Año tras año los reclamos en educación resultan muy similares. Como si los acuerdos nacionales, los pactos, las declaraciones fueran siempre insuficientes, o no tocaran los asuntos de fondo, la educación vuelve a estallar más o menos como la vez anterior. Una muestra es esta entrevista a Juan Eduardo García Huidobro, decano de la Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado. Fue hecha en octubre de 2010 y su diagnóstico sigue siendo válido. Hay circunstancias que han cambiado, por cierto: Joaquín Lavín era ministro y acababa de estrenar su sistema de semáforos para indicarle a la gente cuáles eran las escuelas rojas, amarillas y verdes. Pero lo que Huidobro detecta, sigue siendo válido. “Los pingüinos fueron un grito brutal. Decían: ‘hicimos un esfuerzo, llegamos a cuarto medio, tenemos que dar la PSU, pero venimos del colegio X y nunca vamos a sacar lo que obtuvo la niñita del Santiago College. Hicimos un esfuerzo pero la sociedad nos ofrece un sistema que no respeta nuestros derechos y es perfectamente desigual”, dice el académico. Es de esperar que esta vez, cuando las aguas se aquieten, esta entrevista deje de ser válida.
En estos días el ministro de Educación se prepara anímica y mediáticamente para dar una pelea contra el gremio de los profesores. Quiere lograr, entre otras cosas, que los directores puedan remover al 5 % de los docentes de sus establecimientos. Así planteado el escenario por Joaquín Lavín, pareciera que despedir maestros fuera el primer gran paso para sacar a la educación chilena de su estado actual y tener profesores de calidad.
Juan Eduardo García Huidobro, decano de la Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado, no niega que tener profesores de calidad sea una tarea acuciante, pero cree que el drama en este ámbito no se reduce a los educadores ni se soluciona con despidos.
Para García Huidobro, el eje está en la “brutal desigualdad” de nuestro país. Desigualdad que se manifiesta en la sala de clases, que explota en la encuesta CASEN y que estaba en el corazón del “Movimiento Pingüino” como bien sabe él, pues le tocó presidir el Comité Asesor Presidencial que convocó Michelle Bachelet para resolver el tema.
-Los pingüinos fueron un grito brutal. Decían: ‘hicimos un esfuerzo, llegamos a cuarto medio, tenemos que dar la PSU, pero venimos del colegio X y nunca vamos a sacar lo que obtuvo la niñita del Santiago College. Hicimos un esfuerzo pero la sociedad nos ofrece un sistema que no respeta nuestros derechos y es perfectamente desigual”, afirma García Huidobro, recordando la rebelión que puso la desigualdad en la educación en el primer punto de la agenda.
En estos días, otro comité entregó al ministro Lavín una serie de propuestas en las que no aparece este tema. Con todo, a este decano le parece que las propuestas constituyen “la reforma posible” y en ese sentido las valora como un avance.
-Cuando partió la comisión de Lavín sus integrantes decían que esta es una comisión técnica, a diferencia de la que convocó la presidenta Bachelet…
Claro, es tan técnica que no hay nadie que dedique su vida a formar profesores… A mí, en realidad, me parece más bien una comisión de políticos, no de técnicos, pues predomina gente que tiene posiciones políticas, como Harald Beyer, Patricia Matte, más el conjunto de ex ministros de la Concertación. Mi impresión es que es una comisión que busca ampliar el espectro gubernamental, ampliar un cierto consenso respecto de lo que es posible hoy.
-El consenso parece apuntar a mejorar la calidad de los profesores. ¿Qué opina de eso?
Es positivo que haya acuerdo en ese tema. Sin embargo, estoy convencido de que esa no es la bala de plata que algunos creen. Primero, porque nunca en educación vamos a poder arreglar las cosas colocándole solo una pata a la mesa, por fuerte que ella sea. Sobre todo si tenemos un sistema hecho pedazos en términos de segregación social, con diferencias tan brutales. Si no nos preocupamos de la desigualdad de manera importante, estas políticas docentes pueden ser el merengue de una torta inexistente.
