva se realizó en Chile un año más tarde en el 2º Juzgado Civil de Santiago. El inventario de bienes inmuebles consideraba una propiedad en Amunátegui del 232 al 256 y <a href="http://ciperchile.cl/2007/11/02/casa-de-piedra/">la casa de San José de Maipo</a>. Esta última le fue devuelta a su familia por el Ministerio de Bienes Nacionales a través del decreto 174 de 2001, aunque ya la ocupaban desde comienzo de los ‘90.</p>
<p>La familia Sainte Marie también debió compartir estos bienes con Julián Cornejo y la sucesión de Carralero y Peñalver. En diciembre de 2003, los Sainte Marie, a través de la Sociedad Inmobiliaria e inversiones Refugio de Lagunillas, compraron en $26 millones la parte de  los herederos españoles de Volpone.  Sin embargo, sus herederos parecen haber sacado poco provecho de la herencia. Carmen Kaiser asegura que por apuros económicos prácticamente “regaló” su legado inmobiliario. “Debía pagar 1 millón de pesetas mensual de administración, ¿y con qué pagaba si no teníamos ni con qué comer? Los vendimos mal para pagar las deudas. Al final, no quedó nada”, asegura.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ciperchile.cl/2008/04/30/el-testamento-no-revelado-de-volpone-y-la-misteriosa-desaparicion-de-sus-memorias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La vida al límite de Darío Sainte Marie, creador de Clarín</title>
		<link>http://ciperchile.cl/2008/04/30/la-vida-al-limite-del-creador-de-clarin/</link>
		<comments>http://ciperchile.cl/2008/04/30/la-vida-al-limite-del-creador-de-clarin/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Apr 2008 06:33:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisca Skoknic</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Allende]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Volpone]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ciperchile.cl/?p=504</guid>
		<description><![CDATA[A horas del fallo que pondrá punto final a la larga disputa por la indemnización del diario <em>Clarín</em>, la impronta de su creador, Darío Sainte Marie, el hombre que remeció con sus titulares la política chilena del siglo pasado, resurge en boca de los protagonistas de la época. Con despliegue de crónica roja y de hilarantes apodos a los políticos, Volpone logró convertir su diario en el más leído por los chilenos. Atesoró secretos, potentes y peligrosos, cuyo destino es hoy el último misterio del hombre que falleció abrumado y solo hace 26 años en Madrid.
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="right" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/volpone-y-allende.jpg" alt="" width="366" height="234" /></p>
<p class="excerptdestacado">A sólo horas del fallo que pondrá punto final a la larga y polémica disputa por la indemnización del expropiado diario <em>Clarín</em>, la impronta de su creador, Darío Sainte Marie Soruco, el hombre que remeció con sus titulares la política chilena del siglo pasado, resurge en boca de los protagonistas de la época. Con despliegue de crónica roja y de hilarantes apodos a los políticos, el mítico Volpone logró convertir su diario en el más leído por los chilenos al tiempo que concentraba los odios de la derecha. Atesoró secretos, potentes y peligrosos, cuyo destino es hoy el último misterio del hombre que falleció abrumado y muy solo hace 26 años en Madrid. </p>
<p>Al llegar a término la larga y polémica disputa por la indemnización del expropiado diario <em>Clarín </em>en 1973, la agitada vida de su fundador, Darío Sainte Marie Soruco, así como los misterios que dejó al fallecer en Madrid el 16 de febrero de 1982, resurgen en boca de muchos testigos que CIPER buscó para reconstruir episodios hasta hoy inéditos.</p>
<p>Uno de esos misterios, directamente relacionado con el fallo que en los próximos días emitirá el Centro de Resolución de Controversias del Banco Mundial (CIADI), está en el último testamento que redactó en España y que <a href="http://ciperchile.cl/2008/04/30/el-testamento-no-revelado-de-volpone-y-la-misteriosa-desaparicion-de-sus-memorias/">CIPER revela a sus lectores</a>.</p>
<p>En uno de los acápites de ese testamento, Sainte Marie estipula que su amigo Carlos Alberto Cornejo, el periodista y director del suplemento dominical de <em>Clarín</em>, “entregará a don Fidel Castro las dos cartas manuscritas que dirigió don Salvador Allende al testador, como aporte a la constante histórica del rol que cumplió el diario <em>Clarín </em>durante el largo proceso político que instauró constitucionalmente el gobierno de la Unidad Popular en Chile”.</p>
<p>¿Por qué era tan importante para Volpone que Castro supiera de boca de Allende el rol de <em>Clarín </em>en la UP? ¿Era realmente ése el contenido de las cartas que guardó? Aún no hay respuesta a estas interrogantes. Y ello, porque esas cartas, así como toda su correspondencia personal, informes, papeles, libros y los manuscritos con parte de la historia de este país que se llevó a Madrid, fueron legados en ese mismo testamento a Cornejo y desaparecieron misteriosamente desde el departamento madrileño en que vivió Volpone hasta su muerte, sin que hoy se sepa cuál fue su destino.</p>
<p>No es el único misterio a 26 años de la muerte de Sainte Marie. Varios testigos de sus últimos años aseguran que Volpone estaba escribiendo sus <em>Memorias</em>. Todos los políticos y periodistas de esa época saben que Volpone conocía muchos secretos, potentes, peligrosos. De allí la importancia de los escritos, correspondencia y documentos que guardaba y que también desaparecieron.</p>
<p>A la luz de este hecho inédito no son pocos los que comenzarán a preocuparse por los secretos que Volpone atesoró durante los largos años en que estuvo en el centro del poder.</p>
<h2>El agravio que le cambió la vida</h2>
<p>Las cartas de Allende a Sainte Marie y que este último dejó bajo custodia en su testamento para que fuesen entregadas a Fidel Castro, dan cuenta de la trama central que se esconde en las bambalinas del inminente fallo del CIADI por la venta de <em>Clarín</em>: la intensa relación amor-odio entre Volpone y Salvador Allende, los que nacieron con sólo dos años de diferencia.</p>
<p>Se conocían desde niños. Allende creció en Valparaíso y estudió en el Liceo Eduardo de la Barra, Sainte Marie en los Padres Franceses del puerto. La Universidad de Chile los juntó en Santiago más tarde. Allende estudió Medicina mientras Sainte Marie ingresaba a la Escuela de Derecho. Habrían disputado el protagonismo político universitario de la época de no mediar el agravio que hizo que Sainte Marie cambiara su rumbo. Siendo candidato a la presidencia del Centro de Alumnos de Derecho, en un acto público le gritaron un insulto por ser boliviano (nació en Santa Cruz de la Sierra). Entonces, Sainte Marie juró que nunca más se expondría: no volvió a decir un discurso y se retiró de la primera línea política.</p>
<p>Allende, en cambio, era electo presidente del Centro de Alumnos de Medicina y luego vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), desde donde combatió la dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo.</p>
<p><img class="left" title="Volpone, primero a la izquierda" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/volponeibanez.jpg" alt="" /> Fue entonces que ambos se enfrentaron desde trincheras opuestas. Porque el joven Sainte Marie fue el hombre de confianza de Carlos Ibáñez del Campo, llegando a tener influencia directa sobre sus decisiones. Primero, como mano derecha de su ministro de Hacienda Pablo Ramírez, el excéntrico autor del llamado “milagro económico” de Ibáñez y fundador de la Contraloría, el hombre con fama de homosexual que recorría por las noches distintos locales nocturnos en compañía de sus asesores, los que serían conocidos como “los niños de Pablo Ramírez”. Ahí surgió también la otra leyenda de Volpone, por los rumores sobre su supuesta homosexualidad, lo que todos los que lo conocieron rechazan.</p>
<p>Más tarde, el periodismo como herramienta de poder lo capturó. Fue director de <em>Zig Zag </em>y en Estados Unidos ejerció como editor de Associated Press. Allí su círculo se amplió. Conoció a presidentes, dictadores y políticos de toda América Latina. Escribió una serie de libros sobre distintos países, volúmenes gruesos de tapas duras que recopilaban datos estadísticos. Por encargo de Fulgencio Batista escribió <em>Cuba en Cifras</em>; mientras que su cercanía con el dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo y Juan Domingo Perón, le sirvió para escribir varios reportajes.</p>
<p>-Conocía la historia política de casi todos los países de América Latina, no sólo desde el punto de vista formal, sino de cómo en tal familia la mujer había tenido un enredo con este otro y había tenido el diario tal y había llegado a ser senador acá… Del mismo modo sabía la historia de todos los políticos y de todas las familias chilenas -recuerda Víctor Pey.</p>
<p>De regreso en Chile, en la elección presidencial de 1952 en la que Ibáñez arrasó, Darío Sainte Marie extrañamente apoyó al candidato de la derecha, Arturo Matte Larraín. Un amigo de Volpone cuenta: “No fue oportunismo político, sino un gesto de nobleza. Estando Darío muy mal económicamente, su madre tuvo un cáncer terminal y quien financió los gastos fue Matte. Darío se lo dijo a Ibáñez y éste, apenas ingresó a La Moneda, lo llamó”.</p>
<p>Así, durante el segundo gobierno de Ibáñez fue su principal consejero personal. Dicen que puso y sacó ministros, como su hermano Osvaldo Sainte Marie en Relaciones Exteriores, y desde su posición privilegiada cobró revanchas políticas y diseñó estrategias.</p>
<p>De la mano de Ibáñez desembarcó nuevamente en el periodismo al ser nombrado director de <em>La Nación</em>. Diariamente se reunía con el presidente Ibáñez y luego hacía punzantes titulares que muy pronto lo harían famoso. Como aquel que en grandes letras denunció como “contrabandistas y maleteros” a los parlamentarios sorprendidos trayendo artículos importados desde el entonces puerto libre de Arica. La portada llevaba, entre otras, la foto del senador Salvador Allende. Esa portada motivó uno de los tantos quiebres entre ambos.</p>
<h2>El orejero del poder</h2>
<p>En 1954, siendo director de <em>La Nación</em>, Sainte Marie convenció a Ibáñez de  crear un diario de la tarde al que llamaron <em>Clarín</em>. Fue un gran fracaso. Pero Volpone se aferró a su criatura. El periodista Enrique Gutierrez recuerda:</p>
<p><img class="left" title="Sainte Marie en un cambio de folio de Clarín" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/galeriavolpone3.jpg" alt="" /> -Finalmente Volpone logró que Ibáñez, su animita como  le decía –tenía su fotografía en el living de su departamento de calle Dieciocho y no permitía que nadie hablara mal de él-, le vendiera Clarín en unos pocos pesos. Al principio fueron socios a través de la mujer de Ibáñez. Luego, lo transformaron en matutino y en la campaña presidencial del ‘58, Ibáñez decide apoyar a Allende en contra de Alessandri y puso a <em>La Nación </em>y en especial a <em>Clarín </em>al servicio de Allende. Ahí empezó la relación de amor y odio entre Volpone y Allende. Cuando asumió Alessandri, sacaron a patadas a la gente de <em>Clarín </em>del edificio de <em>La Nación</em>. Ahí se refugiaron en un departamento que tenía uno de los directores de <em>Clarín</em>, Román Alegría Rodríguez. En calle Lira estaba la imprenta Horizonte, de los comunistas, y ahí se imprimía <em>Clarín</em>.</p>
<p>Al comenzar el gobierno de Alessandri, el diario <em>Clarín </em>había comenzado a capturar al público popular. Pero estaban limitados por la imprenta. Debían esperar que se imprimiera <em>El Siglo </em>y <em>Ultima Hora</em>. No podían subir el tiraje. Gutierrez, que trabajó desde el inicio en Clarín y fue tres veces subdirector del diario, recuerda que en ese tiempo en Chile había muy pocas rotativas:</p>
