Pese a que las tres grandes multitiendas –Falabella, Paris y Ripley- se disputan un mercado que les reporta millonarias utilidades, lo que les ha permitido aumentar su patrimonio y expandirse, sus vendedores viven una experiencia diametralmente opuesta. Mientras más ganan las empresas, los sueldos tienden a bajar y empeoran las condiciones laborales. A continuación, la primera parte de una serie que aborda el lado menos conocido y más controversial de uno de los sectores más pujantes de la economía chilena.

Roberto Concha trabaja en el local de Falabella del Paseo Ahumada hace 30 años, donde además es dirigente sindical hace casi diez. Desde esa vitrina ha visto cómo la céntrica casa comercial de Santiago se convirtió en una multinacional con fuerte énfasis en servicios financieros que en 2007 tuvo ingresos por más de $2.800.000 millones, unos US$ 5.600 millones.
“Cuando entré se estaba inaugurando Ahumada como paseo y Falabella no era holding. Un vendedor ganaba mucha plata, era un trabajo de categoría y uno se dedicaba sólo a vender. Exigían mucha experiencia y había un coladero para entrar. La entrevista la hacía Alberto Solari”, rememora Concha. Solari, casado con Eliana Falabella, era la cabeza de la compañía en esa época.
Entonces el sueldo de vendedor de Falabella equivalía al de un profesional medio, pero en la tienda no había posibilidades de ascender. Aún así, la gente lo consideraba un buen empleo.
Hoy las condiciones han cambiado casi más drásticamente que el propio sector del retail. Mientras las utilidades y tamaño de las empresas se multiplican –Falabella, por ejemplo, casi duplicó sus utilidades entre 2003 y 2006, de $108 mil millones a $200 mil millones y, como se ve en el gráfico, sus ingresos lo han hecho progresivamente-, sus trabajadores denuncian que en los últimos años sus salarios han experimentado una tendencia a la diminución.
Si bien las empresas han dado señales de querer corregir algunos vicios, las nuevas contrataciones suelen hacerse en peores condiciones salariales. A ojos de sus trabajadores, el reparto ha sido injusto, una sensación que amenaza con convertir en un polvorín a un sector que históricamente registra escasos conflictos laborales importantes.
“La transformación que ha tenido el sector es muy brutal y muy rendidora. A las tiendas les va fantástico y alguna retribución a los trabajadores debiera haber”, reflexiona la socióloga del departamento de Estudios de la Dirección del Trabajo, Helia Henríquez, quien está terminando un estudio sobre las condiciones laborales en las grandes tiendas.
Salarios a la baja
La defensa de las condiciones laborales se hace aun más difícil por las rivalidades entre las distintas organizaciones sindicales del sector. Pero todas coinciden en acusar a las empresas de ajustar sus costos a través de los salarios de sus empleados. Cada empresa aplica muy distintas fórmulas para ello: eliminar el IVA en el cálculo de las comisiones, rebajas en los bonos de alimentación y movilización y fijar condiciones para que menos trabajadores cumplan más funciones. Además, los salarios varían según departamento, local, mes, fecha del contrato y antigüedad.
Nada de eso está registrado en ningún documento oficial. De hecho, el primer estudio sobre los sueldos del retail que desarrollará la Dirección del Trabajo (DT), no cuenta con ninguna referencia escrita, ni siquiera en tesis de universidades: nadie lo ha analizado. Las empresas tampoco desglosan esa información en sus detallados informes a la Superintendencia de Valores y Seguros. Ni la entregan a los analistas que siguen sus finanzas. Al parecer, les resulta irrelevante.
El único papel es una encuesta de la DT, que data de 1997: el promedio salarial en las grandes tiendas era de $235.696 de la época, pero la diferencia entre un trabajador y otro podía superar el 400%. En la brecha está el misterio.
CIPER recogió los testimonios de dirigentes de las tres mayores tiendas (Ripley, Falabella y Paris), de asesores laborales y expertos, además del único ejecutivo que quiso dar una entrevista. La conclusión mayoritaria es que los salarios han bajado a raíz de una compleja suma de factores y prácticas como las ya enumeradas. Así y todo, la baja en los sueldos ha sido atenuada por la mayor demanda de los últimos años, que incide en mayores ventas y –en teoría- en mejores comisiones para los vendedores.
Eso sí, las consecuencias entre pagar más o menos a sus trabajadores es clave para una empresa. Un simple ejercicio lo demuestra. Según su última memoria ejecutiva (2006), Ripley Chile tiene 11.329 trabajadores no profesionales. Si a cada uno le rebajara $20 mil pesos de sueldo, se ahorraría $226.580.000. Si les recortara $50 mil, pues entonces ahorraría $556.450.000 –más de US$ 1 millón-, y así sucesivamente. De la misma forma se puede calcular cuánto le costaría a la empresa subir los sueldos.
Pese a la imposibilidad de tener un panorama minucioso de cada uno de los retailers, a través de casos particulares se puede dar cuenta de la tendencia.
Veamos. Leandro Cortez, presidente de la Federación de Sindicatos de Empresas Ripley, asegura que el recorte más radical se produjo cuando la multitienda excluyó el IVA del cálculo de las comisiones. A pesar de ser un beneficio poco habitual, Ripley solía incluirlo en sus contratos.
En un dictamen, la Dirección del Trabajo ratificó que el no pago de IVA se ajusta a derecho, aunque agregó: “Se ha podido establecer que hasta el mes de julio de 1999 la empresa contrató a sus vendedores en base a comisiones calculadas sobre el valor de las ventas brutas, vale decir, incluido IVA, y que los ingresados con posterioridad a esa fecha convinieron un sistema remuneracional conformado por comisiones calculadas sobre las ventas netas”.
El texto da la razón a Cortez: a partir de julio de 1999 los nuevos contratados por Ripley comisionaron un 18% menos –equivalente al IVA en esa época- de lo que recibían hasta entonces los trabajadores antiguos.
