Poco después de finalizado el terremoto del 27 de febrero, miles de chilenos debieron asumir un nuevo temor: a la horda que vendría a saquear sus hogares. El rumor del peligro inminente se esparció como una nueva onda sísmica por los barrios de las zonas más afectadas. Los pasajes se blindaron con improvisadas barricadas y rejas mientras los vecinos se armaban con lo que encontraban a mano para defender sus casas. Aunque muchos vivieron esos días como una película de horror, lo cierto es que no hay registro de saqueos a hogares. Es más, en algunos lugares fueron las autoridades las que provocaron más terror.
Hugo Harrison llegó a Concepción tres días después del terremoto. Cuando avanzaba en su auto zigzagueando entre escombros de edificios y restos humeantes de supermercados, se encontró con una turba que cortaba la calle. Calcula que eran unos 150 hombres. Estaban armados con palos, hachas y machetes. También tenían varas de coligüe de tres metros de alto en cuya punta habían amarrado cuchillos.
Harrison ya había visto el edificio Borde Río derrumbado y la horrible impronta de la torre O’Higgins, que era la más alta de la ciudad y que aún hoy sigue ahí como un enorme recordatorio del desastre. Esas visiones apocalípticas se completaron con este grupo que parecía sacado del cine futurista o del pasado de la zona del Bío bío.
“Parecía un ejército mapuche”, dice. Y agrega: “me sentí metido en la película Mad-Max”.
Harrison iba con su esposa y sus dos hijas de 3 y 5 años. El grupo lo hizo parar. Los tipos que los detuvieron tenían cuchillos. No había cómo girar el auto y devolverse. Solo había dos opciones. Acelerar y matar al que se interpusiera, o parar. Lo pensó.
Lo pensó en serio.
¿Qué habría hecho usted?
Hugo Harrison paró.
Le preguntaron a dónde iba. Él les contestó que a su casa en San Pedro de la Paz. Los tipos se miraron, miraron hacia adentro del auto (Harrison no sacaba la vista de los cuchillos), y le dijeron: “váyase”.
El encuentro duró sólo 15 segundos.
¿Qué hacía esa gente ahí? ¿Eran asaltantes? ¿Iban a saquear algo?
Harrison piensa que no le hicieron nada porque no llevaba nada de valor. Especula que tal vez estaban ahí esperando camiones con mercaderías para asaltarlos.
Aunque eso es posible, también puede ser que simplemente fueran vecinos del sector, armados para defenderse. Harrison no lo cree pues la población que estaba ahí cerca era muy pobre. “La mediaguas que están entregando a los damnificados son lujosas al lado de sus casas. Es una zona con mala fama ¿quién se iba a ir a meter a quitarles algo?”, argumenta.
Suena irracional. Pero el autor de este reportaje recorrió en cuatro oportunidades las ciudades entre Constitución y Lota y vio guardias armados tanto en barrios muy pobres como en las zonas más elegantes. En todos lados se temía a la horda, pues todos sentían que había alguien menos favorecido que los podía atacar. No hubo ciudad en que los vecinos no pasaran un par de noches preparándose para ese ataque.
Santo y seña
En esos mismos días, el subprefecto de Investigaciones José Luis López hacía rondas en Concepción. Y recuerda que lo que más lo impresionó fue la cantidad de gente armada que encontraba a su paso. La mayor parte de la ciudad estaba cortada por barricadas y con vecinos armados de pistolas, escopetas, palas, cuchillos amarrados a palos como lanzas, bates de baseball y muchas hachas, pues en esa zona la madera es muy usada para calefacción.
-Había tal cantidad de armas que ni siquiera teníamos posibilidad de fiscalizar -explica el policía.
Todos los barrios tenían otro barrio al que temer. En Concepción los vecinos de Villa Alto Palomares, -que participaron masivamente en el saqueo de las bodegas que había en su zona- temían al ataque de los de Villa Lautaro, que habían saqueado las mismas bodegas (después sabrían que los de la Lautaro también les temían a los de Palomares y que en virtud de ese mutuo miedo se pasaron varias noches en vela esperando un ataque).
En Villa Palomares decidieron identificarse con un brazalete blanco y fijaron un santo y seña con el nombre de su población en diminutivo.
-¿Quien vive?
-¡Villita palomares!
El dirigente de esa zona, Luciano Bascuñán, dice que en esas noches los patos malos locales se volvieron importantes y queridos.
-La gente les tenía confianza porque estaban protegiendo a su barrio. Todos se acercaban a ellos, los trataban como amigos. Y ellos ni siquiera tomaban un trago porque estaban dispuestos a pelear por sus vecinos.
En Talca, donde no se registraron ni de lejos los masivos saqueos a locales comerciales que se produjeron en Concepción o Talcahuano, la gente igual sintió que debía defenderse de la horda.
En la fiscalía cuentan de un condominio de sector medio alto al que se le cayó el muro perimetral. Los vecinos se organizaron porque era obvio que irían a robarles. Se armaron, bloquearon los accesos, montaron turnos. La noche del domingo vieron luces acercándose. “Vienen”, dijeron.
Dispararon al aire.
-Los que venían eran de Investigaciones y los policías también dispararon En el condominio pensaron que había llegado el momento… Investigaciones pidió refuerzos. Fue un milagro que eso no terminara mal -cuenta Isabel Hernández, abogada de la fiscalía de esa ciudad.
La abogada Hernández piensa que los chilenos aquella noche nos dejamos llevar por la histeria y por la desconfianza.
