Hay tres veces más guardias de seguridad y vigilantes privados que policías en Chile. Y la cifra va en alza. Cada semana, Carabineros evalúa a unas 1.650 personas que quieren ingresar o mantenerse en el rubro. Sus servicios reportan un promedio de al menos $37.000 millones al mes a la industria. CIPER se introdujo en uno de los sectores más lucrativos del país y descubrió que con más de mil empresas, un crecimiento anual de dos dígitos y una facturación que bordea los US$1.000 millones, además de índices de delincuencia que no disminuyen y una población que se siente insegura, la venta de seguridad es negocio redondo. Más aún en tiempos de crisis económica. Tanto, que no sólo los privados ganan: Carabineros, la única autoridad fiscalizadora en la materia, percibe cerca de $400 millones al año sólo por acreditar a guardias y vigilantes.
Es sábado, faltan pocos minutos para las 8:00 horas y como cada semana, en las puertas de la Escuela de Suboficiales de Carabineros de Macul la gente se empieza a reunir. Algunos llegan en grupo, otros lo hacen solos. La gran mayoría son jóvenes que vienen por primera vez. Los demás están aquí por el perfeccionamiento que cada tres años les exige la ley. A muchos se les escapa la ansiedad. Al abrirse el portón metálico, estarán a sólo instantes de sentarse en una sala y rendir la prueba que la Dirección de Seguridad Privada de Carabineros (OS-10) les tiene preparada. Para aprobar necesitan el 60% de aciertos. Si lo logran estarán acreditados para trabajar por los próximos tres años en una de las industrias más rentables y menos reguladas que existen en el país: serán guardias de seguridad.
En casi 30 años, la cantidad de empresas dedicadas a la seguridad privada creció en más de un 500 por ciento. Los guardias y vigilantes privados –se diferencian en que los segundos portan armamento (ver recuadro 1) – triplicaron la dotación de las policías y el rubro se convirtió en un negocio millonario.
Para 1998, la facturación anual de las empresas de seguridad era de $50.000 millones. Pero en menos de una década, sus ingresos aumentaron en un 1.000%. Entre servicios de vigilancia, transporte de valores, monitoreo de alarmas y tecnologías de seguridad, la facturación de 2007, según un estudio del Instituto Libertad y Desarrollo, llegó a los $584.000 millones (US$1.119 millones). Y a diferencia de otros rubros de alto crecimiento, como las AFP y las Isapres, que en el último año desminuyeron sus ganancias, la seguridad privada tiene un punto a favor: su rentabilidad está en directa proporción con la sensación de miedo de las personas. En tiempos de crisis, es negocio seguro.
Lo anterior quedó demostrado en 1999. Mientras el desempleo crecía y los índices de producción y venta industrial se desplomaban en el peor año de la crisis asiática, la industria de la seguridad privada sacó los frutos más jugosos de su historia. De acuerdo a un estudio de la Fundación Paz Ciudadana, ese año la sensación de “alto temor” en la población se elevó al 16,9 por ciento. Entre alarmas, cámaras, cercos eléctricos, transporte de valores y servicios de vigilancia, la facturación anual alcanzó los $200.000 millones, cuadruplicando la del año anterior. Pero si esa cifra era un sueño para los que iniciaron el mercado a fines de los ’70, hoy parece irrisoria.
-El mercado de la seguridad privada ha crecido de manera completamente inorgánica –dijo Felipe Harboe a CIPER poco antes de dejar su cargo como subsecretario del Interior.
Harboe conformó un grupo de trabajo para elaborar una nueva la ley sobre seguridad privada. Durante su estudio, obtuvo cifras que grafican una realidad del mercado distinta a la que arrojan otros análisis, pues el número de empresas detectada dobla la cifra que se maneja comúnmente: “Hemos tenido un crecimiento en los últimos años de entre un 8% y 11% anual. Es un mercado que mueve entre 1.300 y 2.600 empresas, que crea 120 mil empleos directos, de una facturación entre los 800 y mil millones de dólares al año (…) Esto es una tendencia global. En el mundo, el mercado de la seguridad privada ha ido creciendo en la medida que la gente se siente cada vez más vulnerable”.
En Chile, al menos según la última encuesta de temor en la población de Libertad y Desarrollo, la gente se siente vulnerable: la percepción de “alto” y “muy alto” temor en la población es de 62 por ciento. Si a eso se le suma la dispersión y anacronismo de las pocas leyes que regulan el sector y la escasa profesionalización del rubro (ver recuadro 2), resulta que el escenario para el crecimiento de la industria del miedo es –y ha sido- perfecto.
-Siempre he dicho que la inseguridad es un gran negocio que le conviene a varios –agregaba Harboe.
“Uno puede sentirse seguro, pero no lo está”
Los índices que maneja el gobierno sobre denuncias y victimización refrendan la sensación de inseguridad de la gente y la idoneidad del escenario para la expansión de una industria que lucra de ese miedo.
Según la misma encuesta de Libertad y Desarrollo, el 75% de las personas considera que la presencia policial en su barrio es nula o insuficiente y el 34% cree no poder dejar su casa sola. Además, el estudio dice que al menos 199.182 delitos no fueron denunciados porque “no sirve de nada” hacerlo. Este contexto ha sido clave en el alza de ventas de dispositivos de seguridad: el 58% de los encuestados posee rejas en puertas y ventanas, alarmas o guardias en sus hogares. Pero a pesar de las medidas tomadas, la sensación de inseguridad permanece.
-La gente compra lo que no les da el Estado, el que tiene la obligación de generarnos una plataforma de seguridad. Pero al comprar seguridad privada, técnicamente lo que uno compra es seguridad ilusoria. Uno puede sentirse seguro, pero en la práctica no lo está –dice Jorge Lee, vicepresidente de la Comisión de Seguridad y Antidelincuencia de la Cámara Nacional de Comercio (CNC). Es el autor de los cuatro estudios sobre la Oferta de la Industria de Seguridad Privada (2003, 2004, 2005 y 2007), desde donde se obtuvo gran parte de las cifras sobre este negocio.
Así le pasó al actor Juan Falcón. El 8 de enero, el robo en su casa de Lo Barnechea apareció en la portada de varios diarios. La noche anterior salió sintiéndose seguro: en su casa tenía alarma y dos cámaras de vigilancia. Pero tres extraños ingresaron mientras él comía en un restaurante. En 20 minutos, entraron tres veces. Se llevaron algunas especies, unos amplificadores avaluados en dos millones de pesos –que no eran de Falcón, sino que del cantante Alberto Plaza– y destruyeron una de las cámaras. La que quedó sirvió para identificar a los ladrones: uno de ellos era un guardia de seguridad que trabajaba en el sector.
