Cuando el MOP-Gate y las críticas al sobreendeudamiento de esa cartera parecían sepultados, la reforma a la Ley de Concesiones y la posible creación de una superintendencia del sector resucitaron los cuestionamientos. Y con fuerza. Un estudio que analizó documentos oficiales del MOP, indica que ese ministerio pactó con empresas del sistema de concesiones -sin licitación- ampliaciones de obras y modificaciones de contratos que significarán transferirles US$ 2.810 millones. Se trata nada menos que de un 25% del total invertido en obras concesionadas. Las empresas y el MOP dicen que la cifra real “sólo” alcanza a un 18,6% del total.

El mismo día que Javier Etcheberry cruzó el pórtico de Morandé 59 como nuevo ministro de Obras Públicas, por los pasillos del ministerio corrió el chiste de que lo primero que hizo fue dejar en la puerta a un encargado de entregar la cuota de fotocopias y papel higiénico que cada uno podía usar. Era enero de 2002. El escándalo del llamado “MOP-Gate” había golpeado violentamente la gestión de esa repartición dejando al desnudo un endeudamiento más allá de lo razonable. Todos intuían que la principal misión de Etcheberry, sucesor de Carlos Cruz, uno de los más cercanos colaboradores del entonces Presidente Ricardo Lagos, era ordenar las finanzas.
Han pasado casi siete años desde que Etcheberry llegó al MOP, le sucedieron tres ministros y la falta de transparencia vuelve a penar en la cartera. Las dudas resucitaron ahora porque un extenso estudio de documentos oficiales del ministerio, hecho por cuatro economistas, indica que el MOP entregó, “sin una licitación competitiva”, un total de US$ 2.810 millones a empresas concesionarias de obras de infraestructura por ampliaciones o cambios en los contratos. Se trata, según los cálculos de los autores del estudio, de nada menos que el 25% del total invertido en las megaobras concesionadas (como lo son las autopistas urbanas, la doble vía de la Ruta 5 o la modernización de los aeropuertos).
Además, las proyecciones de la Dirección de Presupuestos (Dipres) que indicaban que el monto de los compromisos del MOP con las concesionarias disminuirían en 2009 y 2010, no se cumplieron. Por el contrario, aumentaron. Y eso se debe, precisamente, a compensaciones que deben pagarse -al margen de lo comprometido en la licitación- por imprevistos no considerados en los proyectos o diferencias en la interpretación de las bases y contratos.
Convenios Complementarios se llama este mecanismo de financiamiento que hoy está bajo el microscopio de los expertos y de los parlamentarios, quienes en el último trimestre han fijado sus ojos en esta curiosa fórmula al tramitar una reforma a la Ley de Concesiones y la posible creación de una Superintendencia de Obras Públicas (ver recuadro). En la práctica, un mecanismo concebido para uso extraordinario, se fue convirtiendo en parte significativa del modelo de negocios público-privado.
El asunto tenía un problema adicional. El monto de estos Convenios Complementarios, en relación al total invertido en las obras concesionadas, era un misterio. Nadie se había dado el trabajo de calcularlo. Al menos no para el conocimiento público.
No hay certeza de si Etcheberry, cuando fue catapultado desde la jefatura de Impuestos Internos (SII) al MOP -precedido de una fama de administrador austero y eficiente por haber ubicado al SII en el pináculo del ranking de los servicios públicos-, sabía a cabalidad la madeja a desenredar. Pero ya entonces, en distintas reparticiones y centros académicos, comenzaban a encenderse las alarmas por dos efectos de este sistema de financiamiento: el endeudamiento creciente condicionaba riesgosamente los presupuestos públicos de gobiernos futuros y entregaba “a dedo” millonarios contratos a empresas ya favorecidas con una concesión.
El estudio del CEP
Los datos no son nuevos para quienes han analizado el problema. Especialistas en presupuesto público indicaron a CIPER que a mediados del gobierno de Lagos ya había inquietud en la Dirección de Presupuesto (Dipres). Bajo reserva, técnicos de esa repartición hicieron cálculos que demostraron que si se continuaba con la tendencia de suscribir las concesiones y convenios complementarios tal como se estaban firmando hasta entonces, se comprometería el gasto presupuestario de los próximos gobiernos hasta más allá del 2030.
Aunque estos cálculos fueron hechos en la Dipres sólo para “consumo interno”, las proyecciones indicaban que el Fisco podía llegar a gastar hasta cerca del 38% del total de la inversión en obras concesionadas. Una cifra indefendible, toda vez que el sistema se había publicitado como de costo cero para el sector público en cuanto a ejecución de obras y con una ventaja adicional: al cabo de 20 ó 30 años (según el límite de la concesión), el Estado se haría dueño de todo lo edificado.
La cifra, en todo caso, no sólo consideraba lo que se pagaría directamente a las concesionarias por factores que no habían sido previstos en los proyectos originales, sino también los montos que el Fisco había dejado de percibir por los peajes en carreteras y el costo de las horas-hombre de ingeniería, asesoría legal, administración e inspección que se requerían para ampliar obras.