-Yo vivo en un lugar muy tranquilo, fuera de Talca, que tiene cerca una población. Nunca ha habido un problema con ellos, pero resulta que al día siguiente del terremoto la presidenta de la junta de vecinos me tocó el timbre y me dijo: “Vienen”. “¿Quiénes?”, le dije yo. “Los de la población de en frente. Vienen 80 personas en un camión esta noche. Así que nos vamos a vestir todos con camisas blancas para reconocernos, vamos a cerrar la entrada con el camión de un vecino y vamos a hacer turnos de guardia”. Mi marido le dijo: “No entiendo cómo tiene usted detalle del camión y del número de personas… Si fueran a venir no creo que le hubieran avisado”.
La vecina se molestó. La abogada Hernández se quedó inquieta y en la noche decidió confirmar la situación con el fiscal de turno.
-Pregunté cuál era la situación de la ciudad, cuántos detenidos en saqueos tenía. ¿Sabe cuántos eran?: Sólo dos. Eran un par de adolescentes que se metieron a un local y arrancaron con una botella de pisco y los pillaron curados como zapato. Ese fue el único incidente delictual en Talca la noche en que la gente estaba convencida de que estaban robando todas las casas.
La abogada trató de calmar a sus vecinos sin mucho resultado. Durante las siguientes semanas en la fiscalía de Talca se tuvo antecedentes de algunos saqueos a locales comerciales, pero no se recibió ninguna denuncia de saqueos de casas. Pese a eso, muchos quedaron convencidos de que la horda sí había azotado la ciudad y que ellos habían tenido la suerte de no encontrársela. Una semana después del terremoto, la abogada fue al cumpleaños de un pariente y su familia empezó a retarla.
-Mis papás me decían “ah, no sé dónde estás trabajando tú, pero aquí roban en todas las casas”. Yo les contestaba: “a ver, ¿quién hizo una denuncia?”. “Es que entraron a la casa de fulanita”. Bueno, a la semana me encontré con fulanita y me dijo, “no, a mi casa no pero la vecina, me contó que a su tía…” Eran puros cuentos así. A mí me parece que lo que ocurrió esas noches es que el chileno se puso particularmente histérico.
Por supuesto, no se puede descartar que en algún barrio de la extensa zona afectada por el terremoto este fenómeno haya ocurrido. Sin embargo, no hay ningún registro oficial de ello. En todas las ciudades visitadas por CIPER para este reportaje sólo hay una ocasión en que la pesadilla del “vienen” se materializó: fue en la comuna de San Pedro de la Paz, al sur de Concepción.
En la parte alta de la comuna, en el sector de Andalué hay casas de 6 mil UF y más, en las que viven profesionales bien rankeados y empresarios de la zona. En la parte baja, cerca del mar, están las poblaciones de Boca Sur y Michaihue cuyos habitantes, la madrugada del sismo, arrancaron hacia los cerros y se instalaron en carpas en los sitios eriazos y en las plazas de sus vecinos abeceuno.
Pelayo Vial, jefe de Estudios la Defensoría de Concepción, vive en el sector de Andalué y recuerda la ola de gente que llegó esa noche.
—Venían con muchas cosas que eran producto de los saqueos, sobre todo comida y se quedaron dos días acampando. A mí me daba lo mismo, no le tengo miedo a la gente, pero en mi vecindario estaban muy nerviosos. Inmediatamente se formaron guardias armadas para defenderse “de las hordas de flaites”. No ocurrió nada, no hubo robos, ni saqueos. Pero sí me llamó la atención la cara de los de Boca Sur: tenían una mirada un poco de odio, como diciéndote “tenga miedo, ahora que no hay ley, somos todos iguales”.
—Curioso eso: la ley debería hacernos iguales a todos.
-Sí. Pero no es así. Por eso creo que lo más terrible que pasó esa noche no fue lo delictual sino como se manifestó el tema social. La gente de Andalué hacía reuniones para organizar la guardia nocturna y llamaban insistentemente a la policía para que fueran a sacar a los de Boca Sur.
A los dos días la PDI los desalojó sin problemas. Sólo en una casa los detectives vieron algo curioso. Lo cuenta el sub prefecto López:
-Llegamos a un inmueble muy lindo y en el antejardín encontramos una familia con carretón. Les dijimos que tenían que irse y el hombre nos dice, “no, si nosotros estamos aquí porque el jefe nos dijo que ni un problema”. Nos extrañó, así que golpeamos la puerta. Y el dueño de casa lo confirmó y nos dijo en privado: “Es muy sencillo: los tengo aquí, los dejo entrar al baño, les doy de comer y a nosotros no nos pasa nada”.
Como si hablara de sus rottweiler.
Maten si es necesario
En todas las ciudades hubo una noche de miedo máximo. En Concepción, dice el sub prefecto López, fue la noche del domingo para el lunes, cuando los saqueos a los locales comerciales se habían vuelto masivos y la autoridad se había dado cuenta de que no podía controlar la situación.
-Esa noche el miedo se podía cortar con un cuchillo. Nadie sabía para dónde iba la cosa.
En Talcahuano, arrasada por el mar y los saqueos, mucha gente estaba muy angustiada. Daniel Muñoz, capitán de Bomberos de la tercera compañía de esa ciudad, recuerda que la cuarta noche, cuando recién se habían restablecido las comunicaciones, sintió tanto miedo que llamó a su primo, con el que es muy unido y le dijo las cosas que solo se dicen cuando se está curado.
—Le dije que lo quería a él y también a su hija. Hablé llorando. Todos aquí pensábamos que no pasábamos esa noche. La gente estaba como loca, se oían disparos todo el tiempo. Y de pronto las personas empezaban a gritar, ahí vienen, ahí vienen, ahí vienen —relata el bombero.
