Nueve meses después de que el libro “Salvador Allende, Biografía Sentimental”, de Eduardo Labarca, sorprendiera a seguidores y detractores de Allende, el escritor y sus hermanos anuncian el rescate de la obra perdida de su padre, Miguel. Quien fuera estrecho colaborador del ex Presidente dejó tras su muerte la maqueta de una “rica descripción de la personalidad de Salvador Allende, su forma de ver la vida y la experiencia del trabajo con él”. La familia Labarca ha autorizado a CIPER para publicar como adelanto uno de los capítulos del libro.

Nueve meses después de que el libro “Salvador Allende, Biografía Sentimental” , de Eduardo Labarca, sorprendiera a seguidores y detractores del ex Presidente –no sin que más de alguno de los primeros se escandalizara-, el escritor y sus hermanos anuncian el rescate de la obra perdida de su padre, Miguel. Quien fuera estrecho colaborador del Jefe de Estado dejó tras su muerte la maqueta de una “rica descripción de la personalidad de Salvador Allende, su forma de ver la vida y la experiencia del trabajo con él”. La familia Labarca ha autorizado a CIPER para publicar como adelanto uno de los capítulos del libro, que cuenta dos desconocidas anécdotas del ex Mandatario.
“Hace algunos meses, al ordenar algunos efectos que habían pertenecido a nuestra madre, apareció una caja negra de cartón que no habíamos abierto. Estaba repleta de hojas de papel cebolla ajadas y amarillentas. Era el libro. En realidad se trataba de copias bastante borrosas sacadas con papel carbón. Entre los renglones, en los márgenes y al dorso, abundaban las correcciones y agregados hechos por el autor con lápiz de grafito. Ordenar ese cuerpo fue tarea compleja”.
Así relatan los hermanos Eduardo, Miguel y Margarita Labarca Goddard cómo descubrieron una joya que habían estado buscando desde la muerte de su padre, Miguel Labarca, ocurrida en 1989. La historia de cómo los tres hijos del ex colaborador de Allende y de Lillian Goddard Álamos es interesante por sí sola. Por ello reproducimos acá dicho relato –que además incluye una reseña del autor-, que es a la vez la introducción del libro.
“Allende en persona” será publicado próximamente por la editorial Fondo de Cultura Económica, y en esta ocasión CIPER ofrece como adelanto el capítulo 29, titulado, “Dos guayaberas y una capa castellana”, que relata dos desconocidas anécdotas –ambas en el marco de la actividad política de esos años- protagonizadas por el ex Mandatario.
Dos guayaberas y una capa castellana
A alguna distancia, Allende daba físicamente la impresión de ser más pequeño que su real estatura, que superaba a la mediana. Hombros anchos y vigorosos, cuello fuerte y brazos recios y una caja torácica dilatada, imponían a su estampa el aire de un deportista eficiente, siempre en forma y sin exceso de kilogramos. Su actitud alerta y vivaz, no obstante una silueta un tanto cuadrada, aparecía subrayada por su modo de andar, en que la mano derecha hundida, por lo general en el bolsillo del pantalón, imprimía a sus desplazamientos, por la ligera inclinación del hombro, un leve balanceo casi provocativo que llamaría a meditar a cualquiera antes de osar hacerle objeto de una actitud agresiva.
La nota dura de su apariencia se esfumaba al observarle de cerca. Su rostro de piel clara, cuyos matices de cambiante colorido no disimulaban sus impresiones, se veía humanizado por la abundante cabellera ensortijada y obscura, con algunos visos rojizos al trasluz, insertada en una amplia frente de líneas correctas. Una mandíbula cuadrada, rubricada por una barbilla notoriamente breve y aguda, ocupaba el centro del trazo general de ese rostro. Sus anteojos de cristal grueso encajaban en una nariz aguileña atenuada, sobre una boca de línea cordial y predispuesta a la sonrisa, en la que un bigote breve y cano acentuaba su benevolencia.
Según alguien, que lo juzgaba devotamente desde una íntima adhesión femenina, Allende resultaba casi conmovedor desprovisto de sus anteojos. La cortedad de vista tan seria imprimía a su mirada el erratismo doloroso de quien tiene que vencer el desamparo para desenvolverse con normalidad. Deportista múltiple y conductor de automóviles con el placer de la velocidad, desarrolló una asombrosa precisión de reflejos, seguramente por una imposición del subconsciente, que compensaba la inferioridad visual de la que era víctima y que muy pocos observadores descubrían.