Estos cálculos “informales” tuvieron el efecto de “cohibir” el comportamiento del MOP a la hora de renegociar con las concesionarias. Hoy, la Dipres tiene un marco que dificulta que se dé luz verde a proyectos donde el Fisco no pague a lo menos el 70% de lo que debe cancelar a la concesionaria dentro del periodo del gobierno que inaugurará la obra.
No obstante, en materia de renegociaciones bilaterales para ampliar proyectos -aquellas que se suscriben sin licitación- el sistema ya arrastra una pesada mochila: sólo el 35% lo pagará el mismo gobierno que hizo ese acuerdo. El resto, compromete el presupuesto de los futuros ocupantes de La Moneda. Así lo demuestra un extenso estudio realizado por los economistas Eduardo Engel, Ronald Fischer, Alexander Galetovic y Manuel Hermosilla, publicado por el Centro de Estudios Públicos (CEP) en septiembre pasado.
Engel es profesor de Economía de la Universidad de Yale desde 2001 -donde ha sido distinguido como profesor del año en dos ocasiones- y tiene dos PhD: uno en estadísticas, de Stanford, y otro en Economía, del MIT. Fischer es profesor del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, fue director del Centro de Economía Aplicada (CEA) entre 2001 y 2004, tiene un PhD de Economía de la Universidad de Pensilvania y escribe para publicaciones internacionales. Galetovic es PhD en Economía de la Universidad de Princeton, hace clases en la Universidad de Los Andes, es investigador del CEP y entre 1989 y 2003 se adjudicó diez concursos del Fondecyt. Hermosilla es master en Economía de la UC y académico de la Universidad de Los Andes.
El documento suscrito por los cuatro economistas no ha recibido respuesta oficial del MOP ni de Hacienda ni de la Dipres. Y sus conclusiones son inquietantes. El estudio vino a despertar a quienes creían que el endeudamiento del MOP había vuelto a transitar por cauces normales después de las sacudidas provocadas por el escándalo en manos de la jueza Chevesich, de la racionalización impuesta por Etcheberry y de la mano dura del ex ministro Eduardo Bitrán, quien prefirió, por ejemplo, resciliar las concesiones de algunas cárceles antes que pagar ampliaciones de obras que consideró excesivas.
Tras analizar las 50 concesiones que fueron adjudicadas desde 1993 (cuando se puso en marcha el sistema) hasta 2006, siempre sobre la base de cifras publicadas por el MOP, los economistas concluyeron que un 25% de la inversión total en obras concesionadas “fue agregado después de la adjudicación del proyecto, sin licitación competitiva”.
Según el estudio del CEP, esa cifra asciende a US$ 2.810 millones de una inversión global de US$ 11.270 millones. Esto incluye lo que los autores denominan “renegociaciones bilaterales” (suscritas mientras se ejecutaban las obras), además de conciliaciones y arbitrajes (por diferencias entre el MOP y el concesionario que surgen cuando las obras ya están en explotación).
“Las renegociaciones -señala el estudio de los investigadores- son frecuentes y representan montos considerables. En promedio, cada concesión ha sido renegociada tres veces (…) 78 de las 148 renegociaciones han sido bilaterales, entre el MOP y el concesionario, y sin revisión de terceros independientes. El resto han sido conciliaciones o arbitrajes. Sin embargo, UF 58,1 millones, equivalentes al 83% del total renegociado, se otorgaron en renegociaciones bilaterales (…) El porcentaje renegociado bilateralmente es mayor en carreteras, 97,3%”.
Las cifras de los concesionarios
Herman Chadwick, presidente de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa), reconoce que las cifras en las que se basa el estudio del CEP son oficiales, pero cree que sus conclusiones son equivocadas:
-Las cifras no son falsas, pero parten de conceptos que no son verdaderos. Ellos hablan de que el 25% del total de la inversión de concesiones son Convenios Complementarios. Pero incluyen dentro de esos convenios aquellas obras que el Estado resolvió dejar de hacer: como el embalse El Bato, la estación intermodal de Quinta Normal y el Grupo 2 de cárceles, una política de Bitrán que le costó caro al Estado (por las compensaciones que ahora debe pagar tras un fallo judicial adverso). Ahí hay una cantidad de millones de dólares que ellos dicen que son Convenios Complementarios y no lo son. Fueron decisiones de la autoridad en las cuales los concesionarios no tenemos nada que hacer, que pusieron término a contratos de concesión y que costaron “equis” millones de dólares. Entonces, la cifra a nuestro juicio es 18,6% y no 25%.
Los cálculos que aporta Copsa, indican que sólo un 14,1% del total invertido en las obras concesionadas corresponde a trabajos que se agregaron durante la ejecución de la construcción:
-Y esa es una cifra de nivel mundial bajísima y que no espantaría a ningún organismo que estudie este tipo de contratos –argumenta Chadwick.
