“Los chilenos no somos la sociedad más conservadora de Occidente. Si nuestras leyes lo son, se debe a fallas institucionales que estarían evitando que nuestra democracia responda de manera adecuada a la voluntad ciudadana”, señala el autor de esta columna. El texto analiza sondeos de opinión que muestran que los ciudadanos son más proclives a legislar sobre asuntos valóricos, como el matrimonio homosexual y el aborto terapéutico, que los parlamentarios. Y desmenuza este problema de representatividad bajo el prisma de autores como Robert Dahl y Jaime Guzmán.
Salvo por la pequeña isla de Malta, Chile fue el último país del mundo occidental en aprobar una ley de divorcio. Lo hizo recién en 2004. El proyecto legislativo estuvo por casi una década en el Parlamento y, según informa la Biblioteca del Congreso, una de las razones de la demora fue la presión que ejercieron algunos sectores de la sociedad a través de los parlamentarios que estaban en contra del proyecto. La ciudadanía, por el contrario, se manifestaba de manera masiva a favor de dicha ley. Según el Centro de Estudios Públicos (CEP), en 1999 tres de cada cuatro chilenos apoyaban la aprobación de una ley al respecto.(1)
Asimismo, nuestro país tiene una de las legislaciones más restrictivas del mundo respecto al aborto, el cual es prohibido incluso en casos de violación, riesgo vital de la madre o si el feto presenta serias malformaciones incompatibles con la vida. Este nivel de restricción se encuentra en países que representan sólo el 0,4% de la población mundial: Chile más unos pocos países de Centroamérica. Sin embargo, nuestra legislación nuevamente no se condice con las preferencias populares. La encuesta 2010 ICSO-UDP indica que un 53% de los chilenos está de acuerdo con despenalizar el aborto terapéutico.
Nuestra tardía ley de divorcio y la restrictiva legislación frente al aborto ilustran la dramática disociación que puede existir entre quienes legislan y quienes son gobernados.
Enfrentados a un nuevo debate valórico, el del matrimonio homosexual, la pregunta acerca de la representación cobra sentido nuevamente. ¿Qué piensa la ciudadanía con respecto al tema? ¿Se reflejan estas preferencias entre quienes legislan en el Parlamento? En términos normativos, ¿es deseable que el Parlamento refleje la opinión de la sociedad?
Los ciudadanos frente al matrimonio homosexual
Según la encuesta LAPOP 2010 para Chile (Proyecto de Opinión Pública de América Latina), quienes aprueban el matrimonio homosexual en nuestro país son un 38% de los encuestados; quienes lo rechazan, un 62%.
Estas preferencias no son uniformes en la población y surgen interesantes matices. Las mujeres muestran una mayor aprobación que los hombres (42% versus 34%). También muestran mayores índices de aprobación las personas con mayores ingresos: 53% para quienes tiene ingresos altos contra 33% para ingresos bajos(2); 48% entre quienes tienen educación terciaria frente a 26% para aquellos con educación primaria(3). Finalmente, un bajísimo nivel de aprobación se observa en sectores rurales (24%), entre personas que otorgan mucha importancia a la religión (28%) y, particularmente, entre evangélicos (24%).
La aceptación ha aumentado a través del tiempo. La encuesta del año 2006 arrojó un 19% de aprobación para la misma pregunta, mostrando un incremento del 100% en cuatro años. También aumentó la aprobación de la homosexualidad en diversas situaciones. Adicionalmente, las cohortes más jóvenes muestran mayores grados de aceptación, con cifras cercanas al 45% y 50% para aquellos menores de 40 y 30 años, respectivamente. Ambos efectos, de tiempo y edad, sugieren de manera no ambigua que la aprobación al matrimonio homosexual –y de los homosexuales en general– continuará en aumento.
Pero… ¿qué piensan los parlamentarios?
