Los defensores del lucro afirman que todos lucran y que eso no tiene nada de malo. Atria despeja la confusión de conceptos con que se aborda el tema: “Un establecimiento sin fines de lucro es una institución en la que estudiantes, profesores y autoridades pueden asumir que a todos les interesa el desarrollo de la institución como establecimiento educacional. Pero en un establecimiento con fines de lucro no hay esta comunidad de propósitos, o si la hay es sólo contingente: lo que mueve a los dueños es obtener la tasa más alta posible de retorno para su capital, no desarrollar el mejor proyecto educacional posible”.
FALSO. Los defensores del sistema actual han puesto el grito en el cielo por la sola impugnación de (como le dicen) “el lucro”. Han repetido una y otra vez que la objeción al “lucro” es “ideológica”, que desvía la atención de lo que verdaderamente importa, etc. Armados de un diccionario, apuntan que “lucro” no es sino la “ganancia o provecho que se saca de algo”, y que todos, siempre, obtenemos una ganancia o provecho de nuestras interacciones con los demás. El profesor que enseña lucra, porque le pagan una remuneración; el estudiante que asiste a clases lucra, porque aprende; el diputado lucra, porque recibe una dieta. San Alberto Hurtado lucraba cuando recogía niños de debajo de los puentes, porque está depositando en una cuenta corriente espiritual para después cobrar en bonos de vida eterna. Así, los que defienden el estado de cosas actual preguntan: ¿por qué los profesores pueden “lucrar” y no lo pueden hacer los dueños de los establecimientos?
Todo esto es un error trivial, aunque no inocente. Para despejarlo conviene explicar qué implica que una persona (como las universidades, según la ley) no tengan fines de lucro. Una persona jurídica sin fines de lucro puede, desde luego, pagar las remuneraciones de los medios de producción que utiliza; si pide un crédito hipotecario para comprar un inmueble, puede pagar los intereses de ese crédito; si contrata a un directivo, puede pagar a ese directivo una remuneración de mercado; si arrienda algo, puede pagar el arriendo respectivo. Dicho de otro modo, que una corporación no tenga fines de lucro no quiere decir que sólo pueda recibir donaciones o que no pueda pagar su cuenta de electricidad. La prohibición de los fines de lucro solo significa que la corporación o fundación debe entender que su participación en la actividad respectiva no es un medio para obtener un retorno patrimonial. Que quien tiene una Universidad lo hace porque le importa la educación universitaria, no porque esa sea la manera más productiva de invertir su dinero. Que no ve a la educación como un medio para enriquecerse, de modo que si mañana las condiciones de mercado varían, el dinero pase a estar invertido en servicios higiénicos portátiles o en acciones de un supermercado. El reclamo actual de que no estén a cargo de establecimientos educacionales personas jurídicas con fines de lucro (empresas) implica, en síntesis, que lo que se busca es un sistema donde los sostenedores tengan un compromiso fundamental con la educación y no un compromiso derivado.
No se trata, entonces, de negar a alguien la “justa retribución” por su esfuerzo y trabajo. De lo que se trata es que niños y jóvenes sean educados por personas jurídicas que tienen un compromiso con la educación, no por las ventajas económicas que así puede lograr. Dicho de este modo, la pregunta no es si la prohibición del ánimo de lucro debe mantenerse respecto de las universidades, sino el escándalo de que la educación de niños y jóvenes de enseñanza básica y secundaria, así como de jóvenes de institutos profesionales y centros de formación técnica, esté a cargo de empresas que están dedicadas a la educación no porque les interesa, sino porque de ese modo pueden obtener el mejor retorno para su capital.
Por eso, es importante notar que la discusión, pese a la manera en que suele expresarse, no es sobre el lucro, sino sobre la educación provista con fines de lucro. La distinción es obvia: el Presidente de la República recibe una remuneración, pero eso no quiere decir que la presidencia sea una institución que existe para enriquecer al Presidente. El presidente “lucra” con la presidencia en el sentido de que obtiene una remuneración por desempeñarla, pero su ser presidente no tiene (al menos eso es lo que uno espera) fines de lucro.
La razón por la que una empresa que tiene un establecimiento educacional educa a los estudiantes que están matriculados en ese establecimiento no es que ella esté interesada en la educación de esos jóvenes: es que educándolos puede enriquecerse. La proscripción “del lucro” no es la prohibición de que quienes participan de la tarea educativa reciban una remuneración que compense su participación; de lo que se trata es de prohibir empresas que se ocupan de la educación sin tener compromiso con ella, que sólo se dedican a la educación porque ese es el modo en que puede obtener las más altas utilidades.