El resto del 18,6% que declara Copsa está compuesto por un 2,3% correspondiente a obras resultantes de compensaciones otorgadas por el Estado debido a arbitrajes o a menores ingresos originados por modificaciones en los proyectos solicitadas por el MOP (por ejemplo, que provoquen que en una autopista circulen menos vehículos que los esperados). Otro 2,2% son obras para colectores de aguas lluvias o construcciones del Metro en las que el MOP contrató a la concesionaria directamente como constructora.
-A veces pasa que hay que construir una estación de Metro dentro del terreno concesionado para una autopista, como es el caso de Vespucio Sur. Y es muy complejo meter a una empresa para hacer el Metro dentro del terreno de la obra de la constructora de la autopista. Entonces, es mejor que la misma se encargue de todo.
Chadwick reconoce que el sistema se puede perfeccionar para licitar paquetes completos que incluyan estas “obras dentro de las obras” (como la infraestructura para aguas lluvias o el Metro). Con ello se evitaría -admite- la suspicacia por tratos directos que involucran varios millones de dólares. A estas alturas no hay duda de que se requiere transparentar la gestión. Pero Chadwick sostiene que el sistema de la Convenios Complementarios es inevitable:
-No hay sistema de concesiones, y es lo que Bitrán nunca entendió, que no tenga la posibilidad de tener convenios complementarios, porque hay obras que varían durante su ejecución por razones que no dependen ni de la empresa ni del MOP. Hay problemas con los municipios, con las juntas de vecinos, con la naturaleza del terreno, expropiaciones complejas (como el caso de Viña Santa Rita que obligó a desviar la ruta Acceso Sur a Santiago).
El punto, reconoce Chadwick, es determinar cuántas de estas obras realmente pueden ser previstas en el plan original. Precisamente ése fue uno de los temas que entrampó la discusión de la reforma a la Ley de Concesiones propuesta por Bitrán. Ese debate -que busca acotar al mínimo la cancha en la que el MOP puede suscribir renegociaciones sin licitación competitiva- enfrentó en un foro público a Chadwick y a uno de los autores del estudio del CEP, el economista Alexander Galetovic.
-Yo le dije -cuenta Chadwick- que él mira el fenómeno desde el academicismo, desde el escritorio, pero que otra cosa es con guitarra.
Galetovic declinó referirse al tema y señaló a CIPER que el estudio publicado por el CEP, habla por él.
El texto, lanzado en medio del debate parlamentario para la reforma al sistema de concesiones, tuvo un efecto inmediato: logró fijar la mirada de los legisladores precisamente en los montos que se pagan sin licitación. Aunque hubo parlamentarios que defendieron el actual modelo de negocios (como los DC Juan Carlos Latorre y Hosain Sabag), otros legisladores consideraron que la práctica de la renegociación efectivamente debe restringirse al mínimo indispensable. La preocupación fue recogida por el ministro Sergio Bitar, quien ha insistido en que debe perfeccionarse la ingeniería de detalle en la etapa de diseño de los proyectos para evitar sorpresas posteriores que encarezcan los costos.
Un punto que los dirigentes de Copsa no comparten:
-Puede haber problemas de estudio del MOP que, quizás por apurar la máquina, originen algunos errores de ingeniería. Pero en todas las obras hay un momento en que hay que tirarse al agua para ejecutarlas. Yo le dije al ministro Bitar “usted quiere terminar hasta la última ingeniería de detalle y por eso ha hecho pocas obras”. Pero un ministro del MOP viene a correr riesgos, porque el que quiere hacer cosas, corre riesgos. Lo más fácil es no hacer nada. En proyectos como estos, con cientos de horas de ingeniería, puede haber un peralte mal calculado, una curva que debía haber sido más amplia, una obra de seguridad que no se contempló. Por eso existe el inspector fiscal que diariamente va mirando lo que está pasando y como representante del MOP trabaja con la concesionaria todos los días en el libro de obra. Eso no va a cambiar nunca, ni con Bitrán ni con Bitar ni con Piñera ni con Frei –afirma Chadwick.
Los números del MOP
Gonzalo Cordua, coordinador de Concesiones de Obras Públicas, está más cerca de las cifras que aporta Copsa que de aquellas desplegadas en el estudio del CEP. En todo caso, admite que un 18,6% sigue siendo un porcentaje alto para el sistema. Por ello, cree necesarias las medidas que se estudian en el Congreso para reformar este aspecto en la Ley de Concesiones. Pero aclara que todos los Convenios Complementarios se han firmado de acuerdo con los procedimientos legales, generados por decreto supremo y con toma de razón de Contraloría.
-Sólo se hace lo que la ley permite que se haga -acota.
