Vivo en la Población El Pinar, compuesta de varios edificios de cinco pisos construidos hace cerca de 50 años, en la comuna de San Joaquín. Nuestra población suma alrededor de 350 departamentos, la mayoría de ellos habitados por personas de la tercera edad que han vivido aquí desde la fundación de la población. Como vivimos cercanos a la estación Camino Agrícola del Metro, en los últimos años nuestro barrio se ha rodeado de nuevos vecinos: sedes universitarias e institutos han transformado el sector en un nuevo barrio universitario, el cual se está viendo complementado -por lo demás- con un boom inmobiliario acorde a las circunstancias antes descritas.
Después del terremoto de febrero de 2010, varios de los departamentos de la población sufrieron daños en tabiques y muros. Desde el quinto día posterior al sismo, recibimos visitas esporádicas de ingenieros de la Municipalidad de San Joaquín, que evaluaron los daños en los edificios y que siempre advirtieron a los vecinos que los departamentos no tenían daños estructurales. A pesar de las visitas de los profesionales, nuestros vecinos sólo recibieron ayudas exiguas de la municipalidad y del Ministerio de Vivienda para arreglar sus hogares. Por eso mismo, en julio de este año mis vecinos protestaron para que les dieran soluciones a sus demandas. La manifestación fue encabezada por los vecinos de El Pinar y otras poblaciones, el alcalde de la comuna, Sergio Echeverría, y dos concejales. Hasta ese momento, sentíamos que el alcalde apoyaba nuestras demandas. Pero en agosto pasado todo cambió.
El 11 del mes pasado Sergio Echeverría convocó a una reunión con los vecinos de El Pinar, para conversar sobre las posibles soluciones a los daños post terremoto de los edificios. Grande fue nuestra sorpresa al enterarnos que el alcalde venía a mostrarnos el proyecto de demolición de nuestros edificios y la futura reconstrucción que se quería realizar.
Echeverría venía acompañado de técnicos de la empresa Sirve, integrada por ingenieros especializados en estudiar las estructuras antisísmicas y un integrante de Serviu. En una presentación power point, el alcalde y el funcionario de Serviu nos informaron que los daños en tabiques y grietas en los muros correspondían a daños estructurales y que era necesario demoler y volver a construir nuestros hogares. Los vecinos, consternados, nos negamos a aceptar la versión del alcalde, Sirve y Serviu.
En una segunda reunión, a fines de agosto, el edil volvió a advertirnos que los edificios tenían que demolerse, que el financiamiento de este procedimiento debía hacerse con subsidios que otorga el Estado, que la municipalidad no podría financiar arriendos mientras demorase la reconstrucción, y que aquellas personas que poseyeran otra propiedad, el departamento les sería expropiado… cancelándoseles sólo el avalúo. Para los ancianos que viven en mi población, esta política es condenarlos a vivir en la calle, ya que apenas tienen ingresos para subsistir.
Al revisar el informe que Sirve subió a la página del Municipio, advertimos que se habla de daños importantes -mas no estructurales- en el único edificio que fue inspeccionado (de un total de veinte), a saber: el block situado en calle Río Palena 3670. La conclusión del estudio plantea que dicho edificio, por su antigüedad, no cumple con las normas de construcción sismorresistentes estipuladas con posterioridad a la catástrofe ocurrida en febrero de 2010, pero que los deterioros detectados son susceptibles de reparación. En ningún momento se hace referencia a demolerlos. Por lo demás, nadie ha recibido “Certificados de inhabitabilidad” por departamento ni por edificio, pues no se han efectuado más muestreos al exterior del resto de los inmuebles, y menos aún el interior de cada apartamento.
Dado todo lo anterior, no entendemos por qué el alcalde insiste en esa medida. Los vecinos sospechan que alguien puede estar interfiriendo a favor de alguna inmobiliaria o constructora, para que los vecinos entreguen sus casas, vendan más baratos los terrenos y luego se construya allí ya sea alguna universidad o instituto o, en su defecto, inmuebles con fines habitacionales, dada la alta demanda existente por adquirir terrenos cercanos a la comuna de Santiago, donde ya no es posible efectuar más edificaciones.
Queremos denunciar a través de CIPER las presiones que estamos sufriendo para ceder nuestros hogares -y el terreno, que es nuestro también- con el pretexto de reconstruirlos, aun cuando gran parte de nuestras viviendas no presenta deterioros. Para muchos de nosotros, nuestro departamento es lo único que tenemos y estamos dispuestos a buscar soluciones para arreglar nuestros edificios, pero sin perder nuestro único bien ni arriesgarnos a que alguna constructora aproveche la demolición para comprar el terreno y lucrar con él.

detras de estas propuestas del serviu hay intereses creados ,de quienes , no se sabe ,pero nuestros terrenos valen mucho dinero y quieren quitarnos nuestros hogares,para hacer negocio con ellos .como siempre el rico hacerse mas rico a costa del pobre .no permitamos que nos dejen en la calle.
en primer lugar no es lo que transmite la carta esta mal la información empezando son 340 departamentos el municipio vino con gente profesional y hablo que las estructuras están dañadas el informe de obras indica daños estructurales que esta en el departamento de obras municipal . punto dos el estudio fue financiado por el estado y el municipio y lo realizo la empresa sirve para todo Chile ,lo cual recomienda la demolición . la carta se encuentra en la pagina san joaquin que la envía la empresa sirve al director de vivienda . punto tres es demolición y reconstrucción de nuestras viviendas por damnificados del terremoto somos edificios emblemáticos . punto cuatro en la reunión no ha asistido profesionales de sirve ,si profesionales de serviu . punto cinco ha nadie le va ha quitar su vivienda y el terreno ,la expropiasion es solo para las personas que tengan mas de una vivienda , y no se ha hablado de precios lo único que han dicho que se respetara el precio comercial de antes del terremoto ,el proyecto es de reconstruir nuestras viviendas dañadas por nuevas en lo cual la asamblea elegira la constructora , ademas somos 17 edificios y los que mas reclaman son los primeros pisos que tienen construcciones ilegales en un bien común . la medida no la esta tomando el alcalde , si no serviu que esta respondiendo por tener mejores viviendas y poder vivir con tranquilidad sin el temor de que ha una próxima catastrofe que no se nos vengan abajo . como también hay nuevos propietarios de los edificios que quieren y tienen derecho ha vivir 50 años en una vivienda digna con valor ,no como ahora que nuestro departamentos no tienen valor. por lo cual es muy importante escuchar bien las reuniones he informarse con las personas adecuadas y entregar la información que corresponde y no con mentiras y asustar a los adultos mayores. serviu aclara que no se construirá nada que no sean nuestros departamentos . no usemos a los adultos mayores como pretexto ya que son la prioridad. ha nadie se esta presionando sera por votación el cincuenta mas uno de 340 departamentos , y si hay gente que va por la reconstruccion . sirve tambien habla de reparacion pero no asegura que quedan buenos y el ejemplo lo tenemos en los edificios de carabineros que viven parchados, ante una reparacion prefiero una demolicion con reconstruccion. esa es mi opinion como respeto la suya pero informemonos bien antes de escribir una carta que tiene mucha mala informacion.
si los adultos mayores de la población el pinar son prioridad, como dice doña Beatriz, por qué están con dèpresión desde que se les dijo lo de la demolición? se ha preocupado ud. de ellos, o alguno de sus compinches? Mi abuela, después de saber la noticia, comenzó con una gastritis... y hoy está hospitalizada con una úlcera perforada. se nota que los adultos mayores son una prioridad para Ud., señora Beatriz