Ninguno de los visitadores designados por el Vaticano para intervenir a la congregación fundada por Marcial Maciel es cercano a la Legión. Tres de ellos son obispos. Uno ha acogido a legionarios disidentes en su diócesis, por lo que ya dispone de información sobre las irregularidades en la orden. Otro es a todas luces un hombre de la absoluta confianza del Papa. Y, para empeorar el escenario para la Legión, el cuarto es un jesuita, miembro de una congregación históricamente crítica de la orden mexicana. Será este último el encargado de hurgar en el tesoro más preciado de los pupilos de Maciel: su vasta red educacional, una fuente vital de financiamiento y prestigio para los legionarios.
El pasado 12 de abril, cuando la Iglesia Católica celebraba el Domingo de Resurrección, al interior de la Legión de Cristo reinaba una bullente expectación. En la orden, comandada por el mexicano Álvaro Corcuera, esperaban que ese día el Vaticano les informara la identidad de los visitadores apostólicos que deberán investigar a la congregación y entregar un acabado informe al Papa Benedicto XVI, a raíz de la intervención vaticana anunciada el 10 de marzo pasado.
Aunque ni ese día ni en los siguientes hubo novedades oficiales, a mediados de abril varios trascendidos alertaron a la cúpula de la Legión de que ya estaban definidas las identidades de tres visitadores. Se trataba del arzobispo de Denver, Estados Unidos, Charles Chaput; el obispo de Tépic, México, Ricardo Watty Urquidi, y el obispo de Alejandría, Italia, Giuseppe Versaldi.
El perfil y las historias de este trío constituían ya un balde de agua fría y permitían prever que las indagaciones serán exhaustivas y profundas. En las últimas horas el Vaticano confirmó oficiosamente la identidad de los tres visitadores y sorprendió agregando un cuarto miembro del equipo: el sacerdote jesuita Gianfranco Ghirlanda, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana, el principal centro de estudios de la Compañía de Jesús y el más prestigioso en la órbita católica. Un detalle que viene a reforzar la dureza de la medida implementada por Benedicto XVI contra la congregación mexicana.
Aunque al interior de la congregación están convencidos de que la sobrevivencia de la Legión no está en el tapete y descartan que el Vaticano considere abolirlos, el calibre de los visitadores apunta a que el Papa ya decidió que la Legión tendrá que cambiar drásticamente y no volverá a funcionar como hasta ahora. No por nada se trata de tres obispos, uno de ellos de la total confianza del Pontífice, y de un sacerdote jesuita de reconocido prestigio.
Los focos a investigar
Chaput, Watty Urquidi y Versaldi tendrán a su cargo la investigación de las comunidades legionarias por zonas. Estados Unidos, México y algunos países de Europa –previsiblemente España, Italia e Irlanda-, son los que les acarrearán más trabajo. Según los trascendidos, América Latina podría contar con un quinto visitador, que todavía no ha sido nombrado.
Tres serán los temas centrales de esta parte de la visita. Uno lo constituye el tratamiento de la figura de Marcial Maciel Degollado, el fallecido fundador de la congregación y la figura más controvertida de la orden: en 2006 fue sancionado por el Vaticano a raíz de una serie de denuncias de abuso sexual presentadas en su contra en 1999, mientras que en febrero de este año se sumó un nuevo escándalo, cuando la orden reconoció que Maciel tuvo una relación secreta con una amante, producto de la cual nació una hija. La identidad de ambas se mantiene en secreto.
Los otros dos puntos que se revisarán se relacionan con el cumplimiento de las normas canónicas y el manejo financiero de la orden. Respecto del primero, Benedicto XVI ya ha efectuado modificaciones parciales a las Constituciones de la Legión de Cristo en algunos aspectos que atentaban contras las libertades individuales más básicas. Sobre el segundo, existe evidencia que ya está en conocimiento del Vaticano, acerca del uso discrecional que Maciel hizo de los recursos durante años; su hija, de hecho, fue mantenida con fondos de la orden.