En 2010, el Observatorio Electoral ICSO-UDP, en su documento “Brechas de Participación: Elites parlamentarias y ciudadanía en Chile”, replicó algunas de las preguntas de la encuesta nacional ICSO-UDP(4) entre los 120 miembros de la Cámara de Diputados. Si bien el estudio no arroja grandes incongruencias en ciertos temas, en materia valórica existen marcadas diferencias entre la elite política y el resto de la sociedad.
Sólo un 19% de los diputados apoya el matrimonio homosexual. Esta cifra es la mitad respecto del respaldo que concita entre los ciudadanos.
El comportamiento de los distintos bloques en el parlamento es indicativo. En la Concertación la aprobación es del 33%, lo cual indica que, al menos en esta dimensión, el bloque opositor reproduce ajustadamente las preferencias del electorado(5). Ahora bien, entre quienes votaron por Frei dicho número aumenta al 41%. Entre los diputados de la derecha, por el contrario, el rechazo es del 100%. Ni un solo diputado del bloque del actual gobierno muestra simpatías hacia la medida, a pesar de que uno de cada cuatro votantes del Presidente Piñera la aprueba.
Algunos de los patrones descritos aquí son generales a toda la agenda valórica, como ocurre con las preferencias sobre muerte asistida o aborto terapeútico. En estas materias también los diputados de la Concertación muestran una posición heterogénea que reproduce de manera bastante cercana las preferencias ciudadanas, mientras que aquellos de la Coalición por el Cambio presentan una posición unificada y más conservadora que su propia base electoral.
Adicionalmente, la labor legislativa de los diputados tiende a ser más conservadora que lo que sus propias preferencias sugieren. Así, por ejemplo, una mayoría de ellos se manifiesta a favor de una ley de aborto terapéutico, en concordancia con las preferencias sociales en esta materia. Sin embargo, tal ley no ha salido de nuestro parlamento. Más aún, esos mismos diputados hace un año atrás emitieron una desacertada declaración pública donde criticaban la ley de aborto promulgada en un país soberano como España.
Representación Ciudadana
Estos problemas de representatividad podrían explicar en parte por qué Chile tiene una de las legislaciones más restrictivas del mundo en materia valórica.
Pero, ¿deben las preferencias ciudadanas influir el proceso de toma de decisiones en materias tan sensibles como ésta? No existe una visión única respecto a este asunto.
El padre de la teoría democrática moderna, el americano Robert Dahl(6), escribió en 1971:
“Yo asumo que la característica fundamental de la Democracia es la continua respuesta del gobierno a las preferencias de los ciudadanos, considerados como políticamente iguales (…) Estos deben tener el derecho de formular sus preferencias, de darlas a conocer al resto de los ciudadanos y al gobierno por medio de la acción individual y colectiva, y de que esas preferencias pesen de manera igualitaria en la conducta del gobierno”.
Si bien Dahl describe una idealización de la democracia, existe cierto consenso entre los estudiosos de que en una democracia moderna la demanda por políticas debe tener eco en la toma de decisiones. Esta es la visión de los economistas, quienes influidos por el trabajo del también americano Anthony Downs en 1957(7), sugieren que la competencia política es capaz de guiar los resultados a posiciones que reflejan aproximadamente la voluntad del ciudadano medio o mediano.
Dentro de esta visión, la disociación entre la elite y la ciudadanía apunta hacia una falla en los mecanismos de competencia democrática encargados de disciplinar a la clase política. En particular, en la cuestión valórica los partidos de derecha chilena muestran una nula reacción con respecto a las preferencias de su propio sector. Por el contrario, parece ser que partidos altamente ideologizados en estas materias simplemente imponen sus preferencias sobre los electores y no viceversa.
