De las 10 universidades que recibieron más aportes de privados en 2010, sólo una es estatal. La mayoría son instituciones conservadoras en lo valórico, liberales en lo económico y con una matrícula compuesta por alumnos de estratos altos. Las empresas donantes descuentan esos dineros de sus impuestos, en virtud de una norma promulgada por el gobierno militar, apoyando proyectos que les son afines ideológicamente con dinero que debieron haber pagado al Fisco. Conozca la nómina completa de las donaciones a universidades hechas en 2009 y 2010, entregada por el Ministerio de Educación a CIPER.
En la entrada de la biblioteca de la Universidad de Los Andes, en el campus San Carlos de Apoquindo, hay una placa de agradecimiento. Tiene inscritos algunos de los apellidos de las familias que donaron dinero para su construcción: Izquierdo, Lecaros, Fernández y Garcés. El edificio de tres pisos, construido en 12.400 metros cuadrados y diseñado por arquitectos norteamericanos, fue pensado para transformarse en una de las bibliotecas más grandes y modernas de Sudamérica. El espacio tiene el sello del Opus Dei, la Prelatura fundada por José María Escrivá y conocida como el reducto católico preferido por la élite económica del país, que sigue su máxima: “buscar la santificación a través del trabajo diario”.
En la Universidad de Los Andes varios de los profesores y autoridades son miembros de la obra de Escrivá. Uno de ellos es Joaquín García-Huidobro, abogado y docente de la Escuela de Derecho, quien en el documental de Marcela Said “Opus Dei: una cruzada silenciosa” recorre los pasillos de la misma biblioteca, diciendo:
-Acá podemos notar el sello del Opus Dei en varias cosas. Lo primero y lo más importante es que la biblioteca está limpia… A ver, ¿qué más?… Que los materiales que se utilizan están destinados a durar.
Uno de los grandes propósitos de la Universidad de Los Andes es convertirse en una institución de tradición que dure cientos de años y para eso ha diseñado una estrategia de búsqueda de donaciones que la ha llevado a liderar -según la información del Ministerio de Educación para 2009 y 2010- el ranking de las instituciones de educación superior que recibieron más aportes de privados.
En 2009 las donaciones a esta universidad alcanzaron los $3.732 millones, mientras que en 2010 subieron a $4.551 millones. La siguió de cerca la Pontificia Universidad Católica (PUC), con $3.433 millones (2009) y $4.374 millones (2010). Mientras que en el tercer y cuarto lugar están: la Universidad de Chile, con $2.529 millones (2009) y $ 2.511 (2010), y la Universidad del Desarrollo (UDD), con $ 1. 205 millones (2009) y $ 1.214 millones (2010).
De acuerdo con esta información, dentro de las cuatro universidades que reciben más aportes de privados sólo hay una estatal -la Universidad de Chile- y cuatro de ellas representan proyectos conservadores en lo valórico y liberales en lo económico, ambos paradigmas de la derecha gremialista. (Vea el ranking de las universidades que reciben más donaciones y la nómina completa de las donaciones hechas a universidades en 2009 y 2010).
De las 60 universidades que operan en el país, de acuerdo con los datos del Servicio de Información de Educación Superior (SIES), un total de 49 planteles recibieron aportes del sector privado en 2009 y la misma cifra se repitió en 2010. Así se desprende de la información proporcionada a CIPER por el Ministerio de Educación acerca de las donaciones hechas a universidades en 2009 y 2010, en respuesta a una solicitud de acceso a información por Ley de Transparencia.
En 2009 las donaciones sumaron un monto global de $14.749 millones, pero de esa cifra más de $8.370 millones se dividieron entre las universidades de Los Andes, PUC, y UDD. Y el año pasado el total de las donaciones escaló hasta $16.353 millones, de los cuales $10.139 se repartieron en el mismo trío de planteles. El sistema, en los hechos, favorece a instituciones conservadoras en lo valórico y liberales en lo económico, todas con una matrícula mayoritariamente proveniente de estratos acomodados, con las que las grandes empresas privadas tienen más afinidad ideológica.
LOS ANDES: EL VALOR DE LA ORACIÓN
El motor de las donaciones que recibe la Universidad de Los Andes es su Asociación de Amigos, la que tiene un directorio integrado por 12 personas, la mayoría empresarios de renombre, como el supernumerario del Opus Dei y fundador de la universidad, Eduardo Fernández León, accionista de Banmédica S.A, Inmobiliaria FFV, ENTEL y Pucobre, entre otras compañías. También participa José Antonio Garcés, accionista de Embotelladora Andina, y Gonzalo Ibáñez Langlois, miembro de los directorios de Banmédica S.A y Molibdenos y Metales S.A (Molymet).
Francisco Lavín, director ejecutivo de la asociación y hermano del ex ministro de Educación y actual ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, explicó a CIPER que la asociación sesiona cada dos meses: “La rectoría determina un proyecto a financiar y el directorio revisa el proyecto y ve quién podría tener afinidad y quién del directorio tiene llegada con esas personas o empresas para hacer la campaña”.
