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En 1996, altos ejecutivos de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) decidieron que una pequeña parte de los fondos públicos destinados a financiar el seguro de accidentes laborales y enfermedades profesionales se le entregarían a un pequeño colegio privado de élite perdido en la niebla de Valdivia: el Colegio San Luis de Alba. Varios de los socios fundadores de la institución de orientación católica conservadora ocupaban –o llegarían a ocupar después- altos cargos en la mutual.

Diputado-Carlos-RecondoDiputado Carlos Recondo

Era abril de 1996 cuando un grupo de diez hombres se juntó para crear en Valdivia las sociedades Inmobiliaria Estancilla S.A. y Sociedad Gestión Inmobiliaria y Educacional Ltda. La primera tenía por objeto la construcción y desarrollo de proyectos inmobiliarios destinados a funcionar exclusivamente como establecimientos educacionales. La segunda la fundaron, según se señala en el extracto de su constitución publicado en Diario Oficial, para organizar, gestionar y desarrollar proyectos educacionales “debiendo siempre tener su orientación e inspiración en la religión católica”. Así fue que nació el Colegio San Luis de Alba.

Aunque los socios fundadores aportaron un capital social de $432,2 millones, al poco tiempo ingresó un nuevo socio con más capital. Ese mismo año, altos ejecutivos de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) decidieron que destinaría parte del fondo que administra por ley para financiar el seguro contra accidentes y enfermedades laborales para invertir en ese exclusivo colegio privado. En el balance financiero de la ACHS correspondiente a la gestión de 1996, se indica que la mutual entregó $6,3 millones a lo que en ese documento se identificó como “Colegio San Luis de Osorno”.

La ACHS continuó cada año pasando dinero destinado a cubrir el seguro de accidentes laborales y enfermedades profesionales a ese colegio. En 1997, aportó $7 millones; el año 2000, le entregó $8,1 millones. El monto fue creciendo cada año. En 2003, la cifra que le transfirió la ACHS fue de $8,5 millones, en 2005 le regaló $9 millones, y según el último balance financiero de la mutual, en 2009 le hizo entrega de $10,4 millones. En relación a los enormes fondos que maneja la ACHS, las cifras que ha aportado anualmente al Colegio San Luis de Alba son ínfimas y han sido debidamente registradas en sus memorias anuales.

Sin embargo, según la ley que regula las mutuales de seguridad, la ACHS no debería estar ocupando ese dinero. El 11 de julio de 1995 (un año antes de que la mutual comenzara a invertir en ese colegio), quince senadores de derecha, incluyendo al UDI Eugenio Cantuarias, quien después sería gerente de la ACHS, presentaron un recurso de inaplicabilidad en contra del Ministerio de Hacienda ante la Corte Suprema (ACHS contra Fisco, causa ROL 137-90), tramitada ante el Segundo Juzgado Civil de Santiago. Los senadores alegaron la inconstitucionalidad de un proyecto de ley que concedería un reajuste extraordinario de un 10% de las pensiones, y que sería pagado por las mutuales. El 31 de julio de ese año, la Corte Suprema falló que los recursos administrados por las mutuales eran fondos públicos, y que las mutuales no tenían pleno dominio sobre ellos.

Ni siquiera se trataba de caridad para una escuela pública empobrecida: lo que hacía la ACHS era destinar fondos públicos para ayudar a financiar la educación privada de una élite.

Los hombres de la ACHS en el colegio

El grupo de socios originales de las dos sociedades que dieron origen al Colegio San Luis de Alba está compuesto por el médico traumatólogo Claudio Tampier Abarca, el ingeniero forestal Pablo Correa Krumenacker, el abogado Maximiliano Silva, el ingeniero agrónomo Gerardo Boetsch, el agricultor Francisco Deck Román, el abogado Ricardo Hernández Medina y el médico veterinario y actual diputado, Carlos Recondo (UDI).

Diputado Carlos Recondo


La sociedad adoptó el nombre de fantasía Colegio San Luis de Alba, y cada socio aportó cerca de $9 millones. Después, en febrero de 1999, ingresaron a la sociedad Alejandro Scholl y Verónica de Amesti Armas.

Emplazado en hermosos terrenos en el camino a Niebla, este colegio particular pagado es uno de los mejores en la región. Según un ranking elaborado por revista El Sábado del diario El Mercurio, a 10 años de su creación, el Colegio San Luis de Alba de Valdivia ya aparecía en el lugar 30° de los mejores colegios particulares pagados del país, siendo el primero de la provincia de Valdivia y tercero en la región.

¿Quiénes eran estos socios y porqué la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) tenía interés en invertir en este proyecto educacional de rígida formación católica?

A los socios los unían varias cosas. Una de ellas es una ferviente fe religiosa. La mayoría de ellos participaba en la corriente Madrugadores, comunidades de hombres nacidas al amparo del movimiento Schöenstatt, que se reúnen sábado por medio en la madrugada en distintas iglesias a rezar. Al menos cinco socios -Tampier, Silva, Deck, Recondo y Scholl- pertenecen a los “Madrugadores” de Valdivia.
Otro denominador común en varios de ellos era su vínculo con la ACHS.

El médico cirujano y traumatólogo Claudio Tampier Abarca fue director de la Clínica del Trabajador de la ACHS en Valdivia y miembro de la Sociedad Chilena de Ortopedia y Traumatología en representación de la Asociación Chilena de Seguridad de Valdivia. Actualmente es miembro del directorio del colegio.

El ingeniero forestal Pablo Correa Krumenacker fue entre 2001 y 2006 gerente general de la Clínica Los Coihues en Santiago, una de las tantas sociedades que la ACHS creó en conjunto con su principal competidora, la Mutual de Seguridad de la Cámara Chilena de la Construcción.

Y el médico veterinario Carlos Recondo Lavandero, diputado de la UDI por el distrito 56 de la X Región de Los Lagos, ex alcalde designado de la comuna de Los Muermos durante la dictadura militar y dos veces presidente regional de la UDI, era, al momento de la fundación del colegio, Gerente Zonal de Valdivia de la ACHS. Según su declaración de patrimonio publicada en el sitio web de la Cámara de Diputados, posee 12,50% de la sociedad del colegio.