El aumento de la pobreza que mostró la última encuesta CASEN ha sido atribuido por el Presidente a la dilapidación de recursos públicos, programas sociales ineficientes y la corrupción. Los datos conocidos hasta ahora no entregan argumentos para sustentar esa tesis, sino que más bien apuntan al impacto del alza del valor de los alimentos y la crisis internacional. Lo que parece una estrategia para desprestigiar a la administración de Bachelet demuestra falta de rigor del mandatario y pone en riesgo su credibilidad.

El aumento de la pobreza que mostró la última encuesta CASEN ha sido atribuido por el Presidente a la dilapidación de recursos públicos, programas sociales ineficientes y la corrupción. Los datos conocidos hasta ahora no entregan argumentos para sustentar esa tesis, sino que más bien apuntan al impacto del alza del valor de los alimentos y la crisis internacional. Lo que parece una estrategia para desprestigiar a la administración de Bachelet demuestra falta de rigor del mandatario y pone en riesgo su credibilidad.
A juzgar por la cobertura de prensa, los comentarios en las redes sociales y la cadena televisiva del Presidente Sebastián Piñera, el aumento de la fracción de pobres de un 13,7% de la población en diciembre del 2006 a un 15,1% en diciembre del 2009 tuvo un impacto comunicacional significativo. Para los entendidos, no hubo sorpresa alguna. Quizás la única sorpresa del anuncio del Presidente el día martes 13 de julio fue su falta de rigor.
Esta última afirmación requiere fundamento. Tras anunciar la mala noticia del aumento de la pobreza, el mandatario se refirió a la dilapidación de recursos mal focalizados y declaró que el gasto social “desgraciadamente muchas veces no llega a quienes realmente lo necesitan porque los recursos se quedan entrampados en la burocracia o porque se despilfarran en gastos innecesarios o sencillamente porque se quedan en las garras de la corrupción.” Haciendo eco, la vocera de gobierno señaló que “si las políticas sociales se estuviesen haciendo bien no tendríamos un aumento en la pobreza”. Ni el Presidente ni la vocera hicieron mención a la crisis económica u otros factores como el alza del precio de los alimentos a raíz de una crisis alimentaria mundial como posibles explicaciones.
Si hubiese que guiarse por la autoridad que le confiere a Sebastián Piñera no solo el cargo presidencial, sino también el conocimiento técnico de un empresario exitoso con un doctorado en economía de Universidad de Harvard, un observador ingenuo se vería obligado a aceptar dos hipótesis. Primero, el aumento en la pobreza se debió fundamentalmente al fracaso de las políticas sociales del gobierno anterior. Segundo, las prácticas administrativas de ese gobierno fueron menos que aceptables.
La primera hipótesis es cuestionable por a lo menos tres razones independientes. La condición de pobreza se determina en base a un ingreso de corte –algo más de $64,000 por persona en zonas urbanas, la línea de pobreza. Ese monto corresponde a dos veces el valor de una canasta de necesidades básicas y es más intensiva en alimentos que la canasta usada para el IPC y la inflación. Entre el 2006 y el 2009 el mundo enfrentó una crisis alimenticia que se reflejó en un aumento desproporcionado del precio de los alimentos como los vegetales y el pan. El valor real de la canasta usada para fijar la línea de la pobreza subió 18% (es decir, creció 18% “por encima” de la inflación de la economía). Una estimación conservadora, es que una línea de pobreza 18% más alta puede explicar 4 puntos de la pobreza medida para el 2009. En consecuencia, el alza desproporcionada del precio de los alimentos por sí sola puede explicar el aumento de la pobreza (y tal vez más), algo que podrá confirmarse cuando todos los datos de la CASEN estén disponibles (hasta ahora sólo se han dado a conocer resultados generales). Esta alza es pobreza nueva, pero se origina en los mercados internacionales y la crisis alimentaria mundial. No puede achacarse a políticas sociales.