Pero existen otras visiones respecto a la representación. Uno de los principales autores intelectuales de nuestra actual institucionalidad, Jaime Guzmán, resolvía así la misma cuestión:
“La concepción dogmática que algunos teóricos persisten en propiciar, se basa en la pertinaz repetición del contrasentido de considerar que los gobernantes son “mandatarios” del pueblo, como si gobernar no fuera exactamente lo contrario de ser un mandatario, quien debe seguir las instrucciones de su mandante. Que el pueblo elija al que manda constituye algo muy diferente de nombrar un mandatario. Mientras éste debe cumplir la voluntad de su mandante, razón por la cual el mandato es esencialmente revocable, las autoridades públicas han de obrar en cambio de acuerdo a su libre y recta conciencia orientada al bien común, y si actúan dentro del marco de sus atribuciones, obligan a la obediencia, aun cuando pudiera establecerse que la voluntad popular es divergente al respecto”.(8)
En esta visión autoritaria, las instituciones deben restringir la soberanía popular. Problemas tan importantes como el matrimonio homosexual –o como lo fue el divorcio en su tiempo– no pueden ser dejados al fervor de las masas, sino que deben ser orientados por el “bien común”.
Hemos escuchado repetidamente este tipo de argumentación cuando se debaten asuntos valóricos en nuestro país. Importantes sectores de la clase política sienten mayor cercanía por una noción autoritaria de democracia que por aquella que enfatiza la voluntad popular. Malas noticias tanto para heterosexuales como para homosexuales: la ley que resulte tendrá tintes más conservadores que nuestras preferencias sociales.
Los chilenos no somos la sociedad más conservadora de Occidente. Si nuestras leyes lo son, se debe a fallas institucionales que estarían evitando que nuestra democracia responda de manera adecuada a la voluntad ciudadana.
Notas
1.- Otras encuestas dan porcentajes distintos, pero en cualquier caso mayoritario. La cifra del CEP es reproducida por Ryan Carlin Ryan en “The Decline of Citizen Participation in Electoral Politics in Post-authoritarian Chile”, 2006.
2.- Llamamos barrio alto y bajo a aquellos hogares con ingreso familiar sobre 531 mil pesos y bajo 200 mil pesos, respectivamente. En las familias que se ubican entre esos dos rangos, la aceptación al matrimonio homosexual se ubica en un 40%.
3.- Esto va en concordancia con numerosos estudios sobre discriminación donde se evidencia que sectores más educados presentan mayores niveles de tolerancia.
4.- Entre los ciudadanos, la encuesta ICSO-UDP indica que un 39% de los ciudadanos desaprueba el matrimonio homosexual, cifra que concuerda con el 38% que encontramos en LAPOP.
5.- Dentro de los ciudadanos inscritos en los registros electorales, la aprobación se reduce a un 33%. Entre quienes no están registrados dicho número se eleva a un 48%, lo cual apunta a un problema adicional de representación dado que quienes no participan del proceso eleccionario tienen preferencias distintas a quienes efectivamente lo hacen.
6.- Robert Dahl, Polyarchy: Participation and Opposition, 1971.
7.- Anthony Downs, An Economic Theory of Democracy, 1957.
8.- Jaime Guzmán, El Sufragio Universal y la Nueva Institucionalidad, 1979.

no es nada nuevo , los parlamentarios no representan a la ciudadania y hay que cambiarlos, en realidad el sistema esta agonico
Creo que es mayoritario el sentimiento de los chilenos de estar en contra del matrimonio homosexual, no tanto así de las regulaciones patrimoniales. Esa realidad es disonante con las expresiones orales de los parlamentarios que por oportunismo y sólo en público se muestran proclives a sacar adelante esta legislación. En parte creo que esta realidad ha sido reforzada por la, a mi juicio equivocada, estrategia ocupada por la comunidad homosexual la cual ha sido presionar a los legisladores y no preocuparse primero por la aceptación social real de su opción. Es como poner la carreta delante de los bueyes. Deben trabajar primero por la aceptación de la gente y luego pensar en legislación.
Si entiendo bien lo que leí la mayoría no está de acuerdo con el matrimonio homosexual, si con la regulación de patrimonio... Eso quiere decir que cuando la comunidad gay dice "todo el país lo quiere" está manipulando a su conveniencia. También manipulan los que meten todo al mismo saco: Claramente, nuestras instituciones están en decadencia, pero eso no aprueba cualquier cosa que los legisladores rechacen. Es tener 2 dedos de seso.
