El edificio donde viví hasta febrero de 2010, Central Park, fue construido entre los años 2001 y 2003 por la Constructora DLP. El dueño del proyecto es Inmobiliaria General S.A. (IGSA), una empresa del grupo CGE. Se suponía que era una estructura con altos estándares de construcción en los que los valores de los departamentos fluctuaban entre 1.180 y 2.170 UF. “Inmejorable ubicación con una vista única al Parque de los Reyes asegurada. Elegante hall de acceso, jardines con juegos infantiles, lavandería, sala multiuso, gimnasio”, decía la publicidad del condominio en la web del Portal Inmobiliario.
Pero esos “altos estándares de construcción” fueron puestos a prueba el día 27 de Febrero del 2010, por un sismo que afectó a casi todo Chile. Esa noche, el Edifico Central Park sufrió colapso de los pilares 12 y 13 en el subterráneo, grietas en muros de todos los pisos, rotura de tabiques, cerámicas, ventanas y puertas.
Un edificio de buen diseño y alta calidad en la construcción no debiera haber tenido daños. A escasos metros de Central Park se encuentra el edificio Parque Panorama (Balmaceda 2088), que no sufrió perjuicio por el terremoto. Sorprende la diferencia de resistencia que tuvo Panorama en comparación con nuestros departamentos, siendo que ambos fueron construidos por DLP. Nosotros, a más de un año del terremoto, todavía no podemos habitar nuestros inmuebles. A esto se suma el hecho de que IGSA ha faltado a cada uno de los compromisos adquiridos, elaborando un camino legal con sus abogados para establecer una segunda estafa.
El 3 de marzo del 2010, el sr. alcalde Pablo Zalaquett visitó el edificio Central Park y se decretó la inhabitabilidad del edificio. Dos días después, IGSA y los vecinos de Central Park firmaron un acuerdo en las oficinas de la Municipalidad de Santiago, en donde IGSA se comprometía a pagar dinero a los 158 propietarios para que arrendaran otras propiedades mientras se reparaba el edificio. (Ver acuerdo)
En menos de una semana, IGSA desconoció el acuerdo firmado en la Municipalidad, en el cual sirvió de aval el alcalde Sr. Zalaquett, y presentó otro acuerdo en donde deja fuera del pago de arrendamiento a un grupo de vecinos, por considerar que ellos no han sido afectados por el sismo. La empresa pone en el “grupo de los excluidos” a todos aquellos que: arrendaban sus departamentos y en que el que habitaba no era el dueño (ya sea padre, hijo, hermano, etc), habiendo ejemplos en los cuales hay adultos mayores a los que sus hijos o familiares compraron el inmueble para que adultos mayores vivieran allí, sin percibir arriendo alguno. Después de semanas de discusiones entre los vecinos, la propuesta fue aceptada en mayo de 2010.
La empresa constructora DLP respondió por medio de una carta al Sernac que no era la responsable de lo que pasó al edificio Central Park, indicando “que el edificio fue construido en base a los planos de cálculo, de diseño y especificaciones técnicas provistas por el propietario. A su vez, los materiales empleados en la construcción fueron todos de la calidad especificada…” (Ver carta) Un informe del DICTUC indicó que el concreto utilizado en las zonas de daño está por debajo de la norma y la calidad requerida. Los vecinos, entonces, contrataron a Daniel Guillot como ingeniero calculista, quien concluyó que no sólo la calidad del material es deplorable, sino que también no se cumplieron especificaciones técnicas de cálculo y de diseño, sin embargo, indicó a los vecinos que el edificio era reparable.
Desde junio del año pasado, IGSA comenzó una estrategia de estirar los tiempos y no realizar ningún trabajo. Para los vecinos, poco a poco la promesa de reparar el edificio se desvanecía. Al mismo tiempo, IGSA fue reduciendo la oferta de compra de departamentos, ofreciendo comprar los inmuebles al mismo precio que los vendió y no a precio de mercado. Además, los departamentos con seguro debían endosarle los seguros a IGSA, y en el caso de quienes cobraron seguro, los montos le serían descontados del precio de venta. Con estas ofertas de la empresa, los propietarios fueron víctimas de una doble estafa, ya que ante el dolor y la situación de crisis y desesperación de los dueños, 112 de ellos han decidido aceptar el acuerdo que ofrece la inmobiliaria. Durante esta semana, IGSA finaliza el proceso de firma de las escrituras con estos vecinos.
