El 22 de enero de 2007, en un cuaderno separado del proceso sobre la remoción de cuerpos de 26 ejecutados políticos en Calama, la jueza del Segundo Juzgado de esa ciudad y ministro en visita extraordinaria del caso, Rosa María Pinto, tomó declaración al comisario de Investigaciones Abel Lizama Pinto. El policía formaba parte de la Brigada Investigadora de Asuntos Especiales y Derechos Humanos encargada de investigar la operación “Retiro de Televisores”, ordenada en 1979 por Augusto Pinochet con el propósito de exhumar los cuerpos de las víctimas de la Caravana de la Muerte y su posterior lanzamiento al mar.
En esa declaración judicial de cuatro carillas, el detective Lizama corrobora haber recibido presiones de parte de Claudio Preller, jefe de gabinete del actual director de la Policía de Investigaciones de Chile, Arturo Herrera Verdugo, tendiente a alterar un informe policial que implicaba al general Miguel Trincado en la operación “Retiro de Televisores”.
“Efectivamente, habló conmigo don Claudio Preller, funcionario que servía el cargo de jefe de gabinete del Sr. Director, lo que ocurrió en noviembre de ese año (2005), que solicitó modificar el resultado de la investigación, respecto del teniente o general Miguel Trincado, a lo que respondí que yo había adquirido la convicción de que este oficial había participado en los hechos, además de que el informe estaba en el tribunal, y también, porque necesitaba el consentimiento de (el comisario) Sandro Gaete que firmó conmigo el parte 844 antes referido. Al regresar a mi Unidad, comprobé que Gaete conversaba por teléfono con Preller y en los mismos términos, negándose a cambiar las conclusiones del informe”.
No obstante que el comisario Abel Lizama postula que “no creo que hubiera existido intento de entorpecer esta investigación de parte del Sr. Director de Investigaciones”, en la misma declaración, señala que “debo admitir que Preller transmitió una orden de su Superior y así me lo transmitió”.
Una semana después de la declaración de Lizama, el ya retirado general Miguel Trincado fue careado con el suboficial (r) Manuel Aguirre Cortés, quien vinculó al primero en la coordinación de la remoción de cuerpos de ejecutados políticos en Calama. Al señalar Aguirre Cortés que Trincado habría realizado gestiones ante Arturo Herrera para “dejar nulo un informe” que lo imputaba directamente al caso de la operación “Retiro de Televisores”, Trincado precisó:
“Lo que yo hice fue simplemente hacer una presentación formal el día 9 de noviembre de 2005, como persona natural, no como general, ante el Sr. Director de Investigaciones, para que me confirmara o descartara la existencia de un informe que se refería a mí y que me atribuye participación en los hechos señalados (…) Pedí una audiencia con el Sr. Director de Investigaciones, me informaron que estaba con una atención lumbar en su domicilio, y al insistir en que se trataba de algo urgente y pedir a la persona con quien conversé –sin recordar si era hombre o mujer- que me consiguiera la audiencia, me la otorgaron, no recuerdo si para el mismo día o el siguiente, pero concurrí al domicilio del Director referido (…) Nadie estuvo presente en la audiencia con el Sr. Herrera, quien me recibió en el living y la entrevista duró como 15 minutos”.
De acuerdo con ambas declaraciones judiciales, fue unos días después de la reunión de Herrera con Trincado que el jefe de gabinete del director de Investigaciones, Claudio Preller, se contactó con los comisarios Lizama y Gaete para que interfirieran a favor del retirado general.
Al término de la citada declaración del comisario Abel Lizama, éste señala que, “como consecuencia” de su negativa y la de Gaete de alterar el informe policial, “los recursos y medios para investigar las causas de derechos humanos que en mi unidad se tramitan se han visto disminuidos, pero sin tener otros problemas”.
Los problemas vendrían poco después. Junto con ser apartados de sus funciones habituales en la Brigada Investigadora de Asuntos Especiales y de Derechos Humanos, en septiembre último Lizama y Gaete presentaron una querella criminal ante el Segundo Juzgado de Garantía de Santiago por amenazas e injurias que circularon vía correo electrónico entre funcionarios policiales. En el mensaje, de acuerdo con la denuncia dada a conocer por El Mostrador, se leía que “los funcionarios de la Policía de Investigaciones están observando a los traidores Rafael Castillo, Sandro Gaete, Abel Lizama y Mario Zelada”.