<p>-Alguien le pasó el dato a Volpone que la Sociedad Periodística del Sur tenía una vieja rotativa botada a la que habían adaptado como criadero de gallinas. También supo que había por ahí un mecánico alemán de rotativas muy borracho pero que era un mago. Volpone compró esa rotativa, se compró una casa vieja y en un año el mecánico alemán hizo funcionar la máquina. En algún momento llegó a tirar 100 mil ejemplares por hora, nadie sabe cómo. La imprenta propia fue la que permitió el despliegue de Clarín que ya estaba instalado en la nueva casa.</p>
<p>Fue entonces que Volpone, el hombre seducido por el poder, llevó a su máxima expresión la capacidad de hacer portadas irónicas, hilarantes y tan destructivas para sus enemigos como favorables para sus amigos. Con el tiempo, <em>Clarín </em>se transformaría en su más poderosa arma de influencia.  Aunque la crónica roja y el deporte fueron las herramientas que lo llevaron a encabezar el diario de mayor circulación en Chile, fue su irreverencia política la que más hizo ruido.</p>
<p>El ex senador Alberto Jerez, quien lo conoció en 1963, cuenta que la gran virtud de Volpone era su capacidad de elegir gente:</p>
<p>-Haber podido juntar en <em>Clarín </em>a Alberto Gamboa, Eugenio Lira Massi, Alejando Arellano, Mario y José Gómez López&#8230;, eso no lo hace cualquiera. Clarín fue lo que fue por Darío, pero más que nada por los periodistas.</p>
<p>Volpone se metía poco en el día a día, pero sus titulares y los motes con que calificaba a los políticos eran una marca difícil de borrar. Uno de esos episodios lo relata el periodista Enrique Gutierrez:</p>
<p>-Hernán Millas hizo  una columna donde contó que habían encontrado a Enrique Ortúzar Escobar, ministro de Justicia de Jorge Alessandri, con su amante, la que todo indicaba era una reportera de la época. Lo había pillado la señora y lo había agarrado a carterazos. Hicimos la gran campaña de los carterazos y Ortúzar nos tomó un odio a muerte. En eso entran los radicales al gobierno y aprobaron la llamada <em>Ley Mordaza</em>. Entre otras cosas establecía que las informaciones policiales no podían tener títulos mayores de 3 columnas y el porte de la letra no podía ser mayor a 24 puntos. ¡Hasta eso! Nosotros sacamos una primera página en blanco el día que salió la ley. Era una ley con nombre y apellido del odio que nos tomó el señor Ortúzar.</p>
<p>Así fue como el senador Isauro Torres pasó por obra de Volpone a ser conocido como <em>manos pochas </em>y el solterón Jorge Alessandri como <em>La Señora</em>, mientras que su gobierno era <em>El Circo del señor Corales </em>y sus ministros los <em>payasos mayores</em>.</p>
<p>Eduardo Frei se salvó de sus dardos gracias a la gran amistad que los unió, la que cultivaban en reuniones sociales con esposas incluidas. Volpone lo aconsejaba informalmente y tuvo línea abierta con La Moneda mientras Frei gobernó. Con Allende fue distinto.</p>
<h2>Allende-Volpone: amor y odio</h2>
<p>Periodistas y políticos de la época coinciden en que ser testigo de las conversaciones entre Sainte Marie y Allende era un placer: mezclaban encendidas discusiones políticas con bromas rápidas y agudas. Hasta que uno de los dos sobrepasaba el límite y las relaciones se cortaban. Pero la separación duraba poco.</p>
<p>Un tema recurrente era la afición de Allende por la ropa de Sainte Marie. Sus prendas -muy elegantes, las que traía del extranjero- eran un imán para el líder socialista. Además, tenían la misma talla, desde el número de zapatos hasta el sombrero. Allende acostumbraba pedir cosas prestadas y no devolverlas, lo que para Volpone nunca fue divertido. Alberto Jerez fue testigo:</p>
<p><img class="left" title="Volpone junto a Régis Debray" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/galeriavolpone8.jpg" alt="" /> -Me llamó Allende desde La Moneda para decirme que había conseguido que el general Torres, presidente de Bolivia, liberara a Régis Debray, el conocido intelectual francés condenado a 30 años por haber estado con el Che Guevara en la guerrilla. Me pidió que lo invitara a mi casa por un tiempo. Así se hizo, Debray llegó, lo iba a ver mucha gente pero él no salía ni hacía declaraciones. Un día me llama Allende y me dice: “Tenemos una comida en Cerro Castillo, por qué no vas con Régis, pero juntémonos en la casa de Darío Sainte Marie”. Cuando llegamos con Debray, Darío andaba como loco corriendo y diciéndole a los empleados “¡cierren ese mueble!, ¡pongan llave a ese closet!”. Qué pasa, le dije. “Es que viene Salvador y yo voy a quedar pilucho porque se va a llevar toda la ropa que parezca elegante”.</p>
<p>-Esa chaqueta de cuero con la que Allende aparece en las fotos del “Tanquetazo” (junio de 1973), era de Sainte Marie. Volpone la trajo de España, Allende la vio en la casa de San José de Maipo, le gustó, se la puso y se la llevó –cuenta el ex editor de <em>Clarín</em>, Enrique Gutiérrez.</p>
<p>La mujer de Volpone hasta 1972, Carmen Kaiser, no tiene la certeza, pero sí recuerda la irritación de su marido por los “robos de Allende”.</p>
<p>-Una vez instalado en La Moneda, Allende enviaba a sus GAP a la Casa de Piedra para tomar “prestadas” desde las alfombras finas hasta baúles llenos de prendas recién llegadas de Europa -afirma.</p>
<p>El periodista Alberto Gamboa, ex director de <em>Clarín</em>, recuerda uno de esos episodios en la Casa de Piedra: “Nos tomamos unos whiskies y de repente, el presidente dice que se tenía que ir. El living estaba frente a un inmenso jardín donde llegaban los autos. Ahí estaba el auto de Allende, sube el chofer y el ayudante, el presidente se despide y le dice a ambos que agarren dos armaduras y se las lleva. Vieras como pataleaba el viejo Sainte Marie, parecía una vieja histérica”.</p>
<p>A Kaiser no le produce ninguna gracia la pérdida de las dos armaduras que ella misma compró en un club de esgrima. Menos luego de que se conociera que una de ellas, que estaba en la casa presidencial de Tomás Moro y fue saqueada para el Golpe, fue devuelta a la familia de Allende.</p>
<h2>Firme junto a Allende y Tomic</h2>
<p>La elección de 1970 supuso un desafío para Darío Sainte Marie y su diario. Si bien Volpone no tenía ni ideología ni lealtad con los partidos, proclamaba la lucha contra la oligarquía y el poder económico.</p>
<p>Ya en el proceso de definición del candidato de la izquierda, Allende estaba pendiente del apoyo del diario. La pauta del periódico consistía en una serie de entrevistas hechas por el entonces subdirector Alejandro Arellano a los cinco precandidatos. Jacques Chonchol abrió la serie. Entonces, Volpone llamó a Arellano para preguntarle cuál sería el orden de las siguientes entrevistas. Cuando llegó el turno de Allende, la última del ciclo, Arellano fue informado que la haría el director Alberto Gamboa, el más allendista de los editores.<br />
-Quiso asegurarse de que no le ningunearan a <em>Chicho </em>-recuerda Arellano.</p>
<p>Darío Sainte Marie era además muy cercano al candidato de la DC, Radomiro Tomic. Cuenta el ex editor de informaciones de <em>Clarín</em>, Enrique Gutiérrez, que el día en que proclamaron a Allende como candidato de la izquierda, Volpone, José Gómez López y él estaban con Tomic en la casa del Cajón del Maipo:</p>
<p><img class="left" title="Portada de Clarín durante la campaña de 1970" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/portadatomic.jpg" alt="" /> -Tomic seguía considerando que él ya era Presidente de Chile. Cuando se fue, Volpone dijo: “Está loco Radomiro, el <em>Cuadrado </em>lo va a hacer mierda. Y no le digan más <em>Cuadrado</em>, ahora es <em>Salvita</em>”.</p>
<p>El respaldo de <em>Clarín </em>a Allende requirió de gestos explícitos. Víctor Pey recuerda que tal como sucedía a menudo, el candidato y Sainte Marie estaban peleados a comienzos de 1970. Allende hizo una maleta y se presentó sin avisar en la casa del Cajón del Maipo. “Vengo a quedarme una semana”, le dijo. Con ese gesto, rompió el hielo y consiguió que <em>Clarín </em>le hiciera campaña.</p>
<p>A partir de entonces la instrucción fue que <em>Clarín </em>iba a destinar igual de espacio para Tomic y Allende, mientras que a Alessandri se le haría la guerra sin cuartel. Los periodistas del diario no reclamaron, aunque confiesan que, en la práctica, eran muchos más los allendistas y naturalmente Clarín se cargaba para ese lado. Volpone no chistaba.</p>
<p>Al revisar los diarios de la época, se percibe un bizarro intento de equilibrio. <strong>“Se hizo chico el Caupo para la manifestación de anoche de S. Allende”</strong>, titula el <em>Clarín </em>del 12 de agosto de 1970. Unas páginas más adelante anuncia: <strong>“Hoy al mediodía no habrá taxis: estarán con Tomic”</strong>. Alessandri se lleva la peor parte: <strong>“La Señora se calienta los juanetes</strong>”, reza la lectura de una foto con el candidato subido a un podio y con una estufa en los pies.</p>
<h2>Las “baticolas”</h2>
<p>Un mes antes de las elecciones, un editorial del diario explicaba esta esquizofrenia: “Los avisos del Comité de Fumigación Nacional (contra Alessandri) han sido una creación gratuita y espontánea del propietario de <em>Clarín</em>, Darío Sainte Marie, quien nunca ha cobrado un centavo en su aporte a la tarea del contraataque político&#8230; La gente se pregunta por qué no se define por uno de los candidatos: Radomiro Tomic propone sustituir el régimen capitalista y neocapitalista, es por lo tanto una expresión legítima del pueblo; Salvador Allende propone también, y a su manera, destruir el régimen capitalista y establecer la justicia social. Es, por lo tanto, una expresión legítima del pueblo. ¿Por qué a uno o al otro vamos a cerrar nuestras páginas?”.</p>
<p>Volpone rara vez escribía las editoriales y cuando lo hacía, nunca las firmaba, pero todos los políticos identificaban su pluma dura y sarcástica. Se las bautizó “baticola” y ocupaban más de media página. Los días previos a las elecciones escribió varias “baticolas”. En la víspera de los comicios se lanzó una vez más contra la derecha y Alessandri: “Las emprendimos contra él y su séquito de facinerosos y mendaces&#8230; con sorna, a puteada limpia, dando la cara y el apellido, sin buscar resquicios o escapes idiomáticos, en los meandros del buen decir, para descubrir en sus debilidades físicas e inepcias mentales al apatronado ‘candidato presidencial de los ricos` y a su cohorte de Judas y falsarios”.</p>
<p>Un quiebre poco perceptible en este equilibrio se produjo a mediados de agosto. <em>Clarín </em>publicó una página en la que “expone” las características y proyecciones de los tres candidatos. Un futuro gobierno de Tomic fue calificado de difícil; el de Alessandri, imposible; y el de Allende, muy difícil. El candidato de la UP, según <em>Clarín</em>,  “deberá afrontar el recelo y hostigamiento” de EE.UU. y de la mayoría de los países que lo siguen, además que “la galopante inflación heredada y la guerra que en todos los frentes internos y externos le haría la plutocracia criolla, colocaría a su gobierno en continuas situaciones de apremio abocándolo a numerosos problemas y complejas soluciones, algunas contradictorias y hasta impopulares”.<br />
-Volpone pidió esa página y ahí empezaron los odios de Allende -dice Enrique Gutiérrez.</p>
<p>En la parte periodística, en cambio, el apoyo al candidato de la izquierda era notorio. El 30 del mismo mes, Alberto <em>Gato</em> Gamboa y Augusto <em>Perro</em> Olivares, quien sería asesor de Allende en La Moneda y se suicidó allí el día del Golpe, le hicieron la última entrevista antes de la elección cuyo titulo fue una cita del candidato: <strong>“El pueblo debe estar listo para defender la victoria”. </strong></p>
<p><img class="left" title="Portada de Clarín tras el triunfo de la UP" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/portadaclarin11.jpg" alt="" /> -Allende tuvo unos pocos votos más que Alessandri, muy pocos. Si no hubiese contado con el apoyo de <em>Clarín</em>, Allende no los habría tenido. Volpone creía, y tenía base fundamentada para ello, que la elección la había ganado Allende gracias a él, que a él se la debía. Yo le escuché varias veces: “Tú me la debes a mí”: Y eso no era gratuito. Claro, Tomic tenía la mitad del diario con avisos, todos pagados religiosamente. Y los de Allende, no: Volpone decía que era por su “corazoncito” -asegura Pey.</p>