En los últimos 6 meses, la prensa ha mostrado varios delitos con guardias de seguridad involucrados: un parricidio, tres intentos de femicidio (dos con disparos y uno con parafina y fuego), dos asesinatos por golpizas en supermercados, una condena por un asalto por $59 millones en el mismo hotel en que trabajaba el guardia y un manoseador de escolares en una micro. Si se revisan casos más antiguos, hay episodios de vigilantes privados implicados en robos millonarios a camiones blindados y otros de instaladores de alarmas que después de ponerlas vuelven para robar.
Y es que la evaluación que se les hace a los guardias para acreditarlos, no contempla ningún examen sicológico. De hecho, a diferencia de los vigilantes privados, que en su totalidad son evaluados en esa área por las compañías que los contratan, sólo el 64,7% de las empresas de guardias exigen un test sicológico a sus empleados. Pero en ningún caso es determinante para su acreditación.
Sin embargo, nada de eso ha hecho mella en el explosivo desarrollo que la industria de la seguridad ha tenido desde sus inicios.
Nace un mercado
Ya pasaron los minutos. Un carabinero abre el portón de la Escuela de Suboficiales. Cerca de 900 personas ingresan con su cédula de identidad en la mano. Si se suman los aspirantes de regiones, cada sábado se presentan alrededor de 1.500 postulantes a dar el examen que les permitirá desempeñarse junto a los 92.864 guardias activos que ya existen en el país.
El número no es menor: significa una fuerza que cuenta con más del doble de efectivos de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) en conjunto. Y que además de estar en crecimiento, considera sólo a los que están registrados. Sobre los informales, ya en 2006 la Encuesta Casen estimaba la presencia de 21.700 guardias de seguridad no registrados a lo largo de Chile. Desde entonces, como ha sido la tendencia desde que comenzó el negocio de la seguridad, la cifra ha ido en aumento.
Aunque la venta de seguridad comenzó a fines de los ’70, restringida al transporte de valores, en poco tiempo se expandió a otros sectores. En 1981 se promulgó el Decreto Ley Nº 3.607, que abría el campo y establecía ciertas normas para el creciente número de compañías que ofrecían servicios de vigilancia para empresas, transporte de valores y ubicación de clientes morosos. El reglamento indicaba que los vigilantes serían escogidos de preferencia entre el personal en retiro de las FF.AA. y Carabineros, que las empresas de servicios financieros y estratégicas debían contar con una oficina de seguridad propia y que la CNI sería un organismo asesor y de apoyo para ellas. Y aunque con posterioridad se le han introducido varias modificaciones al cuerpo legal, aún es la norma rectora para el rubro.
En ese entonces ya se contabilizaban 200 empresas dedicadas a la seguridad, y la mayoría era propiedad de ex uniformados. Esa ha sido la tendencia; la seguridad privada aún es considerada por muchos como una continuidad de la carrera armada. Por lo mismo, muchos uniformados que han sido forzados a pasar a retiro por su vinculación con alguna irregularidad que no fue judicializada, y también ex miembros de la DINA y la CNI, se reciclaron en esta industria. El ex jefe de la CNI, Odlanier Mena, creó la empresa de seguridad Asise. Lo mismo hizo Manuel Contreras, ex jefe de la DINA: su empresa Alfa Omega estaba a menos de una cuadra de un céntrico recinto de detención y tortura a cargo de su organización, la Clínica Santa Lucía.
A principios de los ’80, era la Guarnición de Ejército la que estaba a cargo de la fiscalización y control de la industria. Bajo ese control, el negocio aseguró su crecimiento a través de ex miembros de las FF.AA. y las policías.
En esos años, Prosegur también había irrumpido en el mercado. El actual presidente del holding en Chile, Rodrigo Zulueta Galilea, y Alberto Labbé Galilea, hermano del alcalde de Providencia, Cristián Labbé, crearon las tres empresas que dieron origen a la que ahora es la mayor empresa de seguridad del país: Empresa de Transportes Compañía de Seguridad de Chile Ltda. (cuyo nombre de fantasía era Prosegur Ltda., 1979), Servicios Prosegur Ltda. (1983) y la empresa de capacitación para agentes de seguridad privada, Capacitaciones Ocupacionales S.L. (1991). La suma del capital inicial de las tres sociedades fue el equivalente a US$480.000 de la época, aunque según su sitio web en un comienzo “las actividades se realizaban con sólo dos camiones y mucho esfuerzo”. Hoy cuentan con 230 unidades blindadas, casi la mitad de los camiones que transportan valores en Chile, además de 235 vehículos para Courier, 17 sucursales, 27.000 m² en plantas de operaciones, más de un millón de viajes al año y se reparte junto a Brink’s el 80% del mercado de transporte de valores. Algo nada despreciable si se considera que ese rubro constituye el 14,5% de la facturación total de la industria, lo que equivale a unos US$162 millones al año.
El boom de la seguridad
Mientras el negocio de la seguridad comercial e industrial crecía sin pausa, en 1992 debutó el servicio de seguridad residencial, lo que impulsó al mercado a un crecimiento explosivo y no esperado.
Ese año se instaló en Chile el ciudadano israelí Avram Fritch y fundó “General Security”. El primer año vendió 115 alarmas. Al cuarto ganó una licitación que lo llevó a poner cinco mil botones de pánico en Las Condes. Para el sexto (1998) ya tenía 50 mil clientes en la zona oriente de Santiago, el 60% del mercado de alarmas residenciales, mil empleados y una oferta de compra de parte de la empresa norteamericana del mismo rubro “Tyco”. Cuando se concretó la venta, la empresa pasó a llamarse “ADT General Security”. Hoy es la más grande del monitoreo de alarmas en el país, pero no sin competencia.
No está claro cuántas empresas de alarmas hay actualmente en Chile, pero con una demanda estimada entre los 265.000 y 290.000 usuarios –de ellos, el 40,8% son particulares–, fue el sector que más creció durante 2007.
En 1994 la ley que regula el funcionamiento de las empresas de seguridad se modificó, pero sólo en un acápite: se traspasó su acreditación, control y fiscalización desde el Ejército a Carabineros, quedando a cargo de las 34 prefecturas territoriales del país. Cada una de esas prefecturas cuenta con una oficina de seguridad privada compuesta por un asesor en seguridad y tres funcionarios fiscalizadores, además de uno o dos administrativos, los que son responsables de fiscalizar a las empresas que se encuentran en su jurisdicción.
En los años siguientes, el avance de la industria siguió a paso acelerado.
-Creo que ha sido una cosa de moda. La moda en el ambiente es usar alarmas y servicios de guardia para un condominio o para la casa, porque cuando se va conociendo un producto que se ha probado que produce un efecto positivo, la gente lo va a comprar. Los temas de seguridad se venden mucho –dice Eduardo Molina, gerente corporativo de seguridad de Prosegur, la empresa más exitosa dentro de la industria.