El segundo factor es la crisis financiera internacional cuyo impacto en Chile fue más moderado que en otras economías pero que igualmente estuvo asociado a un alza del desempleo y posiblemente caídas en el ingreso. No es obvio cuán importante es la contribución de la crisis financiera a la pobreza, pero sin duda aportó.
La tercera razón no dice relación con las posibles causas del aumento. El índice de pobreza se basa en mediciones de ingreso. Sin embargo, muchos de los programas sociales de la administración de Bachelet (y de cualquier gobierno) no afectan directamente el ingreso autónomo. Ejemplos incluyen la expansión de prestaciones de salud y el AUGE, el acceso a jardines infantiles, políticas de vivienda. Esto no es una crítica al índice de pobreza como un indicador válido. Es una crítica del uso de ese indicador para enjuiciar políticas sociales que, por definición, no se verán reflejadas en ingresos, a lo menos en el corto plazo. Un juicio sobre esas políticas requiere ya sea de una evaluación específica o bien complementar los datos de ingreso autónomo de la encuesta CASEN con otros datos de la misma u otras encuestas.
Por último, aunque los argumentos anteriores fueran desmentidos, eso sólo podría hacerse sobre la base de un análisis cuidadoso de la evidencia. El perfeccionamiento de las políticas públicas exige que se evalúen en su mérito. Si una evaluación seria de los programas sociales, una que apunte no solo a cuantificar el impacto en los ingresos de un programa sino también en otras variables de bienestar –incluyendo los efectos para las comunidades– demuestra que hay programas ineficientes o que sería mejor refocalizar el gasto en programas de mayor impacto, bienvenido.
Aunque en comparaciones internacionales Chile aparece consistentemente en la última década entre los 25 países menos corruptos del mundo y con índices comparables a los de Francia o Japón, hay consenso sobre la necesidad de una política de tolerancia cero contra la corrupción. Lo inaceptable es saltarse el más mínimo rigor en un tema tan delicado, hacerlo en forma deliberada y con la intención principal de golpear a los gobiernos anteriores. Para la galería. Es más, en lo sustantivo, la propia propuesta del gobierno sugiere la necesidad de profundizar la red de protección social instalada en los gobiernos de la Concertación. En concreto, el Ingreso Ético Familiar que se propone es bastante continuista y sus fundamentos se hallan en conclusiones y propuestas del Consejo Presidencial Trabajo y Equidad encargado por la administración anterior (Ver capítulo 1 del informe de la llamada Comisión Meller). Esto sugiere que más que demoler lo anterior, se trata de perfeccionarlo. ¿Por qué no plantearlo así? ¿No es esa una forma más constructiva de apelar a la unidad necesaria para erradicar la pobreza? ¿Por qué estimular la retaliación y exponerse a la pérdida de credibilidad?
En suma, los dichos del Presidente y su vocera no gozan de soporte técnico. Es plenamente factible que al analizar la evidencia y controlar por el efecto del alza del precio de los alimentos y el ciclo económico descubramos que el impacto de las políticas sociales del gobierno anterior sobre la pobreza fue positivo en lo grueso y que no hubo un cambio “estructural” en la tendencia. O tal vez sí, lo dirá el análisis. También es factible que refocalizar el gasto conduzca a mejoras. La opción del Presidente por enlodar la gestión anterior puede surtir el deseado efecto de reducir la popularidad de Michelle Bachelet. Al mismo tiempo siembra más dudas sobre su credibilidad. Esta vez, no se trata del incumplimiento de una promesa de campaña y, aunque no es el primer argumento falaz y populista que hemos escuchado, se ha ido un paso más allá. La desprolijidad del Presidente en este episodio es un pasivo para la credibilidad de sus técnicos, muchos de los cuales admiro tanto profesional como humanamente. Si el Presidente sugiere que el alza en pobreza se debe a la dilapidación y las “garras de la corrupción”, sus ministros pueden matizar sus dichos pero no contradecirlo.