Muñoz fue formalizado por saquear una tienda en Talcahuano y pasó 11 días en prisión preventiva. Es uno de los que con sus actos aterrorizaba a los otros. Y tenía miedo igual.
En la zona de San Pedro, pese al desalojo de los pobladores de Boca Sur, las noches siguieron siendo angustiosas durante semanas.
Hugo Harrison, que vive en un condominio cercano a Andalué pero de clase media (San Pedro del Valle), tenía para defender su casa el palo del quitasol y los cuchillos del almuerzo. Durante varios días, después de toparse con la muchedumbre al entrar a Concepción, cada vez que tenía que salir en auto a buscar comida o combustible, conducía con un cuchillo en el asiento del copiloto y otro debajo suyo. Nunca le ocurrió nada. Sólo tuvo un altercado con un conductor que se le coló en la fila. Pero la verdad es que no había como sentirse más tranquilo.
Sin luz, la única comunicación posible era con otras personas tan asustadas como él y la radio Bio Bío que transmitía noticias: es decir cosas impactantes. Por ejemplo, el angustioso llamado del alcalde de Hualpén, Marcelo Rivera, pidiendo que enviaran militares a defender su comuna. El alcalde lloraba: “que maten si es necesario” y contaba que la turba había asaltado hasta la municipalidad. “Los delincuentes se han tomado la ciudad, manden efectivos”.
Con la voz quebrada agregó que le estaban saqueando la municipalidad y que la turba también había saqueado casas.
Oír a una autoridad fuera de control sí que daba miedo.
Ante la falta de autoridad, en todos lados las personas buscaron refugio en sus vecinos. Los que ni se saludaban, ahora se turnaban en las guardias. Protegían a sus hijos, compartían la comida que había. Y estaban alertas. El miedo no dejaba que nadie se diera cuenta de que en el vecindario del lado estaban en las mismas. En ese momento de extrema necesidad, lo que nos hizo sentir seguros no fue la unión de todos los chilenos, no fue la idea de Nación que este año festeja los 200 años, sino el vecindario, el clan, algo que es aún más antiguo.
En San Pedro del Valle los vecinos se coordinaron con detectives y militares para protegerse de quienes podían venir a saquear sus hogares. Tenían claves y alarmas y contraseñas que cambiaban todos los días. A veces alguien creía ver algo, sonaban alarmas y el miedo era en vano. Una noche fue peor porque la guardia estuvo segura de haber visto gente entrando en casas que estaban vacías y el sistema se activó.
-Llegó un camión de militares, lanzaron bengalas y dispararon sus metralletas –dice Hugo.
No es fácil estar con tu familia en un lugar donde se dispara armas de guerra.
En Talcahuano el abogado de la Defensoría, Franco Lemus, recuerda que un grupo de infantes de marina se instaló cerca de la entrada de su condominio y se puso a hacer prácticas de tiro durante la noche.
-Nos dijeron que iban a hacer primero una a las 12 otra a la 1 y si luego volvíamos a sentir disparos, entonces la cosa era en serio y que nos metiéramos en las casas porque iban a disparar a matar.
Efectivamente a las 12 escucharon ráfagas de ametralladoras. Y a la una de la mañana a Lemus le tocó ver la práctica porque la hicieron al lado de su casa. Llegó el camión militar a toda velocidad, frenó con ruido y derrapando y los uniformados bajaron dando gritos: “¡Armada de Chile, deténgase!”. Y luego abrieron fuego hacia los cerros.
-Era una locura. La gente vio eso y pensó que venía lo peor -reclama el abogado.
En el marco de las autoridades que no ayudaron a bajar la ansiedad de los chilenos, el alcalde de Hualpén merece una mención especial. Su relato llenó de angustia a todos en Chile y aterrorizó a la gente de la zona.
Sin embargo, Hualpén nunca estuvo tomada por delincuentes, como él dijo. Hubo saqueos en los supermercados y éstos fueron realizados igual que en todos lados por personas mayoritariamente sin antecedentes penales. Pero no hubo muertos, ni barrios arrasados.
De hecho muchos piensan que fuera de los comerciantes, el único gran damnificado en la zona fue el propio alcalde, quien denunció a la fiscalía que en los días posteriores le robaron de la caja fuerte de su departamento, 80 millones de pesos.
-Es una cantidad grande -dice un poco sorprendido el concejal de Hualpén Gabriel Torres-. Tal vez lloraba por eso cuando pedía militares, porque aquí no pasó nada tan terrible. Ni siquiera fue cierto que saquearan la municipalidad, como él dijo.

[...] This post was mentioned on Twitter by Juan Pablo Figueroa, ricardocasas, Hernán Caucao, Hernán Caucao, Sergio Chesta and others. Sergio Chesta said: CIPER Chile: Saqueadores post terremoto: La horda que nunca llegó a las casas http://goo.gl/98Kf / (o no hable weas, no reparta rumores) #fb [...]
Nunca me compré el cuento del saqueo a las casas, lo que si me impactó fue la cantidad de armas que tienen mis vecinos, eso si que es preocupante. Bowling for Columbine. Quedó demostrado que somos una sociedad altamente armada, pero sigo sin entender a qué le tenemos tanto miedo.
buen articulo. solo acotar que si hubo un muerto en hualpen, pero no fue por los saqueadores, si no, por el ejercito.