“Pero”, podría decirse, “no hay razón para pensar que por tener fines de lucro una institución deja de tener un compromiso con la educación”. Sin embargo eso yerra el blanco. Un establecimiento sin fines de lucro es una institución en la que estudiantes, profesores y autoridades pueden asumir que a todos les interesa el desarrollo de la institución en tanto establecimiento educacional, porque aunque tengan visiones distintas sobre el proceso educativo el establecimiento existe para realizarlo del modo más pleno posible, dadas sus limitaciones. Pero en un establecimiento con fines de lucro no hay esta comunidad de propósitos, o si la hay es sólo contingente: lo que mueve a los dueños es obtener la tasa más alta posible de retorno para su capital, no desarrollar el mejor proyecto educacional posible. Si para obtener la tasa más alta de retorno es útil desarrollar el mejor proyecto educacional posible, entonces lo harán. Pero en caso contrario no. Habrá instituciones cuyo “nicho de mercado” sea el de las instituciones de excelencia, y entonces habrá esa comunidad de propósitos. Pero otras decidirán que lo más conveniente para ellas es ocupar un nicho “medio” de mercado, y en ese caso los que están involucrados en el proceso educativo querrán que sea el mejor proyecto posible mientras los dueños estarán preocupados de contener esas demandas para no afectar sus retornos.
Uno de los aspectos más notables de la discusión actual tratándose de este lugar común respecto de la educación universitaria es el consenso que ha surgido sorpresivamente acerca de que una universidad con fines de lucro tenderá a ser una peor universidad que una universidad sin fines de lucro. Como esto ha sido concedido incluso por quienes siempre han sido partidarios del mercado, es importante preguntarse por qué. Y la respuesta es la que está en el párrafo anterior: los dueños de una universidad con fines de lucro tomarán las decisiones que maximicen su retorno, no las que hagan de esa universidad la mejor que pueda ser. Por supuesto, es posible que ambas cosas coincidan. Pero es también posible que no. Que un establecimiento educacional tenga fines de lucro es una manera de anunciar qué decidirá el dueño en los casos en que esas dos cosas no coincidan.
Ahora bien, puede ser en principio razonable que haya universidades de calidades distintas, unas enfocadas especialmente en la docencia y otras en la investigación, etc. Pero eso no es aceptable tratándose de establecimientos de educación básica y media, porque la imparcialidad con que los intereses de cada uno cuentan debe transformarse en una tendencia a la igualdad (ya está dicho, pero valga la repetición, que esta “igualdad” no es igualdad de contenidos, sino en cuanto a las oportunidades de vida que abre). Por eso, hay que aprovechar el paso adelante que representa el hecho de que hoy nadie alegue que las universidades con fines de lucro serán de tan buena calidad como las que no tienen esos fines, y preguntar: ¿si eso es así, por qué es aceptable que haya colegios con fines de lucro?

que buenos argumentos contienen estos artículos. ¡felicitaciones!
La pregunta que da término al artículo es interesante, si bien creo que hay un par de cuestiones previas: ¿cómo ha surgido hoy el consenso en que no está dada la concurrencia entre lucro y excelencia? o dicho de otro modo ¿por qué ya no es aceptable que haya universidades con fines de lucro? Me parece que es justamente la irrupción de la ciudadanía en la discusión política, lo que ha posibilitado poner en entredicho un sistema educativo que desde siempre fue inaceptable, pero conveniente para quienes eran hasta hace poco la "clase política". Así la ley consideraba inaceptable universidades con fines de lucro, no así las autoridades del país que toleraban e incluso auspiciaban tales prácticas e instituciones que burlaban la ley mediante las consabidas martingalas. Así respondiendo a título personalisimo, creo que hoy ha llegado a ser inaceptable el lucro en Educación, en el amplio espectro de la palabra y me aventuro a decir, se volvera igualmente inaceptable en salud (quiza también en el transporte)
Interesante el tema si la educación básica y media puede existir lucro. Por ejemplo hay dueños ( congregaciones, grupos) que tiene establecimientos que lucran y "subsidian" o tienen colegios en zonas de bajos ingresos. Parece ser algo que hace sentido. En mi opinión el estado debe dar una cobertura total en en básica y media, que permita tal como vimos días atrás apoyar diferenciadamente a lo diferentes grupos con menos ventajas. El resto puede estar en colegios con fines de lucro si los padres así lo deciden y si son mejores que los estatales los padres puedan enviarlo, pues claramente un particular en general administrará mejor un colegio que el estado. Debiera existir un ministerio de educacion diferente del actual para la educación infantil y básica, me modo de ir generando el cambio....