“Si no nos preocupamos de la desigualdad de manera importante, estas propuestas pueden ser el merengue de una torta inexistente”
-Para usted, entonces, el tema más relevante es el de la desigualdad.
Sí. Pero no quiero decir que tener docentes de calidad no sea importante. Lo que digo es que no es el único problema. Porque lo que se puede lograr con buenos profesores en un sistema igualitario no es lo mismo en un sistema como el nuestro. A los profesores macanudos que queremos formar les va a tocar ir a trabajar a una escuelita donde están todos los niños pobres, cuyos padres tienen escasa escolaridad. Así, es muy probable que la escuela siga estando en rojo en el mapa del ministro Lavín.
-¿Qué es para usted lo peor de la desigualdad: que un niño reciba una educación de $300 mil y otro se eduque con $30 mil?
No solamente eso. Porque junto al colegio de $30 mil hay otro de $50 mil, donde van las familias que pueden pagar un poco más; y más allá otro de $100 mil y así para arriba. Entonces, el efecto no es sólo que unos pocos tienen una educación más enriquecida, sino que todos se educan sin vasos comunicantes. Este sistema, como dijo la OECD en 2003, está hecho para mantener las diferencias de clase y no para superarlas. Y ese es un problema gravísimo de nuestro país. Ahora mismo nos estamos haciendo el harakiri con la Casen porque aumentaron los pobres. Sin embargo, nadie dice que aumentaron los pobres mientras sigue habiendo un sector que percibe beneficios 11 veces más altos que el 10% más pobre. Esas son nuestras tremendas desigualdades, un tema que no se toca. Miramos a Finlandia porque tiene buenos profesores, pero no vemos que es el país que tiene la menor desigualdad social del mundo.
-¿Qué le parece la idea de semaforizar la educación?
Esa idea tiene dos cosas complicadas. Primero, que como existe una tremenda asociación entre el nivel socioeconómico del niño y sus resultados escolares (asociación que nos vamos a demorar 20 años en cambiar), yo podría hacer el semáforo sin mirar el Simce. Puedo hacer el mapa de las zonas rojas antes de la prueba, viendo puros datos “no educativos”. Y me va a resultar más o menos igual al que hará el ministro. Por lo tanto, es un esfuerzo que no tiene mucho sentido. Segundo, si lo que quiero es darle información a la familia sobre cuáles son las buenas y las malas escuelas, tengo que medir de otra manera. No puedo comparar el promedio simple del Simce de un colegio pagado en Las Condes con el de una escuelita municipal de Tirúa. No tiene sentido hacer eso. Tengo que entregar otro tipo de medidas. Por ejemplo indicar cuáles son las escuelas que logran mejorar más, respecto del origen de sus alumnos; o al menos las que están mejorando.
“Este sistema, como dijo la OECD en 2003, está hecho para mantener las diferencias de clase y no para superarlas”
-¿Cree que ese mapa estigmatizará a los pobres?
Honestamente me parece casi sádico decirle a una jefa de hogar que vive en una población pobre de Santiago, que todas las escuelas cercanas son rojas y que las únicas buenas quedan a 8 ó 10 kilómetros de su casa. Ella no tiene ninguna posibilidad de llevar a sus hijos a escuelas de Las Condes y tendrá que seguir enviándolos al mismo colegio. En como tirarle un fardo a la espalda y decirle “señora, está jodida”. Lo mismo para los profesores. El que trabaja en una escuela roja: ¿qué puede hacer? Tratar de huir de ahí lo antes posible. Nadie va a querer enseñar ahí. Es claramente una especie de transferencia de la responsabilidad estatal a la señora de la población. Porque es el ministro Lavín el que tiene que ver cómo el Estado mejora las escuelas rojas y no la señora que debe enviar sus hijos a esas escuelas. No me parece bien pensar que el mercado y la elección de los padres van a mejorar las escuelas. Eso no es verdad.