Antes de ser Presidente, por lo general prefería conducir personalmente su automóvil en las rutas, dirigiéndose con urgencia de un punto a otro del territorio a altas velocidades. Cuando tenía verdadera confianza con quien se sentaba a su lado, le advertía: “No te descuides. Fíjate bien en al camino: tú, pones los ojos; yo, las muñecas…”, con lo cual aludía a la habilidad que se le atribuía en política, de ser “la mejor muñeca del maquineo parlamentario”. El sistema de colaboración automovilística arrojó siempre excelentes resultados. Después de años y años de recorrer incesantemente miles de kilómetros en todo tipo de circunstancias, jamás tuvo un accidente mientras hacía de chofer.

Al iniciarse el viaje, sus pasajeros se inquietaban cuando escuchaban las recomendaciones que daba al improvisado oficial de ruta. Pero una vez que apreciaban su manera de desenvolverse tras el manubrio, se creaba una atmósfera de tranquilidad. Además, solía rubricar su actitud afirmando: “¿Ven ustedes…? Para mala suerte de mis adversarios, soy inmortal…”
En el orden físico, como en todos los demás aspectos, personificaba el esfuerzo y la constancia. La madurez de la edad ennobleció sus rasgos y modales, dotando sus gestos de serenidad y atenuando las reacciones agresivas o desafiantes. Vestía cuidadosamente, pero deslizando un sello juvenil y aun de alegría de colores. No podía menos que reconocerse que, en las circunstancias y actos que lo requerían, hacía gala de una corrección hasta solemne en su presentación y comportamiento. En una ceremonia, se presentaba con la genuina dignidad cívica de la autoridad republicana.
Después de visitar reiteradamente Cuba, cobró devoción por la guayabera, ya que por naturaleza era sensible al calor. La adoptó sin reticencias para el verano. Su convencimiento de que se trataba de algo esencialmente lógico si la temperatura era ardiente, le hizo presidir algunas sesiones del Senado, cuando el aire acondicionado aún no se instalaba, en guayabera tropical. Salvo el secretario de la corporación, funcionario permanente que identificaba la respetabilidad parlamentaria con la gravedad vacua, nadie se indignó.
En general, en la vida diaria, usaba chaquetas de tipo deportivo, así como abrigos de cuero o chaquetones de paño grueso o jerseys amplios y cómodos. En muchos casos, una camisa de color, sin corbata, acentuaba su despreocupación aparente. Al principio, se consideró su falta de formalismo en la vestimenta como una afectación. Con el correr de los años, esta circunstancia pasó a ser connatural a su imagen, tanto más cuanto sabía distinguir con claridad las diferenciaciones impuestas por los convencionalismos razonables.
Después de visitar reiteradamente Cuba, cobró devoción por la guayabera, ya que por naturaleza era sensible al calor. La adoptó sin reticencias para el verano. Su convencimiento de que se trataba de algo esencialmente lógico si la temperatura era ardiente, le hizo presidir algunas sesiones del Senado, cuando el aire acondicionado aún no se instalaba, en guayabera tropical. Salvo el secretario de la corporación, funcionario permanente que identificaba la respetabilidad parlamentaria con la gravedad vacua, nadie se indignó.
La guayabera se difundió y el dueño de una gran tienda de artículos para hombre que mantenía excelentes relaciones con Allende, le pidió prestada una de las suyas para copiarla y producirla comercialmente. Al devolvérsela, el amigo le hizo llegar dos ejemplares de los producidos en sus talleres. El comerciante anunció que pondría la marca “Chicho” a sus guayaberas. Allende –que difícilmente perdía el buen humor– tomó el teléfono y manifestó al fabricante: “Temo que te vaya a ir mal con la venta de las guayaberas. Tu tienda es de lujo y sólo para ricos. La epidermis de tus clientes se va a erizar cuando se den cuenta del significado de la marca… Si quieres ganar dinero, fabrica un tipo popular y véndelas barato en las poblaciones. No te cobraré participación alguna”.