Gracias a estos contactos, la universidad pasó de funcionar en los ‘90 en una pequeña casa cerca del Parque Bustamante a tener hoy un campus propio en San Carlos de Apoquindo. “El terreno del campus y los edificios de las facultades de Humanidades y Ciencias fueron producto de las donaciones. Mientras que la biblioteca fue mitad donación y mitad crédito”, señala Lavín.
La Universidad de los Andes es una de las pocas instituciones que recibe grandes sumas de dinero de personas naturales. La donación más alta que recibió el 2009 fueron mil millones de pesos aportados por Carmen Izquierdo Menéndez, hermana de Matías Izquierdo Menéndez, uno de los fundadores de la universidad y miembro del directorio de su Asociación de Amigos. Mientras que el empresario Eduardo Fernández León aportó a título personal $549.536.886 y su esposa Valerie Mc Auliffe otros $338.931.053. El 2010, en tanto, quien lideró las donaciones fue José Antonio Garcés con $877.045.800, seguido de Elina Gianoli, quien donó $850 millones. Esta última es una mujer de negocios -según Lavín- que vive en Uruguay y tiene importantes inversiones en empresas chilenas, como Molymet.
- Elina Gianoli hizo un aporte muy importante para la biblioteca -dice el hermano del ministro y explica que el contacto con ella se hizo a través de Gonzalo Ibáñez Langlois, miembro del directorio de Molymet y de la Asociación de Amigos.
Hoy todos los aportes están concentrados en otro proyecto ambicioso: la clínica de la universidad, que empezó a construirse en mayo pasado y que contará con 55 mil metros cuadrados que estarán listos durante el primer semestre del 2013.
El dinero de las donaciones no sólo va a infraestructura, sino también a investigaciones y becas. Lavín explica que hace un tiempo la universidad decidió abrir tres fondos de inversión para capitalizar las donaciones recibidas en estas tres líneas “y empezamos a vivir de los intereses, concretamente para efectos de becas y de investigación. El tema de infraestructura es tan grande que se lo come todo”.
Hace un año y medio, dos empresas se adjudicaron -vía licitación- la administración de estos fondos: IM Trust, uno de cuyos socios principales es Guillermo Tagle Quiroz, ex directivo del Consejo Parroquial de la Iglesia El Bosque bajo la tutela de Karadima; y Larraín Vial, esta última además es otro de sus donantes. Esta empresa donó, a través de Larraín Vial S.A. Corredora de Bolsa, $253.050.820 en 2009 y otros $214.260.600 en 2010. A esto se suman los aportes realizados por Larraín Vial Servicios Profesionales Ltda., que aportó $167.299.380 en 2009 y $214.260.600 en 2010.
Además de estas cuantiosas cifras hay otras que corresponden a las donaciones en UF que mensualmente aportan las más de 350 personas que integran la Asociación de Amigos. Estos miembros tienen derecho a una credencial con beneficios -que les otorga la Asociación luego de seis meses de aportes- como acceso a préstamos de libros en la biblioteca, 20% de descuento en postgrados, postítulos y diplomados, 10% de descuento en Chocolates Bozzo, rebajas en la suscripción anual de la revistas Capital, Hacer Familia y ED, además de un precio especial para alojar en la cadena hotelera Holiday Inn Express a lo largo de todo Chile y Buenos Aires, entre otros incentivos.
Sin las donaciones, Lavín reconoce que la universidad podría mantenerse, perfectamente con los aranceles y matrículas. Sin embargo, lo que se perdería sería “la posibilidad de crecer”, dice, y crear proyectos ambiciosos, como la clínica y la biblioteca. Es por eso que en un futuro la universidad apuesta a aumentar sus donaciones ocupando la fórmula de Harvard, cuyos egresados aportan con dinero a la universidad y mueven sus contactos laborales para conseguir recursos.
Pese a que Lavín sabe que muchas de las donaciones se deben al entusiasmo que genera la universidad entre los empresarios, pues, según dice, la ven como un espacio donde se formarán “sus futuros ejecutivos”, a su juicio hay otro componente, uno más importante, que propicia las donaciones:
-Rezamos mucho. Yo rezo todos los días por esta cuestión. Porque aquí hay algo que al final mueve a la gente a dar. Acá hay un efecto divino porque esta cosa no es tan solo económica, también es del corazón y quien remueve los corazones para nosotros es Dios.
ESCONDIDA: MECENAS DE LA UNIVERSIDAD TRADICIONAL
En la detallada nómina que el Ministerio de Educación entregó a CIPER con todas las donaciones recibidas por universidades en 2009 y 2010, aparecen aportes a la Universidad de Chile tan elevados como los que registra la Universidad de Los Andes. Pero esa es la única universidad estatal que se ubica entre las diez instituciones que recibieron más aportes de empresas privadas el 2010.
En efecto, en 2009 el plantel laico recibió de parte de Minera Escondida -la cuprífera de capitales australianos que controla BHP Billinton- cuatro aportes que alcanzaron los $1.167 millones. El 2010, en tanto, la misma empresa donó otros cuatro montos a la Casa de Bello que completaron los $1.224 millones. A través de su departamento de prensa, Escondida señaló que estas donaciones se hacen desde 2007 al proyecto académico Magíster en Gestión para la Globalización el que fue “gestado entre la compañía y el Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Chile”.
