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	<title>CIPER Chile &#187; Sexualidad</title>
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	<description>Centro de Investigación e Información Periodística</description>
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		<title>Mujer presa por aborto: &#8220;Del hospital me trajeron a la cárcel&#8221;</title>
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		<pubDate>Fri, 04 Apr 2008 23:23:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Figueroa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>

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		<description><![CDATA[La prohibición de entregar la píldora del día después en los servicios públicos aumentará los abortos, a los que ya se exponen unas 40 mil mujeres al año. Como en Chile abortar está penado por la ley, todas ellas ponen en riesgo su salud y su libertad. Actualmente hay tres presas en la cárcel de Santiago por ese delito. Evelyn, de 43 años, relata en esta entrevista su vida llena de dramas y abortos obligados por su suegra. Pero fue el Misotrol -un fármaco que puesto en el útero induce a la interrupción del embarazo- el que la mandó al hospital y de ahí directo a prisión. Deprimida y sola, no se atreve a confesar su delito a sus compañeras de celda. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Evelyn es una de las tres mujeres actualmente encarceladas en el Complejo Penitenciario Femenino de Santiago por haberse practicado un aborto. Ella no sabe que a la misma hora que cuenta su historia –jueves 3 de abril-, en la calle hay mujeres indignadas porque un tribunal de ocho hombres y una mujer acaba de prohibir la distribución gratuita de la píldora del día después. La decisión del Tribunal Constitucional está íntimamente ligada a los hitos que han marcado su vida.</p>
<p>Actualmente, <a href="http://ciperchile.cl/2008/04/04/chile-un-pais-abortero/">en Chile se interrumpen cerca de 40.000 embarazos no deseados al año</a>. Según los expertos, con la acogida al requerimiento presentado por 36 diputados de la Alianza, esta cifra –la más alta de Latinoamérica– podría elevarse. Y mientras eso ocurre, Evelyn cuenta las horas desde que hace un mes y tres días paga el precio de un aborto con cárcel.</p>
<p>La mujer, que lleva en la cara la marca de una tristeza de muchos años, no quiere que se conozca su identidad. A ratos le cuesta, pero a los 43 años recuerda y relata las mil y una escenas que la llevaron hasta la prisión. Una realidad que la lleva a repetir una y otra vez en esta entrevista “yo no considero que eso fuera un aborto&#8230;”.</p>
<p><strong>-Usted está presa por un aborto. ¿Cómo llegó a ser detenida?</strong><br />
Ese día empezó como una casualidad. Yo dije que me había caído y que me había pegado sola. Así caí en el hospital&#8230; Todo viene de muy atrás. Mis tres hijos hombres son adictos a la pasta. El mayor tiene 28 años y está preso en la Penitenciaría. También mi marido es adicto. Pero a él no lo vi nunca más. Todo empezó con una violencia intrafamiliar severa&#8230; Mi cuarta hija nació producto de una violación. Fue mi propio marido. Pero no se pudo comprobar.</p>
<p><strong>-¿No pudo demostrarlo porque su marido fue el autor?</strong><br />
Sí, y a pesar de que debieron hacerme puntos y me derivaron a un consultorio. Ahí me dicen que tengo que ir a ver una asistente social. Yo no había pedido hora, pero me dijeron “vaya no más”. Y ahí, la asistente social me dijo: “Sabes qué, Evelyn, voy a tener que denunciar lo que te pasó. Esto es maltrato intrafamiliar”. Yo llevaba 19 años casada. Me casé a los 13 años con 8 meses. Y lo hice porque mi mamá me echó cuando supo que estaba embarazada. Ella nunca me aceptó. Siempre tuvo vergüenza de mí. Es que yo era muy bonita, era su chiche. Después lo fui de mi marido. Él me lucía.</p>
<p><strong>-¿Cómo conoció a su esposo?</strong><br />
En Cerro Navia. Él vivía en un departamento cerca del mío. Fue mi único pololo. Yo tenía 13 años y él 18. Ya era mala persona&#8230;</p>
<p><strong>-¿En esa época usted estudiaba?</strong><br />
Sí. Pero me tuve que salir. No recuerdo muy bien los detalles porque fue hace como 30 años. Creo que me retiré cuando había pasado a primero medio. Y fíjese que era muy buena alumna.<br />
<strong><br />
-¿Y cuando su madre supo que estaba embarazada la echó de la casa?</strong><br />
Sí. Yo estaba con mi pololo en el cuarto piso del edificio y mi mamá nos llamó y dijo que quería conversar con nosotros. Ahí le dijo a mi pololo que yo estaba embarazada y le preguntó qué iba a hacer. Mi marido estaba postulando para ser carabinero. “Casarme poh, si no, ¿qué va a pasar?”, le respondió. Y ahí mi mamá me echó.</p>
<p><strong>-¿Y se fue a vivir con él?</strong><br />
No. Me fui a la calle, porque nadie me recibía. Mi suegra me odió siempre. En la calle estuve como un día o un poco más, y después me fui a la casa de la hermana de mi pololo. Ella siempre se portó muy bien conmigo. Adoraba a la guagüita que nació. Pero desde el principio tuvimos cosas violentas&#8230; Él siempre fue violento.<br />
<strong><br />
-¿Su esposo ya consumía drogas o alcohol en ese entonces?</strong><br />
No sé, la verdad. Yo ni fumaba. Lo que pasa es que mi mamá era de un nivel social medio alto. Yo soy hija única y mi hermana, que es hija de otro matrimonio de mi mamá, nunca reconoció que yo era su hermana. Ella me pegaba. Nunca me dijo hermana. Después que nos casamos nos pusimos en la buena. Ahora no sé qué habrá sido de ella. No tengo muy buenos recuerdos de todo ese tiempo.</p>
<p><strong>-¿Y conoció a su papá?</strong><br />
Sí. Ellos se separaron cuando yo era chica. Mi papá le enterraba lápices en los brazos y en otras partes del cuerpo a mi mamá. Ella sangraba mucho&#8230;</p>
<p><strong>-¿Y usted presenciaba esa escena?</strong><br />
Por supuesto. Nosotros le quitábamos los lápices a mi papá.</p>
<h2>“Mi suegra siempre me hacía abortos”</h2>
<p><a title="Presa" href="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/presa.jpg"><img class="left" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/presa.jpg" alt="Presa" /></a><strong>-Volvamos a su marido. Finalmente él no ingresó a Carabineros.</strong><br />
No. No tengo idea cuándo empezó a consumir drogas, pero siempre consumió mucho alcohol. Fue una desilusión terrible. Él se casó conmigo porque prácticamente los parientes lo obligaron. Si de hecho, él me dijo: “Más te vale que el niño se parezca a mí”. Él decía que si no era así, lo iban a echar. Mi suegra me odiaba. La cosa es que el hijo era igual a él y vivíamos con la cuñada. Y había violencia. Hasta que su mamá le compró una casa. Y nos fuimos a vivir ahí.</p>
<p><strong>-¿Cómo fue ese período a partir del momento en que tienen su casa?</strong><br />
Gritos. Él llegaba curado, se saltaba la reja, se quedaba enterrado o llegaba lleno de sangre porque había peleado. Yo estaba acostumbrada, como resignada. Y era una desilusión tras otra. No tanto como mujer, sino que como persona: te van anulando. Las situaciones te mueven, te manipulan, te sometes y debes adoptar otras actitudes, otra personalidad.</p>
<p><strong>-¿Trabajaba?</strong><br />
Yo siempre quise estudiar. Después perdí unos gemelos. Mi suegra siempre me hacía abortos&#8230;</p>
<p><strong>-¿Su suegra le practicaba los abortos?</strong><br />
Sí, o sea me mandaba una señora que llegaba y me metía una sonda, me la amarraba a la pierna y la dejaba ahí por 24 horas. La misma señora se preocupaba de que no me diera fiebre y de controlar que todo estuviera bien. Esa señora le hacía abortos a todas las mujeres de la población. Incluso había algunas mujeres que llegaban desde lejos.<br />
<strong><br />
-¿Cuántas veces pasó por esa experiencia?</strong><br />
No recuerdo bien. Una vez caí al hospital porque eran gemelos y una guagua se quedó adentro. Casi me morí. Me dijeron que estaba con septicemia. Yo tenía como 15 ó 16 años&#8230;</p>
<p><strong>-¿No recuerda cuántos abortos se tuvo que hacer?</strong><br />
Mmm&#8230; tres.<br />
<strong><br />
-¿Y el último también fue por instrucción de su suegra?</strong><br />
No. Para ese entonces ya estaba separada. Aunque no lo considero un aborto.<br />
<strong><br />
-¿Qué pasaba con su marido cuando quedaba embarazada?</strong><br />
Me golpeaba mucho. Y antes que él me golpeara, mi suegra se ponía a gritar. Ningún método me resultaba. Si hasta la “T” se me soltaba. Pero a los 16 años no tenía idea de nada.<br />
<strong><br />
-¿Cómo recuerda esos momentos cuando se enfrentaba al hecho de hacerse un aborto?</strong><br />
Yo tenía como 16 años cuando me hice el primero. Después tuve al segundo hijo y mi marido tampoco lo quería mucho porque decía que si no era mujer, no lo iba a querer. Y mi hijo salió enfermizo. Después tuve al tercero. Lloré durante todo el embarazo porque él no lo quería. Me golpeaba. Una vez me rompió del ombligo para arriba con una silla que me tiró. Tenía como ocho meses y medio de embarazo y producto del golpe mi tercer hijo nació. Tampoco lo pude comprobar. Me acuerdo que salí corriendo de la casa porque me sangraba el ombligo.<br />
<strong><br />
-¿Nunca pensó en abandonarlo?</strong><br />
Sí, porque después que tuve mi primer hijo quise inscribirme en cualquier colegio, pero no me aceptaban en ninguno porque estaba casada y tenía hijos. Me discriminaban en todas partes. Yo quería estudiar y me cerraban una puerta tras otra. Trabajé en La Vega, en los desayunos, lavando platos, pelando papas&#8230; Ganaba dos mil pesos diarios. Y me alcanzaba para comprar mis cuadernos. Ahí entré a estudiar a un vespertino particular, pero fue porque un profesor se interesó en mí. Le gustaba. Aunque nunca me involucré con él. Iba como oyente, porque no me recibían en ningún colegio y esperé hasta tener un cupo. Así saqué mi cuarto medio. Para ese entonces ya tenía mis tres hijos. Yo me embaracé de mi cuarta hija en la cuarentena del tercero. Y mi suegra me quería hacer abortar y yo me quedé callada nomás. No le dije nada.</p>
<p><strong>-¿Por qué su suegra insistía en que se hiciera abortos?</strong><br />
No lo entiendo. Y no le voy a preguntar ahora que ya está vieja.</p>
<h2>El embarazo de la regenta</h2>
<p><strong>-¿Con quién vive su hija?</strong><br />
No lo sé, porque me la quitaron. Eso pasó cuando ella tenía como 8 ó 9 años. Fue la familia de mi marido, porque mis otros hijos se drogaban y yo trabajaba de noche y no podía cuidarla. Después la recuperé. Ella me estaba aceptando y recuperando la confianza en mí y ahora la volví a perder. Cuando la vuelva a ver ya no me va a querer&#8230; Nunca me he portado mal.<br />
<strong><br />
-¿Cuántos hijos tiene?</strong><br />
Cuatro. El mayor tiene 28 años, el segundo 24, el tercero 23 y la más chica, 13. Es muy difícil para mí. A mi último hijo, el que perdí, porque eso no fue un aborto, yo lo quería mucho&#8230;</p>
<p><strong>-Ese aborto se lo hizo en 2002, ¿y cayó presa de inmediato?</strong><br />
Sí, estuve un día presa. Aunque ya había estado antes. Es que yo trabajaba en un prostíbulo donde era regenta. Yo recibía a los clientes y también el dinero. Ahí estuve trabajando como ocho años de noche. Entré como camarera, pero era mentira. Aunque ganaba buena plata la verdad es que tuve que ejercer la prostitución. Y un día llegaron los carabineros y fui yo quien abrió la puerta&#8230;</p>
<p><strong>-¿Estaba casada todavía?</strong><br />
Sí, pero él no lo sabía.</p>
<p><strong>-¿Por qué llegó a ejercer la prostitución? </strong><br />
Por necesidad. Mis hijos pasaban hambre y cuando empecé a trabajar, todos suponían que trabajaba en una oficina. Si yo salí de cuarto medio y quería postular a alguna universidad y estudiar para ser contador auditor. Siempre fui muy inteligente para estudiar. Pero tenía cero posibilidad&#8230; Después, mi marido me seguía pegando pero ya me daba lo mismo.</p>
<p><strong>-¿Su marido no aportaba plata para la casa?</strong><br />
Él era chofer de locomoción colectiva, pero se empezó a meter en el trago y la droga y al final nos dejó sin nada.<br />
<strong><br />
-¿Y qué pasó con sus hijos?</strong><br />
Ellos eran inteligentes. Los tres más grandes llegaron a segundo medio. Y siempre tuvieron intenciones de estudiar. Estudiaban de noche en varias partes, pero la droga no les permitió terminar. Se metieron en pasta base. Cuando pasó todo eso yo estaba trabajando en el prostíbulo, aunque ya era regenta. Sólo los dos o tres primeros años ejercí la prostitución. Ganaba harta plata: le compraba dulces y ropa a mis hijos y podía llevar todos los días para comer.</p>
<p><strong>-¿Cómo llegó a ese prostíbulo?</strong><br />
Fue en los ’80, en plena dictadura. Yo trabajaba en una Polla Gol y una vez, en Huérfanos con Mac Iver, vi una hilera de mujeres con carabineros a cada lado. Me llamó mucho la atención. Me quedé mirando. Fue ahí que una de las niñas me dijo que por favor llamara a su mamá para avisarle que se había ido detenida por “rotura de sello”. Y la llamé. Tiempo después me la encontré comprando frutas. Me agradeció mucho que le hubiera avisado a su mamá para que fueran a buscarla. Me dijo también que era muy bonita y que me podía arreglar. Que hablara con su jefa porque me podía enseñar a ganar más plata. Yo no era tonta, sabía a lo que iba. Pero no sabía que sería tan difícil&#8230; al principio. Yo era delgada, pechugona y tenía el pelo súper largo, así que le gusté. Después, la primera vez que me tocó trabajar, me fui porque me dio vergüenza. Volví dos meses después.</p>
<p><strong>-¿Y también comenzó a drogarse y a tomar alcohol?</strong><br />
Ahí aprendí a fumar, a jalar y a beber. Además vi como se inyectaban cosas, aunque a mi nunca me dio pana. Ni siquiera para cortarme las venas. Aunque sí me tiré al Metro. También me tiré de un taxi. Siempre he querido morir&#8230;<br />
<strong><br />
-¿Fue en ese ambiente cuando tuvo su último embarazo?, ¿ya estaba separada?</strong><br />
Claro. Cuando me separé y trabajaba de regenta, conocí a un hombre que era muy sencillo y bueno para tomar. Con él bebía. Quedé embarazada de él y cuando se lo dije, ya era muy tarde. Siempre he tenido la maldita manía de guardarme las cosas, de no decir nada. Y se lo dije cuando tenía como cuatro meses. Me dijo que estaba loca y me echó.</p>
<p><strong>-¿A dónde se fue?</strong><br />
Me fui a vivir de nuevo con mis hijos, donde se drogaban. Habían vendido todo lo del departamento, lo habían dejado vacío. Los vidrios estaba quebrados, no había taza del baño, habían sacado hasta los enchufes para venderlos y comprar droga. Y ese día&#8230; No sé, no lo recuerdo muy bien&#8230; Porque después que nació mi hija producto de la violación&#8230; Fue tan sicótico, tan traumático. Por eso, en ese momento yo quise tener otro hijo, porque ya me habían quitado a mi hija y a los otros tres los había perdido por la droga. No tenía a nadie. No tenía nada.</p>
<p><strong>-¿Y qué pasó con ese embarazo?</strong><br />
No me acuerdo porque sufría de lagunas. Tomaba pastillas y más pastillas. Lo único que quería hacer era dormir, y si no, me emborrachaba. Mezclaba las drogas y el alcohol con las pastillas. A veces despertaba en la calle sin zapatos. Pensaba que siempre iba a ser una alcohólica. Cuando recobraba la memoria no tenía idea dónde estaba.</p>
<p><strong>-¿Eso fue durante la época del último embarazo?</strong><br />
Desde antes. Se había hecho como una costumbre. Después, ya estaba tan mal que no sabía qué hacer. Estaba muy deteriorada. Y yo quería mucho a ese hijo que esperaba. Tenía seis meses de embarazo&#8230;</p>
<p><strong>-¿Por qué dice que no fue un aborto lo que se hizo? </strong><br />
Porque no recuerdo lo que hice. Y si me acordara, me sentiría muy culpable. No debería haberlo hecho.</p>
<h2>“Yo quería tener ese hijo”</h2>
<p><strong>-¿No sabe lo que hizo para abortar?</strong><br />
Tomaba pastillas, porque yo sufro de úlceras: omeprazol, famotidina, ranitidina, ácido mefenámico, dipirona, pastillas para dormir, diazepam y otras cosas. Si hasta leche de magnesio tenía en la cartera. Mi cartera era mi vida. Yo tenía todo ahí. No recuerdo muy bien lo que pasó&#8230; Un día fui donde el padre de ese hijo que esperaba a buscar mis cosas, y como él no estaba, me fui a la casa de mis hijos. El día anterior ya les había dicho que iba a quedarme ahí y les pedí que no carretearan en la casa porque yo llegaba en la mañana y estaba cansada. Igual estaba súper deteriorada, además embarazada y con hartas complicaciones porque también tengo várices. Tampoco comía bien. Cuando llegué, el mayor de mis hijos me insultó. Nos pusimos a pelear. Me pegó, me tiró escaleras abajo. Después salió con un bate de béisbol a pegarme. Si no hubiera alcanzado a cerrar la puerta&#8230; Hasta llegaron los carabineros. Él lloró y dijo que no había hecho nada. Yo ahí le dije: “Esta es la última vez que me ves como tu mamá. Ahora voy a ser tu peor enemiga. No sabes el daño que me causaste”. De ahí no me acuerdo. Caminé y caminé. No recuerdo bien cuánto&#8230;<br />
<strong><br />
-¿Fue en ese momento que decidió abortar?</strong><br />
No pues. Yo quería tener ese hijo. Si ya había criado cuatro porqué no podía criar uno más. Era producto de muchas cosas que para mí eran recuerdos bonitos. Pero hay cosas que no me acuerdo. Una amiga llegó hasta donde yo estaba porque había perdido los zapatos. Me había caído y había entrado varias veces a un restaurante porque me había hecho pipí.<br />
<strong><br />
-¿Se cayó producto del alcohol o de las pastillas que tomaba?</strong><br />
No, no había alcohol en mi cuerpo. Eran las pastillas, además de lo mal que estaba. Como no había comido nada, de repente me quedaba dormida en el suelo. Después de tanto caminar perdida, llamé a mi amiga y le conté todo lo que me había pasado. Que estaba embarazada, que mi pareja me había echado, que mi hijo me había pegado, que estaba muy mal, que no tenía a dónde ir&#8230; Ella me fue a buscar. Eran como las dos de la mañana. Ahí ella me dijo que yo no podía tener la guagua. Me dijo que quién me iba a cuidar, dónde lo iba tener, dónde lo iba a criar&#8230; Tenía toda la razón. Ella tenía Misotrol así que me lo vendió. Era carísimo. Y me puse esas pastillas en el útero.</p>
<p><strong>-¿Cuántas píldoras se puso?</strong><br />
No sé&#8230; No me acuerdo. Pero me dolía mucho. También me dolía todo el cuerpo&#8230;, la espalda, las piernas&#8230; La guagua se movía mucho. Pero después de que me metí las pastillas, sentí mucho más dolor. Me dolía mucho la cola, no sólo por las pastillas, también porque mi hijo me había tirado por la escalera y me había arrojado una silla encima&#8230; Al día siguiente, desperté amarilla. Me sentía muy mal. No sé bien qué pasó durante ese día. Sé que me llevaron&#8230;<br />
<strong><br />
-¿A dónde la llevaron?</strong><br />
Al Hospital Barros Luco, parece. Me hicieron una ecografía y ahí se veían las píldoras de Misotrol. Me trataron súper mal en el hospital. La mujer que me recibió me golpeó y dijo: “¡Yo no recibo a éstas: que se vaya al hospital de su comuna!”. De ahí me fui al hospital Félix Bulnes. Ahí nació mi bebé. Tenía seis meses de gestación. La guagua estaba en neonatología y no me dejaban salir porque estuve con un carabinero desde que nació hasta que llegué a la cárcel. Mi hijo murió horas más tarde de insuficiencia respiratoria. Nunca más lo quise ver. No tuve las agallas.</p>
<p><strong>-¿Del hospital llamaron a Carabineros para informar que tenían una mujer que se había practicado un aborto?</strong><br />
Sí. Del hospital me trajeron directamente a la cárcel. Pero no fue el doctor el que denunció. Él puso en el certificado: parto normal de pretérmino. Al día siguiente me llevaron a juicio y yo le expliqué todo a la jueza. Fue ella la que dijo que era culpable. Me hicieron un examen siquiátrico y la jueza me derivó a un siquiatra del Instituto Médico Legal. Estuve un tiempo en tratamiento. Después me dejaron en libertad y volví a caer en prisión hace un mes por rebeldía. Volví a entrar a la cárcel el 28 de febrero pasado.<br />
<strong><br />
-¿Cómo fue que la encontraron? </strong><br />
Estaba trabajando en el prostíbulo y alguien hizo una tontera. Cuando llegaron los carabineros, yo abrí y consultaron mis datos y vieron que tenía antecedentes. Estaba en rebeldía porque me había cambiado de casa y no había ido a firmar.</p>
<p><strong>-¿Cómo ha sido este tiempo en prisión?</strong><br />
&#8230; no me ha venido a ver mi abogada, mis amigas me abandonaron. Nadie me viene a ver. No tengo calzones, no tengo ropa, no tengo shampoo, ninguna cosa. Ni siquiera un chaleco. Cuando llegué, me robaron en el Patio 1 todas las cosas que traía&#8230; Menos mal que no saben las otras que me hice un aborto porque ya me habrían matado. Acá se pelean todas. Le juro que si tuviera la oportunidad de suicidarme lo haría.</p>
<p><strong>-¿Nadie sabe acá adentro que está presa por un aborto?</strong><br />
No. Ya no sé qué decirles cuando me preguntan por qué estoy aquí. Yo quiero salir. Quiero recuperar a mi hija. Quiero cuidarla. No quiero que le pase lo mismo que a mí. Ella no tiene la culpa.<br />
<strong><br />
-¿Tiene alguna idea de cuánto tiempo se quedará presa?</strong><br />
No lo sé. Estoy procesada por la ley antigua y no me han dicho nada. Mi abogado no ha venido a verme. Nadie se ha preocupado de mí. A nadie le interesa. Mis amigas me dijeron que no me iban a abandonar, pero me dejaron sola. Hay días que se me olvidan aquí. Eso me da susto. Me quiero ir luego. Si no, me va a pasar algo malo. De repente, me duele mucho la cabeza. No sé en verdad lo que me pasa, pero es algo malo. Todas las noches hay sangre de los cortes que las niñas se hacen en los brazos. Si los brazos de las reincidentes están llenos de tajos. Y yo no soy una reincidente. A nosotras, las que estamos por violencia intrafamiliar o por haber perdido un hijo concientemente, no nos sirven las terapias. ¡Si supiera cómo te obliga el sistema! La realidad es algo que no puedo soportar. Y me da miedo lo que se me olvida. Sé que me voy a matar en uno de esos momentos. Y nadie lo va a evitar.</p>
