La entrevista publicada en el diario argentino Clarín que gatilló la salida de Miguel Otero de la embajada en Argentina fue solicitada por él mismo para desmentir un hecho publicado previamente en el mismo periódico: que como fiscal general de la Universidad de Chile, después del golpe de 1973, había liderado una razzia para expulsar a alumnos y académicos por sus ideas políticas. En esta columna, el abogado Álvaro Varela, entonces presidente del Centro de Alumnos de la Escuela de Derecho, revela el rol de Otero en su expulsión y el mensaje que éste le envió: “Mientras yo exista, juro que Álvaro Varela no se titulará de abogado en Chile”. Aunque lo consiguió, Varela obtuvo finalmente su título en España y como abogado se convirtió en un hombre clave desde la Vicaría de la Solidaridad en la búsqueda de justicia para los abusos del régimen militar.
Además: La salida del embajador chileno pone en evidencia debilidades del gobierno de Piñera

La entrevista publicada en el diario argentino Clarín que gatilló la salida de Miguel Otero de la embajada en Argentina fue solicitada por él mismo para desmentir un hecho publicado previamente en el mismo periódico: que como fiscal general de la Universidad de Chile, después del golpe de 1973, había liderado una razzia para expulsar a alumnos y académicos por sus ideas políticas. En esta columna, escrita antes de la renuncia del embajador, el abogado Álvaro Varela, entonces presidente del Centro de Alumnos de la Escuela de Derecho, revela -por primera vez- el rol de Otero en su expulsión y el mensaje que éste le envió: “Mientras yo exista, juro que Álvaro Varela no se titulará de abogado en Chile”. Aunque lo consiguió, Varela obtuvo finalmente su título en España y se convirtió en un abogado clave desde la Vicaría de la Solidaridad en la búsqueda de justicia para los abusos del régimen militar.
Ingresé a estudiar la carrera de Derecho en el año 1969 en la Escuela de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Chile, después de haber cursado la enseñanza escolar en The Grange School. Al momento del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, yo era estudiante del último año de la carrera y tenía el cargo de presidente del Centro de Alumnos, elegido por votación de todos los estudiantes, en mi condición de militante del MAPU. Los dos anteriores presidentes estudiantiles, Carlos Portales y Claudio Grossman, habían pertenecido igualmente al MAPU.
A la fecha del golpe militar sólo me faltaba rendir los exámenes finales de cuatro asignaturas para egresar. Además, me desempeñaba desde el año 1972 como alumno ayudante del Departamento de Derecho Público en la cátedra de Derecho Constitucional, cargo que había obtenido por concurso público.
El día del golpe militar yo tenía 22 años.
En esa misma época se desempeñaba como profesor de Derecho Procesal Miguel Otero; no fui alumno suyo ni lo conocí personalmente. Sí tuve muchas referencias de él en esa época por relatos de distintas compañeras de curso con quienes el profesor de Derecho Procesal se relacionaba de manera particular, de modo que ellas sí lo conocían muy bien. De ellas escuché que se trataba de un profesor extraordinariamente cercano, muy preocupado e interesado por los estudios de esas alumnas, de sólidos conocimientos de las normas del proceso, duro defensor del Estado de Derecho y de gran simpatía.
La Escuela de Derecho de la Universidad de Chile fue una de las primeras en reiniciar las actividades académicas una vez ocurrido el golpe -los primeros días de octubre de 1973- por lo que yo me reincorporé de inmediato con la finalidad de dar los exámenes y egresar, consciente de que vendrían tiempos muy difíciles. La represión ya se había desatado en todo el país, por la persecución a todos quienes habíamos apoyado el gobierno constitucional. Ya esos mismos aires soplaban en la universidad. De esta forma rendí y aprobé en pocos días los cuatro exámenes y obtuve la calidad de egresado de la Escuela de Derecho, lo que me fue certificado en el documento respectivo entregado por la secretaría de la facultad, con no pocas dificultades.
Lo anterior lo hice contra el tiempo, puesto que ya se había convocado a los miembros de todos los estamentos de la Escuela de Derecho a efectuar denuncias, las que se recibían sin necesidad de que el denunciante se individualizara. Se sabía que toda persona denunciada sería sometida a un sumario y que una vez iniciado éste, el denunciado quedaba automáticamente suspendido de toda actividad que se realizare en la escuela. Entonces, si no completaba los exámenes simplemente no egresaba y evidentemente que ante los hechos futuros que se avecinaban, no tener la calidad de egresado de la carrera era muy desventajoso; en cambio, la calidad de egresado, esto es, de haber cursado completamente la carrera, me permitía visualizar la posibilidad de titularme en otro país.
Para efectos de completar los exámenes y de que se practicaren los registros administrativos correspondientes que me permitiesen obtener el certificado de egresado, conté con el decidido y valiente apoyo del profesor Máximo Pacheco Gómez, quien vivía sus últimos días como decano de la facultad, y quien tenía muy claro que una vez sumariado no tendría siquiera la posibilidad de obtener certificado alguno, puesto que se había enterado de que semejante estado significaba ser excluido, por completo, de toda actividad de la facultad, es decir, ser considerado como si nunca hubiere estado allí.
La conducta del decano Máximo Pacheco es más relevante aún considerando que habíamos tenido serias diferencias políticas en el último período, pero él asumió la protección y defensa de los jóvenes alumnos, aún a riesgo de su propio futuro. Poco tiempo después fue destituido.
Como estaba anunciado, los primeros días de noviembre de 1973 aparecieron en las paredes del tradicional edificio de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, las listas de los sumariados y, como era de suponer, dada mi condición de presidente del Centro de Alumnos de Derecho, yo aparecí en ellas.
De acuerdo con el diseño formulado por las autoridades de la dictadura en la universidad, se me incluyó en lo que se denominó “público y notorio”, lo que significaba que los cargos que se me hiciere por cualquier persona en forma anónima, se entendían verdaderos y yo no tenía derecho a refutarlos. Esta categoría de proceso a que se me sometía, se debía a la circunstancia de haber sido presidente del Centro de Alumnos.
No se me notificó la resolución que me sometió a sumario y que me dio un plazo fatal de 24 horas para responder. Me enteré de la resolución a última hora de ese día y por información entregada bajo secreto por una funcionaria de la escuela, lo que me permitió redactar durante la noche un escrito que presenté al día siguiente, fecha de vencimiento del plazo, y solicitar diligencias probatorias. La petición fue rechazada, dado que la condición de “público y notorio” de mi situación, daba por probados los hechos por la sola circunstancia de la presentación de la denuncia anónima.
No fui el único alumno que estuvo en esa situación; fueron muchos en la Escuela de Derecho y fueron miles en la Universidad de Chile. También fueron miles los académicos y administrativos de la Universidad de Chile que estuvieron en la misma situación. Yo, al menos, tuve la fortuna de contar con una funcionaria de la universidad que me dio cuenta de que se me habían formulado cargos y de que estaba corriendo el plazo para responder. Sólo fue un consuelo, puesto que ninguna de mis argumentaciones y fundamentos, fueron acogidos y ninguna de las diligencias probatorias que solicité fueron dispuestas.