Sería muy interesante que el columnista pudiera aclarar a propósito de esta entrega de la serie de "mitos", cuál es el rol entonces que cabe a los establecimientos privados en un sistema de educación básica y media que no admite el lucro y que prohibe la discriminación de los alumnos (por capacidad de pago, credo, bagaje cultural y habilidades previas medidas en "tests de admisión", etc...). ¿Como se resguarda la "libertad de enseñanza", en tanto libertad para iniciar proyectos educativos propios (y no en su mal entendida versión de "libertad para seleccionar a mis alumnos")? ¿O esta libertad se ve en algún sentido disminuída o anulada en este sistema? Algunos han sugerido que tal sistema es incompatible con la existencia de establecimientos públicos y privados. Que uno tendría que desaparecer. ¿Que opinan? Saludos
Fernando, tu comentario me parece bastante ambiguo, si bien yo estoy en contra que las universidades como tales tengan fines de lucro ¿Cómo puedes saber tú cuáles son los "fines" de una institución?¿Por una declaración pública, por un seguimiento de los destinos de sus ingresos, por un análisis sicológico o una leída de mente de quienes la dirigen? ¿Cómo puedes afirmar que una institución tenga o no fines de lucro y no por ejemplo, un profesional demandado que trabaje en ella y que cobre un sueldo lo más alto posible para maximizar sus ganancias? Ése es el gran problema de los "fines", y sabemos que en una legislación tan romanista como la chilena importa harto más la letra que el espíritu de la ley, y por cosas que en discusión en otros países son "obvias" (ej. cuál fué la finalidad del actuar del dueño de esa universidad) en Chile te aseguro que se entrampa en discusiones sobre el "fuero interno" interminables y hasta absurdas: de hecho, se prohíbe el fin de lucro, pero se los tiene sistemáticamente HOY, y en que se cumpla la ley el "sentido común" o el "fuero interno" tiene poca cabida. Ojalá lo hubieras escrito de un modo que no se fije en lo que hay en las mentes de las personas, que es lo más inaccesible para un ente exterior.
Pablo, la libertad de enseñanza no se pierde. Es un valor la existencia de pluralidad de proyectos educativos. La diferencia es que no podrán seleccionar por razones económicas o similares. ¿Qué sucede si hay exceso de demanda? Sorteo y otras formas que no impliquen discriminación.
Fantástica la argumentación del Sr. Atria. No puedo estar más de acuerdo. Ahora bien, no idealicemos en el asunto: hay instituciones educativas sin fines de lucro que entregan una educación paupérrima, mucho peor que la de otras que haciendo el quite a la ley (que prohibe el lucro) sí están lucrando. Quitar el lucro endereza un tema súper importante, pero no arregla casi nada la calidad de la educación en Chile.
Creo que es muy difícil controlar el lucro. Me parece que se necesitaría un aparataje gubernamental enorme para analizar cada movida contable, cada iniciativa con visos de emprendimiento privado de las facultades y de los profesores, cada aporte en investigación de empresas, etc., etc., etc. No sé si el remedio es peor que la enfermedad.
Si los colegios religiosos particular pagados quieren hacer caridad, que la hagan. Los establecimientos con fines de lucro no deben acceder a fondos publicos por via directa o indirecta, con eso me conformo. La diversidad de proyectos puede existir dentro del sistema publico y del privado, ya sea que este sea subvencionado o no. Diversidad no es libertad de compra en ese caso, sino la libertad para plantear proyectos formativos no excluyentes que varien en estrategias pedag{ogicas, enfasis curriculares o incluso sensibilidades religiosas. Ahora bien, hay muchos paises donde no hay libertad completa de elegir porque las vacantes se sortean o porque hay areas asignadas dentro del sistema publico y que, sin embargo, tienen excelentes rendimientos y con ciudadanos satisfechos con el sist educativo. Esas sociedades valoran simplemente que la escuela de su barrio sea de calidad y dejan en un plano secundario la famosa libertad de eleccion. Donde va el hijo no es dramatico. Si alguien me dice que eso pasa solo en paises ricos, podria rebatirlo pero creo que es mas importante destacar que el derecho a la educ de calidad esta puesto por sobre la libertad suntuaria de "elegir" (si te seleccionan) de entre un catalogo de escuelas para cada presupuesto familiar.
cito: “La razón por la que una empresa que tiene un establecimiento educacional educa a los estudiantes que están matriculados en ese establecimiento no es que ella esté interesada en la educación de esos jóvenes: es que educándolos puede enriquecerse”. ¿Quién conoce o es capaz de juzgarnos por la última motivación de nuestros actos en lugar de sus resultados?. Vamos a juzgar en este debate las motivaciones de Atria o la calidad de sus argumentos. La realidad es menos beata y más diversa. Existen instituciones educacionales de buen y mal desempeño tanto dentro de las con fines de lucro como las sin fines de lucro.¿Desde cuando la pasión por una actividad es incompatible con el interés por ganar dinero?, ¿Acaso el interés de Steve Jobs o Bill Gates por la tecnología, la informática y la excelencia es incompatible con su interés por ganar dinero?. Solo desde el cinismo se puede sostener que para hacer bien una actividad se debe ser completamente altruista. Más de la mitad de las familias de Chile han optado por mandar a sus hijos a los colegios subvencionados con fines de lucro, esos que según Atria no se interesan por la educación de los jóvenes sino por enriquecerse. ¿Se ha preguntado este señor de dónde salieron esos colegios y por qué las familias los prefirieron a los colegios municipales?. Quizás cree, como otros genios que andan por ahí, que esas familias son tan idiotas que deciden por puro arribismo o por los nombres en inglés de esos colegios y no por lo que les ofrecen día a día a sus hijos.