-Otras de las medidas que quiere tomar el ministro Lavín es permitir que los directores puedan despedir al 5% de los docentes. Y ello porque se critica mucho la inmovilidad que tienen los profesores en el sistema municipal.
Es el mismo simplismo que el mapa: tratar de reducir a fórmulas simples problemas complejos. La inamovilidad que se critica tiene un sentido: se debe a que el profesor trabaja en un servicio en el cual los jefes van rotando. Y si yo tengo un sistema que depende del poder político, y el poder político es rotativo, es normal que, para que ese sistema funcione, yo genere confianzas fuertes. Además, la inamovilidad que se critica no es tal. Se puede echar a un profesor, pero el despido está ligado a causales, a procesos justos, a la posibilidad de defenderse. Si los procedimientos son engorrosos y las causales de despido son excesivamente pacatas, discutamos eso. Pero no digamos que hay inamovilidad.
“Miramos a Finlandia porque tiene buenos profesores, pero no vemos que es el país que tiene la menor ‘desigualdad social’ del mundo”
-Muy bien, pero la idea de fondo es que abriendo la compuerta del despido, los profesores se pondrán las pilas. ¿Es un buen incentivo?
Eso es simplemente ridículo. Esto estaba bueno para los remeros de las galeras: “el que no rema, ¡cha!”. Pero aquí se necesita la astucia y la creatividad de las personas, y eso no se consigue con miedo. Cómo puede alguien pensar que un profesor va a querer a sus alumnos, les va a dar valores y les va a enseñar que la vida vale la pena vivirla, que estamos en una fraterna sociedad, si tiene que hacerlo para que no lo echen. No puede ser. Hay otro punto que me preocupa de las propuestas de los expertos de Lavín: se habla mucho sobre mejorar salarios, pero no hay nada acerca de cómo mejorar la imagen social del profesor; sobre qué hacemos con una profesión que ha sido tan vilipendiada. En los últimos años se ha dicho una y otra vez que los profesores son pésimos y que sacaron su título de cualquier manera. Hay que resolver eso porque esos profesores van a seguir trabajando durante 25 años. Hay que buscar una solución de continuidad que coloque en el imaginario la idea de que no todos los profesores son malos, sino que hay buenos y malos; y que hay muchos excelentes, como en todas las profesiones. Esto no puede ser un puro juego de plata y de incentivos. Aquí está también en juego el prestigio de 150 mil personas que se sacan la mugre todos los días y que no están siendo reconocidos. La contracara del movimiento 2020, que ha tenido muchas cosas buenas, es decirle a gente que está trabajando fuerte desde que se tituló “oye, se acabó el recreo, hay que empezar a trabajar ahora”. Algo tremendamente ofensivo.
-¿Por qué cree que ha habido esa desvalorización de la imagen del profesor?
Hay varias cosas mezcladas. Primero, hay una manera de mirar las cosas que tiene mucho más que ver con la industria de salchichas que con un proceso de educación. Esta sensación de que aquí las cosas pueden ser radicalmente distintas porque yo tomo tres o cuatro medidas y no apreciar los avances. Porque hemos tenido grandes avances. En 1990, del 10% más pobre de la población, solo el 4% ingresaba a la universidad. Hoy lo hace el 18%. Por otra parte, sólo la mitad de los alumnos terminaba la enseñanza media y hoy estamos superando el 80%. Por donde mires la escolaridad de este país ha crecido brutalmente, hasta tal punto que 7 de cada 10 estudiantes que entran hoy a la educación superior son primera generación. Estamos construyendo un país que en 10 años más va a tener una escolaridad absolutamente distinta.
-Pero ahora es muy mala.
