No hace bien al sistema en general que se rasguen vestiduras en forma anticipada a favor del supuesto trasgresor, sin un análisis completo de los antecedentes y hechos. Así fue en el caso del General Director de Carabineros, José Alejandro Bernales, y su monolítico respaldo al comandante Aldo Vidal, jefe de la escolta presidencial; el episodio terminó con el relevo del destacado oficial, en contraste con el férreo respaldo inicial.

Probablemente desde siempre pero en especial en los últimos tiempos, la opinión pública conoce de cerrados respaldos que autoridades del orden institucional -cuando no político y sectorial privado- le otorgan a subalternos o afines ligados con éstos, cuando los respaldados se ven envueltos en situaciones anormales por sí mismas o como efecto de actos involuntarios, pero de consecuencias públicas o privadas.
Es así como dichas circunstancias las hemos apreciado particularmente en el orden político, institucional y empresarial, con ocasión de situaciones que envuelven a personas ligadas por parentesco, subordinación y afinidad empresarial. Tres ejemplos precisos de lo dicho, los constituyen las llamadas “manos al fuego”, que han provenido del señor Joaquín Lavín en relación con la situación de su yerno en la Municipalidad de Huechuraba, y del General Director de Carabineros, José Alejandro Bernales, respecto a la situación del escolta presidencial don Aldo Vidal. También no deja de llamar la atención, el silencio protector de sus pares respecto de la situación de la Corredora de Bolsa Alfa.
Todas estas situaciones son comprensibles respecto de las personas en sí mismas, pero desde luego mal consejera, cuando por dicho vehículo se busca aminorar con propósitos ajenos, los malos efectos del resultado de reñidas prácticas o conductas que en general se presentan de ordinario en el ámbito laboral, las cuales en algunos casos tienen que ver también con cuestiones de carácter político y empresarial.
No hace bien al sistema en general -salvo casos de total y completa prueba y convicción en un asunto determinado- que se rasguen vestiduras en forma anticipada a favor del supuesto trasgresor, sin un análisis completo de todos los antecedentes y alcances de los hechos mismos. Especialmente delicada es la situación, cuando al poco andar los propios afectados experimentan un cambio sensible en su propia situación laboral o personal. Así fue en el caso del General Director de Carabineros, don José Alejandro Bernales y su monolítico respaldo otorgado al Comandante Aldo Vidal -jefe de la escolta presidencial- y las posteriores derivaciones del episodio, el cual terminó con el relevo del destacado oficial, en contraste con el férreo respaldo inicial.
Se comprende perfectamente la buena fe con que pudo haber actuado en este episodio el General Director de Carabineros, pero por el contrario, cuando miembros institucionales incurren aunque sólo sea en errores menores, en actos innecesarios, se correrá el riesgo que lo hagan confiados precisamente en el respaldo irrestricto que van a recibir si éstos llegan a trascender. Es por eso que la reacción de las más altas autoridades institucionales, políticas o sectoriales en episodios de esta naturaleza, es siempre delicada de efectuar.
En consecuencia, en el caso de Carabineros de Chile, en términos propios y comparativos, es una institución ejemplar en su modo de actuar, pero no exenta de perfeccionismo. Así es también apreciada y valorada por la ciudadanía y las autoridades en general, razón por la cual cuando alguno de sus miembros incurre en alguna dificultad de procedimiento, lo razonable aparentemente es actuar conforme la situación lo amerita, más allá de todo espontáneo voluntarismo. Lo mismo vale para cualquier otra situación en el ámbito político o público-privado.
Así, parece ser que la prudencia indica que siempre la reacción debe ser proporcional al monto de la infracción, si es que la situación incluso ameritara algún tipo de reacción. De lo contrario, lo paradojal sería que ante una trasgresión gravísima, no habría verbo que pudiera explicarla salvo la condena a ultranza cuando el pecado está comprobado, cuestión que también contrasta con el propio principio de inocencia del sistema general. Confusa cuestión, en consecuencia, es la de reaccionar tan anticipadamente antes de esperar -al menos- el actuar del propio eventual responsable o de otras entidades vinculadas.
No es posible actuar en función de un fin superior como el estímulo y respaldo hacia el interior de los estamentos institucionales, políticos o empresariales, creyendo que sólo eso justifica una reacción anticipada; esos mismos estamentos se pueden ver golpeados a futuro, si la realidad finalmente se expresa de una manera distinta.


De acuerdo con la forma y fondo del artículo. Espero que asimismo el ex Subsecretario haya aprendido la lección de la situación que le toco vivir cuando era Subsecretario y no se transforme en el eterno cliché que reza "Has como yo digo y no como yo hago".