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		<title>Chile, un país abortero</title>
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		<pubDate>Fri, 04 Apr 2008 23:22:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Figueroa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>

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		<description><![CDATA[En 1964, las mujeres chilenas fueron las principales protagonistas de una verdadera revolución. Ese año, el Servicio Nacional de Salud implementó un programa de planificación familiar llamado Control de Regulación de Fecundidad que masificó el uso y la entrega de métodos anticonceptivos en la población. La medida provocó una dura arremetida de los sectores más conservadores del país. No obstante, poco a poco se vieron los primeros resultados: un descenso de la natalidad y la desaparición progresiva de las muertes a causa de abortos clandestinos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>De allí que cuando se especuló esta semana que el Tribunal Constitucional (TC) había acogido la petición de 36 parlamentarios de la Alianza Por Chile, de eliminar la distribución gratuita de la píldora del día después, además de los dispositivos intrauterinos y los contraceptivos que contienen levonorgestrel, la decisión fue calificada como un “retroceso de 40 años” en materia de salud pública.</p>
<p><img class="right" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/ramiro-molina.jpg" alt="Ramiro Molina" width="201" height="300" />-Según las proyecciones realizadas entre 2008 y 2015, a partir del rechazo de las normas ministeriales, se estima que a los 244.488 nacimientos que se registran anualmente en el país, se les sumarían 132.171. Esto elevaría los abortos a 284.804 por año y los embarazos a 661.430. Un aumento así en la natalidad tendría un costo de 2,2 fetos muertos por cada nacido vivo –aseguraba el doctor Ramiro Molina, fundador del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo del Adolescente (CEMERA) y co-autor de un estudio entregado a consideración del TC en noviembre pasado.</p>
<p>Finalmente este viernes el TC precisó que la decisión sólo prohíbe la entrega de la píldora del día después en los servicios de salud públicos. Eso disminuye el impacto previsto en el número de abortos, pero de todas maneras se espera un aumento de interrupciones de embarazos. Los casos estarán focalizados en los sectores de más bajos recursos, pues quienes puedan pagar un doctor y comprar la píldora en una farmacia, podrán también evitar los embarazos.</p>
<p>A pesar de que en Chile el aborto es condenado judicialmente en todos sus preceptos -el aborto terapéutico se incluyó en el Código Penal en 1989, a fines de la dictadura-, en los estudios internacionales sobre el flagelo el país aparece citado varias veces: es uno de los tres que lo penaliza por completo y sus tasas duplican las de naciones donde el aborto es legal, como EE.UU. y Canadá. Además, según un informe realizado en 2004 por el doctor Aníbal Faúndez, coordinador del Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Federación Internacional de Ginecólogos y Obstetras, Chile posee la mayor cantidad de embarazos interrumpidos de Latinoamérica. Las cifras, basadas en los registros de arrestos, muertes y egresos hospitalarios por dicha causa, hablan de 40.000 abortos clandestinos anuales y una tasa de 50 por cada mil mujeres en edad fértil.</p>
<p>-Acá está la menor tasa de mortalidad materna por aborto, pero sin duda, la tasa más alta de abortos de la región –asegura Faúndez.</p>
<p>Entre 2001 y 2005, los egresos hospitalarios por aborto en Chile alcanzaron un promedio anual de 33.992. Aunque no se especifica entre abortos espontáneos e inducidos, el doctor Ramiro Molina dice que “se estima que el 10% de ellos corresponde a abortos naturales, el resto son todos provocados”. Y esos sólo son lo que llegan a registrarse porque algo falla y deben acudir a los hospitales.</p>
<p>De esa cifra, pocos son los que llegan a ser penalizados. Actualmente, nueve personas se encuentran privadas de libertad en Chile por cometer prácticas abortivas. De ellas, cuatro son imputados y cinco condenados.</p>
<p>En 2005, según las estadísticas anuales de Justicia, 11 mujeres fueron procesadas por aborto. En los dos años siguientes, Investigaciones detuvo a 35 mujeres por ese delito y, durante 2007, 160 casos ingresaron en el Ministerio Público. De ellos, 94 aparecen tipificados como aborto consentido y 66 como aborto sin consentimiento. La Región Metropolitana fue por lejos la que más casos presentó, con el 38,75% del total. A ella le siguen las regiones Octava y Sexta, con el 11,87% y el 11,25%, respectivamente. De las fiscalías, la que más casos reportó fue la Fiscalía Metropolitana Centro Norte: ahí ingresó el 18,75% de los abortos detectados en el país.</p>
<h2>Así se aborta en Chile</h2>
<p>Durante mucho tiempo, el aborto fue la primera causa de muerte materna en Chile, debido a las complicaciones que derivan en abortos sépticos. Hoy, es la tercera: en el lapso 2000-2004, de las 208 muertes maternas ocurridas, el 12% fue por aborto. Según el doctor Patricio Gayán, jefe del servicio de ginecología y obstetricia del Hospital Santiago Oriente (ex Salvador), “los abortos sépticos, que son los más notorios en caso de inducción, ya son historia”.</p>
<p>-En la actualidad, casi no hay riesgo en abortos. Generalmente llega una mujer sangrando, con la historia de haber quedado embarazada. Se hace una ecografía para ver si tiene restos de aborto. No tiene fiebre, no tiene infección; se pasa a pabellón, se le hace un raspado, se le deja el útero limpio y al día siguiente se va para su casa –agrega Gayán.</p>
<p><img class="left" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/misotrolf00.jpg" alt="Misotrol" width="300" height="247" />Una causa del descenso en la peligrosidad de los embarazos interrumpidos es la masificación del uso del Misoprostol (Misotrol o Misogran), una prostaglandina que se vende en farmacias como antiulcerante con receta retenida bajo la forma de comprimidos blancos hexagonales. Pero en Internet y sin receta se pueden adquirir como si fueran dulces por una suma que va entre los 30 y los 35 mil pesos.</p>
<p>En el uso abortivo, 4 pastillas de Misotrol introducidas en la vagina le dan elasticidad al cuello del útero, favorecen sus contracciones y producen una hemorragia que, en caso de embarazo, genera la expulsión del embrión implantado. Su efectividad es del 78%, pero si a eso se le suma mifepristona, una hormona natural que es fundamental para mantener un embarazo, la efectividad es del 98%. El resultado se asemeja al aborto espontáneo lo suficiente como para no haber forma de diferenciarlo.</p>
<p>Pero las mismas estadísticas sanitarias muestran la otra cara del uso indiscriminado del Misoprostol ya que éste puede provocar un aborto incompleto lo que puede llevar a una hemorragia riesgosa, hospitalización, cirugía, infertilidad y hasta la muerte de la madre (<a href="http://ciperchile.cl/2008/04/04/mujer-presa-por-aborto-del-hospital-me-trajeron-a-la-carcel/">Ver entrevista</a>).</p>
<p>Aún así, las prácticas abortivas siguen siendo variadas y peligrosas. Las más expuestas son las mujeres de sectores de menos recursos, por el riesgo sanitario que conlleva un aborto clandestino y por la recurrencia a maniobras caseras de alto riesgo.</p>
<p>-Las posibles complicaciones en esos casos son: infección, ruptura uterina y hemorragia. Y las tres pueden ser letales –explica el doctor Mario Paulo, jefe del servicio de ginecología y obstetricia del Hospital San Juan de Dios.</p>
<p>En los últimos años, los casos de aborto que han llegado a la Justicia muestran prácticas que van desde la introducción vaginal de antenas de televisor y médicos que en moteles insertan sondas para romper el saco amniótico, hasta el consumo de medicinas de uso veterinario (Oxitocina).</p>
<h2>Los viejos y nuevos abortos</h2>
<p>Tallos de perejil, palillos de tejer o cualquier cosa con punta; la introducción de cuerpos extraños por la vagina ha sido uno de los métodos más antiguos utilizados para interrumpir embarazos no deseados. En agosto de 2007, una mujer de 26 años fue detenida en Calama por haberse realizado un aborto introduciéndose una antena de televisor en el útero. Los restos del feto, de 12 semanas de gestación, los incineró y repartió en dos pequeñas urnas: una para ella, otra para su pareja.</p>
<p><img class="right" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/instrumentos-para-aborto.jpg" alt="Instrumentos para aborto" width="350" height="276" />Pero no todos los abortos se realizan de forma tan primitiva. Muchas mujeres acuden a profesionales o “especialistas” y a pesar de que esta práctica puede llegar a ser 10 veces más cara que el uso de pastillas, es una de las más usadas en los sectores socioeconómicos más bajos. Ginecólogos, matronas o simples parteras cobran en promedio $500.000 por servicios que pueden ser a domicilio, en sus propias casas, en un box de algún consultorio o incluso en moteles. Y técnicas hay varias.</p>
<p>En mayo de 2005, Graciela se sometió a un aborto a manos de un ginecólogo de Santa Cruz. Después de empeñar algunas cosas para conseguir los $500 mil que el médico le pedía, se juntó con él en una plaza. El proceso duraría tres días. Primero fueron al hospital, donde fue examinada. Al día siguiente se juntarían en un consultorio, pero a último momento el lugar de reunión cambió: se fueron a un motel. Ahí, el médico la revisó y le colocó un espéculo en su vagina dejándola durante 24 horas en ese estado. Al día siguiente, el facultativo volvió  a realizar otras maniobras. Algo salió mal. Tres días más tarde Graciela fue depositada frente al hospital de Santa Cruz por el mismo médico y en medio de una fuerte hemorragia. Estaba grave.</p>
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		<title>Mujer chilenas 5: Secretos de familia, el esquivo derecho al placer sexual</title>
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		<pubDate>Fri, 04 Jan 2008 21:44:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Peña</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>

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		<description><![CDATA[Diazepam disuelto en la taza de té del marido para que éste no haga exigencias en la cama, mujeres que nunca han experimentado un orgasmo por convivir con  eyaculadores precoces y las que nunca se han atrevido a ni siquiera verbalizar sus carencias y deseos y menos sus traumas por una violación que las mutiló. El abanico de vivencias sexuales de las mujeres se abre hoy como una nueva compuerta que saca a la luz los más ocultos secretos de familia de los chilenos.  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="excerptdestacado"><img class="left" style="width: 270px; height: 281px;" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/sexualidad02.jpg" alt="Pareja abrazada con manzana en la mano" />Diazepam disuelto en la taza de té del marido para que éste no haga exigencias en la cama, mujeres que nunca han experimentado un orgasmo por convivir con eyaculadores precoces y las que nunca se han atrevido a ni siquiera verbalizar sus carencias y deseos y menos sus traumas por una violación que las mutiló. El abanico de vivencias sexuales de las mujeres se abre hoy como una nueva compuerta que saca a la luz los más ocultos secretos de familia de los chilenos.</p>
<p>Ya sea en la radio, en la televisión, en consultas médicas o en las sobremesas de amigos, la mayoría de las mujeres chilenas por primera vez se atreve a confesar sus deseos, experiencias y también su frustración sexual. Así lo demostró un estudio de la Corporación Humanas realizado en octubre de este año, en donde el 80% de las mujeres encuestadas puso su negación al derecho al placer sexual en segundo lugar, después de la discriminación laboral (98%).</p>
<p>Los cambios han sido vertiginosos. Si hasta hace algunos años era normal que la mujer callara cuando su pareja no le daba satisfacción, hoy lo reclama. Un problema no menor, ya que un estudio de salud que data de 2002 reveló que <strong>el 29% de los chilenos es eyaculador precoz</strong>.</p>
<p>Si a principios de los ’90, el 50% de los jóvenes chilenos admitía haberse iniciado sexualmente a los 15 años, la cifra subió al 70% en 2001. Y con ello también salen a la luz los efectos colaterales de una temprana iniciación sexual en un país en donde existe fuerte rechazo a las políticas más activas de control de la natalidad. Uno de ellos es la deserción escolar femenina. Según un estudio de Adimark de 2001, más del 40% de ellas tiene su origen en el embarazo prematuro de la joven.</p>
<h2>“Jornada circular”</h2>
<p>Así le llaman las investigadoras del Centro de Desarrollo de la Mujer (Cedem) al extenuante régimen laboral que cumplen las temporeras durante la cosecha de la fruta, concepto que acuñaron en el estudio <em>Los costos ocultos del modelo de agroexportación en las mujeres.</em>-</p>
<p>-Son los costos que no se ven, porque cuando se habla de los problemas de la mujer rural, se nombran los salarios y todo lo laboral. Y aquí hay un costo distinto, el que fragiliza sus relaciones de pareja. Hablamos de “jornada circular”, porque las horas de sueño son sólo cuatro, las únicas horas del día en que están en posición horizontal. El resto es jornada laboral: en la cosecha o en las tareas domésticas. Muchas empiezan a trabajar a las cuatro de la mañana: a esa hora cocinan y dejan todo listo en la casa para el resto del día, porque a las 05:00 las pasa a buscar el contratista. Y a las 12 de la noche terminan planchando o lavando ropa –explica la investigadora del Cedem, Pamela Caro.</p>
<p>Las largas jornadas laborales también son parte de la rutina que viven las trabajadoras urbanas. Vendedoras de malls, cajeras de supermercados, operarias de empresas de aseo y empleadas domésticas inician su día entre las 5:30 y las 6:00, preparando comida para la familia, colaciones para los hijos que estudian y haciendo parte del aseo doméstico.<br />
El nuevo plan de transporte colectivo de Santiago, el Transantiago, ha demorado los trayectos hasta en una hora, provocando una sensible pérdida de calidad de vida de los trabajadores, principales usuarios del sistema. Se estima que le están dedicando hasta 14 horas a la vida laboral (contabilizando los tiempos de traslado). Y al llegar a sus hogares deben cocinar, lavar, planchar, ver las tareas de los hijos&#8230;</p>
<p>En ese contexto, el derecho al placer, al goce de la sexualidad y al cuidado del cuerpo no es más que una quimera. Un lujo inaccesible. Para muchas mujeres la intimidad se transforma en una desgastante rutina para satisfacer mecánicamente las necesidades de su pareja, con la consecuente frustración que a veces se acumula por años.</p>
<p>Paola Cordero, líder del proyecto de guardería infantil comunitaria de la Villa San Gabriel, de La Pintana, cuenta su experiencia:<br />
-Acá, la mayoría de las mamás trabaja en aseo industrial o son empleadas domésticas. Y sus tiempos de traslado entre la casa y el trabajo son muy largos. Muchas salen del hogar a las 6:00 para llegar a sus trabajos a las 8:00 y vuelven como a las 21:00. Es terrible ver cómo llegan. Vienen a buscar a sus hijos y se sientan a descansar un ratito y conversamos un poco. Basta con mirarles las caras. El cansancio lo tienen incrustado por lo poco que duermen. Y llegan a sus casas a cocinar, para poder mandar a sus niños con la comida y a bañarlos. Por eso, si hay una mamá que llega más tarde, la esperamos, y si no alcanzó a bañar al niño o no pudo cocinarle, le ayudamos.</p>
<p><img class="right" style="width: 270px; height: 229px;" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/sexualidad01.jpg" alt="Pareja abrazada contraluz" />“La incorporación de la mujer al trabajo en el campo o en la ciudad, no ha significado una repartición igualitaria de los roles domésticos. Si el hombre no hace click en la pareja adoptando un nuevo contrato social, no hay cambio posible”, sentencia Pamela Caro.</p>
<p>A fines de noviembre de 2006, el programa de TVN “Piel de jaguar” llevó hasta los hogares chilenos el primer documental sobre sexualidad femenina íntegramente grabado por ciudadanas comunes. El espacio abordó la profunda insatisfacción que viven en este plano muchas chilenas, producto de la cultura machista y patriarcal que impera en el país: “Con todas las trancas que tenemos nos cuesta mucho pedir (a la pareja) el placer que toda mujer desea. Todas tenemos ese anhelo y muchas se mueren pensando que no lo lograron”, comentó Amanda, dueña de casa.</p>
<p>Dora, una de las mujeres que se atrevió a mostrar su intimidad en ese programa, dejó en evidencia que este problema no distingue clases sociales. Ella era la única protagonista proveniente del segmento social alto y confesó que en 30 años de matrimonio nunca tuvo un orgasmo, porque su ex marido es eyaculador precoz: “Cuando él llegaba a la casa me hacía la dormida y al tiempo noté que nunca me preocupé de mí”. Dora renunció al placer para criar a sus hijos en un hogar “bien constituido”, pero ahora, a los 56 años, está redescubriendo su cuerpo con una nueva pareja.</p>
<blockquote class="destacadonews"><p>&#8220;Con Marianne comprobé que la inteligencia femenina es comparable con una fina espada de samurái, mientras que la de los hombres parece una máquina de moler carne. Aunque siempre tuve contacto con mujeres que me ayudaron en mi búsqueda espiritual, como Violeta Parra o la pintora surrealista Leonora Carrington, que mencioné en mi anterior libro &#8220;El maestro y las magas&#8221;, nunca había tenido real conciencia de su importancia dentro de la sociedad y lo desvalorizadas que siempre han sido. Era un poco ciego e hijo de la incultura&#8221;. &#8211; Alejandro Jodorowsky</p></blockquote>
<h2>Diazepam para calmar las pasiones</h2>
<p>A sus 59 años y con siete hijos, María Cartagena, temporera de Copiapó, confiesa sin pudores que nunca fue feliz en su vida sexual: “Porque uno siempre tiene que hacerle el quite, para no tener guagua. Y al final igual quedaba embarazada”.</p>
<p>Francisca Rodríguez, dirigenta de la Asociación de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri), cuenta que uno de los efectos de las extenuantes jornadas de las temporeras es “el aumento de consumo de fármacos para mejorar su capacidad de soportar más horas en una tarea que es dura”.</p>
<p>-Encontramos mujeres que le suministraban diazepam a los niños para que se quedaran tranquilos en la casa mientras ellas trabajaban. Y también le suministraban diazepam al marido, para que él no les hiciera exigencias sexuales cuando ellas llegaban cansadas a la casa –relata.</p>
<p>Pamela Caro dice que en 2000, Cedem realizó una escuela de capacitación de campesinas donde abordaron por primera vez los derechos sexuales:<br />
-Con un grupo de ONG’s que surgió al alero de la conferencia de Beijing sobre los derechos de la mujer, por primera vez nos atrevimos a tocar con las mujeres rurales los derechos sexuales y reproductivos: el placer sexual, el derecho a decidir tener hijos, el control de la natalidad desde la edad que tú quieras, decidir cuándo vas a tener tu iniciación sexual. Temas que en las sociedades modernas son normales, pero que en el campo son todavía tabú. Las campesinas no se ven el cuerpo. Ni siquiera hablemos de sexualidad y placer, sino de tener conciencia de que tienes un cuerpo, que debes cuidarlo y con el que también puedes gozar. Cuando tocamos esos temas con las mujeres rurales, ellas se ríen. Es jocoso. Y eso es intergeneracional, no es que la más jóvenes estén más evolucionadas.</p>
<p>Las temporeras, dice Alicia Muñoz, dirigenta de Anamuri, no se preguntan por su derecho al placer ni a la sexualidad: “No tienen nada de eso. Tienen que levantarse, dejar aseo y comida hecha y preparar su bolso para salir”.</p>
<p>-Nosotras siempre hemos afirmado que el salario dignifica, pero hoy tenemos ese concepto bajo cuestionamiento. Si la mujer tienen que trabajar 14, 16 y hasta 18 horas diarias, tomando fármacos para resistir y con la enorme culpa por abandonar a los hijos, comiendo poco y mal, sin baño, inmersas en un trabajo que es un proceso migratorio que te lleva de una comuna a otra, de una provincia a otra, ¿de qué dignidad me hablan? –explica Francisca Rodríguez.</p>
<p>Por ello, la organización Anamuri está tratando de que las temporeras entiendan que deben luchar en primer lugar por ellas, no como madres o esposas, sino como mujeres con derecho al descanso, la recreación, al placer:</p>
<p>-Alguien te está robando tus ocho horas de descanso, tus horas de recreación&#8230; Por eso ahora decimos que todo lo que hacemos es por nosotras. Si estamos bien, van a estar bien nuestros hijos, nuestra familia. Nuestro proceso de formación parte con una mirada hacia adentro: ¿Cómo estoy yo?, ¿cómo me siento? Y cuando sientes que la familia crece con lo que le entregas, es porque tú has crecido –afirma Alicia Muñoz.</p>
<h2>Embarazo adolescente y aborto</h2>
<p>Otro factor relevante en la precaria vida de pareja en las poblaciones urbanas es el hacinamiento. Paola Cordero, ex dirigente de los deudores habitacionales, confiesa que una de las crisis que atravesó en su matrimonio ocurrió cuando le exigió a su esposo iniciar el proceso para conseguir la vivienda propia. Ellos, junto a su hijo, vivían de allegados en una pieza en la casa de la madre de su esposo. No tenían intimidad. Pero él se resistía a dejar el hogar materno.</p>
<p>-Vivíamos en una mediagua. Todo dentro del mismo espacio. Mi hijo no tenía intimidad y nosotros, como pareja, tampoco. Yo vi el problema y le dije a mi marido: “Ahora el niño está chico, pero va a crecer. Y nosotros vamos a querer tener nuestro espacio y él también. Yo quiero ese espacio ahora”.</p>