<p>El problema fue que tras ganar la elección, Allende no lo llamó más. Y Volpone, acostumbrado a ser el orejero presidencial, se ofendió profundamente. Varios testigos recuerdan alusiones al respecto. Pey sostiene que él le insistió a Allende que retomara la relación, pero tardó unos tres meses en hacerlo. El propio Pey llevó a Volpone a la casa de la <em>Payita</em>, la secretaria y pareja de Allende a El Cañaveral. Como siempre, se hicieron un par de bromas y el disgusto quedó atrás.</p>
<p>Durante su mandato, Allende visitó varias veces la casa de Sainte Marie en Reñaca y San José de Maipo acompañado de la <em>Payita</em>. Incluso en esta última participó en un asado con los periodistas de Clarín con quienes se bañó en la piscina, como lo atestiguan las fotos de la época.</p>
<p>“Hubo una reconciliación con Allende, pero Volpone creía que su colaboración implicaba más que eso”, dice Pey, quien cree que Sainte Marie nunca pisó La Moneda con Allende. Contra todo pronóstico, su amigo fue el mandatario que menos lo escuchó. Y ese alejamiento puede dar luces de lo que sucedió más tarde.</p>
<h2>Favor o amenaza</h2>
<p>Fue el fallecido periodista Román Alegría quien en su libro <em>Entre dos generales </em>entregó la versión más escandalosa de los hechos que provocaron la decisión de Sainte Marie de vender <em>Clarín </em>en 1972. Cuenta Alegría que Allende estaba indignado por las críticas del diario y por eso amenazó a Sainte Marie y lo obligó a vender. Esta versión sitúa a Pey como testaferro del mandatario.</p>
<p>Carmen Kaiser, la ex mujer de Volpone, cuenta que todo sucedió una noche en que Allende y la <em>Payita </em>llegaron a cenar a su departamento de calle Dieciocho. Como siempre que Allende los visitaba, lo esperaba un plato de chuletas de novillo con mote y papas. Todo parecía normal hasta que llegó el café, cuando Volpone le habría planteado: “Mira, Salvador, le estás poniendo ruedas al país y te lo estás llevando, eso no lo voy a permitir. O paras esto o tal como te hice presidente, mañana te saco”. Según Kaiser, Allende quedó de llamarlo al día siguiente temprano, cuestión que cumplió. Le ofreció mandarlo a buscar, pero Volpone prefirió ir en su propio auto hasta El Cañaveral.</p>
<p>“Volvió muy serio”, asegura Kaiser. “Salvador me ha dicho que o le entrego el diario a un precio irrisorio o me mata. Dice que le echará la culpa a la derecha, me pondrá en una cureña con una bandera y me llevarán al cementerio. ‘Carmencita se va a ver muy bien de negro con todos los niños`, me dijo. Yo ya estoy cansado, no quiero más con tanta traición”, relata Kaiser. Por eso, acota, Sainte Marie firmó una serie de papeles y partió a los pocos días a España.</p>
<p><img class="left" title="La servilleta con cálculos de pagos por la propiedad de Clarín" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/servilleta.jpg" alt="" /> Carmen Kaiser dice que incluso Pey apareció en los días siguientes a ofrecerle un acuerdo que ella rechazó. Para probarlo, muestra un pequeño papel con anotaciones de cálculos de fórmulas de pago por la venta de <em>Clarín</em>.</p>
<p>Víctor Pey reconoce su letra y también los cálculos, pero asegura que él nunca se entendió con ella, sino directamente con Sainte Marie. Además, es enfático en rechazar cualquier presión para la venta del diario.</p>
<p>Pey, entonces conocido empresario de la construcción (con una de sus empresas construyó el puerto de Arica), era muy amigo de Sainte Marie y por esos días estaba a cargo de las obras del nuevo edificio del diario, las que llevó a término.</p>
<p>-Darío tuvo un problema familiar súbito e inesperado. Creyó que esa situación era incompatible con permanecer en el país: tenía que irse. Se sintió profundamente abrumado -relata Pey.</p>
<h2>Separación matrimonial y escala en La Habana</h2>
<p>El problema que Pey no precisa es la separación de Sainte Marie y su mujer, Carmen Kaiser, a raíz de la nueva relación de ella con el hombre con el que se casó más tarde en Uruguay, pese a que nunca anuló legalmente su matrimonio con Volpone. Tanto Kaiser como sus hijos -Jean Paul y Paola Sainte Marie- niegan que la separación gatillara el viaje de Volpone. Reconocen que la familia pasaba por un momento difícil, pero insisten en que fue presionado para vender y que se le pagó mucho menos de lo que valía el diario.</p>
<p>Más allá de las especulaciones, lo cierto es que al momento en que ocurrieron los hechos nadie se enteró de la venta.</p>
<p>Alberto <em>Gato</em> Gamboa, entonces director de <em>Clarín</em>, recuerda que Volpone estaba acosado en esos días por la presión política pero sobre todo por su situación familiar. “La idea de Allende era ser socio y manejar la línea política del diario”, asegura. Y afirma que si bien Sainte Marie nunca dio luces de la venta, sí quiso marcar distancia del presidente. Antes de partir a Madrid, lo llamó a su departamento vecino al diario y le anunció que partiría a Alemania a hacerse un tratamiento y luego pasaría un tiempo en España.</p>
<p>-La advertencia que me dejó fue que tomara distancia del presidente: “Usted no haga caso a ninguna cosa que le diga o pida Allende, y si el <em>Cuadrado </em>se pone muy cargante, usted me llama a mí. No le dé pelota”. De hecho, hasta poco antes del Golpe, me seguía comunicando con Sainte Marie a España como dueño del diario –recuerda Gamboa.</p>
<p>El subdirector de la época, Alejandro Arellano, dice haber recibido otras instrucciones: “El que se va a quedar en mi lugar se llama Víctor Pey, tú lo conoces, y ante cualquier duda recurre a él”, recuerda que le dijo Sainte Marie. “Yo supuse que estaba dejando un representante”, asegura. Y si bien nunca hubo una declaración oficial respecto de la venta, después de un tiempo el dato empezó a circular.</p>
<p>Durante los primeros días de abril de 1972, Darío Sainte Marie dejó definitivamente Chile. Según Pey, antes de aterrizar en Madrid, Volpone hizo una escala en La Habana, a donde llegó invitado por Fidel Castro.</p>
<p>No era la primera vez que estaba en Cuba. Después de sus visitas en la época de Batista volvió junto a su amigo Carlos Altamirano a reunirse con Castro. Un testigo de esos encuentros asegura que la primera vez que se vieron no hubo mucha química porque a ambos les gustaba hablar demasiado y que los escucharan. Pero a Sainte Marie le gustaba decir “es mi amigo”.</p>
<h2>El “Barbudo” o la CIA</h2>
<p>Tras la escala en Cuba, Volpone se instaló en Madrid, donde vivía su hija Verónica, internada en un colegio especial por un retraso neuromotor. Todavía no cerraba las negociaciones con Pey por la venta del diario, y como éste se negaba a volver a España antes de la muerte de Franco, se dieron cita en Estoril, Portugal.</p>
<p>El encuentro tuvo lugar en el Hotel Palacio. En una esquela que lleva membrete del hotel, Pey escribió a mano los términos del acuerdo que bautizaron como “Protocolos de Estoril”. Eran las 19:30 del sábado 13 de mayo de 1972, según consta en el documento.</p>
<p><img class="left" title="Víctor Pey" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/victor-pey.jpg" alt="" /> Se fijó un precio de US$ 1.580.000 que Pey pagó con un primer depósito de US$ 500 mil. El monto acordado, reconoce Pey, no corresponde a la tasación de <em>Clarín</em>, sino simplemente a la cantidad que consiguió reunir para comprar el diario como se lo pedía Sainte Marie. “En esa época de crisis, una casa que hoy valdría 100 mil dólares se podía comprar por 5 mil o 10 mil dólares. Hubo gente que tuvo tal pánico que vendió el auto por 500 dólares”, dice Pey. Sainte Marie tenía urgencia y la derecha estaba interesada en quedarse con Clarín, pero ambos coincidían que no podía caer en manos que no garantizaran la línea editorial.<br />
-Yo me resistí a comprarlo, debe darse cuenta lo que significa cambiar de rubro. Yo estaba metido en la construcción, entonces pensaba terminar la obra y vender el diario a gente que garantizase la misma posición política -cuenta Pey.</p>
<p>Para pagar a Sainte Marie, Pey dice haber liquidado todos sus bienes y empresas y haber pedido dinero prestado. Hoy no tiene papeles que acrediten dichas gestiones, pero asegura que no recibió “ni una chaucha ni de la KGB, ni de Allende ni de Fidel”. Su afirmación responde a la acusación de que funcionó como testaferro de Allende y que los fondos se consiguieron en Cuba. Con “el <em>Barbudo</em>”, como dice Carmen Kaiser. Esta tesis es reforzada por la ruta del pago de <em>Clarín</em>: los dineros fueron depositados primero en el Banco de Cuba, pasaron por el Banco de Checoslovaquia y terminaron en el Hispanoamericano de Suiza, país en el que se reunieron por segunda vez Pey y Volpone en 1972.</p>
<p>La explicación de Pey para la elección de los bancos es que Sainte Marie estaba obsesionado con la CIA y quiso que la operación no pasara por ninguna entidad occidental, por lo que optaron por instituciones de la órbita socialista y un destino neutral: Suiza. La prueba de la normalidad de la relación entre Volpone y Allende –dice Pey- es que mientras estuvieron en Ginebra éste andaba preocupado por mandarle un regalo a su amigo presidente. Finalmente eligió un pijama.</p>
<p>El punto parece importante para determinar si hubo o no en ese momento un quiebre con Allende. Si nos remitimos a los hechos, es claro que poco después de dejar Chile Sainte Marie seguía vinculado al Presidente.</p>
<p><img class="left" title="Portada de Clarín del 11 de septiembre de 1973" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/portadaclarin11-091.jpg" alt="" /> La primera evidencia es una carta publicada por El Mercurio en 1975, la que fue encontrada en los archivos de La Moneda después del Golpe. En la misiva -fechada en mayo de 1972, justo después del encuentro de Estoril-, Volpone llama a Allende “<em>Peyuquito</em>” y a Pey, “<em>Vitoquito</em>”: &#8220;Has de saber, <em>Peyuquito</em>, que a pesar de todo lo que me has pelado y desplumado en nuestra larga y peleadora amistad, yo y <em>Clarín </em>no sólo hemos estado siempre firme junto al pueblo, sino también firme junto a ti. <em>Vitoquito</em>, como siempre, que es el más cuerdo de los dos, te lleva el &#8216;Pacto de Estoril&#8217; en su canulita”, dice la carta. Y en su postdata agrega: “En cuanto a nuestros mutuos y recíprocos méritos y grandes hazañas, históricamente yo te elegí presidente e históricamente tú has realizado un gobierno único, tal vez en la historia del mundo. Yo soy el Miranda moderno y realizado, tú aún eres un Bolívar en formación.&#8221;</p>
<p>En la misiva se menciona por primera vez a los “elefantes”, pagos cuyo monto y significado no está claro. De acuerdo al informal contrato, “durante 1973 se sacarán los elefantes del año 1972”. Esto explicaría por qué el 11 de septiembre de 1973 los pagos no habían concluido.</p>
<p>Es por eso que cuando Alejandro Arellano llega en 1973 a su exilio en Madrid, encuentra a Volpone muy preocupado por los “elefantes” y por la suerte de Víctor Pey, de quien no había tenido noticia desde el Golpe.</p>
<p>Arellano tomaba té todos los martes con Volpone en su departamento de Centro Colón, donde las tartas del goloso Sainte Marie eran la excusa para largas conversaciones. Uno de esos martes Arellano encontró a Volpone conversando con Pey. La semana siguiente le preguntó qué tal le había ido con los “elefantes”. En un lenguaje muy típico suyo, Sainte Marie le dio a entender que todo estaba arreglado.</p>
<p>Distinta es la versión de la familia Sainte Marie. Insisten en que el último pago, que vencía el 11 de septiembre de 1973, no se hizo. Pey descarta la fecha, pero reconoce que hubo una letra de US$ 10 mil que nunca apareció.</p>
<h2>El declive de Sainte Marie</h2>