No se supo más de las guayaberas de la gran tienda, que al parecer no se llegaron a fabricar. Allende me regaló las dos muestras. Al poco tiempo llegó una factura con un precio sumamente alto por las guayaberas. El pago se hizo de inmediato.
Si el episodio de la guayabera amarga un poco la boca, otro, el de la capa española, demostró que los hombres abiertos de alma pueden desempeñar un papel positivo en las relaciones entre los Estados.
Una noche, cerca de las doce, concurrí a Tomás Moro a hablar con el Presidente acerca de un serio problema causado por la Corfo que me parecía urgente resolver. España había abierto sus fronteras desde antiguo al nitrato de Chile, nuestro abono natural, cuya empresa productora yo dirigía. El Presidente estaba ya enterado a grandes rasgos de ciertos tropiezos que habían surgido en las transacciones y ni siquiera interrumpió su partida de ajedrez. Me dijo: “Te encuentro toda la razón. España es un gran cliente para nosotros en materia de salitre. Nos otorga facilidades excepcionales, a pesar de contar con una buena industria para producir salitre sintético. Tenemos que cumplir el compromiso contraído y que yo he patrocinado. Hay que realizar la operación de la que me hablas, la cual, además de ser adecuada para Chile, implica reciprocidad hacia un país que nos trata bien, no obstante su posición política tan distinta. Por lo que me explicas, veo que en los obstáculos que han puesto a última hora algunos servicios chilenos hay un prejuicio político explicable, pero que yo no acepto”.

“Resulta –respondí– que ya se ha comunicado la negativa a la Embajada de España y creo que se originará un problema personal para el embajador, quien se ha esmerado en buscar una solución conveniente, y una tirantez de fondo con el gobierno español”. “No te preocupes… yo arreglaré en el acto las cosas. El embajador, como buen español, debe acostarse tarde y me parece un hombre llano y muy cordial. Voy a telefonearle de inmediato”, dijo Allende.
Ante el insólito requerimiento, el telefonista de guardia de la casa presidencial le debe haber dicho algo sobre la hora, porque el Presidente insistió: “Échele, échele para adelante, no más…” La respuesta fue muy rápida. El señor embajador aún no se había retirado a sus habitaciones. El diálogo telefónico resultó cordial, pero breve. Se resolvió celebrar una entrevista de inmediato, aceptándose la proposición del Presidente de que yo fuera a buscar al diplomático a su residencia. Así se hizo. Durante el breve trayecto, nos abstuvimos de cambiar impresiones. Al llegar a la residencia de Tomás Moro nos aguardaba el Presidente en los jardines, arrebujado en su capa azul de médico chileno.
El desarrollo de la entrevista no tuvo complicaciones. Allende repitió más o menos lo mismo que antes me manifestara. El diplomático reaccionó con firmeza y claridad, lo que puso en evidencia que, por desgracia, no me había equivocado al apreciar las proyecciones adversas del cambio de frente chileno. La negativa de la Corfo, que acababa de comunicársele, significaba desentenderse de un convenio que se había logrado tras vencer obstáculos administrativos en Madrid y hacer frente a intereses españoles atendibles. Pero, en fin, todo se dio por superado, comprometiéndose el Presidente a impartir las órdenes de rigor en la mañana, y yo experimenté el tremendo alivio de saber que las 80 mil toneladas de salitre que España recibía, tendrían acceso al mercado.
La conversación se prolongó en un terreno de extrema simpatía y derivó hacia el tema de la capa que lucía Allende. El embajador aseveró que, sin ánimo de herir al Presidente, debía decirle que su capa no era digna de alguien de su categoría. En seguida, al apreciar el entusiasmo auténtico de Allende por el tema, el diplomático, buen psicólogo, explicó las características, preciosismos y secretos para iniciados que han de reunir las capas castellanas de prosapia.
El Presidente arguyó, algo desolado, que en la época de juventud de nuestra generación sólo vestían capa los poetas, entre ellos Neruda, que lo hacía en la bohemia santiaguina con especial autoridad. Allende explicó que posteriormente, en sus viajes por España, no había osado comprarse una por temor a parecer figurante de cine. El embajador replicó: “Presidente, permítame darme una satisfacción muy sincera. Tengo yo dos capas auténticas. Esta misma noche, cuando me mande a dejar, le haré llegar una”. En el clima de cordialidad que se había creado, habría sido impertinente rechazar. Una importante negociación había alcanzado una solución caballeresca que superaba los convencionalismos de la razón de Estado.