A fines de los ’90 los guardias ya habían igualado la dotación policial: había 120 empresas estratégicas registradas por el OS-10 con su propia dotación de seguridad y 1.697 vigilantes armados que en su mayoría trabajaban en el transporte de valores. Además, el mercado se había transformado en un foco de inversión para grandes empresas extranjeras. Actualmente, las más fuertes de cada sector tienen presencia de capital internacional: ADT maneja el mercado de alarmas con capitales norteamericanos, Prosegur (España) y Brink’s (EE.UU.) dominan el transporte de valores y G4S, una compañía sueca, hoy es la empresa de guardias más grande de Chile. Y en el ambiente se habla de que Securitas, otra empresa sueca que según su sitio web tiene presencia en 30 países, será la próxima en entrar en la competencia.
-Securitas es más grande que G4S: factura US$10.000 millones al año a nivel global. Es la más grande del mundo y por supuesto que al llegar a Chile quiere ser la primera –asegura Christian Exss, presidente de la asociación gremial del sector Emprorse y gerente general de la empresa Proguardias.
Y fue precisamente el sector donde se desempeña Exss el que más creció desde que empezó el negocio: hoy los guardias conforman cerca del 60% de la facturación total del mercado. De ahí que, a pesar de que muchos lo consideran un trabajo transitorio por el alto nivel de rotación (cercano al 21%), los bajos sueldos (en promedio, $191 mil) y las precarias condiciones de trabajo, hoy se hayan reunido cerca de 900 personas en la Escuela de Suboficiales de Carabineros para rendir la prueba.
-Mucha gente entra a buscar trabajo diciendo “aunque sea de guardia”. Ya eso es un indicativo de que no está bien mirado –asegura el vicepresidente de la Comisión de Seguridad y Antidelincuencia de la Cámara Nacional de Comercio, Jorge Lee.
Negocio para todos
A través del sistema de radio, el sargento que está en la guardia recibe un mensaje. Hace media hora que se cerraron las puertas para rendir la prueba del OS-10 y aún llegan algunos rezagados. En cosa de segundos llega un teniente a dar nuevamente la orden. Parece que es en serio.
-Manden a algunos internos para allá atrás que está el tremendo despelote –dice el teniente.
-¿El despelote al que se refiere es por la gente que vino a rendir el examen?
-Claro. Es que son muchos y es difícil controlarlos. Algunos se meten en zonas que no deben. Y están los casilleros de los internos, hay armas. Es un recinto policial, así que no pueden andar moviéndose por donde quieran. Hay que tener cuidado –responde el teniente mientras camina de vuelta al patio.
-¿Cuidado de qué? ¿De que los guardias de seguridad se roben las cosas?
-Sí. Ha pasado varias veces. Abren los casilleros y se llevan pertenencias de los internos.
En el patio que está atrás del edificio con salas de clase, cerca de 700 personas esperan que el oficial del OS-10 los llame por su nombre desde el segundo piso. Los otros 200 ya fueron nominados. Al nombrarlos, se forman en grupos de 35 y son llevados en fila a alguna de las 10 salas dispuestas para el examen. Son 50 preguntas y, según el capitán Luis Rojas, oficial del OS-10 a cargo del proceso de evaluación de este sábado, todas las pruebas son distintas. Un programa computacional se encarga de seleccionar aleatoriamente las preguntas para medir los conocimientos que los postulantes adquirieron –o perfeccionaron- durante las últimas tres semanas en los cursos para guardias que ofrecen las 203 empresas de seguridad con servicios de capacitación registradas en Chile. En ellas, muchos carabineros dictan clases. El cumplimiento de ese curso es obligatorio, como también el estar contratado, ser chileno, tener al menos hasta 8º básico rendido y no contar con antecedentes penales ni deudas en su registro en Dicom.
Al final del día se espera que el 99% de los examinados apruebe el cuestionario. El 1% restante tendrá dos oportunidades más. Después de eso, el que no lo logre deberá hacer de nuevo el curso.
El proceso de capacitación y evaluación significa un movimiento importante de dinero. El curso básico para guardias de seguridad dura 90 horas cronológicas, es obligatorio cada tres años y tiene un valor que fluctúa entre los $70.000 y $90.000. Si se considera que el 44% de los guardias son capacitados por empresas externas, el ingreso mensual de las capacitadoras alcanza los $ 2.200 millones anuales. A eso hay que sumar a aquellas empresas que forman internamente a los guardias que contratan y les cobran por la capacitación, aunque la ley diga que debe ser costeado por los empleadores.
El servicio que prestará cada uno de los guardias acreditados cuesta en promedio $400 mil al mes. Considerando esa cifra y la cantidad de guardias activos, los ingresos por servicios de vigilancia superan los $37.000 millones mensuales. Ese monto se reparte entre las poco más de mil empresas de guardias registradas, de las cuales, según el último estudio sobre la oferta de la industria, el 9% factura más de $600 millones al mes, mientras que un 64% lo hace bajo los $60 millones.
Pero la torta no sólo se reparte entre privados: Carabineros, la única autoridad fiscalizadora en la materia, también recibe ingresos. Por cada una de las pruebas cobra 0,25 UF ($5.300), lo que al año termina reportándole a la institución cerca de $381 millones. Si a eso se le suman los 0,15 UF que se le cobra a la semana a los cerca de 150 vigilantes privados evaluados por el GOPE, la cifra anual bordea los $400 millones.
El 13 de enero CIPER envió una carta a la Subsecretaría de Carabineros preguntando el destino y uso de esas platas. Nueve días después, la subsecretaria Javiera Blanco contestó que enviaría la solicitud a la Dirección General de la institución y que desde ahí remitirían la respuesta. Hasta el momento no ha llegado nada más.
“Pega de moda”
Son las 10:00 y empiezan a salir de las salas los primeros evaluados. El proceso de acreditación durará, al menos, dos horas y media más.
Rodrigo Rodríguez y Raúl Castillo salen rápido y tranquilos de la Escuela de Suboficiales. Ambos trabajan como guardias de seguridad en el Hotel Ritz-Carlton y vinieron a dar la prueba de perfeccionamiento después de haber hecho un curso de 40 horas cronológicas en una empresa de capacitación. A diferencia de la mayoría, ellos pertenecen al 20% de guardias que trabaja por contrato directo. Según ellos, aprobar el examen les significará un aumento de sueldo, así que se van contentos.
Más atrás viene un grupo de la empresa CBS, una compañía de guardias de seguridad que se desempeña en la Zona Sur de Santiago y que cuenta con 180 guardias. Cuarenta de ellos llegaron hoy en una micro particular para rendir el examen. También salen confiados en haber aprobado. Pero al frente de la calle, hay un hombre que no tiene por qué celebrar.
