Frente a los últimos casos de corrupción, el investigador del CEP plantea la atracción que representa para políticos y privados influir en las decisiones de asignación de un presupuesto nacional que pasó de US$ 6.400 millones en 1990 a US$ 34.000 millones en 2008. Lo “urgente” –afirma- es reformar la debilidad del Estado, que es una invitación a la corrupción. Y pone el acento en un factor del que pocos hablan: que “algunas empresas, en lugar de competir por calidad y precio, lo hagan ‘capturando’ a los encargados de adjudicar los valiosos contratos estatales”.

En diversos indicadores de efectividad del estado de corrupción y su percepción, nuestro país aparece en niveles que son satisfactorios. Pero aún está lejos de niveles óptimos. Moverse en esa dirección es imprescindible. Para lograrlo, se requiere de un Estado institucionalmente más sofisticado que el actual y también más profesional. Después de todo, el presupuesto para 2008 de US$ 34 mil millones hay que contrastarlo con uno de US$ 6 mil 400 millones en 1990.
No sólo han crecido los recursos administrados por el Estado, sino también el monto y número de los contratos que asigna. Intentar influir en esa decisión se vuelve ahora más atractivo que antaño y, por tanto, si antes era necesario reformar el Estado ahora es urgente e indispensable.
Los hechos recientemente ocurridos en el Registro Civil son una clara señal de ello. La manera en que se llevó a cabo el proceso de licitación de una nueva plataforma tecnológica para el servicio, dista de ser propia de un Estado moderno. Los hechos que marcaron dicho proceso son ahora objeto de una investigación que sigue su curso en la justicia y sobre la que es aventurado todavía sacar conclusiones categóricas, pero ciertamente hay irregularidades que invitan a la sospecha y que CIPER ha documentado de manera amplia.
Más allá de este caso particular, no cabe duda que el Estado chileno es aún institucionalmente débil y ello representa una invitación a la corrupción. En particular, para que algunas empresas en lugar de competir por calidad y precio lo hagan “capturando” a los encargados de adjudicar los valiosos contratos estatales.
Es sabido que las empresas pueden obtener sus ganancias a través del mercado o por medio de rentas. La búsqueda de rentas tiene diversas dimensiones. Hay dos habituales. En la primera, se inscriben todas aquellas regulaciones que desalientan la competencia, asignan subsidios injustificados a una empresa o generan privilegios especiales para sus operaciones. Una segunda dimensión a través de la cual se accede a rentas, es a través de la obtención de contratos de manera corrupta, en particular, por medio de coimas o donaciones a campañas políticas, etc. En ambos casos, se requiere de “habilidades de gestión política” más que empresarial. Típicamente, en estas situaciones no se crea riqueza y, por tanto, la comunidad no obtiene beneficios de esta acción empresarial. Esta distinción se ha planteado desde hace tiempo pero quizás pocos lo han hecho tan lúcidamente como Mancur Olson o William Baumol.
“Rara vez se pone el acento en que un Estado débil también puede ser capturado por las empresas para sus propios intereses. Desde el punto de vista del país, esto último es tanto o más peligroso que lo primero porque invita a una cultura de obtener ganancias por medio de rentas antes que a través de intercambios libres y voluntarios de mercado. El resultado es un país que crea poca riqueza y, por tanto, poco progreso”.
La necesidad de modernizar el Estado ha tenido como argumento principal en nuestro país la captura que del mismo pueden hacer los políticos para sus intereses de corto plazo, los que no siempre coinciden con los del país. Pero rara vez se pone el acento en que un Estado débil también puede ser capturado por las empresas para sus propios intereses. Desde el punto de vista del país, esto último es tanto o más peligroso que lo primero porque invita a una cultura de obtener ganancias por medio de rentas antes que a través de intercambios libres y voluntarios de mercado. El resultado es un país que crea poca riqueza y, por tanto, poco progreso.
