Eugenio Figueroa, académico de la Escuela de la Economía Universidad de Chile, propone hacer una reforma tributaria sencilla pero al hueso del sistema: terminar con el principal foco de elusión de los sectores más acomodados, que crean sociedades de papel y hacen engordar empresas a costa de utilidades por las cuales no han pagado impuestos. Figueroa aprovecha de derribar un mito: la estructura tributaria chilena es tan pro empresa que, según sus cálculos, las firmas que obtienen hasta un 15% de utilidades no pagan impuesto. Ello, gracias a las exenciones tributarias.
Dos académicos de la Escuela de Economía de la Universidad de Chile -Eugenio Figueroa y Ramón López- presentaron a comienzos de noviembre una propuesta de reforma tributaria que podría beneficiar al Estado chileno con una recaudación de al menos 10 mil millones de dólares adicionales. De paso, permitiría terminar con una de las formas preferidas de elusión tributaria del 5% más rico de la población: el no pago de impuestos por utilidades que no se retiran, pero se usan en compra de acciones, autos; o inflando empresas, para luego venderlas sin haber pagado nunca lo impuestos por una parte de las rentas obtenidas en el negocio.
Cada vez que se propone un cambio tributario en Chile, buena parte de los grandes empresarios se oponen planteando que afectará la inversión. En esta entrevista, el profesor Eugenio Figueroa, uno de los autores de la propuesta, explica por qué ese argumento constituye un mito y aprovecha de hacer un contundente mea culpa por los silencios del mundo académico en estos debates cruciales para el país.
-Uno de los diagnósticos que ustedes hacen en su estudio es que el sistema tributario chileno incentiva la elusión. ¿Puede explicar cómo ocurre esta elusión y quiénes la realizan?
Bueno, eluden fundamentalmente aquellas personas que tienen intereses en las empresas, y que por lo tanto, tienen acciones en ellas. Estamos hablando del decil más rico de la población, y fundamentalmente dentro de éste, el 5% más rico, que son los que tienen más acciones. Ahora, ¿por qué eluden?: porque la ley se los permite. La ley establece que las empresas tienen que pagar por sus ganancias un impuesto que tiene dos niveles. El primero es el impuesto de primera categoría, y ahí se paga 20%. Luego, los dueños de esa empresa deben pagar el impuesto global complementario, que es hasta un 40%, dependiendo de los ingresos de la persona. Pero la ley dice que este último impuesto usted lo tiene que pagar cuando retire las utilidades. Entonces, qué hacen las personas para eludir ese pago: no retiran las utilidades. Así, éstas se van acumulando y acumulando. Por ejemplo, el dueño de una compañía puede acumularlas en su empresa y con ellas compra autos, vive de las utilidades, tiene un muy buen pasar y va siempre postergando el pago por esas utilidades, lo que significa mucha plata, porque es como que le dieran un crédito gratis. Y por último usted puede vender su empresa, y como la plata está metida en la compañía, ésta vale más. Usted entonces vende la empresa, y la vende por un valor mayor, se echa la plata al bolsillo y las ganancias de capital no pagan impuestos en este país, entonces ahí se hace la ganancia y nunca pagó el impuesto. Otra cosa que se hace es acumular esa plata, hacer que ésta aumente, entonces después toman la plata y compran acciones de la empresa. O sea, la empresa compra acciones de sí misma. Entonces el precio de la acción sube. ¿Y qué hacen los tipos después? Venden sus acciones a un valor más alto y ganan plata por ese lado. Hay muchas triquiñuelas.
-¿Desde cuándo existen estas prácticas?
Esto está permitido. La idea de que uno pudiera pagar el global complementario cuando retirara las utilidades, tenía como objetivo que las empresas tuvieran más capital y pudieran invertir más. Pero, ¿sabe usted cuánto hay hoy día acumulado en utilidades “no retiradas”, es decir, en utilidades por las que no se ha pagado la segunda parte del impuesto a las ganancias de las empresas?: 200 mil millones de dólares. Lo mismo que el Producto Geográfico de Chile.
-¿Ese es el total de platas retenidas en las compañías?
Sí.
-¿Y sabemos cuáles son las compañías que más retienen?
Se puede saber. Están en el Fondo de Utilidades Tributarias. Ahora, lo importante, la clave de lo que hay que entender es esto, es que por esta estructura que tiene la tributación en Chile, y por las deducciones que se hacen al capital -la depreciación acelerada, el descuento de los gastos de capital- el sistema impositivo existente para las empresas en Chile es un sistema neutro a la inversión.