La igualdad de derechos les causa estupor a nuestros seniles, vetustos y añejos parlamentarios. Hay que legislar de una vez por todas en estas materias pq ya llevan un atraso de más de 30 años al no regular un sin fin de hechos que ocurren en nuestra sociedad chilena y que no están regulados viviendo de un completo abandono y desinterés del parlamento hacia sus ciudadanos, ciudadanos que les pagamos un sueldo a cada uno de ellos para solucionar estos temas y no hay luces al respecto. Cada vez pienso más en que los parlamentarios ganan más plata vendiendo los pedazos que quedan de nuestra república, aprobando leyes privatizadoras de espacios soberanos como el mar, las montañas, islas, reservas naturales, desiertos, geisers, etc. que con la plata que le pagamos los contribuyentes. IGUALDAD DE DERECHOS PARA TODOS AHORA !
creo que las encuesta sólo evidencia el grado de aceptación y tolerancia que se tiene frente al tema, la resistencia al cambio siempre va a estar. si quieren casarse o no, los gays, les debiera sólo importar a ellos. yo no me ando metiendo en la vida del resto para darle permiso o no a casarse, acaso son menos personas? que no pueden decidir por ellos mismos? hay que ser muy mala clase para andar chaqueteándole la vida al resto. o no?
Re. Fernando, Jun, 15 :Qué hay "decadencia" que ver con homosexualidad ? Homofobia ?
fernando: te importa realmente?, va a cambiar tu vida si un par de gays se casan? yo estoy segura que no, pero si a ellos les importa hacer una fiesta y casarse frente a su familia y amigos (porque eso es o no?) porqué al resto del mundo nos tiene que importar? no cacho...
[...] Salvo por la pequeña isla de Malta, Chile fue el último país del mundo occidental en aprobar una ley de divorcio. Lo hizo recién en 2004. El proyecto legislativo estuvo por casi una década en el Parlamento y, según informa la Biblioteca del Congreso, una de las razones de la demora fue la presión que ejercieron algunos sectores de la sociedad a través de los parlamentarios que estaban en contra del proyecto. La ciudadanía, por el contrario, se manifestaba de manera masiva a favor de dicha ley. Según el Centro de Estudios Públicos (CEP), en 1999 tres de cada cuatro chilenos apoyaban la aprobación de una ley al respecto.(1) [...]
no se como los diputados y senadores olvidan esos proyectos de ley. Algunos proyectos duermen, que falta de interes y de respeto. Con razon el pais no avanza. Que lata. Para que legislen sobre el matrimonio gay pasaran ni siquiera 2 generaciones más jajajaj... No lo vere. Que lastima
los parlamentarios en materia valórica hacen valer la opinión personal, por sobre la de sus electores y es evidente la falta de representatividad y es que los chilenos llevamos muchos años votando por lo menos malo y este es el sistema parlamentario que tenemos, una tropa de gente ganando sueldos millonarios que responden a "lo menos malo" de nuestra clase política.
