Ya era una ceremonia austera después del terremoto. Pero nadie previó las violentas réplicas que marcaron el antes, durante y después del traspaso físico del poder entre Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. Tampoco que segundos antes del mismo se avisara a la testera que la alerta de tsunami –con el Congreso a cuadras de la costa- era tal que la Escuadra se había retirado a alta mar. Menos que a la banda del nuevo Presidente no se le podía colgar la piocha de O’Higgins por un error de diseño, que dos de las puertas del Salón de Honor estaban bloqueadas y que terminado el fugaz acto habría que evacuar el edificio. Lo que se llama un cambio de mando de emergencia.
El momento exacto en que la Concertación le traspasó el poder a la derecha estuvo más plagado de nervios, imprevistos, increíbles descuidos y emociones, que de símbolos y gestos republicanos. Si se toma en cuenta la tensión propia del momento histórico que ocurrió ayer; los entendibles nervios de un Presidente que esperaba este momento hace por lo menos 20 años; el ánimo de un país terremoteado y la violenta seguidilla de sismos antes, durante y después del solemne instante, tal vez se entienda la escena iniciada a las 12.18, que pasó inadvertida:
Con dos tremendas réplicas a cuestas que por poco hacen pensar en suspender el acto, Michelle Bachelet Jeria se despide del poder, sacándose la banda presidencial y entregándosela al flamante presidente del Senado, Jorge Pizarro. Apenas segundos antes ha retirado la réplica de la piocha de O’Higgins, el verdadero símbolo del traspaso. Tanto, que muy pocos olvidan que en 1925 Arturo Alessandri escondió en el camafeo un papelito que decía “Volveré”, y que lo halló ahí mismo siete años después, cuando efectivamente regresó a La Moneda. Desde entonces, todos se preguntan si cada mandatario(a) saliente sigue el ejemplo, y por lo mismo es poco probable que alguno lo haya hecho.
En una sucesión de movimientos que pasan inadvertidos, Pizarro deja la banda sobre la testera y recibe la de Piñera, de manos del edecán de éste. Es la que le han regalado sus ex compañeros del colegio Verbo Divino, hecha de una exclusiva tela francesa que costó cerca de $800 mil. Pizarro le cruza la banda al nuevo mandatario sin problemas, y sus adherentes estallan en aplausos y vítores largamente contenidos. Piñera susurra una pregunta:
– ¿Me quedó bien?
Pizarro asiente, y casi al mismo tiempo Bachelet –en su último movimiento como Presidenta– se acerca a colocarle la célebre piocha. Recién ahí la aún Jefa de Estado, el presidente del Senado y Mandatario entrante caen en la cuenta de que en la fina banda no hay dónde colgar el símbolo del poder. Idealmente debiese tener un alfiler de gancho u otro mecanismo, pero no hay caso: semejante detalle se pasó por alto. Se sucede un diálogo invisible e inaudible para todo aquel que no esté en la testera, con la tierra aún temblando.
– Pero no tiene broche…– musita Pizarro.
– No la puedo poner– agrega Bachelet.
– ¡Amárramela!– murmura amablemente Piñera, intentando controlar los nervios.
Pizarro –siempre en bajo volumen– mira al resto de los ocupantes de la mesa y pide “un alfiler” o algo que le ayude a salvar la republicana y telúrica situación. Rápidamente, el edecán del Senado, comandante Sergio Jaman, se saca una de sus condecoraciones y usa el alfiler de gancho que la sostiene para afirmar él mismo el poder presidencial. Pero el naval alfiler cae y el edecán debe recogerlo del suelo para que, ahora sí, termine en la banda del –ahora sí– nuevo Presidente de la República. Así y todo, la piocha cae al suelo, y allá va nuevamente el edecán a salvar la situación, asegura un testigo que presenció toda la escena.
Piñera, Bachelet, Pizarro y todo el salón ya están cantando el Himno Nacional cuando la piocha aún no termina de afirmarse.
Todo sucede rápido y se suma a la complicación previa que tuvo Bachelet al dudar en qué momento sacarse la banda, aclarar que la que llevaba puesta era suya, complicada por el lugar en que debía pararse para el traspaso, y la sensación de la tierra, los ornamentos y los jarrones con flores del Salón de Honor aún moviéndose.