-Es un paraíso más bien…
Es neutro en el sentido de que si usted sube la tasa de impuestos, en general no afecta la inversión, porque toda esta estructura, como está formada, le permite a las empresas no pagar impuestos si tienen utilidades de hasta 15%. Esto quiere decir que usted paga después del 15%. Entonces, si un extranjero quiere instalar una empresa en Chile, por ejemplo, pues bien, tiene garantizado que no va a pagar impuestos hasta el 15% de ganancias.
-¿Qué otros países ofrecen esos niveles?
Los niveles internacionales con los que se calcula el retorno del capital son de alrededor de 10%. En Chile, en cambio, aseguramos un retorno de 15%. Lo importante aquí entonces es que es mentira, y está probado empíricamente, que subir los impuestos hace caer la inversión.
-¿Me puede explicar entonces por qué nos hemos tragado ese discurso por años?
Porque estas cosas las manejan los grandes poderes económicos, que manejan a su vez la información y los medios de comunicación.
UN IMPUESTO ÚNICO
-¿Cuál es la reforma tributaria que ustedes proponen?
Nuestra propuesta es un impuesto único a las ganancias y contra utilidades devengadas, o sea, generadas. Es simplemente que se paguen las mismas tasas de Global Complementario, pero en el momento que se generen las utilidades. Eso significa ni una vía para que usted pueda acumular y postergar el pago. La reforma que proponemos integra el Impuesto de Primera Categoría y el Impuesto Global Complementario en una sola categoría. A este nuevo impuesto lo llamamos Impuesto Único a las Utilidades (IUA). El IUA recaería sobre las utilidades devengadas sin alterar la tasa actual ni otras deducciones impositivas, como la depreciación acelerada y otros beneficios que las empresas gozan actualmente. Este cambio cerraría uno de los espacios tributarios más utilizados por los sectores de altos ingresos para eludir impuestos: la creación de “empresas de papel” a través de las cuales cobran ingresos de trabajo y los transforman en utilidades.
-También proponen disminuir el IVA
El problema del IVA es que es uno de los impuestos más regresivos que hay. Es regresivo porque la gente más pobre paga todo. O sea, ¿cuál es el impuesto real de la persona que tiene solo para comer? El IVA de 19%, que se lo quitan inmediatamente. A través de los cambios que proponemos al Impuesto Global Complementario, se podrían recaudar unos 10 mil millones de dólares más y con eso podríamos reducir el IVA hasta 10% ó 12%, lo que tiene un efecto redistributivo tremendo.
-Ahora, esta reforma tributaria que proponen está pensada para hacer que paguen las grandes empresas, ¿o no?
Claro, a las Pymes nosotros las dejamos fuera, porque la pequeña empresa sí tiene restricciones de liquidez. Cuando piden un crédito les exigen colaterales, les piden cien mil cosas, entonces esto les permite tener un margen de utilidad.
-¿Cuál es la contribución de su propuesta en términos de equidad?
Los 10 mil millones de dólares adicionales que se recaudarían cada año permitirían financiar de manera permanente los gastos para satisfacer las actuales demandas por mejor Educación y Salud, así como programas sociales de pobreza. El gran problema que tiene este país es el desarrollo de capital humano y para que ello se produzca –y está probado en todos lados- tiene que haber inversión en Educación, en Salud, y eso fundamentalmente se hace a través del Estado. Quien diga lo contrario, miente. No vengan aquí con que la Salud y la Educación son fantásticas en sistemas privados. No existen sistemas privados de Educación y Salud buenos en el mundo. Existen sistemas buenos que combinan la provisión privada y pública, pero solo con el aporte privado no existe. Hay que aumentar fuertemente la inversión pública en Salud y en Educación para que pueda llegar a las capas más bajas y aumentemos el capital humano. ¿Por qué en este país tenemos todo concentrado en industrias primarias?, ¿por qué no tenemos capital humano para desarrollar las otras industrias, la economía del conocimiento? Bueno, no tenemos capacidad, no hay investigación, no hay profesionales, no hay científicos, no hay ingenieros. El cambio tributario que proponemos prácticamente duplicaría los ingresos anuales por impuesto a la renta: de alrededor de US$12.000 millones a cerca de US$22.000 millones. Esto significa aumentar los retornos tributarios totales en un 25 por ciento.