A la fecha, más de 200 alumnos han sido becados por Minera Escondida para seguir el programa de magíster que incluye un semestre de estudios en la Universidad de Chile, dos semestres de preparación en negocios en el extranjero y una gira de estudios para visitar empresas en China, India y Australia. Según la minera, el objetivo del proyecto es potenciar la “meritocracia”. De ahí que cerca del 80% de los seleccionados provenga de colegios subvencionados y municipalizados, los cuales en un 60% son de regiones.
Pero las donaciones de Minera Escondida son aún más abultadas, ya que en 2009 y 2010 incluyeron otros aportes -que van desde los $2 millones a los $150 millones- destinados siempre a universidades tradicionales: Universidad Católica del Norte, Universidad de Antofagasta, Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y la Universidad de Santiago.
De acuerdo con la nómina entregada por el Ministerio de Educación, otras compañías del rubro minero hacen aportes millonarios. Entre éstas se cuentan la Sociedad Química y Minera de Chile S.A. (Soquimich), cuyo accionista controlador es Julio Ponce Lerou, que donó $219.021.140 a la Universidad del Desarrollo en 2009, mientras que Minera Pelambres desembolsó la mayor donación que recibió la PUC ese año: $421.599.626.
El receptor final del dinero de Pelambres en la PUC fue la Facultad de Ingeniería. El vicerrector económico de la universidad, Patricio Donoso, indicó que será destinado a la construcción de un edificio subterráneo en el campus San Joaquín, que tendrá la forma de una mina de cobre. A partir del próximo año, el Centro de Minería de la PUC estará instalado ahí y el edificio llevará el nombre de Andrónico Luksic, fundador de la compañía donante.
LA AMPLIA CARTERA DEL SANTANDER
En el caso de la PUC, Donoso explica que los aportes en donaciones representan menos del 2% de los ingresos de la universidad, a pesar de que ocupa el segundo lugar en el ranking de recepción de aportes. Además de las donaciones destinadas a infraestructura, también reciben dineros del Banco Santander para becas. El banco del empresario español Emilio Botín, que en 2009 se adjudicó la licitación para ser uno de los tres bancos que administró el Crédito con Aval del Estado (CAE) durante 2010, es una de las empresas que más aparece en el listado de las donaciones del Ministerio de Educación.
En 2009 el Banco Santander donó $237.764.655 a la PUC y $215.308.019 a la Universidad Andrés Bello. Entre los otros planteles beneficiadas ese año por el banco, se cuentan la Universidad Austral de Valdivia, la U. de Concepción, la U. Tecnológica Metropolitana (UTEM), la U. Gabriela Mistral, la U. de Viña del Mar y la U. de Los Lagos, entre otras instituciones. Mientras que en 2010 la donación de $103.949.496 que hizo el banco a la Universidad Adolfo Ibáñez, ubicó a esta casa de estudios en el sexto lugar dentro de las diez universidades más beneficiadas por las donaciones de ese año.
Sobre estos aportes la empresa dijo a CIPER que existe un compromiso global del Grupo Santander con las universidades, a partir de su programa de responsabilidad social empresarial. El banco colabora con más de 900 instituciones en 15 países del mundo y los motivos los ilustra el propio Botín, quien ha dicho: “Las Universidades son los pilares básicos en el progreso económico y social de un país. El compromiso institucional con la universidad constituye una de las señas de identidad del Santander”.
DESCONTANDO IMPUESTOS
Tanto el Banco Santander como Minera Escondida, Minera Los Pelambres y las empresas amigas del Opus Dei, entre otros donantes de universidades, están descontando impuestos mediante estos aportes. Aquél es el incentivo que la Ley 18.681, herencia de la dictadura, entrega a los empresarios para que donen a institutos profesionales y universidades, incluyendo las privadas. Además, los libera del impuesto que se debe pagar por hacer la donación. Así lo estipula el artículo 69 de la ley:
-Los contribuyentes que otorguen donaciones a las instituciones de Educación Superior acogidas a este artículo podrán descontar de los impuestos señalados en el inciso primero hasta un 50% de dichas donaciones. No obstante lo anterior, cada contribuyente podrá descontar de sus impuestos 14.000 UTM como máximo cada año.
Según explica Boris Santander, profesor de Derecho Económico de la Universidad de Chile, a través de esta ley la empresa alcanza “un doble beneficio, porque en la práctica se reconoce la mitad de la donación como crédito contra el impuesto de primera categoría y la otra mitad, la ley permite rebajarla como gasto”. Es decir, en un escenario sin donación la empresa que tiene mil millones de utilidades debe pagar 200 millones de impuesto a la renta (el 20% estipulado por ley). En tanto, en un escenario con donación, la empresa puede donar, de esos 200 millones que debería pagar al Fisco, 100 millones a la universidad que ella escoja. Mientras que de los otros 100 millones -que aún debe pagar como impuesto- la Ley 18.681 le permite descontar el 20%. Al final, en vez de pagar 200 millones de impuestos, la empresa desembolsa 180 millones: 100 millones los entrega a la universidad que ella escoja y 80 millones los paga al Fisco.