Es de esperar que un tema tan serio como la pobreza y la distribución del ingreso, donde entender los determinantes y evaluar las políticas es de primer orden, el gobierno piense y hable con todo el rigor de quienes aspiran a la excelencia. La popularidad Bachelet, Lavín o Piñera, la mezquindad política, no afectan la realidad de la pobreza. Más allá de las legítimas diferencias que existan sobre la visión de sociedad que queremos, erradicar la pobreza es un anhelo compartido. Todos deben estar a la altura de esa tarea.
Académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard

[...] This post was mentioned on Twitter by ciper chile, Noticias de Chile, Alvaro Elizalde, Andres Zahler, Alejandro Garcia M and others. Alejandro Garcia M said: RT @ciper: ALERTA CIPER Encuesta CASEN: Pobreza y Rigor, una columna de @dhojman académico de Esc. de Gob. de Harvard http://cort.as/05Pa [...]
[...] [...]
Gracias por el rigor y por ponerle calidad y altura de miras al análisis
Soy un militante de izquierda, sin partido y no dudo que en 20 años existieron errores, y porque no decirlo corrupcion en los programas implementados. Lo que nunca vamos a saber es que cuanto es..., la Concertación nunca lo va reconocer y la Derecha lo va multiplicar.
Me parece muy prudente y objetivo el articulo, sin duda revisar el instrumento de la casen, la estrataegia politica de omitir informacion sobre el contexto en que se desarrolla este informe, esta incorporada la depreciacion de los bienes por ejemplo ???
Hay datos en esta nota que no fueron tomados, y es bueno considerar, ya que en el debate nacional tampoco se esta dando... Primero, el promedio de la productividad de los últimos 10 años ha sido de un 3%. Sugundo, el promedio PIB de los últimos 6 años es de 3,8 %... Cifras que son muy bajas..para que seguir con el desempleo, inflación..etc... El aumento de los pobres tenía que suceder tarde o temprano con esas cifras...no le pidamos peras al olmo por favor.. Oguer Vicencio Coquimbo
No debemos tapar el sol con un dedo, los datos son duros desde dde se miren. Demostrada otra vez: la izq no es buena generadora de riqueza y ahora también se rompe el mito q era buena distribuidora de riqueza. Cuantas pruebas mas quieren para comprender? Y mientras, cada ve mas pobres y lo curios, la mayoría d izq. No será q estos gobiernos no los quiten educar para q no puedan comprender su fracazo con el consiguiente costo político y sin poder seguir beneficiandose d ese sistema q tanto critica?
¿ será que los de la concertacion ayudaron a subir el indice de la pobreza , al quedar cesantes y tuvieron que sacar las manos de las arcas foscales?
El artículo toca un punto interesante. Viendo lo que dice el Gobierno, queda claro que el límite de hacer las cosas "bien" es el impostergable deseo de querer darle lecciones al del lado. El gobierno actual es muy narcisista de un punto de vista intelectual, y eso les está pasando la cuenta. En vez de hablar con un espíritu riguroso y crítico (lo que yo entiendo por "bien") se dedican a dar lecciones, como el típico mateo que no sabe más que responder las preguntas de las pruebas y tratar de hacerle ver a los demás que la manera en que él hace las cosas es la correcta. Son unos verdaderos pollitos intelectualmente. Maduren un poco, esto ya no es el colegio. Por supuesto, aquí no estoy en ningún caso afirmando que los de la Concertación hagan análisis rigurosos. Pero como ellos son menos tecnócratas en general, eso no es una sorpresa. En el caso del gobierno actual es una sorpresa. Se esperaba más, y sobre todo se esperaba mantener una armonía con la imagen que quieren proyectar. El oportunismo dijo presente.
Hoy vi el Debate Politico en TVN Internacional. Este articulo apoya y explica efectivamente los puntos discutidos en este debate. Muy bien escrito. Gracias!