La nerviosa antesala y la apurada clausura
Para entender mejor la tensión acumulada al momento mismo del traspaso del poder, también hay que dimensionar cómo se vivieron en el Salón de Honor del Congreso los movidísimos minutos inmediatamente previos.
Como se sabe, la primera y gran réplica –o terremoto en sí mismo– ocurre a las 11.41, cuando Bachelet y Piñera aún van rumbo al Congreso. Para entonces la mayoría de los invitados y público se encuentran en sus puestos; presidentes extranjeros, ministros entrantes y salientes, más diversas autoridades conversan hace un buen rato en grupos sobre la alfombra roja. Andrés Allamand saluda a Jorge Arrate; el fiscal nacional, el contralor general y el presidente del tribunal constitucional parecen muy concentrados, mientras a su lado un mudo José de Gregorio se cruza de brazos.
Muchos de los que se van y llegan recién le toman el peso al momento. Todos están pendientes de lo sucede dentro del edificio y ajenos a escenas anecdóticas que ocurren afuera. Como un grupo de manifestantes apostados en la esquina de Avenida Argentina con Pedro Montt –justo al frente del Congreso- que con más entusiasmo que otra cosa gritan “¡Viva Chile y Pi-no-chet!” y “¡El que no salta es Ba-che-let!”
A esas alturas Pizarro, ya instalado en la testera, recibe informes iniciales del primer remezón de boca del edecán del Senado: hay alerta de tsunami, pero se decide esperar un poco más. El segundo sismo –que algunos perciben aún más fuerte- amenaza con descuadrar las cosas. Los presidentes Evo Morales (Bolivia), Fernando Lugo (Paraguay) y Rafael Correa (Ecuador) miran de nuevo al techo, tal como fueron fotografiados. Pero Álvaro Uribe (Colombia) no puede más y parte rumbo a la salida junto a un grupo de asustados; a poco deberá volver a su puesto por razones de seguridad.
Bachelet se instala en la testera luego de recorrer la alfombra roja bajo aplausos, vítores y gritos aislados del tipo “¡Vuelva lueguito, Presidenta!”. Cuatro años antes, cuando ella asumía, a Lagos le gritaban frases similares que despertaban la envidia de invitados como el entonces mandatario trasandino Néstor Kirchner, quien soltaba un “Ojalá a mí me despidieran así”. Con Lagos ya se sabe lo que pasó; en vez de Kirchner ahora está su mujer, Cristina, en su lugar.
Ya instalada en su puesto, Pizarro le informa de la emergencia a Bachelet, en un acto casi surrealista, considerando que a la Presidenta le quedan con suerte dos minutos como tal. Ésta lo tranquiliza: de 7,5 grados para arriba sí habría que preocuparse, aún no. Los minutos pasan con las formalidades del caso y llega el momento de llamar al aún mandatario electo al plenario.
Otro problemón. Una cosa es que justo en ese momento el portón de acceso esté bloqueado por una tarima móvil llena de cámaras; eso se arregla en un santiamén. Pero considerando las circunstancias, otra muy distinta es que una de las puertas inmediatas a la testera –y que en casos extremos se usaría para evacuar– se halle inexplicablemente cerrada con llave. Rápidamente se resuelve que personal de seguridad la abra casi a la fuerza.
Luego el protocolo sufre otro traspié. Piñera ingresa y saluda de entrada a la alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginatto, y a la madre de Michelle Bachelet, Angela Jeria. Pero en vez de seguir directo a la testera, se alarga en saludar a todos y cada uno de quienes figuran en primera fila. Varios parecen perder la paciencia, pero hasta en la Concertación hay quienes se lo atribuyen sólo a los nervios.
Con Piñera y Bachelet ya instalados en la testera y listos para la escena decisiva, aún sigue temblando en forma intermitente; ya van tres sismos grandes. En las graderías hay inquietud, pero casi nadie se mueve. En una de ellas están instalados juntos íntimos del nuevo mandatario, como Pedro Pablo Díaz, Carlos Alberto “Choclo” Délano y el nuevo intendente metropolitano, Fernando Echeverría, quien no quiere saber nada más del edificio de su constructora dañado y desalojado en Huechuraba. Cuando los dos últimos se retiren al final del acto, lo harán murmurando algo sobre “se acaba el mundo”.