Esa reducción tributaria es clave porque en vez de que el Estado decida qué hacer con el dinero que recauda para todos los chilenos -los 100 millones que en el ejemplo anterior se destinan a una universidad-, es la empresa privada la que decide qué hacer con ese dinero según el criterio de sus dueños. Y lo que ocurre es que esos fondos terminan fortaleciendo universidades con la misma línea valórica y política de esos empresarios. Así lo explica el abogado del Banco Santander:
-Eso es lo que está ocurriendo con esta ley y uno podría criticarlo, pero por otro lado, hay muchos que piensan con buenas razones que es positivo que los que pagan impuestos decidan a qué destinarlos. Mi punto frente a este argumento es doble: en primer lugar, puede ser bueno, pero si es así, discutámoslo, porque la sociedad no lo ha discutido. Y segundo, si lo discutimos, entonces pongamos atención y seamos honestos, porque cuando revisemos lo que está pasando nos vamos a dar cuenta de que esas donaciones van a parar, generalmente, a las mismas universidades. (Vea el ranking de las empresas que más donan a las diez universidades que reciben mayores aportes particulares)
PENTA Y LA U. DEL DESARROLLO
El año pasado, sin ir más lejos, sólo una universidad estatal (la Universidad de Chile) y otras tres universidades tradicionales (PUC, U. de Concepción y U. Católica del Norte) estuvieron dentro del ranking de las diez instituciones que recibieron más donaciones por parte de privados. La U. de Concepción obtuvo $213.304.715 y la Católica del Norte sumó $375.185.542. Las otras seis universidades que tuvieron más aportes son privadas: Universidad de los Andes, U. del Desarrollo, U. Alberto Hurtado, U. Adolfo Ibáñez, U. de Ciencias de la Informática (UCINF) y la Universidad Finis Terrae. De ellas, sólo la jesuita Alberto Hurtado, imparte formación de inspiración progresista, aunque religiosa.
En síntesis, de las diez universidades que reciben más donaciones de particulares, sólo tres se apartan de idearios más próximos al pensamiento de derecha o liberal: U. de Chile, U. de Concepción y U. Alberto Hurtado. Además, las donaciones favorecen principalmente a universidades que reciben a alumnos de los estratos socioeconómicos más acomodados. Según los datos informados por las propias universidades al Consejo Nacional de Educación (CNED), la mayoría de los estudiantes que se matricularon por primera vez durante 2010 en la U. Adolfo Ibáñez, U. del Desarrollo y U. de los Andes, provenían de colegios particulares. En esta última de los 1.299 alumnos matriculados sólo 49 estudiaron en colegios municipales y 81 en colegios subvencionados.
Hace ya un tiempo que estas tres universidades han recibido diferentes críticas por su carácter elitista. Sin embargo, fue en 2009 cuando la columna del jesuita Felipe Berríos en la revista El Sábado (de El Mercurio) levantó más polvo. En ella el sacerdote narró la visita que hizo a una de estas universidades de la “cota mil” y describió el silencio de sus pasillos como el de un “cementerio”, además del mar de autos apostados en sus amplios estacionamientos, similares a los de un mall. El sacerdote puso de manifiesto la “burbuja” en que viven estos estudiantes y se preguntó:
“¿Qué visión del país tendrá el profesional que salga de esa universidad?, ¿qué vida universitaria tendrá quien tal vez estudió en un colegio de la zona, donde probablemente quede también su casa y entra a esa universidad?, ¿qué diferencia hay entre una universidad así y un colegio particular?”.
Planteamientos como los de Berríos apuntan a que muchas de estas donaciones terminan en instituciones que entusiasman al empresariado porque sigue sus líneas valóricas y políticas. Un ejemplo claro es la Universidad del Desarrollo (UDD), una fundación creada en los 90 por un grupo de empresarios cercanos a la UDI entre los que estaban el ex ministro de Educación y actual ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, y el ministro secretario general de la Presidencia, Cristian Larroulet, además de los ingenieros Federico Valdés Fontaine, Alfredo Valdés Herrera y el fallecido miembro del Grupo Penta, Ernesto Silva Bafalluy.
Durante los años 2009 y 2010 la UDD ha permanecido en el cuarto lugar de las universidades que captan más donaciones, recibiendo aportes que se empinan por sobre los mil millones de pesos. La mayoría de ellos han sido donados por las empresas del Grupo Penta, uno de los holdings empresariales más importantes del país en el área de las inversiones y cuyos accionistas mayoritarios son los empresarios Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano.
No es casual que las empresas del Grupo Penta se interesen en este proyecto. Sus accionistas tienen un estrecho vínculo con la universidad. Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano son miembros del Consejo Directivo de la UDD desde sus inicios y participan actualmente como miembros de la fundación que le dio origen, según señala el gerente general corporativo de Empresas Penta, Manuel Antonio Tocornal.
El campus de la Universidad del Desarrollo en San Carlos de Apoquindo (Av. La Plaza 686) fue vendido -según consta en la inscripción del Conservador de Bienes Raíces de Santiago con fecha 8 de junio de 2009- por Penta Vida Compañía de Seguros de Vida S.A. a la Inmobiliaria Ainavillo S.A. el 4 de mayo de ese mismo año. Hoy es esta inmobiliaria la dueña del terreno, cuyo avalúo fiscal asciende a los $1.473 millones de pesos. Ambos socios, Lavín y Délano, según confirma Tocornal, poseen “un porcentaje minoritario en la Inmobiliaria Ainavillo”.