Buenisimo el articulo. El primero serio que leo. Les faltó tirarle sus palos tambien a la impresentable de la Van Rysselberghe. Esa neurótica ayudó bastante a este caos.
exelente Reporte, claramente habia mucho miedo en la zona, pero las leyendas urbanas hicieron caer muchas mas cosas que el mismo terremoto. Lo que mas lamento, que años de formacion de civismo se fueron a la cresta y se tuvo que declarar el estado de sitio, perder las garantias individuales es algo que aun me choca. Creo, que esa es una triste tragedia, como nacion, como vecinos como humanos no generar un propio control y tener que perder los derechos civiles, para que un ejercito haga el control. Como siempre y ahora mas que nunca el CIPER haciendo Periodismo de Verdad!
como es de costumbre, excelente reportaje!!! Parece muy oportuno comenzar a desmitificar algunas de las cosas ocurridas aquel día y entregar elementos que permitan comprender que los seres humanos no actuamos o reaccionamos a la "realidad" sino a la construcción colectiva (interpretación, lectura, etc.) que hacemos de ella.
que pena que la motivación de saludar a tus vecinos, asociarse y conocer mejor tu vecindario es el miedo a ser vulnerado por otros vecinos.
Mas que claro, los saqueos fueron solo FICCION, EL ROBO A LOS SUPERMERCADOS TAMBIEN FUE FICCION, EL NO ALERTAR DEL MAREMOTO TAMBIEN FUE FICCION, SUMA Y SIGUE, BASTA DE ENALTYECER A LA GORDITA DE LA MONEDA. SI MI FAMILIA SE SIENTE AMENAZADA EMPLEO LAS ARMAS QUE TENGA, BASTA DE MENTIRAS EN ESTE PAIS, SOLO LA IZQUIERDA CUANDO COMETE FRAUDES, COMO ROBOS, SAQUEOS AL ESTADO, ESPERARON MAS DE 24 HRS. PARA SACAR A LAS FURZAS ARMADAS. ADEMAS ME PARECE QUE HUBO UN TERREMOTO O TAMBIEN PARA LA IZQUIERDA NO EXISTIO.
Y quien dijo que no es legitimo defenderse ante la amenaza??
Excelente reportaje, soy de San Pedro de la paz, y mi parecer es que fue una estrategia para que todos nos quedaramos encerrados en casa, Radio biobio tambien entro al juego en esto... Fue dificil, sin agua, luz, comunicaciones, la angustia de saber de los tuyos, y un toque de queda que dejaba salir solo 4 horas, y replicas a cada rato, era obvio que la comunidad estuviese sumamente estresada, lo unico bueno fue que las comunidades se fortalecieron en la lucha contra la delincuencia, Obvio....
Como todo lo financia george Soros, todo por defender a al gobierno de la gordis Ciper = vendidos a la izquierda
Nunca se podra esperar objetividad de CIPER, es financiado por George Soros y es un pasquin y tank de izquierda que lo unico que hacen es desinformar, el decir que no hubo saquoes es como negar el terremoto mi familia lo sufrio, manga de mentirosos.
Felicitaciones por su trabajo, al leerlo me transportó a esos días luego del terremoto, comparto la experiencia de inseguridad, desprotección y decadencia social. ¿Cómo es que llegamos a estos niveles?. Al pasar los meses hemos comprobado que estas "hordas" llegaron más tarde, hemos recibidos cuentas por pagar, repactaciones unilaterales y "cero" compensaciones a los servicios no entregados, o en su defecto "eventos" que complicaron la entrega. Aquí perdimos mucho por causas múltiples; la fuerza de la tierra, las "hordas" empresariales, las "hordas" de políticos, las "hordas" del gobierno. Estimado, saludos y felicitaciones.
En todas partes paso lo mismo,bueno seria preguntarse de donde nacio el RUMOR DE LA TURVA,tambien porque los CAABINEROS que cuidan los barrios(PLAN CUADRANTE) no aparecieron los primeros dias.El origen de todo es extraño por decir lo minimo. Soy Presidente de la JUNTA DE VECINOS del BARRIO,aca la cosa funciono porque nuestra mision fue coordinar las barricadas de los pobladores,tranquilizarlos,informarlos y mantenernos alerta pero tranquilos, sabiendo y explicando que lo nuestro era CUIDAR y no MATAR como se planteo en algun momento. Esta tragedia pudo ser peor que el terremoto mismo,por suerte la cordura y el criterio comun primo por sobre la HISTERIA de la I N T E N D E N T A y el llanto del ALCALDE RIVERA. La Radio BioBio hizo el tremendo aporte de informar como unico medio en el aire,pero aumento el panico en la poblacion cuando aceptaba llamados sin comprovar de turvas que supuestamente estaban asaltando casas ,lo que finalmente gracias Dios fue falso,pero en el momento y sumado al numerito de las AUTORIDADES sin duda que causo daño. El triste y patertico epilogo es que al final salieron los MILICOS con su carga historica a recordarnos los peores tiempos de la dictadura...(el actuar hay que reconocer no fue el mismo,pero el recuerdo azoto las mentes)
muy bueno el artículo! felicitaciones! besitos con lengua para andrés briones
En Maipu , en la calle San Jose entre tres Poniente y Las Naciones el dia Sabado 27 de febrero en la Noche a eso de las 20 horas en adelante los mismos vecinos fuera de si , corrian para alla y para aca , con palos , cuchillos , buscando a unos saqueadores que nunca se vieron y al final eran dos jovenes que se escabulleron por los techos , la locura y el terror hizo presa de esta POblacion y yo responsabilizo a la Famosa Alcaldesa esta que se dice Psiquiatra , A donde la vio?
El reportaje está basado en conjeturas más que en hechos. Probablemente periodistras de Santiago vean las cosas más light, un poco más de esfuerzo periodístico se agradecería.
