Tras analizar 10 lugares comunes falsos de la educación chilena, el profesor Fernando Atria culmina sus reflexiones con una propuesta que aborda un problema central: la segregación. Esto es, la existencia de escuelas para privilegiados y para pobres, y de un sistema que luego hace competir a los egresados de ambos establecimientos y afirma que esa competencia es meritocrática y justa. En su propuesta destaca varios aspectos interesantes: que los padres de verdad elijan el establecimiento al que irán sus hijos, impidiéndoles a los colegios seleccionar por dinero o desempeño, y que la educación la pague el Estado con un monto igual para todos los niños, sean éstos de clase media, pobres o ricos. Al poner el acento en la segregación, que no aparece como un problema en las propuestas del gobierno, Atria elabora una reflexión profunda sobre cómo hacer un sistema más libre para las familias y menos abusivo con los chicos que han nacido en la pobreza.
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El título de esta serie anunciaba que ella terminaría con una propuesta para hacer verdaderos los lugares comunes que se han analizado en estos días. Es importante entender cuál es el sentido de esta propuesta.
No se trata, desde luego, de imaginarse desde cero un sistema educacional alternativo y ofrecerlo aquí “llave en mano”, por así decirlo, de modo que sólo faltara enviar al Congreso el proyecto de ley respectivo. De hecho, en términos de “factibilidad política” tiendo a pensar que algo como lo que se dirá aquí y que ya se ha insinuado en las entregas anteriores de esta serie, es punto menos que imposible (aunque lo que es políticamente factible puede cambiar como consecuencia de la acción política, por lo que nuestros juicios actuales de posibilidad nunca pueden darse por definitivos).
El sentido de la “propuesta”, entonces, es hacer el ejercicio de mirar con cierta distancia lo que existe, lo que nos parece tan natural como el aire que respiramos, para ver que no es natural y que en principio podría ser distinto. Habiendo hecho este esfuerzo de mirar con distancia lo que acostumbramos dar por sentado, podremos ver de mejor manera lo falsas que son las promesas en las que el sistema educacional chileno descansa.
Porque el sentido de esta serie nunca fue el de identificar “mitos”, lo que constituye el deporte preferido de los que se presentan como “expertos” en educación. La razón por la que lo que esta serie ha intentado hacer no es “derribar mitos” es que los mitos son creencias enteramente falsas. Los lugares comunes que han sido considerados (o al menos algunos de ellos) no son en este sentido “mitos”. Son falsos, pero no enteramente falsos.
Son falsos porque invierten las cosas: presentan como fundado en la libertad de elegir a un sistema que niega libertad de elegir; como estructurado por un principio “progresista” de beneficio del pobre lo que es un sistema estructurado por un principio aristocrático de beneficio para el rico, etc. Pero precisamente porque lo que hacen estos lugares comunes es invertir las cosas, lo que hay que hacer es darlos vuelta de nuevo. Eso es lo que se intentará hacer aquí: invertir la inversión.
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El problema central del sistema educacional es su segregación de clase, lo que se produce por dos razones: en primer lugar, porque cada establecimiento puede cobrar una cantidad de dinero como condición de acceso. Esto implica que cada establecimiento deberá adecuar su oferta educativa a un “target” específico, el de las personas que pueden pagar esa cantidad de dinero. Los que tengan más dinero irán a un establecimiento que cobre más y los que tengan menos irán a otro que cobre menos. Lo primero entonces es proscribir el gasto privado en educación.
Pero la segregación puede introducirse de otros modos. Está también la selección de los alumnos de acuerdo a su rendimiento. Es sabido que, en términos agregados (no en términos individuales), prácticamente cualquier criterio de desempeño o logro está estrechamente correlacionado con la clase social. Basta mirar los resultados de cualquier medición para ver que hay una correlación estrecha entre cuna y desempeño (por supuesto existen las excepciones, pero eso no prueba nada políticamente relevante). Por consiguiente un sistema en el que los establecimientos pudieran seleccionar estudiantes tendería a producir la misma segregación que un sistema en el que los establecimientos pudieran cobrar lo que quisieran, pues eso también les permitiría adecuar su oferta a un “target” determinado, esta vez no por referencia a un precio de mercado, sino por referencia a un “proyecto educativo” determinado. Por consiguiente los establecimientos no deben poder seleccionar estudiantes. Pueden tener el “proyecto educativo” que deseen, desde luego, para así asegurar diversidad, pero la libertad políticamente fundamental es la de los padres de elegir, no la de los establecimientos de seleccionar.
¿Cómo podría organizarse un sistema educacional para que la promesa de que los padres pueden elegir, se haga efectiva? Si los establecimientos no pueden seleccionar, nos encontramos con un problema práctico. Pensemos en un colegio con fama de que posee muy buena educación. Es evidente que la cantidad de alumnos que querrán entrar ahí será mayor que el cupo. Hoy los colegios que tienen ese dilema lo resuelven a través del precio, del rendimiento académico o con la selección de las “mejores” familias. Mejores de acuerdo a lo que ellos crean que es “mejor” lo que puede por ejemplo ser que sean familias “bien constituidas”, cuyos padres sean profesionales, que estén dispuestos a involucrarse en la educación de sus hijos (es decir, que tengan un régimen laboral que les deje tiempo para eso), etc. Serán ellos los que asistirán al “buen” establecimiento, y los que no satisfagan esas condiciones deberán asistir al “mal” establecimiento. Pero es obvio que eso implicará que el mejor establecimiento se hará aún mejor, y el peor será todavía peor. El problema se agudiza y el sistema le da al que tiene y le niega al que no tiene.