Durante 2009 el Grupo Penta donó $560 millones a la UDD. De sus empresas, fue AFP Cuprum la que más aportó: $430 millones. El resto lo sumaron Penta Vida Compañía de Seguros, con $60 millones; Isapre Vida Tres S.A., con $ 50 millones y Compañía de Seguros Generales Penta Security S.A. con $20 millones. En 2010, en tanto, el grupo hizo crecer su aporte a $675.404.191. Penta Vida Compañía de Seguros fue la que más desembolsó el año pasado: $450 millones de pesos. La siguió Isapre Vida Tres S.A., con $92.500.000; la Compañía de Seguros Generales Penta Security S.A., con $50 millones; Clínica Santa María S.A., con $45.404.191, e Isapre Banmédica S.A, que aportó $37.500.000.
EL CONTROL DEL MINISTERIO
CIPER consultó a la UDD sobre los proyectos específicos que realizó con estas donaciones del Grupo Penta. Sin embargo, en la universidad informaron que por estar en medio del proceso de reacreditación institucional no podían responder. En todo caso, sobre este punto el artículo 69 de la Ley 18.681 es claro: “Las donaciones que reciban las instituciones de Educación Superior deberán ser destinadas a financiar la adquisición de bienes inmuebles y de equipamiento”. Y agrega: “Además, las donaciones podrán ser empleadas para financiar proyectos de investigación de las instituciones de Educación Superior”.
Antes de recibir cualquier donación, las universidades deben presentar al Ministerio de Educación el proyecto a realizar con esos dineros. La cartera cumple con visar las propuestas para evitar -en áreas como la de investigaciones- que los dineros donados por las empresas terminen siendo consultorías que se entregan a las mismas compañías. Recién en el gobierno de Ricardo Lagos, en agosto de 2003, se promulgó la Ley 19.885 que norma el buen uso de todas las donaciones que dan origen a beneficios tributarios, sancionando a quienes intenten conseguir contraprestaciones o beneficios a través de sus aportes.
Benito Barros, jefe del Departamento de Relaciones Institucionales de la División de Educación Superior, explica que el ministerio, en caso de considerarlo pertinente, puede rechazar el proyecto presentado por la universidad, pero una vez que se aprueba sólo de forma ocasional “y aleatoria” se visitan algunas universidades y se verifica que la donación esté cumpliendo su objetivo inicial (infraestructura, becas o investigaciones). En caso de encontrar alguna irregularidad, Barros señala que el paso a seguir es “informar al Servicio de Impuestos Internos”. Sobre si han existido o no irregularidades, el funcionario es escueto: “En mi período, al menos, no”. Barros asumió recién en febrero de este año.
Gerente General Corporativo de Empresas Penta sobre aporte a la UDD: “No ha habido un fin de beneficiarse en términos económicos”
Manuel Antonio Tocornal, gerente general corporativo de Empresas Penta, no entregó montos exactos sobre los impuestos descontados a través del uso que han hecho de la ley de donaciones a las universidades, pero sí aceptó explicitar su interpretación de la ley:
-No es que la donación tú la hagas para abaratar impuestos. Con esta ley al final te sale más barato lo que donas. Si yo decido donar siempre me va a costar, pero a través del descuento del impuesto me cuesta menos. Como que el Fisco me ayuda y me dice “te voy a rebajar parte de lo que donaste”. Entonces, si donó 100 a la universidad, al final me cuesta 50 y no más porque me lo rebajan del impuesto.
-En ese caso, el empresario es el que decide en qué se usa la plata de los impuestos, que es del Estado.
Esos 50 que me pasó a mí, el Fisco podría haberlos gastado en cualquier otra cosa, exacto. Y, efectivamente, el Fisco también se pone, pero Chile ganó 50 más, porque yo puse 50 y si no hubiera hecho eso el Fisco habría tenido 50, pero no 100. Tienes el doble de recursos. Esa es la gracia.
-Pero para gastarlos en proyectos que van en la línea de la empresa y que no tienen por qué ser coincidentes con los intereses de la mayoría de los chilenos.
Decir que hay cosas mejores que hacer siempre es opinable, argumentable, válido. Podría haber una ley completamente distinta, pero ésta ha cumplido. Ha sido una buena causa y más aún en el caso de la universidad porque nosotros no recibimos ni un peso ni tampoco Carlos Lavín y Carlos Délano lo reciben por fuera. No hay un negocio. Yo les he preguntado a ellos y me dicen: “De acá no sacamos nada. La universidad ha sido gastar y gastar”.
-Eso es lo que hoy está en entredicho, porque no hay forma de fiscalizar que sea así. Joaquín Lavín, cuando era ministro de Educación, dijo que había vendido su parte en la UDD y recuperó la inversión. No especificó cuándo, cuánto o cómo. Por eso, cuando hay esta sincronía de las Empresas Penta donando, mientras sus accionistas son parte de la entidad beneficiada, la fundación de la UDD, alguien podría preguntarse: ¿se están donando a sí mismos?