De que hubo saqueos, SI HUBIERON, en television creo que han visto todas las pruebas. En Penco SI habia una turba (yo la vi al ladi mio, de hecho querian asaltar donde estaba comprando y los encaramos, gracias a Dios llego carabineros) pasaban armados, local por local asaltando. Ahora el tema de robos en hogares, en mi sector no sucedio gracias a Dios. Pero si uno ve que asaltan en todas partes, como se puede sentir seguro en su hogar?. Asi mismo como saquearon en todas partes, tambien saquearon el gimnasio de un amigo (trataron de incendiarlo), saquearon una muebleria de la mama de una amiga, etc. Si ves a 3 cuadras de tu casa como roban hasta las sillas del supermercado, te sentirias segura el resto de la noche, sin luz, sin suficientes carabineros?? CREO QUE NO. aaahh y por ultimo, Si se de un caso, de un niño en dichato, estuvimos hablando con el para ayudarlo; saquearon su casa, y la quemar,)
(Pse a postear el comentario) SI, saquearon su casa y la quemaron. AGRADEZCO la aparicion de militares quienes pudieron poner orden, o si no de otra forma, aun seguimos viendo como siguen los saqueos.. eso deberian haber hecho desde el principio, pero nos dimos cuenta de la inoperancia de algunos... Da pena darnos ver como es nuestra sociedad, nunca hay que hechar todos a un mismo saco, pero no entiendo como en momentos criticos un plasma, una lavadora, un mueble te ayuda a levantar al pais. HAY GENTE Y GENTE...
Sres. comentaristas que dicen que sí hubo saqueos a las viviendas, ¿pueden probarlo? En primer lugar, ¿lo presenciaron uds mismos o les contaron? Luego, si lo presenciaron, ¿fue un saqueo a secas, un intento fracasado de saqueo (o sea trataron de llevarse las cosas y no pudieron), o un riesgo percibido de saqueo (como ver personas amenazantes rondando por el barrio)? Si efectivamente hubo saqueo o intento de saqueo en su barrio, ¿hicieron alguna denuncia a las autoridades?
MIENTRAS EXISTA EL RESENTIMIENTO DE ALGUNAS PERSONAS POR EL QUE TIENE MAS , SEMBRADO TODO EL DIA POR ALGUNOS PASQUINES E INFORMANDO A TODOS QUE LE DEN GRATIS Y NO LE CUESTE SIEMPRE VA HABER ESE TEMOR QUE ALGUIEN TE QUITE LO TUYO QUE TE COSTO A TI
Quisiera hacer una simple precisión para los que me han antecedido en estos comentarios. Este reportaje trata de los saqueos a las casas, no a los establecimientos comerciales. El mismo periodista hizo un artículo anterior que se puede ver en este mismo Ciper (Saqueos I) sobre los saqueos a los establecimientos comerciales y entrega un relato que no he visto en ningún otro medio de cómo poblaciones enteras se libraron a ese saqueo en particular. Es bueno leer una investigación hecha en terreno, con testimonios con nombre y apellido, autoridades y gente común. Gracias por estos retratos de lo nuestro que bien se complementan con los destemplados comentarios que acabo de leer. Ese es Chile
Copie algo de mi bitacora de esa fecha La psicosis colectiva existio, pero no consistia en ver sombras. Si hubo asaltos, pero de bandas de 20 a 30 ladrones no la horda que todos temíamos. El motivo de la transformación de los vecinos en cavernicolas y las poblaciones en fortalezas fue la idea de que nos atacarìan los mismos grupos que saquearon supermercados. Mi ejemplo: el sabado 27, a las 9.00 en el bigger de costa mar vi a lo menos 200 personas saqueando y el domingo 28 en unas bodegas de alimentos mas de mil. Entonces la primera idea que vino a mi mente cuando escuche lo de los saqueos a casas fue esa gran horda. Crazo error, despues que paso todo y se pudo dimensionar los daños y ordenar las ideas se pudo ver que la gente que robó en las casas no eran la que robó supermercados (no la gran mayorìa al menos). El origen de estos saqueos a casas era algo obvio ... los mismos viejos y no querido pungas de todos los dias tratando de sacar su parte. En donde vivo tomaron a unos cuentos, correteamos una docena en otros lados idem. Pero en el momento pensábamos que era la punta de lanza de una horda. La gente normal pudo relajar la moral para robar una tienda o una farmacia, pero no para robar casas.
excelente reportaje nos recuerda los días terribles en que sin luz,sin agua,sin gas,sin telefono,sin comida fuimos capaces de sobrevivir sin dañar a otros,sin robar......ahhh y gracias a "la radio"porque nos ayudó, aunque es verdad que el Alcalde de Hualpén con su llamado radial nos llenó de miedo al igual que la ex Alcaldesa de Concepción quien después parecía polilla para estar a cada rato en la radio y después aparecer en la tele
radio Bio Bio pasaba llamadas sin filtrar, y se escuchaba a aire: la turba va ahora en lomas de san andrés... Ah! el alcalde de Hualpén...jajajaja...yo estuve en una reunión con él en la misma municipalidad, y esta se veía IMPECABLE, sin rastros de saqueos... Es verdad, la horda nunca llegó, todos asustados, armados con palos, cuchillos, rifles a postones, fierros...bien CIPER
Excelente reportaje, desnuda bien la histeria en que cayeron varios compatriotas por dejarse llevar por el miedo, que acaba siendo el monstruo de 7 cabezas... lo peor, lo más impresentable la "excelencia" de autoridades que eligieron en la 7 región, entre la ex alcadesa de Conce y el de Hualpén no hacían uno. Uno no se explica cómo los eligieron, no tenían dos dedos de frente... pero la gente acaba engrupiéndose con gente así, ignorante, mediocre, clasista... Pero debo reconocer que el epílogo me dejó pagado, al saber que el único "saqueado" fue el alcalde, jajaja... ahora, una duda, cómo le sacaron los 80 millones de la caja fuerte, alguien tendría la clave, jajaja. Gracias Ciper, ustedes me devuelven la fe en el periodismo!!!