Francamente tengo dudas de que la mayoría de los chilenos sean partidarios del matrimonio homosexual. Pero efectivamente han habido casos en que se voto abiertamente en contra de la ciudadanía, un caso emblemático fue el de la pena de muerte, en que los parlamentarios votaron abiertamente en contra de la mayoría, por último el divorcio salio, pero la pena de muerte fue un voto ex-profeso en contra el deseo mayoritario. El problema es que los chilenos no tenemos convicción democrática, en democracia las decisiones de la mayoría se imponen, el que no esta de acuerdo con la decisión, en su ámbito particular, no lo hace, y es respetado. Los chilenos son en general demócratas en la medida que los votos concuerden con su ideología, cuando deja de concordar, se acabo la democracia. Esto siempre ha sido así, la mayoría de los chilenos son partidarios de la pena de muerte, y fue derogada,
CAMPAÑA EN DEFENSA DE LA FAMILIA Hoy estás a tiempo de impedir la destrucción de la familia Los grupos gays dicen que tú no eres hombre o mujer porque tengas un sexo concreto, que cada cual es libre de decidir cuál es su sexo, con independencia de lo que la naturaleza le ha dado. ¡Y eso lo quieren convertir en ley! Exige al Parlamento que no introduzca la orientación sexual en nuestras leyes ¿Crees que eres hombre o mujer? ¿Crees que perteneces al género masculino o femenino porque naciste con un sexo determinado? Pues los grupos organizados de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales dicen que no. Parece irracional, absurdo. ¡Y lo es! ¡Pero están reclamando que las leyes de nuestro país reconozcan semejante barbaridad! Según estos grupos tú no eres lo que naces, hombre o mujer, sino lo que quieras ser según tu voluntad, por más que tengas un sexo concreto desde el día de tu nacimiento. Estos grupos LGTB, que así se llama el lobby de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales que está presionando para modificar la ley en nuestro país (¡y la razón y el sentido común!) quieren leyes propias. Pretenden que Chile introduzca en su legislación elementos discriminatorios y sexistas. Nadie está contra los derechos civiles de los gays. Pero ningún ciudadano pide derechos particulares en función de cómo ejerce su sexualidad. Cada uno vive su vida privada y el Estado no ha de meterse bajo las sábanas de nadie. ¿Por qué entonces los homosexuales pidan que se les reconozcan derechos particulares? Te lo voy a contar. Reconocer esos supuestos derechos abre la puerta a los objetivos del lobby gay. Introducir ahora la orientación sexual en nuestras leyes es solo el primer paso. Los siguientes objetivos son: 1º Acabar con la familia tal como la hemos entendido siempre y como se entiende en todas las civilizaciones: la unión de un hombre y una mujer. 2º Aprobar el mal llamado “matrimonio” homosexual. 3º Legalizar la adopción de niños por los homosexuales. Si admitimos, como pretenden, que el género es relativo y puede elegirse en cualquier momento, ¿con qué argumentos jurídicos y legales se podrá impedir el día de mañana que se reconozcan derechos a los que ejercen su sexualidad con niños o con animales? Te lo voy a decir con claridad: cuando llegue ese día no podremos hacer ya nada. ¡Impídelo pinchando en el siguiente enlace! Antes de que sea demasiado tarde exige al Parlamento que no introduzca la orientación sexual en nuestras leyes Hoy se habla de proteger las ballenas, los bosques… ¿Dónde está la protección de la primera de todas las naturalezas: la humana? ¿A la familia formada entre un hombre y una mujer? La Corte Suprema ha dicho en varias oportunidades que esta ley es innecesaria. La orientación sexual no ha sido reconocida en la ONU. En los países donde se ha aprobado, esta ley no ha generado paz social, solo conflictos. Esta ley es el primer paso para la aprobación de las uniones homosexuales y la adopción de niños: esto ha sucedido siempre en todos los países donde se han aprobado leyes similares. No queda demasiado tiempo para impedir que cosas así sucedan en nuestro país. Dentro de días el Senado votará en sala esta ley que quiere acabar con la familia. Pero todavía estamos a tiempo si reaccionamos con rapidez: Exige al Parlamento que no introduzca la orientación sexual en nuestras leyes.
Re. José, Jun.16. Que ignorancia y sobre todo miedo !