<p>La estadía de Volpone en Madrid marcó un giro radical en su vida. En Chile salía muy poco y prefería que la gente fuera a verlo a su casa, donde circulaba en bata de levantarse sin importar la investidura del visitante. En Madrid esa tendencia se agudizó progresivamente.</p>
<p>Durante los primeros años hacía pequeños viajes a Portugal, Marbella u otras ciudades españolas. Su hija Paola recuerda haber ido a Aranjuez con su padre, Alberto Jerez y Joan Garcés y cuenta que casi todos los días Volpone la llevaba al cine y a caminar por el barrio. También recibía visitas de amigos chilenos exiliados en Madrid o en otros países. Nada comparado con la intensa vida política que tenía en Chile.</p>
<p>Tres de sus hijos se mudaron con él a Madrid, sumándose a Verónica, interna desde antes. Por la diferencia de edad, Volpone era una especie de abuelo al que había que respetarle la hora de su siesta y visitar sólo en horarios determinados. Vivían en los departamentos vecinos al suyo en el edificio Centro Colón y en esa vida de adolescentes con plena independencia los agarró la locura de la movida madrileña del postfranquismo.</p>
<p>-Tenían departamento y mesada. Eso no se hace con niños que han vivido como pollitos con su familia, súper cuidados. Si los metes en otro país, lo que ya es muy difícil, no resulta. Por el estatus de vida, los autos, un club en que sólo tenían que firmar… fue el error más grande de la vida -se lamenta hoy Carmen Kaiser.</p>
<p>Con el transcurso de los días, la salud y el ánimo de Darío Sainte Marie fueron decayendo. Aunque nadie lo sabía, siempre había sido depresivo.<br />
-Se acostaba y me decía “voy a dormir por si mañana o pasado necesita algo el presidente”. La única que entraba a su habitación era yo. Podía estar hasta diez días encuevadito -recuerda Carmen Kaiser.</p>
<p>Sus depresiones se agudizaron. Un amigo de la época asegura que Volpone pasó una temporada internado. Víctor Pey también supo de su “depresión” ya que “lo llevaba al médico, al acupunturista e incluso a yoga”. El ex senador Alberto Jerez se impactó la primera vez que lo vio en España: “Lo encontré en la tina, lleno de diarios, leyendo con avidez. No quiso salir. Días después lo convencí que pasara al living y después paseábamos por los parques del Prado”.<br />
-Me decía “he perdido a mi mujer, mi diario y mi patria” y yo hacía lo imposible por subirle el ánimo. Es probable que la depresión haya ayudado al declive de su salud –afirma Jerez.</p>
<p><img class="left" title="Hijos y nietos junto a lugar donde están las cenizas de Volpone en Casa de Piedra" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/cenizasvolpone.jpg" alt="" /> Cuando murió, en 1982, su familia estaba completamente fragmentada. “Nunca más la familia se reunió de nuevo. Los cinco hermanos nos vinimos a reunir después de más de 16 años, en Reñaca, un fin de semana del ‘85”, cuenta Jean Paul Sainte Marie.</p>
<p>Para todos ellos el año 1972 marca un antes y un después. La separación de sus padres, la partida de Volpone, el Golpe y la división de los hermanos, duele hasta hoy. Ninguno terminó una carrera y todos han vivido en permanente inestabilidad.</p>
<p>Hasta hoy Carmen Kaiser habla de Volpone como si siguieran casados. Fue ella quien llegó hasta el cementerio de Madrid a rescatar las cenizas de Volpone para traerlas clandestinamente a Chile y enterrarlas en su casa de San José de Maipo, como él quería.</p>
<p>-Siempre digo que nuestro destino en la década de los ‘60 era otro. Nuestra vida era otra. Se lo puedes preguntar a los hijos de personajes tan gigantes como lo fue Darío Sainte Marie, y es difícil sobrellevar esa grandeza del progenitor. Si a eso le sumas la debacle que hubo en la familia, peor -dice el menor de los Sainte Marie.</p>
<p>Jean Paul y Paola coinciden en que recién hoy comienzan a estabilizarse, trabajando juntos por recuperar lo que fue la Casa de Piedra en honor a su padre. Lo que no logran borrar es la ira por haber perdido <em>Clarín</em>. Reconocen que le fue vendido a Víctor Pey, pero siguen afirmando que la transacción fue ilegítima pues se hizo bajo presión y a un precio irrisorio. Si bien fueron indemnizados en 1993 por un decreto que repartió US$ 9 millones entre quienes el gobierno consideró los dueños del diario, se quejan de que a ellos les correspondió un paupérrimo porcentaje, ya que el resto se entregó a quienes aparecían como propietarios según el estudio del abogado del gobierno de la época, Enrique Testa, quien compró parte de esos derechos y se benefició del arreglo.</p>
<p>-Ese arreglo nos deja la sensación de que siempre estamos al final, de que continuamente estamos siendo expropiados, asaltados, que la gran estafa es a costa de lo nuestro, los derechos del diario, la primera supuesta venta, el aprovechamiento de estos supuestos accionistas, el aprovechamiento vergonzoso de Testa, el aprovechamiento de Pey con Garcés. Un continuo robo. Pestañamos y nos roban -dice Jean Paul, reflejando la sensación que más parece unir hoy a los Sainte Marie.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ciperchile.cl/2008/04/30/la-vida-al-limite-del-creador-de-clarin/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>11</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Por qué la Concertación bloqueó el resurgimiento del Diario Clarín</title>
		<link>http://ciperchile.cl/2007/11/02/clarin/</link>
		<comments>http://ciperchile.cl/2007/11/02/clarin/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Nov 2007 15:29:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>John Dinges</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Allende]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Indemnización]]></category>
		<category><![CDATA[John Dinges]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Volpone]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ciperchile.cl/?p=9</guid>
		<description><![CDATA[Si se confirma el último proyecto de sentencia del CIADI, revelado en esta crónica, en breve ese tribunal dictaminará que los verdaderos dueños del diario <em>Clarín</em>, el de mayor venta en Chile en 1973, clausurado y expropiado por la Junta Militar, deben ser indemnizados por el Estado. De ser así, Víctor Pey y Joan Garcés relanzarán el diario a las calles. A días de un fallo histórico para la prensa chilena, he aquí la investigación de por qué los gobiernos de la Concertación levantaron una férrea resistencia a su reaparición llegando a perder US$ 14 millones.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>“De varios actos de las autoridades chilenas (…) se deduce que la propiedad del señor Víctor Pey Casado fue plenamente reconocida y, por ende, no puede ser de manera seria puesta en duda con certeza…&#8221;. Ese es uno de los acápites del proyecto de sentencia, un informe reservado del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, tribunal que en los próximos días dictaminará si Pey era el verdadero dueño del diario Clarín en 1973 y <a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/proyecto-de-sentencia.pdf" target="_blank">si debe ser indemnizado</a>.</p>
<p>El proyecto de sentencia que este periodista conoció en exclusiva, está fechado en junio de 2005 y fue dado a conocer a las partes en litigio en septiembre del año pasado. Pero sólo en las últimas semanas, cuando todo indica que el fallo final se aproxima, los abogados que representan a Chile ante el CIADI han reconocido que el informe es adverso a Chile y que avala la tesis de que Pey era el dueño de Clarín cuando este fue expropiado por la dictadura.</p>
<p>De hecho, en otro de sus acápites, el proyecto de sentencia de más de 100 páginas especifica que el tribunal “se ve obligado a constatar que las explicaciones presentadas por el Sr. Pey Casado, en lo que respecta a las circunstancias en las que se celebraron los acuerdos sobre la cesión de acciones de la sociedad C.P.P. (propietaria de Clarín) resultan más verosímiles que las explicaciones ofrecidas al respecto por la Demandada (el Estado chileno)”.</p>
<p>Perder en esta instancia expone al Estado chileno a pagar una indemnización cuantiosa. Pey reclama ante el CIADI US$ 517 millones (casi dos veces el presupuesto que se usó para mantener funcionando el Transantiago). El monto tiene que ver con el valor de la empresa cuando le fue expropiada y con las utilidades que dejó de recibir desde entonces. Utilidades considerables si se considera que Clarín llegó a vender 280 mil ejemplares diarios y era por lejos el periódico más leído de Chile.</p>
<p>Pero no sólo se trata de dinero. Un fallo adverso pondrá el ojo público en varios puntos polémicos de esta historia. Uno ya ha sido expuesto por el abogado Roberto Mayorga, quien participó en la defensa chilena hasta 2002. Mayorga sostiene que el juicio se perdió porque Chile no fue bien defendido debido al interés de los gobiernos de la Concertación en que Pey ganara para que pudiera relanzar Clarín. En una reciente carta a El Mercurio, Mayorga sostiene que se trata de “un escandaloso caso que se inscribe en una seguidilla de tantos otros caracterizados por la corrupción y la defraudación del patrimonio nacional”.</p>
<p>Contradiciendo la tesis de Mayorga, los datos de esta investigación apuntan a que el Estado chileno ha hecho mucho por impedir el relanzamiento de Clarín, el estridente tabloide de izquierda y el de más venta en el país hasta que fuera confiscado por Pinochet en septiembre de 1973.</p>
<p>Dicha negativa le ha costado al fisco chileno cerca de US$ 5 millones en la defensa ante el CIADI –según estimó recientemente el ministro Alejandro Ferreiro- además de otros US$ 9 millones pagados a un abogado y un grupo de personas que decían ser herederas de los bienes de Clarín. ¿A qué se debe la negativa a indemnizarlo? ¿Qué papel habría jugado en esto El Mercurio, el histórico archienemigo de Clarín?</p>
<p>La actitud del gobierno chileno abre otro flanco. Tomando en cuenta que en 17 años la Concertación no ha logrado romper el duopolio de la prensa escrita en Chile, ¿cómo se explica la férrea oposición que ejercieron sus distintos gobiernos a la reaparición del diario Clarín?<br />
-En 16 años de democracia, mirando como ciudadano no como ministro, claramente tenemos una falencia, una deuda. La mayoría que ha votado por la Concertación no tiene un medio escrito que la identifique más en sus valores e ideas que los actuales. ¿Pero qué puede hacer el Estado? Esa es una pregunta delicada -reflexiona el actual ministro secretario general de gobierno, Ricardo Lagos Weber.</p>
<h3>Pey, Volpone y Allende</h3>
<p>De esa batalla sí sabe Víctor Pey, quien compró el diario pocos meses antes de que fuera expropiado y ha intentado conseguir por más de diez años que el gobierno le pague una restitución financiera para poder lanzarlo de nuevo a las calles.</p>
<p>El nuevo Clarín, asegura Pey, será independiente de cualquier partido y ocupará el mismo lugar que tuvo antes como un periódico de circulación masiva a favor del chileno común. Será, afirma, fiel al famoso encabezado de los días de su apogeo: &#8220;Firme junto al pueblo&#8221;.</p>
<p>En una región donde la concentración de la propiedad de los medios es la regla en el periodismo, la diversidad de opiniones asume una importancia crítica para la democracia. Pero además, a juzgar por las conexiones políticas de Pey, un nuevo Clarín proporcionaría a los chilenos una cobertura crítica –hasta ahora ausente- de la derecha política y la poderosa comunidad empresarial.</p>
<p>Aunque Pey pide mucho más, una indemnización mínima negociada por la expropiación del periódico tendría que estar en un rango entre US$ 50 a US$ 100 millones. Una suma que podría asegurar que el Clarín de Pey evite el destino de otras iniciativas periodísticas que en los últimos años emergieron y fracasaron por carecer del respaldo financiero y político para sobrevivir.</p>
<p>Si bien los gobiernos de la Concertación han reconocido su obligación de pagar por la propiedad confiscada en dictadura y han repartido decenas de millones de dólares en reparaciones a las víctimas de violaciones a los derechos humanos, cuándo se trata de reparar la situación sesgada de los medios que dejó Pinochet, la coalición oficialista ha sido curiosamente pasiva. Y en el caso de Clarín en particular, ha levantado un muro de oposición.</p>