Sí, podría ser una pregunta.
-¿Y cuál es la respuesta?
Que no, porque todo se ha invertido en la universidad para que crezca. Y se ha invertido en cosas específicas de la universidad, como becas para los estudiantes, edificios, un laboratorio. Ha ido todo transformándose en un bolo que crece y cada vez demanda más. Y bueno, los directorios de nuestras empresas en muchos casos son mixtos y les ha parecido bien, han aprobado las donaciones a la UDD dado los resultados que ha tenido y la buena causa. Acá no ha habido un fin de beneficiarse en términos económicos. No hay ninguna información o antecedente en ese sentido.
-Pero como se genera la duda porque no están los mecanismos para fiscalizar que se cumpla con la ley que establece que las universidades sean sin fines de lucro, se requiere la creación de una superintendencia. ¿Usted qué opina?
Sería muy bueno que hubiera total transparencia para decir “mira, acá esta mi scanner”, y que haya una superintendencia y de esa manera exista total tranquilidad. Yo creo que todos estos ruidos son muy negativos para todos.
Colaboró en este reportaje la estudiante en práctica, Vania Burton.

Negocio redondo. 1. Al hacer donaciones se les entrega regalías tributarias a estas grandes empresas, así tributan menos de lo que ya tributan en Chile. 2.Al mismo tiempo se genera una influencía tremenda sobre los proyectos educativos de formación e investigación, o sea las lucas se invierten en lo que los "mecenas" decidan, violando el principio de autonomía que deben tener las Ues. 3. Usan a las Universidades como difusores de la doctrina conservadora en lo valórico y ultra neo-liberal en lo económico.
Por eso es tan importante la lucha en las Universidades, pues desde el año 1981, se transformaron en pilares de la hegemonía del neoliberalismo, sin embargo, esa hegemonía poco a poco comienza a quebrarse, por lo que hay esperanza en el futuro.
Excelente reportaje...Queda al descubierto el doble beneficio de los donantes...Cada vez queda más claro a través de los medios de comunicación el saqueo de los Sres. pertenecientes a la élite económica...Dicen ser fervientes religiosos, pero en su actuar muestran que su único Dios es el Dinero...Son enfermos ambiciosos, y generan un gigantesco daño a la sociedad...Adoctrinan a través de sus templos para que los que pasan por sus aulas, continúen con el abuso, sin detenerse a pensar en la realidad del prójimo...Lo positivo es que los medios manipuladores de masa como El Mercurio o La Segunda cada día pierden poder gracias a la democratización de los medios electrónicos como este gran medio de comunicación...
Me parece increible que el reportaje y las opiniones apunten solo a atacar un hecho supuestamente inmoral, pero no a sus causas. Si la ley no ha sido cambiada o modificada para que la balanza sea equiparada no es culpa de quienes hacen las donaciones sino de quienes ostentan el poder politico para poder hacer estos cambios. Yo no soy cristiano, de hecho soy ateo intransiguente y absolutamente anti-conservador y no me parecen serias las instituciones de educacion de orden religioso, pero a pesar de esto no me atribuyo el derecho moral de cuestionar a que institucion debe o no debe ir una donacion. Las donaciones son por definicion, voluntarias. Si aqui existe algun beneficio especial por este acto, son las leyes las que estan mal hechas!!. ¿Que significa "ley herencia de la dictadura"?. ¿Acaso es una forma hermosa de decir que es una ley MALA y una linda justificacion que en 22 años nadie ha hecho su pega en el congreso? Articulo con mucha informacion (se nota un gran trabajo de investigacion detras), sin embargo con muchas muletillas clasistas.
Muy Bueno. FELICITACIONES CIPER.
Y que quieren...que los obliguen a regalar su dinero...a proyectos o casas de estudio que no les gustan... Por lo demás, la Chile tiene bastantes egresados de buenas carreras como para que aporten dinero...sin embargo pareciera que el altruismo se les acaba cuando egresan y empiezan a ganar plata....
Veo que muchos se espantan por estas noticias. Al final, si quieren donar dinero, es obvio que lo harán en esos proyectos afines a sus pensamientos. Algunos de los "altruistas" críticos haría lo contrario??? Estamos mal acostumbrados a ver la paja en el ojo ajeno y a decidir qué hacer con el dinero que no es nuestro, cómo invertirlo, dónde gastarlo, cuándo, etc. Además, faltó ver de dónde se financian universidades (si es que se pueden llamar así) como la de "Humanismo Cristiano", Cervantes y otras, en manos de la DC y la izquierda chilena.....o acaso creen que lo hacen por amor al arte???
Gracias por la información. Compartí el artículo en la lista de interés del Colegio de Bibliotecarios. Saludos.
El tema aquí no es tanto la rebaja de impuestos por la donación. Porque -como el periodista no dijo-, la cantidad que la empresa debería pagar por impuestos si no hace donación es muy inferior a la cantidad que suma la donación más los impuestos con su descuento. Es decir, esto es un incentivo a la donación. Pero está lejos de ser gratis (o económicamente beneficioso) para la empresa (más allá del marketing). Sin esta ley, la empresa simplemente paga sus impuestos. Y todos pierden (el Estado recibe un poco más de recursos que en suma son mucho menos que lo que recibiría el Estado más la Universidad con esta ley. Y estas universidades claramente aportan al país). Ahora queda claro que este artículo no es más que la voz del picado. Ciper, como fiel representante de la UDP (aunque no les guste reconocerlo), está llorando sus lágrimas. Porque apenas consiguen que un empresario se interese por apoyar sus proyectos.