A pesar de que Cordua reconoce que su unidad no ha tenido ni el tiempo ni el presupuesto para hacer un análisis tan exhaustivo como el que hicieron Engel, Fischer, Galetovic y Hermosilla; exhibe un cuadro sobre Convenios Complementarios que maneja la Coordinación de Concesiones del MOP, el que indica que se han suscrito un total de 110 y que sólo 74 han originado inversión.
El coordinador de Concesiones del MOP agrega que su experiencia le indica también que no siempre la licitación es sinónimo de mejor precio. Aún así, Cordua está convencido de que para que un sistema sea competitivo lo mejor es la transparencia. Los cambios, dice, ya se han venido materializando: los dos últimos ministros han profundizado la línea de realizar una ingeniería de detalle más puntillosa, a objeto de no dejar mucho espacio a imprevistos que ocurren cuando ya se está operando en terreno.
La experiencia que llevó al MOP a dejar sin efecto la concesión ya otorgada para construir el Grupo 2 de cárceles es elocuente: “Empezamos con un metro cuadrado entre 25 y 30 UF y terminamos con un costo de cerca de 60 UF”, dice Cordua, quien reconoce que algunos proyectos se presentaron a licitación “muy verdes”.
-Todo lo que se pueda adelantar en evaluación de impacto ambiental o expropiaciones, por ejemplo, debe hacerse. Lo que no puede pasar es que el proyecto se congele desde el inicio y para siempre, porque estamos hablando de concesiones que duran 30 años y en ese periodo puede haber muchas situaciones que lo afecten -señala el coordinador.
El responsable de presupuesto de la Coordinación de Concesiones, Jorge Carter, explica que un ejemplo de lo anterior es el tema medioambiental: “Cuando el sistema se inició, la variable ambiental de participación ciudadana no tenía la importancia que tiene ahora y las normas eran muy básicas, muy precarias. Eso cambió y el sistema debe tener la flexibilidad necesaria para incorporar esa variable”.
Deudas que aumentan
A pesar del orden que se pretendió dar a las finanzas, el endeudamiento del MOP por el sistema de concesiones en vez de disminuir para 2009 y 2010, se incrementó. Si se revisa el Informe de Finanzas Públicas de la Dipres para el año 2008, se proyectaba que al 2009 los compromisos que debía pagar el sistema de Concesiones corresponderían al 14% del presupuesto global del MOP. No obstante, el informe de Finanzas Públicas para 2009 elevó esa cifra a 19%. Las obligaciones aumentaron.
¿Qué había sucedido? Se incorporó el pago que debe hacer el MOP -en tres cuotas- por la demanda que perdió con el consorcio BAS (por diferencias en la concesión de las cárceles de Iquique, La Serena y Rancagua) y que asciende a US$ 82,7 millones. Además, según añade Carter, la Dipres pudo haber considerado la provisión del pago que puede generar el reclamo de la concesionaria del tramo de la Ruta 5 entre Río Bueno y Puerto Montt, que indica que sus flujos bajaron porque el MOP mejoró el camino El Alerce, que es una alternativa a la carretera. En julio pasado el ministerio anunció que acudiría a la justicia para rechazar el fallo de una comisión arbitral que lo obliga a pagar cerca de US$ 7,6 millones por este caso.
De acuerdo con la información que publica la Dipres, el sistema de concesiones tiene comprometidos el pago de US$ 3.479 millones en subsidios y US$ 903 millones en convenios complementarios (una suma de US$ 4.382 millones en compromisos ciertos). En cuanto a los Ingresos Mínimos Garantizados (IMG), la cifra es variable. Para asegurar ganancias a los inversionistas, al diseñar la licitación, el Estado hace una proyección de los flujos que generarán dinero (número de vehículos que pagarán peaje en una autopista o de pasajeros en un aeropuerto). Si estos flujos resultan equivocados y en la realidad son menores a lo proyectado inicialmente, el Estado debe pagar la diferencia al concesionario como IMG. Si la situación es a la inversa y el flujo es superior a lo esperado, la diferencia es enteramente para la empresa concesionaria.
Los informes de Finanzas Públicas de la Dipres indican que en el peor de los casos -si las proyecciones fracasaran en todas las obras concesionadas- el Estado debería pagar un máximo de US$ 5.822 millones de dólares. Si las cosas se dan como fueron proyectadas, el desembolso estimado es de US$ 232 millones.
Pero imprevistos como los ocurridos con las cárceles y el camino El Alerce ya echaron por tierra las proyecciones de pagos para 2009 y 2010. Y nada indica que no puedan seguir ocurriendo, año a año, diferencias de este tipo. Por ejemplo, si la justicia falla a favor de la concesionaria de la Ruta 5 entre Río Bueno y Puerto Montt, el MOP tendría que inhibirse de mejorar caminos o calles aledañas a vías concesionadas porque correría el riesgo de que se incrementen las compensaciones inesperadas o aumenten los IMG. De hecho, frente al tema del camino El Alerce, el subsecretario de Obras Públicas, Juan Eduardo Saldivia, ha sido enfático: “El fallo sienta un precedente erróneo y extraordinariamente peligroso para lo que son las facultades y funciones del Estado de asegurar y garantizar la conectividad”.