El “proceso” al que fui sometido en la Escuela de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Chile, concluyó con una “sentencia” que disponía mi expulsión de la misma de por vida, incluido mi cargo académico. El principal cargo que se me formuló y que me llevó a la expulsión de la universidad, fue el de haber sido presidente del Centro de Derecho. Esta “sentencia” pronunciada en la Escuela de Derecho significaba que yo no podría realizar gestión alguna en esa casa de estudios, ni mucho menos, completar lo que me faltaba para titularme luego de haber cursado la carrera completa, esto es, la memoria y la licenciatura.
No está de más recordar que en esos días previos a la expulsión un miembro de mi familia recibió una directa propuesta de negociación, consistente en que yo entregara una nómina de determinados alumnos y a cambio de ello se moderaría mi sanción. De esto me enteré por el relato posterior de mi familiar, quien había respondido en forma inmediata que por dignidad no me transmitiría semejante propuesta, puesto que estaba seguro de que yo la rechazaría y él me apoyaría plenamente en esa actitud. Eso aún cuando se trataba de un familiar de signo político opuesto al mío.
En esos duros días, muchos amigos, familiares y cercanos hicieron intentos por salvar mi situación. Uno de ellos, un médico del Hospital Militar, muy amigo de Miguel Otero, concurrió a hablar con él, oportunidad en que se enteró de que Otero desempeñaba la función de “fiscal general de la Universidad de Chile”, es decir, era quien adoptaba las decisiones. Le explicó el vínculo que tenía con mi familia, que me conocía desde niño, y le rogó que hiciera algo para que yo no me viere impedido de titularme de abogado. Con una enorme tristeza nos comunicó posteriormente que Otero le cerró toda posibilidad: “Mientras yo exista, te juro que Álvaro Varela no se titulará de abogado en Chile”. Nada más.
No hubo explicación ni justificación alguna, por lo que ese médico militar debió retirarse abatido.
Con las referencias que obtuve, logré determinar que Otero había instalado su cuartel central como fiscal general de la Universidad de Chile (cargo que entiendo él se encargó que no se formalizara, para efectos de la historia), en una casa en calle Miguel Claro, al llegar a Eliodoro Yáñez, donde hoy funciona la radio de la Universidad de Chile, recinto que nunca fue conocido ni reconocido como tal, al igual como ocurrió luego con otro tipo de recintos secretos: los de tortura.
Impresionado con el relato del médico militar tomé la decisión de hablar personalmente con Otero, para conocer directamente de él las razones de su conducta y por qué me condenaba definitivamente a la imposibilidad de titularme de abogado en Chile.
Los últimos días de enero de 1974, alrededor del día 22, en horas de la tarde, concurrí al cuartel general de Otero en calle Miguel Claro. Pasé los controles y guardia establecidos invocando el nombre del referido médico militar, y logré llegar hasta la oficina de su secretaria, ante quien me presenté. Le expliqué que aquel médico militar había hablado con él acerca de mi situación y que ahora me interesaba a mí hacerlo, por lo que le pedí que le preguntara si me recibía. La secretaria ingresó a la oficina de Otero y salió muy pronto con su respuesta: no, no me recibía.
Sabía que me sería muy difícil volver a traspasar la guardia y control de ese recinto, por lo que le insistí y le dije que no importaba que no me recibiera en ese momento, pero que yo estaba dispuesto a volver el día y hora que él me dijera, cualquiera que fuera, puesto que para mí era muy importante poder conversar con él. Gentilmente la secretaria ingresó nuevamente a la oficina de Otero, y luego de permanecer también un corto plazo en su interior, salió y me dijo: “el señor Otero dice que con mucho gusto lo recibe el día 22 de enero de 1994 a las 17.00 horas”. Obviamente comprendí el sentido de la respuesta, pero le agradecí y le dije: “Ese día y a esa hora estaré aquí nuevamente”.
Fui expulsado de la Universidad de Chile bajo la acción directa de Miguel Otero Lathrop.
La circunstancia de haber completado los estudios y encontrarme egresado de la universidad, me permitió más tarde dar la licenciatura en la Universidad de Barcelona y obtener el título de abogado. El Convenio de Reconocimiento de Títulos, Grados y Estudios celebrado entre el Gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva y el Gobierno de España, en 1969, me ha permitido ejercer como abogado en Chile.
Esta es una apretada síntesis de lo ocurrido, de un hecho que significó mucho dolor para mí y para mi familia. Sin embargo, a pesar de la dictadura, a pesar de Otero, obtuve mi título de abogado.

Un relato, que vuelve a demostar que este pais no tiene buena memoria. en fin, me huibera gustado verlo llegar en 1994, a la oficina de este señor. huibera sido un verdadero placer, ver la cara del mismo.
[...] This post was mentioned on Twitter by ciper chile, Pablo Martinez, Pyotr K. Schöenberg, Alejandra Mujica, Fabián Pizarro and others. Fabián Pizarro said: RT @ciper Testimonio del abogado Álvaro Varela: Yo sentí a la dictadura (y también a Miguel Otero) http://bit.ly/9unu2c /// CHANFLE!!! [...]
Muchos civiles que fueron cómplices de la dictadura del año 1973 salen a la luz debido a los relatos que gente como usted hace , personas que estan escondidas en este país de escasa memoria no se esconden de la Justicia ni de los tribunales , se esconden de que su familia no se entere de su papel en aquel trágico episodio. Estuve en un encuentro de ex-alumnos del Liceo Eduardo de la Barra de Valparaíso del año 70 , con sorpresa me enteré de que algunos de mis compañeros de curso que probablemente por su condición de bestias fueron enviados a la Escuela de las Américas para aprender a torturar, otros fueron abogados de las Fiscalías Militares , ayudante del Fiscal Fernando Torres,otros con algunos tragos se jactaban de las persecusiones a los upelientos, y todos ellos juntos con sonrisas y abrazos se lavaron conciencias. El caso de Otero es una señal del que la frase " Nunca Más " es solo una frase. El caso de Otero es una señal que el nunca mas
Los efectos de los seres miserables, empobrecen los universos de las posibilidades, pero los hombres especiales superan tales efectos con la mejor de las armas: el desprecio.
¿Y se juntaron al final el 22 de enero de 1994 a las 17:00?
El testimonio del Sr. Varela no hace más que corroborar su calidad humana y profesional.Yo lo conocía sólo como abogado de la familia Frei y sus gestiones ante este caso, que también mancha el alma de nuestro Chile. Del Sr. Otero, no es más que constatar la cobardía de quienes hicieron posibles las barbaries de la dictadura, y que siguen viviendo libres de polvo y paja en la comodidad de su hogar. Cobarde y cínico, por hacerse parte de la delación, pero no dar la cara.Mis respetos Sr. Varela.
Realmente una verguenza. A mi abuelo le pasó lo mismo en la Universidad de Salamanca durante la dictadura de Franco. A diferencia de lo que pasó con Pinochet en Chile, los españoles tienen bastante más claras las faltas a los derechos humanos cometidas. En nuestro país en cambio, aún tenemos funcionarios de Gobierno que defienden las atrocidades cometidas por a dictadura. Espero que el caso de Otero y el rechazo público que obtuvo obligue a algunos políticos a por lo menos guardar silencio antes de defender o justificar a Pinochet.