Una solución alternativa a esa selección que hacen los colegios es un sorteo, como ocurre en algunos países desarrollados. Si hay 100 cupos y 200 postulantes, una tómbola distribuirá los recursos limitados sin fijarse en el apellido ni en el dinero de los postulantes. Un niño puede quedar afuera de un buen colegio por su “mala suerte”. Pero hoy queda afuera por el dinero de su familia o porque esta no cumple los requisitos que fija el colegio.
¿Y qué pasa con los privilegiados que quedan en un mal colegio, debido a su “mala suerte”? Los que tengan poder e influencia no se conformarán con esa situación y usarán ese poder e influencia para mejorar ese establecimiento. Esta historia puede terminar con un establecimiento de buena calidad y otro de mala calidad convergiendo, y no con uno de ellos hundiéndose en un espiral de marginalidad y baja calidad y el otro floreciendo.
Entre la selección por dinero y mérito y la selección a través de un sorteo, resulta evidente cuál es mejor método desde una óptica imparcial. Para verlo, basta que el lector se pregunte a sí mismo: si no supiera si mi hijo estará o no dentro del grupo de los que pueden pagar o satisfacer las exigencias del establecimiento o del otro grupo, ¿cuál de los dos modos de selección preferiría que se me aplicara?
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Un sistema que estuviera estructurado de este modo, y sobre la base de este principio, sería un sistema en el que la libertad de elegir sería igual para todos, cosa que promete, sin cumplir, el actual modelo (ver lugar común N°1). El único límite de esta libertad sería que esa libertad esté disponible para todos.
Por ello es una condición imprescindible que la educación de todos sería financiada con cargo a rentas generales de la nación, lo que como hemos visto no tiene porqué ser regresivo si los ricos pagan desproporcionadamente impuestos (ver lugar común N° 2). Para comprenderlo mejor imaginemos que, tras el sorteo, al colegio prestigioso de nuestro ejemplo logró entrar un grupo socialmente variado en el que se encuentran hijos de gerentes, hijos de secretarias de gerencia e hijos de juniors de gerencia. Cada familia ha postulado a ese colegio porque estima que el proyecto educativo es el mejor disponible. Ninguno ha sido rechazado por el colegio. Solo ha pasado que como hay cupos limitados, ha sido materialmente necesario sortear los espacios ¿Cómo pagan ellos su colegiatura? Bueno, para impedir que el dinero de las familias actúe en la educación prolongando el privilegio de los más afortunados, todo el gasto debería ser estatal y equitativo. Imaginemos por ejemplo un “voucher”, que con tanto entusiasmo defienden los neoliberales. Imaginemos que la educación en Chile sólo se pudiera pagar a través de ese voucher. Es decir el hijo del empresario y el hijo del obrero contarían con un voucher del mismo monto para pagar la educación. Los colegios no podrían recibir otro aporte más que ese. Si hoy el Estado dispone de una subvención de 45 mil pesos, pues ese será el monto para educar a cada niño chileno.
¿Sería este un sistema en el que las personas no pueden usar sus recursos para mejorar la educación de sus hijos? Aquí hay que hacer la distinción introducida en el lugar común N°10, entre usar esos recursos fuera del sistema educacional y usarlos a través del sistema. En cuanto a lo primero, no hay restricción, ni podría haberla, pues los padres harán siempre lo mejor para sus hijos y prohibirles que les compren libros o que los lleven de viaje o al teatro, sería no entender lo que es la familia. En cuanto a lo segundo, podrían usar sus recursos pero solo de modos que beneficiarían a todos. Si el valor del voucher fuera insuficiente no podría complementarlo (eso beneficiaría sólo a su hijo), tendría que presionar para que se aumentar (lo que beneficia a todos).
No se quede el lector en los mecanismos concretos descritos sino en la idea que los anima. Un sistema educacional organizado de ese modo se transforma en un momento de comunidad, en el cual todos concurrimos como ciudadanos iguales. Hoy “Chile” es el nombre para dos países: uno de escuelas, consultorios y hospitales y otros de colegios, consultas y clínicas. Sólo cuando “la Roja” sale a la cancha podemos mirarnos unos a otros y reconocernos como vinculados por un interés común. Es enteramente insensato pensar que esto es algo que resultará beneficioso para todos: una sociedad de individuos aislados, cada uno de los cuales no ha tenido experiencia en socialización con otros distintos de él, cada día más desconfiados, cada día más asustados unos y más convencidos los otros de que los han hecho correr una carrera en condiciones de grosera desventaja. Es insensato pensar que un sistema educacional cada día más finamente segregado producirá algo distinto a cinismo, clasismo, racismo y un largo y ominoso etc.
Los establecimientos no deberían poder seleccionar, precisamente porque los niños, por sus capacidades de niños, por su voluntad de niños, no se merecen lo que reciben. Son radicalmente inocentes. No se trata de que los niños hayan de aprender que lo que hacen no tiene consecuencias, sino precisamente al contrario: para que puedan aprenderlo, es necesario que puedan sufrir las consecuencias de decisiones tomadas antes de que tengan las condiciones para decidir bien, lo que implica que esas consecuencias no pueden ser graves. Es inhumano un sistema estructurado sobre la base de premios o castigos a decisiones tomadas por individuos a quienes la ley misma no considera capaces de administrar su patrimonio. Decir que la educación es un derecho es precisamente decir que uno debe recibirla con independencia de que haya hecho algo para “merecerla”. El sistema propuesto trata a la educación como un derecho, a diferencia de lo que ocurre con el sistema chileno.