Bien...
Existe una tendencia literaria de mostrar a Salvador Allende desde el punto de vista humano, con todas las características que ello implica, léase virtudes y defectos. Para quienes vivimos la Era Allende no podemos -ni queremos- escapar de nuestra visión del gran líder situado muy por sobre el promedio de los políticos de su época y ni hablar de los de ahora. A medida que pasan los años, su figura se va agigantando, no obstante muchos que alguna vez le siguieron, quisieran hacerlo desaparecer de la historia chilena en su afán de adaptarse al "nuevo modelo" de la izquierda chilena, reformista y "renovada", formando parte del sistema denominado "economía social de libre mercado". Si ánimo panfletario ni demagógico quisiera agregar que Salvador Allende es más grande que nunca.
Como quieren los comunistas levantar una falsa imagen de un individuo que fue nefasto para nuestro país. Que despues de darle la mano a las personas él decía que asco de darle la mano a esos ordinarios pero llegaba derechito a lavarselas, eso no aparece en el libro por tanto , cuando hay escritores que quieren dar a conocer un lado de la persona son malos escritores ya que tambien deberian hablar de su otra parte. Creo y siempre lo diré el peor Gobierno de Chile fue el de Salvador Allende, ya que por ultimo el de Pinochet fue mas socialista ya que se preocupo de los pobres como tal es cosa de ver los adelantos en viviendas buenas no las porquerias de ahora. Salvador Allende lo unico que hizo en su mandato fue bajarse los pantalones ante Fidel Castro, que todavía no paga por un cargamento de cobre que se llevó a la Isla.
QUE PENA ME DA LO QUE ESCRIBE MARCOS EN SU COMENTARIO,TRATANDO DE DESPRECTIGIAR LA PERSONA DEL PRESIDENTE,SALVADOR ALLENDE. MARCOS HABLA ESTUPIDECES, PORQUE ESTOY COMPLETAMENTE SEGURO QUE EL JAMAS CONOCIO TAN DE CERCA, COMO YO A SALVADOR ALLENDE. YO PUEDO DECIRLE A MARCOS Y CON TODA AUTORIDAD MORAL,QUE SALVADOR ALLENDE ERA UNA PERSONA MUY HUMANA,INCAPAZ DE NEGARLE A NADIE UN FAVOR,Y MÀS AUN QUE SIENDO PRESIDENTE DEL SENADO TUVE LA DICHA DE VISITARLO EN SU DESPACHO,PARA PEDIRLE ME AYUDARA A CONSEGUIR QUE EN UN AVION DE LA FACH,DE LOS QUE VIAJABAN AL NORTE,HICIERA POSIBLE QUE TRASLADARAN A MI SEÑORA MADRE,QUE SE ENCONTRABA CONVALECIENTE E INVALIDA DE UN CANCER QUE HABIA AFECTADO SU ORGANISMO. MARCOS,QUIERO QUE SEPAS QUE YO ERA UN HUMILDE TRABAJADOR, Y QUE SALVADOR ALLENDE, ME RECIBIO EN SU DESPACHO COMO SI SE HUBIERA TRATADO DE UN DIPLOMATICO EXTRANJERO,ME EXTENDIO SE MANO Y DESPUES DE HACERME PONER COMODO ME ESCUCHO,MI PETICION; Y SABE QUE HIZO ALLENDE,SE LEVANTO DE SU ASIENTO Y LLAMO AL GENERAL DEL AIRE Y LE DIJO: "GENERAL LE HABLA EL PRESIDENTE DEL SENADO SALVADOR ALLENDE.USTED SABE GENERAL QUE YO NO SOY SENADOR DE GOBIERNO,PERO TENGO AQUI A MI LADO A UN JOVEN,QUE NECESITA QUE UNO DE LOS AVIONES QUE VIAJAN AL NPORTE PUEDAN HACER POSIBLE TRASLADAR A SU SEÑORA MADRE QUE SE ENCUNTRA DELICADA DE SALUD.EL GENERAL LE