En la estremecedora entrevista que Verónica Miranda dio a los autores del Libro “Los secretos del imperio de Karadima”, la ex esposa de James Hamilton hizo un recuerdo que involucra al sacerdote Samuel Fernández, uno de los cerca de 50 religiosos formados por Fernando Karadima en la parroquia de El Bosque. Verónica señaló en esa oportunidad que cuando decidió declarar ante la Iglesia sobre los abusos que había sufrido su familia, el sacerdote que le tomó el testimonio fue el español Eliseo Escudero, procurador eclesiástico del Arzobispado de Santiago. Escudero también era párroco de la iglesia Santo Toribio donde el vicario era Samuel Fernández.

Verónica Miranda narró que tras oír su declaración Escudero quedó muy afectado: “El padre Escudero me dijo que siempre le había llamado la atención este sistema que tenía el vicario en su parroquia, un sacerdote que venía de El Bosque y que invitaba a los jóvenes a subir a su pieza ubicada en el segundo piso de la parroquia. Me contó que incluso lo había retado por esta costumbre porque no le parecía procedente que un sacerdote invitara a un joven a su pieza. Yo no sabía que era Samuel Fernández, años después supe que era él”.

Tras leer la entrevista el sacerdote Escudero se comunicó con CIPER para negar haberse referido a Samuel Fernández de ese modo:

“Quisiera hacer una aclaración respecto de pablaras relacionadas conmigo, que aparecen en la entrevista de la señora Verónica Miranda, y que se prestan para malas interpretaciones. No recuerdo exactamente el tenor de la conversación que tuve con Verónica Miranda, no sé si me habré expresado mal o si se me entendió mal, pero lo que sí pudo afirmar con seguridad es que el padre Samuel Fernández en los 11 años que vivimos juntos, nunca tuvo la costumbre de invitar jóvenes a la casa, ni mucho menos a su pieza”.

En respuesta al sacerdote Escudero, Verónica Miranda reiteró sus declaraciones en esta breve y directa respuesta que hizo llegar a CIPER:

“Quiero reiterar que al termino de mi primera declaración formal ante la iglesia en 2004, el padre Eliseo Escudero me comento que: `…siempre le había llamado la atención el sistema que tenía el vicario en su parroquia, un sacerdote que venia de El Bosque y que invitaba a los jóvenes a su pieza y que lo había retado por esta costumbre porque no le parecía procedente…`

“Honestamente, y con todo lo que ha significado este largo y doloroso proceso, como dije en una oportunidad, la VERDAD es una sola, y lo que he relatado fue así. Quiero agregar que narré el hecho, sin emitir juicios”.

“No olvido este comentario del padre Eliseo Escudero, ya que me causo HORROR el pensar que las conductas indebidas de Karadima podrían estarse repitiendo en otras parroquias y en otros sacerdotes de El Bosque, y quienes me conocen saben que para mí, eran familia”.

Verónica Miranda