Lagos, el que más renegoció
Si se analiza el presupuesto destinado al MOP para el año 2009, a las iniciativas de inversión del Administrador del Sistema de Concesiones se asignan $ 298.384.680. Esa cifra corresponde a un 25% del total destinado al MOP para iniciativas de inversión ($1.188.474.434). De ahí saldrán los dineros para ejecutar obras nuevas o pagar obras que surjan de renegociaciones sin licitación.
Una de las críticas más potentes del estudio publicado por el CEP se refiere a los criterios con que el MOP ha manejado las “renegociaciones bilaterales”. Si bien inicialmente los Convenios Complementarios fueron pensados para resolver controversias que surgieran durante la explotación de la obra, el documento demuestra que este mecanismo se ha usado mayormente durante la etapa de construcción y normalmente a solicitud del MOP:
“66 de las 78 renegociaciones bilaterales (84,6%) fueron iniciadas por el MOP, quien regularmente solicita obras adicionales (…). Buena parte de las renegociaciones y de los montos renegociados fueron acordados poco después de adjudicada la concesión. Por ejemplo, 44 de las 60 renegociaciones bilaterales de concesiones de carreteras y el 78% de los montos concedidos ocurrieron antes de la puesta en servicio definitiva”, se lee en el estudio.
En cuánto a cómo se han comportado los gobiernos en relación a renegociar contratos sin licitación, el que más usó esa vía fue el de Ricardo Lagos, bajo cuya administración se pusieron en marcha los proyectos más emblemáticos y cercanos a la ciudadanía (las autopistas urbanas):
“Los montos renegociados bilateralmente varían según el año y se concentran en cuatro años: 2001 (19%), 2003 (28%), 2005 (16%) y 2007 (12%). En el gobierno de Michelle Bachelet (hasta 2007) el monto asciende a 15,8%”, señala el texto del CEP.
Las reformas que marcarán los límites
Dos son las propuestas legislativas que pretenden aumentar el control e imponer límites sobre los convenios complementarios que permiten al MOP entregar millonarias obras, sin licitación, a empresas del sistema de concesiones. Una se refiere a las modificaciones propuestas a la Ley de Concesiones, aprobadas en septiembre en el Senado. La segunda es el proyecto que crea la Superintendencia de Obras Públicas.
Respecto de la instalación de una superintendencia, el ex ministro Eduardo Bitrán, impulsor de la iniciativa, criticó a mediados de noviembre que el proyecto dormía en el Congreso: “En el MOP y en Concesiones hay cierta historia de renegociación de contratos que no es el mejor factor para la transparencia. Por eso, falta contrapeso en la institucionalidad. Es un tema de hace 100 años”.
La superintendencia sería un organismo autónomo del MOP que tendría facultades para revisar los convenios complementarios, los aumentos de las obras y el cumplimiento de los compromisos de calidad en los proyectos concesionados y públicos. A inicios de este mes, el ministerio decidió retirar de la Cámara de Diputados la iniciativa que crea la superintendencia y reingresarla al Congreso por el Senado, debido a que la agenda de la Cámara hacía inviable que se votara en el corto plazo.
En relación a la reforma a la Ley de Concesiones, la iniciativa aprobada por el Senado incluye los siguientes aspectos:
-Nuevo mecanismo de resolución de controversias: Hasta ahora un concesionario puede llevar su queja ante una comisión arbitral de tres miembros (uno designado por el MOP, otro por la concesionaria y un tercero de común acuerdo), pero la reforma introduce dos etapas: Consulta previa a un panel de expertos que puede resolver materias técnicas y, si las diferencias persisten, el reclamo va a una comisión arbitral cuyos integrantes surgirán de una nómina preestablecida. La comisión deberá fallar siempre de acuerdo a derecho, pues las soluciones equitativas o salomónicas se habían convertido en una suerte de vía expresa para resolver los conflictos.
-Se crea un consejo de especialistas que asesorará al ministro cuando éste deba pronunciarse sobre materias urgentes.
-Se limita la ampliación de los contratos durante la construcción de las obras y su posterior explotación, lo que motivará un estudio más acabado de las ingenierías de detalle. Se permitirá ampliar hasta un 25% el convenio original y sólo en casos excepcionales se superará ese porcentaje.

Quisiera saber también qué pasa con los seis años que lleva construyéndose la RUTA 60 CH en la Región de Valparaíso; las propuestas de modernización de concesiones más antiguas realizadas por COPSA con precios brutalmente inflados; el sobregiro de 100 mil millones de pesos que tiene acumulada la Coordinación de Concesiones del MOP a septiembre de 2008; las visitas de importantes empresarios al MOP para influir sobre el lugar en que serán expropiados los terrenos de carreteras; el lobby de las empresas para frenar la Ley de Concesiones; la asesoría que prestó el ex ministro Viera Gallo a Autopista Central para luego hacerse cargo de la tramitación de la Ley de Concesiones; los nombramientos de connotados concertacionistas (Genaro Arriagada, Óscar Guillermo Garretón y Eduardo Aninat) y de los otros (Walter Riesco, Fernando Léniz, Ernesto Silva B., etc... en directorios de concesionarias. En fin...