Después de 20 años trabajando en un matadero, hace cuatro que empezó como guardia. Tiene 48 años, tres hijos universitarios y un sueldo de $160.000. El primer curso de capacitación se lo dieron gratis en la Municipalidad de Cerrillos. Pero para renovar su acreditación como guardia de la empresa de seguridad JAM, debió desembolsar de su bolsillo los $60.000 que le costó el curso de perfeccionamiento, cosa que según la ley, debe ser costeado por los empleadores. También las 0,25 UF de la prueba. Sin embargo, llegó tarde y no lo dejaron ingresar. Por eso y otras cosas, está enojado.
Cuenta que el ambiente laboral de los guardias es “peludo”. Según él, no respetan los horarios, los sueldos son bajísimos, la infraestructura es deficiente y los empleadores los tratan más como un objeto que como personas. Además, dice que debido a su baja renta y a la inestabilidad de su trabajo, no tienen derecho a créditos bancarios. Lo mismo dicen en la Federación de Trabajadores de la Seguridad (Fetrasech). Pero allí también se reciben reclamos por golpes, amenazas con armas y constantes hostigamientos y persecuciones. En las empresas de retail también se habla de esas situaciones. Pero los vigilantes privados que trabajan en ese rubro no quieren acreditar sus denuncias.
Mientras fuma, el guardia que llegó atrasado recuerda lo que escuchó cuando le ofrecieron el curso gratis hace cuatro años en su municipalidad.
-Me dijeron que era la pega de moda –dice mientras sonríe con ironía.
La “elite” armada de la seguridad privada
Para el coronel Alberto Etcheberry, subdirector del OS10, los vigilantes privados son “la elite de la seguridad privada”. Quizás porque a diferencia de los guardias, siguen siendo un espacio para el reciclaje de suboficiales de las FF.AA. y de las policías, o porque los requisitos de entrada son algo más exigentes. En todo caso, y aunque a primera vista la única gran diferencia entre un vigilante privado y un guardia de seguridad sea el arma en su cinto, existen otras distinciones.
Lo primero: no hay empresas que ofrezcan servicio de vigilantes privados. La ley establece que las instituciones bancarias o financieras de cualquier naturaleza, las entidades públicas, las compañías de transporte de valores, las empresas estratégicas y los servicios de utilidad pública que se determine, deben tener su propio servicio de vigilantes privados. También prohíbe ofrecer el servicio a otras áreas. Por eso sólo existen vigilantes por contrato directo. Y aunque su campo de acción es mucho menor que el de los guardias, tampoco es tan reducido: para enero de 2007, el Ministerio del Interior contabilizaba 2.122 empresas obligadas a contar con sus servicios. Por algo ya en junio de 2006 había 6.389 vigilantes acreditados por el OS10.
Por otro lado, además de tener los mismos requisitos de entrada que los guardias, los vigilantes privados por ley deben ser ex miembros de las FF.AA., Carabineros, Investigaciones o Gendarmería, o haber cumplido con el servicio militar. Sin embargo, no siempre es así.
-Hemos transferido a personas que han llegado como conductores del camión y que luego de un tiempo quieren ser vigilantes. Si no tienen el servicio militar, pedimos que se observe y solicitamos que se le dé el beneficio. Y ha resultado, nunca hemos tenido problemas –cuenta Eduardo Molina, de Prosegur.
En la evaluación que realiza el GOPE cada sábado, se les hacen tres exámenes. El primero es teórico y es muy similar al de los guardias: se les pregunta sobre el marco legal de la seguridad privada, prevención de riesgos, protección de instalaciones, primeros auxilios, control de armas y comunicación y enlace. Pero sólo hasta ahí llega la similitud.
Los otros dos exámenes son de defensa personal y tiro con arma de fuego. Según dicen en el OS10, el 80% de los evaluados cada semana llega por el reentrenamiento que cada dos años les exige la ley.
-Los vigilantes tienen una vinculación directa y permanente con la empresa. La banca o las transportadoras de valores, por el nivel de riesgo que manejan, se preocupan de generar un proceso de mejoramiento continuo. De hecho, las remuneraciones son mucho mejores. Pero son gente que está capacitada para portar armas, así que si se capacitaran empresas para ofrecer este tipo de productos, también podríamos generar empresas para enviar mercenarios al exterior. Por eso hay que mantener un control y registro de ellos y sus armas –dice el coronel Alberto Etcheberry.
Seguridad profesional
-Los policías no saben de seguridad privada. Éste es un negocio y hay que mirarlo como tal. Pero la seguridad privada se descolgó de la seguridad pública, de los ex funcionarios, cosa que no comparto mucho porque hoy es una seguridad amateur –dice Eduardo Molina, quien después de renunciar a la Policía de Investigaciones hizo un diplomado en seguridad en la Universidad Bernardo O’Higgins.
Después de ese año estudiando, entró a Prosegur. Eso fue hace más de una década.
Sin embargo, a pesar de que la industria de la seguridad privada lleva casi 30 años desarrollándose en Chile, el mercado recién se está abriendo a una real profesionalización del área. Y eso implica un nuevo nicho de negocio.
Para que un asesor en seguridad sea acreditado por el OS10, se le exige un título profesional. Pero puede ser cualquiera: no tiene que estar relacionado necesariamente con el rubro. Lo mismo con los dueños de las empresas. Y mientras no egrese la primera generación de ingenieros de ejecución en seguridad de la UTEM, no va a cambiar, ya que es la única universidad que ofrece una carrera profesional enfocada a esta industria. Molina es parte de ese grupo.
-Lo que sí exigimos es que tenga el requisito complementario, un diplomado que es sobre las 400 horas que están impartiendo algunas universidades. Con ellas establecemos un mínimo indispensable. No entregamos estos diplomados al libre arbitrio de estas instituciones. Nosotros sabemos cuáles son los problemas que están impactando al sistema, qué demanda la gente –cuenta el coronel Etcheberry.
Actualmente, los diplomados referentes a la seguridad ciudadana o privada cuestan entre $590.000 (Universidad Alberto Hurtado) y $1.225.000 (Universidad Santo Tomás). Además de las tres mencionadas, entre las que los ofrecen están las universidades del Mar, de Chile, Central y del Aconcagua, entre otras. Y son un buen negocio si se considera que el OS10 los exige para acreditar a asesores, supervisores y dueños de empresas de seguridad. Pero también lo es para las instituciones armadas: en todos ellos hay miembros de la FF.AA. y de Orden (activos y en retiro) dictando clases.
Nota de la redacción: El 20 de marzo de 2009 Carabineros hizo llegar a CIPER la respuesta a la solicitud de información pública enviada el 13 de enero pasado. Los detalles de las consultas hechas desde octubre de 2007 y la respuesta de la institución pueden leerse aquí.