El lucro es incompatible con la excelencia, de ello dan prueba las experiencias comparadas, pero sobre todo es de una simpleza lógica evidenciarlo. Cada peso que el dueño de la Universidad, Colegio o CFT retira es un peso menos en investigación, docencia, extensión, etc. Así no se trata de que una universidad que lucra sea mejor o pero que otra que no lucra, sino que dicha universidad es peor de lo que podría llegar a ser. Contra lo que postulan algunos panelistas no se trata de indagar la secreta aspiración de lucro de los fundadores (dueños) de las instituciones educativas, sino de inspeccionar si cada peso que ingresa a la sea destinado a pagar los costos e inversiones de dicha entidad educacional. El lucro no es la única motivación de la iniciativa privada, incluso Gates tiene fundaciones sin fin de lucro, motivadas por la liberalidad que se expresa en las donaciones.
Miguel, no es tan simple como quisieras, ya que aunque el lucro no es la única motivación de la iniciativa privada sí es la principal y por tanto prohibirlo es inhibir la participación de muchos ciudadanos que no son tan ricos como para dedicarse a hacer colegios o universidades por filantropia. Necesitamos atraer talento, no ahuyentarlo. Es bastante claro que Microsoft no existiría si hubiera estado prohibido el lucro en la industria tecnológica... y por tanto tampoco existirian los recursos que Gates generosamente aporta a su fundación. No es solo cosa de dónde queremos que se gasten los recursos o cómo se reparta la torta, es que primero tienen que existir!
Excelente argumentación del porqué el lucro puede ser incompatible con la calidad. Creo al señor Tomas le serviría un ejemplo extremo para entender este punto. Imagínese dos universidades. Una con y una sin fines de lucro. Ambas instituciones se preocupan por la educación de sus alumnas y desean lo mejor para ellas. También imagínese que ambas cobran lo mismo y es un arancel por arriba de sus costos de operación, y también que a los padres y estudiantes les es muy difícil identificar cuál universidad ofrece un programa educacional de mayor calidad. A finales del primer año, la universidad con fines de lucro retirará las utilidades y se las repartirá entre sus inversionistas. La universidad sin fines de lucro reinvertirá sus utilidades dentro de la universidad. A finales del segundo período vuelve a suceder lo mismo. Y a finales del tercero también… Podemos imaginarnos que al cabo de años ambas universidades diferirán en su calidad, a pesar de que en ambas instituciones sus fundadores si estaban interesados en ofrecer un programa de calidad. Lo dicho por el señor Atria no es un simple juzgamiento de motivaciones de los dueños de las universidades, es lamentablemente el resultado de la función objetivo de una empresa que tiene fines de lucro.
Aún cuando estoy de acuerdo con que la etiqueta "lucro" no garantiza que la administración de la casa de estudios esté enfocada a producir educación de calidad, el hecho de que una universidad tenga fines de lucro no implica mala calidad. De hecho existen muchas carreras en universidades con fines de lucro que son ejemplos de excelencia. Basta preguntar a los alumnos que han visto migrar a sus profesores a universidades privadas, donde sacan a alumnos mucho mejor preparados que sus pares de universidades estatales como la uv o la usach.
Lucro, desde el punto de vista del Derecho (mi especialidad) es la repartición de capitales entre los fundadores de la sociedad. Para dar un ejemplo más práctico; 'una organización no lucrativa igual puede recibir dinero o ganar dinero, el punto es si ese dinero será destinado a la organización misma (fundación) o a otro tipo de causas (asociaciones)'. Desde el punto de vista lo que se persigue es que no se pretenda lucrar (siempre desde el punto de vista del area del derecho, o al menos como Chile entiende el termino Lucrar en sus diversos Códigos legales), ya que al incurrir en esto, en términos educativos se incurre en un delito.
Las personas que asisten a esas instituciones no merecen ninguno de los apelativos que insinua Tomas. Solo como ejemplo, hay miles de estudiantes que asisten a universidades de bajísimo estándar. Eligieron asistir a ellas pero eso no las hace mejores instituciones.
El comentario de Tomás es un ejemplo de cómo participa uno en una conversación cuando no le interesa conversar sino descalificar. El cita a Atria cuando Atria dice que el que tiene fines de lucro quiere enriquecerse, y pregunta "¿Quién conoce o es capaz de juzgarnos por la última motivación de nuestros actos en lugar de sus resultados?" Pero Atria comienza el párrafo siguiente anticipando esa objeción: " “Pero”, podría decirse, “no hay razón para pensar que por tener fines de lucro una institución deja de tener un compromiso con la educación” ". Luego dice: "¿Se ha preguntado este señor de dónde salieron esos colegios y porl qué las familias los prefirieron a los coegios municipales?. Quizás cree, como otros genios que andan por ahí, que esas familias son tan idiotas que deciden por puro arribismo o por los nombres en inglés de esos colegios y no por lo que les ofrecen día a día a sus hijos". Este es un argumento que se escucha siempre pero que no tiene NADA QUE VER con lo que ha planteado Atria en esta serie. Atria ha dicho de esas elecciones de los padres que "cada una de (ellas) parece (y normalmente será) inocente y bienintencionada"... quien dijo algo de los nombres en ingles, del arribismo o idiotez??? A quién le está respondiendo este señor???? Este señor tiene un discurso ya armado que larga a la primera, sin detenerse a escuchar los argumentos contra los que reclama.