De una vez por todas esto hay que pararlo, todos se hacen los huev....., llegado el momento de aclarar las cosas ante la opinion publica y comienza el circo el cual esta muy repetido siempre las mismas garrapatas, las azules contra las rojas y naranjas, las naranjas contra las verdes y amarillas, las verdes contra las azules y las amarillas llaman a un concilio para recordarles que son familiares, parientes y amigos por lo tanto hay que hacer lo que dice don Fabricio hay que hacer cambios para que todo siga igual y poder seguir chupandole la sangre al quiltro(Al Pais)y a las patas que lo sostienen que son sus ciudadanos.El nepotismo de estos parasitos de la politica hay que dejarlos al descubierto junto con todos sus negociados y redes.
Yo no soy pinochetista ni mucho menos, pero por dios que deseo que a estos tipos se les acabe la mamadera. Todas estas corrptelas de la Conertación me ha hecho pensar que no sería malo darle mi voto a Sebastian Piñera.
Ahh, Piñera, ese ejemplo de honestidad y transparencia... Voy a quedarme un rato para ver si algún lector defiende la obra de la Concertación a pesar de las evidencias, alegando parcialidad. ¡Viva la Chile, el único país que derrotó al pinochetismo que pretendía convertirnos en un satélite del capitalismo!
SEÑORES, ACA HAY UN SOLO RESPONSABLE DE TODO, Y NUNCA SE LE ACUSA, SU NOMBRE RICARDO LAGOS, POR FAVOR INVESTIGUEN SUS CUENTAS Y DEPOSITOS EN EL EXTRANJERO, NOS ENCONTRAREMOS CON UNA SORPRESA.
Lo que está pasando y seguirá hasta el cambio, es que el MOP se ha politizado en extremo, no valorando para nada el mérito de los profesionales y funcionarios en general que trabajamos en esta repartición pública del Estado. Al momento se ha convertido en una "caja pagadora" de favores políticos, contratando a familiares, los amigos y los amigos de los amigos. Producto de ello, sin mayor análisis, trae la mala gestión y "manejos" que estamos viendo.
Defender la obra de la Concertación no se puede hacer sobre la base de una vista gorda a los problemas e irregularidades que aparecen en la administración del Estado que, por lo demás, son propios de cualquier administración. Defender la obra de la Concertación está en asumir los errores... Y el modo en que se han licitado, renegociado y construido las obras concesionadas (no las obras en sí) ha sido nefasto para la legitimidad del sistema. Los privados están agarrados con dientes y muelas de la teta fiscal, nacionales y extranjeros, y sistemáticamente han vulnerado los límites de la política y los negocios... Como lo hace Sebastián Piñera. O acaso la gente ya se olvidó que el candidato de la Derecha utilizó su cargo de senador para negociar preferentemente la venta de acciones de Endesa a los españoles en la Operación del Siglo. ¿Quien podría asegurar que los mismos españoles, también dueños de las autopistas concesionadas, no quieran seguir haciendo "negocios" con políticos como Sebastián, sacrificando la transparencia y el bien común?
Corrupción siempre habrá...No importa si es de izquierda o derecha...Lo que más molesta es que un día sale la tremenda noticia de que existe colusión de empresas(Ej. En región del Maule)y después....NADA!!!....Que pasó con eso??....Hablan mucho....no hacen nada....si uno va a la página del MOP y va al link "Gobierno Transparente" en el listado donde salen las obras adjudicadas siguen apareciendo esas empresas las cuales fueron denunciadas...UNA VERGUENZA!!