<p>El tema sexual, a diferencia de lo que ocurre en el campo, ya no es tabú en las poblaciones urbanas. Las mujeres comentan entre ellas lo que les sucede, buscan apoyo en los consultorios o los Cosam (Centro Comunitario de Salud Mental Familiar) y acceden a tratamientos de control de natalidad. Paola da cuenta de ese cambio:</p>
<p>-Yo percibo el cambio en mi población. En las niñas de incluso 14 y 15 años que han quedado embarazadas y siguen estudiando. Porque las apoyan sus papás y se quedan con sus nietos cuando ellas van al colegio. Antes, el embarazo de una hija era lo más terrible para un familia: escondían a la niña. Eso cambió. Hoy veo a los abuelos paseando con orgullo a sus nietos.<br />
De todas formas, el embarazo adolescente sigue siendo uno de los factores que más condiciona a las mujeres a repetir el ciclo de la pobreza que viven sus familias. La última estadística confiable en torno al tema es la del año anterior al Censo 2002, la que indica que el 4,5% de las adolescentes de entre 15 y 19 años tuvieron hijos.</p>
<p>Por lo mismo, la líder de las grandes protestas estudiantiles de 2006, Karina Delfino, considera que la política pública del gobierno de Bachelet  más importante para las jóvenes de su generación es el acceso a la Pastilla de Anticoncepción de Emergencia (PAE), más conocida como la “Píldora del día después”.</p>
<p>-Yo le puedo decir a una joven que vive en un sector vulnerable “ahora hay mitad de ministras mujeres en el gabinete”, y no le va a importar. Le puedo decir “el BancoEstado abrió créditos especiales para las microempresarias”, y tampoco. No les afecta. Pero si las beneficia una política de sexualidad. El embarazo adolescente genera discriminación social y condiciona la vida de la joven. Por eso creo que el acceso a la píldora en los consultorios públicos para todas la mujeres mayores de 14 años, es el cambio más fuerte que han vivido las jóvenes de mi edad que están en situación social más vulnerable. Ahora sí pueden optar igual que las jóvenes que tienen recursos y que pueden comprarla.</p>
<p>Respecto de la polémica generada por sectores conservadores que se oponen a que la PAE se entregada a menores de más de 14 años sin consentimiento de sus padres -y cuyas presiones llevaron a los laboratorios y a farmacias a no comercializar el fármaco-, Karina es tajante:</p>
<p>-Lo importante es que si alguien la necesita y la quiere, la herramienta ya está y cada quien verá si la ocupa o no según su ética. Hay algo bien claro: la nueva Ley de Responsabilidad Penal Adolescente establece que desde los 14 años un joven tienen discernimiento. Y si a esa edad debo hacerme responsable si decidí robar, ¿por qué no puedo hacerme responsable de mi sexualidad?</p>
<h2>Del aborto no se habla</h2>
<p>Si la “Píldora del día después” despierta las más duras controversias, el aborto es una palabra sencillamente ausente del debate. Y ello a pesar de que según las únicas cifras conocidas, entre 2000 y 2003 se registraron más de 100 mil abortos clandestinos al año.</p>
<p><img class="left" style="width: 270px; height: 405px;" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/sexualidad03.jpg" alt="pareja en actitud amorosa" />En noviembre del año pasado un grupo de diputados socialistas propuso discutir la despenalización del aborto. No sólo la derecha opuso feroz rechazo, también lo hizo un grupo de sus aliados democratacristianos. Uno de ellos, el presidente de la Cámara de Diputados, Patricio Walker, llegó a afirmar que de prosperar dicho proyecto, su partido evaluaría su permanencia en la Concertación. El oficialismo tuvo su pequeño sismo.</p>
<p>Al día siguiente, se conoció un estudio de la Corporación Humanas y la Universidad de Chile el que reveló que las mujeres encaran el tema con más madurez que los políticos: un 62% de las consultadas apoyó la idea de legislar, el 75% estuvo de acuerdo con volver a legalizar el aborto terapéutico cuando está en peligro la vida de la madre (penalizado con cárcel por la dictadura de Pinochet, lo que aun se mantiene), cifra que subió a 76% en la misma encuesta de octubre 2007; y el 71% apoyó interrumpir embarazos fruto de violaciones (subió a 75% en octubre 2007). Y sólo el 20,4% declaró aceptar el aborto “por cualquiera razón que la madre decida”. En octubre 2007 esas mujeres alcanzaron el 29%.</p>
<p>En la encuesta de octubre 2007, un 26% de las mujeres declaró no estar de acuerdo con el aborto bajo ninguna circunstancia (encuesta aplicada entre el 17 de agosto y el 12 de septiembre 2007 a mujeres mayores de 18 años inscritas en los registros electorales). Hasta ahora, y a pesar de la cifra de abortos y sus consecuencias letales, el gobierno ha declarado no estar disponibles para legislar sobre la materia. Del aborto no se habla.</p>
<p>A tal punto ha llegado la presión religiosa y política sobre la materia que en enero de 2002, cuando la comisión de Relaciones Exteriores del Senado debía debatir la aprobación del protocolo facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, dependiente de la ONU), se decidió escuchar los argumentos en contra del Cardenal Francisco Javier Errázuriz. Uno de sus principales argumentos fue que la firma de dicha Convención obligaba a Chile a legislar una eventual legalización del aborto. La entonces subsecretaria del Sernam, Kareen Herrera, llegó al Senado para escuchar la opinión del prelado. Dijo expresamente que no pediría intervenir. Pero los senadores le negaron el acceso.</p>
<p>La mujer muda sobre su sexualidad es la realidad mayoritaria de las mujeres campesinas.<br />
-En el sector rural se sabe del debate en torno a la PAE a través de los medios de comunicación. No es un tema. La gente de campo, además, escucha mucha radio y ahí están los discursos conservadores de las iglesias varias: evangélicas, católica, testigos de Jehová. En contraste están las telenovelas de Vicente Sabatini en Televisión Nacional, que han puesto temas campesinos generando nuevas imágenes de cambio. Ahora los jóvenes del campo están recibiendo discursos cruzados –dice Pamela Caro, del Cedem.</p>
<p>Y la prueba está en San Fernando, al sur de Santiago, donde la tendencia del embarazo adolescente iba en aumento. Juan Quiroz, director del Liceo de Niñas de esa comuna, decidió apelar a una de las medidas anunciadas por Bachelet al asumir el mando y el 2006 postuló a un fondo especial de Integra. Lo ganó y creó una sala cuna especial para sus alumnas embarazadas evitando así que deserten del sistema escolar. En abril de 2007, diecisiete jóvenes usaban sus instalaciones.</p>
<div class="colofon"><img src="/wp-content/uploads/beca_avina.gif" alt="Beca Avina" />“El proyecto que dio origen a este trabajo fue el ganador de las Becas AVINA de Investigación Periodística . La Fundación AVINA no es responsable por los conceptos, opiniones y otros aspectos de su contenido.”</div>
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		<title>La guerra contra el femicidio</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Dec 2007 20:58:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica González</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[Discriminación]]></category>
		<category><![CDATA[Femicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
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		<description><![CDATA[“Durante 15 años le hemos dicho a la mujer que denuncie la violencia intrafamilar. Ella lo hace ¡y la terminan matando! Estamos tratando de crear los mecanismos de protección, pero aún son insuficientes”. La dramática revelación de la ministra del Sernam, Laura Albornoz revelan que en Chile, pese a los millones de dólares y planes especiales que Bachelet ha destinado para combatir las cifras que la obsesionan, el femicidio sigue en alza. En 2006, 46 mujeres fueron asesinadas por sus parejas. Al 4 de diciembre de 2007 ya van 58.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/manifestacion-maltrato.jpg" alt="manifestacion contra maltrato femenino" width="366" height="180" /></p>
<p class="excerptdestacado">“Durante 15 años le hemos dicho a la mujer que denuncie la violencia intrafamilar. Ella lo hace ¡y la terminan matando! Estamos tratando de crear los mecanismos de protección, pero aún son insuficientes”. La dramática revelación de la ministra del Sernam, Laura Albornoz revelan que en Chile, pese a los millones de dólares y planes especiales que Bachelet ha destinado para combatir las cifras que la obsesionan, el femicidio sigue en alza. En 2006, 46 mujeres fueron asesinadas por sus parejas. Al 4 de diciembre de 2007 ya van 58.</p>
<p>La fiesta estalló en el mismo minuto en que Michelle Bachelet se puso la banda presidencial. La imagen que a través de las pantallas llegó hasta las 856 viviendas sociales de la Villa San Gabriel, enclavada en La Pintana, desató una marejada de gritos y risas entre decenas de mujeres que miraban incrédulas lo que ocurría en el Congreso de Valparaíso. En ese suburbio de Santiago un pequeño carnaval se inició al ritmo de un cántico que todas recordarían pocos días más tarde: “¡Ahora nosotras la llevamos en el país!”.</p>
<p>Dos semanas después, la Villa San Gabriel vivió otro día agitado, pero esta vez fue la furia la que levantó el polvo. Paola Cordero, ex dirigenta de los deudores hipotecarios de la villa y jefa de una guardería infantil para las trabajadoras de su barrio, recuerda:<br />
-Teníamos una vecina a la que su marido maltrataba. Pero nadie lo sabía. Como muchas otras mujeres, lo ocultaba. Hasta que no aguantó más y le contó a una vecina. Y le pidió que por favor la ayudara si su marido le pegaba de nuevo.<br />
Ese día, como a las diez de la noche, Paola escuchó a su vecina gritar: “¡Le están pegando a la señora Rosita!”:<br />
-En pocos segundos todas gritábamos. Cuando bajé por las escaleras ya había otras dos vecinas que corrían hacia la casa de Rosita. Se fueron agregando mujeres, pero ningún hombre bajó. Ya éramos más de 30 mujeres gritando frente al departamento con palos, fierros, con lo que pillamos. Y como el marido de Rosita no nos quería abrir la puerta, ¡la echamos abajo! Le pegamos, lo pateamos… queríamos matarlo. Llamamos a Carabineros a pesar de que no creíamos mucho en que hicieran algo. Una vez, cuando yo era niña, vi a un hombre que casi mató a una mujer y los carabineros dijeron que no se metían porque eran “problemas de familia”. Por eso decidimos sacar nosotras de la casa al compadre y darle duro. Pero Carabineros llegó. Y se lo llevaron.</p>
<p>Desde ese día, dice Paola, ya no hay mujeres golpeadas por sus maridos en la Villa San Gabriel. Pero en el resto del país sí las hay y con un agregado dramático: al mismo tiempo que han crecido las denuncias policiales por violencia intrafamiliar (VIF), se han multiplicado los femicidios. Hasta el 4 de diciembre de este año ya iban 58.</p>
<h3>Urgente: cómo evitar asesinatos</h3>
<p>Las estadísticas de Carabineros indican que en 2005 se registraron 82.596 denuncias por VIF contra mujeres. En 2006, el primer año del gobierno de Bachelet, se elevaron a 94.160. Datos de mayo del Ministerio del Interior revelaron que en el primer trimestre de 2007, la tasa de crecimiento de las denuncias por violencia intrafamiliar (5,5%), superó al aumento –3,2%- del total de los delitos de mayor gravedad (robo con violencia, robo con intimidación, robo con fuerza, hurto, lesiones, homicidio, violación) que el mismo período del año pasado.</p>
<p>La nota curiosa: el récord de violencia contra la mujer lo exhibe Tocopilla, una de las ciudades mas devastadas por el último terremoto de noviembre que asoló a la Segunda Región. Las mujeres del viejo puerto fueron doblemente golpeadas este año.<br />
Una campaña de información permanente y la seguidilla estremecedora de asesinatos brutales de mujeres a manos de sus parejas han logrado situar esa violencia en un lugar relevante de los medios masivos y en la agenda política.</p>
<p>Ya era tiempo. Porque el problema no es nuevo. Ya en julio de 2001 un estudio del Ministerio de la Mujer (Sernam), daba cuenta de que el 50,3% de las mujeres chilenas había sufrido algún tipo de violencia por parte de sus parejas. Aun así, en junio de 2005, si bien finalmente se aprobó la Ley sobre Violencia Intrafamiliar, 38 senadores -por unanimidad- despacharon un documento que echó por tierra la tipificación del “maltrato habitual a la pareja” como delito. Ello significó que en los tribunales se siguiera castigando la violencia reiterada contra la mujer con multas&#8230;  Si se creaba ese delito, se debía modificar el Código de Procesamiento Penal, pero los senadores optaron por elevar el grado de las penas y enviar los casos de violencia sicológica a los Tribunales de Familia y los hechos de agresión al Ministerio Público.</p>
<p>El 2006 los femicidios se dispararon a 46 (un promedio de 3,8 mensuales). Y en 2007, con 58 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas, las alarmas en todos los niveles se encendieron.</p>
<p>Bachelet también hizo lo suyo. El 24 de octubre lanzó una campaña nacional destinada a provocar la reacción ciudadana y poner fin a la indiferencia frente a la violencia que se ejerce públicamente contra las mujeres. En uno de los spot que se transmiten diariamente y en varias tandas por los medios, se escucha a una mujer que desconsolada le confidencia a su madre que su marido la golpea y la insulta frente a sus hijos. La respuesta es <em>“Y qué habrás hecho tú, ¿no lo habrás provocado con tu carácter&#8230;? Qué vas a hacer si él asegura la comida y casa de tus hijos&#8230;”</em></p>
<p>Si hasta ese momento las denuncias al número 149 -que conecta con un sitio especial en Carabineros-  sumaban 1.243, veinte días después llegaron a 2.194.</p>
<p>El mismo día que se dio inicio a la campaña, se envió al Congreso un proyecto de ley que endurece las condenas para los agresores de mujeres y amplía las herramientas legales para enfrentar una violencia antes asfixiada.<br />
-Quiero que el castigo sea ejemplar y efectivo para quien cometa la cobardía de agredir a una mujer –afirmó Bachelet.</p>
<p>El proyecto aumenta las penas para el homicidio calificado cometido por esposo, conviviente, novio, pololo o ex pareja; caracteriza como delito la VIF que provoca lesiones físicas (leves o graves) y el maltrato sicológico permanente; agrava el delito de incendio de la vivienda de la víctima y penaliza los daños o inutilización de los bienes de la agredida. El slogan de otro spot es: <em>“Aquí había 20 personas y nadie hizo nada. Imagínese cuando ella está sola”</em>.</p>
<p>En 2006, el Ministerio Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) destinó $1.045.255.000 (US$ 1.964.765) a la implementación del Programa Nacional de Prevención de VIF contra mujeres. Para este año, Bachelet aumentó ese presupuesto a $2.420.600.000 (US$ 4.550.000). Con estos recursos se financian 30 Centros de la Mujer que en 2006 atendieron a 6.482 mujeres.</p>
<p>-Hicimos una ley de VIF, pero con ella abrimos una puerta para que se mostrara realmente cómo golpean brutalmente a las mujeres. No es que hayamos detenido el fenómeno, lo que pasa es que ahora se ve. Y ahora yo me hago responsable, porque durante 15 años le hemos dicho a la mujer “denuncia”. Ella lo hace ¡y la terminan matando! Entonces, estamos tratando de crear los mecanismos de protección para que no las maten. Pero aún son insuficientes, porque todavía cuando llaman a Carabineros, muchos de ellos, aunque no todos, les dicen “señora, mejor péguele usted, porque la verdad es que no tenemos cómo resolverle el problema” -reconoce con angustia la ministra del Sernam, Laura Albornoz.</p>
<p>La actitud de Carabineros ante la agresión de que es objeto una mujer –y que describe al inicio de este reportaje Paola Cordero- tuvo el 25 de noviembre otro desenlace. Tres carabineros fueron dados de baja luego de que un video los mostrara en la noche del 5 de octubre, manos en los bolsillos, mientras un hombre golpeaba a una mujer brutalmente frente a su unidad policial.</p>
<p>La instrucción de Bachelet ha sido priorizar los mecanismos de protección para los casos más graves, por lo que se ordenó levantar 16 Casas de Acogida, con capacidad para proteger a 900 mujeres y sus hijos (1.800 menores) por año. El programa tiene un costo de $1.193.400.000 (US$ 2.243.233). Pero las mujeres no pueden permanecer más de tres meses bajo ese alero y sólo son atendidas las mayores de 18 años, lo que deja fuera a gran parte de las madres adolescentes (según el Censo de 2002, 4,5% de las jóvenes entre 15 y 19 años tiene hijos).</p>
<p>La Casa de Acogida número 16 fue inaugurada el 20 de noviembre pasado y es la primera destinada a la mujer rural, la más discriminada y desprotegida de todo el espectro.</p>
<p>Leslie Delva trabaja en el recientemente creado Centro de la Mujer de San Bernardo que atiende a cinco comunas de la zona sur metropolitana. Ella se capacitó como monitora comunitaria de VIF a través de la Corporación Domos, una ONG de asistencia a la mujer agredida:<br />
-En el Centro de la Mujer se nos pide que tratemos con mujeres mayores de 18 años y tenemos que darles una entrevista de 15 minutos. Algo que yo no hacía cuando estaba en Domos, porque cuando una mujer llegaba yo le daba todo el tiempo que ella necesitaba. Ahora, después de esos 15 minutos, a la mujer se le da una hora de atención. Y de repente no concuerdo con mi equipo de trabajo, porque si una mujer viene desbordada, hay que atenderla.</p>
<h3>Autonomía económica</h3>
<p>Carolina Peyrin, directora ejecutiva de Domos, dice que las denuncias se duplicaron entre 2000 y 2005 (de 40 mil a más de 82 mil). Pero ella pone el acento en que “de todas las denuncias efectuadas, la tasa de aprehensión es bajísima: 3,5%”. Y lo que más le preocupa, es que el 48% de las causas ingresadas a los Tribunales de Familia son por VIF contra la mujer, pero sólo el 15% de ellas termina en una sentencia. Muchas mujeres se desisten.</p>
<p>“No lo perdono, pero lo quiero y deseo ayudarlo”, dijo Graciela Serey cuando se desistió en el tribunal de la denuncia que hizo contra su esposo, quien la agredió con un punzón en la madrugada del 14 de octubre pasado en su casa en Peñalolén.<br />
Graciela en definitiva lo perdonó a pesar de que sólo un error de calculo de su marido la salvó de ser el rostro del femicidio número 51 de este año. Y si antes de la campaña iniciada por Bachelet el marido habría quedado libre con la sola retractación de la esposa, esta vez el juez dictaminó encarcelarlo por parricidio frustrado en virtud de la denuncia que interpuso el Sernam.</p>
<p>La encarcelación del marido de Graciela marcó un cambio. Uno que parece destinado a dejar huella. Porque lo mismo le ocurrió a Héctor Sepúlveda, el hombre que hizo noticia luego de quemarle los genitales a su mujer con un alicate caliente. Héctor fue condenado a 3 años de presidio a pesar de que su mujer insistía en decir: “Él está arrepentido y no merece estar en la cárcel”.</p>
<p>Entre octubre de 2005 y junio de 2007, ingresaron a las fiscalías de Chile 70 mil causas por violencia intrafamiliar. De ellas, el 60% terminó con retractación de la denunciante.</p>
<p>“La autonomía económica de las mujeres es clave para romper el círculo del abuso”, afirma Carolina Peyrin, directora ejecutiva de Domos, corporación que con el apoyo de Fundación AVINA ha desarrollada una inédita acción de capacitación, apoyada por empresas, para mujeres que buscan romper ese círculo.</p>
<p>Todos los estudios indican que un factor importante para que la denuncia de agresión termine en nada es el miedo. Y de dos clases. Miedo a que el conviviente o marido la golpee a ella y a sus hijos al no quedar preso y volver a casa, y temor a que quede preso y ella y sus hijos pierdan el único sustento que les brinda el “macho proveedor”. Hay dependencia emocional y económica de la pareja.</p>
<p>La capitana de Carabineros Alejandra Jaramillo, de la 48° Comisaría “Asuntos de la Familia”, lo corrobora:<br />
-Muchas veces las mujeres agredidas se desisten porque no tienen cómo vivir. Vienen a dejar la denuncia y dicen “voy a dejar a los niños acá, porque no los puedo tener”, pues el agresor las mantiene económicamente y si ellas terminan esa relación no tienen qué comer.</p>
<p>Leslie Delva cuenta que prácticamente todas las víctimas que piden ayuda al Centro de la Mujer de San Bernardo terminan sus entrevistas con la misma pregunta: “Señorita, ¿qué oportunidades de trabajo hay?”.</p>
<p>A juicio de Carolina Peyrin este es el punto realmente clave de la “ruta crítica”, porque se puede tolerar que las denuncias no terminen en sanciones, que los tribunales sean lentos o que la atención de salud sea deficitaria, pero lo único en que no se puede fallar es en separar efectivamente a la víctima del agresor:<br />
-Tenemos una iniciativa para involucrar al sector empresarial. Y hemos invitado al Sernam a apoyarla, vinculando el tema de la autonomía económica con la reparación. Porque puedes tener una mujer que denuncia y le va bien, pero si no tiene autonomía económica muchas veces está condenada a volver con el agresor.</p>
<p>Domos ha logrado que la minera Phelps Dodge, forestal Masisa y la clínica dental Prevedent, abran puestos de trabajo para mujeres que han sufrido VIF. La idea es ampliar la iniciativa a otras empresas, para lo cual cuentan con un programa financiado por la Fundación Avina por dos años. Pero Sernam no ha dado muestras de avalar la idea:<br />
-El año pasado encontramos una respuesta insólita: “No nos corresponde convocar a los empresarios para un trabajo que va a hacer una ONG”. ¿De qué alianza público-privado estamos hablando entonces? –afirma Carolina.</p>
<h3>Remeciendo a la justicia</h3>
<p>No sólo la dependencia económica y emocional y la falta de protección influyen para que la mujer se desista de la denuncia y siga sometida a la violencia que ejerce su pareja. También juega un rol importante la lentitud con que funciona en este ámbito la justicia. La capitana Jaramillo lo grafica:<br />