Persona non grata No podemos tener embajadores que nos avergüencen ante el mundo, como ha ocurrido con las declaraciones de Miguel Otero en Buenos Aires en una entrevista al diario Clarín, la que, además, fue solicitada por él, por lo que nos se trató de una respuesta improvisada, sino de una explícita defensa del régimen dictatorial de Pinochet, proveniente de un connotado pinochetista como Otero, quien trabajó prolongada y remuneradamente para la dictadura que tanto alaba en la confección de su institucionalidad, que todavía nos pesa. No bastaba decir que los dichos de Otero no representan la opinión del Gobierno de Chile. Si el Presidente Sebastián Piñera guarda algún respeto por sus connacionales, debía proceder a destituir a este imprudente y desvergonzado personaje del puesto de embajador de nuestro país ante nuestros vecinos. Sin perjuicio de representar un acto de contrición, no había nada en las disculpas posteriores de Otero -que, a propósito, a él no le correspondía pedirlas, sino ofrecerlas-, que lo reivindicase para desempeñarse como embajador en el mundo actual. Un representante nacional no puede seguir utilizando el eufemismo “pronunciamiento militar” para evitar referirse al golpe de Estado de 1973 (podría optar por coup d’Etat si eso le resulta menos duro), ni negarse a calificar de dictadura al régimen de 17 años a que dicho golpe dio origen. Asimismo, es inaceptable que un funcionario de alto nivel como un embajador, afirme desconocer la participación de Estados Unidos en el golpe de 1973, información de conocimiento público y obtenida por la desclasificación de documentos en el propio Estados Unidos. En definitiva, representantes de esta catadura sólo desprestigian a nuestro país.
Verguenza nacional que individuos como Otero continúen ocupando cargos de relevancia en Chile, ahora que renunció con que otro cargo será premiado?.
Estimado Alvaro, reciba un fraternal abrazo de todos (as) quienes fuimos victimas de los atropellos a la dignidad humana por parte de los personeros de la dictadura. Hoy todos ellos muy respetables parlamentarios, empresarios o grandes accionistas privados. A este país le falta más memoria, y más conciencia, de otro modo no es explica que hayan votado a la derecha para presidente.
Como siempre lo ha hecho a lo largo de su vida; Alvaro Varela Walker, se distingue por sus valores humanistas, como lo hizo durante la larga dictadura, que la derecha en su fuero interno sigue apoyando, pero que no lo dice porque teme que su electorado le de vuelta la espalda. Alvaro: eres un ser humano de excepción. Gracias por ser como eres.
una historia que se fue repitiendo en muchos funcionarios y académicos de la universidad de chile, de muchos exonerados políticos, de gente conocida y anónima. Gracias a estos testimonios, recordamos los tiempos donde la universidad estaba llena de soplones, que se infiltraban y que hacían que el ambiente universitario fuera nosivo
Como siempre, sus contenidos son oportunos y esclarecedores. Felicitaciones!
La eficacia y eficiencia que es el slogan de trabajo del Presidente Piñera, no se vé precisamente reflejado en el nombramiento del Sr Otero como embajador en la República Argentina. Me es imposible siquiera imaginar que nadie estaba enterado del desempeño del Sr. Otero como Fiscal en la U. de Chile. Situaciones como estas son las que revelan la falta de acuciosidad y eficiencia de todos los que de forma directa participaron en la proposición y desinación del aludido y ya dimitido embajador. Señor Presidente la eficacia y eficiencia se demuestra en los hechos, lamentablemente,sus dichos solo buscan embrujar a los miles de chilenos que han creído en Ud. Despierta Chile, una vez más la derecha te engaña.
GRANDE Alvaro Varela, y cuantos Alvaros hubieron, hay muchos Miguel Otero camuflados que usaron a las FF.AA. para su propio peculio y ahi estan y ahi siguen, cual hienas al hacecho. Atte.
Súper doloroso el episodio q acaba de protagonizar Otero... doloroso xq remueve viejas heridas q sangran cuando se recuerdan. Este relato de Varela se parece a tantos relatos q oi desde niña; también soy ex alumna del Grange, sólo q no terminé mis estudios ahí ya q por las opciones políticas de mi padre y por insistencia de los "Otero" nos ganamos -como familia- una larga estadía fuera de Chile... mi casa siempre estuvo abierta a aquellos ciudadanos que perdieron dicha condición gracias a la L en su pasaporte, por ellos supe tantas cosas q ocurrían en esas casas clandestinas y q mis oídos de niña aprendieron a muy corta edad, cuestión que agardezco xq eso me ha permitido saber de que lado de la vereda me encuentro. Estos días vuelven a revivir en mi el miedo y la angustia, recordar que -como Varela- tengo tíos de sangre y tíos amigos de mis viejos que no pudieron completar sus estudios, sólo xq el fiscal de la U de Chile les negó ese derecho... en fin.... me duele enormemente esto que acontece, mi padre está muerto, muchos de mis tíos también, ellos son los únicos testigos de lo que realmente ocurrió, la memoria es tan frágil, entonces estos días siento una avalancha de imágenes y recuerdos que se agolpan en mi cabeza y sólo quisiera a mi padre vivo, q me diga "ya pajarito, tranquila esto va a pasar" con esas palabras, aunq ambos sepamos que era mentira, me sentía en paz... paz q Otero a vuelto a perturbar
Testimónios como los del Sr Varela permiten contrastar las falsedades que declara en público el sr. Otero, que ha vivido en la impunidad y por ello dice lo que dice. Vemos que ha llegado la hora de que esa impunidad de la que han disfrutado personajes como Otero y otros, termine de una vez por todas. Otero ha intentado blanquear su pasado, para seguir viviéndo en la impunidad. Pero los tiempos han cambiado, él no se ha dado cuenta y somos los ciudadanos los que tenemos que confrontarlo con la verdad: Otero jugó un rol importante en la represión durante la dictadura militar; no habrá torturado pero sí cometió atropellos a los derechos de estudiantes y profesores. Esperemos que Ciper pueda investigar su pasado y exponerlo tal y como es, y no como se presenta Otero.
puede ser que otero no haya sentido la dictadura, peroademas de los millones de los que si la sintieron, habemos otro que aun no viviendo en ella la seguimos sintiendo, las repercusiones todavia estan y seguiran estando. Muy buen testimonio, que da cuenta de la valentia de unos y la bajeza de otros. Los que hoy estan bien es porque han hecho bien, y los que no lo estan es porque han hecho mal.
No conozco personalmente a don Miguel Otero, pero si he leído varias veces acerca de él, como también entrevistas concedidas por él a diferentes medios de comunicación, por eso me extrañó tanto la última entrevista que dio en el diario Clarín de Buenos Aires, porque ahí él da a entender que fue una blanca paloma que defendió férreamente a todos en la Universidad de Chile (alumnos y profesores), sin embargo, el relato de don Alvaro Varela es más que contundente al respecto. Si Miguel Otero no se querella, entonces está asumiendo que este artículo señala una verdad indesmentible.
Quiere decir entonces que yo tambien debi haber sentido la furia satánica del Sr Miguel Otero, nuestro patético embajador en la Argentina. Pues, como académico de la Fac. de Agronomia de la U. de Chile, fui despedido sin pena ni dolor en marzo de 1976, por ser del MAPU, luego despues de volver de vacaciones.Casado, con hijos pequeños y sin horizontes en mi patria tuve que aguantar esa dura parada e irme al extranjero, donde gracias a Dios, realicé una brillante carrera académica (Ph.D.)el en area biotecnológica. Interesante las vuelta de la vida, verdad Sr ex Fiscal?. Dios castiga pero no a palos!.