<h3>Pey: de la República de España a Clarín</h3>
<p>Recientemente recuperado de una afección cardiaca y desde un modesto departamento de clase media en Ñuñoa, este hombre erguido, de piel pálida y un aura de que siempre tiene prisa, mantiene a los 92 años su cruzada por restaurar algo de equilibrio ideológico en la prensa chilena.</p>
<p>Hay una alfombra marrón raída, una silla con la espalda rota en frente de una computadora y estantes de libros, revistas y fotos de su complejo pasado.</p>
<p>Ingeniero civil de profesión y empresario por vocación, Víctor Pey ha sido un luchador en causas políticas desde su juventud en la región de Cataluña. Durante la Guerra Civil española en los años 30, ayudó a convertir una planta de automóviles en una fábrica de armas para los republicanos en Barcelona. Su activa participación en ese proceso lo condujo a su primer exilio. Pey logró vencer el cerco y llegar a un campamento para refugiados en Francia después de que el ejército derechista, encabezado por Francisco Franco, derrotara las fuerzas del gobierno de la República. Y volvió a escapar al holocausto.</p>
<p>En 1939 llegó al puerto de Valparaíso, en un barco francés -el legendario Winnepeg- con otros 2.100 refugiados españoles. Pey había conocido al cónsul chileno en París, el poeta Pablo Neruda, que logró que los exiliados encontraran un hogar en Chile. Los bien organizados partidos chilenos de izquierda, entre los más grandes y vitales de América Latina de la época, adoptaron a los refugiados. Y los españoles comenzaron rápidamente a prosperar en los negocios y también en la vida política.</p>
<p>Pey entró en el área periodística por amistad y por casualidad. Mientras administraba una firma de ingeniería involucrada en mejorar los puertos chilenos en los años 40 y 50, desarrolló un círculo de amigos bien conectados. Este incluía al entonces senador socialista (y después presidente) Salvador Allende, y al futuro fundador de Clarín, Darío Sainte-Marie, entonces editor del periódico estatal La Nación.</p>
<p>Desde su inicio, Clarín fue un ejemplo clásico del ambiente interconectado de gobierno, poder político y  periodismo en Chile. El nuevo periódico se imprimió primero en la planta de  La Nación, con la anuencia del presidente populista de ese momento, Carlos Ibañez, socio secreto de Sainte-Marie. La inspiración para el nuevo diario fue la predicción de que el próximo gobierno, que se esperaba iba a ser controlado por la derecha conservadora, tomaría el mando de La Nación dejando a las fuerzas progresistas de la centro izquierda sin periódico.</p>
<p>Como era de esperar, el gobierno que asumió el poder en 1958 despidió rápidamente a Sainte-Marie. También expulsó al nuevo Clarín de la planta de La Nación tan pronto como llegó a ser evidente que su línea editorial era, por decirlo suavemente, crítica de los partidos conservadores e intereses empresariales que sustentaban a la administración entrante. Sin oficinas editoriales ni imprenta, el cada vez más popular periódico improvisó con prensas planas antiguas compradas a precios de chatarra.</p>
<h3>Irrumpe “Volpone”</h3>
<p>Fue entonces que Sainte-Marie le pidió a Víctor Pey que organizara las instalaciones físicas del periódico. Su rol fue comprar e instalar las nuevas prensas importadas de Alemania Oriental. Eran los años 60, una época de febril actividad política y de movilización de campesinos y trabajadores en Chile en la que el periódico prosperó gracias a un perfil inédito: fotografías picarescas, notas policiales -entre más horrendas mejor- ataques ad hominem y parodias hilarantes de las pomposidades de la aristocracia chilena.</p>
<p>La objetividad, o aún veracidad, no son las palabras que saltarían a la lengua para describir a Clarín. Los lectores estaban felices. Fue el primer diario escrito en lenguaje popular usando a destajo los chilenismos de la calle. Sainte-Marie escribía una columna bajo el seudónimo &#8220;Volpone,&#8221; recreándose alegremente en la imagen del embustero poco escrupuloso y personaje principal de la sátira del siglo XVII de Ben Johnson.<br />
-El alma de ese diario fue siempre Sainte Marie. A veces, aparecía él como director y, otras veces, como tenían problemas por juicios de injurias y calumnias y había que ir a la cárcel, ponían a otro periodista como director, pero era él quien manejaba el diario y el dueño. Siempre fue el dueño total –recuerda hoy Pey.</p>
<p>Otro gran amigo de Sainte-Marie era el senador Allende (a quien conoció desde su infancia). Cuando se presentó como candidato a presidente en 1970 -después de haber perdido en  tres elecciones anteriores- Allende tenía, entre sus nuevas ventajas, la cobertura elogiosa de Sainte-Marie y Clarín, que para entonces vendía 150.000 copias al día por todo Chile, posicionándolo a la altura del decano de la prensa chilena: El Mercurio.</p>
<p>Pero Saint Marie no puso todos los huevos en una sola canasta. Clarín también favoreció al otro candidato reformista, el democratacristiano Radomiro Tomic. Lo claro es que el impacto más eficaz de Sainte-Marie fue su talento para ridiculizar al candidato de derecha, Jorge Alessandri, un ex presidente soltero y de 74 años, a quien Clarín motejaba sin tregua como &#8220;La Señora&#8221;.</p>
<p>Superando grandes obstáculos, inclusive un plan secreto de la CIA para desacreditarlo, Allende obtuvo la primera mayoría  y fue confirmado por el Congreso con el apoyo de la Democracia Cristiana. Una tentativa abortada de golpe, patrocinada por la CIA, concluyó con el asesinato del comandante en jefe del Ejército, René Schneider. Pero la democracia sobrevivió, y Allende inauguró su gobierno en noviembre de 1970 prometiendo un experimento político inédito: el socialismo llegaba al poder no por una revolución violenta sino por la vía electoral.</p>
<p>El Clarín de Sainte-Marie llegó a ser el respaldo principal del experimento izquierdista de Allende. Su mordaz director no fue tímido en adjudicarse el crédito. &#8220;Sainte-Marie le dijo a Allende &#8216;yo te hice Presidente&#8217;. Se lo dijo muchas veces delante de mí&#8221;, recuerda Pey.<br />
-Yo le quiero decir a usted, y se lo he dicho a muchas personas pero todo el mundo lo niega y el Partido Socialista por razones políticas no quiere reconocer esta realidad, que esa diferencia de votos que tuvo Allende con Alessandri no habría sido tal si no es por la acción de Clarín en la campaña –afirma Pey.</p>
<h3>El quiebre Allende-Saint Marie</h3>
<p>Allende, hombre de gran ego, reaccionó distanciándose de su viejo amigo. Sainte-Marie, cada vez más resentido de los desaires y falta de aprecio de Allende, respondió con episodios de borracheras. Además, su matrimonio con una mujer mucho más joven se deterioraba desastrosamente y él temía un escándalo público que sin duda sería explotado por la derecha. Sainte-Marie estaba decepcionado de su propio éxito y quería largarse.</p>
<p>Pey, mientras tanto, había asumido un rol más activo en el diario. La circulación de Clarín había subido a 280.000 diarios superando a El Mercurio durante la semana. No así los domingos. El periódico una vez más necesitaba una planta impresora más rápida para seguir adelante. Pey asumió la tarea de importar una prensa rotativa a color de última generación. También compró para el diario un nuevo y gran edificio (su tercera adquisición importante de bienes raíces) en el centro de Santiago, cerca del Ministerio de la Defensa, en cuyo sótano sería instalada la prensa.<br />
-Un día Sainte-Marie me llamó y me dijo ‘Viejo, me tengo que ir, la próxima semana me voy. Usted, que ha estado conmigo y ha visto todo esto, usted debe quedarse con el diario’ –rememora Pey la escena clave que iba a desencadenar días febriles.</p>
<p>Pey utilizó una semana para reunir todos sus activos, pedir dinero prestado y decidió comprar el diario. La serie de pagos que efectuó –dice- suman cerca de US$ 1,3 millones. Fue un precio de liquidación -reconoce- porque el diario estaba en auge y solo el valor de los edificios y las prensas nuevas excedía el precio de la venta. Poco después, Pey debió desplazarse a Portugal, país al que Sainte-Marie había escapado, para completar la escritura de venta.</p>
<p>Es en este punto donde el cuento se pone turbio y empiezan las disputas. Pey tenía la documentación de las transferencias bancarias a Sainte-Marie, la escritura de venta y los títulos de acciones cedidos por Sainte-Marie y de otros que aparecían en los documentos corporativos de propiedad. Pero el 11 de septiembre de 1973, el Golpe de Estado forzó a Pey a un nuevo exilio sin  que él pudiera antes registrar la transacción en la  Superintendencia respectiva.</p>
<p>Los días previos al Golpe estuvieron dominados por la violencia, el caos y la incertidumbre. El país estaba sacudido por protestas en pro y en contra de Allende, la economía estaba paralizada con más de 300 % de inflación, y el presidente y los partidos de la Unidad Popular perdían aceleradamente el control. El 11 de septiembre de 1973, el general Pinochet (con el apoyo de Estados Unidos, ampliamente documentado en los archivos desclasificados e investigaciones varias) derrocó al gobierno de Allende.</p>
<h3>La prueba que exhibe Montero</h3>
<p>Clarín y otros medios pro gobierno fueron un blanco especial. El mismo día que los aviones militares bombardearon el palacio presidencial, los soldados asaltaron las oficinas de Clarín, clausuraron sus prensas y encarcelaron a sus principales editores.</p>
<p>Pey estuvo entre los centenares de chilenos a los que se les ordenó entregarse a las nuevas autoridades militares. Muchos de los que obedecieron fueron ejecutados. Habiendo sobrevivido al trauma de España, Pey ni siquiera dudó. Se escondió durante varios días y finalmente consiguió asilo en la embajada venezolana. Se le permitió salir del país bajo la protección diplomática, pero su pasaporte fue confiscado dejándolo apátrida.</p>
<p>La razzia política de los medios chilenos fue absoluta. Doce publicaciones fueron cerradas y cuarenta emisoras radiales silenciadas. El personal de las tres estaciones de televisión fue purgado y los canales quedaron bajo control militar.</p>
<p>En 1975, en medio de mucha publicidad, la empresa periodística Clarín <a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/clarin-decreto-165.pdf" target="_blank">fue confiscada oficialmente sin compensación</a>, utilizando un decreto diseñado para liquidar todas las propiedades de los partidos y sindicatos. Las acciones del régimen militar en aquel momento, cuya intención era desacreditar a Pey como un títere del presidente marxista, han proporcionado gran parte de las evidencias a favor de Pey en su lucha de estos años.</p>
<p>Para justificar la confiscación, el régimen de Pinochet anunció que los títulos de propiedad de Clarín fueron descubiertos en el despacho privado de Pey. En declaración escrita, el subsecretario de interior Enrique Montero dijo que, según los documentos, Pey era el verdadero dueño de Clarín.</p>
<p>Los documentos, encontrados en una caja fuerte, tenían las firmas de Darío Sainte-Marie y las tres personas cuyos nombres todavía aparecen en el registro de la Superintendencia respectiva, y demostraban que los cuatro habían cedido todas sus acciones a Pey.</p>
<p>La declaración, publicada en <a title="El Mercurio el 4 de febrero de 1975" href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/mercurio_750204.pdf" target="_blank">El Mercurio el 4 de febrero de 1975</a>, dice: “De los antecedentes expuestos y considerando que se encontraron en poder de Víctor Pey todos los títulos de las acciones y los traspasos en blanco de las personas a cuyo nombre figuran esos títulos, resulta que fue éste quien compró el Consorcio Publicitario y Periodístico S.A y la Empresa Periodística “Clarín”, efectuando los pagos correspondientes con US$ 780.000 proporcionados por el Banco Nacional de Cuba, sin perjuicio de los US$ 300.000 que Sainte-Maire recibió con anterioridad.”</p>