-Una persona que viene en enero y hace una denuncia por VIF, queda en espera de citación para seis meses más. Y llegamos a marzo con amenazas de muerte y a abril con que el agresor ingresó a su domicilio y la dejó moreteada. En ese tiempo que transcurre entre la denuncia y la citación del juzgado o la fiscalía puede pasar cualquier cosa. Los fiscales nos pueden decir “démosle diez días de rondas periódicas”. ¿Y en los seis meses quién la protege?</p>
<p>La oficial explica la rutina que sigue a cada denuncia:<br />
-Cuando no hay lesiones, el caso va al Tribunal de Familia. Cuando existen lesiones, obligatoriamente tiene que ir a la fiscalía. Nosotros tomamos la denuncia, hacemos el parte policial y solicitamos una medida cautelar: que el agresor salga del domicilio, que no se acerque al domicilio, que no se acerque al trabajo de la víctima. Muchas personas desisten pues se aburren porque no llega nunca la citación, porque se arreglan con la pareja, porque se van a otro lugar y dejan la situación como está sin ir a la citación.</p>
<h3>La “ruta crítica”</h3>
<p>La lenta respuesta de la justicia y la falta de protección para los casos más graves, llevó a Domos a desarrollar el estudio “La ruta crítica de las denuncias en el sistema institucional”, informe pedido por Sernam. De hecho, la ministra Albornoz y la Presidenta Bachelet participaron el 21 de julio de 2006 en la presentación de un proyecto piloto, desarrollado por la Fiscalía Regional Metropolitana Occidente, para superar el problema de que más del 50% de las denunciantes se retractan.</p>
<p>Rita Bórquez, investigadora a cargo del estudio de Domos, sostiene que “la penalización de la VIF como delito, competencia del Ministerio Público, ha puesto a los fiscales como actores centrales. Pero los fiscales deben cumplir una serie de metas de eficiencia (porcentajes de casos exitosos). Y una mujer que denuncia una agresión de su pareja, que muchas veces termina retractándose, que se demora en decidir si va a dar su testimonio, que se pone a llorar en su oficina, para los fiscales es igual a pérdida de sus indicadores de gestión”.</p>
<p>La jueza del Tercer Tribunal de Familia de Santiago, Gloria Negroni, concuerda con esa crítica:<br />
-Con el tema de las fiscalías hemos tenidos varios problemas porque ellos no tienen una política de persecución penal de esos delitos. Entonces, en la mayoría de los casos que les remitimos por maltrato sicológico habitual, la causa queda ahí. No investigan porque dentro sus metas seguramente no está ver estos temas. Hace un tiempo se creó la figura de un fiscal especializado que coordinara todos estos casos, pero yo no sé si, desde la perspectiva del fiscal nacional y de los fiscales regionales, hay un lineamiento claro respecto a una especialización.</p>
<p>La jueza Negroni critica también el enfoque que el Sernam da a la VIF, pues lo considera reduccionista. A su juicio, el maltrato no es sólo un problema de género y la mujer no es la única víctima, sino que es un problema familiar:<br />
-También hay VIF contra los hombres. Muchas veces es una violencia cruzada que no sólo se ejerce contra la mujer.</p>
<p>Muchas denunciantes, explica la jueza, acusan a sus parejas de VIF cuando en realidad lo que buscan es una pensión de alimentos:<br />
-A veces la mujer es mal aconsejada y cuando quiere alimentos su abogado le dice “denuncie por violencia porque le va a salir más rápido”. Frente a esto uno desarrolla mucho la percepción en las audiencias. Es muy distinto leer un escrito que resume el caso, como era en el sistema judicial antiguo, que estar con las dos personas al frente. Hay un lenguaje gestual, no verbal, muy determinante.</p>
<p>Por estas razones, la jueza estima que la mayoría de los casos de VIF que llegan a los Tribunal de Familia -que no son considerados delitos, pues no hay lesiones ni maltrato sicológico habitual- no se solucionan con una sentencia y que el Estado, así como apoya a las mujeres a través del Sernam, también debe crear instituciones de respaldo a la familia. Y no sólo para las más pobres:<br />
-Los casos más graves son los del nivel social alto. En ese grupo está la mayor cifra negra. Una mujer de población no tiene mayor empacho en ir a los tribunales y decir “este hombre me pega”. La mujer ABC1 tiene más temor, porque desde su infancia vivió protegida y cuando se enfrenta a un personaje que la maltrata, no sabe qué hacer. Además, para una mujer de clase media-alta, asumir que el marido le pega o que sufre violencia sicológica grave es un tema cruzado por las variables de subsistencia, status y vergüenza –acota Negroni.</p>
<h3>Educación y Salud</h3>
<p><img class="left" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/integracion.jpg" alt="La integracion debe abordarse como estrategia educativa" />Otro nudo de la “ruta crítica” institucional es el sector de Educación. Carolina Peyrin asegura que se deben incorporar contenidos de prevención en los colegios, pero alerta: “Éste no es un tema de currículo del Ministerio de Educación”:<br />
-Preparamos un estudio al que Sernam le sacó cero punta. Entrevistamos a jóvenes de distintos grupos socioeconómicos y la conclusión más lamentable es que todo esto que aparece a nivel simbólico -que la mujer está incorporada al trabajo y que es más autónoma-, no tiene anclaje en lo cotidiano de los jóvenes. Sobre todo en los sectores bajos y medios. Siguen presentes en los jóvenes todos los estereotipos sexuales básicos de la violencia. Los hombres consideran que la mujer “debe ser&#8230;”, “debe hacer&#8230;”, porque piensan que aún cuando “puede” trabajar, tiene un rol protagónico en la crianza. Y en las mujeres también, respecto de ver al hombre como “proveedor” y “protector”.</p>
<p>En el sector Salud, la investigadora Rita Bórquez  cree que las cosas han avanzado mejor, porque se han homologado todos los protocolos de atención, lo que facilita el registro estadístico, el seguimiento del caso y la atención médica especializada. No obstante, considera que en esta área persiste un problema clave:<br />
-El ir a constatar lesiones es un nudo de la “ruta crítica”. El impulso para seguir o no con el proceso de denuncia, depende mucho del señor que va a mirar los moretones. El rango de discernimiento del funcionario todavía está muy suelto a su criterio. Aún no hay control y tampoco una educación funcionaria, y no es parte de la cultura organizacional tener una línea para atender estos casos.</p>
<p>En otro frente, Domos capacitó a 70 monitoras comunitarias para prevenir VIF y acompañar por la “ruta crítica” a las denunciantes. Ellas operaron en San Bernardo y Conchalí, con un sueldo pagado con recursos del Ministerio del Trabajo a través del Fondo Nacional para la Superación de la Pobreza. En sólo tres meses -noviembre a diciembre de 2006- atendieron más de 200 casos.</p>
<p>-Esta debiera ser una experiencia a replicar si se evalúa desde el costo-beneficio. Las monitoras hacen la primera acogida, que es la evaluación del riesgo que vive la mujer, y la acompañan. Descongestionan los Centros de la Mujer, los centros de salud y los tribunales, porque la víctima llega a esos lugares mucho más clara en lo que tiene que hacer. La cantidad de casos que atendieron en tres meses es de alta rentabilidad, si se compara con el rendimiento de los Centros de la Mujer.</p>
<p>En enero, las 70 monitoras se reunieron con la ministra Albornoz y solicitaron que se busquen mecanismos y fondos para dar continuidad a su trabajo. La espera continúa.</p>
<p>Mientras en Chile aumentan día a día las mujeres asesinadas o golpeadas por sus parejas, una red de herramientas legales, estatales y sociales se ha ido tejiendo a una velocidad inédita. Un  circuito destinado a que en cada rincón del país haya un actor que ayude a que otras mujeres venzan el miedo, la vergüenza y el pudor y le pongan fin al circuito de la impunidad.</p>
<div class="colofon"><img src="/wp-content/uploads/beca_avina.gif" alt="Beca Avina" />“El proyecto que dio origen a este trabajo fue el ganador de las Becas AVINA de Investigación Periodística . La Fundación AVINA no es responsable por los conceptos, opiniones y otros aspectos de su contenido.”</div>
<div class="documentos">
<h4>Capítulos</h4>
<ul>
<li><strong>INTRODUCCIÓN:</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujeres-chilenas-ciudadanos-de-segunda-categoria/">Mujeres  chilenas: 7 millones de ciudadanos de segunda categoría</a></li>
<li><strong>CAPITULO 1:  MUJER Y PODER:</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujeres-y-poder/">El drama de  llegar a la cima</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/entrevista-vivianne-blanlot/">Vivianne  Blanlot: &#8220;Ha habido sistemática agresividad despectiva hacia la Presidenta&#8221;</a></li>
<li><strong>CAPITULO  2: MUJER TRABAJADORA Y JEFAS DE HOGAR</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujer-trabajadora-y-jefas-de-hogar/">La mayor  deuda pendiente</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/karina-delfino-pildora-dia-despues/">Karina  Delfino: &#8220;Píldora del Día Después es el cambio más fuerte para las jóvenes&#8221;</a></li>
<li><strong>CAPITULO 3:  MUJER Y VIOLENCIA</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/06/la-guerra-contra-el-femicidio/">La guerra contra  el femicidio</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/06/maria-cartagena/">María Cartagena:  &#8220;Busqué a mi hermana como detenida desaparecida… y la mató el marido&#8221;</a></li>
<li><strong>CAPITULO 4:  MUJER RURAL</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/12/temporeras-eslabon-olvidado/">Temporeras,  eslabón olvidado del modelo económico</a></li>
<li><strong>CAPITULO 5:  MUJER Y SEXUALIDAD</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2008/01/04/familia-placer-sexual/">Secretos  de familia, el esquivo derecho al placer sexual</a></li>
</ul>
</div>
<div id="discriminacion" class="recuadro">
<h5>La otra discriminación odiosa</h5>
<p>Miguel Moya vivió una jornada que partiría su vida en dos en enero de este año. Convencido de que, siguiendo la tradición, la justicia lo exculparía sin  mayor trámite de la acusación de violación sobre M.S., Moya llegó tranquilo al tribunal y declaró que con ella había tenido una relación sexual consentida y que lo avalaba el hecho de que M.S. era prostituta, por lo cual le había incluso “pagado por el trabajo”.</p>
<p>La fiscal Yazmín Salech lo escuchó y luego de un trabajo acucioso logró reunir todas las pruebas que acreditaron que Moya abordó a la mujer a la salida de un local de entretenimientos y la violentó sexualmente. Y eso que la mujer incluso tenía su carné de sanidad que acreditaba que efectivamente ejercía la prostitución.</p>
<p>Moya fue condenado a 10 años de cárcel en medio de su estupor.</p>
<p>La condena de Moya (44 años) permite observar con algo de optimismo una cifra que avergüenza: según un estudio realizado por la Oficina de Fiscalización del Delito, una agresión sexual cada 36 minutos fue denunciada en 2006. 14.688 denuncias de las cuales 31% corresponde a violación y el 69% a abuso sexual.</p>
<p>Y si en el plano sexual la discriminación de género se mantiene, existe otro acápite del que poco se habla y que afecta a las mujeres de todas las clases sociales. Lo que le ocurrió a Sonia Arce grafica la situación.</p>
<p>Cuando sus padres murieron, ella y sus hermanos heredaron la casa familiar. Y decidieron venderla. Pero al momento de concretarse la operación con la firma de las escrituras, la venta no se pudo realizar porque la autoridad exigió la presencia del marido de Sonia en ese acto notarial. Un grave problema pues Sonia estaba separada de hecho desde hacía algunos años de su marido y nada sabía de él. Pero estaban casados bajo el régimen de sociedad conyugal, estatuto que no le permite a Sonia administrar sus propios bienes.</p>
<p>La discriminación que afecta a Sonia es la misma que vive el 64% de las mujeres casadas, ya que lo hicieron bajo el mismo régimen de sociedad conyugal. Eso significa que aproximadamente 2 millones de mujeres son en la práctica incapaces por la ley de administrar por sí solas sus bienes. (Los últimos datos oficiales de agosto de 2007 señalan que un 44,8% de las mujeres chilenas está casada).</p>
<p>Pero Sonia no se quedó de brazos cruzados. En 2001 denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la trasgresión de sus derechos constitucionales de ser igual ante la ley que su marido. Su denuncia tuvo efecto. El 5 de marzo de 2006, Chile llegó a un acuerdo amistoso con la CIDH en Washington por el cual se comprometió a dar urgencia al proyecto de ley que deroga la sociedad conyugal como sistema patrimonial y lo reemplaza por uno de comunidad de gananciales otorgando a la mujer y al marido iguales derechos y obligaciones.</p>
<p>El proyecto está congelado desde hace 11 años en el Congreso. Recién la primera semana de agosto 2007 se aprobó en la Comisión de Constitución del Senado. Ese mismo mes el gobierno pidió que se tramitará con urgencia simple y actualmente está en la etapa de “discusión general”, en su segundo trámite constitucional, en la Cámara Alta.</p>
<p>Pero el problema es mayor. Si una mujer profesional desea invertir su patrimonio en acciones, se le exige un certificado de soltería (declaración notarial con dos testigos que lo acrediten). Un trámite que los hombres no conocen. Las mujeres casadas también deben acreditar que han contraído matrimonio con separación de bienes. Exigencia que no se le hace a los hombres.</p>
<p>En la práctica, las mujeres no pueden administrar ni disponer de sus bienes. Y si bien conservan el dominio, no pueden enajenarlos, gravarlos, darlos en arriendo o ceder la tenencia por sí solas. Sólo los maridos pueden administrar sus bienes y los de la sociedad conyugal.</p></div>
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		<item>
		<title>Karina Delfino: &#8220;Píldora del Día Después es el cambio más fuerte para las jóvenes&#8221;</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Nov 2007 19:22:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro Ramírez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad y Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Bachelet]]></category>
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		<category><![CDATA[Femicidio]]></category>
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		<description><![CDATA[Karina Delfino, la ex líder de la "rebelión de los pingüinos", está empeñada en cambiarse de carrera. Su primer año universitario lo pasó en las aulas de Geografía de la Universidad Católica y no le gustó. Por eso, ya decidió que en 2008 tomará la mayor cantidad de cursos de sociología -la profesión que desea seguir- “para que después me convaliden esos ramos”.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="right alignleft" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/karina-delfino.jpg" alt="Karina Delfino, dirigente estudiantil" width="207" height="299" />Resulta extraño escuchar a Karina hablando de temas universitarios. Su figura delgada, su rostro moreno, fino y de grandes ojos oscuros, se asocia más a los problemas de los escolares secundarios. Claro, si antes de entrar a la facultad ella fue una de las líderes de la llamada “rebelión de los pingüinos”. Sin el uniforme azul marino se ve más adulta y la soltura con que habla de los grandes temas del país ya no asombra tanto como cuando lo hacía vestida de liceana.</p>
<p><strong>¿Qué ha pasado con las mujeres de tu generación con una mujer en La Moneda?</strong><br />
Las mujeres ahora sí piensan que han avanzado por el hecho de que resultó elegida Michelle Bachelet. La prueba fue cuando ella ganó y salieron las mujeres a la calle a celebrar con bandas presidenciales. Lo celebraban como el triunfo de las mujeres, siendo que era el triunfo de una alianza política. Puede que sigan viviendo en una familia machista, que en sus casas les sigan pegando, que sigan ganando menos que el marido a pesar de hacer lo mismo o más, pero se sienten representadas. Pero los avances concretos dependen de las mismas mujeres. Un estudio indica que la mayoría de las mujeres que denuncia a su pareja por violencia después retira la demanda. Y eso muestra que si la mujer no da un paso adelante, no habrá avances. Falta proyectar hacia abajo.  </p>
<p><strong>En la llamada revolución de los pingüinos, se vio a mujeres como tú en roles de liderazgo. ¿Es fruto de un proceso de cambio cultural en tu generación?</strong><br />
Las mujeres se están atreviendo más. Antes la mujer daba un paso atrás porque pensaba que el hombre era mejor que ella. Hasta le daba un poco de miedo. Eso ya no se ve. Hay un cambio de mentalidad, de la mujer y del hombre, porque el hombre joven confía más en la mujer también. El hombre joven hoy es capaz de reconocer que una mujer puede tener más capacidad que él. Además, ahora no es mal mirado que las mujeres prefieran dedicarse al trabajo, a la política, a desarrollarse profesionalmente antes que casarse o tener hijos. Antes eso era la excepción. Estos avances no son producto de un cambio de mentalidad sólo de las mujeres, sino que de la sociedad.  </p>
<p><strong>¿Prima en tu generación la tendencia femenina a proyectarse laboralmente para tener autonomía economía?</strong><br />
Es un tema generacional: entre hombres y mujeres no hay diferencias sobre este punto. Tal vez llama la atención que las mujeres de mi edad piensen en independizarse antes que casarse. Asombra. Pero esta generación es así. La liberalización, en todo sentido, va acentuándose cada vez más. Pienso que se debe, en parte, a la globalización y a la televisión, por la comparación con lo que sucede en otros países. La cultura chilena siempre ha tendido a imitar a Europa y a los gringos, y las series que se ven en Chile y que vienen de esos países, te muestran mujeres más liberales. Eso va despertando aceleradamente cambios de mentalidad, culturales.  </p>
<p><strong>¿Ha influido algún marco institucional para acelerar esos cambios?</strong><br />
Los cambios también se aceleran con otras herramientas que se abren, como el divorcio, los tribunales de familia, las penas de cárcel por violencia intrafamiliar o la “Píldora del Día Después”. La gente del barrio alto perfectamente puede comprar en las farmacias dicha píldora y opera con una mentalidad totalmente liberal, mientras que una mujer de un sector socialmente vulnerable no tiene la plata y lo más probable es que en tres meses más se haga un aborto en pésimas condiciones o si tiene ese hijo nacerá en la pobreza. Estas políticas del Estado acercan la igualdad de oportunidades. No son las que hacen crecer la tendencia liberal, simplemente otorgan herramientas para el cambio de mentalidad que ya está y hay que asumirla. Y cada persona verá si toma o deja estas herramientas.  </p>
<p><img class="left" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/manifestacion-pinguina.jpg" alt="Manifestacion de estudiantes" /><strong>¿Hay interés entre las mujeres de tu edad por sumarse a una batalla por los temas de género?</strong><br />
Hay mujeres y mujeres. Hay mujeres a las que les interesa el carrete o escuchar música, a otras les interesa ir a una capilla y están las que se interesan por las políticas públicas, como a mí. Dentro de ese último grupo hay algunas a las que les interesa el tema de género. En general, entre nosotras está el sentimiento de que la sociedad chilena es machista, sienten algún tipo de discriminación. La mayoría inconscientemente es producto de un cambio cultural, pero tienen otros intereses y no se cuestionan el fondo de las cosas. Con los hombres también se da ese fenómeno.  </p>
<p><strong>Cuando te comparas con las mujeres mayores con las que convives, ¿cuáles son las principales diferencias?</strong><br />
De todo: mentalidad, cultura, educación, sexualidad, matrimonio, hijos, profesión&#8230; Ellas entienden que hay un cambio generacional y respetan lo que yo hago cuando yo me respeto a mí misma. El tema es diferenciar entre libertad y libertinaje. Creo que mientras yo me respete y respete a los demás, ellas también me van a respetar a mí.  </p>
<p><strong>¿Cuáles con tus proyectos como mujer y profesional?</strong><br />
Lo más importante es identificar qué carrera voy a seguir. Mi proyección es profesional y mi prioridad es tener una carrera. No estoy pensando a qué edad voy a tener hijos o me voy a casar. Y en lo político, estoy viendo si puedo desarrollarme en la universidad. Las puertas y oportunidades se irán abriendo en el camino y mi mentalidad también puede ir cambiando en el camino&#8230;  </p>
<p><strong>¿Cuál es tu evaluación de la labor que ha desplegado Bachelet en su año y medio de gobierno?</strong><br />
Ha sido un cambio bastante grande que le hace bien al país. Pudo ser mejor o peor, pero estoy segura que a nivel de historia, de formas y métodos, es un avance. Los problemas que enfrenta, como el Transantiago, también le podrían haber pasado a un hombre. Pero es mujer y obviamente maneja formas y estilo diferentes. La han cuestionado mucho por una supuesta falta de autoridad, y yo estoy convencida de que ella significa un gran avance a nivel de mentalidad y cultura del país. Hay que acostumbrarse.  </p>
<p><strong>¿Cuál de todas las políticas de género adoptadas por este gobierno te parece la más importante?</strong><br />
Me impactó la paridad en el gabinete. Era impensable. Espero que haya sido por capacidad y no por discriminación positiva. Por lo que han hecho hasta ahora, me parece que fue por capacidad. Por ejemplo, al primer ministro de Educación, Martín Zilic, no le fue muy bien y hasta ahora la nueva ministra, Yasna Provoste, no ha tenido ningún problema grave como los que tuvo Zilic. Para ese cargo, Zilic estaba menos preparado que Provoste.  </p>
<p><strong>¿Cuál de todas las políticas de género de este gobierno te parece que ha sido la que más beneficia a las jóvenes de tu edad?</strong><br />