Después de que Cencosud –el holding de Horst Paulmann- compró Paris, hubo un notorio cambio en la estructura de contratos que comenzó a regir el 1 de mayo de 2006. Quienes tuvieron la fortuna de ingresar a Paris Alto Las Condes antes de esa fecha, tenían un sueldo base de $32.500, pero los que llegaron después empezaban recibiendo $16.500. En Paris Plaza Oeste el monto bajó de $28.700 a $16.500. Los bonos por colación disminuyeron de $23.300 a $8.000 en el primer caso; y de $14.900 a $8.000 en el segundo. Una disminución similar tuvo el bono de movilización. Tras la negociación colectiva de diciembre pasado, estas cifras se acercaron un poco, pero como dicen los dirigentes Cristian Cea y José Salinas, en Paris existen trabajadores de primera y segunda clase, la misma figura que usa Leandro Cortez en Ripley para diferenciar a quienes ganan IVA de los que no lo hacen.
“Año a año vamos bajando. Hace 10 años un vendedor recibía en promedio $350.000. Hoy la mayoría que ingresa gana el mínimo”, resume Horacio Bastías, presidente de la Federación de Trabajadores de Ripley, quien representa además a los trabajadores del local de Parque Arauco.
Otro factor que abre una brecha entre trabajadores antiguos y nuevos es que hace cerca de una década se inventaron en las tres cadenas los llamados “trabajadores integrales”, con lo cual los vendedores dejaron de dedicarse exclusivamente a atender clientes. Roberto Concha recuerda que en su época los cajeros cobraban, los empaquetadores envolvían y los reponedores ordenaban. Ahora, hasta el inventario lo hacen los vendedores en algunas tiendas.
Pero resulta que, cuando se instauró el nuevo sistema que los transformó en polifuncionales, por ley se debieron cambiar los contratos, para lo cual a los “antiguos” se les pagó un bono de “vendedor integral”. Eso compensa el que ahora tengan menos tiempo para vender y ganar comisiones. Pero los “nuevos” son “integrales” desde el principio, sin que eso les signifique el mismo bono ni un beneficio extra.
Con el tiempo, reflexiona Concha, la empresa se está “limpiando” de los salarios altos, pues entre los jubilados y la alta rotación del sector, cada día aumentan los contratos con condiciones mucho más desventajosas, disminuyendo el gasto en personal.
Tangibles por intangibles
Andrés León es gerente de Recursos Humanos de Falabella y fue el único ejecutivo de los tres grandes holdings que aceptó dar una entrevista. Niega que los salarios hayan bajado, pero concede un punto: “Claramente el comercio es un negocio que por la creciente competencia se ha ido apretando, haciendo que cada vez los márgenes sean menores y los productos más baratos. En 10 años han bajado de precio en un 30%. Eso nos afecta a todos”.
La frase de León es decidora. “Márgenes” es lo que la tienda gana gracias a la diferencia entre lo que paga por un producto y en cuánto lo vende. Como la guerra entre las cadenas es a muerte, todos se obligan a vender lo más barato posible. En esas condiciones, para mantener sus utilidades altas las empresas “comparten” con sus trabajadores sus menores ingresos, recortando costos en personal.
El diagnóstico de León coincide con el de Jorge Francovich, presidente de la Federación de Trabajadores de Paris: “El retail se ha ampliado al mercado asiático, entonces hoy lo que vendes tiene menor valor que antes. Por eso las remuneraciones han bajado en 30% o 35%”.
Ruth Belmar, dirigente de Ripley, añade otro factor que ha tenido impacto en los precios, y por ende en las comisiones: los ofertones que antes no existían, como los 2×1 o los descuentos por pago con la tarjeta comercial. Ellos comisionan por el precio efectivamente cancelado, no por el valor original del producto vendido.
Para Andrés León, en cambio, la baja de precios no se transmite tan automáticamente a los salarios finales, al menos en Falabella: “No es que los sueldos vayan bajando, es que se requiere más esfuerzo para obtener lo mismo. Si vendo lo mismo y el precio ha bajado, gano menos. Pero como gano vendiendo el producto de al lado o intangibles o garantías, puedo ganar más”.
Lo que León afirma es que ahora los trabajadores son incentivados a vender productos de departamentos ajenos a los suyos y, sobre todo, a vender los llamados “intangibles”, que incluyen desde la “garantía extendida” de los artículos electrónicos, hasta seguros para el seguimiento de los productos en caso de robo o de protección de documentos de identidad. Así, si alguien vende un refrigerador de $300 mil, recibirá su comisión; pero si además logra que el cliente compre la garantía extendida, ganará una comisión aún más alta que la anterior.
Los vendedores se transforman en verdaderos agentes de seguros. Y también bancarios. Como lo explica Ruth Belmar, si las comisiones en Ripley oscilan entre 1% y 2,3%, sobre eso “se premia” la venta a crédito con tasas más altas y si el pago es diferido, mejor. Así se explica la insistencia de los vendedores para que los clientes paguen en la mayor cantidad de cuotas posibles. Y ello porque el negocio financiero significa una gran tajada de los ingresos de las multitiendas.
Según León, son estos negocios asociados -más otros paralelos, como el banco- los que explican por qué el holding Falabella cada vez tiene mayores utilidades a pesar de ganar menos por la venta de productos. “Falabella es más eficiente porque crece en algunas áreas que se desarrollan para seguir creciendo. La garantía es que estamos invirtiendo y generando oportunidades”, dice.
No todos lo ven igual. A Roberto Concha le cuesta ofrecer intangibles, pero se siente presionado para hacerlo. “Como trabajador antiguo, productos como los seguros (de documentos) no me convencen y me parece una estafa, que además tiene una utilidad fabulosa para la empresa.”
Concha cuenta que la cadena de presiones por cumplir con las metas de intangibles es enorme y llegan hasta la gerencia. “Ha ocurrido que jefes de locales se las ingenian para vender la garantía sin que el cliente se dé cuenta, rebajando el producto. Los han descubierto y les ha costado el puesto”, asegura.
En Falabella la eficiencia de sus vendedores se mide a través de un sistema que los trabajadores conocen como el “método Friedman” (el nombre de la empresa asesora que lo instauró). Para Andrés León se llama simplemente “cómo vender más”.
En el pasillo de un local están afichadas las planillas con los nombres de cada uno de los vendedores. Ahí se pueden ver las metas de venta que la empresa impone a sus empleados, el nivel de cumplimiento de éstas, así como de venta de intangibles y de pagos en cuotas. Cada empleado sabe exactamente la evaluación de sus compañeros. También los jefes tienen un resumen didáctico del desempeño de cada uno. Las evaluaciones se hacen con “caritas” de colores que premian o castigan los resultados.