<h3>No hay restitución</h3>
<p>Así estaban las cosas en 1990. Con un gobierno democrático en el poder, Pey se movilizó para recuperar Clarín. Al principio todo anduvo bien. Un mandato judicial le devolvió los títulos de propiedad que habían sido preservados por el régimen militar. Y con ellos en mano inició el proceso reivindicando la restitución.<br />
-Debe ser un proceso sencillo, me dije a mí mismo en ese momento: Yo fui incautado por un decreto y por un decreto me lo pueden devolver -afirma Pey.</p>
<p>Su intención, asegura, nunca fue quedarse con el dinero, sino usarlo para la resurrección de Clarín:<br />
-He dicho que al momento de tener recursos suficientes lo que voy a hacer será sacar el diario Clarín en una posición de defensa de los intereses que coinciden, de alguna manera, con los intereses del actual gobierno de la Concertación.</p>
<p>Como garantía de sus intenciones, Pey donó el 90% de la propiedad de Clarín a la Fundación Presidente Allende, una organización pro derechos humanos sin fines de lucro fundada en España y que preside Joan Garcés, el español socio de Pey en la batalla por recuperar Clarín.</p>
<p>Garcés también sabe de batallas. Fue consejero político personal de Salvador Allende hasta el último día en La Moneda y el abogado que ideó la estrategia legal que tuvo como resultado el arresto de Pinochet en Londres en 1998.</p>
<p>Después que pasaran varios años sin ningún progreso en su demanda en Chile, Pey y Garcés intentaron otro camino. En noviembre de 1997, Pey, como ciudadano español, y la Fundación, presentaron una demanda contra el gobierno de Chile en el CIADI, un tribunal  internacional de arbitraje situado en el Banco Mundial en Washington, D.C.</p>
<p>La demanda puso al gobierno chileno en un doble dilema. No podía negarse al arbitraje, al que estaba comprometido por un tratado con España, sin mandar una señal negativa a inversionistas extranjeros interesados en la creciente economía chilena. En casos de confiscación, el proceso de arbitraje toma en cuenta no sólo la restitución de la propiedad sino también las ganancias no percibidas. La demanda de Pey fue inicialmente fijada en la estratosférica cifra de US$ 517 millones.</p>
<p>Pero el gobierno no se sintió libre para hacer lo más lógico: negociar directamente con Pey una cifra menor. Quienes estuvieron en la toma de decisiones de la época dicen que primó el temor a la ira del poderoso poder conservador y su aliado, El Mercurio. Campanas de alarma sonaron dentro de la Concertación.</p>
<p>Según un ex funcionario involucrado directamente en el caso, líderes de la Concertación advirtieron que si el gobierno no daba una fuerte lucha, empleando a los mejores abogados internacionales, podría ser acusado de &#8220;connivencia de algún tipo con la Fundación Allende&#8221;.</p>
<p>De hecho, esas acusaciones surgieron no sólo desde la derecha sino también por parte de la Democracia Cristiana. El Mercurio dio cuenta de &#8220;rumores&#8221; que indicaban que el dinero que se pagaría a Clarín iba realmente a las arcas del Partido Socialista. También insinuaron que Allende había obligado al dueño de Clarín a vender  y que había usado dinero del gobierno para pagarle. Según estas versiones, Pey no era más que un testaferro.</p>
<p>La campaña de rumores surtió efecto. Puso en movimiento una estrategia en el gobierno destinada a evitar un arreglo con Pey. En resumen, lo que se ideó fue pagar una cantidad menor a otros demandantes en Chile, bajo el supuesto legal de que, una vez que el caso fuera resuelto administrativamente en Chile, el proceso del arbitraje del Banco Mundial sería cerrado.</p>
<h3>Se buscan herederos</h3>
<p>Pero en ese momento -mediados de 1998- no había otros demandantes de la propiedad de Clarín. Darío Sainte-Marie había fallecido a principios de los ‘80. Su testamento, obtenido de los archivos gubernamentales del caso, tiene una larga lista de cuentas bancarias y propiedades, pero ninguna mención a Clarín.</p>
<p>Emilio González, otro de los dueños que aparece en el registro de la Superintendencia de Sociedades Anónimas como antiguo propietario, también había fallecido y <a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/inventario-original.pdf" target="_blank">su testamento no contenía reivindicación a Clarín</a> (vea la <a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/inventario-copia.pdf" target="_blank">copia del documento para mayor legibilidad</a>). No obstante, a los pocos meses de la presentación de la demanda de Pey en el CIADI, los herederos de Sainte-Marie, González y de otras dos personas cuyos nombres aparecen en el registro respectivo irrumpieron con una demanda conjunta en Chile.</p>
<p>Con rapidez sin precedentes les fue otorgada una indemnización de US$ 9 millones. Ninguno de los herederos favorecidos con la indemnización expresaron su intención de hacer renacer el periódico que hizo famoso a Volpone.</p>
<h3>Testa y el plan de los US$ 9 millones</h3>
<p>La estrategia oficialista ha sido compleja, pero los elementos centrales fueron confirmados por dos funcionarios del Estado implicados en el acuerdo y por documentos de gobierno entregados después de una petición que utiliza las leyes chilenas que garantizan acceso a los documentos públicos.</p>
<p>En resumen, esto es lo que sucedió:<br />
El Comité de Inversión Extranjera del gobierno chileno, que buscaba anular la demanda de Pey sobre la propiedad de Clarín en el arbitraje de Washington, contrató a un abogado para redactar el argumento legal llamado &#8220;Pre-Informe en Derecho”. El redactor fue el abogado Enrique Testa. El documento confidencial de 20 páginas, fechado el 25 de noviembre de 1998, concluye que sólo las personas que aparecen en la lista de la Superintendencia (o sus herederos) son los dueños legítimos. Como Pey no había registrado los títulos y transferido los documentos, no podía demostrar que existe &#8220;legalmente acreditada <a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/pre-informe.pdf" target="_blank">una compra efectiva por parte de Victor Pey Casado</a>…”  (ver documento).</p>
<p>Existen pruebas de que el mismo abogado Testa contactó a por lo menos dos de las familias mencionadas en su informe y les hizo saber de una posible ganancia financiera si se asociaban con él para presentar la demanda.<br />
-Por lo que sé, efectivamente los herederos no estaban conscientes de tener derechos sobre Clarín y habrían tomado conocimiento por medio de un informe en derecho que trascendió y que dio como resultado que eran titulares de acciones sobre la sociedad propietaria de ese diario –afirma el abogado Roberto Mayorga, entonces encargado del caso en el Comité de Inversión Extranjera.<br />
Mayorga afirma también que la acción del abogado Testa de contactar las familias fue &#8220;poco ética&#8221; pero no ilegal. A cambio de sus servicios legales, el abogado y sus socios recibieron US$ 1,6 millones del total de US$ 9 millones pagados a las familias.</p>
<p>Claudio Orrego, ministro de Bienes Nacionales de la época y quien firmó el decreto por los US$ 9 millones, reconoció en entrevista con el autor que el pago estaba conectado al arbitraje en Washington por la demanda de Pey:<br />
-No te quiero mentir ni engañar, pero esto [los $9 millones de restitución a los herederos], de alguna manera sancionaba un tema pendiente.</p>
<p>Orrego dice que la estrategia de resolver el asunto de Clarín a través de la indemnización a los herederos le fue  presentada en su primer mes como ministro. Y que había  &#8220;premura&#8221; por resolverlo.<br />
-Esta era una estrategia que venía…, obviamente era anterior a nuestra llegada. Entiendo que el Comité de Inversiones Extranjeras estaba involucrado. Recuerdo que se invocó el tema internacional [el pleito en CIADI] como uno de los factores de premura para resolverlo rápidamente –acota.</p>
<p>Pero la táctica no prosperó. La acción, en las palabras francas de Orrego, “demostró después ser insuficiente”. Una vez firmada por Orrego la “<a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/resolucion-43.pdf" target="_blank">Resolución 43</a>” del ministerio, acordando la indemnización, fue rápidamente enviada a Washington (ver documento). El 28 de octubre de 2000, fue presentada en la audiencia de CIADI por los abogados de Chile. Pero los jueces se negaron a archivar el caso. Así, el gobierno perdió US$ 9 millones y el arbitraje continuó arrastrándose, hasta que el año pasado pareció entrar a su fase final.</p>
<p>Un proyecto de sentencia confidencial de más de cien páginas proporcionó una fuerte señal de que el tribunal se inclina hacia una resolución favorable a Pey. El documento concluye: &#8220;Resulta evidente, en la opinión del Tribunal de Arbitraje, que del conjunto de las circunstancias, de la conducta de las partes interesadas y, principalmente, de la entrega de títulos realizada por el Sr. Darío Sainte-Marie y de los pagos efectuados por el Sr. Pey Casado, surge que la voluntad real de las partes fue sin duda proceder a la compraventa de la participación del vendedor en la sociedad C.P.P. [Consorcio Publicitario y Periodístico S.A]”</p>
<p>Y agrega: &#8220;Se ve entonces el Tribunal de Arbitraje obligado a constatar que las explicaciones presentadas ante el mismo por el Sr. Pey Casado en persona, en lo que respecta a las circunstancias en las que se celebraron los acuerdos sobre la cesión de acciones de la sociedad C.P.P. resultan más verosímiles que las explicaciones ofrecidas al respecto por la Demandada, en especial en lo concerniente al papel que desempeñaron los señores González, Venegas y Carrasco, cuyos testimonios, así como la función exacta que asumieron en las oscuras circunstancias de la época en cuestión, suscitan, por decir lo menos, bastantes dudas e interrogantes en las que resulta superfluo ahondar aquí.”</p>
<p>“De varios actos de las autoridades chilenas, ya sean administrativas, fiscales o judiciales, se deduce que la propiedad del señor Pey Casado fue plenamente reconocida y, por ende, no puede ser de manera seria puesta en duda con certeza…&#8221;</p>
<p>En enero de este año, con dos nuevos jueces en el panel, la junta de arbitraje realizó lo que el juez Pierre Lalive, su presidente, anunció como la última audiencia: el próximo paso –dijo- sería la resolución final. Lo que confirma la trascripción de la sesión del 15 y 16 de enero: “Nos damos cuenta de que es necesario terminar lo antes posible porque es un caso que ha durado demasiado por toda una serie de circunstancias que no cabe recordar porque es inútil hacerlo”.</p>
<p>Tanto la decisión del tribunal como el monto que fije de indemnización –si es que se concede- no está sujeto a apelación.</p>
<h3>¿A qué le teme la Concertación?</h3>
<p>“Chile tiene que cumplir con sus compromisos internacionales”, fue la última afirmación que le escuché al portavoz del gobierno, Ricardo Lagos Wéber, al reiterar que aceptarán cualquiera sea la decisión de CIADI.</p>
<p>Pero si Pey gana en dicho tribunal, no habrá ganado aún su principal batalla: lanzar a las calles de Chile el nuevo diario Clarín y asegurar su supervivencia. Si bien el gobierno ha proclamado una política de no intervención respecto de los medios, nunca ha sido un actor pasivo en ese ámbito.</p>
<p>Si fuera solo un problema de dinero, lo lógico sería que el gobierno simplemente negociara una indemnización menor a la que pide Pey. Pero lo que han hecho en este caso -especialmente al pagarles a demandantes rivales a Pey en medio del litigio- sugiere motivos más complicados.</p>
<p>La teoría que escuché la mayoría de las veces de personas vinculadas a la toma de decisiones políticas de gobierno, apuntan al poder predominante de El Mercurio y las fuerzas económicas y políticas con las cuales esa empresa está aliada. Como la derecha política y económica está resignada a no ganar elecciones, han forjado un trato con el gobierno por el cual este último no toca el poder periodístico y económico de El Mercurio, y el diario mantiene una cobertura crítica pero respetuosa de la Concertación.</p>
