Estimados Mónica González y Juan Andrés Guzmán:
Con respecto al reportaje aparecido el día 17 de noviembre de 2011, titulado: “Fallo Karadima: Testimonios que acusan al cardenal en la impunidad del sacerdote”, en donde se cita la declaración del Sr. Cardenal Francisco Javier Errázuriz, afirmando que “es posible que le haya comentado a dos personas cercanas al Padre Karadima, probablemente con Monseñor. Arteaga y con el Padre Polanco, la existencia de las denuncias”; debo decirles que esa probabilidad conmigo no existió. Yo no sostuve conversación alguna con el Cardenal sobre las acusaciones hechas al Pbro. Fernando Karadima con anterioridad a que estas fueron hechas públicas el día 21 de abril de 2010. Menos entonces podía yo comentárselas al Pbro. Fernando Karadima. De lo anterior, se desprende que las deducciones del artículo a este respecto, no corresponden a la realidad de los hechos.
Atentamente,
Rodrigo Polanco F., Pbro.
Vea la declaración del cardenal Francisco Javier Errázuriz en la que menciona a Rodrigo Polanco.
Además vea el artículo Testimonios que acusan al cardenal en la impunidad del sacerdote Karadima.

Después de tantos ires y venires en esta dolorosa historia, ha llegado la hora separar la paja del trigo y para que la justicia sea completa y verdadera, deben ser asumidas las responsabilidades como corresponden. Mal hace entonces el señor Cardenal en deslindar temas en otros, aunque sea a modo de explicación, ya que si hubo una negligencia inexcusable en este proceso, fue la desidia y falta de rigurosidad con la que él actuó y que puso a las víctimas en entredicho y a la Iglesia en una situación de descrédito.
Lamentablemente Andrés pareciera que no se vislumbra esa posibilidad de expresar Yo Pecador; de parte de quien ostentaba la autoridad, el poder y la responsabilidad no solo jerárquica sino moral en nuestra Iglesia y eso trae como consecuencia inevitable un mayor descrédito para la Iglesia Católica. Duele expresarlo pero así es !
Que pena da ver a Sacerdotes metidos en este tipo de problemas, no piensan que algún dia tendran que rendir cuenta a Dios. Todos estos curas malos tendrian que desaparecer e irse al mismo infierno, pero no me cambiare de religión por culpa de unos enfermos mentales, ya que hay personas que dicen me da lata ser Católico, por todo lo que esta pasando, pero la iglesia Católica no tiene culpa de los PERROS que andan sueldos.