El acceso a la “Píldora del Día Después”, porque las afecta directamente. Ese es el cambio más fuerte que han vivido las jóvenes de mi edad y en situación social vulnerable. Las jóvenes que tienen recursos pueden optar a todo, pero ahora las vulnerables también pueden optar. El embarazo adolescente no deseado genera una discriminación a nivel social: condiciona tu vida y no la del hombre. La herramienta ya está y cada quien verá si la ocupa o no según su ética.  </p>
<p><strong>Sectores políticos y religiosos insisten en que no se entregue la píldora del día después a una adolescente mayor de 14 años sin el consentimiento de los padres.</strong><br />
La nueva ley de responsabilidad penal juvenil establece que desde los 14 años un joven tiene discernimiento. La ley de abusos sexuales también establece los 14 años como límite para el discernimiento. Por lo tanto, si una joven tiene discernimiento para denunciar un abuso sexual o para ser responsable si roba o comete un delito, perfectamente puede tener discernimiento sobre su sexualidad. Por algo los especialistas tomaron la decisión de poner el límite legal del discernimiento a los 14 años. Y lo aprobaron todos los partidos políticos.</p>
<div class="colofon"><img src="/wp-content/uploads/beca_avina.gif" alt="Beca Avina" />“El proyecto que dio origen a este trabajo fue el ganador de las Becas AVINA de Investigación Periodística . La Fundación AVINA no es responsable por los conceptos, opiniones y otros aspectos de su contenido.”</div>
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		<title>Vivianne Blanlot: “Ha habido sistemática agresividad despectiva hacia la Presidenta”</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Nov 2007 19:19:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica González</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad y Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[Discriminación]]></category>
		<category><![CDATA[Femicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
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		<description><![CDATA[En los 13 meses que estuvo a la cabeza del estratégico Ministerio de Defensa, como la segunda mujer en ocupar ese cargo después de la propia Michelle Bachelet, Vivianne Blanlot apreció innumerables síntomas de la “notoria resistencia” que generó en el mundo político masculino la instalación de un liderazgo femenino.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Blanlot dejó la cartera de Defensa en el cambio de gabinete del 27 de marzo de este año y por primera vez habla en extenso de las dificultades que han enfrentado las ministras y la Presidenta por la dura reacción de los antiguos líderes políticos. A su juicio, sienten “temor” ante un estilo que integró equipos con rostros que no pertenecen a las cúpulas partidarias y bajo el novedoso criterio de paridad de género.</p>
<p><strong>¿Qué fue lo más difícil como mujer mientras estuvo a la cabeza del Ministerio de Defensa con la primera mujer Presidenta?</strong><br />
Enfrentarse a una cultura masculina anclada tanto en el mundo político -a nivel de partidos y sus dirigencias- como en las organizaciones del Estado y de Gobierno. Ha sido bastante notoria la resistencia que hay en esos dos mundos a la llegada no sólo de una Presidenta, sino también de ministras. A ello se agrega la resistencia de la cultura política a un nuevo grupo que ingresa al gobierno de la mano de esta Presidenta, que no pertenece a la institucionalidad cupular de los partidos, que no llega por un acuerdo partidario, sino como consecuencia de una popularidad espontánea que sobrepasó la posibilidad de que las cúpulas decidieran quién sería el candidato de la Concertación.</p>
<p>Si tomamos cuatro ministerios clave -Secretaría General de la Presidencia, Defensa, Vivienda y Mideplan-, en todos ellos la Presidenta escogió primero mujeres militantes de muchos años, pero que no han estado en las dirigencias partidarias. Y, por lo tanto, han sido vistas desde el mundo político como personas “sin experiencia”. Esto generó en el primer año una sistemática agresividad despectiva hacia la Presidenta y a las ministras.</p>
<p><strong>¿Podría graficarlo?</strong><br />
Los comentarios políticos de hombres en los que sistemáticamente y por meses se hizo una evaluación negativa basados en la “ineptitud” de algunas ministras, siendo que eran carteras que por su misma naturaleza no muestran mucho lo que hacen. Y si uno analiza la labor de los hombres que habían precedido a las ministras “ineptas”, realmente aparecían muy poco. La “ineptitud” tenía su origen en un prejuicio y en la total ignorancia de lo que las ministras estaban haciendo. Otro punto es que las ministras más visibles fueron calificadas por su aspecto: “dureza”, “rigidez”, “falta de cortesía”, “lejanía”. Después fueron tomando a otras ministras como ejemplo de “falta de capacidad política” o “falta de fineza política”. Y esa dureza se extendió incluso a la Presidenta. Muchos actores políticos -y comentaristas- han vertido permanentemente calificativos sobre la “ineptitud” de la Presidenta, una palabra que no habíamos escuchado respecto de ningún gobernante. Es mucho más duro decir “la Presidenta es inepta” a afirmar “la Presidenta se equivocó, cometió un error”.</p>
<p><strong>¿Habría una especie de acuerdo del mundo político masculino para incurrir en esa descalificación?</strong><br />
No lo creo. Es más bien una reacción muy visceral ni siquiera demasiado consciente. Desde el principio del gobierno percibí en algunos sectores, incluso de la Concertación, y sobretodo entre los que habían estado en anteriores gobiernos de la coalición, una creencia basada más bien en las emociones que en la racionalidad de que este gobierno no tenía la capacidad de gobernar. Esa idea se fue instalando incluso durante la campaña presidencial.</p>
<p><strong>Ese fenómeno, ¿cree usted que se agudizó con la elección que hizo Bachelet de los miembros de su gabinete?</strong><br />
Sí, y no sólo porque la mitad eran mujeres, sino también porque en su mayoría, el elenco masculino y femenino no pertenecía al establishment de los partidos. Como la derecha siempre ha calificado negativamente a los gobiernos de la Concertación, cuando esto proviene de nuestro propio grupo político, es un síntoma de un fenómeno cultural más profundo.</p>
<p><strong>¿Cómo afecta esa reacción en la función de un ministro?</strong><br />
En formas bien concretas. En primer lugar, la forma en que los ciudadanos perciben la gestión es clave para su éxito. Nada se puede lograr, sobre todo cuando se está tratando de hacer cambios profundos, si la gente no percibe que son transformaciones que se están haciendo bien y con sentido. Si no es así, no habrá fuerza política para apoyar los cambios. Los mismos partidos no se ven obligados por la ciudadanía a apoyarlos. Comunicar lo que se está haciendo, por lo tanto, es vital. La forma en que se va percibiendo la gestión de un ministro o ministra está determinada en un porcentaje importante por lo que dice la prensa. Y las líneas editoriales de los medios de comunicación, salvo excepciones, las deciden hombres y normalmente de un mundo bastante conservador. Y en este tiempo hemos visto como todas las estructuras de poder tradicionales han expresado su rechazo respecto a este fenómeno político nuevo que encarna una mujer Presidenta, cuyo equipo no viene de las estructuras políticas tradicionales. En lo práctico, el hecho de que cada una de las cosas que se están haciendo es presentada en la prensa con un tinte negativo, obliga a que una parte importante del tiempo se dedique a buscar fórmulas para contrarrestar.</p>
<p><strong>¿Cómo fue enfrentarse al mundo masculino en la organización del trabajo del Ministerio de Defensa?</strong><br />
Allí, la cultura dice que la jerarquía importa más que nada. Pero es apariencia, porque en la práctica hay una cierta costumbre, como en todos los ministerios, de concebir al ministro como un invitado de paso y, por lo tanto, lo que se hace se define al interior del grupo permanente, que es la estructura tradicional. Cuando cambia un ministro, si el nuevo se adapta a la forma de trabajo, se le hace la vida relativamente fácil, pero si viene con una agenda de cambio, se encuentra con una resistencia muy brutal y que consiste en simplemente no hacer, no entregar información, obstaculizar.</p>
<p><strong>¿Qué hizo entonces?</strong><br />
Pasaron por lo menos seis meses antes de que los grupos más importantes del ministerio se fueran dejando seducir por la idea de que en realidad ellos podían ser objeto de una delegación, no sólo de funciones, sino de la capacidad de crear, pensar, diseñar. Y en la medida que lo fueron percibiendo no como una amenaza, sino como una oportunidad, empezaron a sumarse. Pero hubo varios meses de resistencia cerrada.</p>
<p><strong>¿Cómo evaluó usted el rechazo a su propuesta, hecha desde Haití, a que Chile apoyara económicamente ese proceso?</strong><br />
No me esperaba esa reacción. Yo planteé que además de ayuda militar, gastáramos unos pocos recursos, algo muy menor, en asistencia técnica. No hablé de donaciones, sino de préstamos de Chile avalados por bancos multilaterales. La experiencia internacional en ese rubro indica que estos préstamos nunca se dejan de pagar, tienen una seguridad de repago casi del 100%. Entonces, lo que habríamos dado quizás es una fracción de una tasa de interés menor a la que podríamos ganar en los mercados internacionales. No era un regalo. Y la reacción fue visceral. Si yo hubiese estado en el otro lado, en el de las finanzas, habría dicho: “lo vamos a analizar”. Fue visceral porque principalmente se sintió como una invasión de territorio, más que porque la idea en sí no fuera sensata. Y la derecha reaccionó descalificándome al decir que era difícil encontrar una persona que supiera menos de economía en Chile que la ministra de Defensa. Pero yo estoy tranquila respecto a mi formación económica&#8230;</p>
<p><strong>¿No se siente con menos herramientas en esa área, con complejos?</strong><br />
Ninguno. Y sé perfectamente que lo que proponía tiene sentido económico y estratégico. Pero la reacción por parte de algunas personas del gobierno y la Concertación fue irracional: cómo era posible que una ministra de Defensa, que además es mujer, se atreva a proponer algo que está fuera del ámbito estricto de lo militar. Nadie quiso ver que cuando nosotros vamos en operaciones de paz recibimos grandes beneficios, porque nos hacemos conocidos como país amigo en la comunidad internacional que tarde o temprano va a tener que pronunciarse sobre temas que a nosotros directamente nos incumben en el plano estratégico. Entonces, aumentamos nuestra capacidad de negociación y los beneficios son enormes. Lo curioso es que inmediatamente después, y a pesar de toda la alharaca pública que hubo, el Estado empezó a invertir recursos, no préstamos sino donaciones, en asistencia técnica a Haití. Lo que significa que lo anterior fue claramente una reacción a quién hizo la propuesta y no al tema mismo.</p>
<p><img class="left" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/vivianne-blanlot-retrato.jpg" alt="Retrato de Vivianne Blanlot" /><strong>¿Qué otro episodio grafica esa reacción de la que habla del mundo masculino?</strong><br />
Cuando el comandante en jefe del Ejército dijo públicamente que él consideraba que cuando muriera el general Pinochet había que hacerle funerales de Estado, tanto la Presidenta como los ministros del área política y yo misma consideramos que eso no era aceptable. Era una opinión sobre un tema político que le compete al gobierno decidir. Un comandante en jefe no debe pronunciarse sobre esos temas. Entonces, hablé con él, le dije que no me parecía razonable ni correcto lo que había hecho y después, cuando la prensa me lo preguntó, dije que esa materia no le correspondía decidirla al comandante en jefe y tampoco le correspondía hacer públicas sus opiniones sobre ella. Se me criticó por haber reaccionado excesivamente ante una opinión personal de un comandante en jefe y se ensalzó durante varios días lo fantástico que era este general y su espíritu democrático. Y no me cabe la menor duda que cualquier ministro de Defensa habría hecho lo mismo. Muchos parlamentarios de la Concertación veían la actuación de esta ministra con una mirada de mejor no aparecer.</p>
<p><strong>¿A qué lo atribuye?</strong><br />
La única explicación es que hay una sensación que está inserta en la parte emocional de muchos de nuestros hombres de que las mujeres no debemos meternos en temas serios, y cuando lo hacemos, debemos estar circunscritas a lo mínimo. También hay un cierto celo por el liderazgo, un cierto temor de que las mujeres sean percibidas por la población con aprobación y que levanten vuelo político.</p>
<p><strong>¿Temor a sentirse desplazados?</strong><br />
Cuando las mujeres somos el 20% de un gabinete estamos dando muestras de que somos un país sin prejuicios y sin discriminación. Pero cuando ya llegamos no sólo a ser la mitad, sino que además empieza una ola de satisfacción de la población ante la llegada de un gabinete paritario -porque fue impresionante la reacción de los ciudadanos-, por primera vez el mundo masculino maduro, que tuvo la mayor dominancia en el siglo pasado, se encuentra con que esto viene a moverlos. Cuando escuchas a gente joven decir “este es el siglo de las mujeres” o en una conversación de adolescentes universitarios se dice “ahora les toca a las mujeres”, son señales de que hay un cambio. Y la idea de que los estilos cambien radicalmente produce temor.</p>
<p><strong>¿Cuál es la reacción del mundo militar?</strong><br />
El mundo militar es muy curioso, porque se abrió a la llegada de las mujeres hace bastantes años. Y si bien aquellas que ingresaron a las Fuerzas Armadas y a Carabineros iban en gran medida a labores que tenían más que ver con lo administrativo, con el tiempo se han ido abriendo más espacios y ya hay bastantes mujeres que están en el manejo de armas y tecnologías. No están en infantería, pero sí en el manejo de sistemas bélicos. Lo que no les había ocurrido es tener mujeres en el mando. Y se encuentran primero con Michelle Bachelet y después con Vivianne Blanlot en un momento en que todo el sistema de la Defensa está a punto de cambiar, porque se han venido estudiando reformas para modernizar toda la cadena de decisiones y ahora viene su implementación. Y esa transformación significa que los ministros pasan a mandar en forma más clara, y los ministerios tienen mucho más que decir en las políticas de Defensa.</p>
<p><strong>¿Y cuál es su balance sobre cómo la evaluaron?</strong><br />
Seguramente pueden haber tenido dudas respecto de mi capacidad para estar al mando. Y hubo comentarios al respecto. Pero mi impresión es que a nivel de comandantes en jefe y altos mando se llegó rápidamente a la conclusión de que, a pesar de ser mujer, mi decisión era ejercer la autoridad. Y no hubo discusión de ella. Ahora, con los comandantes en jefe dejé en claro desde la partida que las reformas las teníamos que hacer juntos, y en las cosas en que tuviéramos diferencias debíamos discutir hasta el final, con el espacio abierto para hacerlo en forma muy directa y cruda.</p>
<p><strong>¿Cómo reaccionaron las instituciones de Defensa y Relaciones Exteriores del continente en relación a su condición de mujer?</strong><br />
No hay problemas de género. En el mundo civil de la Defensa a nivel internacional y entre los países con los que nos relacionamos, creo que somos de los más atrasados en esa materia a pesar de que la primera presidenta elegida de Latinoamérica es Michelle Bachelet. Las mujeres han estado mucho mejor insertas en la política en varios países latinoamericanos antes que acá. En Argentina, Uruguay, Colombia, hay bastantes más mujeres desde mucho tiempo atrás. No les llama la atención.</p>
<p><strong>¿Qué cree que va a resultar de este choque de culturas y de la resistencia del mundo político e institucional masculino?</strong><br />
Creo que ya no hay posibilidad de que a futuro tengamos un gobierno que no tenga que dar explicaciones por no aplicar el criterio de paridad. Eso cambia las cosas y es un gran avance. Además, ha habido reacción de las organizaciones de mujeres. Hay un despertar respecto de estar atentas a lo que está pasando, que esto es algo que tenemos que cuidar y no podemos quedarnos pasivas. No tengo ninguna duda de que vamos a seguir avanzando. El cambio cultural, en cuanto a género, está en marcha y es irreversible. En la generación de nuestras hijas e incluso un poco mayores, ya tienen una actitud distinta. Mi generación se plantaba sabiendo que había que derribar puertas, pero al mismo tiempo no podíamos ser demasiado agresivas porque se nos podía cerrar más el camino. Las mujeres de la nueva generación se consideran con todo el derecho a estar y no piden permiso. A ellas no les va a pasar lo que nos está pasando a nosotras. Sin embargo, a este gobierno se le van a poner más duras las cosas, por el solo hecho de tener una mujer Presidenta. Cualquier gobierno de la Concertación, por ser el cuarto de la coalición, iba a enfrentar mucha más dureza y exigencia, pero el que sea una mujer le agregó otro factor.</p>
<p><strong>¿Ha tenido la posibilidad de aquilatar qué pasó con la mujer común y corriente en este año?</strong><br />
Si uno mira la legislación que se ha introducido en los últimos 15 años en los terrenos que le importan a la mujer común, ha habido pasos impresionantes respecto a reconocer varias cosas. Primero, que la mujer en Chile es la que lleva las riendas de la familia, es la que se hace cargo cuando el hombre decide no estar. Y hay una proporción importante de familias en que la mujer es la única proveedora y además jefa de hogar. Ello ha implicado modificar la forma en que se hacen políticas públicas: ahora tienen que dar cuenta de ese fenómeno en materia de salud y vivienda, que son los temas más importantes.</p>
<p><strong>¿Se bate en retirada la imagen de la familia ideal, en la que se basa toda la publicidad, con mamá y papá, macho proveedor y mujer en un rol secundario? </strong><br />
Esa mirada ha sucumbido ante una avalancha cultural. Porque hoy el 80% de los chilenos entiende la sociedad como es y no como ese ideal que no existe. Eso ha venido acompañando este proceso de implementar políticas públicas dirigidas a la verdadera familia y se refleja en otro cambio al que este gobierno le ha puesto el acelerador: la acogida que la sociedad le da a la mujer maltratada. Ya no se trata de otras mujeres que ayudan, sino la sociedad disponiéndose a cuidar. Hoy es un tema sancionado socialmente. Y en el área educacional, el énfasis en las guarderías y jardines infantiles es un reconocimiento generalizado a que la mujer está en el mundo del trabajo. En el mundo real el avance es muy fuerte.</p>
<p><strong>¿Y en el mundo de los negocios?</strong><br />
Este gabinete paritario le mandó un mensaje al mundo de la empresa privada porque hay muy pocas mujeres en directorios de grandes empresas. Y ellos han tenido, por primera vez, que nombrar mujeres en directorios. Todavía es incipiente, pero el proceso ya se inició. Están empezando a llevar mujeres a los niveles gerenciales más altos de empresas internacionales que tienen filiales medianas en Chile. Un fenómeno de los dos últimos años. Donde siempre ha existido mucha mujer a la cabeza y que se ignora, es en la pequeña y mediana empresa: la mujer empresaria que ha montado su empresa desde cero. Ante un mercado cerrado creo mi propia empresa porque no quiero ser siempre subordinada y aquí seré jefe aunque lo sea de un capital pequeño. Y las mujeres han demostrado ser muy buenas emprendedoras.</p>
<p><strong>¿Cuál cree que son los métodos, acciones ejecutadas en el mundo del poder por las mujeres y que las diferencian de los hombres?</strong><br />
Siempre he visto en muchas mujeres una tendencia natural a entender que la buena gestión es aquella donde se delega y se aprovechan las características que tienen los que trabajan con uno. La otra actitud es decir “el cargo exige estas capacidades y si fulano no las tiene, se va”. Yo no he llegado a ninguna oficina pública a cambiar a todo el mundo. He llevado complementos. Y me ha dado resultados. Y he visto a muchas mujeres que su primer impulso es trabajar así, pero como en el mundo de la empresa y de los organismos del Estado a veces hay rigidez excesiva, se han encontrado con que este estilo no resulta, porque se califica ese método como debilidad en vez de percibir que es seguridad en la propia fortaleza. Como consecuencia, algunas mujeres están tomando un estilo más masculino de ejercer la autoridad y se obligan a trabajar con códigos de exceso de uso de la jerarquía, de ostentación de la autoridad sin sentido.</p>
<div class="colofon"><img src="/wp-content/uploads/beca_avina.gif" alt="Beca Avina" />“El proyecto que dio origen a este trabajo fue el ganador de las Becas AVINA de Investigación Periodística . La Fundación AVINA no es responsable por los conceptos, opiniones y otros aspectos de su contenido.”</div>
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		<title>Mujer trabajadora y jefas de hogar: La mayor deuda pendiente</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Nov 2007 19:16:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica González</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[Discriminación]]></category>
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		<description><![CDATA[Karina Delfino camina hoy por el centro cívico capitalino y nadie la reconoce. Una escena impensable en 2006 cuando la gente la paraba en cada esquina para saludarla y alentarla reconociéndola como una de las líderes de la famosa “rebelión de los pingüinos”, la revuelta estudiantil que puso en jaque el inicio del gobierno de Michelle Bachelet.