[...] Fuente: http://ciperchile.cl/2011/08/01/n%C2%BA-4-%E2%80%9Cno-tiene-nada-de-malo-que-los-establecimientos-ed... Comentarios TAGS: académicos, crítica, Educación superior, Estudiantes, lucro, Reforma Educación Superior [...]
Cykus pone un ejemplo que es rebatible , puesto que parte del supuesto que la gestión de ambas instituciones es igual. Pero que pasa si la inst. sin fines de lucro es malita, está mal administrada quizás seguirá perpetuándose una mala inst. y socialmente generando un daño. Una con "lucro" si es más rentable que otras alternativas de inversión el dueño tendrá interés de crecer es decir reinvertir en el mismo proyecto... El tema es muy debatible. Por ese mismo, lo que menciona Miguel Pefaur no es un dogma, las mejores universidades del mundo, donde hay mas investigación no es en las universidades estatales. Es donde hay mejor gestión, proyectos educativos claros, obtención de financiamiento,..... Pero eso es en Universidades, no en colegios donde esta serie de opiniones está centrada. El lucro no es demoniaco, (es un buen y útil aliciente para hacer bien las cosas en el tiempo y asignar los recursos ) y no es la fuente del problema educativo. Hay bastante material que apoya que en Chile el estado no ha sabido ni ha podido administrar eficientemente los establecimientos educacionales. En parte por la amplitud de tipos de educación que existen Jardines Infantiles, básica, media, universitarias. Todas con problemáticas muy diferentes. Debiéramos partir por tener ministerios diferentes para cada area y lograr una mayor focalización y control. Con eso mejoraría la gestión de los colegios estatales y se podría controlar más eficazmente los colegios con "lucro" en base a proyectos educativos, metas claras de rendimiento......
El argumento del señor Atria es falaz respecto a la calidad. Los fines de lucro nada tienen que ver con la calidad. Existen insitituciones con fines de lucro de alta calidad y de baja calidad, así como existen instituciones sin fines de lucro de alta calidad y baja calidad. Lo que determina la calidad es el proyecto, la administración, y al final, las personas que están a cargo, y no otra cosa. Si señor, echarle la culpa al "lucro" es ideológico.
respondiendo a Juan Paulo, desde un punto de vista teórico el argumento no es falaz, es mas, es lógico que el lucro si afecta la calidad de cualquier establecimiento educativo, esto se deriva de una relación muy sencilla, el lucro y la calidad se relacionan de forma inversa, cualquier servicio o producto que tenga como fin el lucro lo debe hacer teniendo como fin ultimo el maximizar sus retornos, ya sea maximizando sus utilidades y/o minimizando sus costos, adivine usted señor como estos 2 conceptos se plasmarían en un plan educativo.
Gracias por las columnas. Un gran aporte en estos momentos.
Una Universidad sin fines de lucro aplicará criterios estrictos de excelencia académica según los cuales, los estudiantes que logren egresar y finalmente titularse, serán una clara demostración de que tienen el perfil adecuado para ser un buen profesional, porque han pasado los rigurosos controles y exigencias. Los estudiantes de esa Universidad que no contaban con dicho perfil o capacidades, tuvieron que abandonar los estudios por falta de méritos académicos (sólo académicos, no económicos o de otra índole). Una Universidad con fines de lucro tratará a sus estudiantes como "clientes" y, por ende, flexibilizará los mecanismos de control y exigencia académica, de suerte tal que un alumno podrá reprobar varias veces una asignatura, porque no vaya a ser cosa que se vaya de la institución y ésta no puede darse el lujo de perder un cliente. Al contrario, hay que retenerlo, de modo que se le darán todas las facilidades para que siga en la universidad, así sea que saque la carrera en el doble de años (por decir algo que parece exagerado, aunque no lo es tanto) .
Hasta el año 1981 (Ley General de Universidades y Educación Superior), existían en Chile 8 universidades (las conocidas como "tradicionales"). Si tomamos el caso de Santiago, había dos grandes universidades, que eran las más importantes del país y una tercera, de carácter técnico dependiente del Estado. Pues bien, todos aquellos estudiantes egresados de cuarto medio que no quedaban en las dos principales universidades del país, debido básicamente a un puntaje insuficiente en la P.A.A., tenían que irse a los institutos técnicos o simplemente se iban al mundo del trabajo. Pero estos estudiantes eran principalmente, los jóvenes de sectores pobres o medios. Porque para los jóvenes de los sectores altos o acomodados que tampoco habían quedado seleccionados en las dos universidades más prestigiosas de Santiago, surgió una alternativa nueva y auspiciosa en Chile: las universidades privadas. Claro, debían pagar sin dolor (sin crédito fiscal en ese entonces), pero en relación a los recursos de sus familias se puede decir "qué le hace una raya al tigre". Todas estas universidades nuevas, obviamente, no tenían historia ni prestigio alguno, como tampoco lo tenían -académicamente hablando- muchos de sus recién ingresados estudiantes "excluidos" del sistema universitario tradicional, por razones académicas. Pero éstos tenían algo más importante en la lógica de estas nuevas instituciones: los recursos económicos para pagar las altas mensualidades de estas verdaderas empresas o fábricas de profesionales en que se empezaron a transformar las universidades privadas. Pero para los jóvenes
Y para refrendar lo que hemos señalado, en relación a los temas del prestigio y la excelencia académica de las universidades en Chile, la comunidad de estudiantes y sus familias reciben ahora último la noticia -positiva noticia- de que 8 universidades privadas aceptaron la invitación del CRUCH (Consejo de Rectores, organización que agrupa a las 25 universidades llamadas tradicionales), para incorporarse al sistema nacional único de admisión vía PSU, con todos los requisitos y condiciones que son de público conocimiento. Esta medida es alentadora y por cierto, marcará un camino y fortalecerá a aquellas instituciones privadas que lo están haciendo bien y, por ende, obendrán el reconocimiento del mercado de postulantes. Por otra parte, esta resolución de las 8 universidades privadas contribuirá también a despejar dudas entre los mismos postulantes y sus familias respecto a saber quién es quién en ese sector. Ya tienen un parámetro objetivo, transparente y reconocido a nivel nacional, cual es el sistema de admisión vía PSU, lo que redundará en una mayor credibilidad del sistema de educación universitaria privada. ¿ Y qué pasará con aquellas que no aceptaron incorporarse ? El propio mercado juzgará.