Justo antes de comenzar el juramento de Piñera, el edecán del Senado se acerca por enésima vez a Pizarro y le informa:
– Presidente, la Escuadra dio orden de zarpar a alta mar. Apenas podamos tenemos que evacuar aquí.
– ¿Qué significa exactamente que tengan que zarpar a alta mar? –pregunta casi inútilmente el senador.
– Pues eso mismo. Que la Escuadra zarpa– remata con el mismo tono el comandante Jaman.
Pizarro y los dos mandatarios casi no tienen tiempo de dudar. Suspender la sesión sería un caos inmediato, un precedente republicano insólito, una avalancha de críticas y una crisis que pulverizaría la broma posterior de Piñera, cuando comente que la ola de sismos fue una maniobra de la Concertación “que me quiere mover el piso”. Se decide seguir adelante, lo más rápido que se pueda dentro de las formas.
Luego del más accidentado que solemne traspaso ya descrito, y de la aplaudida salida de Bachelet, se produce otro imprevisto. Increíblemente, el recién investido Presidente no tiene a mano el texto para tomar juramento a sus ministros. El secretario del Senado, Carlos Hoffman, y Pizarro alcanzan a musitarle las frases de rigor. Haciendo gala de su memoria, Piñera apenas anota unas frases sueltas en un papel y sale del paso cumpliendo la fórmula con una versión improvisada.
Luego de ello, el acto termina aún más rápido de lo pensado, con la casi inmediata orden de evacuación del Congreso. No falta quien comenta con humor que, “finalmente Allamand se salió con la suya: nos desalojaron del Parlamento”.
El brusco y forzoso desenlace deja a algunos piñeristas con un cierto sabor amargo: pese a la emergencia y a estar conscientes de que el acto ya era austero, lo ocurrido deja nulo margen para saborear el momento. La seguidilla de cambios en la agenda más tarde –incluyendo un recorrido más corto al ingresar a La Moneda y una Plaza de la Constitución que pareció tardar en llenarse- hará el resto, hasta que todo se olvide con el ingreso triunfal de Piñera a Palacio.
Como si fuera poco, el anecdotario cierra con una escena casi digna de lo vivido. Con el Congreso ya evacuado, unos pocos políticos y periodistas aún circulan en el frontis que da a Avenida Pedro Montt. Justo entonces cruza un sujeto disfrazado de Viejo Pascuero -con una barba igual a la de Juan Somavía- pedaleando un triciclo rojo, con renos y todo, mientras saluda y grita algo ininteligible. La inevitable carcajada grupal llega justo a tiempo para relajar la tensa jornada.
Escenas matinales y el apuro por tomar La Moneda
Suele quedar en segundo plano el otro ceremonial en el Congreso, y previo al cambio de mando: el juramento de los nuevos diputados y senadores. Como ocurre en cada ocasión, mientras los legisladores departen amistosamente –como en un primer día de clases– sus familiares e invitados recorren un edificio que les parece extraño y toman posición en las tribunas.
En el Senado se reúne una curiosa mezcla de nombres con pasado. Por un lado, varios se alegran de ver llegar al nuevamente senador Andrés Zaldívar, como un compañero que hubiese estado de vacaciones o ausente un semestre. La nueva senadora Lily Pérez ingresa toda de blanco y varios la saludan. Pero durante un largo rato nadie ve que ella y la senadora UDI Evelyn Matthei lo hagan: Pérez era asesora de Matthei en la época del Piñeragate y luego rompieron relaciones. “En algún momento sí se saludaron”, aclararán poco después.
El derrotado Eduardo Frei ingresa muy poco tiempo antes del inicio de sesión, y es recibido cordialmente. La ceremonia comienza y todos reparan en que el ex PS y hoy MAS Alejandro Navarro no aparece. Varios sacan cuentas para aclarar si su ausencia deja a la Concertación con o sin los votos para asegurar la presidencia del Senado. Aunque los restantes votos sí alcanzan, Camilo Escalona no puede esconder su molestia. Pocos saben que Navarro ha avisado la noche anterior, a última hora, que no llegará, y que ofrece enviar una declaración escrita apoyando a Pizarro para que reemplace al UDI Jovino Novoa en la testera. “Lo que importa es que votes”, le han respondido con malestar.