Al parecer la falta de rigor en las autoridades del ejecutivo y del Presidente de la República en particular, no son situación extraordinaria. Enfrentar los desaciertos propios achacándoselo a los gobiernos anteriores, es un chicle, ya muy estirado. Por otra parte, los hierros han sido más bien desaciertos personales del Presidente, su deteriorada imagen (ya internacional)y su afán por superar la popularidad de la ex Presidenta, lo hace dar pasos en falso e improvisar a los tumbos, como la Cadena Nacional para borrar con el codo lo dicho dos días antes. Buen artículo, se requiere seriedad y rigor. El populismo va en retirada hace rato.
Soy políticamente independiente y prefiero evaluar las situaciones en su propio mérito, por eso me interesó leer una propuesta novedosa y que argumentara con fundamentos técnicos una posición distinta a la que se ha difundido, y la impresión final que me deja el artículo es la de alguien que quiere argumentar como sea en contra del gobierno de turno, que por lo visto no es de su gusto, lo tilda de poco riguroso y no da argumentos comprobables para sustentar una posición sólida, lo deja sujeto a resultados y análisis posteriores, que por lo grave del tema que se está tratando no hay tiempo para hacer un análisis como a este señor, o a otros como él le pueden gustar o no. Si tiene conocimientos valiosos que aportar, que los aporte a construir una solución para la pobreza en Chile, que es el tema que nos debe ocupar, no a estar sustentando una posición de que el análisis no es correcto y más encima no tiene un análisis alternativo para aportarlo, recuerda más bien a la situación que dió origen al dicho acerca de las discusiones bizantinas. ¿Cómo Chile soluciona la pobreza? es un problema muy complejo y que nos compromete a todos, pero involucrémosnos en propuestas efectivas para la solución y no como propone este señor a empezar a preocuparse de "no me gusta lo que dijo"
A casi todos se les olvida que andrés velasco y compañía se llenaron la boca diciendo que en Chile "la crisis internacional prácticamente no llegó"!! Como se nota que nunca se preocuparon de ver más allá de su arrogancia ni tuvieron idea de lo que pasaba con los pobres...
Este Sr Hojman, quiere convencernos con tecnicismos y conversa fiada, que no hubo mal uso de recursos públicos,ineficiencia en los programas sociales, corrupción, nepotismo, pituteo y fala de meritocracia en la gestión administrativa de la Concertación. Quiere hacernos comulgar con ruedas de carreta. Que falta de respeto por la verdad!!
Francisco: parece que tú fuiste precisamente uno de los que no fueron educados por "estos gobiernos". Vuelve a primero básico, aprende a escribir y de ahí nos cuentas lo que pretendías comunicarnos. Pedro: te recomiendo que leas el artículo, que es muy claro y no falta a la verdad ni tergiversa como tú lo haces.
Excelente el comentario pero hay algo que me sorprende y nadie lo comente las utilidades de banca el año pasado fueron del orden 2.500.000 de Dolares y solo este trimestro ya declaran utilidades del orden 2.100.000 millones de dolares cuando se gana esas cantidades hay millones que estan perdiento todo y lo que trae es solo más pobreza y iniquidad violencia atte y Gracias gracias
Cifras, cifras, y más cifras; Piñera, que cae en la ignorancia supina de politizar ¡el tema! de una sociedad en su conjunto, la pobreza, queda como el gran derrotado. La crisis financiera de la especulación, causante directo en el aumento de la pobreza, clarificó el importante rol que debe tener el Estado en una comunidad con intereses de desarrollo. Lo que parecía una culpa cierta, y dirigida –definitivamente fracasada, de puño y letra de su autor, el segundo piso de La Moneda y sus ramificaciones– quedó en claro toda su utilidad y bondad con quienes menos tienen, la red de protección social de Michelle Bachelet, punto. ¿Se atreverá alguien del gobierno, o sus medios de comunicación, en insistir de tildar como culpable del aumento de la pobreza al