ACADEMICOS “CAPTURADOS”
-Las reformas que usted propone parecen de sentido común a estas alturas. Sin embargo, hace pocos años eran tema tabú, sobre todo en el mundo académico, donde prácticamente no existían estudios sobre elusión tributaria, por ejemplo. ¿Cuál es la deuda que tiene la academia en ese tipo de debates?
Mire, el gran problema es que nosotros estamos capturados, las universidades están capturadas. ¿Qué cree usted que me diría una empresa minera si le digo que quiero estudiar las rentas de las mineras? O si me dan recursos, ¿puedo sacar las conclusiones objetivas? No, me acabo como profesional y como economista. Porque me tildan de revolucionario, comunista, lo que sea. Por decir simplemente las verdades más claras y prístinas para cualquier economista. No hay plata para estudiar las cosas que el país necesita que se estudien y uno diga lo que se debe decir. Esta universidad era distinta hace 30 ó 40 años, y ha ido perdiendo esa libertad. Eso le ha pasado a todas las universidades del país, y se lo digo yo que soy un liberal absoluto. Creo absolutamente en el mercado. Estudié en la Universidad de Maryland, que es una universidad absolutamente neoclásica. ¿Qué se necesita? Generar una academia que esté financiada independientemente de los poderes económicos.
-De acuerdo a una reciente investigación publicada en CIPER, los principales donantes de las universidades de Chile y Católica son empresas mineras: Escondida, BHP Billiton y Los Pelambres, de los Luksic. Incluso más: el Centro de Minería de la Universidad Católica lleva el nombre del fallecido patriarca de lo Luksic. ¿Tienen independencia esos académicos al realizar investigación en temas mineros?
Pierden independencia, en eso no hay vuelta. La pierden directa o indirectamente. Mire donde está la gente de la Concertación, vaya a ver cuántos están en los directorios de las grandes empresas. ¿Dónde están los subsecretarios del gobierno anterior? En BHP Billiton y otras empresas similares. Muchos de ellos están bien evaluados porque se portaron bien y cuando había que hacer ciertas cosas, poner una regulación, por ejemplo, miraban para el lado. Eso es normal, es humano. Es así y va a seguir siendo así mientras seamos seres humanos.
-Y mientras no exista mayor transparencia, control y rendición de cuentas, que es lo que ocurre en Chile.
Somos un país muy chico, muy concentrado. Aquí, en nuestra Facultad de Economía sacamos cuentas del nivel de concentración y resulta que el 1% de la población se lleva el 17% del ingreso per cápita. Solo Estados Unidos tiene un poco mas de concentración que Chile. Otro cálculo que hicimos fue el siguiente: las cinco personas más ricas de Chile obtienen los mismos ingresos que se llevan entre 5 y medio y 6 millones de chilenos. Es decir, cada uno percibe el ingreso equivalente a más de un millón de personas.

Yo también soy académico de una de las mejores universidades del país, aunque mi carrera recién está empezando, pero en este poco tiempo ya he podido apreciar mucho de lo que se dice en este artículo de cómo somos espectadores de tantos problemas que podrían solucionarse, pero que lamentablemente implicarían 'pasar por encima' de las autoridades al mostrar que nosotros sabemos las cosas que ellos deberían saber, es decir, cómo resolver muchos problemas. Pero como bien se dice, estamos presos en un sistema de financiamiento que impide que rompamos el status quo, por la animadversión que puede despertar contra nuestras instituciones con los subsiguientes problemas de perder el apoyo que necesitamos para funcionar. Ojalá esto cambie un día. Con todo lo que está ocurriendo, tengo fé que así será. En la historia de la humanidad jamás un sistema político, social o económico injusto ha sido capaz de sobrevivir y este no es la excepción. Siempre viene algo mejor después, y ojalá que para nosotros como país y en general como planeta ese 'algo' llegue muy pronto. La mayoría de nosotros está listo para eso.