Si el sistema educacional tiende a la integración, como lo haría bajo las medidas propuestas, entonces podría decirse que el resultado diferenciado de los establecimientos muestra algo acerca de esos establecimientos y no acerca de los estudiantes que recibe y las condiciones bajo las cuales ha de funcionar, y que debe oponerse un “foco en el aula” (véase el lugar común N°8). Como está visto, el problema con estas ideas no es que ellas sean falsas en sus propios términos, sino que en las condiciones del sistema educacional actual ellas cumplen la función de ocultar detrás de un discurso de incompetencia local lo que no es sino una consecuencia de la segregación generalizada.
¿Qué hay de los profesores de desempeño deficiente (mencionado en el lugar común N°9)? Como hemos visto, no es aceptable que un establecimiento se limite a despedir a un profesor por su desempeño insuficiente. Eso no es sino una manera de perjudicar a otro establecimiento, el que contratará a ese profesor. Pero tampoco es razonable entender que un profesor no puede tener desempeño deficiente. Lo que debemos decir desde una óptica imparcial es que si su desempeño es verdaderamente insuficiente la consecuencia no puede ser que se le excluya de un establecimiento en particular, sino del sistema educacional completo: si no tiene un desempeño apto para desempeñarse en un establecimiento, no puede desempeñarse en ninguno. Es claro que esta decisión no puede quedar entregada unilateralmente a un director de establecimiento. Lo que es necesario es crear, quizás aprovechando lo que se ha construido sobre evaluación docente, un mecanismo de descalificación y recalificación profesional en el cual el informe del director despectivo ha de ser un insumo valioso, pero no decisivo.
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El sistema propuesto no exige acabar con la educación privada, porque es plenamente compatible con ella (ver lugar común N°10). Este es un punto central. El neoliberal que reclama que iniciativas privadas pueden cumplir funciones públicas tiene toda la razón. Lo que debe rechazarse es la pretensión adicional del neoliberal: que lo han de hacer sujetos al régimen de los privados. En el caso de los establecimientos educacionales, que los privados operen conforme al régimen de los privados implica que ellos pueden decidir a quién proveer del servicio educacional y a quién no, qué condiciones imponer como requisito para hacerlo y cuándo no exigirlas. Esto es lo que introduce en el sistema una tendencia inevitable a la segregación. Si los privados han de cumplir funciones públicas, deben hacerlo sometidos al régimen del Estado. El Estado no puede poner condiciones a los ciudadanos para recibir educación, porque la educación es un derecho del individuo, no del Estado (los “liceos de excelencia” son, por eso, una forma subrepticia de privatización de la educación pública).
El sistema propuesto maximiza la libertad, porque reconoce libertad igual para todos. No hay conflicto entre libertad e igualdad. La igualdad no es sino el régimen de la libertad, porque lo que es políticamente fundamental es la libertad de todos, no la de los privilegiados. Y la libertad ha de ser para todos porque el Estado no puede hacer distinciones, debe dar al interés de cada uno por ser libre el mismo peso. La cuestión, entonces, no es entre quienes creen que la libertad es importante, que defienden el sistema actual, y los que creen que la libertad no es importante, y están dispuesta a “sacrificarla” por lograr igualdad. Es entre quienes creen que la libertad es importante para los ricos y los que creen que la libertad es importante para todos; los que, en otras palabras, disfrazan bajo la retórica de la libertad su defensa del interés de los privilegiados (o, por supuesto, han sido engañados por esa retórica) y los que creen en el valor genuino de la libertad.
|Fotografía principal de Alejandro Olivares|

Don Fernando, déjeme agradecerle por esta serie de columnas escritas de manera excelente, que muestran la realidad de la situación actual en Chile. Realmente son un aporte para todas las personas, pues desnudan realidades trastocadas cada día en los medios de comunicación, pues múltiples personas, en pos de defender lo indefendible, tratan de argumentar con falacias ocupando los lugares comunes que usted ha logrado aclarar, haciendo que la comunidad que no está muy informada, crea cosas que no son ciertas. Haré lo que pueda por difundir su punto de vista pues es fundamental lograr que este tipo de cosas sea las que se difundan diariamente, nos eduquen y nos ayuden a construir un Chile mejor. Un abrazo.