Pero, existe otro grupo de 44 propietarios que no han aceptado las condiciones ofrecidas por IGSA, ya sea porque no pueden comprar un nuevo bien, por estar jubilados, enfermos o porque lo que ganan no les alcanza para adquirir algo similar a su antiguo departamento. IGSA se ha negado a negociar con este grupo, no ha respondido a los reclamos interpuestos en el Sernac y al diputado Sr. Felipe Harboe, que ha tomado el caso de los vecinos y llevado sus planteamientos, pero que no ha podido convencer a la empresa.
Ante las promesas del actual señor Presidente sobre el proyecto “Mapocho Navegable” frente al Parque de los Reyes, creemos que en un futuro cercano se elevará la plusvalía del sector, y por ende el valor del edificio Central Park. Es muy probable que las acciones de IGSA vayan en dirección a volver a lucrar con el edificio, y no con un sentido de reparación por la mala calidad de los departamentos vendidos.

que verguenza para el Central Park de estados unidos que se alla tomado este nombre para un edificio mal contruido en chile
sin duda esta a sido la triste realidad de personas , que han sido estafadas por gente de cuello y corbata. yo soy uno de los estafados.
Una vez más la indefensión más absoluta. El poder del dinero, los contactos, los recursos económicos hace que uno renuncie, ciertamente bajo presión, al derecho del respeto y de la justicia. El SERNAC no es suficiente, o es un organismo con insuficientes atribuciones, entonces lo que se requiere es que el Estado otorgue mayores atribuciones a SERNAC o derechamente cree la figura de una Fiscalía de Protección a Ciudadanos para perseguir esto ilicitos. Vivo en el Condominio Parque de los Reyes II y el entorno es privilegiado.
Es insólito que en pleno siglo XXI, ciudadanos sufran lo arbitrario de esta situación. Lamentablemente las instituciones no estan funcionando, el Sernac no tiene capacidad para enfrentarse a las empresas, en defensa de los consumidores. Hasta cuándo los poderosos hacen lo que quieren con las personas que sufren el calvario, de haber perdidos sus hogares. Espero que este vía crucis termine lo más pronto posible para estos chilenos.
Este tipo de estafas siempre son pagadas por la clase media. La clase "media" es la que paga todos los platos rotos. Si fueran probres, el caso ya estaría en manos de algún diputado, senador o del mismo presidente y con cobertura nacional por los 4 canales de televisión abierta. Si fueran del sector ABC1 estas empresas andarían con la cola entre las piernas por el miedo a los staff de abogados que estas personas pueden contratar. A la clase "media" sólo le queda seguir pagando sus dividendos, seguirle pagando al sistema y esperar que alguien por ahí se apiade y presente un "proyecto de ley" que al final no llega a ninguna parte porque todos estos diputados y senadores tienen algún interés creado.
No hay que ser iluso, la compra de estos deptos es el nuevo negocio de la empresa CGE, deptos comprados a bajo precio, reparado con los seguros que les pagaron a los vecinos y que estos debieron endosarlos a IGSA, . En, fin la reparacion se efectuara con los dineros de los vecinos. Que gran negocio. !!!Hasta cuando las grandes empresas se burlan de la gente de trabajo ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ el empresariado mas ricos, y los vecinos del Central Park mas pobres. Buen negocio CGE
Insólito, las instituciones no funcionan. El SERNAC no tiene capacidad para exigirles a las empresas que cumplan con la ley.En pleno siglo XXI, los ciudadanos estan siendo vulnerados en todos sus derechos.
El Sernac, aparte de ser carteros calificados, no sirve para nada. Lo que deben hacer los vecinos es una demanda en tribunales, será largo, fatigoso, desalentador, pero quizás unidos y con abogados dispuestos a hacer bien la pega, se pueda ganar y sentar precedente en esta meteria. Lo malo es que los vecinos se dividieron y no empujaron todos juntos hacia el mismo lado y seguro esta fué una estrategia de la empresa. Los medios de comunicación, en especial la TV siempre son útiles en estos casos, así que deben seguir mandando cartas y llamando a los medios. Y continuar con acciones legales. Lo peor es claudicar y desanimarse. Mando toda mi solidaridad a este grupo de chilenos que fueron afectados en sus viviendas y a quienes la "nueva forma de gobernar" ha ignorado y dejado en desamparo. Como son personas dignas y de trabajo, no harán protestas ni shows mediáticos que molesten a la autoridad de turno, lo cual facilita el abuso de las empresas inescrupulosas que han lucrado con la desgracia del terremoto.