Al leer este articulo,aumenta aun el repudio de estos personajes como Otero,que hicieron lo que quisieron en la dictadura,por supuesto bajo el alero del dictador,ese odio parido que dicen le tiene la izquierda,es el mismo o peor que el que profesaron ellos. Lo peor es que nadie lo a cuestionado por esto ni mucho menos lo a puesto en el tapete publico.
Bueno, para el caso que nos afecta, es lo mismo. Millones de chilenos aún, después de 20 años de ser gobernados por un sistema admirador del totalitarismo, en que gente de su sector se cree dueño de la verdad, y pero aún, que no aceptan opiniones divergentes, es que concluímos que no aprendieron nada. Las democracias solo son perfectas en el sentido en que los ciudadanos pueden opinar, meditar y reflexionar sin que sean censurados, criticados, perseguidos y discriminados. La oposición chilena, mayoritariamente la componen gente de izquierda, quienes no están acostumbrados al orden. Si tanto criticaron al Gobierno Militar por su represión, entonces no comprendo cómo es que dicha práctica la han cosntituído en una institución. Doble estandar ya que los concertacionistas han perseguido y denostado a todos aquellos compatriotas que se atreven a decirles la verdad. Profesionales, profesores, estudiantes, trabajadores, empresarios, han sido víctimas de esta elite. Pero ahora tenemos otro gobierno, del cual esperamos mucho todos los chilenos. Estuvimos esperando 51 años volver a gobernar este país. GRANDE CHILE, eres capaz de pararte desde las ruinas y de la misma escoria.
Estimado Sr Varela: Yo a ud sólo lo ubicaba como un brillante abogado de la familia Frei, y defensor de los derechos fundamentales de los seres humanos. Me impresionó su relato y creo que unos cuantos miles pasaron por experiencias similares a la suya. Lamento profundamente todo el dolor e injusticia que ud debió pasar por causa de Otero, un hombre verdaderamente despreciable. Se supone que con los años la gente se pone sabia..... eso le pasa a las personas inteligentes y buenas. Las mentes perversas como Otero se ponen más malos (y cínicos) todavía porque se van perfeccionando con la práctica. Un viejo cobarde no se la pudo con un joven noble recién egresado, víctima de una arbitrariedad. Otero quedó expuesto con su horrible desnudez (inmoralidad) frente a todo Chile y al mundo: ahora hay internet y las noticias vuelan. En realidad, él fue degradado en la plaza pública aunque fue él mismo el que se pisó la cola, se delató solo, como le pasa a todos los victimarios. Pasará a la historia como un miserable lacayo de la dictadura. Ud, en cambio, es un gran abogado, respetado por sus pares y admirado por la ciudadanía. Las nuevas generaciones lo recordarán como un hombre íntegro. Al final, todo esto nos vuelve a demostrar que el bien SIEMPRE triunfa sobre el mal, aunque se demore.
Este relato debiera tener mayor difusión. En él queda de manifiesto lo miserable de tales procedimientos del sr.Otero, miseria que también se extiende a aquellos que bien lo conocieron en esas funciones y lo defienden por razones políticas.
Hay políticos que se muestran incapaces de trascender su conciencia de grupo, o sea la ‘buena conciencia’ que les produce defender lo que hace su grupo en contra de quienes no son de los suyos, y sin ningún asco, ni remordimiento, en total inocencia. Sus dirigentes no son capaces de dar el paso hacia una conciencia moral que abarque a la Nación toda y por eso no es creíble su llamado a la Unidad o a establecer Alianzas para fines comunes. Los dirigentes de la derecha usan la justificación moral "estoy en mi derecho" "es mi deber" "eso es bueno, lo otro es malo" cada vez que actúan sin amor con alguien, o sea cada vez que hacen daño a alguien… Para trascender sus dirigentes tendrían que dar lugar en su alma a la ‘mala conciencia’ por los crímenes que vieron o supieron y por los que no quisieron ver o nada hicieron para impedir; y actuar en forma independiente del sentir de los de su grupo y reconocer los crímenes de la Dictadura, su complicidad, su encubrimiento y los beneficios que les reporto, además de reparar de verdad el daño inflingido. Eso sólo lo lograran si VEN a los seres humanos que violentaron como a seres HUMANOS... solo entonces podrán mirar hacia el futuro y podrán pedir de manera legitima la Unidad Nacional. Tendrían que reconocer las cosas como son y asentir a todo como es, pero eso requiere grandeza, amor, aquello que Humberto Maturana nos recuerda, funda lo humano.
No solo el señor Varela sintió la dictadura militar, fuimos miles los humillados, maltratados, encarcelados, sólo por pensar distinto.Otros fueron asesinados, torturados, hechos desaparecer, tirados al mar, etc. La derecha que hoy gobierna hizo oidos sordos a todos los atropellos. Indigna que Otero, en sus declaraciones a Clarín, no recononozca el papel de los EEUU en el golpe de estado, apoyado por la derecha politica y económica chilena.Si lo anterior no es "sentir la dictadura",¿Qué podrá ser? La respuesta también la podrán dar los miles de familiares que aún buscan a sus seres queridos arrasados por la dictadura pinochetista. Pregúnteles a ellos. Que Otero se trague sus palabras.
LE AGRADEZCO SU TESTIMONIO. UD. SUFRIO CON HONORABILIDAD, EN TODO EL AMPLIO SIGNIFICADO DE ESTA PALABRA. OTERO DEBE ESTAR REVOLCANDOSE EN SU MEDIOCRIDAD, QUE NO DESCANSE EN PAZ.
Ante la seriedad de este medio y para no incurrir en una falta de respeto, no mencionaré los epítetos que se merece este triste personajes de la historia reciente del país y que salieron espontáneamente en la medida que leía este relato. ¿Qué hubiese pasado si este señor hubiere estado armado?
Verdaderamente estremecedor, tengo una duda sí, porque no lo conocimos antes; por ejemplo cuando Otero reemplazó a Jaime Guzmán. Lo que confirma en todo caso que mientras unos ponían la fuerza, otros ponían la letra para exterminar a los disidentes.
Sin duda un ejemplo de dignidad, amor y consecuencia.
propongo crear un espacio para que personas como el Sr. Varela puedan relatar su historia personal o de quienes conozcan que hayan "sentido" la dictadura. Fuera de la experiencia personal y el respeto que eso merece, está una oportunidad, a mi juicio muy mal administrada estos años, para desenmascarar a las "victimas" de la derecha que pasan de señores y de quienes debemos todavía soportar la desfachatez con la que hablan de democraci y debido proceso.
Gracias al destacado abogado por dar a conocer su historia. Y felicitaciones de verdad a este medio por haber entregado información veraz que desmintió de manera muy oportuna las ridiculeces vertidas por el ex-embajador. Saludos a todas las buenas personas.
Creo absolutamente lo que cuenta el Abogado Valera. Son múltiples los casos de abusos de diversa naturaleza cometidos en la dictadura, incluyendo estas razzias realizadas en los claustros universitarios. En la Escuela de Derecho de la Universidad de Concepción, donde estudié durante la dictadura, hubo casos similares a éste, que concluyeron con expulsiones arbitarias de alumnos y docentes, sin mas justificación que haber sido adherentes al gobierno de la UP. También se, poor haber sido testigo presencial de otros abusos, como las extremas facilidades brindadas a algunos alumnos para rendir el examen de grado, las qwue tenían su origen en el apoyo que aquellos brindaban a la dictadura o ser por ejemplo, empleados del régimen. Uno de ellos oficia en la actualidad como senador de la coalición gobiernista. Este sujeto logró que se le formara una comisión examinadora que no fuera particularmente exigente, como si eran las que debimos enfrentar el resto de los alumnos y mas encima, su examen fue privado, rompiendo con ello la tradición de publicidad que imperaba en nuestra Escuela. Por esto y principalmente por todas las atrocidades que sabemos cometió la dictadura, el comentario de Otero entregado en su calidad de embajador a la prensa argentina, aparte de ser falso, es un burdo intento de manipulación historico.