La relevancia de lo que se alega en las columnas del señor Atria y la reacción del gobierno frente a las demandas estudiantiles ponen en evidencia la compleja situación que estamos viviendo. Lo más complejo, ami juicio es que Hinzpeter tiene que llevar al movimiento estudiantil hacia la violencia, por un motivo muy simple. El movimiento estudiantil está pidiendo algo imposible, algo que en ninguna reunión de La Moneda se podría decir ni como chiste. Terminar con el lucro en la educación. ¡Una locura! Porque aceptar eso es contra los principios de la derecha y porque por esa misma puerta se puede cuestionar el lucro en la salud y quizás a qué más. La derecha ha aprendido que para bajar la presión y prefiere usar la chequera del Estado y hacer anuncios. Y así ha convencido a los rectores, por ejemplo. Pero eso no solucionará el problema. Habrá ricos en escuelas de ricos y muchos otros jóvenes chilenos educados a medias malpreparándose para trabajar en las empresas de esos jóvenes ricos. Y muchos saldrán a la vida laboral endeudados. Es por la imposibilidad de darle algo parecido a una solución, que Hinzpeter transformó a los estudiantes que hacían Thriller y trotaban en torno a La Moneda, (un movimiento esencialmente pacifico) en una horda que asaltó el centro el jueves pasado. Piénsenlo un poco. ¿Hinzpeter quería proteger el orden público y para eso generó una situación en la que el centro termina tomado, el transito cortado por horas, el aire lleno de gas lacrimógeno y un multitienda quemada? Si Hinzpeter fuera evaluado por su capacidad de garantizar el orden, deberían despedirlo, pues ninguna marcha había concluido en algo parecido. Si el orden era su preocupación tendría que haber negociado con los estudiantes formas, mecanismos para garantizar que esa opinión mayoritaria (según la CEP) pudiera expresarse. Esa lógica se parece a uno de los lugares comunes sobre educación, del señor Atria: generar un sistema que dice que ayuda a los más pobres pero que en realidad está pensado para prolongar los privilegios de los más ricos. Los que detentan el poder hoy son expertos en esos mensaje. Hinzpeter dijo que quería garantizar el orden y para eso provoco una situación en la que nos sentimos amenazados por el desorden. Su tema entonces no es el orden: su tema es acabar, usando policías con un grupo que demanda algo que para el presidente Piñera es imposible de aceptar. Y eso es lo perversa de la lógica con que actuó Hinzpater la noche del jueves: si la única respuesta posible del gobierno al lucro es la policía, entonces hay que general las circunstancias para usar el poder de apaleo. Para garantizar el orden publico primero, hay que generar la amenaza del orden público. Indignar a los jóvenes que se sienten fuertes y masivos y pese a eso no escuchados. Un juego peligroso el del ministro. El ministro de un gobierno de 20 por ciento, no debería atizar a la mayoría de esa manera. Pero, me temo que en lo que viene el asunto va a ser peor. No pueden pensar siquiera en ceder en los temas centrales. Y eso es lo realmente peligroso de esta situación. Porque el reclamo contra el lucro y contra el sistema excluyente de la educación se ha vuelto masivo. Un tema muy difícil se ha ido comprendiendo lentamente por amplios sectores. Pero la derecha que gobierna es incapaz de solucionar eso porque el lucro es para ellos sagrados. Se van a defender con todos los trucos posibles pero al final, en sus propuestas, nunca aparecerá el lucro. Jamás. ¿Y entonces qué queda?. A ellos, nada más que tirar policías a la calle y tratar de convencer a todos de que el sistema es bueno para todos y no solo para unos pocos; que los estudiantes son intransigentes y violentos. Y a los estudiantes, no les queda más que saber resistir, mantener sus convicciones y no dejarse arrastrar a la violencia, hacia las provocaciones. No solo porque hay gente que valora más la señalética que la calidad de la educación (y con cada semáforo que se rompe, se pierde el apoyo muchos) sino porque la vida de jóvenes tan valientes y honestos como los que están tratando de cambiar este modelo perverso, debe ser preservada.
Bravo. Muchas gracias por compartir su visión, es un gran y real aporte a la discusión, espero que pueda llegar a los oidos de quienes pueden cambiar la situación actual. Tal vez podría escribir un libro desarrollando aún más estos puntos para complementar su difusión. Saludos.
excelente! usted tuvo la oportunidad de participar de alguna de las comisiones que desde hace años se han creado para cambiar el sistema educativo? mas claro echarle agua! jejeje a difundir! muchas gracias!
Don Fernando, para poder implementar un sistema como ese, vamos a tener que enfrentarnos con Dios y con el Diablo, y con todos aquellos que tienen de rehén a los términos Libertad, Verdad y Justicia.
Don Fernando, he tratado de seguir sus reflexiones en torno al triste estado de nuestra educación chilena de la cual participo como Profesor ,y creo que su aporte es valiosos especialmente viniendo de un ambito como la academia superior donde culmina un proceso que viene mal desde muy abajo. Las dudas que me asaltan después de leer su trabajo es si a la clase politica el tema de verdad de importa, pues no olvide que finalmente son ellos los que deciden y no la ciudadania que curiosamente voto por ellos. Es un tema muy podrido en donde en 100 años hemos avanzado cualitativamente muy poco, y tengo reales dudas que los proximos 100 nos traigan buenas nuevas.
Fernando: Leí sus columnas y creo que su propuesta requiere una serie de reformas anteriores en donde la calidad del profesor y su desempeño en el aula son fundamentales. He sido profesora por 25 años, y le aseguro, el proceso de aprender es bastante más complejo de lo que usted plantea. Un niño con un bagaje cultural pobre, necesita de un apoyo pedagógico bastante más especializado, el acompañamiento para esa familia debe ser también más acotado. Una vez que se logre nivelar la calidad de educación que reciben los niños, y esos niños sean padres será, quizas, el momento propicio para sus planteamientos.
En vez de que gastar tiempo entrando en detalles sobre las reflexiones de Don Fernando, es mejor resaltar el hecho de que su propuesta central: proscribir el gasto privado en educación (sic!) no se aplica en *ningún* lugar mundo fuera de Cuba y Corea y del Norte. En China desde luego no. Desde 1998 han florecido más de 70.000 establecimientos privados de educación. En Bielorrusia tampoco (tengo familiares allí pagando una buena suma por la educación de su hijo). En los países occidentales ¿para qué hablar? El problema central de esta propuesta tan radical que nos plantea deviene de un punto de partida obvio y peligroso: la *única* función de la educación en la sociedad debería ser convertrirla en un instrumento para combatir una segregación que existe en nuestra sociedad desde tiempos ancestrales (y además reconociendo de antemano que no va a conseguir tal propósito).
Entonces, Mikel. Te informo que Chile también es único en el mundo. Cuando uno trata de explicar cómo funciona la educación escolar y la superior, terminas agotado en un mar de complejos mecanismos de subvencion y tipos de finaciamiento privado que al final sólo se reducen a: En Chile la educación funciona de acuerdo a las reglas del mercado, con todas las implicancias que tiene eso, solo que ademas el estado facilita que se lucre con recursos públicos. Tan tan. Me encantaría agregar que todo el mundo está súper feliz con el panorama.