Afortunadamente, la forma de solucionar ambas capturas, en los aspectos medulares, no es distinta. Para avanzar en ello es indispensable hacer una distinción conceptual -en Chile raramente considerada- entre Estado y Gobierno. Los regímenes presidenciales tienen la característica que la máxima autoridad elegida es simultáneamente Jefe de Estado y Jefe de Gobierno y, por ello, la distinción tiende a diluirse. Ésta, en cambio, es muy clara en los regímenes parlamentarios.
Esa particularidad no debería inhibirnos a tener un Estado más profesional y fuerte. Es indispensable, entonces, avanzar hacia un servicio civil que en muchos países alcanza hasta el nivel de nuestros subsecretarios. Un aspecto fundamental de una iniciativa de esta naturaleza es que la gestión y ejecución de las políticas públicas, de la administración de los programas y de las operaciones habituales del Estado, entre otros aspectos, esté claramente separada de los gobiernos de turno y de la influencia política. Una reforma de esta naturaleza, que parece obvia, no deja de ser resistida. Después de todo, hay intereses que son afectados: aquellos de los políticos y otros grupos de interés que pueden verse beneficiados del esquema actual.
Los servicios civiles han sido cuestionados porque si bien ayudarían a avanzar en el control de la corrupción, serían lentos en poner en marcha la maquinaria del Estado al servicio de los gobiernos. Pero este cuestionamiento ha sido abordado a través de transformaciones institucionales innovadoras realizadas por Australia, Canadá y Nueva Zelanda, entre otros países. Y ello se ha hecho sin renunciar al concepto que ha orientado históricamente a los servicios civiles.
En Chile se han dado pasos muy tímidos en esa dirección, pero aún son muchas las reparticiones donde el “apellido” (la afiliación partidaria) determina el ocupante del cargo. Avanzar hacia un Estado profesional, independiente y transparente tiene, además, externalidades positivas que rara vez se advierten en el debate público. Entre otras, un mayor control de los servicios públicos, una cuidadosa atención a que las leyes no abran espacio a actos discrecionales, una especial preocupación por asegurar buenos diseños institucionales y una mayor transparencia en la gestión de las diversas instituciones. Se conforma así un contexto que limita la corrupción y aumenta la rendición de cuentas hacia la ciudadanía.


Me parece relevante la investigación periodística en serio.
Creo que hay que especializar controles y trasparencia por segmentos de actividad. Por ejemplo, el cumplimiento de las normas laborales exige una capacidad de obtener información empresa por empresa, y por rama, sobre el cumplimiento de normas y la rectificación de errores, faltas o delitos. Definir la función a cumplir y luego trazar el camino institucional, presupuestario y de recursos humanos para recorrerlo.
Siempre he creido que donde hay dinero hay tentación. El sacristán se queda con parte de la limosna, el ejecutivo se apropia de recursos de la empresa, el político hace tráfico de influencia. Sin embargo esta constatación no debe inmovilizarnos. Debemos sacudirnos - y creo que podemos triunfar en ello - la cultura de la resignación que nos lleva a pensar que siempre las cosas serán como las conocemos. Lamentablemente, en el Chile de hoy, el llamado a la "alternancia en el poder", no da señales que ello implique un cambio en la actitud de quienes lo detentan. Si entre los militantes de la Concertación han aflorado algunos y algunas "pinganillas", también lo están entre gente de la Alianza y de la izquierda extra parlamentaria. Junto a medidas como las que el autor propone en su artículo, debemos realizar un fuerte esfuerzo por influir ideológicamente en la ética - en lo individual - y la moral - en lo colectivo -. Cierto que necesitamos un Estado más potente. No sólo con más profesionales y que estos sean seleccionados por mecanismos más transparentes. Necesitamos más Estado y mejor Estado a nivel de los técnicos, los administrativos e incluso, de quienes desempeñan funciones más simples.Necesitamos también que el Estadi remunere mejor a sus funcionarios, pero sobre todo, necesitamos cambiar la actitud de chilenos y chilenas.