A esas alturas los asesores directos de Piñera difícilmente pueden esperar más para ocupar sus nuevos puestos en Palacio. Ya días antes María Luisa Brahm, ahora jefa del segundo piso y antes directora del Instituto Libertad –donde ayer sólo quedaban secretarias– había recorrido La Moneda supervisando qué ubicación, qué oficina tendrá cada uno. Algunos deseaban ingresar por fin ayer temprano, pero la administración Bachelet no está para deferencias: antes de las 11.30 es imposible, se les ha dicho.
El cambio es casi tan simultáneo como el traspaso de la banda y la piocha. Tanto es así, que Brahm ha llegado al Congreso junto a Hernán Larraín Matte, hijo del homónimo senador UDI y hoy miembro del directorio de “La Nación”. En el auto de este último se ha traído toneladas de carpetas y discos duros, lista para partir a instalarse a su oficina apenas su jefe se convierta en Presidente de la República.

Si no fuera por la desgracia y muerte de muchos de nuestros hermanos, este relato jocoso me produciría calambre al estómago. La sabiduría popular reza " Los brujos no existen, pero que los hay, los hay" Podría agregar que Dios no existe, en la versión tradicional por lo menos, pero que hay algo, lo hay. Muchas coincidencias! ¿Porqué, justo ahora? La Presidenta preparándose pasar a la historia con nota sobresaliente y la naturaleza dice: un momento. Y cuando ella habla, muchas veces nos tumba en el suelo y de "Jaguares del Pacífico" nos vuelve a convertir en simples gatos domésticos. No obstante el dolor de muchos, era la oportunidad de unos pocos. Desde el plasma sin boleta de compra, a las maquinaciones de la derecha, todo esta permitido. De igual manera como se mezclaba a la madre desesperada en busca de agua o leche, con el que que llegaba en un 4x4. La derecha vio aquí, la gran oportunidad para su deporte favorito, buscar culpables. Nunca en Chile se generó tal cantidad de expertos en reacción rápida, eruditos en evaluación instantánea de desastres naturales, generales con aviones dispuestos en dos horas;pero helicópteros en cinco; marinos culpables, Gobierno negligente, todo vale, una mujer con 84 % es peor que un terremoto. ¿Es tan torpe reconocer, que este grito natural que nos habla fuerte, cada cierto tiempo, superó nuestra capacidad de respuesta? ¿Que muchas veces olvidamos lo obvio, para acentuar pequeñeces? ¿Que para ser desarrollados, debemos desarrollarnos? Cualquier aficionado a la ciencia oculta, podría darse un festín con todas estas coincidencias y hasta podría tener razón, si frotando la bola clamara: Veo un mensaje!. ¿Patético verdad?... correcto. Tan patético como 600 personas, con acarreo, esperando el discurso del nuevo Presidente, incluyendo trabajadores de mantenimiento, el nuevo equipo de gobierno, familiares, personal de seguridad, periodistas y las nanas. Aquí hay algo que no cuadra o la Torre de Babel nos confunde. A los chilenos nos gusta complicar lo simple, sentirnos superior al otro, encontrar con mal olor un indio Presidente, ignorantes a nuestros padres, flojos a los pobres, honesto al que especula, empresario habitacional al que vende tumbas. Es posible que el mensaje, sin ser brujo o dominar el mas acá, sea my simple si logramos entender que el dinero, no es todo, que para tocar el piano no basta un solo dedo. Pero Adimark no pudo ocultar: "aquella mujer sobrevivió al terremoto"
Entretenido report desde el punto de vista anecdótico, casi magazinesco. Sí creo lo más detacable de ayer y falta de protocolo si así quiere llamarse, es que SP haya dejado botados a sus invitados al almuerzo para dirigirse a Rancagua, zona que había marcado el epicentro telúrico ayer. Y esa falta de protocolo se agradece y marca un estilo diferente de hacer las cosas que me parece bien.
Exelente descripcion del cambio de mando, mas movido de la historia chilena. La anecdota de alessandria, deliciosa y habla de la investigacion que se hizo. Como siempre el CIPER, continua en su labor de informar!!