Aca va lo que están sosteniendo los grupos Gay, y no tiene nada que ver con lo dicho por José. http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2011/06/16/por-un-matrimonio-igualitario/
Conclusion : Los parlamentarios, llamados también representantes, no representan a quienes los eligieron, es decir al pueblo elector. (Solo a personas tan poco democraticas y tan poco respetuosas de la poblacion como Jaime Guzman se le puede ocurrir que al elegir a un Presidente o a un parlamentario o a un edil el pueblo le firma un cheque en blanco para que haga lo que quiera aunque vaya en contra de lo deseado por la poblacion. Esta posicion revela que Jaime Guzman pensaba que los ciudadanos son como niños, no saben lo que conviene a su bien comun por lo que los elegidos deben decidirlo en su lugar!). Como puede asi extrañarnos la gran abstencion en las elecciones que muestra el poco interés, sobre todo de los jovenes en las instituciones democraticas: saben que no seran correctamente representados. La tendencia mundial es hacia la legalizacion del divorcio, del aborto terapéutico y de la union de dos homosexuales. Chile va sin duda a adaptar su legislacion a este deseo de la poblacion cuando la democracia chilena sea una democracia real y no "protegida". Pero estamos viendo que lo hara mucho mas tarde de lo que podria causando asi la desgracia de cientos de miles de chilenos, salvo si la poblacion elige a quienes la representen verdaderamente. La razon qu explica por qué los pueblos del mundo aprueban el divorcio es muy simple : que alternativas tienen dos personas que no pueden seguir viviendo juntas ? : divorciarse o vivr una vida de conflictos y de odios perturbando asi la vida de sus hijos en formacion y mantener una apariencia falsa y tener relaciones sexuales extramaritales. Es eso lo que les proponen los que se oponen al divorcio? Que alternativa tiene la joven que tiene un embarazo no deseado (menor, dependiente economica, desinformada sobre la contracepcion, violada, malformacion o enfermedad congénita...)? Aborto hecho correctamente o la desgracia para la joven, su familia y su hijo? Es eso lo que proponen los que se oponen al aborto ? Proponer una vida de desgracia y de enfermedad es "proteger la vida"? Que alternativa tiene el joven que sin haberlo elegido se siente atraido por un amigo? Unirse legalmente a su amigo o construir una vida de frustracion y de mentira ? Casarse y causar la desgracia de una joven ? Cambiar frecuentemente de pareja sexual favoreciendo las infecciones sexualmente transmitidas y el SIDA ? Esto es lo que proponen los que no reconocen los Derechos Humanos a los homosexuales ? Hay estudios correctamente hechos que muestran que una pareja de homosexuales puede adoptar un niño sin mas riegos para él que un hijo propio o adoptado de heterosexuales. Todo homosexual es hijo de heterosexuales, no ?
Matrimonio gay, aborto, legalizacion de las drogas, manipulacion genetica, semillas transgenicas, etc... ¿Qué más nos queda para hacer bolsa a la sociedad?
Concuerdo en muchos aspectos con lo que dice Mario, en cuanto a que cuando no se da cabida a la diversidad (en cualquier grado), surgen toda clase de patologías y engaños, sufrimiento y el no desarrollo de todos los ciudadanos. Pero me he puesto a reflexionar sobre el tema de la adopción por parte de parejas del mismo sexo, y creo que está siendo incluído dentro del mismo paquete de demandas que el matrimonio, lo que considero debiera ser un tema aparte, analizado y estudiado con mas detención.
Si la mayoría del Senado no está de acuerdo con esta Ley, ¿quiere decir que son incompetentes??? cuando es obvio y lógico querer legislar sobre temas realmente importantes que favorecen a una Sociedad y no solo al capricho de una minoría de MINORÍAS... porque hay muchos Homosexuales que no están de acuerdo con esta ley porque saben lo que vendrá después y el fin que quieren alcanzar ocultamente, se victimizan y se esconden detrás de organizaciones que ni siquiera se han pronunciado, como decir que beneficia a evangelicos cuando ellos nunca han reclamado legislar a favor de ellos, nombran discapacitados cuando ya hay leyes que están a favor de ellos, entre otros... quieren despistar nombrando derechos humanos sabiendo que Chile es un país que esta fuertemente marcado por una violación a los derechos, se toman de esto y se comparan con APARTHEID, cuando nunca han sido encarcelados, golpeados, ridiculizados, humillados, etc. ABRAMOS LOS OJOS.. Ellos se burlan de los que estamos en contra, nos humillan en los medios de comunicación, no nos dan los espacios ni tribuna para opinar y nos discriminan por tener pensamientos distintos. Pero al final lo único que espero es que nuestro País crezca y no entre en decadencia aprobando estas perversidades!