Yo diria lo contrario. El hecho de ver barricadas con gente armada hizo retroceder cualquier intento de saqueo. Los supermercados vieron sobrepasados su docena de guardias con palos pero no podian contra medio centenar de gente desesperada con armas de fuego.
Excelente artículo, la televisión nos mostró a los rateros y mecheros de siempre robando supermercados, pero era evidente que las imágenes repetidas durante una semana completa eran un intento por llamar la atención, y sirvieron para crear alarma e histeria colectiva. Si hubiera sido cierta la décima parte de las estupideces que se dijeron en esos días, hubiera habido más muertos por la violencia entre saqueadores y víctimas que por el terremoto y tsunami juntos. Lamentablemente los medios una vez más contribuyen a desinformar e idiotizar a la población.
al articulo le falto considerar el rol de los medios de comunicacion nacionales que,con su sensacionalismo,fomentaban la histeria, sin duda en algunos diarios, la tercera, tenian un componente politico claro, pero en general todos cayeron en la histeria. uno de los hechos mas evidente que prueba esto es la racción del periodista santiago pablovic durante un contacto en tvn en concepción en donde de pronto de desata una histeria por una inexistente salida de masr, la gente corria desaforada pero no sucedio nada, absolutamente nada. en la cronico dicen, en cierta parte, que lo que unio a los chilenos en ese momento no fue un sentido de pertenencia nacional sino todo lo contrario. este pais tiene severos problemos sociales que estan escondidos, pero latentes.
Que excelente resumen de lo vivido, le pregunté al Capitan de ejercito que nos decia que habia que tirar a matar, no es Ud. parte de las instituciones que resguardan el orden y ponen cordura, delante de todos quienes conformaban la barricada de la Virgen, esquina con Betania me respondió¡¡no hay respeto los de Palomares asaltaron las casas de los militares en collao y bailan dentro, acto seguido regaló balas de su propia pistola a un joven que le manifestó que le faltaban, agarré toda mi cobardía y mi gente(incluido 4 nietos) y nos fuimos al campo, 5 minutos después los niños jugaban y sus risas nos tranquilizaron medianamente
Se puede denunciar al alcalde mencionado y a otras autoridades (de la marina por ejemplo), por no cumplir los roles que debían y aún ir en contra de ellos. MMM...generar pánico entre sus propios vecinos dando información falsa debería estar contemplado de alguna forma en nuestro sistema, lo esta?.....??
Gracias CIPER. Es estremecedor comprobar el histerismo nacional cuando solo necesitamos cohesión social. La vergonzosa distribución de los ingresos en Chile (entre las peores del mundo) es la variable que mejor explica este lamentable espectáculo.
A los giles que le compraron a la Van Rysselberghe cuando estaba histerica porque los "flaites" de la orilla del rio podrian entrar a su mansion (los mismos a los que les regala canastas familiares para que pongan banderas de ella o su hermanito) los dejo con la siguiente frase de Benjamin Franklin (a quien nadie en su sano juicio llamaría izquierdista): "Quienes pueden renunciar a su libertad esencial para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad."
LA VAN RYSSELBERGHE ESTA DE PATIO. GRANDE CIPERCHILE, UN OASIS ENTRE TANTA BASURA DE TV, LUN O LA CUARTA. LOS SAQUEOS A CASAS CASI NO EXISTIERON (SE SALVARON LOS CUICOS) Y LIDER Y FARMACIA AHUMADA LA SACARON BARATA (EN UN PUEBLO MAS PARADO COMO ARGENTINA QUEMAN TODAS ESAS NEGRERIAS)
yo vivo en Sn Pedro de la Paz,en el sector Huertos,me toco vivir el terror de hordas de gente, mujeres que en alfombras cargaban cosas, desde contenedores plasticos a juguetes y cosas que en realidad en un estado de emergencia no se que utilidad tendrian... luego me toco vivir lo siguiente, estaba yo afuera de mi casa y se me acerca un grupo de "flaites"... ¿teni leche huacha?"... yo muda .... mejor que nos di la leche, si no vamos a tener que entrar a buscarla..... le explique que la unica leche qe tenia era sin lactosa... ahhaha sabi que ma'no nos sirve tu wea...."y se fueron gritando que eran los"choros de Michaihue.... Si. indudablemente hubo intencion de entrar a las casas, pero esta gente vio una fuerza y una firme voluntad de matar si era necesario por defender los hogares y sus familias.... vi tambien como una familia iba en su auto y fue rodeado de "flaites" bajaron a la familia y se fueron en el auto... Para muchos que vivimos en Sn Pedro, muchas de las poblaciones como Boca Sur, Michaihue, Candelaria... han quedado de por vida con una tremenda etiqueta: en esos sectores viven delincuentes.
VICTOR: ¿que nota te sacabas en comprensión de lectura?
Reproduce la sensación de inseguridad que vivimos en zonas afectadas por el terremoto. El saqueo del comercio en algunas ciudades fue importante, pero no se extendió a los hogares, salvo contadas excepciones. Lo que sí percibí era una ausencia de autoridad, de poder de la administración, y ello no estaba ligado a tal o cual gobierno sino a la incomunicación, a la ausencia de energía eléctrica en esas largas jornadas. El único medio de comunicación era alguna radioemisora pero, en general, sus conductores o periodistas no filtraban la histeria de los auditores que vociferaban sobre la existencia de hordas de saqueadores que no eran mas que otros vecinos organizados para defender sus hogares.
