En agosto pasado Benito Baranda, ex director social del Hogar De Cristo, dio una charla a los estudiantes en toma en el Campus Oriente y respaldó sus demandas y su proceder. En esa ocasión les dijo: “si ustedes no hacen los cambios, quién los va a hacer”. Y agregó: “se ha hablado de que se ha vulnerado la paz social, pero la paz es sólo fruto de la justicia”. Respecto del regreso a clases, afirmó: “si no se dan garantías para que ocurran los cambios que se están solicitando, no se puede bajar el movimiento”. Un mes después de esa charla, para Baranda el escenario es distinto y sostiene que ha llegado el momento de dialogar. Afirma que el respaldo que han conseguido los jóvenes ha generado una oportunidad única para concordar una suerte de nuevo pacto social que transforme a Chile en una sociedad menos segregada y menos injusta. “No sé si los estudiantes han entendido el impacto que han tenido y lo importante que sería empezar un diálogo profundo y transparente ahora”, dice.
Vea el video de Benito Baranda hablando a los estudiantes de la UC.
Algunos creen que el movimiento estudiantil se encamina a su derrota. Algunos incluso, pueden estar contentos con eso; o al menos tranquilos. Son aquellos para los que el tema educativo no es un problema importante y de verdad no entienden por qué la gente alega tanto.
Muchas veces discuto con ellos. Son personas que no tienen conciencia del daño que el sistema educativo ha provocado en Chile, a pesar de todos los informes e investigaciones que se publican en la prensa. Están ciegos a ver esa realidad porque probablemente no la viven.
Yo, por el contrario, creo que los estudiantes ya triunfaron. Han vuelto a ser protagonistas sociales ante una comunidad que por momentos soportaba pasivamente cargas y abusos escandalosos. Lo que han logrado en estos meses no lo habían conseguido ni los expertos ni los políticos, a pesar de tanto seminario, discurso y recetas de especialistas. En un país donde año tras año lo único importante parecía ser la delincuencia y el desempleo, ellos pusieron en el centro de la discusión el modelo educativo, cuestionando aspectos centrales, como lo son el funcionamiento del mercado, la calidad, el lucro y los créditos. Han logrado que durante cuatro meses los chilenos hablemos y ahondemos en un tema de mucha complejidad y plagado de lugares comunes falsos. Han generado un enorme respaldo a sus propuestas. Por otra parte, las rebajas que conseguidas respecto de los créditos, (que el interés baje del 6% al 2%) es más de lo que ellos aspiraban inicialmente.
Por supuesto quedan por discutir temas muy importantes y siempre será así pues ese es el rico dinamismo social que se ha despertado después de un largo letargo. Temas que no los afectan solo a ellos sino a toda la sociedad, y que giran en torno a cómo nos organizamos para hacer un país menos injusto, en palabras del Padre Hurtado, cómo conseguimos la“igualdad efectiva de posibilidades para todos los ciudadanos”. Los estudiantes han querido tener seguridad que se va a discutir eso y pusieron sus exigencias. No quieren que ocurra lo mismo que con el movimiento de “los pingüinos” que logró un proyecto de ley que generaba mayor igualdad y que iba a terminar con el lucro en la educación, pero cuando llegó al Congreso, el proyecto fue cambiado.
Sin embargo, aunque no les han dado todas las garantías que pedían, creo que debieran sentarse con el gobierno y empezar a trabajar. Creo que esta vez hay demasiados actores políticos y sociales interesados en la discusión como para que alguien tenga la tentación de manipular lo que se conversa. Discutir hoy, con el respaldo que han conseguido, es una oportunidad que pocas veces hemos tenido en la historia. Es el momento de cosechar el apoyo logrado. Yo no desgastaría ni tensionaría mucho más a la sociedad, a las familias y a los estudiantes. ¡Ustedes ya han triunfado!
Es importante empezar a trabajar ahora porque una de las cosas que hay que enfrentar es la idea de que no se puede cambiar el modelo de desarrollo; y discutir públicamente, y argumentar, es una manera empezar a hacer posible ese cambio en la mente de las personas.
Pero hay otro motivo. Ya sabemos que con el sistema actual no vamos a avanzar en lograr mayor justicia e integración social. Y muy pocos creen que nuestros problemas se solucionen con más dinero o más ‘competencia’. Formar esos consensos sociales ha tomado mucho tiempo. Es el momento de dar un paso más y asumir que podemos elegir hacia dónde avanzar.