El jesuita Ghirlanda, un clérigo de perfil académico, abordará uno de los aspectos más sensibles para la Legión: su vasta red educacional -175 colegios y 15 universidades-, instrumento esencial para su crecimiento y financiación, pero, además, principal fuente de su prestigio. Que sea justamente un jesuita, es decir, un integrante de una de las congregaciones históricamente más críticas de la Legión, constituye un golpe adicional para la orden. Sobre todo, porque el Vaticano también posee antecedentes respecto de que en el pasado la Legión concedía certificados de estudios sin que sus religiosos o seminaristas los hubiesen concluido, como un modo de apurar sus ordenaciones sacerdotales. Más aún, existen testimonios de ex legionarios en el sentido de que la orden no les informaba sus calificaciones y, cuando una vez fuera pedían sus certificados, éstos no eran encontrados o, sencillamente, no existían.
El portador es el mensaje
Como suele suceder en la política vaticana, la elección de los visitadores constituye desde ya un mensaje para la Legión. Se trata de religiosos que han acogido a ex legionarios, que se han mantenido distantes de la orden o que cuentan con un estrecho contacto con la cúpula vaticana. Ninguno de ellos ha contado en el pasado con la ayuda o regalías con que los legionarios gustan tratar a los integrantes de la curia vaticana.
El estadounidense Charles Chaput, quien pertenece a la orden de los franciscanos, posee antecedentes de primera fuente acerca de la Legión y sus irregularidades. Después de que en 1997 fue nombrado arzobispo de Denver, visitó a los legionarios en Roma y, al poco tiempo, acogió en su arquidiócesis a tres sacerdotes que abandonaron la orden: Phillip Larrey, Jorge Rodríguez y Donald Leonard. Este trío había sido pieza clave en la fundación de la universidad legionaria en Roma, el Ateneo Regina Apostolorum, que abrió sus puertas en 1993. Larrey y Rodríguez, de hecho, llegaron a ser decanos de las facultades de Filosofía y Teología, respectivamente. Sin embargo, entraron en conflicto con la cúpula de la orden.
Un compañero de Larrey que aún es sacerdote, recuerda que éste se enfrentó directamente con Maciel. Otro ex legionario que por esos años estudió en el Ateneo Regina Apostolorum agrega que Larrey, Rodríguez y Leonard tenían fama de estudiosos y eran considerados “anti-modelo” por los superiores, pues seguían su propio itinerario de trabajo, sin ajustarse a la infinidad de normas de la congregación.
La salida de estos tres sacerdotes, además, fue bullada en la Legión. Ocurrió a fines de los ’90, cuando se produjo la mayor diáspora en la orden, en respuesta a las revelaciones que en 1997 hizo el diario The Hartford Courant, al dar cuenta de las acusaciones de abuso sexual contra Maciel. Que en ese escenario Chaput los haya aceptado en su diócesis, da cuenta de que el arzobispo consideró atendibles sus motivos. Para que un religioso pueda “incardinarse”, como se llama al acto de dejar una congregación para trabajar en el clero diocesano, debe contar con la venia del obispo que lo acoge.
En la actualidad, Jorge Rodríguez sigue trabajando en la Arquidiócesis de Denver como vice rector del seminario teológico John Vianney. Él, y sus otros compañeros, están a la mano de Chaput para recopilar antecedentes. Pero hay más.
Como miembro del episcopado norteamericano, Chaput podría recurrir a uno de sus pares: el primer obispo ex legionario de ese país, Kevin J. Farrel, quien en 2007 fue designado por Benedicto XVI para encabezar la vecina diócesis de Dallas. Farrel fue legionario hasta 1984 y en los años posteriores ayudó a otros sacerdotes a dejar esa congregación. Así lo hizo con el irlandés John Paul Lennon, quien actualmente integra Regain, una asociación que ayuda a ex legionarios y que podría poner a disposición de los visitadores el testimonio de varios de ellos. De hecho, aunque no fue víctima de abusos sexuales, en 2005 Lennon prestó testimonio en la primera queja canónica abierta contra Maciel por abusos sexuales, la cual gatilló su destierro eclesiástico en mayo de 2006. Lennon conoció de cerca de Maciel y el tratamiento que se les daba a los disidentes como él, por criticar al fundador o a la congregación.