Señor Beyer. Estoy muy de acuerdo con su artículo. Se hace urgente modernizar el estado, y aunque el tema es muy complejo, mas complejo sería no parar la corrupción, que en nuestro país todavía "no es un cancer". Tambien estoy de acuerdo con el comentario de mauricio en el sentido que tambien se requiere de un cambio de actitud de los chilenos y las chilenas, especialmente de los que tienen cargos públicos y políticos porque ellos se convierten en modelos para la gente común. Se hace urgente entonces que sobre todo los gobernantes tomen conciencia de lo peligrosa que es la corrupción. Hace mucha falta tambien que las leyes no tengan tantos vacíos (o mas bien vicios), que las hacen poco eficientes, porque parece que enChile todo es hecho a medias. ¿Como profesionalizar el estado y hacerlo independiente y transparente?, si los políticos que son los que tienen que hacer todos estos cambios, a veces se dedican a pelear y a recriminarse mutuamente y no avanzan en nada. Es claro que el cambio de actitud debe venir en primer lugar de la clase gobernante que es la que maneja los bienes de todos nosotros. Que lejos están nuestros gobernantes de los gobernantes que nos legaron un país libre y soberano, de aquellos primeros patriotas, a los que llamamos padres de la patria. Ellos no escatimaron esfuerzos, ni sacrificios y estubieron dispuestos hasta a gastar sus propias fortunas, a arrastrar grillos encarcelados, y rindieron hasta la vida para darnos una patria libre. Pareciera que para la concertación, los conceptos de patria y libertad son conceptos derechistas y por lo tanto dignos de repudio. Los conceptos de derechos humanos y de justicia sólo tienen validéz cuando se trata de acordarse de los detenidos desaparecidos y presos políticos. El respeto a la vida desde el momento de su concepción no es para ellos un derecho inalienable del ser humano. Pareciera tambien que para los reiterados gobiernos de la concertación, ante un estado poco moderno pero muy rico, la consigna fuera "aprovechar la ocación", total, hay harto dinero para gastar. Pareciera que hoy ningun gobernante está dispuesto a trabajar desisteresadamente, mucho menos a sacrificarse por un bien superior. Los únicos que juran " hasta rendir la vida si fuese necesario", son las fuerzas armadas y de orden, muchas veces vilipendiadas por estos gobernantes ineptos. Esta mentalidad es muy nefasta porque es un muy mal ejemplo para la gente común. Hay muchas personas que piensan que porque sus gobernantes roban, malversan fondos y despilfarran dinero a manos llenas, y no les pasa nada por ello, entonces este tipo de prácticas son imitables. Total "si ellos roban, tambien yo puedo robar" y no me va a pasar nada. Por otra parte ¿como modernizar el estado?, si los que ostentan los cargos públicos son sólo militantes de la concertación. Hoy no importa cuantos títulos tenga un postulante, menos cuanta experiencia posea; el requisito básico: militancia política en la concertación, sin este antecedente no eres nadie y no sirves. Don Adolfo Zaldivar dijo que la democracia cristiana amparaba la teología de la corrupción y se nota que esto es extensivo al resto de la coalición gobernante. ¿Tendremos que decir corruptación por concertación? No es que yo piense que sólo en la concertación hay corrupción, pero son la clase política que lleva 18 años en el gobierno y por tanto son los primeros que deben respetar al pueblo que les dio el poder. Ese pueblo con el que se llenan la boca cuando les conviene y luego sólo le tiran migajas de consuelo. Hace 18 años que la concertación viene considerandose mejor que la derecha, (bueno mas bien dicho la izquierda historicamente siempre ha hecho esto), sin embargo poco y nada ha hecho por demostrarlo. Entonces creo que para poder modernizar el estado lo primero que hay que hacer es contratar personas realmente eficientes y que no ostenten ningún cargo político para que sean menos corruptibles y hagan bien las cosas. Seguidamente Hacer leyes bien hechas, (valga la redundancia), sin vacíos ni vicios. Por último cambiar la mentalidad de los gobernates de turno, para que hagan mejor las cosas.