Esta arista del caso operación “Retiro de Televisores”, que compromete la figura de obstrucción a la justicia, fue mencionada hace un par de semanas por el Presidente venezolano Hugo Chávez, quien acusó a Arturo Herrera, director interino de INTERPOL, de haber estado implicado en la exhumación ilegal de cuerpos ocurrida en 1979 en Calama. Días después, una vez que el gobierno y la oposición en Chile cerraron filas en defensa del director de la Policía de Investigaciones, el gobierno venezolano envío una excusa formal, retractándose de las imputaciones contra Herrera.

Seguramente ustedes tambien consiguieron la informacion erronea, a lo mejor la sacaron asi al azar de internet, van a tener que pedir disculpas mañana para no tener problemas con el poderoso estado chileno. Dios bendiga Chile y America tambien a los Estados Unidos..
Este no es un trabajo de investigación, sino que corresponde a información entregada por Oficiales Policiales cercanos al Prefecto (r) sr Castillo designado Representante de Chile en Organismo de DD.HH. en USA, por el Gobienro de la Sra. Bachelet. El trabajo carece de Etica Profesional . Pero mas VERGONZOSA es la DESLEALTAD de estos Oficia les con su Director. Conocí al Sr. Herrera y tiene Méritos para dirigir la Policia de Investigaciones. La ENVIDIA es cosa viva y vá unida a la IGNORANCIA de las Estrategias de Alta Administración Policial y ambos defectos viven en estos Oficiales Desleales.
Me parece digna de elogio la actitud de dos subordinados, los Comisarios Lizama y Gaete, que se negaron a cumplir una orden ilegal (implicaba la comisión de un delito) y acudieron a un Tribunal de la República para dejar acreditado el hecho. Ojalá muchos subordinados de instituciones jerarquizadas hubieran tenido esa misma actitud durante la dictadura de Pinochet. Quizás no enfrentariamos hoy dia la herencia de crímenes y de violaciones a los derechos humanos que nos legó ese período. Por mi parte y en mi calidad de ciudadano, me siento mucho más protegido por funcionarios como Lizama y Gaete, respetuosos de la legalidad --y leales no a personas determinadas sino que a principios éticos y a la institución de la que forman parte-- que otros funcionarios, incluso de alto rango, que no ajustan su conducta funcionaria a este tipo de valores.
todos los expinochetistas miente por costumbre,.
Para que un reportaje sea creible, no debe investigar solo lo referente a una parte, debe ser transparente y creo que cuando declaró el Oficial General Rafael Castillo , no confirmó los dichos de los que fueran sus subalternos . Cuando se habla de que restaron medios a las unidades que investigan e investigaban derechos humanos, se produce otra falsedad, entre tantas que han circulado , al contrario le fueron entregados mayores medios y en una ceremonia pública y con presencia de representantes de víctimas de derechos humanos. La verdad no es propia de ningún sector y es más los que son parte de una institución policial, no pueden investigar con ideas preconcebidas, ni menos influenciados por ideas políticas. Ahora las ansias de poder , son dañinas y ellas se dan en todas partes , en la política , en el deporte, en la vida diaria , etc , lo malo son las vías que se utilizan para alcanzarlo.
Como escribí en mi comentario anterior, ya conocía algo del tema, pues lo lei en internet, en las páginas de la Policía de Investigaciones de Iquique, de este viejo, sufrido y glorioso Iquique. Ahora he leido con mucha atención las declaracions del comisario Lizama ante la jueza Rosa María Pinto. Tambien el careo de los oficiales involucrados en el caso. Yo viví en calama desde el año 1969 hasta 1977, y siempre supe de estos detenidos desaparecidos, sin saber el nombre de los responsables, en ese momento, tambien conocí a dos detenidos, de los muy pocos que fueron liberados, ambos ya fallecidos. Leer estas dos declaraciones me hizo recordar lo doloroso que fue todo eso, aun para las personas que no teníamos relaciones directas o familiares con ellos, y el miedo y la incertidumbre que todos sentiamos. Todos estos antecedentes me dejan algunas interrogantes, como por ejemplo. El señor Trincado dice no haber sido protagonista de los hechos que se le responsabiliza, porque en ese tiempo el estaba en Punta Arenas, entonces si es asi ¿porqué fue a visitar al Director de Investigaciones, para saber si había sido involucrado?, no tiene sentido, ¿ o es que quería perjudicar a la policía de Investigaciones, para desvirtuar sus averiguaciones?, sin estas motivaciones no se entiende su urgencia en entrevistarse con don Arturo Herrera.