Si hay algo,que no produce risa es que este Sr. presidente, desde que fue elegido a sido como pajaro de mal aguero, han susedido echos que anteriormente no habian acontecido con los antes elegidos.El terremoto fue como anillo al dedo para que todo lo ofrecido en su campaña no se pueda cumplir, la catastrofe tendra la culpa, incluso que no haya reformas constitucionales. Donde estuvo haciendo actos propios de la parafernalia y el boato para presentar sus secretarios, los edificios quedaron en el suelo,con el traspaso de mando casi se hace en una calle llena de esconbros con la mayoria de los invitados en un hospital de campaña. Lo mas triste es que aquella clase media olvidada por la consertación y hoy ni siquiera nombrada por los actuales que ofrecierón cambio, tedrán nuevamente que arreglarselas por sus propios medios sin ningun tipo de ayuda pagada no gratis y que no saquearon tiendas, industrias ni boliches para vivir estos días, unos tendran que reparar sus viviendas y reponer sus enseres dañados pero otros que fuerón estafados y que lo han perdido todo por los dueños de las constructoras seran vilipendiados, tramitados,engañados con falsas promesas. Por a quellos que se han eriquesido por que los legisladores el ejecutivo poco les importa a esta clase que lo paga todo con trabajo y esfuerzo.Siempre se deja de lado. Lo que a pasado en estos días solo sera bueno para aquella dos clases la que tiene dinero y la de los que viven, profitan de cuanta organización hay y todo se lo dan gratis. Eduardo
“INOPORTUNO E INCONVENIENTE” Durante la semana pasada y transcurridos algunos días del terrible terremoto que nos afecto, la ex Presidenta Bachelet entregaba las siguientes declaraciones luego de la consulta de un periodista acerca de las responsabilidades de organismos de gobierno en esta catástrofe, contestando que era “inoportuno e inconveniente buscar responsables en esta tragedia”. ¿Con esto que quiso decir nuestra ex presidenta? Busqué en el diccionario de la Real Academia Española, RAE, el significado de estas dos palabras tan usadas comúnmente por nuestros políticos “Inoportuno e Inconveniente”, y resulto que Inoportuno es, “Fuera de tiempo o de propósito” e Inconveniente es, “No conveniente”. Veamos entonces, buscar responsables frente a tremenda tragedia que dejo a cientos de personas muertas no por el terremoto si no que por culpa del “hombre” que no alertó debidamente la posibilidad de un Tsunami ¿es inoportuno?, querer saber que se hizo mal con el objeto de no cometer los mismos errores en el más breve plazo ya que se esperan nuevos eventos sísmicos ¿es inconveniente?, de que estamos hablando. Muchas veces alabamos la labor de la ex Presidenta, es más dejo su cargo con la más alta aprobación que se registra hasta hoy en nuestro país, ¿pero a que se debe?. Creo que a la manipulación de algunos medios de comunicación que por algún convenio publicitario, de aquellos que tantos realizaron los gobiernos de nuestro país, influyeron en el manejo de la información al presentar al igual que Don Francisco en una pésima forma de entrevistar, una imagen lavada de un Chile irreal, es malo para nosotros los ciudadanos ya que nos “venden” lo que ellos quieren, somos nosotros los llamados a exigir responsablemente una explicación cuando corresponde a nuestras autoridades, sin miedo pero con respeto y no aceptar como mansas ovejas que nuestros destinos sean manipulados por seres que no estan a la altura cuando se les requiere. Creo que “beatificar” la imagen de algún político en nuestro país es una pésima señal, recordemos cuanto ha perdido nuestro país por culpa del manejo de la información que los mismos ciudadanos en su relajo luego no solicitan, mop-gate, sernapesca, corfo-inverlink, injuv, esval, enacar, mineduc. davilazo, serviu, correos, sag, banco estado, aduana, sobre sueldos, conadi, compin, enami, copeva, junaeb, gendarmería, dipreca, efe, conama, caso coimas, enap, sence, conaf, chiledeportes, entre otros. Creo que siempre es oportuno y conveniente pedir explicaciones, pero además es necesario llegar hasta el final y no quedarse solo en las denuncias, llegar al final y castigar a los responsables, para que no regresen a quitarnos nuevamente nuestros recursos, recursos que cuando más los necesitamos no están, o me dirá alguien que hoy no es necesario el 2% constitucional que se uso para Transantiago, hoy más que nunca son necesarios los mas de 1.000 millones de dólares perdidos en EFE, y así mucho más, entonces cuando escuchemos a alguien decir que es “Inoportuno e Inconveniente” dar alguna explicación preguntémonos ¿Para quién?. José Fuentes Salas “El Cuarto Poder” Pronto…
Excelente narraciôn. Felicitaciones!