Sí, pero ha ido mejorando. Mire, el año pasado hubo un salto en lenguaje bien impresionante. Mi expectativa era que no bajara de nuevo y este año subió poquitito. Un éxito. Y más éxito todavía porque subió matemáticas y ciencias. Sin embargo, el gobierno presentó los resultados como una catástrofe nacional. Extrañísimo, porque era la mejor noticia que hemos tenido en los últimos cinco años. A eso me refiero cuando digo que tenemos muy poco cuidado en mirar lo bueno. Los avances que hemos tenido en educación durante estos 20 años, han sido únicos en Chile. Nunca se había dado un proceso de avances tan sostenido en el tiempo a pesar de la enorme desigualdad.
“Honestamente me parece casi sádico decirle a una jefa de hogar que vive en una población pobre de Santiago, que todas las escuelas cercanas son rojas y que las únicas buenas quedan a 8 ó 10 kilómetros de su casa”
-¿Qué más ha afectado la imagen del profesor?
Claramente lo que más afectó al magisterio fue la enorme baja de salarios que hubo en Chile entre el ‘83 y el ‘90, lo que todavía estamos recuperando. Mire, estamos en una sociedad de mercado en la cual el dinero es muy importante. Si a un profesional lo remuneran mal, se crea la imagen de que es una pega mala. Yo lo veo en los chiquillos que entran a Pedagogía. Los tomo en el segundo semestre y me encuentro con dos cosas bien típicas: se han forjado un sentido muy nítido de “lo choro que es ser profesor”, porque es una pega entretenida y también en términos sociales, porque es un aporte central al país; pero tienen bien claro que se están metiendo en un forro, en una profesión desprestigiada en la que van a tener dificultades económicas toda su vida. Ahí hay un tema a resolver. Entonces, mi propuesta es hagamos un plan para duplicar los ingresos de aquí a 10 años. Creo que eso iría resolviendo muchos temas, desde la autoestima de los docentes hasta el tipo de postulante que entraría a la carrera.
-Cuando existían las escuelas normales los profesores eran los jóvenes pobres más talentosos. ¿Hoy de donde vienen los profesores?
Mire, tenemos alumnos de 500 puntos en la PSU. Y eso significa que el joven que entra a estudiar pedagogía está entre los mejores de su curso si viene de un colegio municipal de zona pobre; o está entre los peores si viene de un colegio pagado.

[...] This post was mentioned on Twitter by ciper chile, Noticias de Chile, Alejandro Pino Damke, Juan Francisco Rojas, Victoria Massarelli and others. Victoria Massarelli said: “Miramos a Finlandia xq tiene buenos profesores pero no vemos q es el país con la menor ‘desigualdad social’ del mundo” http://bit.ly/aX5cZK [...]
Muy buena entrevista, preguntas precisas sin ambigüedades provocan respuestas inteligentes y acertivas.
Al fin alguien dice las cosas como son... ser profesor en Chile es muy complicado,nunca están los recursos ni las herramientas adecuadas para hacer clases, por lo que nos las arreglamos con "lo que hay". Erroneamente se cree que los "mejores" están en los colegios más caros, no siempre es así... habemos algunos que sabemos que somos buenos (y que somos de la generación nueva de profesores) y no nos vendemos a los colegios caros; por un asunto social y para que no nos traten como nanas... si la educación fuera más justa e igualitaria tanto para los alumnos como para nosotros los profesores, este sería otro Chile... Debe quedar claro que en la carrera docente hay de todo, profes buenos, profes malos, profes flojos y profes trabajadores; igual que en cualquier otra profesión.
Claramente la Reforma que necesita la educación chilena es estructural, a 30 años de la Reforma neoliberal de la educación, impuesta en el marco de ausencia de discusión (y de Estado de Derecho por lo demás), ha demostrado ser un modelo educativo inequitativo, segregacionista que reduce la educación de los ciudadanos a una mercancía a granel, embolsada o premium, depéndiendo del bolsillo del cliente. Es obvio que Lavín, prohombre de la "Revolución Silenciosa", es decir, de los responsables de este modelo, el que precisamente el Ministro que lidere el cambio de fondo, que el articulista, con sentido común y conocimiento de las razones de el lento avance, manifiesta. No es con más mercado o ampliando el ámbito de los "negocios educacionales", ni con señaletica del desastre que la Educación chilena saldrá adelante.