Yo también quiero darle las gracias.
Enhorabuena! parece que la Concertación recogió el guante... la propuesta que comentó ayer Carolina Tohá parece inspirada en estos textos (más bien, calcada). Cruzamos los dedos!
Bueno, después de mucho rebatirle sus mitos, me encuentro con esta propuesta que usted mismo plantea como algo cándida. Para entender una propuesta como esta creo que hay que dar por hechos 2 supuestos algo técnicos que no sé si los lectores tienen claro: 1. En términos sociológicos, el sistema educacional tiende a reproducir las estructuras sociales. O sea, el sistema educacional es un fiel reflejo de la sociedad en que está inserto. Cambiarlo radicalmente con una propuesta como esta implica generar cambios generales en la sociedad, algo difícil de lograr solo con buena voluntad política. 2. El niño que va al colegio no adquiere "capital cultural" solo de sus profesores, sino también de sus compañeros, por lo que mientras mayor diversidad enfrente entre ellos, mejor. Y efectivamente, seleccionar alumnos atenta contra la posibilidad de adquirir capital cultural para aquellos más desfavorecidos.................................................................... Ahora, nada de esto es incompatible con un sistema de educación público, pero con establecimientos privados licitados que se hagan cargo de la parte operativa de educar. Como usted mismo dice, se puede hacer por sistemas de vouchers y tómbolas para seleccionar alumnos. Y dejar que cada colegio desarrolle su mejor proyecto educativo. Claro que esto funcionaría bien en las grandes ciudades, donde hay posibilidad de elegir. En las zonas rurales aisladas me temo que seguirá siendo educación totalmente estatal. De todas maneras, muy buena propuesta. Saludos
Estimado Sr. Atria y estimados comentaristas: Les deseo agradecer por este espacio de intercambio de perspectivas sobre el tema de la educación. No hay dudas que el esfuerzo del Sr. Atria es muy loable: no sólo muestra el sentido del actual sistema y una posible nueva dirección como alternativa, sino que además hace un gran esfuerzo por permanecer realmente parcial frente al problema. El pregunta política es si queremos realmente para Chile un sistema que integre y, como tal, esta pregunta es un asunto de todos los ciudadanos de nuestro país. Si la respuesta es afirmativa, recién en ese momento los expertos con nuestro mandato (Sres. hacia esto queremos avanzar) deben proponer la legislación y los mecanismos necesarios para ese fin. Bueno, la pregunta política ya la puso aquí el Sr. Atria.
Con todo mi respeto, después de leer estas propuestas y reflexiones tan radicales no dejo de preguntarme cómo usted puede realmente pensar que es lícito obligar a un padre llevar a su hijo a una escuela pública o limitar el gasto que quiera dedicarle a la educación de su hijo. Cómo puede considerar un excéntricismo de "privilegiado" querer seguir adquiriendo conocimientos con viajes y estudios no obligatorios. Siento en sus propuestas y reflexiones un sesgo de resentimiento social que me preocupa, pues veo que hay gente que le lee y le sigue. Usted quiere empezar a tejer la educación por el final de la madeja... Cuando la escuela pública es buena, cuando la escuela alcanza niveles de enseñanza a la altura de los colegios de pago, es entonces cuando la clase media... aquellos padres 30 añeros, profesionales, pero no ricos, deciden llevar a sus hijos a las escuelas públicas, porque recibirán educación de calidad... y creo que son pocos los que estarán preocupados del nivel económico de los compañeros de curso, porque seguramente eso estará determinado por el barrio donde está la escuela, que seguramente coincida con el barrio donde está la casa... atentamente.
Loreto, El texto en ninguna parte sugiere que es lícito obligar a un padre a llevar a su hijo a una escuela pública. Si hay algo que el texto ha destacado al punto de ser majadero, es que resulta esencial que los progenitores tengan una auténtica libertad de elegir cuál es el mejor proyecto educativo para sus hijos. Preocupa entonces que "despues de leer estas propuestas y reflexiones tan radicales", usted haya entendido tan poco. Menos aún ha sugerido que sea ilícito que los progenitores gasten cuanto quieran en sus hijos. Nadie puede impedir que usted le compre libros y viajes a sus hijos. El punto es que cuando ese gasto ha de focalizarse en un particular "item" - la escuela- el gasto de cada progenitor debe ser uno que avance las mejorías para todos, y no sólo para el propio hijo a costa del resto. Esa presión a la mejoría incide sobre todos, sin excluir o segregar a quienes no tienen los recursos para presionar de igual forma. Atentamente.
A MIKEL MARIÑELARENA, en PISA sale que el Sist. Educ. finalandés es el mejor del mundo. Pues bien, en Finlandia todas las escuelas son gratuitas. Públicas y privadas. Justo lo que plantea Atria. No se paga. Y Finlandia es tan comunista, pero tan comunista que lidera los siguientes rankings: - Educ Superior y Capacitación N° 1 - Innovación N° 3 - Competitividad Global N° 6 Acá más sobre el sist finlandés https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=c7MSIR_3Tn0 Yo no he investigado los otros sistemas exitosos, pero Mario Waisbluth de E2020 dijo una vez que 18 de los 20 mejores sistemas educacionales del mundo eran fundamentalmente estatales. Claro, Atria ni siquiera plantea estatizar. Sólo plantea prohibir el pago... y se irritan como si propusiera comerse las guaguas jaja. Un poco de mesura. Un poco de angustia del privilegiado porfa. Saludos. Felicitaciones al profesor Atria.