Como los traspasos de mando anteriores, a mi me toco vivirlo a distancia, resido en Buenos Aires hace 11 años. Esta ocasión para mi era especial, no sólo por el cambio político que vive Chile sino por las cirscuntancias por las que atravieza y están marcando a fuego su historia. Soy de esa generación de los noventa, que en la "U" no estaba "NI AHÍ" con la política. Jamás me convencí para inscribirme en un registro electoral, nunca elegí ni vote un Presidente. Sólo apoye con mi voto a Ricardo Lagos en la previa que hizo la Concertación para llevar a un candidato. No me equivoqué, fue el mejor Presidente que tuvo Chile hasta ahora. A pesar de ello, de evitar los trámites, siempre me gusto compatir e intercambiar ideas con mis compañeros y colegas sobre la contingencia política de turno. Desde el año 1998 Chile cambio muchisimo. No obstante, hay folclorismos y detalles típicos de nuestra "chilenidad" que no mutan. Esta crónica refleja eso con mucha picardía. Mientras veía TVN yo sabía que existían detalles sabrosos detrás de esas imagenes. Hay sensaciones en los invitados, trabajadores, periodistas, figuras y "figuretis" de turno. Bueno pues señores, no les doy la lata, para mi esta crónica contiene todos los detallitos sabrosos, me dejó redonda la historia y, lo más importante, ME ENTRETUVO! Vamos arriba CHILEEEEEE!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Como siempre, excelente laburo Negrito Minay saludos desde San Telmo, Argentina.
excelente relato. por supuesto más de lo que toda la prensa oficialista en su conjunto publicó. Imperdonable lo de la banda presidencial de los compañeros de curso (a lo mejor había una pasada de cuenta en el hecho que no tuviera gancho para la piocha). Debe haber sido la asunción mas jocosa de la historia, pese a la carga de drama que tiene, pero no se puede uno dejar de sonreir ante las expresiones de tanto mandatario y autoridad atrapado en el edificio que Pinochet se mandó a construir para seguir gobernando. Por último, la empalagosa llegada a palacio atravesando la plaza de la constitución, el discurso lleno de adjetivos, la velatón (las mismas que en dictadura apagaban con el guanaco!) pero lo más extraño fue ese "amigo" que se le tiró encima con los brazos abiertos y al que le hizo el medio "oooso", patético.
que dirá el futurólogo pinochetista sobre el destino de la piocha ? hará el mismo comentario de esa vez ? disculpen el comentario estúpido, pero no lo podía dejar pasar.
Excelente relato. Ágil, entretenido y diferente. Un agrado leer algo distinto, lleno de datos que no salen en otros medios.
Interesante, siempre la prensa de una manera directa o indirecta haciendo apologia de los politicos, para que hablar de ciencia, capital humano o innovación
Gracias por los detallitos ocultos. Piñera no merecía más, es sólo el hombre que compró la Moneda, que reclame al Sernac por la mala atención. La derecha vuelve como lo que ya conocimos, un ladrón en la noche que viene a arrebatar a Chile lo poco que ya no se han apropiado desde la dictadura. Desde el terremoto que ensucian sin decoro a Bachelet y la Concertación, es su estilo, emporcar y destruir. Ojalá les salga el tiro por la culata, porque, aunque sean propietarios de la prensa cómplice, el país los está mirando en su pequeñez y mezquindad. Ni siquiera saben cómo empezar a gobernar, meros detalles, toques de maquillaje, como el logo.
Uff..una seguidilla de errores, espero que esto no sea el preludio de lo que podría ser estos cuatro años.
Está más que claro, están todas las señales: es la llegada del anticristo.
El comentario de Luis acerca de Sergio Melnick era exactamente mi contribución a este espacio. Espero se pronuncie 'consecuentemente'.
ALLELULLA!!!!!
AJAJA...Ni siquiera entregar la banda presidencial pudieron hacer bien estos concertdos. Ojala en 4 años de gobierno que estaran afuera puedan traer gente mas competente para hacer las cosas.
Estupenda descripción del surrealismo nacional. Felicitaciones a S.Minay