Tener claro eso es ya un primer y gran paso, pues siempre nos repiten que no podemos tener los estándares educacionales de los países nórdicos. Y es cierto que no se pueden lograr en lo inmediato. Pero sí podemos empezar a avanzar hacia allá. Esa decisión está al alcance de los actores actuales.
Los países de Europa del Norte vienen implementando sus sistemas educativos por lo menos desde la post guerra, construyendo un modelo que está basado en una solidaridad organizada y en un Estado que distribuye adecuadamente la carga tributaria para ofrecer estándares comunes en educación, salud y vivienda. En esos modelos se ha tomado una decisión clave: el mercado, la competencia y el lucro no son lo más importante cuando hablamos de cobertura y calidad en educación, salud y vivienda. Se ha decidido que el mercado no puede ser la forma de organizar esos aspectos de la vida de los ciudadanos pues no son mercancías sino derechos. Por ello, me parece bien que parlamentarios de distintas corrientes políticas viajen a ver y logren comprender el camino que han recorrido estas naciones.
En Chile, sin embargo, las autoridades aún defienden el lucro en áreas sensibles, señalando que ha funcionado así en las últimas décadas y que ha dado buenos resultados, lo que por lo menos es discutible desde los pobres datos que manejamos y no necesariamente asegura para el futuro que este es un camino de dignidad (no vaya a ser que lleguemos a un punto de ‘no retorno’ y nos demos cuenta tarde del daño provocado y nos cueste mucho más revertirlo).
El mismo Presidente Sebastián Piñera defendió el funcionamiento del mercado y del lucro en una entrevista en Canal 13. Otros actores hablan de un lucro ‘decente, justo, moderado’ (¿cómo se fija eso?) insistiendo en que sólo hay que corregir un poco el mercado (su regulación, funcionamiento e incentivos) para que sea la mejor forma de distribuir la formación académica, asegurando calidad y éxito. ¿Ha ocurrido eso en 30 años de experimentos en la pobreza donde el mercado de la educación, vivienda y salud no han dado respuestas integrales, dignas y satisfactorias desde el ámbito de lo privado? Basta ver los resultados de la educación chilena, que está cruzada por el mercado de arriba abajo, para entender que esa fe en el mercado es hoy un dogma que ignora la segregación y la marginación que él mismo ha provocado.
La mayor parte de los ciudadanos ha entendido que el modelo de desarrollo que tenemos ya no da para más, que hay que dar un paso más hacia adelante, con mayor profundidad y fundado efectivamente en los derechos igualitarios de las personas.
No sé si los estudiantes han entendido el impacto que han tenido, lo que han logrado movilizar, y lo importante que sería empezar un diálogo profundo y transparente, sobre esos asuntos, ahora.

¿Qué te pasó Benito? ¿Guateaste? Aquí no se ha conseguido nada de las demandas. Ni garantizar el rol del Estado ni el financiamiento basal, la famosa rebaja de interés que sólo beneficia a los bancos ya que la diferencia la paga el Estado. ¿No lo sabía ? ¿O creías que la banca generosamente bajó la tasa? No, Benito. No es el momento de sentarse a nada mientras el gobierno imponga su voluntad minoritaria. Hasta derribar el cartel de la educación, de la salud, de esta democracia charcha, milika y corrupta.
El tema ya está sobre la mesa, y hay cada vez más gente que entiende el planteo y reconoce que es necesario un cambio. Con diversos matices, hay convergencia en puntos básicos. Sin embargo, a la hora de sentarse a conversar, el gobierno sigue esquivando los temas de fondo. Acusan a los estudiantes de intransigentes luego de adjudicarles peticiones desmesuradas que deforman lo que ellos están demandando. Descalifican a todos los que se acercan con propuestas distintas. En definitiva ¿con quién se pueden sentar los estudiantes a trabajar? Entiendo que si no ven una mínima posibilidad de cambio no van a querer posar para la foto para que los utilicen otra vez. El poder ejecutivo va a tener que cambiar su estrategia si quiere ganar espacio en esa conversación.