Muy interesante su serie de columnas Profesor Atria. Plantean un foco al cual no se ha apuntado lo suficiente por los actores en juego en el problema estudiantil, cual es, la segregación como problema de base. Leí con interés sus opiniones y, en especial, sus conclusiones, expresadas en esta última columna, sin embargo no puedo dejar de pensar que el sistema que propone, aunque tremendamente atractivo, es irrealizable (por lo menos bajo el actual estado de cosas y de intereses en juego). Es como pedirle a los privilegiados, que se benefician del sistema y del cual muchos de ellos también profitan, que se disparen en un pie. Saludos
Mikel: Te recomiendo leer con más atención y más imparcialidad la serie de columnas. La idea fuerte o central de la columna es proscribir la SEGREGACION en el sistema educativo. La prohibición del gasto privado en educación, es una de las maneras que el autor propone para terminar con ella. Por otra parte, me gustaría saber el objetivo que persigues al enumerar ejemplos de países de la órbita comunista en apoyo de tus comentarios, pues no les encontré otra lógica que tratar tendenciosamente de deslegitimar las opiniones del autor. Por último, quisiera plantearte otra idea, el cólera, el tifus y la malaria, al igual que la segregación, existen también desde tiempos ancestrales, por lo tanto, en tu lógica, debieramos renunciar a combatirlas. Saludos
Muchas gracias por sus artículos. Personalmente creo me han entregado una visión bastante completa de la educación en nuestro País. Tengo Esperanzas que nuestras autoridades estén a la altura de las circunstancias.
Víctor V.: a) PISA en ningún lugar dice cúal es "el mejor sistema educativo del mundo". b) En su último informe de desempeño escolar Finlandia era tercero. Le superaban Shanghai y Corea del Sur. 4° y 5° eran los muy capitalistas Hong-Kong y Singapur: http://www.pisa.oecd.org/dataoecd/54/12/46643496.pdf c) Como ya advertí en un post anterior, estos desempeños, mucho más que del "modelo" dependen de la cultura de esfuerzo y cociente intelectual promedio. El caso finlandés para nada contradice esta premisa. d) Aún con ese sistema radicalmente igualitario, en Finlandia siguen sin resolver los ancestrales problemas de segregación y bajo desempeño de los Sami (lapones). .../... Maximiliano: creo haber entendido perfectamente la propuesta con fines políticos (no directamente educativos) de Don Fernando y éso es lo que me preocupa. Opina que el único o principal objetivo de la Educación debe ser combatir la segregación, aún a costa de la calidad y la excelencia. No levantemos espantapájaros dialécticos de fácil derribo y saludos para tí también. .../... Loreto: creo que has dado en el clavo. Mucho más que la educación lo que produce segregación en Chile es la separación física entre los grupos de personas. Siguiendo la lógica de Don Fernando, ¿porqué no proscribir el gasto privado en vivienda?
¿Cómo hacemos de esta u-topia un programa político? Es interesante notar que F.Atria repara en el caracter casi imposible de su propuesta, pero no nos dice con toda claridad de donde procede tal imposibilidad, que por cierto no se trata de una contradicción lógica. A decir verdad nos sindica su respuesta: (i) se debe a la ceguera, que se sigue de creer en los lugares comunes como verdades inconcusas, como lo hace doña Loreto, al querer enfocar el problema en el aula sin atender a la cuestión sistemática, o bien (ii) se produce por el afán de defender la libertad de los ricos, la igualdad abstracta. La clase política chilena no puede alegar a partir de ahora inocencia, pues los lugares comunes y su inversión ya se ha expuesto, entonces si esto no cambia es porque hay quienes no estan dispuesto a sostener realmente los ideales de libertad e igualdad.
Mikel, lamento que tu análisis sea tan precario. Yo tuve la fortuna (a efectos del análisis crítico) de conocer múltiples realidades educativas (colegio privado, colegio publico en santiago, colegio privado y finalmente colegio publico en usa), y considero que el aporte que ha hecho el porfesor Atria es el aporte a un mejor país. Lo que no te deja ver lo obvio son tus propios lugares comunes falsos. Lo que el profesor apunta es el modelo que no mejora la sociedad: lo que es toda una contradicción si se cree que la educación nos hará mejores personas. Los políticos de este país deben hacerse cargo: si no lo hacen no merecen ser electos. Es tan simple como eso.
Me parece un buen diagnóstico, pero la propuesta me plantea nuevas preguntas a que le veo difícil solución. De-segregar una sociedad a través de la educación es tremendamente complejo y genera una serie de nuevos conflictos sociales. Por ejemplo, en los años 70 y 80 se trató de de-segregar las escuelas (por raza y SES) en muchas ciudades de EEUU. El sistema ('forced busing') actualmente ha sido dejado de lado y tuvo efectos inesperados ya que finalmente acrecentó la fuga a los establecimientos privados y la migración de los blancos a los suburbios, donde el sistema no se aplicaba. Por otra parte generaba un conflicto en el transporte, pues las áreas residenciales de las ciudades son segregadas y eso implicaría que en una ciudad como Santiago para que el hijo del gerente esté en el mismo colegio que el de la secretaria, uno de ellos tiene que viajar al menos 10 km (¿ese transporte quien lo financia?¿estarían dispuestos los padres de un niño de 6 años a subirlo a un bus para que vaya a clases al otro extremo de la ciudad?). Mi otra pregunta es cómo los colegios logran cambiar desde un modelo homogeneizante a uno diverso. Las diferencias sociales son, ante todo, diferencias en las estructuras de lenguaje y en prácticas discursivas. Así, si las escuelas no revisan sus referentes hegemónicos tradicionales (por ejemplo, en su curriculum) simplemente terminarán reproduciendo sus diferencias sociales dentro de la escuela. Yo entiendo que el espíritu de la propuesta es facilitar el contacto entre clases sociales, pero cuando un tema es tan ideológico, el tratar de cambiarlo a partir de normas y prohibiciones es fuente de conflictos y resistencia. Sociológicamente, las familias son instituciones creadas para conservar y asegurar a sus miembros sus privilegios y hacen lo que sea por mantenerlos. Ni los estados más totalitarios han sido capaces de vencer a esta fuerza.