Documentos PDF:
Estudio de Instituto Libertad y Desarrollo sobre el Costo de la delincuencia en 2007
Encuesta de Fundación Paz Ciudadana sobre la percepción de la delincuencia en la población (Diciembre 2005)
Encuesta de Libertad y Desarrollo sobre la percepción de la delincuencia en la población (Noviembre 2008)
Índices de denuncias y victimización del Ministerio del Interior 2001-2007
III Estudio Oferta de la Seguridad Privada en Chile, realizado por Jorge Lee (2005)
IV Estudio Oferta de la Seguridad Privada en Chile, realizado por Jorge Lee (2007)
Decreto de Ley Nº 3.607, del Ministerio del Interior
Nómina de empresas de seguridad registradas en División de Seguridad Pública del Ministerio del Interior
Cuadro de empresas de seguridad registradas en Chile 2008
Solicitud de acceso a información pública para Subsecretaría de Carabineros
Respuesta de Javiera Blanco
Respuesta de Carabineros de Chile
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Excelente trabajo de investigación! Es verdaderamente tremenda la industria de la inseguridad "percibida". Ojala la pauta pueda en el futuro derivar hacia la influencia que tienen los medios de comunicación masivos en la perspectiva individual del ciudadano asustado...
Que un policía no sepa de seguridad privada, creo no es verdad , la diferencia entre seguridad pública y privada es clara , la segunda tiene limitaciones y por circunscribirse a un determinado sector por cierto que pasa a ser un negocio . Hace un tiempo atrás un experto norteamericano en seguridad habló del tema y sencillamente dijo que en Chile no se manejaba como debía y que claramente su norte era comercial . Ahora la seguridad privada y la pública perfectamente pueden convivir , la primera debe ser la principal red de apoyo a las policías y quizás con ello tendría mayores opciones de brindar un servicio efectivo. Ahora el tema de la seguridad privada tiene supervisión de Carabineros y ello es correcto , pero asociado a lo mismo está el tema de los investigadores privados, los que debieran depender de la Policía de Investigaciones lo que posiblemente sea materia de ley . También incide en la percepción de inseguridad, lo que llama a recurrir a la seguridad privada , la distorsión involuntaria de algunos delitos que da la prensa , por lo mismo un " Asalto " vende , pero legalmente es robo con violencia o intimidación , pero se denomina " asalto " a un robo con fuerza cuya ejecución por cierto es muy distinta a un delito en el que se ejerció violencia e intimidación y por lo mismo afecta a personas de forma directa. Ahora mientras más miedo exista, más campo tendrán las empresas ligadas a la seguridad privada aún cuando ese miedo sea percepción o realidad .
Muy buena informacion, la verdad es que se a estado jugando con el tema de seguridad en todo sentido en nuestro paìs;la prensa en todas sus formas, politicos de diferentes colores han echo una apologia como si este pais fuera colombia, usa,Brasil o Mexico. Con el solo fin de tener amendrentada a la poblaciòn, siendo la verdad que nuestro paìs es uno de los mas bajos en delincuencia.Lo que si es que se deberia aplicar las leyes en su grado maximo y drasticamente en todo tipo de delitos desde el que raya una muralla o bien publico hasta el que mata por creerse el cuento importado por ciertos honorables del delincuente de paises bananeros.Esto cambiaria si los legisladores, el poder judicial,Carabineros, Investigaciones y la Contraloria General de la Republica se aplicaran a sus funciones sin hacer distnciones de clases sociales.Haciendo las fiscalisaciones correspondientes. Hactualmente hay comunas en que las autoridades locale desautorizan todo tipo de fiscalizacion instalandose grupos delincuenciales con verdaderas casas de juego (traga monedas), las fiscalias no hacen nada al respecto, carabineros no actuan incluso cuando se estan cometiendo ilicitos(bebiendo alcolhol en la via publica o locomocion colectiva)las autoridades comunales caen en un claro abandono de funciones y la contraloria no fiscaliza al respecto, todos los actores que tien el poder de frenas estos tipos de ilicitos se encuevan o actuan como gallinas. Las comunas y sus autoridades son condados con cotos de caza y todo se deberia legislar al respecto para que su poder omnipotente y todo poderoso sea regulado con leyes que actuen con todo su rigor cuando los señores feudales y su sequito no velen por los intereses y seguridad de sus habitantes incluso poder aplicarles la ley por asosaciòn ilicita para fomentar la delincuencia, la delincuencia se puede controlar cuando existe la voluntad de hacerlo, como se actua en otros paises donde el que comete un ilicito por menor que sea se le hace afilacion y se dan a conoser los rostros sean los que sean y no como sucede en nuestro pais, a los delincuentes se les proteje para que sus rostros no sean conocidos por la poblaciòn y donde el juez correspondiente al delito siempre aplica el minimo de la pena y multa, cuando un aprendiz a delincuente con esta manera de actuar de las autoridades pertinentes va a tomar conciencia si es menor de edad sus fechorias las pagan sus padres en dinero y el con trabajos a la comunidad y el delincuente adulto con el maximo a la primera y las indemnisaciones correspondientes, para esto todos deben cooperar; la prensa que de una vez por todas actue en forma responsable al respecto, al delincuente tratelo como tal y no lo este victimizando pasado el momento del ilicito cometido y a los que permiten que se tomen las calles, espacios y lugares que son de todos los habitantes que pagan sus impuestos,que no se cuelgan para tener electricidad y que no viven gratis o las cuentas se las bonifica el gobierno o la autoridad comunal sean denunciados como corresponde.
Estoy plenamente de acuerdo con las ideas de "Eduardo",no con su sintaxis(es lo de menos,en todo caso)Aca en Chile, el delito es visto como en las peliculas,se usa para vender diarios, para crear miedo(a la ciudadania, no a los hechores) y por supuesto para proliferacion de empresas de seguridad(que a veces si son de seguridad...de ser robado).Al parecer hay intereses creados detras del boom de esos organismos,aparte que la legislacion los magistrados y PARTE de los medios informativos tambien cooperan en este terror colectivo.Yo creo que si se usaran bien las leyes,los jueces fuesen de mejor criterio y no hubiese tanta publicidad en los delitos la cosa cambiaria y NO ESTARIAMOS PRESOS EN NUESTRAS CASAS MIENTRAS LOS DELINCUENTES SE PASEAN EN LAS CALLES.-
Mis felicitaciones Una investigación muy acusiosa y de verdad muy impactante. es de real importancia que sigan con la investigación y ahora se involucren en el ser mismo que es el "guardia" ya que no existe como profesión si no que son verdaderos Deribados laborales que por una necesidad de trabajo ingresan a esta " actividad" y como dijo jorge lee "Aunque sea de guardia", e van a encontrar con una realidad sobrecogedora ya que muchas veces se vinculan con delincuentes y propios funcionarios internos para obtener beneficios que por sus sueldos no los obtendrán, esto se da mucho en el reatil, asimismo sería importante que investigaran quines son los dueños de estas empresas y con que medios de influencias se relacionan para trabajar en el medio y asimismo,porque las impecciones del trabajo no realizan las impecciones correspondientes conforme a contratos ya que en muchas ocasiones no les pagan imposiciones,sueldos atrasados, y en especial no hay fiscalización sobre la ley de subcontrataciones.