[...] Yo sí sentí la dictadura (y también a Miguel Otero) Publicado por Ballotage Con fecha 10 Jun, 2010 En Vitrina: CIPER Chile [...]
Encuentro que la situación que relata el señor Varela es impresentable, la actitud de Otero según esta versión sería sin ninguna culpa del señor Varela. Me gustaría conocer que hizo el señor Varela cuando formo parte del MAPU y fue presidente del centro de alumnos, si participó en tomas de empresas y fundos, asaltos u otras cosas que también pasaban en esa época. Si no participó en nada de eso encuentro correcto el reclamo, pero si participo en actividades ilegales creo que actualmente tampoco se pueden titular de abogado. Por favor cuente la versión completa
Cuantos Oteros existieron en esos momentos, como buitres esperando carroña, fascitas de esencias esperando el momento oportuno para ultrajar todas las normas de etica y mandando listas que se colocaban al arbitrio del sapeo y delacion?, cuantos Oteros andan libres en tantos lugares de Chile, paseandose soberbios en sus pedestales e imageneria, pero con una gran huella profunda de hedor por saberse complice de lo que llamaban "simplemente golpe militar" y abanicandose de gloria por haberse salvado, claro si permitiendo que otros pagaran por pensar diferente! esos aun andan en las Calles en bueno las FUnas, las delaciones publicas, los juicios esos que nunca se hicieron, invito a escribir historias de esos tiempos, porque seguro salen muchos mas personajillos vinagres como Otero el EMBARRADOR de si mismo...
Lo que dijo el Senor Otero asi no mas fue pues y el que tenga mala memoria,a todos se les olvido como viviamos en esos anos,mi mama me dejaba en las colas para poder comer,y para que nos dieran un pollo por familia,comiamos pan cafe,cigarrillos se vendian por unidad.Como esta Venezuela ahora? eso queria Allende o un Cuba eso fue lo que paro los Militares ahora que se quedaron mas tiempo de lo que tenian que estar y algunos militares se tomaron la ley por sus manos eso es otra cosa.Que si nos salvo la Junta de Gobierno SI nos salvo de ese terrible tiempo con Allende.
Triste lo de Varela, pero encuentro mala clase de su parte insinuar que "ciertas alumnas" tenian privilegios con Otero. Intenta decir que dichas alumnas, quizas ahora abogadas, juezas, etc obtuvieron su titulo por compartir "cama" con el Sr. Otero?. Sin duda su situacion fue similar a la de muchos estudiantes y no se justifica, pero tampoco justifico lo que trata de insinuar sin dar pruebas ni nombres de las supuestas "privilegiadas".
Señor Vergara [10 de Junio de 2010, 9:16 am]: Entiendo que el alegato del señor Varela tiene que ver con la arbitrariedad del proceso que terminó con su desvinculación de la universidad en la que estudiaba en ese momento. Porque, dígame, ¿en qué país serio, y en qué facultad de Derecho seria, una decisión de esta envergadura se puede apoyar sólo en una denuncia anónima, la cual ni siquiera es corroborada con pruebas por parte del acusador? Imagínese si funcionaran así las cosas ahora: si usted me cae mal porque es de otro equipo de fútbol, o porque le hace los puntos a mi mujer, porque no me pagó el arriendo o porque simplemente no me gusta la manera en que usted se viste, sería cosa de que yo fuera a dejar, en una hoja de cuaderno, su nombre, dirección, y tacharlo de terrorista, inventando una historia suficientemente creíble -aunque lo último no es requisito-. En ese caso, si tiene suerte, sólo le quitarían el trabajo y lo invitarían amablemente a un viaje al destino que usted desee, pero fuera del país y sin regreso. Ah, y si usted quisiera saber por qué lo expulsaron, para argumentar de vuelta y lograr aclarar las cosas, con el fin de aminorar la pena (algo que los burócratas conocen como "apelación"), lo citan amablemente 20 años más tarde. ¿Le parece un proceso justo? Por otro lado, ni todos los MAPU tenían una AK47 guardada debajo de la cama, ni todos los militares torturaron comunistas. Calificar de asaltante a una persona sólo por su cargo en una determinada época, sería caer en la misma miopía que muchas autoridades cayeron luego del golpe de estado del 73.
Yo comenté en la transcripción de la entrevista de Otero que en lo que dijo, consideraba no había mentido. Al menos respecto de que hubo gente que no sintió (los efectos adversos o represión de) la dictadura. Creo que eso es un hecho de la causa, a menos que alguien demuestre que los militares hayan perseguido a la gente más rica y acomodada de esa epoca. Sin embargo, lo que relata Álvaro Varela me parece a priori injusto y arbitrario, y pone en tela de juicio lo que Otero decía respecto de su 'preocupada labor' por la gente en la Universidad de Chile, en aquella epoca. Eso muestra que hacer las cosas mal, con injusticia, no es el camino. Si alguien consideró que había gente que en el gobierno de Allende hizo cosas contra la ley, entonces debería haberse usado la ley para sancionarlas, y no los juicios y condenas abritrarias, que aunque pudieran justificarse con evidencias y pruebas, no se sostienen como algo justo.
Buen relato de una epoca que uno o no vivio o se ha olvidado en alguna manera, yo no senti ni vivi la dictadura, no la vivi con el dolor de muchos, y empatizar con ello me ha costado mucho tiempo, siempre es mas dificil empatizar con el horror de otros que con los dias de sol. Me alegro que tu vida alla girado para el lado soleado, me recordo a "el secreto de sus ojos".. ahi se toca esta epoca absurda y gris.
No le creo nada de lo que dice este Señor Varela, es fácil denostar sin presentar ni una sola prueba. Se sacan buenos dividendos presentarse como víctima.
Lo mas complejo es que Otero pasa por un hombre de bien, un buen cristiano de misa periódica, un hombre hasta destacado en su medio social, sin que la voz de su conciencia lo complique. Quizás a cuantos mas como él les sucede lo mismo. Personas que viven tranquilamente pese a episodios tan oscuros en sus vidas.
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Este señor Varela, como todos los Srs.de izquierda, solo ven lo que les conviene. Acaso solo salia de paseo con el lumpen del Mapu y otros grupos paramilitares ???? Ahora son todos defensores de los derechos humanos y viuctimas de la dictadura ... asi no existe calidad moral ni historia...
Me emociono con el relato, te felicito por tu grandeza y valentia. Que odioso saber que hoy estamos gobernados por muchos de aquellos que doblegaron y abusaron de su pueblo por el simple hecho de "pensar distinto". Sr. Otero, ¿estaran sus hijos orgullosos de usted? Luis
Que increible como la historia se hace cargo de castigar, en vida, a los personajes que fueron absolutamente lacayos del gobierno militar. Lo de Argentina y la metida de pata del Sr. Otero tiene que ver con su desparpajo al hablar de esa manera en Chile. Aca lo aplauden los simpatizantes del dictador. Alla lo rechazan y condenan por antidemocratico.