lean El Mostrador Vínculos Nuevos En el Currículum Luis Fuentes aparecen todas las asesorías que ha hecho antes de asumir en el Registro Civil. Hasta el 24 de marzo, Fuentes laboró en el Servicio Nacional de Aduanas. Según la entidad renunció aquel día porque asumió la unidad de identidades. Contraloría, entidad para la que prestó servicios el año pasado. También laboró para Ministerio de Justicia y CIS ingenieros, ambos en 2007. En el caso de esta última empresa se produce una azarosa coincidencia. Uno de los socios de CIS ingenieros es Marcos Lima, precisamente el que hizo una de las primeras denuncias a la ex subsecretaria de Justicia, Verónica Barahona, de que en el proceso de licitación del servicio de identidades se pagaban coimas. Y desde agosto del año pasado hasta diciembre, Luis Fuentes trabajó en Bluesoft, la empresa de su hermano Juan Guillermo. Esta firma, dedicada a los temas informáticos, ha tenido como cliente a Entel, que para la licitación en el Registro Civil iba asociada a Tata. Otro de los servicios lo prestó a Telefónica, relacionada con Quintec, también en competencia por la licitación. Este medio obtuvo una versión oficial de Bluesoft, donde se indicó que Luis Fuentes trabajó hasta el 29 de febrero y que nunca fue socio, sino un empleado más, aunque en su currículum señala que fue gerente de proyectos. Al respecto, en la misma carta enviada a este medio, asegura que desde agosto de 2007 hasta febrero de este año no realizó ninguna actividad remunerada. En 2005 Fuentes laboró en Entel, asesorando precisamente la preparación de la propuesta técnica para participar en la licitación del Registro Civil, donde entre 2003 a 2004 fue director nacional (S), reportándose al subsecretario de Justicia de la época, el DC Jaime Arellano (DC), ligado al lote de Gutenberg Martínez.
¿ Y EL MINISTRO NO LO SABIA? todo esto parece increible,EL MINISTRO DE JUSTICIA PODRA DECIR QUE NO CONOCIA TANTA LIGAZON CON TODAS ESAS EMPRESAS, y que despues de todo esto sea nombrado DIRECTOR DEL REGISTOR CIVIL EN EL ARTICULO MAS ARRIBA SE SEÑALA (luis fuentes entel del 27 de abril 2008)QUE EL ACTUAL "DIRECTOR"........ (NOMBRADO POR EL MINISTRO DE JUSTICIA. (""CARLOS MALDONADO"")...... .....HABIA TENIDO CONTACTOS LABORALES CON EMPRESAS COMO: BLUESOF EN QUE SE ASEGURA QUE TENIA COMO CLIENTE A " ENTEL " QUE PARA LA LICITACION EN EL REGISTRO CIVIL ESTABA ASOCIADA A "TATA".., QUE TAMBIEN TRABAJO PARA ""TELEFONICA QUE A SU VEZ ESTABA RELACIONADA CON "QUINTEC" QUE TAMBIEN COMPETIA ´POR LA LICITACION DE OCHO MILLONES DE DOLLARES,..... MINISTRO ESTO ESTA DEMASIADO ENREDADO, ¿PORQUE NOMBRO A FUENTES?