Excelente propuesta profesor Atria. Esperemos llegar al dia en donde esta propuesta no sea vista como una utopia y no genere tanta angustia dentro del privilegiado! Gracias.
Estimado Fernando, me quedan un par de dudas que agradecería mucho aclarar: 1.- ¿Cree usted que tenderían a crearse "escuelas de reforzamiento" o miles de profesores particulares, preuniversitarios, etc... destimados a que las personas de mayores recursos intenten mantener privilegios intelectuales?. ¿Sería deseable?. 2.- No me queda claro cómo coexistiría la iniciativa privada en este modelo. Ésta es vital para asegurar una buena gestión de los recursos y una correcta utilización de castigos e incentivos para profesores y directivos. ¿Podría explicarlo?
¿Y por qué no? El lucro no le hace bien a la Salud y es de muy mala educación...
Excelente serie de artículos. ¡Me los leí todos! Concuerdo, son un aporte honesto, serio y de altura al debate y eso en estos tiempos de tanto cinismo, mezquindad y ceguera, se agradece. Un alcance a lo indicado por Loreto y Mikel sobre la segregación territorial: no se dejen llevar por el modelo de ciudad que es Santiago, no todo Chile es así. Un ejemplo es donde vivo, Concepción, donde los casos de barrios exclusivos que conviven con otros "no tan rubicietos" se encuentran por toda la ciudad, por lo que una escuela pública en Lomas de San Andrés perfectamente sería (en el modelo propuesto por Fernando) compartida con alumnos proveniente de Santa Sabina, por dar un ejemplo. Qué lindo sería, pero que difícil en esta sociedad. También excelente análisis de la realidad el realizado por PATRICIO T.
Cuando lee y reflexiono acerca de los comentarios que diversos ciudadanos han venido haciendo acerca de la crisis que vive nuestro sistema educacional no dejo de sentir que muchos de ellos no tienen idea lo que ocurre al interior de un colegio y un aula, y sin animo de descalificar ni mucho menos, creo que sin esta experticia se emiten juicios con desconocimiento de las dinámicas sociales que ocurren dentro de un colegio en particular me refiero a la insistencia, casi majadera, en pensar un sistema educativo,justo, equitativo que elimine las diferencias socioeconomicas propias de una sociedad fuertemente marcada por las diferencias de clase, es una ilusión, mientras vivamos en una sociedad tan injusta, desde el punto de vista de la distribución del ingreso, dicha injusticia seguirá proyectándose al interior de nuestras aulas. ¿De verdad creen que los ricos y poderosos de este país van a querer mezclar a sus hijos con los hijos de los obreros o los empleados de la clase madia-baja?...¿que va a pasar cuando el curso, del hijo del empleado que vive apenas con su sueldo,tenga que decidir a donde ir de gira de estudios y la mitad del curso quiera ir a centroamerica y la otra mitad no le alcance ni para ir a la costa chilena?, me disculpo por lo domestico del ejemplo, pero son realidades como estas y muchas otra, lo que los educadores llamamos el curriculum oculto, lo que me llevan a sostener que mientras existan diferencias sociales y económicas tan groseras, en nuestra sociedad, esas diferencias se seguirán replicando porfiadamente en nuestros sistemas educacionales.
Gracias profesor por esta leccion que nos ha dado. Solo pedirle a Patricio T, que el lucro no es propiedad de la derecha como comenta; solo un ejemplo le doy para que investigue. UNIACC y las becas Valech. 100 a 0 que llega "derechito" al PPD, aunque eso no se categoriza como lucro, porque el robo es distinto, y le Robaban a sus mismos correligionarios de la concertacion, que estaban "gobernandonos"
Me parece muy certero el análisis, sin embargo veo un PERO que es mucho más grande y precede la problemática tratada acá. Dicho PERO, hará erupción en el siguiente momento: cuando el joven hijo de gerente comparta en el recreo de su establecimiento de excelencia con el hijo del junior. Obviamente entre ellos fluirá un diálogo de comparación, frustración y mofa. El recreo es una sala de clase por sí misma, distinta y complementaria a las aulas establecidas. ¿Cómo cree usted que podría solucionarse tal problema?
Lamentablemente en una sociedad siempre habrá grupos por variadas razones, por lo tanto aunque trate de unirlos siempre se separarán de una u otra forma. Su solución es utópica y no sólo por un tema práctico sino que estamos hablando de personas no de cosas. En el actual sistema se ve la integracion en los colegios subvencionados y créame que no se logra el objetivo de hacer que aquellos privilegiados contagien o animen a los no tanto en lograr las metas a las que ellos quieren llegar. Aqui en Chile hay programas muy valiosos como el Chile Crece Contigo que entrega herramientas a las familias para que en los niveles preescolares se produzca el cambio, en donde ya no se juega con los materiales sino que se trabaja con ellos. Este programa está focalizado en los quintiles mas bajos y no otros, creame que si la clase media tuviera acceso a estos le daria el valor que lamentablemente a quienes está dirigido no le dan y es gratis. Todo lo gratis o pagado por el Estado no es valorado. Estamos ante la cultura del mínimo o nulo esfuerzo, es así como los valores se van perdiendo y todo es desechable, automatico y pierde valor. Creo que sus articulos son buenos en algunas pequeñas cosas pero no se ajustan a la escala humana que dice estar dirigido. Como todo buen abogado hace ver lógico lo que no lo es y verdad lo que es mentira.