Claramente que la Educación en Chile tiene un sentido mercantilista.Somos el país con mayor inequidad en educación ,con escuelas para cada clase social, con políticos que legislan en torno a la educación publica, sin embargo, ellos no enviarían jamás a sus hijos a dichas escuelas, por tanto, poco se la juegan para que el Estado haga reales inversiones en Educación, pues no les afecta directamente. Los países que han alcanzado grandes logros en educación son precisamente aquellos que también han invertido mucho en educación , donde la formación de sus habitantes es primera prioridad, y la escuela es la que provee todo aquello que el niño no recibe en su hogar. Por otro lado, es necesario contar con profesores que cuenten con tiempo y recursos para perfeccionarse constantemente, pues nadie puede enseñar lo que no sabe.
¡AL FIN ALGUIEN QUE DIGA LAS COSAS POR SU NOMBRE! ALGUIEN QUE SE ATREVA A DECIR QUE ES SÁDICO LO DE LOS PUNTOS ROJOS Y QUE LA ESCUELA AZUL MÁS CERCANA ESTÁ A 10 KILÓMETROS. UN DATO: ESO OCURRE POR LAS FAMOSAS POLÍTICAS DE "ERRADICACIÓN DE LA POBREZA" DE LOS '80s. EL FALLIDO INTENTO DE NO VER LOS PROBLEMAS, SIMPLEMENTE "ALEJANDO" A QUIENES LOS PADECEN. VIVIMOS EN EL PAÍS DEL ABSURDO Y QUIEN DEBIÓ HABER SIDO NUESTRA ALICIA, NO LO FUE.
Muy buena entrevista. Recibí el semaforó en la libreta de comunicaciones y me molesto profundamente. Se podría pensar que el color favorecía al colegio pero ¿Qué pasa con los niños y niñas que tienen dificultades y hacen "bajar" los resultados de su colegio? ¿qué pasará si esos colegios ya no quieren tener estos niños entre sus estudiantes?. Aquí además de traspasar el problema a nosotros los padres y madres, se vulneran a mi juicio los derechos de los niños niñas porque finalmente a ellos tenemos la obligación de resolverles como sociedad el problema de la educación. Felicitaciones por la entrevista pero deben difundirla más porque es mirar el problema desde otra perspectiva, algo que ha faltado en los medios.
IMPRECISIONES: EL GRITO DE LOS PINGUINOS NO TENÍA NADA QUE VER CON LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN - SE MOVILIZARON POR LA GRATUIDAD DEL PASE ESCOLAR. SOLAMENTE DESPUÉS LOS LÍDERES POLÍTICOS INVENTARON EL CUENTO DE LA CALIDAD, QUE NO ESTABA EN LAS MOTIVACIONES. LA OTRA IMPRECISIÓN ES QUE NO TODAS LAS NIÑITAS DEL SANTIAGO COLLEGE TIENEN PUNTAJES ALTOS - HAY MUCHOS MALOS ALUMNOS EN EL BARRIO ALTO, LOQUE DEMUESTRA QUE EL INGRESO NO ES LA UNICA VARIABLE, AUNQUE SEA RELEVANTE. LA EVIDENCIA INDICA QUE LA FAMILIA TIENE UN IMPACTO ENORME EN EL RENDIMIENTO ESCOLAR. EL PRECIO DEL COLEGIO NO LO ES TODO.
Muy interesante. Comparto todos los comentarios. Sólo me pregunto por qué, cuando fueron gobierno (el Sr, García Huidobro tuvo un rol esencial en la reforma educativa en los gobiernos de la concertación) no se habló nada de esto y se continuó con este mismo sistema que promueve la desigualdad.