-Hay una presión sicológica si no cumples con las caritas. Nos exigen vender intangibles, te amenazan si no lo haces -asegura Jorge Cancino, dirigente de Falabella Puente.
A esto hay que sumarle el cumplimiento de “conductas críticas”, que incluyen una serie de frases que deben ser memorizadas y seguidas al pie de la letra, desde el tiempo en abordar al cliente (20 segundos desde que entra), el saludo, la oferta de venta cruzada de otros productos, la posibilidad de pagar con CMR, marcar los puntos acumulados, agradecer y despedirse, entre otras. Para antiguos como Concha, es un comportamiento poco natural, a veces contraproducente, que los convierte en robots.
Lo más tensionante es que reciben a “clientes incógnitos” que evalúan cada una de las conductas. Si cumplen todo, reciben $20 mil pesos de premio. No hay castigo fijo si no lo hacen, pero se conocen casos de despido por acumulación. Y las visitas son habituales, porque entre los consultados hubo varios que han tenido más de una vez al frente al “cliente incógnito”.
Una gran torta, una pequeña tajada
Cada año, las multitiendas abren nuevos locales a lo largo del país, la mayoría asociada a la apertura de grandes centros comerciales. Este fenómeno, a juicio de los trabajadores, contiene una paradoja. Mientras más tiendas, más ganancias para las compañías; pero como cada tienda gana menos, hay menos comisiones para los vendedores.
La contradicción se explica no sólo por la competencia entre las grandes cadenas, ya que muchas veces se instalan las tres juntas, sino en que las nuevas tiendas van quitando clientes a las antiguas. Los locales de Puente o Mall del Centro, restan ventas a los del paseo Ahumada; los de Plaza Norte a todos los del centro; los del Alto Las Condes al Parque Arauco; los de La Dehesa al Alto Las Condes; los de Florida Center a Plaza Vespucio; y los segundos de cada ciudad a la que solía ser la única sucursal de una multitienda. Así, a nivel global los holdings multiplican sus ventas, pero cada local reduce su facturación.
“Las empresas se expanden y las metas mensuales de ventas ya no se cumplen por la competencia, y eso a nosotros nos resta de las comisiones”, asegura Leandro Cortez. Andrés León dice que el “canibalismo” que describen los trabajadores no es real. Y afirma que el fenómeno efectivamente ocurre después de la apertura de una tienda, por la novedad, pero luego las cosas se reacomodan. En esta lógica, las comisiones debieran ser un barómetro de las ventas de cada local. Pero no existen datos oficiales al respecto.
Base sin fondo
Fue hace casi una década que se empezó a debatir con un poco más de fuerza sobre las irregularidades laborales en el comercio. Las denuncias reiteradas hablaban de jornadas extenuantes, abusos en el caso de los festivos y feriados, multiplicidad de razones sociales, etc. Quizás el detonante fue el informe de una comisión investigadora de la Cámara de Diputados que en 2001 identificó a Paris (aún se llamaba Almacenes Paris) como uno de los grandes infractores de la normativa laboral por sus flagrantes prácticas antisindicales. Todo aquello culminó con un convenio colectivo a 8 años. Algo nunca visto.
Un nuevo foco surgió en 2007 luego de la polémica suscitada por el debate sobre la equidad y el llamado “sueldo ético”. Fue entonces que entre los protagonistas de salarios indignos empezó a aparecer Ripley como uno de los ejemplos más claros. Se supo entonces que en esa multitienda, que en 2006 tuvo ingresos por $822.000 millones, había trabajadores cuyo sueldo base era de $6.000.
En agosto, la Presidenta nombró una comisión para combatir la inequidad. Dos de sus integrantes estaban ligados a Ripley: Claudio Aravena, director del Sindicato nº 1 de Trabajadores de Comercial Eccsa (uno de los nombres reales de la multitienda) y Felipe Lamarca, quien el 2006, como director y asesor del holding, recibió $90 millones. No es raro que se diga que Aravena aprovechó la coyuntura para presionar a la empresa, pero según fuentes ligadas a la compañía el propio Lamarca acudió a los más altos ejecutivos para decirles que lo que estaba pasando era impresentable.
Y se adoptaron medidas. En septiembre del 2007 los ejecutivos comenzaron a llamar a los trabajadores para que firmaran un anexo de contrato que establecía un sueldo base equivalente al mínimo legal: $144 mil. Sonaba bien, pero había que leer con cuidado: el sueldo base subía, pero las comisiones bajaron en la misma proporción, de manera que al final no ganaban ni un peso más que antes. De hecho, antes de ese cambio, Ripley les pagaba de todas formas el mínimo legal a fin de mes.
En un principio, todos los sindicatos instruyeron a sus afiliados a no firmar. La compañía contraatacó por el flanco más débil de los trabajadores: su altísimo nivel de endeudamiento, en gran parte con la misma empresa. Les ofreció una fórmula que en teoría les ayudaría a sanear su pasivos, con un crédito de $300 mil a 12 meses sin interés, con seis meses de gracia, además de la suspensión de los descuentos hasta abril a quienes debían cada mes más del 30% de sus salarios, con la idea de que ordenaran sus cuentas.
Como la oferta era tentadora, las peleas, acusaciones y presiones entre los dirigentes fueron feroces. Uno de los que dio el vamos a sus afiliados reconoce hoy que “fue una solución de parche”. Pero finalmente casi todos firmaron. Leandro Cortez alega que ese proceso se hizo de manera poco transparente y para adelantarse a la ley.
Porque justo cuando todo esto ocurría y a propósito del mismo debate, el 30 de octubre del 2007 el gobierno presentó un proyecto de ley que obliga a las empresas a equiparar sus sueldos base con el salario mínimo. Según la norma –a la que el pasado lunes 3 se le puso suma urgencia en la Cámara de Diputados-, el sueldo fijo debe equivaler a lo pagado por el tiempo trabajado en la empresa en una jornada ordinaria.
