Al momento de analizar los cambios a las políticas de cuotas de pesca, muchos “Chicago Boys” parecen olvidar los fundamentos neoliberales y se oponen a una mayor competencia, reflexiona este experto que asesora a la Asociación de Armadores de Buques Pesqueros y Plantas Procesadoras de Productos del Mar (Anapesca). Mientras los actuales beneficiarios buscan mantener sus derechos de pesca, el gobierno impulsaría un cambio para licitar parte de las cuotas, permitiendo el ingreso de nuevos actores. Una batalla con millonarios intereses que recién comienza.
Un verdadera batalla se está dando en el sector pesquero entre quienes quieren perpetuar el actual sistema de asignación de todos los recursos pesqueros de importancia económica a un pequeño grupo de empresas y quienes buscan que parte de las cuotas de pesca sean licitadas para tener la oportunidad de incrementar su participación o simplemente tener acceso a un porcentaje de cuotas de pesca.
La Ley de Límites Máximos de Captura por Armador (LMCA), que entregó gratuitamente a un reducido número de empresas todos los recursos pesqueros del país, vence el 2012, por lo que una nueva iniciativa legislativa debe ser enviada al parlamento con prontitud. Según lo expresado por el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, el proyecto contendría una parte de las cuotas asignadas mediante licitación pública.
Este enfrentamiento entre los interesados y sus adherentes ha dejado claro que cuando de libertad económica y libre competencia se trata, hasta los más extremos neoliberales pueden dejar atrás sus principios y buscar argumentos para perpetuar la ineficiente entrega gratuita de recursos naturales de todos los chilenos a un pequeño grupo de familias influyentes. Particularmente destacable es el caso del Instituto Libertad y Desarrollo, que ha sido el principal defensor de mantener los privilegios del grupo de beneficiados con las cuotas de pesca, dando argumentos que contravienen toda teoría económica avanzada, lo que hace parecer que a los “Chicago Boys” se les olvidó tomar el curso de Economía II o lo tomaron asistiendo a sólo la mitad de las clases.
Pero este enfrentamiento ha mostrado además que cuando se trata de intereses económicos no hay partidos ni colores políticos. Sin ir más lejos, la ley de LMCA que favoreció a familias abiertamente ligadas a la centro-derecha del país fue impulsada a presión por el Presidente Ricardo Lagos y su ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi. Este último ha sido parte de la actual defensa de quienes quieren quedarse con las cuotas gratuitas a perpetuidad. Es más, en una publicación del grupo de industriales favorecidos con las cuotas, Rodríguez Grossi declara que si alguien quiere entrar al negocio pesquero, lo debe hacer comprando a los actuales dueños de las cuotas –no al Estado, como sería en el caso de la licitación– desconociendo que la ley termina el 2012, con lo cual terminan los derechos de propiedad de esos supuestos dueños, recuperando el Estado el derecho a asignar de los derechos de pesca de la forma más eficiente posible. (Ver entrevista en PDF)
En la misma publicación muestran a un pequeño número de parlamentarios tanto de gobierno como de oposición –apodados “la bancada de Asipes” (Asociación de Industriales Pesqueros de la Octava Región), – también argumentando en contra de la licitación, donde destacan su preocupación por los trabajadores y cómo estos podrían ser afectados por la licitación (ver artículo en PDF). Sin embargo, ninguno de ellos se detiene a analizar la actual crisis pesquera y sus consecuencias. En resumen, podemos decir que luego de 11 años de la aplicación de los LMCA las empresas dueñas de las cuotas han tenidos resultados económicos fantásticos pero el empleo es cada vez menor, donde además las organizaciones sindicales están totalmente controladas por el empresariado y los recursos pesqueros han sido sobreexplotados. ¿Qué empuja a este grupo de parlamentarios a querer continuar con este modelo argumentando la defensa de los trabajadores? Hasta ahora podríamos ingenuamente decir que es un misterio.
Por último, es necesario dejar claro las dos posiciones que existen. El primer grupo, quienes han tenido por más de una década la exclusividad y gratuidad de las cuotas, quieren mantener el sistema de esa forma a perpetuidad. El segundo grupo, busca que por lo menos parte de las cuotas se liciten para tener la oportunidad de participar del negocio pesquero. De continuar con el sistema como está, todas las rentas de los recursos pesqueros seguirán en manos de las empresas favorecidas. Muy por el contrario, con la licitación, cada empresa que licite pagará por los recursos pesqueros el valor de mercado de los mismos por lo que el Estado recaudaría parte de las rentas de los recursos pesqueros del país.

Aquí lo que va a pasar si se aprueba el proyecto de ley es que van a entrar al mercado las empresas que pescan más allá de las 200 millas. Esto puede introducir más competencia, pero lo realmente importante debería ser la oportunidad de generar un royalty por las cuotas de pesca, además de cuotas de empleo para trabajadores chilenos.