Querido Alvaro, Este relato muestra lo valiente que fuiste entonces y durante todos los años negros de la dictadura. Tuve el privilegio de conocerte en aquellos dolorosos tiempos de trabajo en la Vicaría de la Solidaridad. Una vez más, como entonces, como en el caso Frei Montalva, develas otro trozo de la vergonzante historia que muchos Oteros han pretendido mantener oculta durante tanto tiempo. Al final, la verdad termina por saberse.
YO APOYO AL SEÑOR MIGUEL OTERO,MI FAMILIA Y YO FUIMOS UNAS DE LAS TANTAS FAMILIAS A LA CUAL NO INFLUYO PARA NADA LA PRESIDENCIA DEL SEÑOR PINOCHET,TODOS TIENEN MUY MALA MEMORIA PERO YO SI ME ACUERDO DE TODO EN EL AÑO 1973 TENIA 13 AÑOS,TODOS TIENEN MUY MALA MEMORIA,PERO YO SI RECUERDO,Y LAMENTO QUE LAS PALABRAS QUE DIJO EL SEÑOR OTERO HAYAN SIDO TAN MAL OIDAS.
Aunque Varela haya sufrido tales atropeyos, en nada desmiente lo que dijo Otero, en cuanto a que la mayoría de los chilenos no se sintieron afectados por el gobierno militar.
LEI LOS OTROS COMENTARIOS Y ESTAN MUY INFLUENCIADOS POR LOS CONTRARIOS AL SEÑOR PINOCHET,PERO NO VIVIERON LA EPOCA DE ALLENDE,DONDE NO HABIA NADA DE NADA,DONDE DABAN PAPELES DE COLORES PARA IR A COMPRAR CIERTAS COSAS,DONDE LAS "COLAS" ERAN INTERMINABLES SOBRE TODO PARA EL PAN,QUE CUANDO UNO LLEGABA RESULTA QUE NO HABIA,DESPUES DE LEVANTARSE DE MADRUGADA PARA NADA,SI REITERO LOS DICHOS DEL SEÑOR OTERO Y LO APOYO,DUELALE A QUIEN LE DUELA PERO TAMBIEN HAY DOS CARAS DE UNA MONEDA.
Mis respetos, señor Varela, a Ud. y su familia que, sin duda, sufrieron con usted la arrogancia de gente como Otero. Gracias por su testimonio, su valentía y perseverancia. Gracias a Ciper y sus periodistas, que nos muestran lo que oculta la "historia oficial" en muchos casos.
SR VARELA COMO UD ES ABOGADO, NO LE CREO NI LO QUE REZA
Textual: “En esa misma época se desempeñaba como profesor de Derecho Procesal Miguel Otero; no fui alumno suyo ni lo conocí personalmente. Sí tuve muchas referencias de él en esa época por relatos de distintas compañeras de curso con quienes el profesor de Derecho Procesal se relacionaba de manera particular, de modo que ellas sí lo conocían muy bien...” Todavia espero que el Sr. Varela diga quienen eran las privilegiadas de Otero en la Universidad. Me pregunto porque solo lo insinua y no da nombres y apellidos, tal como nombra al Sr. Otero, debiera de nombrar a aquellos (as) que se beneficiaron de una u otra forma de su persona (obtencion de titulo de abogada via express por hacerle cariñito al Sr. Otero) Me prugunto como nadie mas en el blog exige aclare sus insinuaciones, solo prestan atencion a las acusaciones y faltas por el Sr. Varela sufridas y atacan a Otero sin piedad, solo confiando en la palabra del insinuador de Varela. El hecho de que el Sr. Varela se rebaje a tales insinuaciones que siembran un manto de dudas tanto sobre Otero como de aquellas alumnas (quizas hoy en día abogadas, defensoras penales o juezas) sin mayores antecedentes que el rumor, sin el derecho a refutar esos dichos, lo pone moralmente en la misma altura que al hombre que el acusa. La vida de las personas se pueden perjudicar tantos con acciones como con omisiones, se puede destruir la reputacion de quien sea solo "insinuando" acciones de baja moral y adjudicandole hechos a terceros solo de oidas.
Grande Álvaro, antes y ahora.
Yo fui alumno del "profesor" Otero en la universidad de Chile, él cual todos los días, y por lo menos dedicaba parte de la clase por 10 a 20 minutos a una apología del gobierno militar y de pinochet, sin respeto alguno a el aula que ocupaba. Jane, aquí no se trata de si hubo colas o no el 73, (yo estuve en colas de gas y pan donde me dejaban cuidando el puesto siendo un niño chico, cosa que no debe repetirse jamás) se trata de la posiciones morales frente al abuso (económico, social y político que hizo la dictadura) donde este Sr. fue uno de adalides de ese oscuro período de abusos y que aprovecharon estas circuntancias para su beneficio. Grande Varela, por su calidad moral, gracias por su testimonio, chile tiene la mente olvidadiza
EL DRAMA VIVIDO POR EL SEÑOR ALVARO VALERA ES SÓLO UN EJEMPLO DE LO QUE SUFRIMOS MUCHOS UNIVERSITARIOS CON EL GOLPE. EN CONCEPCION MUCHOS PERDIERON SU CARRERA Y CON MUCHO SACRIFICIO Y PERSEVERANCIA DEBIERON REINICIARLA EN OTRAS UNIVERSIDADES. UN FAMILIAR MUY CERCANO MIO PERDIO SU CARRERA POR EL SOLO HECHO DE COMETER EL CRIMEN DE SER PRIMO Y COMPAÑERO DE CURSO DE UN MILITANTE DEL MAPU, SIN HABER TENIDO PARTICIPACION POLITICA PERSONAL. OTROS VIMOS POSTERGADOS NUESTROS ESTUDIOS Y TITULACION EN VARIOS AÑOS Y NO POR SER FLOJOS, SIMPLEMENTE POR HABER TENIDO UNA POSTURA O SIMPLE SIMPATIA POR UNA VISION POLITICA DE IZQUIERDA. LOS CERROS QUE RODEAN EL MARAVILLOSO CAMPUS UNIVERSITARIO DE MI ALMA MATER, LA PRESTIGIOSA UNIVERSIDAD DE CONCEPCION, LUCE HERMOSAS Y GRANDES CABAÑAS, QUE ORIGINALMENTE FUERON CONSTRUIDAS PARA SERVIR DE HOGAR PARA LOS ESTUDIANTES DE OTRAS REGIONES. CLARO TESTIMONIO DE LA PERSECUSION IMPLACABLE DURANTE LA DICTADURA MILITAR ES QUE DESDE EL GOLPE DICHAS CABAÑAS YA NO ALOJAN UNIVERSITARIOS( sin contar con el horroroso hecho de que muchos fueron asesinados y otros muchos detenidos desaparecidos). HOY SOLO SON DEPARTAMENTOS U OFICINAS DE ALGUNAS FACULTADES. EL ANTIGUO HOGAR CENTRAL QUE ALBERGABA EL CASINO DONDE TODOS LOS BECADOS RECIBIAN UN EXCELENTE DESAYUNO, ALMUERZO Y CENA, HOY YA NO PRESTA UN SERVICIO DE BIENESTAR AL ALUMNADO, MUY POR EL CONTRARIO, ALLI SE ENCUENTRA ENCLAVADO TODO EL APARATAJE ADMINISTRATIVO DE COBRANZA. TODO ESTO PRODUCTO DE LA RAZZIA DE LOS RECTORES "DESIGNADOS" Y SUS CAMARILLAS.