" Otro Boton de muestra " Los Chilenos estan cansados con este cúmulo de botones de muestra. Ricardo Lagos tiene que irse a la cárcel ahí tiene que estar ya que él instaló la corrupcion en Chile. Ojala salga Piñera de Presidente para enjuiciar a todos estos socialistas que lo único que saben es llevarse la plata a cuentas en otros paises. El Pueblo les va a pasar la cuenta
Me ha tocado trabajar en Bancos durante 10, de los ultimos 17 años, y conoci a muchos empresarios del area de la construcción, cuales eran los comentarios recurrentes: 1. Frecuentes licitaciones en que los montos estimados son irreales (bajos), se "automarginan" muchas constructoras serias, ya que sus ofertas quedan irremediablemente muy por sobre lo "estimado"...aqui se terminan adjudicando al "mejor postor", que sabe que le "ampliaran" los montos, para llevar el monto final de la obra a cifras reales. 2. Licitaciones "derechas", con estudios de costos correctos...pero que se caen groseramente en los estudios de demanda, entregados por el MOP...ejemplo, Tunel El Melon... 3. Autopista Santiago-Los Vilos, adjudicada originalmente a Tribasa (constructora mexicana), con inversiones comprometidas por casi USD 300 millones...para quien conoce el tramo...y algo sabe de costos, de construcción...si Tribasa gasto casi USD 300 millones, es una cosa...pero claramente, NO estan en esa autopista...la mas "chanta" en estandares de seguridad. 4. Rumores, hace años, sobre reparticiones especificas, en Region Metropolitana y Quinta, en un caso puntual Serviu...se abrian los sobres de propuestas, se dejaban las mejores ofertas...pero en la oficina encargada de preparar la informacion al Seremi, se "cocinaban" los resultados, cambiando orden de adjudicaciones....en Santiago (no recuerdo si Serviu o MOP), contratistas regalones, que se adjudicaban casi todo...casi todo, por que "le tiraban" obras a los "serios", para que no gritaran. Pero por experiencia, viendo financiamientos...el 50% de los problemas, se explican por lo planteado en el Nº1...costos subestimados...objetivo...adjudicar "rapido", sin cuestionamientos, dar "hartos" contratos, mostrar resultados....las obras terminan costando 100, pero las adjudican por 80...y despues dan los otros 20... Al menos la practica anterior (desinflar montos de contratos)...es quiza mas decente, que la recurrente en la epoca de Pinochet (o mas bien durante los 80)...efectuar los recortes por el lado de las "Obras de Arte" (bermas, soleras, ancho de vias, barreras de seguridad, largo de puentes, evacuación de aguas lluvias)...muestra evidente eran los reiterados cortes en los terraplenes de los puentes del sur, cada vez que habia un temporal (no se cai el puente, se cortaba el terraplen, prueba de que el puente DEBIA ser mas largo).
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Señores : Por favor no critiquemos al Sr Lagos, ya que es ejemplo de honestidad, tiene auto fiscal, guardespalda de carabineros, viaja y come gratis, tiene muchos amigos que le ayudan de dineros de mop gate, efe, autopistas, etc etc merval metros y otros, claro está que todo nos hacemos los oidos sordos, y pa mas remate los amigos lo quieren en la OEA, ( Organismo de espera de amigos ) no estaría mal que alguien hicieran un requermiento a la justicia ( Claro está que no se vaya a enojar cuando las instituciones estan en su contra ) para investigar sus cuentas corrientes aqui y en el extranjero total mas de alguna sorpresa podemos encontrar, pero sigo pensando que es una persona honradas y nosotros muy Huevo............. Hace falta mas cojones para parar la corrupción en chile si hasta la Sra vacaciona con plata del estado mientras nos engrupe con las reuniones de presidentes en lo unico claro que si tuvieran que pagar ellos con su propios recursos no conocerían mas alla de Talca ( perdonando a los talquinos pos supuestos.
La razón por la cual nunca podremos resolver plenamente nuestros problemas como país es por situaciones como las que se ven en algunos de estos posteos: no hay argumentos sino que burdas, rascas y "pungas" descalificaciones, como la del señor Adolfo Galvarino. A mi juicio, el problema de las concesiones no es un asunto del gobierno o de un presidente sino que de la forma que tiene un sector del empresariado de ver su rol, mezclando peligrosamente la política con los negocios. Es importante recordar que en el MOP-Gate las empresas fueron parte fundamental del ardid (MIS, Belfi, etc...); en las irregularidades de las licitaciones de la VI Región las empresas también hicieron lo suyo, en la IX Región lo mismo... Ocupémonos del tema de fondo, de cómo evitar que los intereses empresariales y no el bien común terminen siendo el eje de las políticas públicas. Sólo quisiera recordar que el presidente de la Asociación de Concesionarios es Herman Chadwick Piñera, primo hermano de Sebastián Piñera y, además, alto dirigente de la UDI. Además es cuñado del ministro Segpres, José A. Viera-Gallo. Como ven, el tema no pasa por un gobierno o presidente