<em>Por Pedro Ramírez, Hugo Arias y Mónica González, CIPER</em>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone" src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/estudiantes-liceo1.jpg" alt="Estudiantes del liceo numer uno" width="384" height="191" /></p>
<p class="excerptdestacado">Karina Delfino camina hoy por el centro cívico capitalino y nadie la reconoce. Una escena impensable en 2006 cuando la gente la paraba en cada esquina para saludarla y alentarla reconociéndola como una de las líderes de la famosa “rebelión de los pingüinos”, la revuelta estudiantil que puso en jaque el inicio del gobierno de Michelle Bachelet con tomas de liceos y marchas masivas por la Alameda que exigían el fin del lucro en la educación.</p>
<p>La joven de grandes ojos oscuros y fino rostro moreno ya no viste el jumper azul marino y la blusa blanca del Liceo Nº 1 de Niñas. Uniforme que se convirtió en símbolo en 2006 de la exigencia de un cambio radical en la educación del país y que en gran parte se concretó el 13 de noviembre de este año con la reforma constitucional que hizo Bachelet al sistema de gestión de la educación para mejorar calidad y equidad.</p>
<p>La reforma fue acompañada de un presupuesto 16% mayor que el 2007 en el rubro, superando la barrera de los 6.750 millones de dólares, la mayor inversión en educación en la historia de Chile (*). 740 millones de dólares fueron destinados al marco institucional que asegure que estos dineros efectivamente mejoren la calidad de la educación chilena.</p>
<p>Karina no estuvo en la ceremonia. La actual estudiante de Geografía de la Universidad Católica –que ya decidió que su futuro está en la Sociología- sabe que lideró un movimiento que estremeció al país no sólo porque convocó a casi la totalidad de los alumnos de enseñanza media y sensibilizó a la población con la urgencia de terminar con una educación para ricos y otra para pobres, sino porque de los seis líderes máximos de la organización, tres eran mujeres:</p>
<p>-A María Jesús Sanhueza, María Huerta y yo, no nos eligieron por ser mujeres, sino por nuestras habilidades. Creo que las mujeres están más atrevidas que antes. Ahora no es mal mirado que prefieran dedicarse a un cargo público, desarrollarse profesionalmentey trabajar antes que casarse o tener hijos –dice.</p>
<p><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/karina-delfino-pildora-dia-despues/">La ex líder estudiantil está convencida de que en su generación la tendencia predominante es asegurar la autonomía</a> económica para no depender de la futura pareja y así tener libertad para separarse si las cosas no se dan.</p>
<p>La convicción de Karina se vio corroborada en octubre de este año por un estudio de la Corporación Humanas que informó que el 59% de las mujeres chilenas tiene como prioridad asegurar su independencia económica, un 20% admite que se dedicará prioritariamente ala familia y sólo un 4% confiesa que lo que más le gustaría es ser mantenida por su pareja.</p>
<h2>La cifra que avergüenza</h2>
<p>Si las “pingüinas” no salieron a la calle a pedir una educación de calidad para convertirse en dueñas de casa, y los estudios serios revelan que mayoritariamente las mujeres quieren tomar las riendas de sus vidas, otra cosa es que sus anhelos se concreten. Porque las estadísticas también develan que en Chile sigue siendo difícil para ellas abrirse paso en el mercado laboral.</p>
<p>Según el Censo 2002, las mujeres que trabajan representaban el 37% de la masa laboral del país. Cifra que en marzo de este año, según el informe anual de la OIT, se elevó a 38,5%, la más baja de Latinoamérica ( promedio 45%) y diez puntos más abajo que los índices de Argentina y Uruguay, dos países relativamente similares a Chile.</p>
<p>La situación se tornó de verdad incómoda cuando el 8 de noviembre pasado se conoció el ranking del Foro Económico Mundial que mide temas de igualdad de género en 131 países, en el que Chile ocupó el lugar 109 con su 38,5% de participación laboral femenina. El contraste es enorme en relación con el puesto 26 que ocupa el país en el índice de competitividad.</p>
<p><img src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/temporeras-embalando.jpg" alt="Temporeras embalando frutas" />FOTO: Temporeras embalando frutas</p>
<p>A 20 meses del inicio del gobierno fundacional de Bachelet, el <a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujer-trabajadora-y-jefas-de-hogar/#empleo">acceso al trabajo femenino se mostró como una de las principales áreas pendientes.</a></p>
<p>Si se toma en cuenta que en 1990, al momento de la recuperación de la democracia, esa participación llegaba al 31,7%, el crecimiento ha sido mezquino. Y lo peor es que pese a que las mujeres tienen mayor escolaridad –11,8 años versus 10,7 de los hombres- ellas obtienen menores ingresos por el mismo trabajo.</p>
<p>La brecha salarial con los hombres sigue siendo uno de los temas pendientes más importantes. En 2000, el sueldo promedio de las mujeres era de $212.432 pesos contra los $272.620 que recibían los hombres. En 2005, los montos no habían variado significativamente: $213.884 (US$ 407) versus $270.212 (US$ 514). Los ingresos tienden a igualarse entre ambos sexos en los quintilesde menores ingresos y baja educación, pero la diferencia se dispara entre quienes tienen empleos de nivel universitario: $486.110 para las mujeres y $735.505 para los hombres (US$ 917 versus US$1.387), según cifras de 2004 del Ministerio Servicio Nacional de la Mujer (**).</p>
<p>El estudio entregado el 8 de noviembre por el Foro Económico Mundial indicó también que en Chile el salario per capita masculino duplica al femenino: US$ 15.715 versus US$ 6.134.</p>
<p>A la brecha salarial se agrega otro problema: una de cada cuatro trabajadoras no tiene contrato (en los hombres la relación es de 1 a 5), y 38,8 % no está cotizando en el sistema previsional (AFP). En el quintil más pobre la relación es aun peor: el porcentaje de mujeres sin contrato se eleva a 52,8% versus 35,5% en los hombres.</p>
<p>Aunque el gobierno de Bachelet adoptó un novedoso Código de Buenas Prácticas Laborales para poner fin a las inequidades de género en el sector público, un estudio de la Organización Internacional del Trabajo de febrero de 2007 indica que la mayor brecha de salarios entre hombres y mujeres se da entre los empleados públicos. Mientras en el ámbito privado las trabajadoras ganan en promedio un 14% menos que sus colegas varones,la diferencia se eleva hasta 25% en el sector estatal (estudio basado en la Encuesta Casen 2003).</p>
<p>De allí que en agosto de este año Bachelet decidiera agilizar un proyecto de ley que se tramita en la Cámara de Diputados y que obliga a las empresas de más de 50 trabajadores a llevar un registro de cargos y funciones y establecer un procedimiento interno para dar respuesta a reclamos escritos por infracción al principio de igualdad. La Comisión de Familia ya aprobó su articulado en general y en particular.</p>
<h2>Cajeras con pañales</h2>
<p>El pasado lunes 30 de abril, veinticuatro horas antes de la celebración del Día del Trabajador, la vicepresidenta de la Central Unitaria de Trabajadores, María Rozas, lanzó una denuncia que provocó estupor. Rozas acusó a los dueños y ejecutivos de los supermercados Santa Isabel, una de las grandes cadenas del país, a obligar a sus cajeras a no abandonar por ningún motivo su puesto de trabajo ni siquiera para ir al baño. Ello obligaba a muchas a laborar ¡con pañales!</p>
<p>Patricia Silva, directora nacional del Trabajo, reconoció que existen denuncias de este tipo, pero el holding negó rotundamente los cargos. La sindicalista Rozas no echó pie atrás y volvió a ratificar sus dichos señalando que la denuncia la recibió de cajeras de un supermercado Santa Isabel de Concepción.</p>
<p>-Se las obliga a trabajar durante nueve horas en la caja sin permitirles moverse. Eso significa que no pueden ir al baño (…) Para soportarlo, muchas de ellas han debido usar pañales desechables –acusó.</p>
<p>Esa misma semana la directora del Trabajo confirmó que su servicio conoció denuncias contra “Santa Isabel” porque algunas de sus trabajadoras han sido obligadas a desnudarse al final de la jornada para verificar que no han robado productos del supermercado.</p>
<p>-Desde la empresa se nos comunicó que la persona que había aplicado estas medidas ya había sido removida de su cargo –informó Patricia Silva.</p>
<p><img src="http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/temporeras.jpg" alt="Temporeras fruticolas" /></p>
<p>El abuso denunciado por Rozas fue olvidado por los medios y no tuvo seguimiento, pero la acusación corroboró algo que en las poblaciones de Santiago hace ya algún tiempo en un hecho cierto: las cajeras de supermercados y las vendedoras de malls son las mujeres sometidas a las más extenuantes jornadas laborales. Una esclavitud moderna en la que le disputan a las temporeras de la cosecha de la fruta el récord de los abusos.</p>
<p>La denuncia se produjo poco después de que la Presidenta Bachelet anunciara un proyecto de ley para crear el “Defensor de los Trabajadores”. Según la presidenta de la DC y senadora, Soledad Alvear, esta nueva figura garantizará que los trabajadores serán acompañados por especialistas en los juicios orales “a finde que sean juicios justos para trabajadores y empresarios y los primeros puedan contar con defensa legal gratuita si no están en condiciones de contratar un abogado”.</p>
<h2>Pensiones: la otra discriminación</h2>
<p>“No lo tengo considerado”. Esa fue la corta y tajante respuesta de Bachelet cuando le propusieron elevar la edad de la jubilación de la mujer de los 60 a los 65 años mientras se discutía este año el proyecto que modifica el sistema privado de pensiones, la reforma icono de su gobierno.</p>
<p>El proyecto mantuvo en 60 años la edad de las trabajadoras para jubilar y debió abordar con especial atención la situación de la mujer dada la cruda discriminación de la que son objeto.</p>
<p>Según Lissette García, subsecretaria de Previsión Social, cerca del 52% de las pensiones en Chile son mínimas (entre US$ 125 y US$ 155 al tipo de cambio promedio de 2007) y de ese 52%, un 72% corresponde a mujeres. “Nunca nos vamos a jubilar en igualdad de condiciones con el sistema actual”, dictaminó.</p>
<p>-El actual sistema previsional discrimina a las mujeres no sólo en su diseño sino por la forma en que está organizado el sistema laboral. Las mujeres tenemos trabajos más precarios, más tasas de desempleo, más lagunas previsionales, menos estabilidad laboral y más informalidad. Como la pensión se calcula proyectando la cantidad de dinero por la cantidad de años probables de vida, y las mujeres tenemos una expectativa de vida más larga que los hombres, recibimos menos dinero. La brecha salarial es mayor en el sistema de pensiones que en el laboral –explica García.</p>
<p>Por ello, el proyecto de reforma previsional propone eliminar el requisito de 20 años de cotizaciones. Y si una persona no ha cotizado nunca, puede optar a la pensión solidaria de $75.000. (aunque se exige que haya vivido al menos 20 años en Chile y los últimos cuatro años anteriores a la solicitud del beneficio)</p>
<p>Margarita María Errázuriz, vicepresidenta de Comunidad Mujer, trabajó con la comisión que analizó la reforma y estima que el aspecto más relevante de la propuesta es “la Pensión Básica Solidaria para todas las mujeres del 60% de más bajos recursos, cualquiera sea su actividad laboral. Esta reforma equipara la actividad doméstica con el trabajo remunerado”.</p>
<p>La pensión básica solidaria partiría en julio de 2008 con un monto de $60.000 (US$ 115). El Sernam también impulsó la consideración de un “bono de maternidad”como reconocimiento del Estado a la crianza que realizan las mujeres y por las interrupciones que el embarazo pueda provocar en sus ahorros previsionales. De aprobarse, este bono significará un año extra de cotizaciones por cada hijo nacido vivo para las mujeres que imponen en las AFP.</p>
<p>Paola Cordero, ex dirigenta de los deudores habitacionales y actual directora de una guardería infantil de población, celebra estas medidas, pero asegura que a las trabajadoras no les llega la información de estos beneficios:<br />
-¿En qué minuto las mujeres trabajadoras pueden ir a una oficina a informarse de sus beneficios? Ese es el problema, por el horario en que atienden las oficinas que manejan la información: funcionan a la misma hora de la jornada laboral. Si esto está hecho para nosotras algo hay que cambiar.</p>
<p>Cordero sugiere que las instituciones se acerquen con oficinas móviles a los lugares de trabajo con alta concentración de mujeres: “Si los empresarios y jefes dieran espacio para ello, las mujeres rendirían mejor. Si yo me siento angustiada y agobiada, no voy a rendir”.</p>
<p><em>(*) Cifras correspondientes al presupuesto fiscal 2008 y a precios actuales se expresan en dólares al cambio promedio de 2007: 520 pesos por dólar.</em></p>
<p><em>(**) Las cifras de salarios, pensiones o precios de años anteriores a 2007 se expresan por la paridad en dólares de cada año: 550 por dólar en 2005; 530 pesos por dólar en 2004 y 525 pesos por dólar en 2000.</em></p>
<div class="colofon"><img src="/wp-content/uploads/beca_avina.gif" alt="Beca Avina" />“El proyecto que dio origen a este trabajo fue el ganador de las Becas AVINA de Investigación Periodística . La Fundación AVINA no es responsable por los conceptos, opiniones y otros aspectos de su contenido.”</div>
<div class="documentos">
<strong>>Capítulos</strong>></p>
<ul>
<li><strong>INTRODUCCIÓN:</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujeres-chilenas-ciudadanos-de-segunda-categoria/">Mujeres  chilenas: 7 millones de ciudadanos de segunda categoría</a></li>
<li><strong>CAPITULO 1:  MUJER Y PODER:</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujeres-y-poder/">El drama de  llegar a la cima</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/entrevista-vivianne-blanlot/">Vivianne  Blanlot: &#8220;Ha habido sistemática agresividad despectiva hacia la Presidenta&#8221;</a></li>
<li><strong>CAPITULO  2: MUJER TRABAJADORA Y JEFAS DE HOGAR</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujer-trabajadora-y-jefas-de-hogar/">La mayor  deuda pendiente</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/karina-delfino-pildora-dia-despues/">Karina  Delfino: &#8220;Píldora del Día Después es el cambio más fuerte para las jóvenes&#8221;</a></li>
<li><strong>CAPITULO 3:  MUJER Y VIOLENCIA</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/06/la-guerra-contra-el-femicidio/">La guerra contra  el femicidio</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/06/maria-cartagena/">María Cartagena:  &#8220;Busqué a mi hermana como detenida desaparecida… y la mató el marido&#8221;</a></li>
<li><strong>CAPITULO 4:  MUJER RURAL</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/12/temporeras-eslabon-olvidado/">Temporeras,  eslabón olvidado del modelo económico</a></li>
<li><strong>CAPITULO 5:  MUJER Y SEXUALIDAD</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2008/01/04/familia-placer-sexual/">Secretos  de familia, el esquivo derecho al placer sexual</a></li>
</ul>
</div>
<div class="recuadro">
<h5>La multiplicación de las guarderías</h5>
<p>Uno de los principales problemas de la mujer trabajadora es el cuidado de los niños. De acuerdo a cifras entregadas por la ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) Laura Albornoz, en noviembre de este año “225.684 mujeres chilenas no pueden trabajar porque no tienen con quién dejar a sus hijos”.</p>
<p>Consciente de ello, el gobierno de Bachelet entregó fondos para instalar 800 salas cunas  en 2006 y proyecta completar otras 900 en 2007. La meta del año pasado permitió abrir cupo a 28 mil niños de entre 3 meses y 2 años de edad, aumentando la cobertura de 4% a 12%.<br />
-En estos 19 meses de gobierno hemos construido más de 1.200 salas cunas. Si Chile hubiese seguido en los ritmos normales de inversión en materia de infancia temprana, hubiesen pasado cerca de 35 años para lograr lo que hoy tenemos -dijo la ministra de Educación, Yasna Provoste, en octubre de 2007.</p>
<p>Los planes de Bachelet son más ambiciosos: llegar al 2010, el Bicentenario de la República, con 70 mil nuevos cupos en salas cuna y 43 mil en jardines infantiles.</p>
<p>Pero las salas cunas y jardines infantiles atienden hasta las 17:00, aunque algunos ofrecen extensión horaria, lo que genera dificultades para aquellas mujeres que deben trabajar en jornadas más largas.</p>
<p>El problema lo tomó en sus manos un grupo de vecinas de la Villa San Gabriel, de la comuna de La Pintana, las que decidieron instalar una guardería infantil que atiende hasta las 21:00.<br />
-El jardín infantil de la Junji (Junta Nacional de Jardines Infantiles) que está acá no da abasto y, por su horario, no cubre las necesidades de la mujer trabajadora. Los niños deben ser retirados entre las 16:30 ó 17:00 y este jardín no tiene extensión. Por eso, muchas veces el hijo mayor tiene que cuidar al hermanito después de las 16:00. ¿Cómo vas a dejar a un niño de 8 ó 10 años cuidando a otro de 3?</p>
<p>Las madres se demoran hasta una hora y media en trasladarse del trabajo a la casa. Acá empiezan a llegar a las 20:00 -cuenta Paola Cordero, líder del proyecto.</p>
<p>La Villa San Gabriel es un conjunto de 856 viviendas sociales y es un ejemplo de cómo las mujeres se han visto obligadas a incorporarse al trabajo. Las familias pagan dividendos de hasta $50.000 (US$ 96) y no pueden solventar ese gasto sólo con el ingreso del jefe de hogar, que en el mejor de los casos bordea los $200 mil (US$ 384).</p>
<p>La mayor parte de las mujeres de la villa se desempeña como empleada doméstica o en empresas de aseo. Dejan a sus niños a las 07:00 en la guardería y los retiran entre 20:00 y 21:00.<br />
-La mayoría de las mujeres que llegamos a esta villa éramos dueñas de casa y ahora casi el 80% trabaja para no perder la casa y cubrir los gastos de la familia. Con el sueldo del marido no alcanza &#8211; indica Paola Cordero.</p>
<p>Bachelet sabe por su propia experiencia de lo que habla Paola. Y lo hace notar: el 23 de noviembre de 2006, en la premiación de las 100 mujeres líderes organizada por el diario El Mercurio, dijo: “Quiero decir lo que ustedes saben perfectamente: que las mujeres no nos doblegamos, que nuestra presencia en la vida pública de Chile no es un veranito. Hemos llegado para quedarnos en la historia de Chile y en la responsabilidad de conducirlo hacia un destino mejor en la sociedad, en la empresa, en las artes y en el país&#8230; Cada mujer que se incorpora a la fuerza laboral generalmente trae como consecuencia un segundo ingreso a su hogar&#8230; Sin la mujer no se puede salir de la pobreza y esa es quizás la mejor política social que podríamos tener”.</p></div>
<div id="empleo" class="recuadro">
<h5>Empleo y pensiones de alimentos</h5>
<p>En enero de 2007 Sernam puso en marcha el plan “Mejorando el acceso al empleo y las condiciones laborales de la mujeres jefas de hogar”, con planes en 105 comunas del país para levantar las principales “barreras de género” que impiden el acceso al trabajo de las chilenas de los sectores socioeconómicos bajos y medios.</p>