Vivo en Talca y tengo grabado en mis recuerdos los llamados de auditores de Radio Paloma (la única que podíamos escuchar en Talca) sobre las correrías de una horda a bordo de un "camión de Lipigas". Ese camión era mágico, porque al mismo tiempo estaba en múltiples lugares de la ciudad. Jamás hubo denuncia al Ministerio Público por hechos de este tipo. Agradecimos a esa radio todo lo hecho, salvo en ese punto.
No es extraño que la sociedad reaccione como lo hizo. Sin ánimo de politizar el tema, hay que reconocer que las primeras horas post terremoto fueron un desastre, no solo en las regiones mas golpeadas por el violento sismo, sino que tambien a todo lo largo y ancho de este país. Nadie sabía nada de lo que estaba ocurriendo, sabiamos del terremoto poruqé lo vivimos, pero de sus consecuencias nada. Las autoridades brillaron por la ausencia de información creible y todo se reducía a supuestos, versiones extraoficiales y el nefasto rumor que terminó imponiendose por sobre la cordura y sensatez. Ante esta orfandad, el ciudadano no tuvo mas que confiar en lo que su instinto de sobrevivencia le indicaba y recurrió a la asociación natural que se da en casos extremos; aprendió rapidito a confiar en sus vecinos, incluso en aquellos con fama de "patos malos" y puso en práctica aquello que no le fue enseñado en ninguna escuela pero que es parte esencial de la existencia humana. Sobrevivir sin importar en quien me apoyo ni a quien le paso por encima; recoger información sin importar la fuente, procesarla y actuar en consecuencia. Cuando esta comunión se da en términos espontaneos, hasta cierto punto es benéfica y contribuye a quitarle la presión al verdadero problema: No hay luz eléctrica, no hay agua, es inminente el desabastecimiento de alimentos y medicinas, los caminos están cortados y la comunicación de cualquier tipo casi no existe. Lo malo viene cuando gente como el mentado alcalde y otros de alguna relevancia local caen el la histeria y siembran, espero que involuntariamente, un infundado temor en la población. Lo peor y esto lo vivimos muchos chilenos en tiempos de Pinochet, es cuando desde sectores interesados y con poder comunicacional disparan a distra y siniestra mensajes apocalipticos para dividir a los pobladores en bandos casi irreconciliables y así mantenien a cada grupo en su reducto, sin traspasar aquella frontera ficticia que puede llevarlo a sufrir una golpiza o derechamente la muerte. Vecinos dispuestos a aniquilar a un semejante solo porque "alguien" dijo que aquel maquinaba algo en su contra. Lo de Concepción y en general toda el area mas afectada, por la magnitud territorial y la gran cantidad de población involucrada tiene ese mal olor que carácteriza a la intervención de esos "entes" que creiamos erradicados.
Por los 80 millones pienso que quien robó en la municipalidad de Hualpen fue el propio alcalde.
que triste es la gente llevada por el rumor
Saqueo de casas sí hubo (tengo datos directos de un afectado), pero no al nivel masivo como quieren hacer creer. En los días del terremoto mucho se hablaba pero nada era cierto. Casi todo inflado por los medios de comunicaciones...
ahahh , si hubo saqueo a las casas, esa madrugada y durante 3 dias todos los vecinos de los departamentos de las zona cero de talcahuano, en especial nostros los que vivimos arriba de los bancos. los flaites confundian nuestros departamentos con oficinas y donde no habian vecinos les robaron las cosas de la casa. en todo caso debo reonocer que proporcionalmente somos casos "marginales"
A fines de Agosto y con ponencias de importantes criminólogos, sociólogos , psicólogos y abogados, el Círculo de Estudios Criminalísticos, formado por Detectives en situaciòn de retiro , llevará a cabo el Seminario " Post terremoto, una mirada criminológica " la que tiene como fin analizar el porqué de lo sucedido , el contagio de inconductas, los sectores sociales comprometidos , la necesidad suntuosa de lo sustraído , en fín se trataría de una forma abierta y especializada . Felicitaciones por el artículo .
solo quiero manifestar que no me gusto el articulo, me hace sentir como si todo lo que vivimos en concepcion fue una simple exageracion. Mucha gente maniefiesta que la noche de domingo a lunes fue la peor de sus vidas, peor que el terremoto y este "reportaje" simplemete quiere decir que lloramos por nada. Escuche al alcalde de Hualpen llorando en la BioBio el lunes en la tarde y es lo sentia la gente, mucho miedo
Tengo muchos amigos en Concepcion.El saqueo se produjo en gran escala por la falta de autoridad del Gobierno.Faltaron pantalones para tomar la decision de toque de queda.¿Quien paga? Moya.
Todos los que dicen que sí ocurrieron saqueos a casas, no dan datos al respecto. Nadie dice, a mi me pasó, sino que dicen que a otras personas les ocurrió. Por lo que se muestra en este reportaje tengo la impresion de que esos casos se diluirían en nada: que al hablar con al presunta víctima nos díría que a ella no la saquearon sino que al amigo de una amiga. Sin ánimo de polemizar con los que insisten en el miedo, me gustaría rescatar algo que me gusta de esta historia. Nos muestra algo positivo de los chilenos: podemos confiar en la mayoría de nuestros compatriotas. Porque en el barrio de al lado, donde estaban tan atrincherados como nosotros, hay gente igual que uno, gente asustada. Es bueno saber eso porque este no fue el último terremoto. Un país con tanta catástrofe natural en su pasado y en su futuro debiera tener gente más siolidaria y menos dependiente de la autoridad para arreglar sus problemas.