¡Qué reportaje más tinteado ideológicamente!
Estimado Alvaro Rojas, en tu comentario señalas que: "Las donaciones son por definición, voluntarias. Si aquí existe algún beneficio especial por este acto, son las leyes las que están mal hechas!!. "... Para su información, si la empresa no quiere hacer uso del beneficio, no lo hace, así que mi estimado, no es problema de ley, es problema de la poca virtud que tienen los empresarios, ¿¿por qué tuvo que nacer una ley de donación para que los empresarios donen?? Como dicen los franceses, "la ley entra donde escasea la virtud"... Excelente reportaje
Es necesario señalar que el artículo contiene errores importantes en cuanto a los efectos económicos que se desprende de una donación. En efecto, se señala o al menos se da a entender que realizar donaciones al amparo de la ley 18.681 es un buen negocio, es decir quién dona gana dinero con ello, lo cual es un profundo error y que puede llevar a interpretaciones nefastas en cuanto a la discusión de las donaciones. Baste considerar que si las donaciones fueran un buen negocio todos los contribuyentes donaríamos dinero a las universidades al amparo de la ley de donaciones, con lo cual se tendría el dinero suficiente para financiar todas las demandas de los estudiantes de este sector. Lamentablemente esto no es así, ya que donar implica un sacrificio económico real. Quién no lo entienda puede caer en la tentación fácil de vilipendiar a quienes están dispuestos a utilizar sus recursos para apoyar a las instituciones superiores. Debe tenerse claro que las empresas que efectúan donaciones pierden dinero, toda vez que se desprenden gratuitamente de parte de su patrimonio, con lo cual son más pobres o menos ricas, en consecuencia no resulta un buen negocio (en términos puramente económicos). Lo que sucede con la ley de donaciones es que el estado le restituye al contribuyente aproximadamente la mitad del monto donado, mediante un crédito o rebaja al Impuesto de Primera Categoría que éste debe pagar, con lo cual la donación efectuada le resulta menos onerosa. Llevándolo a números se tiene que si un contribuyente dona 200 millones sin hacer uso de la franquicia tributaria, le implicaría desprenderse de esa cantidad, por lo que será 200 millones menos rico. En cambió si usa la ley de donaciones desembolsa 200 millones por la donación, pero recibe de vuelta una rebaja de parte del estado de aproximadamente 100 millones, con lo cual la donación le habrá costado solo $100 millones (digo aproximadamente porque el cálculo exacto del beneficio tributario debe considerar el cincuenta por ciento de la donación que no es crédito y que es aceptada como gasto). En este sentido, lo señalado por el Sr. Manuel Antonio Tocornal, gerente general corporativo de Empresas Penta, incorporado en el recuadro al final del artículo, apunta a lo correcto. Asimismo, en el artículo se cita un ejemplo numérico entregado por el profesor Boris Santander, el cual aparentemente fue mal interpretado o planteado inadecuadamente, ya que las cifras y cálculos expuestos son incorrectos. Por último, es bueno agregar que no solamente las grandes empresas pueden donar y hacer uso de la ley de donaciones. Este beneficio también alcanza a las pequeñas empresas y a las personas naturales que tributan con el Impuesto Global Complementario.
Encuentro que la "investigación" tiene una marca ideológica muy fuerte (no parecido a los trabajos hechos por CIPER). Luis Pérez, algo que no se deduce de la investigación es por ejemplo que para el año 2010 las 3 primeras empresas personas que donaron dejaron de recibir voluntariamente 734, 587 y 66 millones de pesos respectivamente, que no lo sucedería si no hubiesen donado. (desconté el tope de 14.000 uf para impuestos y el 20% del restante considerado como gasto, con lo que suman 1.224.617.815, 877.045.800, 556.104.000 como total de donaciones) Saludos!
Hay una palabra celebre del Presidente que dijo que "Nada en la vida es Gratis" .atte y gracias
El modelo educacional impuesto en este país es realmente para vomitar de asco.
Donación es algo voluntario. No hay sustento a criticar el dar porque este no va a las instituciones de mi preferencia. En vez de criticar, lo que se debe hacer es donar a la U de su preferencia. Ahora bien, si se estima que el incentivo tributario es muy grande entonces ¿porqué no pelean por rebajarlo o eliminarlo? Tal como señaló el posteador Alvaro, 22 años en que se podía corregir no permiten decir hoy "herencia de la dictadura" (no es ley de quorum calificado ni mucho menos).