<p>Si para algunos resulta difícil dar veracidad a un acuerdo de ese tipo, otros ponen el acento en la timidez demostrada por varios gobiernos de la Concertación cuando la derecha política ha apretado las tuercas. Un ejemplo preciso ocurrió cuando la demanda de Víctor Pey trajo el anuncio del posible regreso del diario Clarín.</p>
<p>En un recorrido por funcionarios de la Concertación se aprecia que para algunos Clarín es percibido como el diablo, una amenaza potencial a un modus vivendi cómodo y no como un activo político y mucho menos un aliado. Fue y sería –se escucha- el diario de extremos, la hoja escandalosa que todos recuerdan haber odiado o amado.</p>
<p>Entre los políticos del país que es sinónimo de estabilidad en la región, hay más interesados en los consensos que dan gobernabilidad que en la ideología.  Pareciera que prevalece el temor a cortar con las amarras de la dictadura que hoy siguen vigentes en su prensa escrita. Miedo a que el relanzamiento de un diario como Clarín pueda producir también el regreso a los antiguos días de la polarización que terminaron en una tragedia cuyas huellas aun se mantienen imborrables en los centros de poder y también en las calles de Chile.</p>
<p>(Una versión de este artículo fue publicado en la edición de The Clinic del 11 de octubre de 2007)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ciperchile.cl/2007/11/02/clarin/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Casa de Piedra: el secreto lugar de juerga y tortura de la DINA</title>
		<link>http://ciperchile.cl/2007/11/02/casa-de-piedra/</link>
		<comments>http://ciperchile.cl/2007/11/02/casa-de-piedra/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Nov 2007 18:29:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francisca Skoknic</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Allende]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Pinochet]]></category>
		<category><![CDATA[Volpone]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ciperchile.cl/?p=8</guid>
		<description><![CDATA[Carlos Ibáñez del Campo, Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende fueron algunas de las visitas que el fundador del diario Clarín, Darío Sainte Marie, recibía frecuentemente en su residencia en San José de Maipo. En la llamada Casa de Piedra también estuvo Augusto Pinochet, cuando fue expropiada y convertida en un recinto de adiestramiento, tortura y juerga. Hoy, la familia Sainte Marie intenta recuperar el lugar donde fueron depositadas las cenizas del mítico Volpone, trasladadas en secreto por su familia desde Madrid.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las escalofriantes historias que ocultaba el cuartel de exterminio de la DINA de calle Simón Bolívar, y que han sido develadas por la investigación del juez Víctor Montiglio y llevadas a la pantalla por Informe Especial de Televisión Nacional, han provocado un duro impacto. Pero no es la única cárcel de la dictadura que se había mantenido secreta hasta ahora. La Casa de Piedra, la residencia de Volpone en un sector del Cajón del Maipo, es quizás el cuartel más importante y desconocido de los que tuvo la DINA. </p>
<p>Construida en la década de los ‘30 por la familia Bulnes Correa, está ubicada en el primer tramo del camino a Lagunillas, un poco más arriba de San José de Maipo. En 1939 fue comprada por el empresario gastronómico Domingo Fuenzalida, quien en 1955 la vendió a su amigo Darío Sainte Marie Soruco, en $3.500.000 de la época. Más conocido como Volpone, Sainte Marie había fundado un año antes el polémico diario Clarín, que llegó a ser el más vendido de Chile hasta su clausura el 11 de septiembre de 1973.</p>
<h3>El “tío Chicho”</h3>
<p>La casa debe su nombre a las grandes piedras a la vista de sus gruesas paredes. Volpone mantuvo la estructura original pero la modernizó. Y lo primero fue instalar un sistema de agua caliente y calefacción a petróleo para soportar el invierno cordillerano. Se mudó en 1958 junto a su mujer Carmen Kaiser y tres de sus cinco hijos nacieron ahí.</p>
<p>Los 400 metros cuadrados de la vivienda eran tan singulares como su nuevo dueño. A falta de un pasillo, para cruzar desde el living hasta el comedor había que recorrer casi todas las habitaciones, un salón decorado con motivos chinos y el despacho privado de Volpone. Carmen Kaiser recorría anticuarios en busca de adornos, traía telas del extranjero y asistía a remates. En ellos, más de alguna vez se disputó atractivas piezas con el poeta Pablo Neruda.</p>
<p>Si bien Volpone tenía otro departamento en Santiago, por un largo tiempo su residencia principal fue la Casa de Piedra. Si al departamento que Volpone tenía en el centro capitalino algunos llegaron a llamarlo “La Moneda chica”, Casa de Piedra fue su residencia principal y un importante centro de reuniones políticas al más alto nivel. Por ahí pasaron las más altas figuras políticas de la época, incluyendo a tres presidentes. </p>
<p>Sainte Marie fue un asesor de confianza de Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931 y 1952-1958) y luego también muy cercano a Eduardo Frei Montalva (1964-1970). Según recuerdan algunos testigos de la época, el entonces mandatario DC solía llegar acompañado de su esposa María Ruiz-Tagle, y le gustaba que en invierno lo esperaran con sopaipillas.</p>
<p><img src='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/volpone-allende.jpg' alt='Volpone tomando sol con Salvador Allende' class="left"/>Con Salvador Allende tuvo una compleja y larga amistad. Para los hijos de Volpone llegó a ser simplemente el “tío Chicho”. Allende disfrutaba en esos parajes de unas enormes chuletas de novillo acompañadas de papas con mote -uno de sus platos favoritos- y otras veces conversaba en privado con el dueño de casa al borde de la piscina. Bernardo Leighton, Radomiro Tomic, José Tohá y Carlos Altamirano, entre muchos otros protagonistas de las más altas decisiones del país, asistían a los asados, cenas y reuniones políticas que organizaba Volpone en la enorme mesa del comedor. </p>
<p>A Volpone no le gustaba dejar su casa. Se despertaba a las seis de la mañana y mandaba de inmediato a su mayordomo a buscarle, en bicicleta, los primeros diarios del día a San José de Maipo: misión que el hombre debía repetir a medida que iban llegando los matutinos, para que su jefe pudiese leerlos tomando el desayuno en cama.</p>
<h3>La otra historia</h3>
<p>El 11 de septiembre de 1973, el hombre que había convertido al diario Clarín en un gran soporte de Allende, atacando sin tregua a la derecha, ya había emigrado a Madrid el año anterior, después de vender el matutino en una polémica operación que hasta hoy no se aclara y que es motivo de un juicio que se tramita en el Tribunal de Arbitraje del Banco Mundial (CIADI). </p>
<p>La Casa de Piedra quedó a cargo del cuidador Luis Olguín, quien vivía ahí con su mujer y sus dos hijos. Tras el golpe, los militares tardaron un par de días en llegar a la casa de Volpone.</p>
<p>Cual película de guerra, lo primero que vio Luis Olguín fueron comandos boinas negras cuerpo a tierra, otros lanzándose en paracaídas desde helicópteros, mientras un grupo amenazaba con echar la reja abajo con una motoniveladora. “Me encomendé a la Virgen del Carmen”, recuerda Olguín, quien fue encañonado junto a su mujer y con pistola en la cabeza tuvo que abrir todas las puertas de la casa.</p>
<p>-No dijeron qué buscaban, pero supongo que armamento o si había gente escondida, pero ahí no había nada -cuenta. </p>
<p>En un momento, los uniformados empezaron a empujar una puerta batiente por ambos lados y creyeron que alguien oponía resistencia. Dispararon y el militar que estaba al otro lado resultó herido.</p>
<p>Se fueron, pero la misma escena se repitió otras cinco veces. Olguín se resistía a partir. Temía que terminaran por destruir los caros muebles que alhajaban la casa. Hasta que lo expulsaron.<br />
Lo que pasó después en la Casa de Piedra ha permanecido en secreto hasta ahora. Los habitantes de San José de Maipo comentan que ahí estuvieron los militares, que la usaban para hacer fiestas. La verdad es más cruda.</p>
<p>Rosa Acevedo es la vecina más cercana. Su casa está empinada sobre la ladera del cerro por lo que pudo ver algo de lo que ocurría allí abajo. Por temor guardó silencio hasta ahora. </p>
<p>Al principio, cuenta, fue ocupada por uniformados. Meses después, éstos fueron reemplazados por civiles. Lo primero que hicieron fue envenenar a todos los perros de los alrededores, de modo de poder entrar a las casas sin guardianes que ladraran. </p>
<p>En esa primera etapa los civiles eran en realidad un equipo de elite de la DINA. El recién creado organismo de seguridad entrenaba a sus agentes en las Rocas de Santo Domingo, pero los cursos de inteligencia se realizaban en Casa de Piedra. Así lo declaró el brigadier (r) Pedro Espinoza al ex ministro Juan Guzmán, en el juicio por la desaparición de Juan Maino, dando cuenta de lo que fue la Operación Colombo. Según Espinoza, en mayo de 1974, el general Augusto Pinochet lo destinó a la DINA para que organizara la Escuela Nacional de Inteligencia que funcionó en el Cajón del Maipo, cargo que mantuvo hasta diciembre de 1974. La escuela fue trasladada luego a Rinconada de Maipú.</p>
<p>Pero no todo era entrenamiento. Allí se organizaron importantes operaciones. Está judicialmente probado que fue desde la Casa de Piedra que salió el comando encabezado por el oficial de Ejército Armando Fernández Larios que secuestró desde la  Penitenciaría al ex gerente de Cobre Chuqui David Silbermann el 4 de octubre de 1974. Tras pasar por diversos cuarteles de la DINA, Silbermann desapareció sin dejar rastro.</p>
<p>“Ya después uno empezó a saber qué era la DINA”, reconoce Rosa Acevedo, recordando que los ocupantes de la Casa de Piedra trataron de integrarse con los lugareños: “pedían cosas, circulaban todo el día y se acercaban a hablar de cualquier tema”. Así, jóvenes que usaban nombres falsos ejercían una sutil vigilancia. De eso se percató cuando una vecina terminó casándose con uno de los militares a quien todos le decían Marcelo, pero se llamaba Juan Carlos.</p>
<p>Rosa nunca tuvo idea de la Escuela de Inteligencia, pero identifica claramente un cambio del equipo en 1975, cuando comienzan “los tiempos más duros”. También recuerda que en 1975 helicópteros sobrevolaban su casa y aterrizaban en los jardines de la Casa de Piedra. Cree haber divisado en uno de ellos al general Pinochet con sus lentes oscuros, lo cual le confirmó uno de los agentes: Miguel Cifuentes Vargas.</p>
<p>Cifuentes vive hoy en la población El Esfuerzo de San José y no quiere recordar nada. Sin embargo, la discreción no era su fuerte cuando vivía en Casa de Piedra. “Fíjese que vino mi general”, le contaba a Rosa Acevedo, y también mencionaba a otros importantes personajes, como José Toribio Merino, Humberto Gordon y Michael Townley.<br />
-Se juntaban todos acá -dice la vecina.</p>
<p>La presencia de Pinochet fue ratificada en 2005 por el agente de la DINA Ricardo Lawrence ante el ministro Víctor Montiglio, en la investigación sobre el destino de los dirigentes comunistas desaparecidos desde una casa de calle Conferencia. El oficial de Carabineros dijo que los principales dirigentes del PC fueron llevados “a un cuartel en el Cajón del Maipo conocido como La Casa de Piedra” por orden de Germán Barriga (agente que se suicidó en enero de 2005), quien dirigía la Brigada Lautaro de la DINA.<br />
-En una de esas visitas se presentó en el lugar el general Pinochet, quien llegó a conocer a Víctor Díaz, secretario general del PC. En esa conversación, Víctor Díaz le dijo a Pinochet que cometía un error al meterse en contra del PC, porque era como intentar vaciar el mar con un balde, algo que nunca se iba a poder lograr.</p>