Lo ideal sería escuchar a la otra parte ahora. El odio engrendra odio, independiente de que lado venga.
Una situación injusta y dolorosa. Me gustaría conocer la versión de Miguel Otero. ¿Por qué no lo contó antes?...En el gobierno de la UP también se violaron los derechos humanos de manera sostenida, pero son hechos del pasado en donde la pasión política encegueció a muchos. Yo prefiero vivir el presente sin acordarme de lo vivido por mi familia en la unidad popular porque lo único que consigo es fomentar la división que no conduce a nada.
Conmovedor e impactante la actitud de quién se escudó protegido en una máquina empoderada para, desde esa posición de empoderamiento y "protección", abusar y hacer un mal uso de un papel de "juez" para el cual no tenía tamaño alguno. Más sorprendente aún, es que después de 37 años, un ser así tenga el cargo de embajador de nuestro país en Argentina. No sorprende, eso sí, la torpeza de solicitar una entrevista para replicar al diario Clarín de Buenos Aires, una información publicada por éste en relación a lo sucedido en la escuela de Derecho de la Universidad de Chile en esos días de 1973, información que él tenía clara de "primera fuente" , sabía de su veracidad y de lo riesgoso de intentar una réplica o negarla. Torpe por decir lo menos. El tiempo pasa, pero no en vano. En lo humano,las siembras tienen sus cosechas , aún en plazos diferentes a los "tiempos agrícolas". Los tiempos de las siembras y cosechas humanas tienen definitivamente otros plazos. Alvaro, te felicito por tu gesto y tu valentía. En el camino de la vida no se puede dejar que los patudos y atropelladores pasen por sobre la dignidad, por sobre la verdad y por sobre los más altos valores humanos intentando, en una apuesta al olvido o mala memoria colectiva , mostrar una realidad diferente a lo sucedidao.
es reconfortante saber que hay gente dispuesta a hacer que su historia personal sea parte de NUESTRA HISTORIA NACIONAL
Relato conmovedor pero inexacto. No se habla del contexto. No se habla del rol del presidente de un centro de alumnos en esos años. Solo consecuencias. No motivaciones. Solo acusaciones.
Sr varela, recuerde que el ex Embajador asumio esa potestad con el apoyo del Señor Edgardo Boeninger Kausel (1969-1973)
Bien por ud Señor Varela. Ese Señor otero jamas pensó que la vida le daría una vueltecita y que usted se titularía. Ellos nunca pensaron, jamas se imaginaron que la historia les juzgaría , no como debió pero en fin, pais a medias justicia idem. Solo espero que usted sea un hombre de derecho y que pueda mirar a sus pares de frente y cara a cara. Felicitaciones. Atte Adri
Gracias por refrescar memorias en los mas jovenes. Saludos
Eliana tiene toda la razón en su comentario. En el escrito aparece una insinuación que merece ser más clara. Me doy cuenta además por los comentarios, que la división y odio están todavía muy vivos. ¡Lástima por Chile! El odio no sirve para nada más que para envenenar la vida propia y de los demás.
me da vergueza ajena este señor justificando hechos repudiables no solo en chile, si no en todo el mundo yo no soy isquerdistamas bien independiente o indiferente,pero recuerdo muy bien a este ser humano.en declaraciones en la prensa y tv y senti sus amenasas vocabulario prepotente y empujando a los militares encima de la sociedad civil. pero lo que pasa a este gobierno no tiene gente limpia e intachable para gobernar
..... siempre pidiendo "peras al olmo"!!!, que más se puede pedir de un hombre que llora como mujer por lo que no supo defender como hombre.... es bueno saber que los que jugaron contra otros protegidos por las sombras reciben parte de castigo, Sr Otero no llore por usted sino por los que votaron por usted
Cientos de casos similares al del sr. Varela se repitieron a lo largo de Chile. Lo que llama la atención es que los prohombres de la dictadura que ccoperaron en la persecución de los estudiantes y académicos exonerados por sus ideas; hoy son reciclados por Piñera, recuerden a Lavín y su paso por la Facultad de Economía de la Universidad de Concepción
Es obvio que el señor Otero no sintió la dictadura, pues la EJERCIÓ (fue un agente de ella).
Sr. Varela: Tremendamente impactante su historia, dolorosa y creadora de odios; desgraciadamente no es más que una historia o historieta que durante 20 años de democracia permaneció fuera del conocimiento público ¿Porqué ahora?, ¿Usted también juró que se las cobraría algún día?. Como abogado usted debe saber que lo que usted narra no lo puede acreditar, el único testigo que escuchó lo del desatinado ex-embajador es un pariente suyo (es decir con tacha), no hay ningún otro testigo ni usted lo escuchó; según usted son muchos los que sufrieron; sin embargo, nadie más ha narrado algo similar a lo suyo. Tenemos que hacer un acto de fe y creerle (no dudo que pueda ser cierto); y tal como expresan otros comentaristas habría que escuchar a la otra parte; acuérdese que ahora estamos en democracia no en dictadura. Que el señor Otero sea un desatinado no avala su narración y créame que su relato me produjo una impotencia y me dió rabia por lo que dice que le hicieron; pero, la caperucita roja es un cuento, ya que si alguien mata al lobo, de su vientre no saldrá la abuelita. En todo caso debe dar gracias a que pudo salir del país, titularse y volver a pesar de su importancia como dirigente en esa época. Muchos dirigentes y obreros perdieron la vida, no pudiendo salir del país ni titularse y volver a vengarse ahora. Chile no necesita odios, nuestros hijos no merecen vivir de nuevo la tragedia que nosotros vivimos, seria inhumano. Las bestias nunca dejaran de ser bestias, pero no seamos nosotros quienes nos transformemos en bestias para demostrarles que somos BESTIAS MAS FEROCES. Quiera DIOS que nunca más en Chile se viva lo que pasó, pero todo depende de nosotros y las bestias seguirán siendo bestias hasta que se mueran. Con el respeto que se merece su relato me ha llenado de interrogantes y de dudas. Por último reciba usted mi admiración y mis felicitaciones por su pertinacia en lograr el título de abogado en otro país y reconocido por la Corte Suprema.
Me averguenzo de leer este panfleto marxista de poca monta. No me siento avergonzado de haber participado del GOBIERNO MILITAR O DE RECONSTRUCCION NACIONAL que acabó con la dictadura de ayende y sus secuaces. No lamento lo acaecido a mi tocayo alvarito, se lo tenía bien merecido. Al igual que los zánganos de la ANEF que lloriquean porque los echaron de sus 'pegas', los y lás álvaras varela deben ser objeto del escarnio público y la desmitificación de su condición de pobres y tristes angelitos que nada hacían p'al '73: recordemos qué era la JAP, el MIR, la BRP, las armas de Cuba y la URSS...en fin. Y una pena que La Tercera, preste este espacio al servicio de la mentira.
muchos se llenanla boca criticando a Allende pero gracias a El Chile es dueno desu cobre y Chileb tienelos fondos que necesita gracias aallendeque tanto critican Chile y sus trabajadores tuvieron atencionmedica,el como ministro desalud de don Pedro Agirres Cerdanos dio el seguro obligatio, segurolos comentaristano recuerdan que la derecha encabezada por el partido Nacional y Onofre Jarpa ordenaron el boycot de los alimentos alotro dia del golpe los supermecados;llenos expliquen despues que Chile recupero su cobre la derecha organizo el asalto al cobre chileno en lospuertos internacionales es hora de que recuerden sus fechorias traidores esa es la GENTE QUE NOS GOBIERNA AHORA, VIVA CHILE Y LA VERDAD. trajadores tuvieron seguro medicos
Realmente interesante el artículo, creo que la opinión de Otero no es buena, ni mala, es su opinión, el problema se suscita cuando se expresa como embajador de Chile, representante de un país. Personalmente me parece incorrecto no ponerse en el lugar de muchas personas que sufrieron, sin duda todo el mundo de izquierda o derecha debería estar en contra de los abusos, sea cual sea su origen y partido o fuerza armada.