estimados ¿es posible conseguir el estudio de estos economistas en algun lugar? gracias
Gracias Srta. Marcela por compartir esta información
Muy interesante artículo y comparto la opinión del académico. Como consultor empresarial me he formado la convicción de que la elusión es el principal problema que se debe atacar para aumentar la recaudación fiscal, y la redistribución de la riqueza. De todos modos existen ciertas impresiciones en el artículo, que se prestan para confusión cuando dice "..el dueño de una compañía puede acumularlas en su empresa y con ellas compra autos, vive de las utilidades, tiene un muy buen pasar.." Si compra bienes para uso personal no necesarios para el giro de la empresa (autos, gastos personales, supermercado, etc), eso ya esta tipificado en nuestra ley de la renta como gasto rechazado y gravado con un 35%, por lo que no requiere modifcacion legal alguna. Basta con que mejore la fiscalización. Por último, sería conveniente y transparente aclarar la afirmación de que "las firmas que obtienen hasta un 15% de utilidades no pagan impuestos". Ojalá puedan indicar donde conseguir dicho estudio. Gracias.
quede con gusto a poco quiero saber más, quiero leer más articulos o que tenga este economista. muy bueno
Es muy bueno que académicos de la capacidad y prestigio de los Profesores Figueroa y López planteen esta reforma tributaria, que apunta a corregir desde sus raices la extendida practica de elusión de impuestos por parte de algunos empresarios y accionistas. Estos empresarios se escudan en resquicios legales y mienten al sostener que un alza de impuestos afectara la inversión. La propuesta de los académicos es clara, y tengo el convencimiento que la mayoría de la ciudadanía la comparte. Ojalá el Gobierno la considere por el bien de Chile, por justicia social y consecuencia moral.
El Señor Figueroa, emite varios juicios de valor equivocados. Los empresarios acumulamos utilidades en las empresas como fuentes de capital y asegurar su crecimiento con un nivel de leverage que asegure un adecuado y barato acceso a fuentes de financiamiento externo. El retiro del total de utilidades afectaría seriamente al futuro ceecimiento y por lo tanto al valor de la empresa. No entiendo como las empresas que tienes utilidades del 15% no paga impuestos. Espero una pronta aclaración, gracias.
SI hablamos de elusión, no sé por qué no se refieren a las dos más comúnes de todas: conseguir gastos brujos por ejemplo, en boletas de honorarios de trabajos que nadie hizo e indemostrables como "asesorías" o armar sociedades inmobilarias de papel que me generen facturas de gasto infladas, y luego la plata la saco a través de la misma inmobilaria, que tributa menos..................................................................... Esto que estoy contando es muy conocido y el SII lo conoce muy bien. Eludir impuestos es más antiguo que el hilo negro. El problema chileno en parte es la elusión, pero también lo es la mala distribución de la carga impositiva, donde se obliga a tributar más a las personas, a los más pobres y a los empleados, y se le dan más facilidades a las empresas, y sobre todo a las más grandes. El mismo académico entrevistado lo dice. Saludos
Vaya. Eugenio Figueroa nos está dando la más fenomenal de las noticias que recuerdo en el campo económico desde hace siglos: "Es mentira y está probado que subir los impuestos hace caer la inversión". Entonces no esperemos más. Subamos el impuesto a las utilidades de las grandes empresas hasta un 80%, por ejemplo. Tendremos dinero de sobra para solucionar casi todos los problemas sociales sin necesidad de convertirnos en un país desarrollado y, mientras tanto, las empresas seguirán invirtiendo y creando riqueza y empleo impertérritas. O bueno, alternativamente, también cabe la posibilidad de que todo sea una tontería. De hecho, llama la atención que en ninguna parte del artículo se argumente tan extraordinaria proposición y se sostenga que extraer del sector privado chileno 10.000.000.000 de dólares al año no va a tener ninguna influencia en la inversión. Sin ir más lejos, ayer también salió la noticia de que ir al dentista frecuentemente a hacerse una limpieza combatía las enfermedades coronarias. Y al parecer, el estudio estaba hecho por médicos titulados de verdad...
Grande profe, es un orgullo tener profesores de este calibre enseñando en nuestras aulas.