Excelentes las columnas de Fernando Atria. Estamos en un momento crucial: ponemos unos parches al sistema discriminatorio u optamos por soñar un país mejor, más integrado y con iguales oportunidades para todos los niños y jóvenes. Sabemos que es difícil, pero vale la pena comenzar a andar.
Excelente Sr. Atria. Mis felicitaciones por su esfuerzo de generar una discusión en un tema de importancia nacional. Alguien dijo alguna vez "no digas menos de lo que han dicho tus predecesores", por lo tanto sólo diré que estoy de acuerdo con la idea de discutir y consensuar un sistema que reemplace la mierda que tenemos. Sólo algunas consideraciones: 1º A DJ - quien cree que el "problema mayor y que precede a la problemática" descrita por el Sr. Atria es cómo van a convivir en un recreo el(la) hijo(a) de un obrero con el(la) de un Gerente - le quiero decir, para que esté tranquilo que jamás un Gerente mandará a su hijo a un colegio donde exista la posibilidad que entren hijos de obreros, porque el sistema NO DEBE COHARTAR LA LIBERTAD DE LOS PADRES, sólo debe asegurar que el colegio/escuela NO COHARTE LA LIBERTAD DE ENTREGAR ENSEÑANZA A TODOS. Si pese a todo, el Gerente desea que su hijo(a) asista a ese colegio, dudo que ambos niños entren en una situación de "comparación, frustración o mofa", ya que no creo que el Gerente eduque a sus hijos para que éstos defenestren a los hijos de personas provenientes de otras clases sociales que precisamente compartirán el medio en el cual se educan. 2º El lucro en la educación no se debe terminar. Lo que se debe terminar es que exista una educación pública deficiente. Tengo claro que los ABC1 querrán que sus hijos sigan sociabilizándose y educándose con otros ABC1. Habrá aquí un nicho de mercado interesante donde curas, "progres", intelectuales, narcos, encuentren potenciales - y lucrativos - clientes. El Estado no debe impedir la libertad de los padres. 3º. Entendiendo lo anterior, el Estado debe garantizar el acceso a educación gratuita de calidad y universal. Yo gustoso en tener a mis hijos en colegios gratuitos que le brinden educación de excelencia donde además les permita conocer otras realidades socio-económicas (mi padre me cuenta con orgullo que en el Liceo donde asistió convivían hijos de médicos, profesores, carpinteros). Estoy seguro que en mi postura está la absoluta mayoría de la clase media de este país. Por lo tanto, no creo que sea tema el lugar donde vayan de gira los(as) chicos(as). 4º. Estoy podrido con el rótulo de "idealista/utópico" que se nos cuelga a quienes creemos en una educación gratuita de calidad. Sólo les recuerdo que en Chile hasta 1973 - y siendo 7 veces más pobre que el de hoy - la educación era gratuita y además de buena calidad. Gracias Sr. Atria por la valentía en exponer su propuesta en tiempos donde decir la verdad es un acto revolucionario.
Gracias don Fernando por su esfuerzo y cariño por sus compatriotas. Desde hace mucho tiempo que vengo pensando que la solucion para la calidad de la educacion pública seria obligar por ley a todo el aparato fiscal,desde presidente hasta concejales, a enviar a sus hijos a escuelas públicas. Y el que no este de acuerdo que no trabaje en el sistema fiscal. Mi humilde aporte.
En 1989 el entonces gobierno de Chile de Pinochet promulgó el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales de la ONU, en que los Estados parte se comprometen a garantizar el derecho de toda persona a la educación en todos sus niveles. Sobre la educación superior consigna que ésta debe hacerse igualmente accesible a todos sobre la base de la capacidad de cada uno por cuantos medios sean apropiados y en particular por la implementación progresiva de la enseñanza gratuita. (art. 13 c). ¿Qué carajo entonces alegan gente como Chadwick. Labbé, Bulnes, Zalaquett la CPC o la DC?
Me encantaría que estos "lugares comunes" fueran debatidos entre quienes tienen actualmente cargos públicos de representación ciudadana: Alcaldes, Diputados, Senadores, Presidente de la República, Concejales. Es irónico que existiendo toda la tecnología para debatir en Internet, las autoridades se resten de esta posibilidad de hacer un debate abierto, de cara al país. Debatir en internet toma poco tiempo y realmente no veo ninguna excusa que pudieran tener para seguirse restando y postergando un gran acuerdo nacional sobre temas tan importantes como estos. Simplemente no se entiende.
[...] Por último: Una propuesta para una educación chilena menos segregada. [...]
Pocas veces he leido algo mas estupido.Es como proponer que todo Chile comera porotos que le de el estado.Nadie debe comer otra cosa. Señores ,las dictaduras se han acabado.El comunismo murio.¿O todavia no se han dado cuenta? Y murio porque EL PUEBLO no lo queria mas.El muro lo botaron los que vivian detras de el. Proponer educacion igual para todos es una estupidez solo digna de Stalin.
Señor Carlos, usted parece que leyó lo que esperaba leer. Para eso lo remito a comentarios como el de Enrique Herrera un poco más arriba o de Maximiliano, comentarios un poco más cortos que el articulo en cuestión y que deberían hacerle comprender lectoramente (habilidad esencial para una buena discusión) que la propuesta esta muy lejos de estatizar la educación y que todos los colegios sean iguales. Una verdadera oportunidad de elegir es la opción que se presenta, opción que sin darse cuenta ni usted ni yo pudimos gozar probablemente.
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