Su expresión: "su ser presidente no tiene (al menos eso es lo que uno espera) fines de lucro". Es un paréntesis al pasar casi inadvertido, pero una duda cierta. Venía en la micro el otro día el día de las protestas no autorizadas. El chofer con toda seguridad me dice: "Si Piñera, va a tener tanta información privilegiada , que se hará más rico al final de su periodo presidencial" . Si alguien que no está ligado en su trabajo a al tema económico lo ve, es porque la evidencia se muestra por sí misma. Al menos la duda está sembrada.
Qué puritanismo más extraordinario!, me imagino que el Sr. Atria de hace siglo y medio habría defendido que sólo los religiosos deberían estar autorizados para educar porque siendo personas que buscan "una camino de santidad" podemos estar seguros que ante un conflicto de intereses decidirían adecuadamente por el bien común (hoy probablemente pocos defenderían eso, y no ha sido precisamente que persiguieran ganancias económicas lo que los desacreditó). Creo que su discurso integrista no sólo es aplicable a los sostenedores o dueños, también quisiera que cada profesor que enseña a sus alumnos decidiera SIEMPRE y cada vez en favor del aprendizaje de ellos. Por ejemplo el Sr. Atria, ¿se dedica a la enseñanza universitaria porque lo que más le preocupa es el aprendizaje de sus alumnos? ¿o tal vez porque la carrera académica da prestigio, tribuna, tiempo para leer y escribir? ¿o quizás porque es una buena plataforma para terminar haciendo consultorías bien remuneradas? ¿tal vez todas las anteriores en alguna medida?... algunas de ellas podrían hacerlo sospechoso de no decidir siempre en favor del aprendizaje de sus alumnos (como dedicar el tiempo a preparar una clase o a escribir su siguiente columna). La respuesta de la Universidad que lo contrata será probablemente: "no puedo garantizar las intenciones del Sr. Atria, porque no puedo meterme en su consciencia, por lo que simplemente le exigimos como profesor que sus alumnos aprendan, y los estándares de aprendizaje los definimos nosotros. Si es tan buen profesor que los alumnos aprenden a pesar de que el día anterior escribió una columna en vez de mejorar la preparación de su clase, bien por él. Mientras no aparezca alguien mejor, o con mayor pureza en sus intenciones, que siempre decida en favor del aprendizaje de sus alumnos, o simplemente que logre que sus alumnos aprendan más por la vía que sea, seguirá siendo profesor de esta Universidad". ¿Y qué pasa con los médicos, abogados, constructores, etc? ¿No queremos acaso que un médico decida siempre en favor de su paciente? ¿y qué pasa si me opera de algo que no necesito pensando en su beneficio personal? ¿y no nos daría miedo que un constructor pusiera menos fierros de los necesarios en nuestro casa para maximizar su beneficio económico en vez de mi seguridad? ¿o que un abogado no hiciera los mayores esfuerzos por defender a su cliente? ¿y si la contraparte le ofrece una recompensa económica por no defenderlo adecuadamente?. Eliminar el fin de lucro en todas estas actividades no me garantiza en lo absoluto que recibiré una mejor salud, defensa o vivienda, más bien pienso todo lo contrario. No es el que predica a viva voz la pureza de sus intenciones el que me da esa garantía, sino por el contrario, en la medida en que el prestigio de un médico y la posibilidad de seguir ejerciendo la medicina en forma profesional, rentable y proyectada en el tiempo, están en juego al momento en que debe decidir mi operación, tendré mayores garantías de que decidirá pensando en lo mejor para mí y no en su beneficio económico inmediato.