Interesante el tema, me imagino que el ataque a Irak fue por lo mismo, cuando la seguridad privada pasa a niveles extremos atacas a un país con subcontratistas.
valioso articulo y valiosa información. se requiere un proceso publico mas reflexivo respecto a este fenomeno que temrina incidiendo en nuestra vida cotidiana. al parecer si, no resulta ya fácil decir que la delincuencia -quien sea quien la ejerza-es un mero invento. las bamndas s ehan especializado,,diversificado y son mas violentas. uno echa d emenos de parte de las autoridades investigaciones multidisciplinarias sobre este tema y medidas adecuadas (ya sabemos que no basta con la mera represión; o cárceles que no reeducan en nada). atte,PS.
Excelente investigación, para nadie es desconocido que este es un excelente negocio para los Oficiales Superiores de Carabineros en Retiro y muchos reclutan a mucho personal en retiro que no cumplieron los 30 años de servicio.
No tenía idea de que existieran tantas empresas de seguridad, debe ser un buen negocio, especialmente en crisis según señala el artículo. Por fin hay buenas noticias en el mercado laboral, me alegra la cantidad de trabajo que generan estas empresas y creo que artículos como éste son un buen aliciente para que otros emprendedores comprendan que las metas, mediante el esfuerzo individual, se pueden alcanzar. Además, excelente el ejemplo del trabajador que llega atrasado a su exámen, es un claro indicativo que nunca hay que echarle la culpa al empedrado. Felicitaciones.
Lindo negocio...pero por que no investigan BIEN a las empresas que ofrecen seguridad en barrios ABC1...sospechosamente antes-durante-despues de que "llegan" a un barrio determinado, a "tocar" timbres "ofreciendo" sus servicios de seguridad...hay "sospechosos" incrementos en intentos de robo. Soy de Viña, y ya ha pasado en dos sectores en donde he vivido en los ultimos 10 años. En todo caso lo mejor, para sentirse "seguro" y sacarse de encima a estas empresas, es conseguirse sus logos, para pegar en lugares visibles de la casa, su mismo personal, los vende bajo cuerda.
Carlos: Ojo con el tema de los logos de empresas de seguridad,hablando hace mucho tiempo con un amigo, me informó que es preferible que el ladrón no sepa que en la casa se dispone de alarma, pues así entra menos preparado y la sorpresa entonces pasa a ser un factor que juega a favor del dueño de casa. A mi me pareció bastante solido el argumento y lo quise compartir contigo y con los demás lectores del blog.
Realmente es preocupante el tema de la seguridad, más aun, el desconocimiento de parte de la gente, donde todos opinan de un tema critico y delicado, donde las victimas al sufrir un delito, esperan una colaboración, que en el estado y las policias no pueden otorgar, por la creciente situación actual del país y mundial, nace la seguridad privada, donde las empresas deben emplear lo mejor, para otorgar el mejor de los servicios, donde todo es valido, hasta un letrero en una puerta de la casa, recordando que la seguridad al 100% no existe, hay vulnerabilidades que desconocemos por la rutina, en nuestra sociedad todos debemos estar involucrados. Por favor crear conciencia en la ciudadania de la importancia de la seguridad, que todo tiene su costo, como vestirse, alimentarse, etc.
Los medios de comunicación son en gran medida responsables del boom de la delincuencia en Chile. Cada vez que hay un delito le dan toda la cobertura posible, explican paso a paso cómo se cometió (así luego otros delincuentes lo copian, como el alunizaje), muestran en qué aspectos fallaron, y resaltan el botín obtenido (le dan al delincuente información económica sobre el premio a conseguir). Si los medios no le dieran importancia a la delincuencia sin duda ésta disminuiría (la gente copia todo lo que sale en la tv), y no habría tanta sensación de inseguridad.
El servicio de seguridad lleva intrinseca la posibilidad de que los frescos o delincuentes se aprovechen y salga todo al reves....sin ir mas lejos son varios mis conocidos y yo mismo que hemos sido llamados de madrugada por supuestos funcionarios de ADT que exigen contraseña de seguridad por supuesta alarma ...en circunstancias que la alarma esta desconectada, claro medio dormidos es facil caer en la trampa y el negocio de estas empresas es que vivamos paranoicos.
Tengo una duda, a ver si alguien me la puede aclarar. Los camiones blindados ¿tienen algún decreto especial que los autorice a estacionarse en cualquier parte?. Hoy tuve que ir al centro (Santiago) y vi cómo en calle Moneda (una cuadra más arriba del palacio de gobierno) había una fila completa de estos vehículos, reconozco que no alcancé a fijarme si había algún letrero, pero a partir ahí, me acordé que en muchas (muuucchhaaasss) oportunidades los he visto deternese en lugares inhabilitados para cualquier otro ciudadano.
EL NEGOCIO SE ENCUENTRA LLENO DE GENTE CHANTA, OFICIALES, LOS CUALES ESCONDEN SU IGNORANCIA TRAS LA PREPOTENCIA Y EL GRADO QUE ALGUNA VEZ TUVIERON, ELLOS MÁS QUE NADIE LE HACEN MAL AL SISTEMA, LO CORRONPEN. POR OTRA PARTE LOS JEFES, AMIGOS DE ESTOS ULTIMOS LO PERMITEN. SOLO CABE UNA PREGUNTA QUE HACEN EL DINERO QUE INGRESA A CARABINEROS??????????????