Exelente el artículo, falta la voluntad del poder ejecutivo y legislativo, hacer las reformas no solamente tributarias sino el cambio de la seudo constitución avalada por estas autoridades que hacen gargaras de democratas, guardianes de los patrimonios de la nación y sus ciudadanos, Chile siempre a sido una buena plaza para la inversión pero como al poder económico no le bastan las ganancias, en su avaricia piensan como si fueran eternos, es la que hace que siempre esten eludiendo el pagar los impuestos correspondientes que por lo demas son muy bajos es cosa de informarse, y ver que no pagan lo que corresponde, esto esta institucionalizado, ejem.,se crean comerciantes de ferias libres solamente en algunos no pocos casos para lavar dinero, tienen un buen pasar, buenos patrimonios inmobiliarios, hacen uso de bienes públicos que les pertenecen a todos los ciudadanos; en desmedro de quienes tributan y pagan todos sus impuestos, la autoridad municipal vista gorda; la evación es multimillonaria, apropiación de bienes raiz, por parte de dirigentes de organizaciones vecinales, aumentando sus patrimonios inmobiliarios, fiscalización del SII., nada,esto sucede en estrato que se supone no tienén mucha sesera, que se espera de la clase económica que tiene a su servicio a estudios completos de cabilderos y testaferros para eludir el pago de impuestos que en otras naciones si se hacen las denuncias pertinentes se fiscaliza y de existir delito o pagan todo lo evadido sino cárcel y perdida de los bienes. Lo mas bien que aquellos países donde existen lejisladores en su mayoria probos y hacen leyes tributarias para el bien de su nación y ciudadanos; no para avaros ni miserables profitadores de sus asalariados trabajadores, se vive y funciona sin mayores sobresaltos, hacen de su nación un país mas seguro socialmente y con un erario mucho mas solido. Solo tiene que existir la voluntad de lejislar al respecto; de seguro el mundo financierio y de los negocios seguiran teniendo soculentas ganancias.
no olvidemos que al agregar impuestos se genera una perdida social correspondiente a un precio de equilibrio mas alto con una menor produccion entre la oferta y la demanda. de ahi que los consumidores son los afectados porque a ellos se les traslada el costo del impuesto. ni hablar en un mercadoa mono u oligopolizados, como tenemos en chile con tantas fusiones de empresas que absorben a las demas. no obstante, se debe corregir la brecha socieconomica existente. y la unica forma de hacerlo es a traves de la reasignacion. las utilidades devengadas son excesivas en nuestro pais con respecto a los otros porque la carga tributaria es relativamente baja.
Por supuesto tenía que ser de la Universidad de Chile, y no de otra. La única casa de estudios donde aún quedan humanistas en todo el sentido de la palabra. Lo mejor de la clase intelectual chilena siempre saldrá de acá. Ya me gustaría ver a uno de esos viejos de Las Américas que tienen una gran gigantografía en Pio Nono, o algún otro empresario que se las da de profe de turno en alguna otra privada. Y que además solo le inculcan lo peor del capitalismo a sus alumnos. Con ese tipo de gente jamás se avanzará en nada. Felicito a este profesor, porque se ve que hay real vocación y amor por el conocimiento, más que por el dinero y el prestigio de cartón que otros supuestos profesores buscan.
Claro este academico de la universidad estatal dira que es mejor subir los impuestos hasta las nubes y que el sistema impositivo ayuda a los ricos....pero ¿y quien genera el empleo?..dudo que sea el sistema estatal o el gobierno quien lo haga.Recordemos que de 100 pesos que recauda el fisco 40 pesos se quedan entrampados en burocracia estatal....es decir funcionarios publicos con sueldos sobre mercado y que no producen nada...el dia que se solucione esto tendremos en pais mas justo.
Que tremend oarticulo de mister figueroa, como se debe decri las cosas, sin amarres, y seguro lo que piensa la mayoria, que los impuestos para las emrpesas son un chiste, hay algo que me dio mucha risa "¿Dónde están los subsecretarios del gobierno anterior? En BHP Billiton y otras empresas similares." jajajaja que notable, y donde estaran los de este gobierno ?, adivinen.
@EDO: Quienes generan el empleo en chile son las Pymes y las microempresas, no son las mineras, ni las empresas de las familias más ricas de Chile. Tampoco el académico dice que quiere subir el impuesto a las nubes, no le pongas palabras en la boca, él propone algo claro, quitar el FUT y bajar el IVA. Es sabido que el estado es lento en diversas materias. Ineficiente y todo, el estado es necesario, si no regula el estado, quién?. El día en que se solucione el problema de la educación en Chile tendremos un país mas justo, no antes. La corrupción en Chile es una realidad, pero si existese una educación pluralista y laica, que genere crítica constructiva, como la que da la Chile a lo largo del país, quizá tendríamos menos papagallos como voceros de gobierno que apenas saben hablar, como Ena, que repite lo mismo que le dicen, pero peor, y además de prestar la voz, presta el cuerpo...