<p>El programa está planificado hasta el 2010 en 105 comunas de más de 20 mil habitantes y donde las jefas de hogar representan sobre el 25% del total de mujeres. Capacitación laboral y en oficios, nivelación de estudios, orientación para la búsqueda de empleo, apoyo para el cuidado de los hijos, atención en salud laboral y bucal son áreas que incluye el plan que tiene como meta para fines de 2007 beneficiar a 15 mil jefas de hogar de entre 18 y 55 años y a unos 5.600 hijos de estas mujeres en edad preescolar.</p>
<p>Otro punto significativo para respaldar a las jefas de hogar es la nueva Ley de Pensiones de Alimentos, promulgada por Bachelet el 22 de diciembre de 2006, y que en lo sustantivo endureció las sanciones para los progenitores que no aportan sostén a sus hijos. Entre los aspectos novedosos está que la policía hoy puede allanar y descerrajar el domicilio del demandado, sanciona con privación de libertad el ocultamiento o traspaso malicioso de bienes, retiene la devolución anual de impuesto a la renta del moroso y es el padre quien tiene que demostrar ante la justicia cuánto gana, arriesgando hasta 3 años de cárcel si entrega datos falsos o adulterados.</p>
<p>En otro acápite de la ambiciosa carpeta de apoyo a la mujer impulsada por Bachelet, el 31 de enero de 2007 se promulgó la nueva Ley de Amamantamiento –después de 10 años de tramitación en el Congreso- y que amplía a todas las trabajadoras el derecho a una hora diaria para amamantar o alimentar a sus hijos de menos de 2 años. Anteriormente, tal beneficio sólo estaba al alcance de las empleadas de empresas que por ley estuvieran obligadas a tener sala cuna, y que equivalen sólo el 17% del total de las firmas que operan en el país. La madre trabajadora puede adaptar esta hora diaria a sus necesidades, pudiendo tomarla en cualquier momento dentro de la jornada laboral.</p></div>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Mujeres y poder: El drama de llegar a la cima</title>
		<link>http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujeres-y-poder/</link>
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		<pubDate>Thu, 29 Nov 2007 19:15:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pedro Ramírez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportajes de Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[Discriminación]]></category>
		<category><![CDATA[Femicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>

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		<description><![CDATA[Michelle Bachelet no escogió cualquier escenario para mandar un mensaje que perdurara. El 24 de abril de 2007, cuando las críticas a su gestión arreciaban desde todos los flancos, especialmente por el fracaso del nuevo plan de transporte colectivo de la capital (Transantiago), aprovechó la inauguración de un Centro de Salud Familiar para replicar. Allí se sintió segura, como doctora y mujer: “En Chile, gracias al buen nivel de desarrollo que tenemos, estamos viviendo más años.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La explosión de carcajadas femeninas no se hizo esperar. Y el eco se expandió. Habían transcurrido 13 meses desde que la primera mujer llegara la presidencia del país, y el mensaje de Bachelet hizo que muchas revivieran la emoción y el desafío experimentado el 11 de marzo de 2006. </p>
<p><img src='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/mujeres-celebracion-citroneta.jpg' title="Mujeres celebran en una citroneta" class="left"/>Duras de matar. Un calificativo que las mujeres profesionales y también las empresarias bien conocen en Chile. Un estudio hecho por el diario El Mercurio en diciembre de 2006, reveló que sólo el 5% de los gerentes de áreas de las 100 empresas de mayor cotización bursátil en Chile son mujeres. Y se encontró una sola gerente general: Viviana Horta de la Compañía Chilena de Fósforos. En octubre de 2007, otro estudio de Icaran&#038;Ovalle dio cuenta de que el 20% de los gerentes y el 25% de los empresarios chilenos son mujeres. </p>
<p>Fue frente a representantes de esas mujeres profesionales que Michelle Bachelet vivió un momento especial tres días antes de que asumiera el mando del país, en marzo de 2006.</p>
<p>La hija del general Alberto Bachelet levantó su copa y el silencio se apoderó de la galería de arte del edificio de Telefónica. Las decenas de mujeres allí reunidas sintieron que un pedazo de historia se estaba escribiendo en ese gesto -victorioso e íntimo a la vez- de la primera Mandataria electa. Las anfitrionas –Comunidad Mujer, una agrupación de profesionales y emprendedoras chilenas- acertaron al cerrar el acceso a la prensa. Porque ello permitió que la Presidenta se sintiera a sus anchas y rápidamente expulsara parte de la tensión acumulada a solo horas de la histórica ceremonia.</p>
<p><img src='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/margarita-errazuriz.jpg' title="Margarita Errazuriz" class="right" />Margarita María Errázuriz, entonces presidenta del directorio de Comunidad Mujer, recuerda que lo más increíble fue que, después de meses de una reñida campaña electoral que terminó con el triunfo de Bachelet por sobre el candidato derechista Sebastián Pïñera, a esa cita también asistieron opositoras a la Concertación. </p>
<p>Eran días fundacionales. Por ello, independiente de simpatías e ideología, para muchas mujeres la solidaridad de género en esas horas fue un imperativo. Allí estuvo, por ejemplo la ex gerente y actual decana de la Facultad de Ciencias Administrativas y Empresariales de la Universidad Mayor, Verónica González Gil, una de las socias de Comunidad Mujer que no le dio su voto a Bachelet.</p>
<p> -No voté por ella, pero así y todo dije “ojalá que le vaya bien”. Un Presidente de Chile tiene tanto poder, que realmente pensé “ojalá que lo haga bien por todos nosotros y por las mujeres”. Cuando una mujer está tan expuesta en un cargo público, si lo hace de una manera extraordinaria, pasa a ser una estrella y si lo hace mal o comete un error, es castigada como si fuera la única persona en el mundo que comete ese error.</p>
<p>El motivo de la reunión organizada por Comunidad Mujer en la céntrica torre de Telefónica fue la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Margarita María Errázuriz la recuerda muy bien:</p>
<p>-La ceremonia del cambio de mando no fue tan impactante para mí como lo fue ese 8 de marzo en que vivimos con la Presidenta momentos de mucha emoción. A pesar de que asistió mucha gente, tuvimos un encuentro relativamente íntimo, una conversación entre mujeres. Era la primera vez que la celebrábamos como Presidenta y como ella ya había anunciado el gabinete paritario, hubo otro motivo adicional.</p>
<p>No obstante, la ahora vicepresidenta de Comunidad Mujer reconoce que el principal hito para las chilenas se produjo cuando vieron a Bachelet jurar el 11 de marzo: “Las mujeres asumieron mayor control sobre sus vidas y potenciaron todas sus capacidades el mismo día en que la Presidenta asumió. Se sintieron más seguras, con más derechos, con más poder en lo personal. Hubo una especie de espejo en la Presidenta que las reflejó. Eso ya no cambia. Podrá ser bueno o malo su gobierno, pero ese pararse seguras y sintiéndose dueñas de sus vidas, con derechos, no volverá atrás”.</p>
<p>La misma solidaridad de género traspasó a Paola Cordero, una pobladora de La Pintana que en 2005 había soportado golpes y bombas lacrimógenas policiales protestando contra el gobierno por la deuda hipotecaria que la agobiaba. Pero en el momento en que asumía el mando una mujer que representaba a la misma coalición política blanco de sus protestas, la alegría le aceleró el pecho:</p>
<p><img src='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/mujeres-celebracion-presidencial.jpg' title="Mujeres celebrando el triunfo de Bachelet con banda presidencial" class="left"/>-Yo no entiendo mucho de política, pero el solo hecho de tener una Presidenta mujer fue como constatar que el hombre ya asumió que la mujer es capaz de hacer cosas, tiene aspiraciones, derechos y es independiente de él.<br />
A unos 150 kilómetros del hogar de Paola, en Valparaíso, Bachelet se ponía la banda tricolor en el momento culmine del rito democrático que unge a los Presidentes. Sonriente, la mujer convertida en ese instante en Mandataria, levantó su mano respondiendo a la aclamación que inundó el salón del Congreso Pleno. Fue entonces que Paola, sentada frente al televisor, no pudo seguir luchando y las lágrimas la tomaron por asalto.<br />
-Era un ejemplo para todas las que viven metidas en el “no puedo, no me va a resultar, mi marido no me va a dejar”. Todo eso, aunque sea un poquito, cambió al ver la imagen de Bachelet con la banda. Por lo menos en mi villa ha sido así. Ahora la mayoría de las mujeres trabaja y hace valer sus derechos -cuenta Paola, jefa de un proyecto que instaló una guardería infantil al servicio de las mujeres trabajadoras de su barrio.</p>
<p>La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Laura Albornoz, resume los sentimientos de esa jornada: “El cambio se sintió el mismo 11 de marzo. Cuando miles de mujeres decidieron ponerse una banda presidencial sobre el pecho, sintieron ese cambio. Se hicieron visibles en el discurso público cotidiano, en los diarios, en la televisión. ¡Aparecieron!”.</p>
<h2>Prejuicios de políticos</h2>
<p>El último Censo realizado en el país fue en 2002. Y determinó que en Chile hay 7.668.740 mujeres y 7.447.695 hombres (50,7% y 49,2% de la población total, respectivamente). Diez años antes (1992), otro Censo nos informó que el 25,3% de las mujeres se declaraba jefa de hogar. En quince años esa cifra se elevó a 32% (agosto 2007), revelando un significativo aumento del número de mujeres que cría sola a sus hijos.</p>
<p> Miles de ellas se congregaron en la Alameda ese 11 marzo de 2006 para celebrar a la primera mujer que ocupó el sillón de O’Higgins. Para un país en que la tradición conservadora se hace sentir a la par que la influencia de la Iglesia Católica, el hito histórico decía que el mando del país lo asumía una mujer como muchas: separada, madre soltera y que sola crió a sus hijos y se abrió camino en el mundo laboral, profesional y político. Y todo ello a pesar del machismo que impera en Chile.</p>
<p>Una consecuencia de ello se hace visible en el Congreso. Mientras el promedio de participación femenina en los parlamentos del mundo es de 16,9%, América Latina ostenta un 20%. Pero Chile es un lunar en la región con su 12,6% de sillones parlamentarios femeninos, en el duodécimo lugar, muy por detrás de Perú, Argentina, México, Bolivia, Venezuela, Panamá y Honduras.</p>
<p>Una discriminación que se hace más clara en el estudio Eliterazgo, de la economista y actual ministra de Planificación, Clarisa Hardy, que indica que el 40% de las dirigentas de la Concertación y el 60% de las de la Alianza (Oposición), son hijas de padres que cumplían roles políticos y casi sin excepción pertenecían al 10% más rico del país. La propia Hardy explica que en la medida que se han ido incorporando más mujeres a las cúpulas de poder, se ha ido diversificando tanto el perfil como los estilos de la dirigencia femenina. </p>
<p>Y ello se multiplicó a los pocos días de iniciado el gobierno de Bachelet. Si al recuperar la democracia en 1990, había sólo un 10% de mujeres en cargos políticos, en marzo de 2006 esa cifra se elevó al doble.</p>
<h2>¿Femicidio político?</h2>
<p>No obstante la llegada de Bachelet a La Moneda, la mayor parte de las mujeres relacionadas con las altas esferas políticas y empresariales cree que la cultura patriarcal no está en retirada. Y un grupo no menor admite que si bien este gobierno ha enfrentado varios episodios conflictivos, las críticas se amplifican por el sólo hecho de que lo lidera una mujer.</p>
<p>-La Presidenta es una muy buena persona, aunque posiblemente le faltan algunas capacidades. Pero también ha heredado de los gobiernos anteriores, liderados por hombres, montones de problemas: Transantiago, Chiledeportes, Ferrocarriles del Estado, MOP, todos temas que fueron vistos por hombres. ¿Dónde están las mujeres que hicieron todas esas barbaridades? -se pregunta la decana Verónica González.</p>
<p>Para Margarita María Errázuriz, vicepresidenta de Comunidad Mujer, ha sido notoria la resistencia que ha despertado en los partidos políticos -incluso de gobierno- y en la administración pública la llegada de una mujer al timón. Y ello, afirma, porque Bachelet tomó el riesgo de renovar las caras en los principales cargos del gobierno –a lo que agregó la paridad de mujeres en su gabinete y otros cargos de gobierno-, lo que dejó a muchos “caciques” políticos fuera de juego:</p>
<p>-Aquí hay una razón de fondo -explica Errázuriz- y es que ella fue impuesta como candidata presidencial por la gran aceptación que tenía en los electores y que se vio en las encuestas, pero no tenía una trayectoria de dirigente en su partido y tampoco era un personaje dentro de la Concertación. Y eso, los hombres a los que les amagó la oportunidad, no se lo perdonan. Truncó expectativas de posibles ministros y su cierta independencia de los partidos, que ha ido disminuyendo por la crítica y oposición que ha tenido, provocó incertidumbre. Su primer año y medio ha sido difícil. Mi preocupación es que estas dificultades la hagan retroceder en su forma más auténtica y femenina de innovar en la gestión.   </p>
<p>En sólo un año el apoyo a Bachelet ha caído en las encuestas. Uno de los “oráculos” políticos del país, el sondeo de Adimark, en abril de 2006 le daba un 62,1% de respaldo, un año después la cifra bajó a un 43,3% y en octubre 2007 a 38,9%. Lo extraño es que esa misma última encuesta indicó que un 67% la considera “querida por todos los chilenos”; un 57%, “respetada por todos”, un 52%, “creíble”; y 51% con “capacidad para enfrentar crisis”. Por ello cobra valor la otra encuesta seria en Chile, la de CERC, la que arrojó un 51% de apoyo a su gestión en julio de 2007.</p>
<p>María Margarita Errázuriz reconoce que en el último cambio de gabinete -el 27 de marzo- la señal que envió Bachelet apuntó a restaurar las confianzas con los grupos más tradicionales del oficialismo:<br />
-Desgraciadamente era necesario que ella se apoyara en los actores políticos fuertes, porque venía desmoronándose su credibilidad dentro del sistema político. </p>
<p>A juicio de Errázuriz, Bachelet debiera movilizar más a las organizaciones de mujeres para que salgan al paso de las críticas de corte machista, pero está consciente de que eso es riesgoso:</p>
<p>-Puede ser mal interpretado, porque si las mujeres necesitan que las apoyen, es un signo de debilidad. Y si las mujeres se organizan para apoyar su gobierno, puede leerse como la instalación de un feminismo muy mal visto. Las mujeres tenemos un montón de cargas emocionales y objetivas sobre nuestro desempeño que muchas veces nos inhiben para hacer cosas que a lo mejor nos ayudarían como grupo, pero que nos distanciarían del quehacer público en general.</p>
<p>La vicepresidenta de Comunidad Mujer identifica un problema de diseño comunicacional en este gobierno, especialmente en relación a mostrar los logros en el tema de género:</p>
<p>-Ha habido una cantidad enorme de políticas en beneficio de la mujer. Y ese avance se ve opacado. No ha habido una política comunicacional que lo haya puesto al frente. Las personas que recibieron el beneficio están conscientes de los logros, pero no todas las mujeres. Ahí ha habido una gran debilidad en la política comunicacional, porque se ha seguido la lógica de la discusión pública y no se ha puesto de relieve la propuesta de la Presidenta. El impacto del Transantiago para una importante cantidad de mujeres ha sido duro y eso ha opacado los avances.</p>
<p>Una de las mujeres que abandonó su puesto en el último cambio de gabinete, la ex ministra de Defensa Vivianne Blanlot, se refiere a la dureza con que el mundo político ha tratado a Bachelet:</p>
<p>-En comentarios políticos hechos por hombres, sistemáticamente y por meses se hizo una evaluación negativa, basada en la “ineptitud” de algunas ministras, siendo que eran carteras que por su naturaleza no muestran mucho lo que hacen. Y si uno analiza la labor de los hombres que habían precedido a estas ministras “ineptas”, realmente aparecían muy poco. En este caso la “ineptitud” tenía su origen en un prejuicio y en la total ignorancia de lo que las ministras estaban haciendo. También las ministras más visibles fueron calificadas por su aspecto y expresiones faciales: “dureza”, “rigidez”, “lejanía”, todas expresiones subjetivas sin relación con la gestión. Y esa dureza se extendió incluso a la Presidenta. Muchos actores políticos y comentaristas han vertido permanentemente calificativos sobre la “ineptitud” de la Presidenta, una palabra que no habíamos escuchado respecto de ningún gobernante (link a entrevista de Blanlot).</p>
<p>Margarita María Errázuriz pone el acento en que uno de los objetivos de Comunidad Mujer es que no se instale la idea de que un gobierno femenino es un mal gobierno. Y en esa tarea, dice, también se alinean las socias que no son concertacionistas:</p>
<p>   -Somos una corporación transversal, que es lo que nos da fuerza, pero no hay ninguna objeción a hacer solidaridad de género. En la evaluación de la gestión de Bachelet, hay diferencias. Pero hay coincidencia en apoyarla desde el punto de vista de mujer. Y hay que tener presente que este gobierno arrastra una serie de errores de gobiernos pasados, y éste ha sido el que ha dado la cara y eso no se ha valorado suficientemente. El oficialismo defiende mucho lo que se ha hecho antes, pero eso no ayuda en nada a la Presidenta.</p>
<p>El temor de Errázuriz se vio confirmado el 22 de noviembre de 2007 con una encuesta de la Universidad Diego Portales que indicó que el 54.6% de los interpelados afirmó que el próximo Presidente de la República debe ser “hombre”.</p>
<p>Pero el que la gestión de Bachelet sea considerada un fracaso de las mujeres, no está en los códigos de la ministra Albornoz: “Si se afirmara ese mensaje, todos los fracasos en la historia, las guerras, corrupción y hambruna, serían responsabilidad de los hombres”.</p>
<p>Bachelet sabe que ese miedo ronda en el aire y es explotado por la oposición y por dirigentes de su propia coalición. Y ha decidido enfrentarlo públicamente. Así lo hizo en la celebración del 8 de marzo 2007 en La Moneda, cuando afirmó: “Me atrevo a asegurar que los futuros mandatarios lo pensarán dos veces antes de volver al esquema tradicional que llenaba la testera pública tan solo de trajes oscuros y corbatas. ¡Las mujeres llegaron para quedarse en la política chilena!.. Fueron los propios ciudadanos los que nos abrieron estas puertas&#8230; esta casa de los presidentes de Chile será desde ahora la casa de los presidentes y las presidentas de Chile”.  </p>
<h2>Cambios lentos en el sector privado</h2>
<p>Comunidad Mujer es una institución que agrupa a poco más de mil socias. Aunque entre ellas hay funcionarias del sector público y académicas, la mayoría ha hecho carrera en empresas privadas. Y a juicio de Margarita María Errázuriz, se trata de un mundo donde las cosas son particularmente difíciles para las mujeres, lo que prácticamente no ha cambiado en los últimos 18 meses: </p>