En el fondo, se obliga a pagar lo trabajado independientemente de las ventas. En el mensaje del proyecto se dice que muchos han interpretado de manera inconsistente la ley pagando sueldos base “insignificantes”, hasta de $1.000, lo que genera “graves consecuencias patrimoniales a los trabajadores”.
Para Leandro Cortez la nueva ley en trámite no sería una solución ya que deja la puerta abierta para que otras empresas hagan lo mismo que Ripley: reducir las comisiones dejando los salarios tal como estaban. Un funcionario de la Dirección del Trabajo reconoció que las empresas “están bajando el porcentaje de las comisiones y lo que el proyecto pretende que es que suban la remuneraciones”. Los más optimistas confían que el texto será enmendado durante su tramitación.
Lo ocurrido en Ripley también se vivió en Falabella hace un par de años. Y fue más extremo pues se constató que tenía trabajadores cuyo sueldo sólo estaba compuesto por ingresos variables: sin sueldo fijo. El cambio, dicen, se inició luego de que en 2006 el sindicato de La Serena lograra un fallo que terminó con esa práctica. Andrés León, gerente de RRHH de Falabella, dice que ese dictamen judicial fue una excepción entre muchos fallos que ratificaron la fórmula utilizada por Falabella. Como sea, la empresa decidió cambiar el sistema.
-Obviamente no queremos temas discutibles. Siempre hemos buscado el beneficio para la empresa y el trabajador. Tuvimos 4 tiendas piloto con sueldo fijo. Mejoraban ciertas variables, pero bajaron los niveles de venta. Por eso, el mejor sistema es el mixto: un sueldo base decente y una comisión que me permita ganar más. El sueldo base es entre 120 mil y 250 mil pesos. El punto es cuánto gano, no cómo lo distribuyo, pero sí nos parece razonable que haya un mínimo garantizado -dice el ejecutivo.
“La lucha era porque el sueldo aumentara. La empresa se las ingenió para bajar las comisiones y quedamos igual. Más sueldo base, menos comisión”, responde Roberto Concha.
Durante 2007, Cetra –uno de los principales asesores de sindicatos del retail- realizó un estudio para la negociación colectiva del Sindicato 1 de Falabella Ahumada, al que CIPER tuvo acceso. Tomaron todos los datos de las remuneraciones –fija y variable-, otros pagos y días trabajados, para demostrar a la compañía que entre 2005 y 2006 los sueldos habían bajado. Ello, debido a que en ese período se subió el sueldo base, pero al mismo tiempo los pagos variables bajaron, lo que redundó en una disminución de sus sueldos finales.
De acuerdo a dicho estudio, un 42% de los afiliados al sindicato disminuyó su salario final, mientras que un 56% lo vio incrementado. Los casos son muy disímiles y así como hay algunos que más que duplican sus ganancias, otros las reducen a menos de la mitad. Casi la mitad empeoró su situación tras un cambio en los contratos que en teoría sólo los beneficiaría.
1982: el año decisivo
Muchos sitúan el comienzo del declive salarial en 1998, en el inicio de la crisis asiática. Pero Roberto Concha dice que la primera rebaja salarial de Falabella fue en plena crisis económica de 1982, cuando Juan Cúneo –hoy vicepresidente ejecutivo de la cadena- reunió a todos los trabajadores de las tiendas de Ahumada y les dijo que existía el riesgo de vender la empresa debido a sus malos resultados. Entonces pidió a sus empleados que le ayudaran a salvar a la compañía recortando un punto de su comisión, que entonces oscilaba entre el 4% y 5% de sus ventas (más del doble que hoy). Los trabajadores aceptaron y cedieron parte de sus ganancias.
-La condición fue que lo devolverían. Cuando al poco tiempo nació el local de Parque Arauco, quedó el resentimiento porque todo indicaba que les estaba yendo bien y jamás se recuperó ese punto de comisión -recuerda Concha.
Luego vino el boom, con aperturas de locales en regiones y en centros comerciales, como Plaza Vespucio (1990). Ya entonces, los nuevos trabajadores comenzaban ganando sueldos base menores, recibían comisiones más bajas e incluso empezó a masificarse la fórmula de salarios sin base fija y constituidos sólo por ganancias porcentuales de las ventas. Una tendencia similar se repitió en Ripley y Paris.
La remuneración que recibe Concha es excepcional: es uno de los vendedores más antiguos de Falabella, por lo que sus condiciones originales son mucho mejores y además gana por los años en la empresa (30). Concha cuenta que, en promedio, los vendedores antiguos de Ahumada ganan alrededor de $700 mil. Paradójicamente, se trata de uno de los locales con ventas más bajas.
El gerente de Recursos Humanos del holding, Andrés León, destaca que no se pueden “comparar los beneficios de Ahumada –con 108 años de historia y 25 negociaciones colectivas en el cuerpo- con una tienda que acaba de abrir y no va a recuperar la inversión hasta mucho tiempo más”.
Es lo que pasa unas pocas cuadras más al norte, con los trabajadores de Falabella del Paseo Puente. Un local nuevo, que vende más que sus vecinos de Ahumada, y con trabajadores cuyo promedio de edad no supera los treinta. Jorge Cancino tiene 23 años y es el presidente del sindicato, que reúne a 140 de los 400 empleados de la tienda. Cuenta que los “antiguos” –los que están desde la inauguración, en 2005- tenían un sueldo base equiparable al mínimo legal, sobre el cual ganaban comisiones. Los nuevos, en cambio, reciben un sueldo base menor. Entran ganando un fijo de $180 mil por tres meses, asegura, pero luego pasan al sistema de comisiones y muchos apenas ganan el mínimo legal.
Además, sus ventas y comisiones dependen del sector de la tienda en que trabajen. Según Cancino, un vendedor de un departamento “A”, como línea blanca, recibe comisión más un porcentaje si vende la garantía extendida del producto, con lo cual los sueldos oscilan entre $400 mil y $800 mil. Un departamento “B” o intermedio, corresponde a artículos como calzado y el “C” sería vestuario o accesorios (donde no hay garantía extendida). Los dos últimos son los más desfavorecidos y a ellos pertenece el grueso de los empleados que recibe menos de $200 mil. En Ripley la nomenclatura cambia a departamentos “duros” y “blandos”
En Falabella Ahumada los nuevos sueldos base parten de $120 mil, y según Concha las comisiones oscilan entre 0,5% y 3%. Los montos coinciden en líneas generales con los recogidos entre otros trabajadores del sector, pero el gerente de Recursos Humanos los refuta completamente. De partida, Andrés León niega que los sueldos base hayan decrecido. Respecto a las remuneraciones finales, asegura que el promedio oscila entre $320 mil y $380 mil, lo que implica que el rango más bajo está entre $190 mil y $220 mil, y el más alto supera $ 1,2 millones. “Los sueldos van en aumento claramente. Hay casos puntuales, como el centro, que cada vez vende menos”, enfatiza.