Interesante la entrevista. Sin embargo, parece que el entrevistado sufre de anmesia y no recuerda que, desde el Ministerio de Educacion, el fue uno de los principales responsables de la continuacion de las politicas educativas de Pinochet durante los gobiernos de la Concertacion.
El lenguaje que se utiliza es gasto en educación; el lenguaje correcto es inversión en educación. Las empresas utilizan el lenguaje del gasto(sueldos, arriendos); para los Estados estos "gastos" son inversión. Este concepto no puede ser utilizado para quienes buscan el lucro de los negocios privados.
Excelente artículo. Y los médicos, y los abogados son excelentes profesionales? No me hagan reir!. Realmente la educación, como la salud y la justicia esta mal. Esta facil para Lavin decir que los profesores son los malos de la pelicula,pero no analisa como la mala distribución del ingreso fulmina el proceso educativo de los menos favorecidos.El como economista deberia saber de eso. Para mi los profesores de la educación pública son verdaderos héroes.Cabros problemáticos,bajos salarios y tener que soportar alcaldes ya es demas.
CUANDO EL ESTUDIANTE QUIERA REALMENTE ESTUDIAR SER ALGUIEN EN LA VIDA EL APODERADO SE COMPROMETA CON SU PUPILO ESTO VA A CAMBIAR QUE SACAS CONTENER UN COLEGIO ULTIMO MODELO SI EL FLAYTE LO UNICO QUE QUIERE ES ROBARSE EL COMPUTADOR PARA COMPRARSE UNA NIKE SHOK FUMARSE UN PITO TRANQUILO QUE SACAS CON TENER UN PROFESOR QUE TE CORRIJA SI VIENE EL APODERADO Y QUIERE PURO GOLPEARLO POR QUE RETO A SU HIJO EL GRAN PROBLEMA ES QUE SIEMPRE LE ECHAMOS LA CULPA AL ESTADO SIENDO QUE LA BASE FAMILIAR ES UNA MIERDA
Fui uno de los mejores ptjes de la PAA. Entré con Beca de Honor, Mejor egresado, aprobé la evaluación docente, obtuve la AVDI, estudié un Magíster, escribo y publico continuamente y mi propuesta educativa es básicamente constructivista. Pero el director de un liceo público de Linares, objetado por sus propios asesores, estimó necesario reemplazarme por dos estudiantes que dividen su tpo entre la pega y el estudio, ¿la razón? Solo él la sabe. ¿Estaré entre ese 5%?
Excelente entrevista. Una respuesta profunda y potente frente a la problemática actual de la educación en Chile. Las propuestas de la Comisión de Expertos solo apuntan a consolidar el mercado y dar soluciones en ese sentido.
Finalmente alguien cuerdo opinando sobre educación.Insisto lo que debe cambiar es la cultura.Cultura del colonialismo imperante aún hoy en día.La cultura de copiar y pegar no sirve.No sirve entregar pescado hay que enseñar a pescar.No le pidamos peras al olmo.Para hacer pan se necesita harina. Para hacer maquinas fierro.Para hacer una nación se necesita una cultura.La mezcla entre colonialismo y capitalismo brutal nos ha llevado a este punto. La pregunta es simple para que necesitamos mas profesionales si les vamos a pagar el salario mínimo.A los pobres a volverlos al campo y dejarlos tranquilos.podrán servir cuando Chile cree algunas industrias que puedan competir con el mundo globalizado.Chile tiene que devolver a los pobres a la cultura indígena,es lo mas saludable.