<p>-Los cambios en el sector privado son lentos, allí se manejan otros tiempos. Y un año y medio de gobierno liderado por una mujer no cambia el ritmo de los movimientos internos del mundo privado. No podría decir que hay muchas más mujeres que han asumido cargos de liderazgo en el sector privado. En cambio, si hay una decisión de la autoridad de incorporar más mujeres en el sector público, se hace. En el mundo privado tienen que ser los hombres los que abran espacio a la mujer.</p>
<p>Verónica González habla con propiedad sobre este tema, pues fue una de las primeras mujeres en ocupar un cargo de alta responsabilidad en una empresa de primer nivel -como gerenta general de Iansa- y hoy integra el directorio de la Cámara de Comercio de Santiago. Aunque muchas chilenas la ven como un ejemplo por su voluntad para derribar las barreras de género en el mundo empresarial, ella tiene otra visión: </p>
<p>-Nunca he tenido el complejo de ser mujer. Mi relación con los hombres nunca ha sido desde mi rol de mujer, sino de un profesional a otro. En una oportunidad, yo estaba presentando un proyecto en un ambiente de hombres y me di cuenta de que no me hicieron caso. No podía creerlo. Entonces, un siquiatra amigo me dijo “a la próxima reunión anda acompañada de un hombre experto en el tema, pero que no abra la boca, un aval masculino a tu postura”. Y funcionó: se abrió el espacio y resultó la idea.</p>
<p>Según Verónica, este año y medio de gobierno de Bachelet no ha influido para abrir espacios a las mujeres en el sector privado: “Las empresas son más jerárquicas que otras instituciones. Sus estilos de gestión pueden ser participativos, pero al final del día son jerárquicas. Y si las mujeres no saben trabajar en ese esquema, les va a costar más ascender o ubicarse en los puestos sin generar disonancias con sus jefes o con el grupo”.</p>
<p>Su experiencia le indica –dice- que una de las principales trabas para el ascenso de las mujeres en las empresas es que tienen problemas para manejarse con las jerarquías:</p>
<p>-En algunas situaciones el líder tiene que poner orden y en otras hacer red y aunar voluntades. Las mujeres son más capaces para armar redes pero tienen más conflicto con las estructuras de poder. No tienen conciencia clara de las jerarquías. No distinguen bien entre el jefe, el igual y el de abajo, a diferencia del hombre, que tiene una estructura de poder más vertical y reconoce al jefe, independiente de que sea mujer u hombre.</p>
<p>El diario El Mercurio resaltaba en su edición del último 8 de marzo las tres grandes compañías que han incorporado más ejecutivas en la cima: Scotiabank, PriceWaterhouseCoopers y Grupo Entel. Aunque sólo la primera de estas compañías ha desarrollado un programa para incrementar la presencia femenina en los puestos superiores (pasó de 18,9% en 2003 a 31% en 2006), las tres aplican criterios flexibles a su jornada laboral, de modo que las mujeres puedan compatibilizar sus roles familiares y profesionales.</p>
<p>Dos son los espacios donde la mujer ha avanzado claramente en los últimos años en el sector privado. El primero, la microempresa, lo resalta Margarita María Errázuriz: </p>
<p>-Ahí sí las mujeres tienen un liderazgo grande. Hay una cantidad de fundaciones que han sido reconocidas por pensar políticas para microempresarias.</p>
<p>El segundo lo menciona Verónica González y es el fuerte incremento de las profesionales con formación universitaria. Entre el censo de 1992 y el de 2002 las mujeres de 25 a 29 años con instrucción universitaria aumentaron de 7,5% a 17,1%. Y en la proporción con los hombres también hay sorpresas: de los casi 30 mil jóvenes que el año 2006 recibieron su título profesional, el 53,9% fueron mujeres. En los niveles de postgrado es distinto: el 2006 se graduaron 2.400 personas de las cuales solo un tercio corresponde a mujeres. En doctorados, la cifra sube a 35,7%.  </p>
<p>Lo que viene está indicado por las cifras de las postulaciones para ingresar a la universidad. Y allí también hay una evolución: entre 1998 y 2007 hubo un incremento de 79.479 a 112.974 inscritas para rendir la Prueba de Selección Universitaria, con lo que el porcentaje en relación al total de postulantes varió de 44,9% a 53,5% en ese mismo periodo. </p>
<p>Y en Las Fuerzas Armadas y a pesar de todas las reticencias, el cambio se concretó trayendo consigo una gran valoración ciudadana (link a recuadro Mujeres con uniforme)</p>
<p>La abogacía es un sector donde en los últimos tres años se consolidó la tendencia que acerca el número de mujeres y hombres. En 2004 se graduaron como abogados 616 mujeres y 820 hombres. Y en 2006 los números se estrecharon a  731 y 881. </p>
<p><img src='http://ciperchile.cl/wp-content/uploads/laura-albornoz.jpg' alt='Laura Albornoz'  class="left" />-El nivel de mujeres en empleos profesionales está subiendo porque hay más mujeres en la base. Y el ejemplo es el Poder Judicial, donde en algunos años no les va a quedar otra que elegir más mujeres para los cargos superiores –dice Verónica González.</p>
<p>Aunque cerca de un 30% de los ministros de tribunales de segunda instancia son mujeres (52 de un total de 154) y que nueve de las 17 cortes de Apelaciones del país son presididas por juezas, en la cima del Poder Judicial hay solo 3 mujeres (de 21 ministros). Las dos últimas fueron propuestas por este gobierno en este año (Gabriela Pérez y Sonia Araneda).  </p>
<p> -Hay una nueva generación de hombres, más igualitaria y respetuosa. Algunos viven todavía anquilosados en un sistema patriarcal, pero hay cada vez más hombres igualitarios y es posible avanzar con ellos –acota con optimismo la ministra del Sernam, Laura Albornoz.</p>
<div class="colofon"><img src='/wp-content/uploads/beca_avina.gif' alt='Beca Avina' />
<p>“El proyecto que dio origen a este trabajo fue el ganador de las Becas AVINA de Investigación Periodística . La Fundación AVINA no es responsable por los conceptos, opiniones y otros aspectos de su contenido.”</p>
</div>
<div class="documentos">
<h4>Capítulos</h4>
<ul>
<li><strong>INTRODUCCIÓN:</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujeres-chilenas-ciudadanos-de-segunda-categoria/">Mujeres  chilenas: 7 millones de ciudadanos de segunda categoría</a></li>
<li><strong>CAPITULO 1:  MUJER Y PODER:</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujeres-y-poder/">El drama de  llegar a la cima</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/entrevista-vivianne-blanlot/">Vivianne  Blanlot: &quot;Ha habido sistemática agresividad despectiva hacia la Presidenta&quot;</a></li>
<li><strong>CAPITULO  2: MUJER TRABAJADORA Y JEFAS DE HOGAR</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/mujer-trabajadora-y-jefas-de-hogar/">La mayor  deuda pendiente</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/11/29/karina-delfino-pildora-dia-despues/">Karina  Delfino: &quot;Píldora del Día Después es el cambio más fuerte para las jóvenes&quot;</a></li>
<li><strong>CAPITULO 3:  MUJER Y VIOLENCIA</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/06/la-guerra-contra-el-femicidio/">La guerra contra  el femicidio</a></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/06/maria-cartagena/">María Cartagena:  &quot;Busqué a mi hermana como detenida desaparecida… y la mató el marido&quot;</a></li>
<li><strong>CAPITULO 4:  MUJER RURAL</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2007/12/12/temporeras-eslabon-olvidado/">Temporeras,  eslabón olvidado del modelo económico</a></li>
<li><strong>CAPITULO 5:  MUJER Y SEXUALIDAD</strong></li>
<li><a href="http://ciperchile.cl/2008/01/04/familia-placer-sexual/">Secretos  de familia, el esquivo derecho al placer sexual</a></li>
</ul>
</div>
<div class="recuadro">
<h5>Cono Sur: La onda expansiva</h5>
<p>El histórico ingreso de Michelle Bachelet a La Moneda el 11 de marzo de 2006 se convirtió en un hito no sólo para Chile. Así por ejemplo, el libro Women in Power (2006), escrito por la académica noruega Gunhil Hoogensen y su homóloga estadounidense Bruce O. Solheim, y que analiza la historia de 22 mujeres que han asumido el máximo poder en sus países desde 1960, lleva en su portada la foto de Michelle Bachelet. Un símbolo.</p>
<p>A ello contribuyó que fuera la hija de un general muerto en una cárcel pinochetista por efectos de la tortura y que ella misma también hubiera sufrido los embates de la represión junto a su madre. Pero también influyó el que diera una señal de nuevo liderazgo, muy distinto al de Margaret Thatcher: uno que no asfixia su femineidad ni su condición de mujer sino que la pone de relieve. </p>
<p>Por ello, no es de extrañar que el Washington Post calificara el reciente triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones presidenciales de Argentina, como una consecuencia del movimiento político iniciado con la elección de Michelle Bachelet en Chile. A pesar del machismo imperante en el Cono Sur –dice el influyente diario estadounidense- ha surgido un nuevo liderazgo femenino, creando un nuevo “cliché” del siglo XXI: “La era de la Presidenta”. </p>
<p>Al igual que Bachelet, Cristina Fernández sabe que asume un desafío difícil. En reciente entrevista en el diario argentino Página 12, afirmó: “Siento que tengo una obligación con el género en cuanto a la demostración de eficiencia y eficacia en gestión de gobierno. Es un pressing que una siente”. </p>
<p>Y al responder en qué le jugó en contra y a favor su condición de mujer, respondió:<br />
-No creo que me juegue a favor. Mejor le contesto esa pregunta en un tiempo. Michelle Bachelet tuvo esa experiencia y dijo que “se juzga distinto al hombre y la mujer. Si el hombre grita, es enérgico. Tiene autoridad. Si la mujer grita, no tiene control, es una histérica”. O sea, siempre es más difícil ser mujer. En el Senado me pasaba argumentar algo y no me hacían caso, era como si pasara un carro. Un hombre decía lo mismo y lo aceptaban. Me daba una rabia. Vamos a tratar de quebrar la racha histórica de género. </p></div>
<div class="recuadro" id="mujeres">
<h5>Mujeres con uniforme</h5>
<p>Y lo impensable sucedió. Tras 188 años de historia, en enero de este año, la Armada de Chile abrió sus puertas a las primeras 44 mujeres. Fue un gran acontecimiento que concitó la atención de los medios mientras la plana mayor institucional se afanaba en planificar los cambios para que el 2011, cuando las primeras cadetes se hayan convertido en oficiales, el buque Escuela Esmeralda esté reacondicionado para llevarlas en el primer viaje de instrucción mixto por el mundo. </p>
<p>Pero no todo será sonrisas y disciplina. La Armada creó un rígido código para ellas el que les exige informar cuando inician una relación sentimental con un compañero como también jamás hacer demostraciones de amor al interior de sus recintos. También les impone llevar el cabello hasta 15 centímetros por debajo de los hombros. Y así como por “condiciones físicas”, en lenguaje oficial, no podrán ser por ahora “infantes de Marina, tampoco podrán aspirar a la especialidad de submarinistas. </p>
<p>Los submarinos son muy pequeños y allí sí que sería imposible impedir contactos estrechos. La perla curiosa del nuevo reglamento para ellas indica que la puerta de sus dormitorios solo se podrá abrir por dentro. La moral estará así a buen recaudo.</p>
<p>Si la Armada fue la última rama de las instituciones castrenses que aceptó el ingreso de las mujeres, la primera fue la policía uniformada, seguida por el Ejército en 1974 y la Fuerza Aérea en 2000.<br />
En 1962, con un uniforme tosco, entraron a la Escuela de Carabineros las primeras 109 “paquitas” que buscaban convertirse en oficiales. Durante años les dieron como única misión el cuidado de menores, pero hoy es la única institución que las tiene integradas a todas sus especialidades. Para ello debieron luchar contra todas las formas de discriminación. Desde la “invitación” a irse cuando se era madre soltera hasta la humillación pública cuando alguna era sorprendida en amores con algún compañero. </p>
<p>Era el retiro seguro mientras el “enamorado” seguía en las filas. </p>
<p>Garbiñe Ardantza, una de las pioneras y la primera en sacar su certificado como piloto de avión, debió bregar infatigablemente contra el machismo imperante para que le confiaran un avión. Hoy el problema se ha trasladado a los homosexuales.</p>
<p>Los que no discriminaron fueron los servicios represivos de la dictadura de Pinochet. En todos ellos -Dina, Comando Conjunto, Dipolcar y otros-, se incluyeron mujeres en tareas operativas, incluso como torturadoras. También como “acompañantes. Algunas llegaron a ser famosas por su crueldad. Y otras hoy están tras las rejas luego de haberse constatado que eran las encargadas de aplicar inyecciones letales a los prisioneros antes de ser lanzados al mar. Un historial que hoy pocos quieren recordar.</p></div>
<div class="recuadro" id="hitos">
<h5>Hitos del primer año de Bachelet</h5>
<ul>
<li><strong>12 de mayo de 2006:</strong> Ingresa al Congreso el proyecto de ley para pagar directamente a las madres las asignaciones familiares y el subsidio único familiar.</li>
<li><strong>15 de junio:</strong> La Presidenta Bachelet lanza oficialmente el Código de Buenas Prácticas Laborales. El instructivo elimina las discriminaciones para el ingreso de la mujer al sector público y garantiza el buen trato laboral. Se inician las gestiones para que las organizaciones empresariales se comprometan a aplicar criterios similares en el sector privado.</li>
<li><strong>17 de junio:</strong> La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Laura Albornoz, plantea al Senado acelerar la tramitación de la iniciativa legal sobre “comunidad de gananciales”, proyecto destinado a modificar el régimen de sociedad conyugal a objeto de que las mujeres casadas puedan disponer de su patrimonio de manera autónoma y emprender sus propios negocios.</li>
<li><strong>21 de julio: </strong>El Ministerio Público pone en marcha un proyecto piloto que busca disminuir los casos de víctimas de violencia intrafamiliar (VIF) que se retractan de sus denuncias. El plan es motivado por la alta tasa de mujeres que dejan sin efecto las acusaciones (50% de total de denuncias) debido a la lentitud del proceso.</li>
<li><strong>5 de septiembre:</strong> Se inaugura en la comuna de Maipú el Centro para Mujeres destinado a prestar asistencia a quienes sufren VIF. El plan contempló la puesta en marcha de 30 centros de este tipo, los que atendieron a 6.482 mujeres de todo el país durante 2006. El presupuesto para la implementación del Programa Nacional de Prevención de VIF es aumentado por la Presidenta Bachelet de 1.045.255.000 pesos (unos US$ 1.900.000) a 2.420.600.000 pesos (cerca de US$ 4.550.000).</li>
<li><strong>14 de septiembre:</strong> La Presidenta Bachelet inaugura la línea telefónica 149, un servicio gratuito para dar protección policial inmediata a mujeres que sufren maltrato grave. El sistema abarca todo el territorio nacional y es atendido por Carabineros.</li>
<li><strong>4 de octubre:</strong> La ministra del Sernam anuncia la creación de las Casas de Acogida, a contar de 2007, donde serán hospedadas y asistidas las mujeres -junto a sus hijos- víctimas de violencia doméstica grave. El servicio se extenderá a todo el país.</li>
<li><strong>11 de diciembre:</strong> Hernán Somerville, líder de la CPC, la mayor asociación patronal del país, entrega a la Presidenta Bachelet la Guía de Buenas Prácticas Laborales que pretende replicar en el sector privado los lineamientos del código redactado por el Sernam para la no discriminación de la mujer en el ámbito público. La guía recomienda procesos de selección de personal “neutros” para hombres y mujeres, no pedir fotografías a los postulantes, realizar las capacitaciones en horario de trabajo y facilitar a los empleados los permisos para atender a sus hijos en casos de emergencias médicas o citaciones a sus colegios.</li>
<li><strong>15 de diciembre:</strong> Se conocen los contenidos de la reforma previsional. El 60% de los beneficiados con los cambios, cuando se aprueben, serán mujeres. El proyecto establece una Pensión Básica Solidaria para todas las mujeres de los quintiles más pobres. El Sernam abogó por incluir un “bono de maternidad”, el que de aprobarse significará el reconocimiento de un año extra de cotizaciones por cada hijo de las mujeres que imponen en las AFP.</li>
<li><strong>22 de diciembre: </strong>Se promulga la nueva Ley de Abandono de Familia y Pago de Pensiones de Alimentos. La norma endurece las sanciones para los padres morosos, facilita a la policía ubicar a los infractores autorizando el descerrojo en caso de orden de detención, castiga con cárcel el ocultamiento o traspaso malicioso de bienes de los demandados, suspensión de licencia de conducir hasta por seis meses para los morosos y retención de su devolución anual de impuestos a la renta. La nueva ley establece que ahora el demandado y no la demandante debe documentar cuánto gana, arriesgando tres años de presidio “si miente, engaña u oculta información”.</li>
<li><strong>29 de diciembre:</strong> El gobierno cumple la meta de crear 800 nuevas salas cunas en 2006, lo que va en directo beneficio de la mujer trabajadora. A fines de 2005 había 14.500 niños de entres tres meses y dos años de edad en el sistema de guarderías públicas. Al cerrar 2006 esa cifra aumentó a 28.000 menores, con lo que la cobertura subió de 4.4% a 12,6% entre los niños de los dos quintiles más pobres de la población.</li>
<li><strong>1 de enero de 2007:</strong> Comienza a aplicarse el programa Mejorando la Empleabilidad y Condiciones Laborales de las Mujeres Jefas de Hogar. El plan operará entre 2007 y 2010 en 105 comunas del país. Entre 1992 y 2002, las mujeres que se declaran jefas de hogar aumentaron de 25,3% a 31,5%. En 2007 el programa beneficiará a 15 mil mujeres de entre 18 y 55 años, otorgando oportunidades para nivelar estudios, acceder a subsidios de vivienda, capacitación en oficios, orientación en la búsqueda de empleo y apoyo para el cuidado de los hijos.</li>
<li><strong>3 de enero:</strong> Presentación del paquete de leyes “Chile crece contigo” de apoyo a la primera infancia. Algunas de las medidas benefician directamente a la mujer trabajadora, como la creación de nuevas salas cuna y la ampliación de sus horarios de atención.</li>
<li><strong>31 de enero:</strong> La Moneda promulga la reforma a la Ley de Amamantamiento que amplía a todas las trabajadoras el derecho a una hora diaria de permiso para alimentar a sus hijos menores de 2 años. La norma anterior restringía este beneficio sólo para las empleadas de empresas que contaran con sala cuna, que son sólo el 17% del total. Ahora, la trabajadora podrá ejercer este derecho en su hogar, en la guardería o donde lo prefiera, dentro de su jornada laboral, dividiendo la hora en dos porciones o bien postergando el inicio de su jornada o adelantando su término.</li>
<li><strong>1 de febrero:</strong> Comienzan a funcionar 16 Casas de Acogida para asistir, hospedar y resguardar a mujeres maltratadas y sus hijos. En 2007 se proyecta beneficiar a unas 900 mujeres y 1.800 menores, los que podrán permanecer en estos centros hasta tres meses. El periodo de instalación de este programa tiene un costo de 1.193.400.000 (cerca de US$ 2.251.600).</li>
<li><strong>8 de marzo:</strong> En el Día Internacional de la Mujer, el gobierno firma un convenio con el BancoEstado para facilitar pequeños créditos a emprendedoras, especialmente para aquellas capacitadas en talleres sociales de microemprendimiento.</li>
</ul>
</div>
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