El temor a la horda, a los asaltos, al desabastecimiento, al desastre, al otro terremoto, vino de la misma fuente que sirvió de nexo con los incomunicados "LA RADIO". Es bueno ir trasnparentando y sincerando el asunto. El agradecimiento justo no puede ocultar el cuestionamiento necesario. El periodismo surgió como mediador y a su vez, los Medios tienen el deber histórico y Ético de filtrar, no para censurar sino para evitar la desinformación. Al final, la falta y el exceso de información conducen a lo mismo: EL CAOS. Abrir los micrófonos, hacerse eco de comentarios, acusaciones y paranoias, es una irresponsabilidad. Es tarea pendiente el cuestionar el desempeño de los medios que callaron y de los que estuvieron en esos día. Soy periodista, recorrí las calles, escuché y viví los rumores, patrullé mi barrio. Hoy reflexiono e intento sacar las lecciones respecto de mi quehacer y el de los medios. "La Radio" tiene tarea pendiente y espero que la autocomplascencia y el inflado ego de sus dueños no evite el sano y necesario juicio.
Decepcionante el artículo, sólo un recopilatorio de relatos que no profundizan en el contexto de la situación, concuerdo con Miguel (30-jul-2010) y creo que el artículo enfoca el fenómeno desde la típica posición del "general después de la guerra", sin intentar colocarse en el lugar y momento de los hechos. Seguramente el tiempo transcurrido lleva al columnista a minimizar otros factores claves como el shock nervioso que un fenómeno de esta magnitud implica, agravado con el estrés por el tsunami y por las fuertes réplicas, la incertidumbre absoluta producto de la incomunicación, en resumen, la pérdida abrupta de la "normalidad". Creo que hasta para el más obtuso es difícil esperar demasiada cordura de parte de personas sometidas a estas presiones, menos después de observar que a mucho más distancia, organismos como Onemi y el SHOA, que sí debían estar preparados para este tipo de contingencia, tampoco estuvieron a la altura. En todo caso el tratar de entender las razones de estos comportamientos no significa que se justifiquen los saqueos a supermercados y otros excesos.
Srs. CIPER : Interesante el artículo pero falto un análisis más profundo, desde el punto de vista de un sociólogo, cual es el MIEDO a lo que NO CONOCE, y la confianza SOLO en las CERTEZAS ESTABLECIDASD o sea incluso si mis vecinos son PATOS MALOS por tanto "Mas vale pájaro (vecino flaite) en mano que cien volando" (seguridad gobierno) Nota: 6.0
Oie wn... ¿Asi que nunca llego a TU casa?... ¿Asi que nunca llego a SUS casas?... http://www.cooperativa.cl/delincuentes-armados-asaltaron-a-damnificados-de-concepcion/prontus_nots/2010-03-01/044628.html
Carrerin, qué divertido. Yo tengo familia en Talcahuano y eso que cuenta la nota que tu linkeas es mentira. Ahí dicen también: "Las hordas de personas inescrupulosas se multiplicaron por las zonas del desastre, y en la Región Metropolitana, comunas como Renca, Quilicura, Maipú y Lo Espejo han visto durante el día y la noche escaramuzas entre los delincuentes y la fuerza pública, que ha logrado frustrar algunos robos." Eso no es cierto. Los únicos que sufrieron saqueos fueron las cadenas de supermercados, las multitiendas, las farmacias, los comercios. Pero no las personas. Pregúntate mejor ¿por qué hay tantas imagenes de saqueos de supermrecados pero nnguna de saqueos de casas? ¿Dónde están esas hordas? ¿Dónde están las batallas campales entre vecinos armados y delincuentes sanguinarios en torno a la barricada? ¡Tanto wn con celular y ningun filmó esos que todos dicen que pasó mil veces...! raro. Si todavía quieres creer que eso pasó, allá tú. Pero mi experiencia y por las conversaciones que he tenido con los amigos, nunca he encontrado a una victima directa de esas patotas de delincuentes. Yo creo, al contrario de lo que comenta otro personaje por aquí, que todos somos generales después de la batalla y que para el próximo terremoto debiéramos tener claro que podemos contar con la otra gente, porque la mayoría son como nosotros, gente con miedo. Ojalá aprendiérmos esto en este bicentenario. Para que este país esa un poco más solidario en los cien años que vienen.
Concuerdo con Harrison, yo también viajé de Santiago a San Pedro de la "Paz" dos días déspues del terremoto a ver como estaban mis padres. Siempre escuche el señor "rumor" que audotores llamaban a radio Bio Bio que venian 100 PP. por Escuadron, Coronel, Luego 150 pp en Lomas Coloradas, luego 200 en Michaihue , todos saqueando, y violando .Nunca nadie los vió , nunca pasó nada, opero me llamo la atencion comom en san pedro TODOS crian que venian. El trabajao mio era calmar a mis padres y vecinos. Como andaba en vehiculo petrolero me podia mover con cierta facilidad en Cone y alrededores lelvando un poco mas de noticias frescas y reales. Todos los barrios donde creci jugamndo en la Vilal san pedro estaban certrados con gente pidiendo contraseñas o una "botellita de algo". Creo que el TAG del auto ayudo bastante a identificar que era "afuerino" ó como me dijo un vecino: " VIENEN DE SANTIAGO A ROBARNOS" Estuve la quincena de Marzo, nunca vi las hordas, nunca conocí a nadie que las viera, solo las pp (personas) de ANDALUÉ que "recibieron" las visitas de la personas de Boca sur. A la fecha, sigue el resentimiento entre sectores de Concep y comunas aledañas.
En estos dias volvi a escuchar a Marcelo Rivera llorando para pedir la intervencion militar (Maten si es necesario). A este socio del martillo ya es hora de llevarlo a juicio ya no por narco sino por pelotudez con publicidad.