Puchas la entrevista pa guena. Lastima que no saben para donde va la micro.Los que aquí comentan se suben a la primera que pasa.Con educación no vamos a mejorar la calidad de vida de los pobres,tampoco se va lograr avance alguno como país.Que quede claro el problema se denomina CULTURA. NADIE LA TOMA EN CUENTA. Para mejorar la educación es necesario salir del sistema colonial capitalista imperante desde la llegada de Colon a América.Para eso es necesario primero cambiar la cultura a continuación industrializar el país.Sin industrias somos un país Africano.Es estúpido pretender entrar en la modernidad pagando el salario mínimo.Quien quiere cambiar el país.NADIE.No hay movimiento alguno en ese sentido.Para ser país hay que tener una meta en común.No veo nada de eso.Ademas los pobres están contentos con su pobreza.no han creado algún movimiento que logre remecer al estado.los pinguinos trataron de hacer algo pero fueron acallados a punta de pacos.
[...] This post was mentioned on Twitter by Patricia Pérez S., fernando munoz leon and Revista Red Seca, Víctor Vidal Núñez. Víctor Vidal Núñez said: Me parece un comentario super lúcido... lo recomiendo http://ciperchile.cl/2010/07/21/%e2%80%9ceste-sistema-educa/ [...]
No es muy justo echarle la culpa a Lavin, cuando lo que hace solo continua en modelo en aplicacion. El unico cambio grande de los ultimos años (el paso de la LOCE a la LEGE) legitimo la seleccion en las escuelas y colegios, y eso fue promovido desde el gobierno de Bachelet. JJ Brunner, Pedro Mont y JA Viera-Gallo tienen mucho mas que responder en todo esto, que los recien llegados al Ministerio.
Cómo es posible que las universidades de la gente linda tengan rectores con excelencia y a las universidades modestas como la UPLA se les acepte rectores sin posgrados, sin investigaciones, sin publicaciones, es decir menos que direcor de liceo municipal! Rectores con ese perfil solo pueden funcionar manejados poi asesores.
Mucha razón en pronunciar la desigualdad socioeconómica como responzable del desigual ingreso a la universidad. Lamentablemente en nuestro país se mide con la misma vara a todos los estudiantes desde pequeños cn el SIMCE y a pesar de darnos cuenta de la brutal diferencia en los resultados entre colegios privados, subvencionados y municipales, en el camino hacia la educación media y posteriormente la superior no se ha hecho nada. Entonces en la PSU nuevamente los resultados dramaticamente muestran esta realidad, los más pobres no rinden, incluso gran número de ellos son los que se quedan sin laposibilidad siquiera de postular a las universidad que solicitan un mínimo de 450, así que hasta la próxima o simplemente nunca ingresará a la universidad, pese algunas veces a obtener buen promedio en el liceo. Luego otro tanto de los más pobres puedo postular pero saco bajo los 475 para alguna ayuda, entonces tampoco podrá ingresar a la universidad, y si le fue entre 500 y 600 qé posibilidades tiene de ingresar a la universidad y carrera que sueña, si tal vez en su región no está la carrera, y pese a ingresar a una del CRUCH y sacar un beca (que se dan sólo para las del cruch) no podrá pagar estadía ni una alimentación buena porque con la beca junaeb no alcanza ya que cubre $ 1.300 diarios por 20 días, y la beca de mantención no alcanza para estadía ni locomoción, además materiales si la carrera lo exige. Claramente este sistema está hecho para mantener la desigualdad en nuestra sociedad y pareciera estar todo pensado para mantener este orden en ella, con la misma gente pa la mano de obra y la misma para la oficina. La PSU y las CRUCH deján fuera a los más pobres, y las Privadas simplemente están fuera del alcanze de muchos, quedan los insitutos profesionales y los cft en los cuales hay gran número de los más pobres pero las ayudas le son desfavorables, ¿a quién queremos ayudar? a que los pudientes sigan teniendo más claramente y a que los pobres perdiendo como siempre.
[...] “Este sistema educativo está hecho para mantener las diferencias de clases”, sostiene J. E. García Huidobro en una entrevista que aparece en CIPER. [...]