Si algunos siguen a priori apostàndo a quemarse las manos por... creo que habrà que subir la meta de Teletòn considerablemente
Sin duda que la experiencia de Luciano es clave para analizar con sutileza lo que en el papel o el PC puede leerse como una crítica o análisis de de caracter general, quemarse las manos es un signo de otro malestar subyacente en estas discusiones y es el de coporativizar las opiniones en base a lo afectivo, esto es, entregar apoyo solo en funcion del grupo identitario y no desde la verdad y la justicia. Del apoyo institucional existe un paso al cumplimiento del deber abogando obediencia debida. Cuidado entonces con las FFAA y de orden.
Todas estas situaciones son comprensibles respecto de las personas en sí mismas, pero desde luego mal consejera, cuando por dicho vehículo se busca aminorar con propósitos ajenos, los malos efectos del resultado de reñidas prácticas o conductas que en general se presentan de ordinario en el ámbito laboral, las cuales en algunos casos tienen que ver también con cuestiones de carácter político y empresarial." "No es posible actuar en función de un fin superior como el estímulo y respaldo hacia el interior de los estamentos institucionales, políticos o empresariales, creyendo que sólo eso justifica una reacción anticipada; esos mismos estamentos se pueden ver golpeados a futuro, si la realidad finalmente se expresa de una manera distinta." Este tipo no puede escribir.. Quien es la mal (sic) consejera? Que quiso decir al final??
El problema de fondo del tema planteado por el articulista es que toda la sociedad moderna y democrática debe tener como principio rector del Derecho Penal -sino de toda convivencia social- la necesidad de quemarse las manos frente a denuncias, comentarios u opiniones respecto de la comisión de una falta o delito. La presunción de inocencia en una sociedad democrática de derecho costituye el único resguardo de los ciudadanos frente a cualquier acusación, haciendo en consecuencia innecesaria o superflua las defensas,familiares o corporativas de algún imputado. En tanto dicha presunción de inocencia no se haga carne,segurán apareciendo en la opinión pública candidatos a quemarse las manos por sus pares, parientes o compañeros de partido. Entonces la invitación tan poderosa como a no quemarse las manos,debe ser aquella que privilegia de manera enérgica la presunción de inocencia de todo ciudadano frente a cualquier acusación.
En pensadores de difícl lectura como Heidegger, Jorge Hevia o el mismo Luciano Fouillioux, es muy importante conocer a sus comentaristas. En la lectura de esta nota me ayudaron los comentarios y el saber gracias a la lectura en múltiples medios, de que estaba hablando. Recojo parte de un comentario que me pareció particularmente interesante y que afirma: "Que quiso decir al final??" y agrego Qué quiso dedir al principio? y también, para completar la idea: Qué quiso decir en general? Cúal era la idea? Alguien, seguro, afirmará: nunca estos pensadores fueron completamente comprendidos en su tiempo.
Particularmente quiero rescatar el párrafo: "cuando miembros institucionales incurren aunque sólo sea en errores menores, en actos innecesarios, se correrá el riesgo que lo hagan confiados precisamente en el respaldo irrestricto que van a recibir si éstos llegan a trascender". En base a nuestra escala de valores, dentro de las prácticas constitutivas de la cultura latina en el espacio de trabajo, encontramos que la cercanía personal existente le gana cotidianamente al apego imparcial a lo entendido universalmente como "correcto", así también al nivel de exigencia en rendimiento laboral. Si bien no podemos modificar àgilmente la escala de valores latina que nos constituye, si podemos cultivar prácticas de trabajo ejemplares particularmente en las autoridades públicas y privadas.
Es harto complejo poner las manos al fuego, aun cuando se trate de nuestros propios hijos, porque igual podríamos terminar quemados. Y aunque carabineros es una de nuestras instituciones mas creibles, no está excenta de tener casos bochornosos. Tambien es muy humano equivocarnos respecto de la apreciación que un jefe pueda tener de un subalterno. Tampoco se trata de darle la espalda y crucificarlo sin averiguar lo sucedido. Nuestro vocero de gobierno cuando un periodista le preguntó por el caso, respondió que valoraba en mucho sus extremidades y que por lo tanto no se las quemaba por nadie.
PUTAS QUE S FACIL HABLAR LINDO DON LUCIANO Y LA MANSA CAGADITA QUE ME HIZO CUANDO ME DEJO AFURA DE LA LISTA DE CARABINEROS TORTURADO Y A MI JEFE Y A MI SECRETARIO LOS DEJO ADENTRO, LINDA LA FIESTA NO.