El obispo de Tepic, Ricardo Watty Urquidi, por otro lado, forma parte de los Misioneros del Espíritu Santo y se ha especializado en el trabajo sobre las organizaciones que agrupan a los laicos al interior de la Iglesia Católica, un tema muy relevante para la Legión, que en el Regnum Christi agrupa a más de 45 mil fieles. Sólo en esta década, Urquidi ha sido presidente de la Comisión Episcopal mexicana para los Laicos (2003-2006) y responsable de la dimensión de Laicos de la Comisión Episcopal (2006-2009). Entre ex legionarios se recalca que no forma parte del poderoso sector del clero mexicano proclive a la Legión, cuestión que garantizaría su independencia.
Por último, monseñor Versaldi resalta como el hombre más cercano al Pontífice en el equipo visitador. Desde fines de 2007, Versaldi es miembro de la Signatura Apostólica, la corte suprema vaticana. “Él es una persona muy importante, de extrema confianza del Papa”, apunta un ex legionario.
Además, el obispo de Alejandría es amigo personal del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano y segundo hombre en la curia romana. Ambos trabajaron juntos en 1994, cuando Bertone era arzobispo de Vercelli y designó a Versaldi como vicario de esa Arquidiócesis.
La designación de Versaldi es, de todas, la más reveladora respecto del ánimo del Vaticano en la visita: viene a confirmar que será Bertone el encargado de fiscalizar el avance de la investigación, y no el cardenal Franc Rodé, prefecto para la congregación para los Institutos de la Vida Consagrada y Comunidades Apostólicas, es decir, la entidad que regula a órdenes como la Legión. Así Rodé, cuya cercanía con la Legión es conocida, quedará marginado del proceso más delicado y definitorio que la orden haya vivido en sus 68 años de historia.
*Andrea Insunza y Javier Ortega son periodistas e investigadores de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales. Autores del libro “Legionarios de Cristo en Chile. Dios, dinero y poder”.
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Espero que la investigación que llevan a cabo arroje claridad sobre esta organización y que se pueda rescatar lo bueno que esta pueda hacer a la sociedad.
Espero que la investigación que llevan a cabo arroje claridad sobre esta organización y que, por lo tanto, sea disuelta a la brevedad, por el bien de todos los hombres de buena voluntad.
Gracias a dios no soy católico por lo cual puedo opinar con más independencia. La Biblia dice por sus frutos los conocereis y tanto los legionarios como el Opus dei se dedicaron a la conquista de las elites adineradas (evangelización desde arriba) para llegar a la cima del poder e influencia. En el caso de los legionarios en Chile tienen a Generacion empresarial para formar líderes. Tomaron el control de la Universidad Finis Terrae y con sus colegios dirigidos a la elite tratan de competir con el Opus dei y la Universidad de los Andes. Por lo menos estos últimos tiene fundciones para alumnos pobres, pero los legionarios ni eso. Creo que el daño que hace "evangelizacion desde arriba" es mayor aún que los escandalos sexuales y la hija no reconocida del religioso Maciel. Ahora lo niegan en sus colegios ya no están sus fotos ni se celebra su cumpleaños. Ahora lo esconden, pero la obra más permanente los colegios y universidades para adoctrinar(nada de educación pública de calidad para todos) a la elite empresarial están para quedarse y seguir a la conquista del poder. Que diria Cristo si los viera sectas católicas pelearse por el poder. Religiosos de farándula corriendo en la noche a la casas de empresarios influyentes en el momento preciso. Estos mismos niegan las faltas de Maciel en público y sugieren que el Papa nunca lo sanciono, sólo lo "invito" a retirarse a reflexionar en idioma Pontificio. No abra disolución de esta secta por parte de los religiosos interventores sólo se reformará para aprovechar sus redes de influencia educacional-empresarial total el tiempo lo cura todo.