No hay salud...ojala que alguien haga algo para parar tanta basura. Si entran a Servicio Civil notarán que "luchito" Fuentes, director interino del registro civil se apuro como rayo veloz para concursar los cargos de las subdireciones de ese organismo. En otras circunstancias sería muy correcto pero, en este caso el pobre Luchito sólo busca tener el tiempo para apernar a Rodrigo seidedos (no se sabe para que porque no los tiene para nada) a su compadre, padrino de su hijo, Patricio Pinzón o Mizón y a una sra. que es su perrito faldero...doña Violenta (segùn buena fuente) pavez. ?Sabrá que no lo confirmarán en el cargo y busca tener sus padrinos para seguir ganando por asesorías inútiles? o quizas pretende tener gente que le deba algo para usarlos cuando le convenga en las licitaciones que vienen para ese servicio? El lobo con piel de oveja no sabrá que su personal lo detesta por maltratador y prepotente...???? claro que ese hecho no le interesa mientras tenga el poder y este ganando. Cuidado amigazo...tarde o temprano la cuerda floja donde camina se cortarà y no quisiera estar en tus zapatos jamás.Has perjudicado a tanta gente a lo largo de tus asomadas por el registro civil y lo pretenden seguir haciendo que ya se gano un puesto de avanzada en el maldito infierno. Me pregunto donde esta el gobierno que pretende parecer transparente y tiene a estos chantas en cargos estrategicos para cagarla más. Señores de Ciper...sigan ese concurso publico y espero equivocarme pero...los tres nombres mencionados seran los ganadores de los puestos....está todo cocinado porque a este gallo Servicio Civil le dará nombres y el que elige es él...no lo olviden e investiguen. Nada es transparente con este gobierno y sus chantas. La Sra. Bachelet se encierra en su burbuja y prefiere ser ciega, sorda y muda total no le queda na' para irse pa'la casa.
chile l alegria ya viene chileno soñador
DON SERGIO; TENIA TODA LA RAZON QUEDARON TODOS LOS QUE UD, DIJO QUE QUEDARIAN PARA CONFIRMAR EN UN POSTERIOR CONCURSO YA COCINADO............
En Argentina tenemos la peor clase política que cualquiera se pueda imaginar. El gobierno de los KIRCHNER es un desastre, pero no es un gobierno peronista, ya que ninguno de ellos sigue las banderas del Perón. Elogian a Evita y a Cámpora y sólo se acuerdan de Perón a la época de las elecciones. Pero olvidan que Evita era PERONISTA. Y los demás políticos, los de la OPOSICIÓN son unos farsantes: Ricardo ALFONSIN (radical), Elisa CARRIO (radical), Ricardo LOPEZ MURPHY (radical), Fernando DE LA RUA (radical), Alfonso PRAT GAY, Ricardo GIL LAVEDRA (radical), Francisco DE NARVAEZ (traficante), Mauricio MACRI (mafioso), Daniel SCIOLI (ex menemista), Julio PIUMATO (ex menemista), Eduardo DUHALDE (traficante) y muchos más. Todos se olvidaron del pueblo y por encima de la PANDEMIA DE GRIPE A pusieron sus intereses y ambiciones personales. La declaración de emergencia sanitaria se hizo después de las elecciones. Todos ellos trataron de ocultarla para satisfacer sus propias ambiciones, olvidándose de la salud del pueblo argentino. Y Ricardo ALFONSIN, que reapareció tras la muerte de su padre (como beneficiado con esa muerte), es un caradura que se pone a hablar de economía olvidando que su padre -radical. no terminó su mandato y se escapó dejando al país con la mayor HIPERINFLACION que recuerda la historia argentina. Y el otro gobierno radical fue el de Fernando de la Rúa que también renunció luego de confiscar los ahorros bancarios con el famoso CORRALITO. Años atrás el pueblo gritaba: “que se vayan todos”. Ninguno se fue y ahora fueron reelegidos sin superar el 30% de los votos. Todos son reincidentes, con el agravante de que le hicieron un daño grave al pueblo argentino. Los honestos son proscriptos o se les dilata la posibilidad de candidatearse. Los políticos son una familia mafiosa que no deja llegar a los honestos.
No e trata de estado o gobierno debil. Es todo premeditado. Son verdaderos "mochileros" dedicdos a sutraer dineros para campañas y/o partidos. Si on pillados deben moir en su silencio, pero igual saben que si son formalizados, existe todo un aparataje, los llamados jueces politicos" que los defienden o realizan lobby y terminan con sentecias alternaivas a la prisiòn y pequeñas multas. pero on el bolsillo lleno.