Todos mis respetos a D. Alvaro Varela que supo superar con valentía y dignidad una situación extrema. Quisiera agregar que, deduzco de su relato, que no ingresó a grupos de oposición terrorista lo que hace su trayecto 100% respetable. Atte.
No he apreciado para nada las insinuaciones, apenas veladas, que acusan a "ciertas compañeras" de "buenas vibras" con el señor Otero.... Fuera de encontrarlo completamente innecesario para la comprensión del artículo, creo que es una "mostrada de hilacha" lamentable. O,.... lo estoy "sacando de contexto"?? O,....."tergiversando" sus escritos??
Estimado Sr. Alvaro Varela, lo felicito por dar a conocer su testimonio y todo lo que tuvo que sufrir Ud. y su familia en la dictadura de Pinocehet. No hay dudas que el Sr. Otero no sólo actuó como dictador y colaboró cien por ciento con quienes gozaron y usufructuaron del régimen dictatorial. Ahora ha hecho el rídulo en un país apreciado como es Argentina. Ha recibido un gran fracaso que afecta tambien al gobobierno de Piñera.
Claro a lo mejor el señor varela como fue ex alumno del grange "sintio" la dictadura de forma un poco mas liviana y pudo finalmente titularse de abogado, siendo que era cabecilla del MAPU, sin embargo quienes eran estudiantes del perraje y que estudiaban en la UTE (actual USACH) lisa y llanamente para el golpe fueron asesinados en la misma universidad y como muchos no tenian los medios para salir del pais como el señor varela fueron torturados y masacrados. Cualquiera que haya estado en chile entre 1973-1990 sintio el regimen ya que al menos en chile durante esa epoca ni siquiera se podia hablar con tranquilidad.
OTERO,A DEMOSTRADO UNA VEZ MA SU BAJESA, NO ME ESTRAÑA PARA NADA EL RELATO, ES UN TIPO MALEBOLO Y CONSPIRADOR. SUS DECLARACIONES LO CONFIRMAN. ES DE ESPERAR QUE LA JUSTICIA DIVINA SE ENCARGUE DE TODAS LAS PERSONAS QUE ESTAN CON EL MAL, SABEMOS DE SU EXISTENCIA, Y SERAN PROCESADOS COMO Y POR SUS ACTOS, DUDO QUE TENGAN SU CONCIENCIA LIMIIA.
Si en Chile se hiciera un catastro sobre las personas afectadas por la dictadura, las opiniones vertidas por el señor Otero quedarían desvirtuadas a cabalidad. Integrantes de una familia con diferentes posiciones políticas no quedaron incólumes, el horror de lo sucedido tendrá que ser asumido alguna vez y ser entendido como un deber moral para sanidad mental en nuestra sociedad. El que el dictador haya sido juzgado en Londres, da cuenta del repudio internacional que suscitaron sus deleznables acciones, es vergonzoso que nosostros no hayamos tenido el coraje de ver o enfrentar lo que seguramente fue una aniquilación de nuestras conciencias... no total, afortunadamente. Ha vuelto el miedo que rondó en esos oscuros tiempos, al menos así lo siento yo. Pero ya no somos los mismos.
Que oportuno comentario, no es posible que exista aun gente que considere que es necesario olvidar el pasado para avanzar....cuando es exactamente lo contrario, sino aprendemos y superamos de nuestra historia , todo intento de avanzar es en vano...
Bravo Sr. Alvaro Varela, por usted y por lo que ha hecho por la verdad y justicia. Chile está lleno de gente valiosa como usted: no hay Otero que detenga las fuerzas de la historia
Mis respetos don Alvaro. Personajes como Otero deben ser denunciados.
HAY PARA TODOS LOS GUSTOS!
Lo que cuena Varela me lo creo al 100 por cien. Yo también me titulé en España, donde por cierto sigo. No fui alumno de Otero, sino de Nahum, pero sufrí los exámenes con Otero en la Comisión oral. Aun recuerdo sus ojos celestes de verdugo nazi, apabullándonos con su desprecio clasista. Creo que no nos examinaba, nos torturaba. Coincido con el relato de Varela en la frase que le adjudica a este verdugo "mientras yo exista no te titularás de abogado en Chile". Pues muchos alumnos de la generación de los 80 volvimos a oir esta famosa sentencia. Yo y varios más sabíamos que teníamos pocas posibilidades ante él en un exámen de grado al acabar la carrera, por lo que una vez egresados nos vinimos a España. En mi caso particular a Alcalá de Henares, en 1986. Hoy muy cerca de esa universidad tengo ahora mi casa, mi familia y mi empresa. Con los años he aprendido que el mejor antídoto contra la maldad es ser mejor que quien te ha hecho daño. No soy de los que piensa que la perversión está en un solo lado de la trinchera. El Sr. Otero puede que sea un subproducto enfermizo del rencor que se apoderó de Chile en ambos bandos. Me gustaría preguntarle ¿si le valió la pena? Sr. Otero dícese que "a todo cerdo le llega su San Martín". Fdo. Ramón Martín. Abogado.
No puedo sino creer que su relato muestra la verdad de su propia vida. Ciertamente su pluma muestra la elegancia que adquieren los capaces en colegios como el Grange. No obstante, ese mensaje entendible de que nadie debe ser perseguido por sus ideas y que el señor Otero era el prototipo persecutor, pierde fuerza por ser incompleto. Su relato sobre los procedimientos burlados, como si en una dictadura o gobierno militar se contemplaran, deja un ambiente extemporeo, algo rebuscado y que atrae simpatias de todos quienes creen haber sido victimas y jamas victimarios. Sobre la proporción de las fuerzas, los hombres de derecho como usted podrán discutir, pero no es posible obviar los antecedentes acontecidos durante la Unidad Popular y la participación de muchos como usted en esos actos. No lo juzgo, entiendo su emoción, pero no puedo darle la razón ni alegar injusticia pues no le haría honor a la investidura de abogado que usted bien se ganó.
[...] Chile posterior al golpe militar en 1973, sobre la cual existen numerosos testimonios que así fue (Ciperchile.cl). Para luego de su dimisión declarar “no haber querido ser Embajador”, demostrando su [...]
muchas gracias por su recuento. miguel orellana benado, profesor asociado de filosofía del derecho y de la moral, facultad de derecho, universidad de chile
ALVARO: valiente colega, le expreso mi apoyo publicamente.
Yo concuerdo con Otero
fue la forma en que actuo la dictadura en todos los niveles, tuve amigos que les hicieron amagos de fusilamiento, la universidad de concepcion fue cerrada.
[...] de costumbre, Ciper sacó a relucir un testimonio de un estudiante de Derecho de la Universidad de Chile, que luego se [...]