realmente el negocio de la seguridad privada es algo qe realmente crece y crece la inseguridad de la gente en tremenda,en todas partes se bombardeacon el tema de la delincuencia,lucrar con el miedo es algo que es muy rentable ya que esta siempre vivira con el debido al nivel de delincuencia qe se a llegado y qe los noticieros invaden con noticias policiacas de asaltos robos a bancos y particulares y esto ase a que la poblacion se siente mas insegura
Estimados señores: Agradezco profundamente vuestro acabado reportaje. Ofrecer seguridad ha sido siempre un desafío poderoso y, también, una actividad que enoblece a quien la ejecuta con pasión, seriedad y profesionalismo. Quienes hemos tenido el privilegio de desarrollar nuestras vidas trabajando en la protección de personas y bienes, sabemos de las particularidades de estas tareas y somos conscientes de que, en ellas, nuestro principal capital ha sido un conjunto de valores personales entre los que se debe destacar la discreción, la honestidad, el sentido de misión, la austeridad y la modestia (esta última, la más escaza de ellos). De esto último, un buen ejemplo puede ser aquel Jefe de Seguridad que trabaja en una pequeña oficina con pocas o ninguna comodidad y que, con una actitud siempre bien ponderada, responde a las demandas de su entorno en forma silente y efectiva. Con todo esto, quisiera contarles que, en este gran tema, hay aspectos olvidados por muchos de sus principales actores: No es que Carabineros, como Institución, sepa mucho o poco de seguridad privada. Sé que hay ex oficiales y suboficiales que se han integrado a la vida civil desempeñándose, con todas las condiciones aludidas más arriba, en este campo laboral; así también me consta, que hay personas retiradas de la Institución que solo se conforman con utilizar a esta como herramienta al servicio propio, grangeándose la confianza de sus empleadores por el solo hecho de poseer su condición de ex Carabinero y sin hallarse a la altura de los profesionales del área. Se olvida lo central, la idea original, la misión principal, es decir, se olvida que todos los actores del sistema de seguridad del País (entendiendo por este, la sumatoria de todos los esfuerzos públicos y privados), nos debemos a la protección real y eficiente de nuestros empleadores y clientes. Quienes, siendo dueños de empresas de seguridad, no se impregnan de este sentido de servicio, terminan despreciendo a sus propios trabajadores, generandose bienestar y riqueza a costa del sacrificio de ellos. Quienes, trabajando en el área, pierden de vista la imortancia de su misión, pasan por la actividad sin aprender nada, sin contribuir en nada y generando una desconfianza y un desencanto creciente en clientes y empleadores. Parece que, en estos tiempos, es un poco "fuera de moda" hablar de misiones superiores, de principios, de sacrificios y de vocación; sin embargo, son esos los conceptos que caracterizan la profesión de proteger. Estoy seguro de que, muchos que hoy callan y sufren un grado de vergüenza ajena ante los aspectos decadentes del sistema tan bien recogidos en vuestro reportaje, no podrán evitar, al leer estas humildes palabras, asentir con sus cabezas, y sentirse orgullosos por saber que, en el ejercicio de esta profesión, las recompensas morales recibidas superan largamente a las compensaciones económicas. Un saludo afectuoso a los Agentes de Seguridad "de verdad"
Concuerdo con todos en que el reportaje es una excelente investigacion, pero creo que se esta enfocando mal el problema real que existe hoy en dia en este mercado. El problema no es si las empresas de seguridad brindan o no los servicios ofrecidos, el problema real es la legislacion vigente y quienes estan a cargo de la fiscalizacion de este mercado. A qui van algunos datos quee pueden servir para ampliar aun mas la investigacion y dar un mejor enfoque. La seguridad privada en chile, esta a cargo de la fiscalizacion de carabineros de Chile,segun la Ley Nª 18.961 "Organica constitucional de Carabineros de Chile" en su art.3, basados en la Ley 3.607 y D.S 93 PUEDEN SOLICITAR LOS ANTECEDENTES QUE ESTIMEN CONVENIENTES para formarse una cabal impresion del requirente, personas o actividades a desarrollar, etc... Esto quiere decir que la Ley le otorga a carabineros EL PODER PARA SOLICITAR O MODIFICAR REQUISITOS segun el criterio de la persona que este a cargo. La desiciones de acreditacion para guardia, supervisor, capacitador, asesor de seguridad, etc... son otorgados por la Sub-direccion de Seguridad privada pero la Ley 3.607 y D.S 93 hablan de Prefectura correspondiente, es decir el DPTO. ENCARGADO NO EXISTE en la legislacion. Carabineros creo un compendio de manuales que regulan la seguridad privada, donde describen los requisitos para las respectivas acreditaciones (segun su criterio), si se rebisan los antecedentes para acreditarse como capacitador y asesor encontraremos que se soliciatn titulos relacionados con la materia a capacitar, pero la mayoria de los capacitadores y asesores acreditados son carabineros en retiro quienes no poseen titulos, solo se les pide un diplomado y aun asi se les acredita en las materias y como asesor??????? En resumen la ley de seguridad privada seguira siendo poco clara mientras este a cargo de Carabineros ya que en realidad es un monopolio, con el
ola, uds. me podrian dar un pequeño test de guaardia de seguridad o mandarme x un PDF las prugantas mas frecuentes en que salgan en la examenes de seguiridad PD: de antemano muchas gracias
El abogado Fernando Uribe-Etxeverria era el Presidenta de la filial de Wagner que presento a Arturito, el robot.Incluso apareció entrevistado en Chilevisión en Ultima Mirada. Este abogado fue abogado de varios CNI.
" El Millonario Negocio De Explotar El Miedo " Que Se Hace Con El Dinero Que Ingresa A Carabineros ? Exelente Reportaje Un Abrazo .
interesante investigacion
RESPONDO el comentario de carlos de viña enviado en marzo,dijo que las personas que trabajan en seguridad practicamente mandan a delincuentes a robar en sectors ABC1 una vez que ellos realizan el barrido en domicilios.Es EL TIPICO COMENTARIO de una persona ignorante y avaro(pues comenta que las placas las venden,a lo mejor che carlos te vendieron a ti una o te la robaste) y que ademas no ve la realidad de este pais respecto a la inseguridad.amigo prenda la television,lee el diario y ahora escucha las franjas politicas.POR favor INSTRUYETE ANTES DE HABLAR.O PON EL CEREBRO EN FUNCIONAMIENTO Y LUEGO LA LENGUA EN MOVIMIENTO.