Perdón Benito, esto no se trata que los estudiantes hayan ganado. Ellos ya habían ganado en el 2006, y en la historia. Ellos han ganado y nos han dado lecciones. El punto es que existe una clase política que está estrechamente vinculada al los grandes capitales, con intereses expuestos y que jamás quisieran ver parte de ello perdido. Puede que se haya marcado un hito en nuestra historia luego del gran movimiento social que lograron los estudiantes pero falta lo más importante, hechos. Debemos terminar con esto de “es lo que hay” o “algo es algo”. Me hace recordar…” justicia en medida de lo posible”. Icono de una democracia de los acuerdos que solo nos llevaron a un estado como esto donde la clase política no alcanza a representar ni al 45% de los chilenos que necesitamos participar en la toma de decisiones. Este movimiento estudiantil vino a despertar a una gran cantidad de personas que dormían soñando en un arcoíris de oportunidades que una clase política “concertacionada” les ofreció a cambio de entregar lo poco que había logrado pre-dictadura. Creo que solo querían una tajada de poder sin importarles en lo más mínimo a quienes depositaban su confianza creyendo que esto realmente cambiaria. Creo que los estudiantes nos están diciendo que este es el momento de expresar, demandar y lograr los cambios que necesitamos. Y eso pasa por una nueva constitución, de lo contrario permaneceremos mucho tiempo más de la misma forma.
Te perdiste Benito!
Hoy se ha demostrado que el pick del que hablas en la columna aún sigue. Aún no se consigue nada, el gobierno debe hacerse cargo de las demandas estudiantiles y poner fin a los vicios que impuso la Concertación y los políticos ineficientes.
De la experiencia que se tiene respecto a la regulación de diferentes entidades, me parece imposible creer que una superintendencia regulará el lucro o que una agencia de calidad cumpla la función para lo que será creada.
Los estudiantes no han ganado nada Sr.Benito, como expectador de todos los eventos que han ido trascurriendo solo se ve como el gobierno y los políticos en todas sus gamas han tratado; los primeros nombrados de aparecer como si dominarán la situación que los estudiantes exitosamente los tienen con la lengua afuera y dando explicaciones para ingnorantes, amendrentando a los apoderados con las penas del infierno, por que el asunto se les escapo de sus manos y quedarón al descubierto su insestuosa relación con el poder legislativo y autoridades locales como la del ex coronel Labbé que incluso compro las sondas foley que uso su jefe para enmarcarlas, cuando se lo detuvierón, es de esperar que lo hiciera con su sueldo y no con recursos municipales y de que manera mas antidemocratica reprime el derecho a expresarse y pedir algo mas que justo, por lo demas con una actitud de desclasado como si proviniera de alguna casta con privilegios sagrados, se olvida que fue un empleado publico con uniforme y formación politecnica solamente.Los segundos todos sumergidos o como almas en pena por que tienen que tomar la resolución de cambiar la gran estafa mal llamada constitución arreglin de bigotes que les esta llegando a su fin a ellos y sus fieles seguidores bastante incultos por lo demas es cosa de leer los eventos ocurridos a mediados del siglo XVIII y principios del XIX, en Europa, que trajo cambios en favor del ciudadano y con consecuencias funestas para quienes se creyerón ser los amos de aquellos que no quicierón escuchar.Sr. Benito, los estudiantes ganarán cuando sus demandas sean una realidad y no un valet de saltos y punes en el aire de los que se suponen que tienen que velar por los intereses de una mayoria dando respuestas coorentes a sus interlocutores.
Me tinca que como Benito Baranda escribió esta columna antes de la marcha del jueves, sintió miedo de disminuyera el respaldo ciudadano después de la tragedia de Juan Fernández y a la baja convocatoria de las últimas marchas. Pero aunque Benito de razones para apoyar el movimiento, su planteamiento de simplemente sentarse a conversar está totalmente fuera de contexto. Todos queremos que haya diálogo, pero nadie quiere que esto termine como lo del 2006. No podemos conformarnos con migajas e iniciar un diálogo sin las garantías mínimas (¿cómo se puede hablar con los estudiantes una cosa y en el congreso debatir en otra línea?)
Estimado Benito, la experiencia dice que los estudiantes no deben entrar a dialogar sin garantías, ya hemos tenido la experiencia de los pinguinos, a quienes finalmente engañaron nuestro NOBLES políticos... Quisiera creer que es simple ingenuidad de Benito...pero sus palabras son peligrosas, ya que es un personaje público que genera confusión con sus palabras...