La falta de sintonía entre la clase política que sigue leyendose como de izquierda y derecha, una ya arcaica clasificación, y la ciudadanía ya nos indica que debemos dar vuelta a nuestro sistema político. Chile es mas que 2 grandes bloques y hay que dar cabida a la diversidad
Re. Katiuska Jun.27. Esperamos que Ud. nunca tendrá una hija o un hijo nacida/o con "estas perversidades". Ud. no tiene un amplio saber sobre homosexualidad, eso sí es claro!
yo creo que cada persona puede tomar la decicion delo que quiere y le gusta ser y que a nadie le debe importar ni recriminar lo que uno elige ser es decision de cada una de las miles de personas que ahi en la tierra y punto.
Donato, claramente no tendré un hijo o hija nacida así, porque esto no es de nacimiento, es una anomalía y tiene solución con terapias por si no lo sabias. Si no me conoces no se como puedes afirmar que yo no se sobre algún tema en especifico, creo que solo manifesté mi opinión y tengo la libertad de opinar y escribir lo que siento. estoy segura que si hubiese sido lesbiana y opino a favor de esto, tu me habrías dicho "ud tiene un amplio saber sobre la homosexualidad" así con gente como tu, que se cree dueño de la verdad y de escoger quien sabe y quien no, dudo que crezcamos como sociedad y como país. ustedes son los primeros en discriminar! Hazte ver!
no encuentro que ser homosexual sea una anomalia ni una enfermedad sino un estado que cada uno decide. yo decido cual es mi identidad sexual porque solo yo se lo que siento. y para poder entender en su totalidad a la homosexualidad hay que ser homosexual. si yo no hubiera experimentado estos sentimientos nunca podria haber entendido por que los homosexuales piden la legislacion del matrimonio igualitario. en mi caso yo me empeze a fijar en una niña que llego a mi colegio, me empezo a atraer no fisicamente sino su personalidad. me encantaba, lentamente me fui enamorando mas de su personalidad hasta que cada gesto me parecia hermoso, su forma de ver la vida, el hecho de que pensara que cada persona era importante y merecia respeto, simplemente me ilumino el mundo. si el amor es felicidad y dicen que la homosexualidad es una enfermedad, ¿quien no querria estar enfermo? enfermo de felicidad :). en realidad no encuetro que haya argumentos concretos para decir no al matrimonio igualitario :/
Claramente Katiuska, usted no sabe nada de nada, la que debería hacerse ver es usted. Empezando porque ni siquiera se ha informado bien respecto al tema; por favor, vea reportajes sobre el tema, deámbulan por muchos canales, donde dice CLARAMENTE que la homosexualidad uno nace, no es que sean enfermos mentales, por favor mujer!! es que acaso no fuiste al colegio? o sea que ahora podrías decir que no te juntas con personas que tienen SIDA porque se te puede pegar!! Si me dices eso, créeme, no sabrías ni donde estas parada. Por eso Chile no crece, por gente cartucha como usted. De seguro si tuviera un amante, lo más probable es que diría que ése error lo puede cometer cualquiera. Ahora, ¿porqué perdonarle si fue usted la hambrienta sexual? piénselo, no le tomará muchos minutos, y ojalá le tocasen todos sus hijos e hijas gays, si no lo vive, no sabrá nunca de lo que habla. Saludos~ Los parlamentarios son hombres añejos, deberían cambiarlos porque sólo generan problemas, el charqui ya está seco señores, necesitamos carne fresca.
que asco la UDI y la iglesia, todos sus programas con nombres bonitos como unidos por la vida que en verdad son solo programas que incentivan el ODIO , LA DISCRIMINACION, LA INJUSTICIA Y LA DESIGUALDAD... dios les hará juicio a ellos, con eso me quedo tranquilo