Para Cuky la respuesta es sencilla, ¿quién estará dispuesto a ir a su universidad 2 en el tiempo si pagando lo mismo recibirá una peor calidad? Su experimento mental no tiene sentido. Si efectivamente el tipo de instituciones que describe logran una mejor calidad de educación, y por ello son preferibles, no hay de qué preocuparse, nadie estará dispuesto a fundar una institución educacional con fines de lucro, porque simplemente nadie las preferirá. No es lo que parece suceder ni en el ámbito escolar, donde una inmensa mayoría prefiere la educación particular independientemente de si existe lucro o no, o en el universitario, donde muchas de las universidades estatales o tradicionales sin fines de lucro están entregando una educación deplorable, y están siendo desplazadas en prestigio, resultados de aprendizaje y demanda por muchas de las que hoy son sospechosas de "estar obteniendo lucro".
Solo queria agregar un dato a la discusion de la calidad y el lucro. Cambridge, Harvard, Stanford, Oxford, entre otras, son todas Universidad de altisima calidad y prestigio, y son todas privadas y con fines de lucro, teniendo los mas altos aranceles a nivel mundial. El problema en la actualidad es que en Chile se esta demonizando el lucro siendo que hay evidencias mas que probadas de que instituciones privadas pueden entregar educacion de calidad. El hecho no esta en impedir el lucro sino en regular la educacion privada obligandola a tener ciertos estandares de calidad. Los estudiantes deberian tener una calidad de educacion acorde a lo que pagan. Y como bien dijo alguie mas arriba, evitando el lucro no estamos mejorando la calidad de la educacion actual que deberia ser el fin ultimo de toda esta discusion.
El tema es que, por el contrario, se debe incentivar la competencia porque de esa manera es como se regula un mercado. También debería establecerse un estándar mínimo de calidad de modo que la institución -con o sin fines de lucro- más barata (o gratis si participa el gobierno) asegure ese estándar. Una vez que esté establecido dicho estándar, las universidades empezarán a competir no por el precio o el número de alumnos, sino por nuevas propuestas en el plan de estudios, algunas ofrecerán programas de investigación y así. Para eso son importantes cosas como la evaluación docente, la publicación de resultados de niveles de egreso y empleabilidad -para poder tomar una decisión informada sobre qué institución es la más adecuada a mis expectativas- y el derecho de los estudiantes a influir en su programa de educación estando en una institución privada o pública.
Al contrario de lo que alguien aquí errónamente sostiene, las universidades de mayor prestigio en EEUU (el reino del lucro) son corporaciones sin fines de lucro y que fucionan en base a donaciones y otras fuentes de ingreso, y reciben estudiantes de todo el mundo. Universidades en Francia, Alemania e incluso Reino Unido (otro reino del lucro) tambiérn son sin fines de lucro. Está más que comprobado que las instituciones unviersaitarias con fines de lucro (en su gran mayoría) no tienen la mejor calidad, al contrario, no hacen investigación, no hacen extensión, porque tendrían que cobrar por ello. Y por lo demás algunos incurren en un grosero error conceptual, al confundir el lucro con la legítima retribución económica que toda persona recibe por su trabajo.
Mi querido Fernando yo soy un docente y recibo un sueldo, pero ¿sabes? no lucro porque dependo de él para sobrevivir. En cambio un empresario lucra poniendo el las condiciones de pago y puede enriquecerse yo no. Esa es la diferencia. ¿Qué me dices de los empresarios que no pagan impuestos o los evaden ? Es lucro o no. No crees que es muy diferente prestar 10.000 y cobrar de interés el 10% o el 200% El lucro debe tener una reglamentación clara no te das cuenta que la ambición destruye el patrimonio de las familias que obligadamente deben endeudarse. Díme, quién gana con el lucro, muchos o los más siverguenzas?
simplemente genial :)!!
Faltó otro argumento que personalmente considero súper importante y es que los establecimientos de educación reciben beneficios tributarios, y adicionalmente plata del estado directa o indirectamente (por ejemplo con el AFI). Si la casa de estudios cobra un arancel al alumno que permite q la entidad lucre, y parte de ese arancel lo paga el estado, estamos pasando plata de todos a bolsillos de algunos.
Cansa y agobia el integrismo intelectual, que, como todo integrismo que se respete, razona en base a variables y no en base a hechos. El señor Atria expone, deduce, afirma y concluye solo en base a supuestos. Para el los hechos, la fria realidad no existe, la analiza desde el ideologismo y la presunción. Solo unos datos, señor Atria: Antes de la reforma de la educación del año 1981 en Chile, sumando todas las univesidades existentes, el total de alumnos universitarios no sobrepasaba la cifra de 50 mil jóvenes, hoy supera el millón de estudiantes. Otro dato: Más del 80 por ciento de esos 50 mil estudiantes pertenecían a familias de altos ingresos económicos, siendo las universidades otro feudo de los más privilegiados. Hoy la proporción se ha invertido. El emprendimiento, que parece ser un delito para los talibanes, como Atria, ha permitido el nacimiento, desarrollo y consolidación de universidades que, poco a poco, han ido alcanzando, equiparando y, en varios casos, superando a las universidades tradicionales, tanto en docencia, extensión e investigación. El problema no es el lucro, sino el alto costo de la educación superior, costo que es común tanto a universidades privadas como a las que pertenecen al Consejo de Rectores. Este es el primer tema. Confundir lucro con costo de la educación es una estupidez mayor, como también sostener que la prohibición del lucro lleva necesariamente a una mejor calidad en la educación y ese es el segundo tema: la calidad y ella tiene relación directa con la eficiencia, sí eficiencia, la administración responsable y laseriedad en el proyecto educativo. En suma, el lucro no es tema en este baile.