El negocio del crédito
De acuerdo a un informe de la clasificadora de riesgo Feller Rate, a junio de 2007 Ripley tenía 4,8 millones de tarjetas emitidas, la mitad activas, mediante las cuales realiza el 60% de sus ventas. “El servicio financiero otorgado a los clientes permite aumentar el volumen de ventas en las tiendas y contar con una base de datos que se utiliza para el análisis de información sobre los consumidores y sus hábitos de compras. Tal información se incorpora al proceso de decisiones sobre selección de mercadería y actividades promocionales”, sostiene el informe.
Las cifras para CMR Falabella arrojan 4,4 millones de tarjetas, que concentran el 65% de las compras en esa empresa. Sólo en 2006, las colocaciones de CMR superaron los US$ 1.500 millones. Según la clasificadora Fitch Ratings, CMR explica el 8% de sus ingresos, pero el 38% de su Ebitda, un indicador muy utilizado y que según expertos sirve para evaluar el flujo operacional real pues refleja las utilidades antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización.
Paris, cuyas tarjetas Mas comparte con el resto de Cencosud –Jumbo y Easy-, tiene casi 2 millones de tarjetas activas según Feller Rate. En 2006, le reportaron ingresos por más de $130 mil millones y representan cerca del 4% de los ingresos de todos los negocios de Cencosud.
Lo que dejó el 2007 en cifras
A fines de febrero las sociedades anónimas abiertas entregaron sus balances del año 2007. De los tres grandes retailers, Falabella y Cencosud tuvieron para celebrar, mientras que Ripley si bien aumentó sus ingresos, bajó sus utilidades.
Falabella
Los ingresos consolidados de Falabella subieron 15,9% -hasta $2.835.390 millones-, gracias a la apertura de 32 locales durante el año (10 Falabella, 13 Sodimac y 5 Tottus). Sus utilidades aumentaron 2,5%, totalizando $217.090 millones. Los mayores ingresos provinieron de las tiendas de mejoramiento del hogar en Chile (Homecenter-Sodimac) con $970.249 millones, seguidas por las tiendas por departamento en Chile (Falabella) con $736.037 millones. Según datos de la compañía, estas últimas aumentaron sus ingresos en 3,9%, gracias a una superficie 3,6% mayor y a un alza de 7,3% en las transacciones promedio.
En orden decreciente, en ingresos les siguen los negocios en Perú (Saga, Sodimac y Tottus), Colombia (Falabella y Sodimac), supermercados en Chile (Tottus) y Falabella Argentina.
Durante el 2007 Falabella abrió 43 oficinas de retail financiero: CMR Falabella, Banco Falabella, Falabella Pro y Falabella viajes.
Ripley
Hacía meses que los analistas esperaban un mal año para Ripley, el que se graficó en un desplome de 90,7% de las utilidades de sus negocios en Chile durante 2007. De todos modos, la compañía obtuvo ganancias por $3.796 millones. Un desempeño algo mejor tuvo la matriz Ripley Corp, que reúne también sus operaciones en Perú y el Banco Ripley, cuyas utilidades cayeron en 76% (hasta 15.098 millones). Además, los ingresos de Ripley Corp sí aumentaron un 6,5% hasta alcanzar los $940.955 millones
De acuerdo al comunicado difundido por la agencia Reuters, la merma en las utilidades se debió a “la mayor inflación en Chile que significó una corrección monetaria adicional, al aumento de gastos financieros producto de la mayor deuda asociada al plan de crecimiento y a la disminución de resultados del Banco Ripley en Chile”.
Paris
Paris obtuvo ingresos por $159.271 millones , lo que representa un aumento de 5,7% con respecto al 2006, mientras que los márgenes subieron un 5,6%. Durante el 2007 se abrieron 6 locales.
Sus resultados se consolidan con los del holding Cencosud –Jumbo, Santa Isabel, Easy, Disco Argentina, tarjetas y shopping centres- cuyos ingresos crecieron 13,38% hasta llegar a $1.103.586 millones y sus utilidades alcanzaron $48.914 millones. Durante 2007, Cencosud compró la cadena de supermercados Gbarbosa, que tiene el 10% del mercado en Brasil, por la que pagó US$ 380 millones También adquirió los supermercados que manejan el 60% del sector en Lima, la cadena Wong, en US$ 500 millones.




Yo tengo una amiga que trabajó en la sección infantil (por ventas, una de las mejores) de Almacenes París hasta que un mes sacó 19 mil pesos de sueldo porque no pudo ganar comisiones.
Que pena leer acerca de las condiciones en que trabajan muchos de nuestros jovenes, es muy deprimente. Ojalá luchen por sus derechos.
Los Ciudadanos de este país permitimos que pasen cosas como estas, porque estamos plagados de tarjetas de crédito y rehusamos de ella cada vez que podemos, creyendo que nos facilitara la vida. Creo cada vez mas en los pequeños negocios del barrio, formados por familia que con mucho esfuerzo levantan un negocio. Para esto se debería fortalecer 3 cosas: Los Negocios Familiares, la compra en efectivo (no en tiendas, sino en negocios familiares) y no entregarle mas nuestra plata a las grandes empresa, porque abusan de sus trabajadores y de sus clientes.
Es una demostración de como la Concertación se ha olvidado de las promesas de los años 80, estamos en presencia del perfeccionamiento del sistema. Además, nada hacemos como sociedad para repensar el consumo y el drama económico que este va generando en las personas y sus familias, las cuales pagan lo que no tienen en comisiones e intereses (a 60 y 72 cuotas llegan las renegociaciones). Pero así funciona el sistema, asi va recaudando el Fisco, que también es una empresa que se alimenta de los impuestos, y todo tiene impuesto, entonces el ministro de hacienda está feliz con el sobre endeudamiento de cada chileno.