Sr. Contreras: Veo que termina desenmascarándose. Primero alaba a los detectives que resolvieron los procesos de DD. HH. y luego los acusa de investigar con ideas preconcebidas e influenciados por ideas políticas, argumento que creo haber escuchado de Contreras, Krassnoff, Romo y Schafer. Pese a todo lo que afirme existe un hecho real e indesmentible: Herrera ordenó modificar un informe técnico para ayudar a Trincado.
Sr. Nelson Padilla: Dudo que falsear un informe técnico corresponda a una "Estrategia de Alta Administración Policial". De serlo, Dios nos pille confesados.
Santiago, creo que usted entendió todo al revés, lo que yo expresé que ninguna investigación se debe iniciar con ideas preconcebidas y que éstas pudieran ser de diversa índole. Además en investigaciones de delitos de lesa humanidad, siempre es necesario ser valiente , ya que las vallas a traspasar generalmente son difíciles , pero que sin embargo a la Policía de Investigaciones se le debe agradecer lo hasta la fecha logrado y que por cierto no es poco.
Santiago, demustra un odio tan grande , que le impide mirar y pensar bien , por ello lee y entiende las cosas al revés, como quisiera que los delitos de lesa humanidad no se hubieran aclarado, que muchas familias siguieran sin saber nada de sus parientes desaparecidos , por ello molesta que una policía investigadora, profesional y transparente en gran medida haya llegado a la verdad . Por otra parte la Policía de Investigacione de Chile es jerarquizada y por lo mismo los lineamientos los dá su Director General y creo que en democracia han habido muy buenos Directores.
SEÑOR CONTRERAS SILVA, CREO QUE DON SANTIAGO TIENE RAZON, USTED ESTA RECIBIENDO UN SUELDO EXTRA POR COMENTAR CUALQUIER INFORMACION CONTRARIA A LA PDI, Y DEFIENDE CUALQUIER HECHO DE CORRUPCION DENUNCIADO, ME IMAGINO QUE SABE DONDE TERMINA SU VIDA Y DONDE TIENE QUE DAR CUENTA DE SUS ACTOS DESPUES, NO ENTIENDE QUE MUCHAS PERSONAS FUERON EJECUTADAS Y SUS FAMILIARES HASTA EL DIA DE HOY NO SABEN DONDE ESTAS SUS FAMILIARES, PADRES, MADRES, HERMANOS, A USTED SEÑOR CONTRERAS SILVA NO LE INTERESA ESO, USTED SE LO DIGO CON TODAS SUS LETRAS, ES "UN DELINCUENTE" AL IGUAL QUE QUIEN COOPERA EN OCULTAR Y ENCUBRE A UN ASESINO DE CHILENOS, SEPA QUE ESTOY ESTUDIANDO LA POSIBILIDAD DE PRESENTAR UNA QUERELLA CRIMINAL EN CONTRA DE USTED, PORQUE CREO, QUE TENDRIA QUE ESTAR EN LA CARCEL IGUAL QUE SU COMPADRE ARTURO.
Seria bueno que estos gobiernos civiles se ocuparan mas cuidadosamente de a quien estan ubicando en los cargos altos(al parecer necesitan un servicio de inteligencia propio), no hay que olvidar el comentario filtrado por cercanos a pinochet, de su esposa al ser nombrado comandante en jefe del ejercito "como lo lograste siendo tan anticomunista", y en esta filtracion se recordó su papel (el de pinochet en iquique donde actuó públicamente en contra de los comunistas, siendo jefe militar de la zona, años antes), demasiado descuido, no sé si los militares chilenos han abandonado sus conductas alejadas de la reflexion, olvidando las aprendidas en las academias norteamericanas que desencadenaron la hecatombe chilena?, seguridad nacional?.