Disculpen Señores de CIPER, por lo que voy a escribir: La Concertacion y la Alianza, a continuación de la dictadura Militar, con sus show de circo pobre y con peleas mas arregladas en el que tongo salta a la vista, solo han legislado para ellos; les importa un comino el ciudadano y el país a estos seudos demócratas y paladines de la igualdad ante la ley, son una manga de demagogos, truanes y mítomanos, que en cualequier amanecer en estos días vamos a despertar en pelotas. Se han apropiado y robado todo, unos pocos, con la venia del Poder Ejecutivo, Legislativo mas La Contraloría; ha llegado la hora de hacer un cambio que debió hacerse cuando cayo la dictadura donde el ciudadano pueda pedir cuentas por su gestión por quienes voto y fuerón elegidos como sus representantes en el Congreso; el gobierno de turno, donde el legislar y gobernar no es para enriquecerse. testaferros de unos pocos como lo son hoy.
Cada vez que un tema de interes público se expone, surge de inmediato la tentación desmedida de dicotomizar el problema en 2 bandos : el bien y el mal, los unos y los otros, los lindos y los feos, etc, etc. Siendo profesional del área y estando vinculado a empresas de diversos tamaños del rubro pesquero creo conveniente señalar, que en mi opinión, el tema de fondo no es si entran nuevos actores o no a la operación del mercado, no es si se licita o no la totalidad o parte de la cuota de pesca, sino que como se rediseña un nuevo sistema que ponga al Estado (que somos todos) percibiendo lo que le corresponde, sea a través de royalty o el nombre que se le de. En la región del Bio Bio opera una seudo organización de empresarios pymes del rubro que se llama pimepez. Quienes algo conocen del mercado saben que algunos de sus integrantes, que están en cargos de liderazgo, no tienen la mejor fama ni nombre en el mercado local por sus malas prácticas e inestabilidad operativa. ¿Pretenden ellos acceder a cuota?. Eso no es serio ni razonable , porque según se conoce, no poseen embarcaciones propias. Por ende, posiciones tan poco serias como las de esta organización, hacen redefinir cual es la verdadera discusión de acuerdo a la nueva ley que se implementará. No se trata de para quien va el recurso, sino como el Estado cobra y percibe lo que legítimamente le corresponde.
Lo mas terrible es que muchos de los que argumentan la defensa de las cuotas usan el tema laboral como bandera. Son tan "desinteresados", solo les interesa la mantención del empleo y por ello les interesa mantener los privilegios de exclusividad económica y explotación indiscriminada de nuestro mar.
Alejandro habla desde el desconocimiento más absoluto y el resentimiento más involutivo. Ataca a las plantas de proceso chilenas de alto valor agregado que durante los años 1997 y 2000 por decreto contaban con cuotas de pesca, sin necesidad de contar con flota, algo que hoy el TDLC ha indicado como necesario: separar la cuota del barco y así mejorar la libre competencia que hoy no se permite a las plantas PYME de proceso, representadas por Pymepes A.G. Quisiera comentarle al señor Alejandro que Pymepes ha obtenido cuotas de investigación de Jurel sin necesidad de contar con Barcos. Y han demostrado ser altamente eficientes en la generación de mano de obra. De hecho el año 2007 solo 7 plantas de la asociación generaron 350 empleos directos y 180 indirectos durante tres meses con dicha pesca (2000 Tons.) Informe público y disponible elaborado por la Unitep de la Universidad de Concepción, que es el que cuenta, porque dudo que el señor Alejandro dedique su tiempo libre a ir a las pymes a pedir las planillas de sueldo. Para ilustrar además la eficiencia de las Pymes pesqueras podríamos decir que esas mismas 2000 tons. serían reducidas en una sola planta de harina en dos turnos. Entonces quién pierde al mantener el sistema y no abrir espacio a actores emprendedores y eficientes: Todos, el país que tiene un consumo de recursos marinos por persona al año vergonsozo, apenas 7 kilos. Y El estado que no recauda el valor real de los recursos por estar estos asignados de manera gratuita. Entonces, hoy es el tiempo de los que con poco hacen mucho y no al revés. Espero que el mar de Chile le de oportunidades a todos quienes decidan emprender y no a un exclusivo grupo económico, que hoy se ha convertido en un club de yates que disfruta y goza a costa de los recursos de todos.
El Sr. Arias debiese partir reconociendo que el magister que estudió en Washington, y que destaca en su CV, fue gracias al "auspicio" de Anapesca, gremio del que fue gerente y que representa SOLO los intereses de Lota Protein, quitándole toda la validez a esta columna. Lo invito a detallar, como exgerente, qué otras empresas forman parte de Anapesca, ya que en su web no entregan estos datos...
Sr. Irarrázabal, no sé cuanto serán los emolumentos que recibirá como periodista de pymepes , pero si puedo asegurarle que las estadísticas sesgadas y los palabras de etiquetas tales como "el emprendedor" no agregan ni un gramo de valor a la discusión de fondo. Las plantas pesqueras de tamaño medio cuentan con una capacidad absoluta, logística, operativa y con prácticas de gestión del recurso humano que estén a la altura del acceso a cuotas del recurso en cuestión??, mmm, tengo mis razonables dudas. Si uno se documenta (lo invito) en ver las causas civiles y laborales que muchas empresas y empresarios que forman parte de esta asociación tienen incubadas en los tribunales de justicia, se dará cuenta que el slogan y el panfleto de justicia en el acceso para los mas "desventajosos" que serían estas "pobres víctimas", carece de todo peso.