Creo que esto es solo la punta del isberg, no solo las multitiendas tienen ese nivel de rentas en los cementerios parques los salarios fijos oscilan entre $60.000 y $140.000 y las comisiones dependen del comportamieno de pago de los clientes es decir si haces una venta teoricamente deberias recibir una comision de entre el 4% y 8% , pero si el cliente deja de pagar las cuotas no recibes la comision,aun cuando el cliente repacte la deuda,con esto se vulneran derechos laborales que segun la ley son irrenunciables como es el derecho al salario
He trabajado en distintos rubros y uno de éllos ha sido el retail. Mientras estudiaba, era promotor los fines de semana. Con la experiencia que se gana "atendiendo" clientes, más los estudios que seguía; me era muy fácil ayudar y vender. Sin embargo me doy cuenta que en la medida que cada vez que se contarta un vendedor, este percibe un sueldo bajo, no logra motivarse ya sea porque no tiene los conocimientos en la sección al cual es destibado o no tiene interés en el trabajo, porque sólo es un trabajo de paso. Esto genera una alta rotación de personal, mala atención de clientes y sumado a ésto muchas veces no existen los productos o te los venden equivocados. Creo que estas grandes tiendas no han valorizado puntos de disconformidad del cliente, se están farreando oportunidades de ser distintos, de tener vendedores capacitados e interesados por su trabajo. Demostrarles que se puede hacer carrera en momentos de expansión de estas empresas y mejorar, motivar, apoyar, seleccionar a sus vendedores; dando un mejor servicio al cliente y no despilfarrar la ingenuidad del cliente tratándolo como un tonto...que las ompañías no pierdan esta gran oportunidad que están viviendo ahora. Puede ser que puede que nuevamente entre un nuevo Home Depot, Wall-Mart, u otro; y éstos ahora... no se retiren, ya que la mentalidad del cliente, está cambiando. Sergio Muñoz Angulo sermuan@hotmail.com
durante 2007 gane todo el año el minimo $144.000.,en la negociaciaciòn amenazaron con huelga en solidaridad con mi caso JOSE SABAG VERGARA.CI 6314206-9 AFILIADO A ING SANTA MARIA confìo en vosotros
creo que nosotros somos culpable de las grandes ganancias de estas empresas ya que solo deberiamos comprar con un pie y dos cuotas precio contado,y si no es posible hacerlo así simplemente no comprar. y los jovenes que logran trabajar en ellas deberían exigir cursos para ser un buen vendedor y puedan desarrollarse independiente, ya que no tienen incentivo economico.
Soy una persona que trabajo en Ripley cuando los vendedores ganabamos buen sueldo pero así tambien eran las exigencias para tener toda la mercaderia bien exhibida preparar vitrinas,incluso planchar la ropa que se pondria en ella, seguir al cliente incluso molestandolo para ofrecerle nuestros productos puedo decir que a pesar del sacrificio de llegar muerta de cansada a mi casa y ni siquiera ver despiertos a mis hijos podia decir me sacrifico valio la pena gano lo que yo me propongo. Encuentro una lastima que hoy se muestre una cara tan bonita de las grandes tiendas y el personal este tan mal pagado .Es verdad que mientras más se gana más avaro se ponen.No piensan que mientras los que tienen lo estan pasando bien con su familia hay otros que no lo pueden hacer ni siquiera ver a sus hijos crecer. Espero que de algo sirva este comentario para poder revertir esta situación Atte A ud Silvia
la srta ena marquez de arribita tiene toda la razon..es solo comprar con sentido comun....ena eres muy inteligente y si todos compraran como dices tu todo seria distinto....
Destaco plenamente los comentarios sobre los estudios ralizados en las grandes tiendas, de las perpertiva como cliente de ripley y otras, debo decir que compre un PC. hace un mes basado en una publicidad de el Diario la Tercera y fui a la tienda de la Serena, me indicaron que el producto era solo para Santiago, que despues era solo con tarjeta y a credito etc. ect.El objetivo creo que era que yo comprase el mismo equipo pero con distinto precio, amenace con Sernac y rapidamente solucionaron el problema. LO EXTRAÑO que tanto el Vendedor copmo el supervisor de este estaban con la cara muy larga porque mi deseo era comprarlo al contado en billetes a pesar de tener la tarjeta, insistieron majaderamente con la Garantia Extendida, la que no tome por supuesto. Las Grandes tiendas hacen lo que quieren con sus trabajadores y sus clientes y eso no lo va a paran nadie, salvo que Sernac que no no funciona plenamente en la Serena a lo menos, se pongan las pilas. En Ovalla donde recido no hay oficina de Sernac la mas sercana esta a 90 Kilometros.