Mas datos, señor Mario: solo unos años antes de 1981, en 1973, la cifra de estudiantes de educacion superior era el triple de la que usted indica. Entre 1967 y 1974 la matricula paso de 40 mil a 150 mil. Solo a mediados de los noventa se llegaria de nuevo a la cifra de 1973. Como usted lo notaria si supiera lo que pasa y lo que ha pasado en el resto del mundo, el aumento de la matricula hasta sus niveles actuales habria ocurrido de un modo u otro, porque tiene que ver con el crecimiento del pais y no con la repentina aparicion de una clase de "emprendedores". Ademas, sería bueno que indicara cuales son las universidades privadas que "han ido alcanzando, equiparando y, en varios casos, superando a las universidades tradicionales". Son precisamente las que que no retiran subrepticiamente utilidades. Quien es el que mira los datos desde el ideologismo y la presunción?
Ud. es un sofista. La discusión está centrada en que es primero: ¿el huevo o la gallina? A mi juicio, la discusión debe centrarse en el objetivo prioritario de brindar calidad en la educación, y para ello, debo permitir el lucro, pero primero está la calidad. Si Ud. permite el financiamiento compartido, ¿lo hace si ninguna exigencia de calidad?. Entonces Ud. está fomentando la corrupción y el lucro de todos los "sostenedores educacionales" que buscan utilidades, y solo utilidades, en la educación (bastan los ejemplos de Gutenberg Martínez, Camilo Escalona, Patricio Gajardo, y tantos otros líderes de la concertación que compensan por esta vía lo que el "opresivo estado" de Chile les hizo en su contra).
Para el otro Mario. Conozco de cerca, muy de cerca, como funcionan las universidades tradicionales o del Consejo de Rectores y, salvo dos o tres, la mayoría se encuentra en franca decadencia, tras años de malgastar recursos, más bien dilapidarlos. Estudié en la Universidad de Concepción, que es privada a propósito, y he visto como todos maman y profitan de ella hasta secar el manantial. A nadie le importa, total se financiaba con recursos fiscales. Por otra parte hay universidades privadas "nuevas" (para diferenciarlas de las antiguas) que han ido logrando y ganando un espacio de respeto y de calidad educativa, tales como la Universidad del Desarrollo, la Universidad Diego Portales, la Universidad de Los Andes, la Universidad Gabriela Mistral, la Universidad San Sebastían, La Universidad Adolfo Ibañez, la misma Universidad e Institutos Santo Tomás (para ser justos), Inacap, la Universidad Fines Terrae, la Universidad de Talca, la Autónoma, para nombrar a las más destacadas. Ahora, por otra parte, se puede también analizar objetivamente el deterioro de otras tradicionales, como la propia Universidad de Concepción, la Universidad de Los Lagos (caso patético) y la misma Universidad de Chile, todas ellas presas de la indolencia, la soberbia y un cumulo de administraciones fracasadas e irresponsables. Excepción: la Universidad Católica, que se maneja, orienta y administra con criterios académicos y profesionales propios de la empresa, siendo, por lo demás, la más cara y excluyente de todas.
Jorge, la discusión también es sobre los recursos necesarios, de dónde salen y cuáles deben ser los objetivos de calidad de los que usted habla, es decir, cómo define calidad. Sobre el financiamiento compartido, lo inadmisible es que con recursos del estado vía subsidio, la gran mayoría de colegios part subvencionados cobren mensualidades que excluyen a los alumnos que no pueden pagar, y que los sostenedores saquen utilidades que no se reinvierten en el colegio. Eso no existe en ninguna parte del mundo porque una política de estado no puede institucionalizar la segmentación de esa manera, ni puede hacer uso de nuestros impuestos - que ya están mal aplicados- para que ciertas personas se beneficien más que otras respecto de un bien público por el que el estado es responsable.
Las universidades "nuevas" que se han ido ganando ese espacio son precisamente las que no reitran utilidades: la Universidad Diego Portales, la Universidad de Los Andes, la Universidad Adolfo Ibañez. Probablemente la Alberto Hurtado también (la de Talca es del Estado). Lo que dices después sobre las universidades públicas no tiene nada que ver con lo que decias al principio y con lo que yo te dije. Parte de la corrupción en las universidades públicas se explica porque están sujetas al régimen de lo público pero se financian como privadas y deben competir como privadas.
[...] “No tiene nada de malo que los establecimientos educacionales lucren” [...]
[...] [1] Este argumento se acerca a lo que dice Atria en CIPER respecto de la educación. Ver http://ciperchile.cl/2011/07/30/n%C2%BA-4-%E2%80%9Cno-tiene-nada-de-malo-que-los-establecimientos-ed... [...]