Ciper Presente: En relación a su artículo, nos parece necesario señalar que existen algunos datos que se afirman como verdades y que contienen errores en relación a los Ingresos Mínimos Garantizados. 1) “Para asegurar ganancias a los inversionistas” Los Ingresos Mínimos Garantizados (IMG) no aseguran ganancias ni la recuperación del capital invertido, sino el pago de la deuda. El espíritu del IMG es poder obtener el financiamiento. Lo habitual es que para financiar una concesión, se coloca un capital del orden del 25 o 30% del monto a invertir y se financia el otro 70% o 75%. Cuando el MOP licitó las concesiones, estimó en su modelo que con el IMG se aseguraba (más o menos), el pago de la deuda, pero no la recuperación del capital. 2) “Si la situación es a la inversa y el flujo es superior a lo esperado, la diferencia es enteramente para la empresa concesionaria”. Tal como se explicó en la entrevista, algunos contratos con IMG también tienen cláusulas de coparticipación donde si los ingresos y los tráficos superan una cota predefinida, lo normal es que se compartan los excedentes con el Estado. Es decir, existe una banda dentro de la cual, si se da, el estado no pone dinero y el concesionario tampoco retorna al fisco. Herman Chadwick Presidente de Copsa Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública
Roberto Lobos tiene mucha razón en todo lo que dice. Pero habría que agregar, que son todos estos factores en su conjunto los que provocan que las cosas estén tan poco claras. Gobierno y Estado- que en Chile son una misma cosa- y empresarios, están coludidos en sus mutuos intereses personales. Así ambos mantienen el poder económico y político. Tambien es cierto que los ciudadanos tenemos muy poco claras las ideas y algunos créen que por decir insultos o palabras de grueso calibre, vamos a lograr algo. Pero cuando nos toca elegir a nuestras autoridades, se nos olvida el asunto, y al final terminamos votando por los mismos a quienes criticamos en forma tan ácida. Hugo también dice una gran verdad, todos los gobiernos han convertido al Estado en una "caja pagadora" de favores políticos, olvidando su rol fiscalizador, o más bien, comprometiendo gravemente su rol fiscalizador, pués carecen de independencia para cumplirlo en estas circunstancias. El problema pasa entonces, además porque el gobierno carece de independencia para transparentar la función pública, y la ley por la que debe regirse de por si ya es muy poco clara. El Estado chileno no está comprometido en serio con nadie que no sea poderoso. Toda su función es muy mediocre en los distintos ministrios y reparticiones públicas, y no se ve que esto vaya a mejorar en el corto plazo.
Y en estos días vemos como se colude el poder político con el económico en contra del bienestar de los ciudadanos... Se informa que los cambios a la ley de concesiones que se tramitan en el Congreso destinados a minimizar la posibilidad de renegociaciones truchas y a crear una superintendencia que fiscalice de verdad (no como los inspectores fiscales coimeados por las mismas empresas), quedan paralizados porque el ministro Bitar le quita la urgencia. Esto sí que es un escándalo, un lobby atroz que ha evitado que las empresas constructoras y concesionarias suelten la teta fiscal de la cual han mamado desde hace 15 años.
no tomen solo lo que les conviene he enviado un mail con relacion a Wal mar y su impedimento de aceptar productos cubanos y Venezolanos pero no fue aceptado por Uds mas pluralismo mis amigos
abran los ojos el Sr. Lagos, no es de los trigos limpios, por ahí tiene palos blancos, como la Correa Sutil, que tiene un fundo al interior de Llifen, todos el mundo en el sector dice que ese es de Lagos, tiene un camino de penetración a la frontera, porqué no se ha habilitado el paso lilpela. ¿ qué intereses hay?, a lo mejor estoy equivocado, investiguen
Que pasa con las empresas denunciadas???????....NADA AUN!!!...........Trabajan lo mas campante y ganando millones.....Hay una empresa de seguridad vial coluida con un par de constructoras y sigue,sigue,sigue.....y el MOP nada,nada,nada....HASTA CUANDO???????????????
es cierto que el mop cuando espropia amenasa a la gente que le espropia para no indepnizar
Ingreso Mínimo Garantizado (IMG) en la autopista 60 Ch. La información que obtuve de http://www.concesiones.cl/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=57&Itemid=172 ahora no está en ese lugar (NOT FOUND). Tampoco puedo encontrar si se ha pagado ese IMG. Lo busqué en http://www.registros19862.cl/institucion/61202000. No es amigable para buscar, pues no ofrece tablas de alternativas de empresas por ejemplo. Uno tiene que proveer los datos para filtrar. Yo creo que sí se ha pagado, pues desde un mismo punto se puede observar (peaje San Pedro) que la concesionada está casi vacía y el camino alternativo conocido como troncal viejo, está saturado. Una idea es que si el Estado, con nuestros impuestos, debe pagar un IMG que es entendí que era $525.462.000 , se podría licitar para los usuarios, que "compraríamos" un talonario de peajes a $500.- cada uno, pagando el Estado el resto. Rendiría poco más de 420.000 pajes, suficiente para un proomedio diario de 1.151 vehículos. Porque el IMG ya está comprometido. Así, al menos, se le daría un buen uso a la autopista, se descongestionaría el troncal viejo y se beneficiaría directamente a los usuarios. Según los antecedentes del estudio de la autopista, estimo un promedio mínimo diario de 700 vehículos para que el Estado esté liberado de pagar el IMG. Fuente: Bases Licitación 60CH.pdf, Tabla Nº 10 que es el que no puedo acceder de nuevo en la dirección original. Ahora está en http://www.concesiones.cl/proyectos/Documents/Ruta%2060%20Ch/Bases%20TR.pdf, como tecto refundido. Tiene la Tabla Nº 10.