Saludos amigos: Siempre encontré muy loable el trabajo que hacen y mi preocupación siempre a sido, minimizar los riesgos de ustedes al momento de exponerse en el cumplimiento de su función de protección, por esta razón desarrollamos un sistema disuasivo que permite abortar un intento de secuestro, asalto, robo y persecución en tan solo cuatro segundos. Nuestro sistema disuasivo puede ser visible en el vehículo equipado, de esta forma ya estamos advirtiendo a los delincuentes a que se exponen. Pueden visitarme a mi blog: www.disuasivo.blogspot.com Espero sus comentarios o sugerencias. Walter Rafael Sanabria
Como Ingeniero de Ejecución en Prevención de Riesgos, auditor en sistemas Integrados de Gestión ( OSHAS 18001- ISO 14001 e ISO 9001), en la actualidad como profesor de la carrera de Ing. en Prev. de riesgos en la educación superior, Asesor de prev. de riesgos en la industria y además Capacitador de Seguridad OS-10 en Prev. de riesgos, puedo comentar y aclarar las siguientes observaciones al programa de “Informe especial”, ya que también conozco el funcionamiento de la seguridad privada en este país: El tema de los soldados conscriptos que trabajan como guardias, es verdad, y estaban las imágenes a la vista, el “Regimiento Buin” es otra Unidad militar que tiene esta mala práctica, entiendo que se les de una oportunidad a los “pelados” para generar dinero, pero no puede permitir esta Institución que salgan vestidos de uniforme, además para los ignorantes en el tema, “ los Trabajadores Part time en seguridad están prohibidos y son ilegales ). Lo más decadente fue la actitud del General o Brigadier, defendiendo a sus oficiales subalternos, cuando es obvio que hay una responsabilidad del comandante del Regimiento, además no creo que la empresa de seguridad cuestionada utilice así no más a los soldados, algún arreglo debe haber por ahí para devolver el favor concedido.- El programa de televisión está totalmente equivocado al asegurar que en el mercado actual la empresa “Principal” , tal como lo menciona la Ley 20123 ( subcontratación) y no mandante, cancela a la contratista ( de seguridad ) la suma de $1.800.000 por cada guardia o trabajador, por favor que me digan con nombre y apellido que empresa paga esa cantidad, cuando en la realidad hablemos de no más de “ 500.000 o 600.00”, como mucho y de esta cantidad la contratista tiene que incurrir en costos propios tales como uniforme, horas extras, etc. Me pareció demasiado irrespetuoso el trato del Supervisor de seguridad con sus guardias, en el programa se escucharon puros improperios y un vocabulario demasiado vulgar, no acorde a un jefe directo, después como se puede exigir buen comportamiento de parte del trabajador con los clientes, me imagino que como en la mayoría de las empresas de este tipo esta gente tampoco tiene formación profesional en este cargo u oficio, o lo que es peor muchos son guardias ascendidos o uniformados en situación de retiro o despido, que trasladan sus cuarteles y trato prepotente a la vida civil. El tema de la solución pasa fundamentalmente por que se instaure por Decreto ley una “ superintendencia de Seguridad Privada o Ministerio”, ya que en la actualidad el control y supervisión por parte de Carabineros que lleva ya más de 15 años es cada día peor y lo digo con fundamentos, ya que el criterio que utiliza esta institución tanto como para acreditar empresas o personas, deja mucho que desear y favorecen en su gran mayoría a los miembros de su misma institución, en donde a veces exigen requisitos que no están en conformidad a la ley o ni ellos mismos saben, he constatado la ignorancia para abordar las materias, como por ejemplo el curso de : “prevención de riesgos, Control de la emergencia ” y “protección de las instalaciones”, que según la autoridad fiscalizadora corresponden ser impartidas por un profesional de mi área, no corresponden a la realidad, me he encontrado en muchos organismos OTEC, formadores de los guardias , los cuales imparten este curso, las materias no coinciden, los contenidos no tiene relación alguna con la prevención de riesgos, sin duda que fueron conceptuados o desarrollados por algún chanta que no es prevencionista, es como si yo quisiera hacer clases de medicina sin tener haber estudiado la profesión, además dentro de las pocas veces que he tenido tiempo para impartir este curso a los futuros guardias, me he encontrado con gente que dice enarbolar banderas y flamear a los cuatro vientos como flamante “ Asesor, profesor o capacitador de guardias”, pero en la realidad eso dista mucho, gente prepotente, que no tiene vocación de pedagogía, no dominan los temas de la seguridad privada o peor aún no saben nada, no aclaran consultas a los alumnos, etc., que creen que por el solo hecho de haber vestido un uniforme los hace merecedor innatos como los modelos a seguir en la vida civil, cuando la realidad demuestra lo contrario, muchos incluso miembros de carabineros con cuarto medio pagan favores por conseguir tales acreditaciones. Esto demuestra cual es la situación actual de la seguridad privada en Chile, es decir la mediocridad de los guardias se atribuye a las empresas y sus dueños, y la de estos a quienes los autorizan, de esto puedo resumir que si bien el negocio ha aumentado para ofrecer más oportunidad laboral a la gente, esta profesión va a seguir estancada y mal mirada como un trabajo de gente ignorante, poco educada, mal pagada, profesión limitada, digo esto por que este tipo de seguridad “security”, se restringe sólo a aspectos de protección de personas y bienes, ya que no es una ciencia de ingeniería, mientras no se hagan cambios profundos al sistema y la calidad profesional de las personas que administran esta tema.
simplemente felicitarlos por el trabajo investigativo de la seguridad privada en chile tema que muchos quieren que no se sepa por el tal negocio que hay detras y lucrativo y por sobre todo las injusticias que cometen las empresas de seguridad con sus trabajadores no estoy diciendo que todas pero practicamente la mayoria,como gg.ss. activo conosco del tema y las falencias de este rubro :el pago de sueldos indignos nula capacitacion de las empresas,por que es tan mal mirado este trabajo por que las empresas reciben a cualquier persona solo les interesa cubrir como sea sus intalaciones no les inporta el servicio que les estan prestando a sus clientes para asi poder cobrar sus millonables sumas de dinero por los servicios requeridos y q al trabajador se le paga las migajas por eso es q es muy poca personas de calidad que trabaja como guardia es la que queda,por favor que se destape la olla y que se sepa el gran negocio que hay detras de la seguridad privada y que los empresarios de las empresas de seguridad son ex funcionarios de las ff.aa. carabineros ,pdi y que pongan fin a este circo de ganar dinero a costillas del miedo de la gente y que el rubro de guardia sea mas digno condiciones laborales justos q no cea mas mal mirado y q se profesionalice etc...gracias a la personas de ciper por la labor que hacen!!!!!!!!
Respecto del tema de la Seguridad Privada, es muy amplio de comentar. Pero paso si a tocar una consideración que creo que no se ha medido objetivamente ¿ en que medida esta "seguridad" que desarrollan privados, aporta realmente a la Seguridad Pública o Ciudadana" vemos que cada día la demanda de guardias de seguridad va en crecimiento, precisamente porque a las personas se les tienes sumida en un constante estado de temor al delito. Por formación fuera de Chile en el área de la Seguridad Privada, veo con preocupación que en nuestro país la Seguridad Privada no deja de ser solo un negocio, y no un aporte real en materia de Seguridad Ciudadana, la preparación de las personas que se dedican a este rubro es por decir lo menos deficitaria y más bien es tomada como una actividad laboral de escasa preparación y mal mirada. Recomiendo que se vea los modelos de Gestión de Seguridad Privada que se utilizan en Países como España, Suecia, Inglaterra o Estados Unidos, donde las empresas que desempeñan esta función deben demostrar que están preparadas para ello y que su recursos humanos esta bien capacitado y por sobre todo motivado e involucrado con su función y no solamente estar ahí, como muchas veces se puede ver en muchas personas que cumplen funciones como guardia de Seguridad Privada en nuestro país.