¿Es la Iglesia y sus orden los legionarios de cristo una institución preocupadas en hacer el bien? o solo busca obtener ganacias y poder a partir de una masa de feligreses disciplinada, principalmente de elite de paises como el nuestro y donde el bajo pueblo desorientado, cada vez más se acerca a las religiones evangelicas. En otras palabras en que ayuda los legionarios de cristo a difundir la palabra del cristo obrero y humilde. Son los legionarios católicos o esto es una fachada de una empresa que administra poder y dinero entre familias ricas y poderosas.
No quiero defender a los legionarios de Cristo, pero debo hacer la notación de que nos enfrentamos ante un grupo que se basa en la existencia de clérigos. Al igual que la mayoría de los asuntos que conciernen a las religiones, esta rama de la Iglesia católica requiere de la fe de sus seguidores. Así, son sólo las cúpulas las que pueden ser indicadas con el dedo acusador del escrutinio público. Sólo esa puntualización. No represento a esa tendencia a la cual no me siento cercano, pero la respeto. Son los religiosos de los que se debe desconfiar y no de quienes profesan tales creencias.
al Sr. Jara: No se puede opinar sin tener los antecedentes confiables. Los legionarios si tienen colegios para gente de escazos recursos : la red de colegios "mano amiga" donde hacen una loable labor educacional, tanto en lo academico como en el ambito espiritual. Sin prejuicio de que la intervencion Vaticana debe investigar y poner las cosas en su lugar, la mayoria de los legionarios son gente bien inspirada y que han aportado mucho en nuestro pais, esto se ha visto reflejado en la gran cantidad de ex alumnos que han salido de sus centros educacionales y que estan siendo un aporte a nuestra sociedad. Muchas veces en nuestra propia familia tenemos a alguna "oveja negra" lo que no quiere decir que toda la familia sea de la misma condicion. No me cabe ninguna duda que los legionarios saldran fortalecidos de todo esto y seguiran adelante con la gran obra que han emprendido.
hay que tener en claro que tanto visitadores como legionarios trabajan para el mismo patròn, todo, como siempre, va a ser dirigido a proteger los intereses permanentes de la iglesia catolica, que no son obviamente, la caridad y la fraternidad humana
No entiendo al Sr jara. Solamente trato de entender su ignorancia referente al bien que cualquier congregación religiosa ha hecho y hace en los lugares donde está establecida. Tienen colegios de gente económicamente acomodada , ¿ y por qué no? no sabe usd. que la gente acomodada es gente de mucho esfuerzo y blanco de envidias de las personas que no han sido capaces de sacrificarse y llegar a tener algo. Las congregaciones religiosas mantienen colegios, escuelas , comedores....y sus miembros suelen ser personas bien intecionadas y de una gran capacidad de sacrificio..que . quizás, los que los critican no son capaces de hacer lo mismo. lam,ento que los ignorantes tengan capacidad de expresarse como sabios.
Yo he pertenecido al Regnum Christi cuando vivía en México. He trabajado en dos universidades de la Legión. Conozco amigos, Padres que se entregan a una vida espiritual con generosidad y honestidad. Por ellos, hablo hoy. No conozco de las acusaciones, pero creo que debe investigarse con justicia y precisión. Hay mucha obra de bien en COMUNIDADES POBRES, yo las he visto, hay muchas personas que han encontrado refugio,o un medio para vivir en la fe (ricas y pobres), y eso debe respetarse y preservarse. Hay un trabajo de limpieza del pecado y el error, sin duda. Hay que vencer el mal con el bien.