no solo en el retail se ven estas practicas vean por el lado de las cias de seguros y tmb pasa lo mismo, sueldos de miseria
Creo que ni las patentes comerciales, de cada gran tienda, instalada en regiones, las pagan en las ciudades donde funcionan. Creo que las pagan en Stgo. por ser la casa matriz. Osea, ni siquiera, gana la Municipalidad de regiones. Lo mismo supe, que hacen las papeleras o grandes chiperas, en ciudades como Nacimiento y otras, que viven de las grandes industrias asociadas a la madera y la celulosa. Creo que ni los camioneros de cada ciudad de regiones, pueden hacer negocios con esas grandes industrias de la madera, ya que exigen tan altos estándares, que los camioneros chicos de cada ciudad, ni siquiera pueden postular a las licitaciones de servicio de transporte. Las cuales, también se las gana, una empresa de Stgo que paga todas las patentes de sus camiones y negocios regionales, en Stgo... Es un círculo muy vicioso y nefasto para las regiones, esto de la falta de Des-Centralización política y financiera del país. Somos primitivos en esto. Con el mejor de los ánimos se los digo amigos: Siento que Chile, está hecho desde y para Stgo y que nadie hace nada por cambiarlo, ni la gente de regiones... Es tanto el aletargamiento provinciano, tanta la pobreza y lentitud mental en regiones, que todos seguimos dormidos, como zombies, para juntar dinero para enviarle al transantiago... Me incluyo ah...¡¡¡ Con muy buena onda, Desde la Araucanía sureña, Para todo Chile, Atte., rossano.-
Perfectamente, el Servicio de Impuestos Internos, podría hacer, que cada sucursal de estas grandes tiendas, o grandes empresas instaladas en regiones, paguen sus patentes municipales y comerciales en cada ciudad y no en su casa matriz de Stgo. El SII, tiene toda la tecnología para "programar" digitalmente que así sea. Basta apretar un par de teclas. Esto es lo que algunos llaman falta de "voluntad política" para Des-Centralizar el poder político y las lucas, para que se manejen ambas, en las mismas regiones y territorios. Cordial y Atte., Desde la bella Araucanía: rossano.-
Con lo que digo no pretendo descubrir la pólvora de nuevo; "es un hecho que en la actualidad la economía no está al servicio del hombre", solo esta al servicio de un grupo de inversionistas que manejan hábilmente sus operaciones comerciales naturalmente castigando en varios aspectos al recurso humano que les trabaja. Jornadas laborales que perjudican al personal en lo familiar y en lo económico,(claramente trabajar de lunes a domingo en los mall, con la jornada diaria incluyendo además el tiempo de traslado, esta en la mayoria de los casos por sobre las 12 o 14 horas diarias aún cuando tengan días libres incluidos, esto no facilita para nada la convivencia en familia con sus esposos y sus hijos. Cada vez que voy de compras a estos centros comerciales donde estan estas tiendas, no dejo de observar a su personal y sus rostros en su gran mayoria de amargura y frustración, que en muchos casos estan obligados a trabajar en un puesto de trabajo en que cláramente se sienten mas esclavos que personas realizadas en su actividad laboral. Todos miran para el lado, tanto las autoridades de gobierno, políticos de turno y empresarios. A todos ellos se les nota demasiado la complicidad en su silencio, en no hacer nada, en no pretender ni siquiera mejorar sus condiciones de trabajo y las respectivas compensaciones económicas, nunca van a asumir de frente una realidad que tarde o tremprano nos puede explotar en un conflicto, por no tener voluntad de favorecer al "Recurso Humano", al que solo se le brindan lindos discursos reiterativos con palabras aduladoras pero sin consistencia. Lamentablemente no veo buen futuro laboral para la gente que trabaja en la industria del retail.
Felicitaciones por la investigación. que pena y vergüenza ajena, lo peor que el estado, quien debería velar y apoyar a que estos abusos no se sigan cometiendo, pero ahí lo ven, sentados como simples espectadores en primera fila. respecto a como comprar, ni a 1 cuota precio contado combiene, aun así se le esta dejando millones, recuerden que por el solo echo de ocupar una tarjeta te cobran comisión de mantencion y cuanto seguro, casi 2.000 pesos por tarjeta mensual si la usas, multipliquen esto por la cantidad que existe en el mercado. la verdad que uno se va a veces muchos por esto de los puntos, con 1o mil puntos ke te den un juego de vasos?, osea gastaste mas de 1 millón en compras para que te den unos vasos que valen 1800, y insisto si usaste la tarjeta ya te combaron por mantencion. los abusos son por todas partes, increíble como estos monstruos del retail han creado una industria del abuso y de hacer tonelada de millones a costa de sus recursos humanos y sus clientes.
Señores. La culpa no es del chancho, si no de quien le da la comida, y la comida se la damos todos nosotros quienes compramos en dichas tiendas, sabiendo que pagamos mas caro, sabiendo las condiciones en que estan sus empleados. Nada mas que decir.
Muy buena la investigación,que afecta a mucha gente que trabaja en estas grandes tiendas ya que muchas son explotadas y obligadas a vender garantias a los clientes para tener un sueldo mucho mas digno.Tengo amigos que si no venden estas famosas garantias extendidas son castigados bajandolos de departamento o si no tienen que firmar un compromiso que venderan el porcentaje de garantia que piden o si no se cambiaran de departamento sin ningun derecho a replica.Todo esto yo tambien lo pase ganando un poco mas del sueldo minimo ,por lo mismo tuve que renunciar y ahora que me tenian que pagar mi gratificaccion me informan que Paris Florida Center no tuvo ganancias el año 2007 ustedes lo pueden creer ojala que esto alguna vez cambie para que asi los Paulman y los otros dueños de estas grandes empresas no sigan llenando sus bolsillos a costa de las necesidades que tenemos los trabajadores.
Es terrible darse cuenta de todas estas situaciones que se generan gracias a que el gobierno no es capaz de crear una legislacion digna para los trabajadores , no permitamos que los empresarios sigan agrandando sus capitales gracias a las necesidades imperiosas que tenemos de comer, vestirnos y sobre todo poder algun dia salir del hoyo en que estamos cayendo cada dia mas.
Cencosud es el mayor explotador y sinverguenza con sus trabajadores y lo peor que el sigue creciendo y adquiriendo mas y mas lugar en el mercado de nuestro Pais teniendo a toda la masa trabajadora en sus manos.
Por lo general todas las tiendas de retail trabajan de la misma forma, pagando un sueldo base de unos $20.000 pesos maximo y el resto con comisión las cuales cada vez son más bajas. Hace 3 años atras pagaban el 1.5 % de la venta y ahora pagan el 0.5 %si el cliente paga en efectivo y el 1% si pagan con las famosas tarjetas de las casas comerciales, engañando a las personas con las tasas de interes, comisiones, SEGUROS y Garantías extendidas las cuales se les exije a los vendedores para poder ganar un mejor sueldo.
Sin duda que esta es una situación que las grandes multitiendas tratan de manejar con un muy bajo pérfil, ignorando esta realidad que conocen bastante bien, pero lo que me sorprende es que todas estas tiendas tienen fundaciones de apoyo a la comunidad, a colegios, abuelitos, niños en situación irregular, etc. Finalmente es así como tratan de limpiar su imágen, ya que tal como se dice en jerga popular "la caridad empieza por casa", que verguenza que no tengan responsabilidad social con sus trabajadores y que sin embargo traten de mostrarse ante los medios de comunicación y la comunidad cómo los paladines de la solidaridad.