El autor del artículo debe corregir y ser más preciso en como se afectan las Donaciones. Lo mencionado en el ejemplo, en que el resultado del impuesto, de 200 mllones, se "reparte" es un tremendo error. Ejemplo mas simple: Donación= $ 1000, 50% devolución por la via de pagar menos impuestos= 500; efecto rebaja de la Base imponible del impuesto a la renta por el saldo de $ 500= 100 (500x 20%). Resumen. Costo caja para el donante = $ 400 (1000-500-100)
lo que refiere este reportaje es que los empresarios solo retribuyen reales donaciones a sus filiaciones cercanas , sus circulos de poder se retroalimentan pero nunca pasa mas alla de los que realmente necesitan la ayuda, como esa politica de chorreo es realmente absurda. el dinero que destinan estos empresarios siempre va a estar vinculados a sus intereses, de seguro tambien son socios de las mismas U.
Las donaciones deberían ir a un fondo de desarrollo,inversión y becas y de ahí repartirlas focalizadamente y en parámetros de necesidad particular de cada establecimiento. La figura actual sólo sigue atomizando la riqueza en los mismos inversionistas empresarios dueños del país. Esto no es ideología.Es la dictadura económica impuesta y profundizada con consecuencias previsibles en el cortísimo plazo.
primero: ojo con la explicación de los impuestos, creo que está mal y por la seriedad de la discusión debería corregirse y lo segundo: ojo con la "donación" de CEPECH a la UCINF, por que según este artículo http://www.sofofa.cl/mantenedor/detalle.asp?p=60&s=6160&n=29652 la primera se habría comprado a la segunda
Podría ser un buen reportaje si no se le pusiera tanta tontera ideológica por parte de la peridiodista, que al parecer tiene bastante odio social y amor por los slogans típicos de su gremio. Las Donaciones son voluntarias y por ende lo lógico es que sean hechas a las instituciones u obras que el donante quiere o prefiere, por lo que me parece absurdo el que se pretenda obligar a los donantes a realizar estas mismas a las instituciones que son del gusto de la periodista. Me parece poco profesional y un poquito infantil ridiculizar la fé de las personas. Yo no soy parte del Opus Dei, ni me interesa serlo, pero me parece que es lícito que alguien quiera pertenecer a esa institución, así como que quiera ser musulmán o budista, y no me parece serio ridiculizar el que la gente rece y lo diga publicamente. La forma en que la periodista ridiculiza la fé, me parece muy intolerante. Si las empresas ganan con las donaciones, tal como lo plantea la periodista, está el problema resuelto, que todas las empresas donen todas sus utilidades, con eso ganan mucha plata y todas las universidades están financiadas... ridícula tesis la de la periodista. Por último, el fisco, con la plata de todos nosotros ( Como dice la periodista ) financia ONGs tales como la fundación Frei, la cual tiene un claro sesgo ideológico y partidista, pero a nadie le preguntan si realmente le parece razonable, deseable y bueno promover las ideas del Dr. Frei Montalva, no obstante debemos hacerles donaciones todos los años. Quizás la periodista no investigará jamás una cosa así, ya que en ese caso las platas de "todos los Chilenos" se van a una institución de su gusto. Buena la idea de investigar esta situación, y muy mala la forma de presentarla. Mucha ideología y poca rigurosidad.
Sorry, el reportaje está realmente mal hecho, es de lo peor que he visto en ciperchile. A los periodistas en práctica que redactaron muy mal y contribuyen a confundir a la opinión pública aclaro: Si la empresa donara 200 millones y no existiera la ley de donaciones, lo que sucede es que adicionalmente la empresa debería pagar un 20% de impuestos de ese monto por que el estado rechazaría este gasto o salida financiera de dinero como "no necesario para producir la renta" y le pedirá tributar por el ingreso, por lo tanto donar 200millones le costaría a la empresa en total 240 millones(200 de la donación más 40 de impuesto). ¿queda claro que sin ley de donaciones nadie donaría nada, o en definitiva tendría que ser demasiado altruista?. Pues bien la ley de donaciones lo que hace es solucionar esta brutalidad, de modo que mediante dos vias(beneficio al crédito y beneficio al gasto), hace que parte de la donación la haga indirectamente el estado vía impuestos que se ahorra, en este caso SI dona 200 millones, recupera via beneficio tributario 100 millones(50% donación como crédito) y 20 millones (50% donación como gasto aceptado) por tanto el desembolso efectivo para la donación final será de 80 millones. NUNCA es un negocio para la empresa donar, en el primer caso (sin ley) desembolsa 240 millones (de los cuales llegan a la universidad sólo 200) y en el segundo caso (con ley) desembolsa realmente 80 millones para que a la universidad lleguen 200 millones. En ambos casos existe un desembolso real de la empresa, eso no queda para nada claro en este reportaje y por lo contrario se pretende informar erróneamente que la empresa obtiene un beneficio económico con esto. Aclarado esto, es claramente sesgado e ideológico el reportaje pretendiendo que es injusta la distribución de las donaciones negando el espiritu voluntario que tiene cada uno de donar a quien quiera. Finalmente por favor es patético que se pretenda hacer creer a la gente que hay toda una maquinación para que las cúpulas de ricos de este pais, vía universidades estan metiendo lucas para meter ideas diabólicas neoliberales a las futuras generaciones, por dios que patético. Sólo para que el editor reflexione, que pasaría sin finalmente toda la educación fuese estatal?? no quedaría más que conlcuir según el reportaje que toda la educación quedaría en manos de los ideales y la influencia del gobierno de turno?? Paren la chacota.....