gobierno anterior, si el mismísimo ministro Kast, aunque tardó en reconocer, toda la enorme garantía de esta red social debido al estrepitoso fracaso del mercado?. De lo anterior, ¿alguien se negará a la activa participación, aún más, del Estado Chileno en materias sociales y que no sólo juegue un rol regulador, sino activo, competidor al mercado voraz, como lo es el chileno?. Toda este escenario nos indica claramente, que este modelo no da más, no resiste un día más con sus: - Injusticias y doble cara. - Letra chica. - Desigualdad. - Pero sobre todo, falto de solidaridad. No se asusten cuando uno dice, más Estado. Personalmente estoy por la participación privada en varios campos del quehacer ciudadano, pero regulado, que pague lo justo por un bien país. Los servicios básicos deben volver a manos estatales, llámese electricidad y aguas. Las empresas mineras, que tributan nada, deben pagan lo justo por un bien nacional, como lo es el cobre. El Estado garantiza el crecimiento social, no sólo el económico –rol regulador insuficiente–, brinda el auxilio que, y lo hemos visto, cuando el privado falla, y ostensiblemente. Esta discusión, de cifras más, cifras menos, nos debe hacer pensar, ¿o cambiamos, o seguimos por la misma senda?. Soy un crítico del modelo, un crítico de Piñera, pero creo en Kast, el cual entró con un discurso confrontacional; cayó en la lógica Piñera, pero que se dio cuenta, quizás por seguir un camino errado, que lo que se había hecho era lo correcto. ¿Chocará con los preceptos de su jefe?... Kast, más Estado. Saludos.
Habrá posibilidades der creerle a un señor que despuéslos días se desdice de lo informado. Hubiera querido escuchar, que la solución es que falta dinero para solucionar esta verguenza de los politicos y de los adinerados de chile, en lugar de echar agua a su molino, echando la culpa a la administración anterior. Estas som nuestras joyitas de autoridades. Con ellas poco o nada se logrará.-
[...] Por Daniel Hojman [...]
Bien por el artículo. Estoy de acuerdo con las conclusiones, en particular lo arriesgado de culpar al gobierno anterior sin un mayor estudio de los datos. Una discusión más importante es la de generar un indicador de pobreza que refleje no sólo ingresos, sino calidad de vida. Sólo hay un error de importancia. La medición de ingreso de la CASEN no sólo mide ingreso autónomo, sino también ingresos productos de aportes monetarios del Estado y una imputación por arriendo de vivienda, en aquellos que son dueños de sus casas. Por tanto, las políticas relacionadas con asistencia social y vivienda sí influyen en la medición de la línea de pobreza CASEN, incluso a corto plazo.
[...] especialmente cuando nuestros políticos y la prensa razgan vestiduras, levantan dedos acusadores y politizan los resultados. Las diferencias metodológicas no son sólo malabarismos algebraicos, sino diferencias en la forma [...]
¿De qué pobreza hablamos en Chile? En Chile el umbral de pobreza se ha fijado en 64000 $/mes.O sea unos 4 US$ al día. En los países de la OCDE,se tiende a definir el umbral de pobreza como un %, entre 40 y 60 % de la rente neta disponible per cápita.Así en España este umbral es de unos 28 US$/día, que es el mínimo para pagar una canasta de necesidades (y además la salud es gratis y hay mucha protección social) y el 20 % de la población está bajo ese umbral. Y esto es una seria preocupación. Los países e la OCDE (a la cual Chile pertenece)miden más bien la desigualdad. Si aplicáramos el criterio de los países de la OCDE, el umbral de pobreza en Chile debería ser alrededor de 14 -16 US$/día.¿Así cuantos pobres habría en Chile? ¿Que se puede hacer en Chile con 4US$/día si solo en transporte se gasta la mitad? Y la alimentación, y la ropa, y la vivienda, y la salud, y...y. Creo que debemos definir un umbral de pobreza de acuerdo a lo que creemos que somos, un país desarrollado,y así descubrir la tremenda desigualdad que tenemos y no engañarnos diciendo que estamos derrotando la pobreza. Emilio