Sabran estos antecedentes los actores y animadores que ganan millonarios contratos como "rostros" invitandonos a comprar en esta tiendas??.
Excelente el articulo.... Excelente ! Las condiciones de la gente que trabaja en las Tiendas es para no creerlo.... La ceguera de los Empresarios es tambien para no creerlo.... y la gente misma: que usa y usa las tarjetas de credito es para no creerlo. Existe aqui una contradiccion....
"la culpa no es del chancho si no del que le da el afrecho" ¿?
Muy buen articulo, no creo q los empresarios esten ciegos ellos estan al tanto de nuestras necesidades,pero no les importa la realidad de sus trabajadores solo llenar sus bolsillos es ironico,hacemos crecer las empresas y sus capitales y nos pagan un sueldo que es una verguenza!!! un base de $20.000 y comisiones q dan pena. PARIS .... TU IMAGEN DE GRAN FAMILIA ES UNA MENTIRA!!!
Muy bueno el articulo, creo que está todo dicho. El problema con la autoridad es que la mayoría de los poíticos , ya sean senadores y diputados, son empresarios, lo que implica que nunca van a trabajar para el pueblo, que los elige, si no para su bolsillo; y creo que el mejor ejemplo es el del Sr. Piñera, que se ha hecho rico a costa de sus trabajadores, y quisiera saber a cuantos de ellos le da un suelo digno? El asunto es que no hay voluntad para hacer cambios.
ALGUIEN TIENE INFORMACION DE LA NUEVA LEY DE LOS SUELDOS BASE???? YA QUE ESTA TIENE MUCHAS FORMAS DE INTERPRETACION. YO TRABAJO PARA PARIS Y HAY MUCHOS RUMORES.DESDE QUE ENTRE MI SUELDO BASE ES DE 16.000 Y LA COMISION DE 2.0 A LA FECHA SE SUPONE QUE EL SUELDO BASE SERIA DE 159.000 Y LA COMISION BAJARIA AL 0.7 NOS PUEDEN CAMBIAR LA CONDICIONES SIN QUE FIRMEMOS ALGUN NUEVO CONTRATO????? Y SI NO ESTOY DE ACUERDO CORRESPONDE QUE ME FINIQUITEN????
trabaje en falabella por 4 anos,comence como vendedora,no hacia porque estamos al lado de empaque central.luego eliminaron el empaque por ende eliminaron el personal y me pusieron caja,fui cajera,empacadora y ordenadora de bodega ycada 15 dias haciamos inventario en el dpto.por tanto,como trabajaba por comision un diciembre llegue a sacr 19.000 pesos mensual,sin tener ninguna falta y solo tres retrasos en todo el tiempo.como tenia prestamos que pagar se me vinieron las cuentas encima.me cambiaron de departamento donde la comision era menor,seria por mi edad,como no acepte cambiarme me pidieron la renuncia la cual no acepte ,tubieron que despedirme ,mi liquidacion 1.500.000.sin pagar dias festivos,horas extras.despues de todo no les dije que revisaba precios ,los digitaba.limpiaba,llamaba a proveedor,y seguro me sacaron por ineficiente porque nunca vendi seguro de identidad porque nunca crei en ellos,ah,me olvidava las clientas te tratan super mal la mayoria.porque que la da la cara es la vendedora.resumen ,la esclavitud moderna se exporta por todo sudamerica.
dos veces al ano haciamos inventario en toda la tienda,no cerraban por cierto,el que termina se queda hasta que terminen todos los dptos,teniamos que quedarnos a ayudar a los otros dptos,tampoco nos pagaban extra, terminabamos a las 12 de la noche para llegar a las 7 am al otro diala ley de la silla no respetan,gracias a dios a mi me mandaron a dptos con sillas y podia sentarme un rato que aprovechaba para digitar,debo reconocer que conoci mucha gente y me entretenia,pero no compensa tanto sacrificio,llegaba a mi casa cuando toda mi familia dormia.lo lindo tuve muy buenos companeros a pesar de la competencia por vender.
Pablo con respecto a tu pregunta no te pueden cambiar tu contrato sin tu consentimiento si tu no lo aceptas tendrian que finiquitarte y pagar tus años de servicio. NO FIRMES NADA SIN ESTAR SEGURO!!
que rabia por que soy de multitienda ,y no suben una cosa para cumplir con la ley y la misma ley no les prohíbe bajar otra , si la cosa es para que estemos mejor, no para tranzar comisión o sueldo base. en todo caso creo que mi país esta lleno de gente mojada por dinero.
[...] que funciona como ONG pero que legalmente es una empresa en Chile. Han hecho investigaciones sobre Saga y Ripley, la biblioteca de Pinochet, el Plan Colombia, los cigarrillos y el asesinato de Víctor Jara, entre [...]
Por que el programa "esto no tiene nombre " del canal Estatal no hace un reportaje a estos robos, no es posible que mientras el empresariado del retail triplica facilmente sus ganancias, el vendedor quien hace toda la pega de lunes a domingo con horarios inhumanos gana una miseria y dia a dia ve reducido su sueldo, claro sale una ley y estos señores la amoldan a sus intereses con tal de mantener o disminuir el sueldo ya indigno y antietico de los vendedores. El gobierno = sordo,ciego y mudo.. me pregunto habran intereses de por medio?.. (concertacion y derecha es la misma w..a) Acaso chile tiene Dueños...
Una buena iniciativa ya que es dificil que se solucione esto de los sueldos miserables es que estos grandes grupos controladores del pais asi como tienen mega ganancias tambien paguen mega impuestos, con los cuales se podrian construir mas hospitales, escuelas, pavimentar calles, etc..
esperemos que Ollanta haga algo respecto a su sueldos porque eso es un abuso total pero les doy un consejo: mejor trabajen de ambulantes o por su cuenta que les saldra mas a cuenta y tendran tiempo extra sin horarios apretados porque si sacas tu cuenta en pasajes comida, tiempo no te queda nada porque para ganar una miseria mejor me quedo en casa y al final no te queda nada para que ahorres, lo importante es sacarte el ancho porque las utilidades son para ustedes la calle esta dura pero sale mas a cuenta trabajar para uno, solo hay que saber invertir y trabajar duro nada es facil pero trabajan para ustedes mismo y no para otros.