CONTESTO, NO HAY PROBLEMA, MANDEME A SU RECOMENDADO A MI DESPACHO.YA, EN EL DESPACHO DEL GENERAL,ESTE HIZO LLAMAR AL ENTONCES COMANDANTE SQUELLA Y LE ORDENÒ QUE EN EL PRIMER AVION DE LA FACH QUE VIAJARA AL NORTE,NOS TRASLADARAN A MI Y A MAMÀ A TOCOPILLA. ESE ERA SALVADOR ALLENDE MARCOS,ASI QUE NO HABLES EN ESA FORMA TAN DESPECTIVA DE EL SIN CONOCERLO. ADEMÀS EL NO TORTURO, NI ASESINO A NADIE,MUY POR EL CONTRARIO SE HIZO GRANDE ANTE LA FAZ DEL MUNDO POR SU VALENTIA Y LEALTAD AL PUEBLO CHILENO. TAMPOCO ROBO, NI TRAICIONO A NADIE, MAS BIEN FUE TRAICIONADO Y LOS TRAIDORES Y ASESINOS, ACABARON CON SU VIDA, PORQUE NO `PODIAN ACEPTAR QUE UN MEDICO,SOCIALISTA INSTAURARA UN REGIMEN SOCIALISTA EN CHILE, POR LA VIA PACIFICA,ACABANDO CON LAS PREVENDAS DE LOS BUGUESES QUE HAN GOBERNADO Y HUMILLADO A LOS CHILENOS POR DECADAS. PERO MAS TEMPRANDO QUE TARDE CHILE VOLVERA HACER UN PAIS SOCIALISTA,LES GUSTE O NO PERO,CHILE VOLVERA RECUPERAR LAS RIQUEZAS QUE ALLENDE PUSO EN LAS MANOS DEL PUEBLO Y QUE LOS QUE LE SUCEDIERON COMO GOBERNANTES,TRAICIONARON,VENDIERON, Y MASACRARON A UN PUEBLO INDEFENSO PARA SEGUIR,CHUPANDOLE LA SANGRE AL PURBLO TRABAJADOR CHILENO, PERMITIENDO EL SAQUEO A LAS TRANSNACIONALES DE NUESTRAS RIQUEZAS, DEJANDONOS EN LA MISERIA CON SUELDOS DE HAMBRE.
A menudo recibo comentarios -la mayoría anónimos- diciendo tonterías como las que dcvie Marcos. las dicen por odio, ¿quizás por eso de que un mentira repetida se transforma en verdad? Al menos asi lo decía Goebbels. El Gobierno de Allende tuvo problemas originados por un plan creado en los Estados Unidos. La CIA hasta inventó la palabra 'desestabilizar'. Las JAP, tan repudiadas fueron la única respuesta posible al acaparamiento. Quedó demostrado que no había alimentos ni bienes en las tiendas por culpa de la Unidad Popular, sino de los propios momios que ocultaban su mercadería. ¿Si no fue así, cómo es posible que el dia 12 de septiembre de 1973 hubiese de todo en todas las tienads? El que llevó a Chile a La quiebra fue Daniel López (alias Pinochet) en los años 80 siguiendo los consejos de Guzman, el reprimido sexual que hizo quebrar a todos los bancos. Ningún banco ha pagado esa deuda. Todavía Chile está pagando quinientos millones de dólares anuales. Si Chile se salvó fue gracias al cobre chileno (nacionalizado por Allende) y a recetas Keynesianas, que los neoliberales aplican cada vez que sus doctrinas se vuelven contra ellos. Un cosa curiosa es la cobardía que demuestran los retractores de Allende, además de inventar patrañas suelen escribir anónimos o escudarse en seudónimos. Afortunadamente los allendistas tenemos el orgullo de firmar con nuestro nombre verdadero y no tenemos por líder a un ladrón, perjuro, cobarde, genocida y mentiroso. Respeten la diferencia.
Hasta cuándo seguimos escribiendo de este paupérrimo compatriota que sólo causó daño a nuestro país y que además pasará a la historia como el cobarde que se pegó un tiro para no responder al país.