<p>Lawrence también declaró que los dirigentes comunistas fueron asesinados ahí, ensacados y llevados en una camioneta hacia Peldehue, donde fueron subidos en un helicóptero y luego lanzados al mar. Sin embargo, en el mismo proceso se ha determinado que al menos Víctor Díaz fue asesinado en el cuartel Simón Bolívar, aunque no se descarta que otros dirigentes de la comisión política del PC hayan muerto en Casa de Piedra. Se sabe que los cuerpos que llegaron a Peldehue venían de distintos centros, como Villa Grimaldi y Simón Bolívar.</p>
<p>Otro rastro del horror en Casa de Piedra fue hallado por el ministro Alejandro Madrid. Investigando la muerte del cabo Manuel Leyton, descubrió que este era uno de los comandos que participó en el lanzamiento de cuerpo de prisioneros al mar. Montiglio recibió testimonios de que Leyton era el que quemaba sus rostros y dedos con un soplete para que no fueran identificados. Algunos de esos capítulos ocurrieron en Casa de Piedra. </p>
<p>Para evitar que revelara ese secreto, Leyton fue asesinado con gas sarin en marzo de 1977, luego de haber sido detenido en posesión de dos renoletas robadas, una de ellas pertenecía al detenido desaparecido Daniel Palma, abuelo de la actriz Leonor Varela.</p>
<p>A juicio del abogado del Consejo de Defensa del Estado Daniel Martorell, Casa de Piedra “no fue un lugar de detenciones prolongadas sino de tránsito”. </p>
<p>Hasta ahora la Casa de Piedra no ha aparecido en los listados de centros de detención ni fue mencionada en el Informe Valech. Y esto porque al igual que el cuartel secreto de Simón Bolivar no hay registro de sobrevivientes. Pero hay una excepción. Las hermanas María Teresa y María Magdalena V.K., eran agentes civiles de la DINA y cumplían labores de oficina y de acompañantes de los oficiales. En una declaración policial dejaron testimonio de parte de lo que allí vivieron.<br />
-Junto a mi hermana fuimos detenidas y trasladas hasta una casa en el Cajón del Maipo donde fuimos interrogadas separadamente. A mi hermana la maltrataron. El motivo fue que María Teresa tenía una amiga peruana de mucho antes que ingresara a la DINA, y esta peruana trabajaba en la Embajada de Perú, entonces el comandante (Vianel) Valdivieso presumía que nosotras le pasábamos información a esta mujer, lo que nunca ocurrió -relató María Magdalena.<br />
 -Quedé detenida y encerrada en una pieza de esa casa, durmiendo en una colchoneta en el piso. Por una ventanilla me dejaban ver a mi hermana que estaba en otra dependencia. Permanecí en estas condiciones más de una semana, sufriendo todos los días apremios físicos, me sacaron fotos desnuda y me pusieron corriente a cara descubierta…Presumo que eran de la Agrupación Lautaro, porque cuando terminó todo, pasamos por esta agrupación, me metieron en una pieza, me hicieron desnudar y me sacaron fotografías para presionarme y que no los denunciara -agrega la declaración de su hermana María Teresa.</p>
<p>Ambas hermanas viven hoy en la Quinta Región.</p>
<h3>Noches de juergas</h3>
<p>Otras damas de compañía de la DINA conocieron la Casa de Piedra como un recinto para eventos sociales. Como Ximena J.M., la que la identificó como “una casa de piedra del Cajón del Maipo a la que fui a una fiesta donde participó el coronel Manuel Contreras Sepúlveda, Vianel Valdivieso y otras personas conocidas del mando de la DINA”. </p>
<p>La casa, que aún conservaba algo del glamour que tuvo en la época de Volpone, resultaba ideal para eventos muy secretos en los que habrían participado también agentes de otros países Latinoamérica y que se encontraban en Chile en la gestación de la Operación Cóndor, como lo reconoció otro de los agentes que participó en dicha fiesta (ver foto).</p>
<p>Para entonces, y según lo confirmó el ministro Jorge Zepeda que investigó exhaustivamente las operaciones secretas de los jerarcas de la Colonia Dignidad, la casa tenía un sofisticado sistema de comunicaciones a través de una torre y aparatos que fueron instalados por los alemanes de la Colonia. Un sistema especialmente diseñado para las necesidades que exigía el despliegue de la Red Cóndor.</p>
<p>Lo aislado del lugar también se prestaba para que los militares que custodiaban la casa organizaran largas y regadas noches de juerga. A Rosa Acevedo le llegaba el eco de la música a todo volumen. Hasta que un día Miguel Cifuentes llegó acongojado: sus compañeros se habían tomado la plata y no tenían provisiones. Lo invitó a comer a condición de que dejara la metralleta en la puerta.</p>
<p>Otra de las llegadas de Cifuentes sería imborrable: le pidió  manzanas para dar a los “prisioneros”, ya que todos se habían ido y no les dejaron alimento. Así se enteró Rosa que en la Casa de Piedra había detenidos. Pero nunca los vio&#8230;<br />
-Fue la parte más fuerte, más dura&#8230; Porque yo escuché golpes, sufrimiento -confiesa.<br />
Durante 1976 aparecieron al menos 14 cuerpos no identificados en el Río Maipo. Los familiares de los desaparecidos recibieron el dato de que en la zona estaba la casa de Darío Sainte Marie, ocupada por organismos de inteligencia. Fue fácil sumar ambas informaciones. Sólo en 1980, Servando Jordán, el primer ministro en visita para casos de desaparecidos, tuvo la confirmación de que la Casa de Piedra había sido un recinto de la DINA.</p>
<p>El primero en reconocerlo fue el entonces ministro del Interior, Sergio Fernández, quien <a target="_blank" class="docs" href='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/oficio-fernandez-1.pdf' title='oficio-fernandez-1.pdf'>respondió por escrito</a> que la CNI, “ha expresado que, en virtud de lo dispuesto en el DS Nº56, de 3.II.77, del Ministerio de Tierras, se asignó a la mencionada ex Dirección (DINA), el inmueble fiscal ubicado en el camino a Lagunillas, comuna de San José de Maipo, que antiguamente perteneció al referido Saint-Marie”</p>
<p>Tres meses después Fernández rectificó a través de <a href='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/oficio-fernandez-2.pdf' title='oficio-fernandez-1.pdf'>otro oficio</a> diciendo que en realidad la DINA ocupó la casa antes del decreto “pero se ignora la fecha en que ello ocurrió, como asimismo la persona o personas que estuvieron a cargo de dicho inmueble”. Y Manuel Contreras le <a href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/oficio-manuel-contreras.pdf">precisó en 1981</a> (20 de noviembre) a Jordán que la casa fue cedida a la DINA en 1974, y que tras la disolución del organismo continuó siendo ocupada por la CNI.  “No está en mi conocimiento el hallazgo de cadáveres en las aguas del Río Maipo”, concluye Contreras.<br />
El misterio de los cuerpos persiste hasta hoy. </p>
<p>Rosa Acevedo recuerda que después de 1980 los militares se fueron de la casa y allí se instaló una familia hasta el regreso de la democracia. Entonces la vivienda fue saqueada y ocupada por drogadictos. No dejaron ni las cañerías. Hasta que la vecina logró avisar a la familia Sainte Marie de que podían regresar.</p>
<p>Hoy nadie habita la casona. Salvo Paola, una de las hijas de Volpone que vive en Barcelona y la ocupa cada vez que visita Chile. En el mismo terreno, pero en una casa vecina, vive otro de los hijos de Sainte-Marie, Jean Paul, junto su esposa y sus dos hijos. Todos los días tienen a la vista el añoso nogal a cuyos pies están sepultadas las cenizas del mítico patriarca.</p>
<h3>Galería de Imágenes</h3>
<div id="gallery">
<ul>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/volpone-esposa.jpg" title="Volpone y su esposa conocen Casa de Piedra"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/volpone-esposa.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/pileta-antigua.jpg" title="Carmen Kaiser junto a sus hijos en la pileta que habr&iacute;a sido de la Quintrala"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/pileta-antigua.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/allende-brindis.jpg" title="Allende y Carmen Kaiser bajo la higuera"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/allende-brindis.jpg" alt="" /></a></li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/volpone-allende.jpg" title="Allende y Volpone en una tarde de piscina"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/volpone-allende.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/allende-piscina.jpg" title="Una humorada de Allende. A su izquierda, Max Marambio;"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/allende-piscina.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/casa-piedra-condor.jpg" title="Fiesta de la operaci&oacute;n c&oacute;ndor en 1975. Una de las mujeres es Nelida Gutierrez, la mujer de Manuel Contreras"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/casa-piedra-condor.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/entrada-casa.jpg" title="Entrada de la casa"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/entrada-casa.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/interior-casa.jpg" title="As&iacute; luce hoy el sal&oacute;n principal de la Casa de Piedra"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/interior-casa.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/panoramica-casa.jpg" title="Panor&aacute;mica de la casa en el Caj&oacute;n del Maipo"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/panoramica-casa.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/pileta-nueva.jpg" title="Hijos y nietas de Dar&iacute;o Sainte Marie en la pileta, hoy"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/pileta-nueva.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
<li><a href="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/taller-casa.jpg" title="Jean Paul Sainte Marie fabrica nuevos muebles para vestir Casa de Piedra"><img src="/wp-content/uploads/gal-casa-piedra/thumbs/taller-casa.jpg" width="72" height="72" alt="" /></a>
        </li>
</ul>
</div>
<div class="recuadro">
<h4>RECUADRO 1</h4>
<h5>EL REGRESO DE VOLPONE</h5>
<p><img src='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/volpone-cenizas.jpg' alt='Cenizas de Dario Saint Marie' class="left"/>En una maleta junto al equipaje común viajaron a Chile las cenizas de Darío Sainte Marie, a comienzos de los `90. Sus restos permanecieron por más de 10 años en el cementerio de Almudena en Madrid, después de que muriera en esa ciudad el 16 de febrero de 1982. Su tercera mujer y madre de sus hijos, Carmen Kaiser, retiró el ánfora argumentando que lo quería enterrar en otra ciudad, pero se lo trajo a Chile en secreto. Desde entonces, las cenizas de Volpone están enterradas bajo un nogal a la entrada de la Casa de Piedra, como él quería.</p>
<p>La casa fue ocupada por su hija mayor Dorotea, en 1991, hasta que el Ministerio de Bienes Nacionales se la restituyó oficialmente ese mismo año. En 2003 fue transferida a la Sociedad Inmobiliaria e Inversiones Refugio de Lagunillas, constituida por los herederos de Volpone. Con sus propias manos los hijos de Volpone han restaurado poco a poco cada rincón. Rebautizada como Chalet de Piedra, la imponente residencia que conserva sus míticos rincones ha sido habilitada como centro de eventos y hospedaje con 40 camas. </p>
<p>Para los hijos de Volpone esta casa representa sus mejores recuerdos infantiles y también el periodo en que la familia estuvo unida, antes del quiebre de 1972.<br />
-Es un lugar precioso que tiene un peso por sí mismo. Por la energía que tiene, por lo extraña, histórica, por el poder que tiene, decidimos abrirla al público para lograr su reconstrucción y limpiarla de su época oscura, para que renazca con su época de gloria y traer con ella la memoria del papá que ha sido sepultada. Un lugar donde resurja esa fuerza que en algún momento él tuvo &#8211; afirma Jean Paul Sainte Marie. </p>
<p>(Una versión de esta investigación fue publicada en el cuerpo “Reportajes” de La Tercera del 26 de agosto de 2007)</p></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ciperchile.cl/2007/11/02/casa-de-piedra/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

