Sobre la prescripción: Fui abusada por un pariente en mi niñez. Ya mayor arranqué de la ciudad donde vivía porque no podía compartir el mismo suelo con él y con todas las personas que supieron lo ocurrido.
Si la ley cambiara algún día, espero que me atreva a hacer la denuncia porque en estos casos el tiempo no es suficiente para curar las heridas.

Agradezco profundamente a estos “gladiadores” (citando al señor Villegas), que con lo que están haciendo es como si tuviéramos una voz en el oído que nos dice que no estamos solos, que no sintamos vergüenza porque no fuimos los culpables. Ojala los tribunales también dijeran lo mismo.