Para Jose Oyarzun: Todas esas dadivas que Ud. gozo, en las atenciones a su señora madre, en lo humano se lo aplaudo, pero Ud. mi estimado tuvo esa suerte por haber pertenecido a un partido politico de gobierno de turno, si hubiera sido de oposicion le habrian hecho una tapa del porte de una catedral, parece que aun sus correligionarios y Ud. inclusive no se han dado cuenta por el peligro que paso nuestro pais, hasta de desaparecer como nacion, su lider que Ud. tanto defiende, eximio bebedor de vinos Casillero del Diablo y Chivas Regal no le importo para nada Chile y su "proletariado" vendiendonos a la orbita comunista que a la fecha el tiempo se lo demuestra, en tan alicaida situacion, menos mal Chile estaba protegido con su estrellita que la Divina Providencia cambio tan desastroza gobierno que Ud. con tanta animosidad defiende
Comentario de Máximo Kinast 24 Agosto, 2008, 2:35 pm A menudo recibo comentarios -la mayoría anónimos- diciendo tonterías como las que dcvie Marcos. las dicen por odio, ¿quizás por eso de que un mentira repetida se transforma en verdad? Al menos asi lo decía Goebbels. El Gobierno de Allende tuvo problemas originados por un plan creado en los Estados Unidos. La CIA hasta inventó la palabra ‘desestabilizar’. Las JAP, tan repudiadas fueron la única respuesta posible al acaparamiento. Quedó demostrado que no había alimentos ni bienes en las tiendas por culpa de la Unidad Popular, sino de los propios momios que ocultaban su mercadería. ¿Si no fue así, cómo es posible que el dia 12 de septiembre de 1973 hubiese de todo en todas las tienads? El que llevó a Chile a La quiebra fue Daniel López (alias Pinochet) en los años 80 siguiendo los consejos de Guzman, el reprimido sexual que hizo quebrar a todos los bancos. Ningún banco ha pagado esa deuda. Todavía Chile está pagando quinientos millones de dólares anuales. Si Chile se salvó fue gracias al cobre chileno (nacionalizado por Allende) y a recetas Keynesianas, que los neoliberales aplican cada vez que sus doctrinas se vuelven contra ellos. Un cosa curiosa es la cobardía que demuestran los retractores de Allende, además de inventar patrañas suelen escribir anónimos o escudarse en seudónimos. Afortunadamente los allendistas tenemos el orgullo de firmar con nuestro nombre verdadero y no tenemos por líder a un ladrón, perjuro, cobarde, genocida y mentiroso. Respeten la diferencia. Ud. Sr.Kinast es archiconocido en una gran variedad de blog, destilando odio y resentimientos, porque ahora esta en recreo, pero cuando existia el verdadero orden civico, el muy cobarde estaba metido en su cueva o quizas en algun balneario de la costa azul, tostando las diminutas pelotas al sol, ¿con que moral denosta de cobardes a los que prefirieron a los que salvaron al pais, arrancando (patitas pa que las quiero) de vacaciones pagadas por amnistia internacional? En los cuatro periodos de sus primos de la concertacion, han hecho solamente destrozos, tipicos de gobiernos de izquierdosos que predican como proletas y viven como burgueses. No continue tirando mierda despues de treinta años porque nadie les compra el discursito.
Para Marcos: Quien dijo que después de dar la mano a humildes pobladores decia "que asco", de que hablas???, eso lo inventaba la prensa como el Mercurio, informate como corresponde, no hables lo que te contaron tus arrivistas papas de derecha o si eres de esa epoca no hables estupideces. Por otra parte piensa un poco, cuando llegas a tu casa de la calle no te lavas las manos, que comentario mas mal intencionado.... Pinochet levanto puras casas de carton, informate, Salvador Allende impulso una increible politica de la vivienda através de los bancos que la Unidad popular estatizo. Averigua lo y lee lo rspetado que fue Salvador Allende en el Senado, del cual fue presidente. Pinochet lo unico que hizo fue robar, traicionar y matar a compatriotas Chilenos. Allende no tiene sus manos manchadas con sangre, durante su mandato no detuvo a un solo difamador de su persona, los diarios podian hablar pestes de Allende y sin embargo el nunca los censuro. Informate hombre, informate.
Informense: http://www.bcn.cl/bibliodigital/pbcn/bibliografias/estudios_pdf_bibliografias/611.pdf http://www.derechos.org/nizkor/chile/doc/encubierta.html